Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix. Así como algunos otros pertenecientes a Makifeo Douraji. Los demás que aparezcan son creados por mí…
IProOmise: La idea de Seifer teniendo una hija y criándola mientras Quistis no está terminó saliendo de una idea sobre qué pasaría cuando todos ellos fueran más adultos, estando casados y con hijos; lo más gracioso era la idea de padre sobreprotector de Seifer e.e Y partes similares como la de Mid y Maki, no habrán por un largo tiempo, la razón se remite a la conversación de spoilers que tuvimos
Jinjuriki del Jubi: Supera tu odio a Rinoa, supera tu odio a Selphie y supera tu odio a Maki (tanto la persona como el personaje e.e) Trata de apreciarlos tanto como adoras y amas a Seifer ._.
Pues no olviden dejar su review (así como las críticas e.e) se agradecen de verdad y sin más que agregar… Enjoy! =D
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5
GALBADIA
La mañana ya había sido mala, muchos de los súper soldados no se desempeñaban como era esperado, y los que lo hacían bien resultaban más brutales en su comportamiento y actitud; el mediodía fue de terror, el mismo saboteador desconocido desde el primer día que los autómatas salieran a las calles de Galbadia, había soltado a los autómatas rebeldes y dado órdenes a los brutales a actuar como les plazca; resultaban ser un mal peor que la misma enfermedad. Y quienes fueran reemplazados por los autómatas no dejaban de protestar y multiplicarse
Desde la ventana que daba al balcón por el que se veía la alta verja negra que marcaba los límites de la residencia presidencial, Alexander observaba a los manifestantes con las manos tras su espalda, como siempre, pensativo
Por primera vez se le veía más demacrado que de costumbre en los muchos años que llevaba en el poder desde que su padre muriera, porque ni siquiera su muerte había alterado su mente y cuerpo, pero por primera vez en muchos años y en cuestión de un mes estaba alterado, preocupado y algo asustado... Se esforzaba por ocultarlo, pero aquellos que lo conocían bien, sabían que algo le estaba ocurriendo y era motivo de preocupación
- Señor, hemos logrado capturar a la mayoría de los que se escaparon esta mañana y han sido controlados los que más se resistieron a la captura - comenzó Carolyne - Aún seguimos controlando una posible gran fuga de información que no negaré se ha filtrado, pero sigue siendo insignificante -
- El ministerio de infraestructuras está evaluando en estos momentos los costos de reparación. No se han registrado muertes de ningún tipo, sin embargo, existen alrededor de veinte heridos - calculaba Ciro - Ya fueron trasladados a los lugares más cercanos para ser tratados - añadía veloz
- ¿Algo más? -
- Hammer envió una carta sobre el reenvío de nuevos reemplazos y sus más sinceras disculpas - respondió Crust
- Quiero que le respondas diciéndole que se olvide de mandarme esos reemplazos, dejando en claro que fue un error formar una alianza con él y deje de lado de la idea de aparecer por aquí o haré que se pudra en la cárcel. Vuelvan a sus labores. Ya saben que deben hacer - sentenció, sintiendo en la nuca las miradas que le dirigían Ciro, Carolyne y Crust - ¿Entendido? -
- Pero señor... - replicaba Crust por primera vez, sin poder aguantarlo más, a una orden de Alexander - Son... -
- ¿Entendido, Amine? - se giró Alexander con rapidez a encarar a la pelirroja, con un tono amenazador que se había vuelto casi una costumbre usar
Su mirada dubitativa persistió unos segundos más antes de volver a recobrar su compostura y asentir con firmeza
- Pueden retirarse, espero sus informes lo más pronto posible -
- Sí, señor - sonaron las tres voces antes de dejar la habitación
Con el infierno que tenía bajo sus pies, mantenido a raya por la gran verja negra, que tarde o temprano tendría que encarar, volvió a lanzar una mirada al atardecer, deseando poder saltar desde donde estaba hasta poder alejarse de la multitud. Se encontraba encadenado, sin grilletes; y aprisionado, en una celda sin barrotes…
La mañana del jueves Irvine paseaba por las calles de Deling camino a la clínica donde estaban hospitalizados los padres de Mid y Ophelia. Sentía que por cortesía, un tanto de curiosidad y preocupación, debía aparecerse por allá, así que en uno de sus días en los que respiraba del trabajo pasaba a visitarlos
Estaba a unos minutos de llegar caminando cuando, de nuevo, se detenía para escuchar las noticias de un pequeño café que solía dejar el canal de las noticias a todo volumen. La presentadora de las noticias hablaba acerca de los mismos sucesos que se han ocurrido desde que los súper soldados llegaran a Galbadia y entraran en servicio
Los constantes disturbios de los oficiales de menor rango que habían sido despedidos para dar espacio a los nuevos siempre eran la noticia del día, como si a la gente le hiciera falta recordarlo
Cada día o dos los motines de los súper soldados de las instalaciones donde descansaban de alguna manera no se escapaban a los reporteros amarillistas, quienes disfrutaban con deleite hacer de una gota de agua un océano entero, aunque si bien lo único cierto entre tanta palabrería, era el hecho de que los escapes eran más frecuentes y la cantidad de fugados incrementaba
Los asesinatos contra gente importante e influyente de Galbadia habían cesado de manera extraña sin haber encontrado al culpable y mucho menos relación alguna entre las víctimas. Los únicos sobrevivientes confirmados habían sido la familia Valefort además de Ophelia Visso
Irvine, decidiéndose a no escuchar más de lo mismo, siguió su camino hasta llegar a la lujosa clínica resguardada por detectives acompañados cada uno por un par de súper soldados, desplegados en zonas importantes. Al entrar en el vestíbulo, se encontró saliendo de la cafetería a Mid con un café grande y humeante, su brazo estaba escayolado por una fractura en el antebrazo izquierdo
- Hola, Irvine - saludó alegre olfateando el vapor
- ¿Cómo está? - preguntó mirando el yeso
- Nada mal, deseando poder usarlo de nuevo. Kurt dice nada más al verlo que faltan meses para que termine de sanar el hueso, y créeme que se esfuerza en recordármelo -
Irvine soltó una risilla al ver el gesto de enojo infantil de la pelinegra. Juntos tomaron el ascensor hasta el tercer piso. Aparte de la seguridad en el exterior, habían designado un agente junto a un súper soldado para vigilar los cuartos del matrimonio Valefort y la joven Visso
- Estos tipos siguen pareciéndome sospechosos - susurraba Mid todo el tiempo sin despegarles la vista cada que los veía. Claro, cualquier otro hubiera pensado lo mismo, su aspecto era aterrador; sólo se movían cuando se les indicaba y jamás mostraban su rostro, ni siquiera porque estuvieran sofocados del calor, si es que sentían
Saludaron al par apostado en la puerta, Mid dándole una palmadita en el hombro al enmascarado, y se dirigieron al interior, donde la madre de Mid, Elise y su padre Klaus estaban cada uno acostado en su cama
La mujer estaba recostada y despierta, sus heridas estaban más sanadas que cuando Irvine fuera por primera vez. Su padre también había mostrado mejoría, sin embargo requería más descanso y tratamientos por parte de las enfermeras
Elise saludó a Irvine con un leve asentimiento y una de esas sonrisas hipnotizadoras que en el pasado le hiciera ganar una reprimenda de Selphie, para volver a dirigir la vista a su dormido esposo
- ¿Has visto las noticias? -
- ¿Sobre el escape de esas cosas ayer en la mañana? Supongo que Alexander pudo contenerlos hasta cierto punto. Era de esperarse que alguno vendiera la noticia para hacerse una gran cantidad de dinero de la noche a la mañana - respondió Mid dándole un sorbo a su café - Aunque es imposible no cuestionarse sobre lo que está ocurriendo cuando hay destrozos en algunas calles y gente que los viera, contándome entre ellos. No sé qué pretende Alexander al intentar cubrir algo tan escandaloso -
- Busca ganar tiempo a como dé lugar - respondió Irvine encogiéndose de hombros - Cuando regresaba del trabajo antes de pasar por aquí, pude ver como atrapaban a un par y se los llevaban en vehículos blindados, hasta donde sé, su hogar es el Fuerte Valka -
- Por aquí ha sido una suerte que esas cosas no se nos hayan rebelado, en especial teniéndolos tan cerca, con tanta fuerza en sus manos, dudo que los oficiales y detectives puedan hacer algo al respecto -
- Entonces mantente alerta - susurró un Irvine muy precavido mientras observaba la puerta, como deseando tener la capacidad de ver a través de las paredes para no quitarle un ojo al enmascarado de la entrada
- ¿Y Kurt? -
- Pasó más temprano que de costumbre. Hablando de heridos, un par con heridas graves fueron traídos aquí y se los asignaron a él junto a otro amigo - respondió dando un trago largo al café ya tibio - Además, no es como si mis padres necesitaran muchos cuidados -
- Hija, ¿no tendrías que ir a tu revisión con tu hermano? -
- Como si se me fuera a caer o a podrir el brazo. Iré más tarde, Elise - respondió de mala gana terminándose el café. Luego se dirigió a Irvine - Vayamos a ver a Ophelia, Bran está con ella como siempre - dijo, olvidándose de la orden de su madre y de su existencia
Salieron de ahí y tomando el ascensor, subieron un par de pisos más donde solían tener a los pacientes de terapia intensiva o de gravedad como era el caso de Ophelia. Saludaron al par apostados en la puerta y al entrar pudieron ver a un ojeroso y cansado Bran sentado en un sillón, a su lado la chica rubia que era su esposa se encontraba acostada en la cama con una mascarilla y desde cortes leves a heridas profundas en todo su cuerpo suturadas y vendadas, con hematomas pasando de morado y rojo a verde y amarillo
Bran no pareció caer en cuenta de la presencia de ambos hasta que saludaran por tercera vez
- Buenos días -
El hombre espabiló y los miró con una leve sonrisa producto del agotamiento y les retorno el saludo en un susurro casi inaudible
- ¿Cómo está? - preguntó Mid como todos los días. Esperando, al igual que Irvine, escuchar buenas noticias
- Igual, los doctores dicen que se encuentra por los momentos fuera de peligro. Pero sigo pensando que me ocultan algo - noticias de las cuales, no saldrían de la boca de Brandon
Más de una vez se vieron en la necesidad de preguntar a Kurt, quien estaba en todas y en todo y no se le escapaba nada referente a los pacientes, obtuvieron por respuestas más de cinco veces que estaba en mejoría, por lo que llegaron a la conclusión de que Brandon Rowe, estaba invadido por el temor de poder perder a su esposa
- Estamos seguros de que se mejorará. Cuando trabajé con ella nos vimos con heridas de ese tipo y salió de ellas como si nada, además cuenta con la resistencia natural de un SeeD, no te preocupes - le sonrió -. Sabrás que está de maravilla cuando se despierte y lo primero que pida sea un libro -
Una risa seca y quizás esperanzada salió de Bran, procediendo a tomar la mano de Ophelia
- Hace tres días vinieron sus padres y tíos, y hace dos sus hermanas. Lancel y Cressen dijeron que estarían hoy para ayudarme -
- Tienen que hacerlo - añadió la pelinegra -, ¿te has visto últimamente al espejo, Brandon? No eres ni una cuarta parte del hombre que llegó aquí levemente preocupado cuando todo esto pasó; Estoy segura que eres el único que está haciendo un drama -
- Ophelia te reprimiría si viera como estas - añadió Irvine
- Lo sé. Quizás debiera seguir el consejo de Rob y Sybil -
"En este momento encabezas la lista de nuestras preocupaciones... Deberías darte un tiempo para enfriar las cosas. Por alguna razón Ophelia te eligió, y no creo que sea por cómo te comportas en estos momentos" era el consejo hasta el punto de rozar la humillación y desprecio que Rob Visso sentía por su comportamiento
"Pero no lo tomes a mal, siempre serás parte de la familia" Sybil se lo repetía con una sonrisa "Es sólo que nos preocupa cómo te encuentras. Y no creas ni por un segundo que no estamos preocupados por ella, es nuestra hija"
- ¿Podrían cuidar un momento de ella? - pidió súbitamente
- Por supuesto - respondieron ambos casi al momento sin comprender su sobresalto
Se levantó del sillón al que solía estar pegado desde hacía semanas, no sin antes darle un beso a su esposa y acariciarle el cabello. Vieron cómo se alejaba con paso decidido y hasta que saliera de ahí, la mirada de ambos no se encontró
- Tengo algo muy importante que decirte - dijo una Mid ansiosa
- ¿Qué sucede? - preguntó Irvine con sorpresa
- Tiene que ver con las heridas de Ophelia -
- ¿Que hay con eso? -
- Pues que su punto más débil está intacto. Squall fue quien lo descubrió, y no lo noté hasta que comenzamos los entrenamientos con él -
- No entiendo -
- Si me dejas continuar - respondió frunciendo el ceño - Ayer de casualidad, un grupo de las enfermeras estaba haciéndole el cambio de vendajes. Aparté la mirada hasta que volvieron a vestirla y me fije en que... - hizo una pausa mirando a la puerta y acercándose a Irvine quien seguía intrigado - su punto más débil… Estaba intacto - agregó en un susurro
- Sigo sin entender - replicó estando más confuso a lo que Mid lo obligó a levantarse del sillón en el que estaba
Descobijó a Ophelia quien no se inmutara por el brusco movimiento, estando vestida con un pijama blanco de pantalón largo y mangas cortas, ambas prendas con un estampado de diminutas flores azules. Seguía sin comprender el mensaje que le enviara hasta notar la insistencia con la cuál miraba a un punto en específico
Ante esto sólo pudo abrir sus ojos al máximo, regresándose al sillón en el que originalmente estaba; la pelinegra por su parte volvió a arropar a la rubia y regresó a su asiento. No dijeron nada más, pero ambas miradas se dirigían constantemente a la joven
- Dijiste que tenías un trabajo pendiente para Maki, ¿cómo vas? - preguntó rompiendo el incómodo y tenso silencio, dejando para luego la impresión que tenía
- Le he dicho al tuerto más de una vez que no lo haré hasta que mis padres salgan de aquí. No es que ame a mis padres, pero me preocupan, mi brazo lo demuestra - argumentó alzando su fracturado antebrazo
- Si verdaderamente no los amaras, no te hubieses interpuesto entre tu madre y su atacante -
- Calla, Irvine - resopló - Aparte de eso, lo que el tuerto me pide es absurdo, diría que imposible. Aquí entre nos, me pidió investigar sobre las muertes y los atacantes; lo que dicen es cierto, no hay relación alguna entre las víctimas, todos tenían sus negocios en áreas diferentes que ni siquiera es posible una rivalidad y tampoco tenían verdaderas razones para ser asesinados -
A los pocos minutos, un diferente Bran regresó a la habitación, se había arreglado el cabello, aun cargaba las ojeras y la barba de dos semanas que le daba un aspecto montañés que seguía sin combinaba con la ropa que llevara desde hace días, similar a la de Ophelia, con esos flequillos y chalecos en todas partes, el suyo era de un violeta pálido con una gema azul en su cuello
- No puedo seguir lamentándome por lo que ya ha pasado, estoy seguro que despertará, debe hacerlo - sonrió - Tiene una razón para hacerlo - añadió con esa misma sonrisa soñadora
Esa noche, después de casi un mes, Ophelia había dado leves señales de consciencia y un par de días, despertaba de un largo sueño. Con la vista aturdida por los rayos de luz que se colaban, se estremeció y antes de que pudiera erguirse, se encontró con la mirada de los gemelos Lancel y Cressen, y su esposo, Bran
- Hola - saludó con voz ronca apenas audible, como si no hubiese usado sus cuerdas vocales en años
- ¿Cómo te encuentras? - preguntó él
- Bastante adolorida - respondió terminando de levantarse - ¿Hace cuánto he estado dormida? -
- Unas tres semanas -
- ¿Podrían darme algo de agua, por favor? - dijo tragando saliva
Cressen estando más cerca, alcanzó la jarra y el vaso de cristal donde le sirvió casi hasta el tope, y casi arrebatándoselo de las manos comenzó con rapidez a dar largos tragos, con unos hilillos de ambos lados brotando de sus labios
- Lancel, Cressen, busquen a Mid y díganle que venga -
- ¿Mid está aquí? - preguntó Ophelia recibiendo otro vaso con más agua
- Ya habrá tiempo de contarte - le sonrió
- Pero Bran, no sabemos en donde está -
- Si no está en la cafetería, entonces estará dos pisos abajo, en la habitación 317. Tómense su tiempo, necesito unos minutos para hablar con Ophelia… a solas -
Los gemelos dejaron la habitación en pocos segundos ante la intimidante mirada de Brandon
Luego se dirigió a su esposa con seriedad y un entrecejo fruncido, expresiones poco habituales destinadas a ella, sin embargo sentía su corazón latir y casi traspasar su piel y ropa, estando seguro de que Ophelia también se encontraba de la misma forma en su interior, asustada, porque no dejaba de juguetear con sus manos así como evitar su mirada
- Bran, yo… - comenzó a titubear - Tengo algo que decirte - se forzó a decir
- Sólo tengo una pregunta… - la rubia sintió el peso de las palabras como piedras en el estómago mientras su corazón latía con más prisa - ¿Qué nombre le pondrás? -
Sus ojos se abrieron de par en par mientras sentía el calor subir a su pecho hasta llegar a sus mejillas, colorándose de un rojo carmín, ante esto Bran no pudo evitar acariciar delicadamente sus pómulos con el pulgar y luego sus labios para depositar un beso suave y tierno
Sin esperar más, ambos se abrazaron al instante, sin poder evitarlo durante mucho tiempo más. Ophelia derramaba lágrimas de felicidad, mientras se escondía en el pecho de Brandon que le acariciaba al cabello repetidas veces, dándose un momento para mostrarse frágil y dejar que él la resguardara
- Quería decírtelo pero jamás tuve tiempo para hacerlo, esa noche pensaba contártelo, pero fue cuando me atacaron - se excusaba entre lágrimas cuando pudo agarrar un momento para poder hablar con la mayor claridad que le era posible
- Lo importante es que ambos están vivos -
Ophelia se aferró más a Bran mientras volvía a llorar, en ese momento sus lágrimas ahora tenían una mezcla de miedo y rabia. Recordando esa noche, cuando a duras penas podía defenderse, temerosa por dejar al descubierto su punto débil y una tragedia ocurriera, algo peor que la muerte
Su atacante a quien no veía, sólo estaba ahí con un motivo: dar término a su vida esa misma noche. Un primer intento de cuchillada en su pecho que difícilmente detuvo, seguida de otras en ambos brazos y piernas que por el esfuerzo de cubrir su abdomen dejaba el resto de su cuerpo expuesto
Jamás pudo causarle un rasguño o verle la cara para que valiera todo el dolor y miedo que sintió en ese momento. Mientras que con su estoque en una mano se defendía, el otro brazo cubría su abdomen y sus vendajes lo demostraban, inclusive cuando fuera desarmada en aquel momento
No recordaba más allá de ser desarmada, estaba en el piso y luego, nada
Lo próximo que vio al abrir sus ojos nuevamente, fueron los gemelos y su esposo...
Sus recuerdos y llantos fueron interrumpidos cuando Mid entraba y más atrás, Lancel y Cressen la seguían. El abrazo que hubieran mantenido desde hacía tiempo se deshizo al momento con vergüenza o bochorno al tiempo que limpiaba sus lágrimas. La pelinegra se lanzó a sus brazos sin importarle que tuviera la intravenosa o el dolor que pudiera causarle
- Bienvenida -
- Gracias - sonrió secándose todavía las lágrimas
- No tienes por qué llorar - le dijo casi inaudible en el abrazo - Menos después de las buenas nuevas -
Ophelia se separó de Mid, tomándola de los hombros con espanto en su cara
- Si, lo sé. Espero que lleve mi nombre si es niña -
- Jamás - respondió de inmediato - Ni el tuyo ni el de ningún otro - añadió mirando de soslayo a sus primos
Bran al ver la confusión en los rostros de los gemelos, se encargó de dar la buena noticia, sin ambos poder evitar exclamar vítores de alegría por el nuevo integrante de los Visso y el comienzo de Ophelia y Bran para formar una familia
En otro lugar, en la misma noche oscura, fría y solitaria dos personas mantenían una distancia prudente, cada uno calculando los futuros movimientos del otro, jugando al ajedrez sin un tablero o piezas algunas que mover
Uno tenía un vaso pequeño de cristal con whiskey al que le quedaban un par de tragos para acabar y su otra mano tras la espalda, mientras que el otro, tenía una daga en su mano derecha y la otra cerrada firmemente en un puño
El primero no se sentía amenazado ante la inminencia de la muerte frente a su puerta, como si hubiese estado esperando ese momento desde hacía mucho tiempo, recibiendo a su atacante como a un amigo
Un teléfono comenzó a sonar, rompiendo el tenso silencio. Dio otro trago a su bebida, ignorando la insistente llamada
- Antes de que hagas lo que has venido a hacer... ¿Por qué lo haces? -
No recibió respuesta alguna. Ninguno se movía. El ruido del teléfono se detenía y el mensaje de la grabadora iniciaba, la voz femenina sonaba furiosa al principio y preocupada al final, lamentando el no volver a escucharla de nuevo regañarle cuando se tomaba tan a la ligera el trabajo, y maldiciendo el trato que le mostrara días atrás
El mensaje terminó con el largo pitido y el silencio regresó
- Bien, no te interrumpiré más... Adelante... Termina con lo que has empezado -
Y con un rápido movimiento sintió el puñal clavársele en el corazón, con el calor escapándosele del cuerpo. Sus ojos se empañaron al tanto que una leve sonrisa aparecía en su rostro, su sangre tocaba los cristales rotos del vaso que no recordaba haber soltado hasta que todo su cuerpo quedara como una barra de hierro… Frío e inerte
Continuará…
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