Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix. Así como algunos otros pertenecientes a Makifeo Douraji. Los demás que aparezcan son creados por mí…

No hay ganas por hoy de responder reviews, de hecho ni quería corregir capítulo, pero… alguien me obligó e.e no diré nombres… Yo pensando en hacerme la loca y publicar despues

Pues no olviden dejar su review (así como las críticas e.e) se agradecen de verdad y sin más que agregar… Enjoy! =D

###############################################

6

ESTHAR

Con la conciencia entre la nada y la realidad, luchaba para mantenerse entre los vivos, negándose a caer de nuevo en un largo sueño, le fastidiaba el mismo procedimiento complicado e inclusive doloroso por el que pasaba casi todos los días

Se forzaba a abrir los ojos, pero era como si le tuvieran puestos unos dedos en los párpados. Las respiraciones al principio también le eran costosas y en más de una ocasión sentía cómo se le escapaba la vida hasta que llenara sus pulmones con él, era inhalar y exhalar ese líquido de sabor amargo

No sólo era amargo, sino helado, al principio sentía las miles y miles de agujas clavarse en su piel sin compasión, era una costumbre terrible sentirlas hasta que el cuerpo se entumecía o se dormía por completo

Pronto terminaría el sufrimiento, pronto volvería a casa, pronto volvería a los tiempos llenos de alegría y ninguna tristeza… Con ese pensamiento tan agradable dejó caerse en el sueño dentro de la cámara donde estaba

Sus ojos se abrieron despacio, despertando en la amplia habitación con vista a la ciudad y mas allá estaban como siempre las salinas, que aunque eran un sitio lúgubre y lleno de cadáveres y osamentas de incontables monstruos, llamaban la atención. Aún arrebujada entre las sábanas, se estrujo los ojos y optó por levantarse

Como era de esperar, el vestido de color azul cielo con el estampado de las enredaderas de flores blancas en la falda, estaba colocado con extrema delicadeza en el asiento de una silla junto a los zapatos blancos de tacón medianos a los pies de la silla. Se quedó mirándolos con una sonrisa tonta

- Ya despertaste - escuchó apenas audible con una mezcla de sorpresa y alegría -. ¿Cómo te sientes? -

Se giró hasta la puerta para encontrar el origen de la voz. Era quien en el pasado la abandonara, y por inmadurez suya, dejara que las cosas se le escaparan de las manos para volverse un caos

Vestía unos vaqueros azules con unos zapatos casuales de suela blanca y tela negra junto a una camisa gris oscura con rayas aguamarina junto a una chaqueta negra. Su cabello estaba muy largo hoy, a nivel de la espalda, aunque ayer estuviera más corto; al igual que él, tenía el cabello del doble o el triple de largo

"Si, no ha sido un día, ha sido otro mes más, otro mes perteneciendo a los muertos y aquí estoy, de vuelta a la vida durante un único día antes de regresar" pensó acariciando un largo mechón de su oscuro cabello

Y era quien ahora la acompañaba en todo momento, no era en absoluto una molestia, era una compañía agradable entre todo el dolor que soportaba en los tratamientos que duraban un mes entero

- Igual que en otras ocasiones - respondió con una sonrisa muy apagada, el cansancio le era notorio

Su reloj natural estaba en extremo alterado, para ella doce meses eran doce días. Los momentos en los que estaba en su prisión helada parecían un sueño y luego quedaban escasos recuerdos. Los cinco años pasados desde que llegara a Esthar habían sido dos simples meses

- Pronto, te lo prometo. Pronto regresaremos - añadió acercándosele, leyendo su mirada

- Ya lo has dicho, ¿pero cuándo es pronto? Ya no quiero estar aquí. No más - refutaba con la voz quebrada, al borde de las lágrimas

El joven la abrazó fuertemente, deseando, de nuevo, poder tomar su lugar y evitarle tanto sufrimiento. Pero ella no era la única, él también sufría. Se había jurado no decirle sobre aquello y guardaba el secreto con fuerza, considerando que era una molestia y una preocupación más para ella que no necesitaba; estaba en la misma condición que ella, sufriendo, deseando que el dolor intenso acabara

Recordaba cómo su padre y aquel viejo chiflado les explicaron todo lo que pasaría. Ambos estuvieron de acuerdo en volver a un estado de salud óptimo a cambio de perder años de sus vidas. Sólo que no pensaron que sería peor a como se lo imaginaron y explicaron

Una hora más tarde salieron hasta el despacho de Laguna Loire, el presidente de Esthar. Al entrar no estaba solo, Kiros y Ward estaban con él, al parecer acababan de interrumpir una conversación importante

- Ya están aquí. Rinoa, Squall, siéntense, tenemos que hablar - dijo Laguna, con una de esas expresiones serias que quizás hubiera hecho tres o cuatro veces en toda su vida

Notando la seriedad que emanaba del hombre se sentaron en uno de los amplios sofás de su despacho presidencial

- No sabría cómo empezar, pero desde hace un mes han estado ocurriendo eventos raros y sospechosos, no solamente aquí, es en Galbadia donde especialmente me preocupa -

- ¿Ahora que hizo Alexander? - se adelantó Rinoa

Laguna se tomó un par de horas para ponerlos al tanto de la situación sobre los llamados súper soldados y los siguientes atentados a personas de importancia que ocurrieran luego de irse a su sexagenario sueño

- ¿Estás seguro de que está muerto? - pregunto Squall

- Si, no es ni parecido a cuando les dijimos que Rinoa estaba muerta, esto es diferente -

- ¿Dónde estaban sus tan adorados hombres de confianza? -

- No estaban esa noche a su lado. Tenemos... - se escuchó un carraspeo de parte de Kiros - Bueno, Kiros, tiene dos teorías... -

- Alexander podría haber entregado su vida por voluntad propia o planeaba atrapar a su enemigo solo, atrayéndolo cuando estaba más expuesto -

- Pero ese no sería el Alexander que conocemos. Jamás arriesgaría su propio pellejo para dar con su enemigo -

- Exacto. Lo que lleva a que mi primera idea, sea la correcta. Alexander dejó una carta donde explica por qué lo hizo, el problema es que no hemos podido obtener el contenido de la carta sin que haya sido alterado - continuó Kiros

Ward les extendió una hoja de papel doblada en tres pliegues de una carpeta sobre el escritorio de Laguna. Squall leyó el contenido: la carta de Alexander. Con algunas frases subrayadas con lápiz y unas cuantas anotaciones en los bordes, sin mucha importancia

MISIVA

A cualquiera que lea esta carta, ha de estar viendo en estos momentos mi frío y cadavérico cuerpo. Muerto a manos de aquel que me odiaba.

Es lamentable que las cosas hayan transcurrido de esta forma, cometiendo errores los últimos meses de mi vida, era necesario que pagara mi último gran pecado

Con mi muerte, estoy seguro que cederán de sus ataques, habiendo obtenido lo que deseaban

P.D:A mi asesino, lamento informarle que aún estoy vivo

Alexander Deling

La releyó un par de veces más, enfocándose en los subrayados, seguía sin ver algo extraño porque era típico en ese hombre nunca decir, ni dejar nada que lo expusiera

- ¿Que se supone eso de que aún está vivo? -

- Lo dejamos ahí, pero está claro que él está muerto, no es ningún engaño de su parte -

- No dice mucho. En realidad nada, sobre su asesino. Él debió saber quién fue desde el principio - dijo Squall, regresando la carta a Ward

- Es por eso que buscamos la carta original, pero quien la tiene, no nos la quiere mostrar - respondió Laguna - De hecho, no sabemos de su paradero -

- La tiene Crust - se adelantó de nuevo el castaño

- Correcto, ella la tiene, pero no hemos sabido nada desde que terminaron los interrogatorios de la policía - agregó Kiros

- Por eso, queremos que vayan a Balamb y empecemos a movilizarnos apenas tengamos una oportunidad antes de que empeore. Necesitamos adelantarnos a sus pasos lo más pronto posible -

- ¿Y qué hay de nuestro tratamiento? -

- De eso quería hablarles también - respondió Laguna, ahora con una sonrisa grata - Los resultados del tratamiento han sido satisfactorios. Rinoa ya puede usar sus poderes a voluntad sin temor a que todo se le salga de control, claro que sigue dependiendo de sus emociones como se desenvuelvan estos. En cuanto a ti, Squall, ya sabías en un principio que no sanarías completamente, pero el profesor Odine tuvo suficiente tiempo para crear un medicamento para mantener a raya la contaminación sobrante en tu cuerpo -

No lo habían notado hasta ese momento, pero era cierto, cada día, o mes, que pasaba para ambos, su condición mejoraba

Media hora después, Squall, Rinoa y Laguna estaban en el laboratorio del viejo y gruñón profesor Odine. El laboratorio, ubicado a las afueras de la ciudad, era grande e imponente, inclusive cuando la mayor atracción radicaba en que casi toda la estructura estaba bajo tierra

Al entrar se encontraron al viejo gritándoles instrucciones a sus aprendices

- ¡Cabecha hueca! ¡Te dijeh que ahí no! ¡Vayan y aleglen todo, ya! -

- Odine, aquí estamos -

- Ah son uchtedech, ¿cómo echtan? -

- Muchísimo mejor. Gracias, profesor Odine - sonreía Rinoa

- De nada muchachah - subió su mirada hasta la pelinegra por unos segundos con una risa un tanto depravada para luego mirar el ceño fruncido de Squall - y tú inglato malagradechidoh, ¿no pienchach dechir nada? -

- Gra-ci-as - decía Squall en sílabas, notando la perversión en los ojos del viejo cuando miraba a Rinoa. Odine le había salvado la vida, pero eso no significaba que podía desnudarla con los ojos cada que podía

- Vengan conmigoh, pol favol -

- Yo me quedaré aquí, vayan ustedes dos con él -

Laguna esperó pacientemente en la recepción al par que había descendido al interior de las instalaciones; si bien había oído al mismo viejo cascarrabias explicarle con detalles antes de llevarlos a ambos ante él, no necesitaba volver a escucharlo dos veces, y más cuando con el pasar del tiempo Odine seguía volviéndose más gruñón

No habían transcurrido un par de minutos cuando comenzara a aburrirse y le diera un cosquilleo en las manos, su cerebro le incitaba a curiosear para mantenerse ocupado.

"¡Gracias a Xian!" Laguna suspiró acercándose a ambos que salían del elevador, sin Odine, y su hijo con un pequeño maletín plateado

En el camino de regreso, una Rinoa de aspecto infantil, no pudo evitar más preguntar con una sonrisa que cargaba desde antes de que salieran de la oficina de Laguna

- ¿Cuándo iremos a Balamb? -

- En unos días, no te preocupes - soltó una carcajada para revolverle el cabello, como si Rinoa tuviera unos ocho años - Primeramente hay muchas cosas de los que ponerles al tanto antes de que regresen a Balamb, no queremos que sigan en la luna -

El chofer de la limosina se desvió del camino hasta llegar a un restaurante lujoso, cuando estacionó a la salida, Laguna volvió a hablar

- Debo dejarlos aquí, tengo muchas cosas pendientes en la oficina - dijo -. Tomen, yo pago el almuerzo. Digan que tienen una reservación de parte del Señor Mumba - añadió extendiendo una tarjeta de crédito de color negro brillante a Squall - Yo dejaré el maletín en tu habitación donde puedas verlo -

La pareja se miró unos segundos después de que el vehículo donde iba Laguna se marchara. Cuando entraron al lugar, estaba lleno de gente de la que su ropa demostraba ser importante, el señor de traje notó enseguida su llegada y con algo de ofensa por la vestimenta nada apropiada para el lugar, les saludó

- Buenas tardes, ¿en qué puedo ayudarlos? -

- Tenemos una reservación de parte del Señor Mumba - respondió el castaño avergonzado por los seudónimos que adoptaba su padre

- Síganme, por favor - tomó dos carpetas de cuero del podio donde se encontraba y les hizo señas a ambos y a un camarero para que fueran tras él

Mientras le seguían los pasos, les llegaron los olores de las mesas por las que pasaban y fue en ese momento, cuando cayeron en cuenta de que era casi mediodía y no habían comido nada hasta ahora

Una mesa para cuatro solitaria los esperaba. Ambos notaron los indicios de que estuvo o estaba ocupada desde hacía momento, pero que aún no ordenaban nada para comer

- Quiero un café helado -

- Yo un té negro, por favor -

- Enseguida - dijo el camarero retirándose

El hombre de la entrada les dio a cada uno el menú del restaurante, hizo una reverencia y se retiró de nuevo a su puesto donde un grupo de tres personas acababan de llegar

Mientras esperaban, Squall echó la cabeza hacia atrás en gesto cansino mientras Rinoa miraba con ilusión por la ventana pensando en las cosas que haría apenas saliera de Esthar y llegara a Balamb

Los leves murmullos de la gente hacían eco en sus oídos junto al tenue sonido de la guitarra de una joven sentada en una pequeña tarima

Una risa melodiosa y alegre proveniente de una niña se escuchaba más y más, de repente la risa se detuvo y la escucharon hacer una pregunta. Squall y Rinoa volvieron a la realidad, era una niña pequeña de unos cinco años de edad, con el cabello suelto y llevando un vestido rojo con encaje negro bordado en los bordes de la manga y la falda junto a un lazo negro en la cintura con zapatos de charol negro

- ¿Me están escuchando? Pregunté que quiénes eran -

- Primeramente, ¿quién eres tú? - preguntó Squall de mala manera, sintiendo una patada de Rinoa en la espinilla - ¿Cómo quieres que le responda de buena gana si ella también me habla a mí de esa forma? - le susurró a la pelinegra

Pero antes de que pudieran responderle a la pequeña rebelde, una segunda voz se escuchó

- Verónica Almasy, ¿qué te he dicho sobre salir corriendo? -

"¿Almasy?" Quizás se trataba de un error "¿Verónica Almasy?"

- Que no debería hacerlo si se trata de ti o mamá -

- Correcto, ahora ve a sentarte y quédate tran… - cuando alzó la vista y pudo observar a las personas sentadas en la mesa que ocupaban desde hacía unos minutos, Seifer se quedó de piedra, al igual que Squall y Rinoa

No fue sino hasta pasados unos segundos cuando Verónica llamó a su padre por tercera vez que éste hubo reaccionado

- Son ustedes… - fue lo único que pudo salir de sus labios

Rinoa se levantó de un brinco y lo abrazó lo más fuerte que pudo, sin recibir reacción de Seifer. Pero cuando fue el turno de Squall, esa vez Seifer reaccionó con un golpe directo a la cara que llamó la atención de más de un cliente

- ¡Seifer! ¡Squall! -

- No sabes cuánto me apetecía hacer eso - dijo con su usual sonrisa arrogante, abriendo y cerrando la mano en gesto de dolor

- Maldito - respondía Squall con voz nasal mientras se tapaba la nariz goteante de sangre

Unos minutos después de todo el bullicio causado y aclarado el inconveniente con mucha suerte de que no los vetaran del lugar pudieron estar los cuatro en la mesa. Squall mantenía su mano con un pañuelo en la nariz que ya estaba por fin dejando de sangrar

- Siguen ambos siendo un par de niños - seguía quejándose Rinoa

- ¡Papá es un niño pequeño! - agregaba Vero con una risa

- No, papá es un hombre adulto que sólo estaba saludando a su amigo al que no ha visto en años. Es nuestra forma de saludarnos, ¿verdad, Squall?

- Oh sí, claro, ven para saludarte, maldito - refunfuñaba entre dientes

- Ya basta los dos -

- Disculpen, no les he presentado a mi hija. Squall, Rinoa, ella es Verónica o Vero de cariño - presentaba ligeramente abochornado

- Vaya que no perdiste estos años. Es tu hija con… -

- Si, con Quistis - añadió antes de que Rinoa pudiera terminar

- ¿Dónde está ella? -

- En Trabia… Haciendo una misión - respondió a Squall, teniendo cuidado de agregar lo que Vero aún no sabía y no debía saber

- ¿Cómo están las cosas en el jardín? - preguntó Squall habiéndose tranquilizado

- Podría decir que es el paraíso si la comparamos a cómo está la situación en Galbadia. Ese reemplazo tuyo sigue sin caerme bien, es un bastardo causa problemas. Adueñándose del jardín como si fuera suyo y haciendo lo que le da la gana, maldito bastardo -

- No puede ser tan malo, tiene excelentes recomendaciones de sus amigos y yo mismo he comprobado sus habilidades. Quizás sea un poco arrogante y algo alardeado, pero confío en él, sino no le hubiera dejado el puesto de comandante en sus manos -

- Entonces tiene obsesión con el poder, y mucho. Es urgente que regreses y le pongas los pies sobre la tierra -

Squall seguía sin creerle, Seifer era el tipo de personas a las que siempre le caía mal una persona cuando la conocía, y eso lograba durar años; siendo él testigo de ello con más razón decidía no prestarle atención

- No hablemos más de ese tema, luego sabremos si creerte o no. ¿Cómo han estado los demás? -

- Ese es otro problema comparable a lo que pasa en el jardín - suspiró masajeándose la nuca antes de hablar -. Pero ya tendremos tiempo para contarles a fondo todo. Bueno, yo estoy casado con Quistis y tenemos a Vero. Trueno, Viento, Zone y Watts siguen en Timber, pero por nuestros trabajos no tenemos casi tiempo para hablar, así que prácticamente no sé nada de ellos. -

"Selphie sigue desaparecida desde que se hubiera ido después del matrimonio de Ophelia sin decirle a nadie y como era de esperar le destrozó el corazón a Irvine, quien lo ha sobrellevado a su manera, ahora vive en Deling trabajando como bartender, el gallina es otro con el corazón roto, aparte de eso no hay nada nuevo"

"Al poco tiempo de que se marcharan Ophelia dejo el jardín para alejarse de Makisotu Douraji, ¡poniendo como excusa que debía encargarse del negocio familiar! Nunca dice nada al respecto de la verdad por más que se la presione"

"La desquiciada de Mid es quien se ha puesto de parte de Makisotu, me gustaría ver que hará cuando regreses al jardín. Sólo está ofendida por el hecho de que te hayas marchado sin dar explicaciones, no dejó de quejarse durante un mes entero y aún lo sigue haciendo cada que puede. Así que no esperes una cálida bienvenida de su parte"

- Me recibirá como tú lo hiciste - agregó Squall entrecerrando los ojos

- Es una posibilidad -

Esa misma noche, se reunieron los tres en el balcón de la habitación que le dieran a Seifer y a Vero, donde pasarían la noche, para seguir hablando

Acompañados por una botella de whiskey, volvieron a retomar la conversación que fuera interrumpida cuando Seifer regresara de poner a dormir a la pequeña Vero y librarse momentáneamente de sus labores de padre y niñero

- Ahora que está dormida podemos pasar a lo importante -

- Si, dijiste que tenías un par de noticias que contarnos e historias con mayor profundidad -

- Correcto. Es sobre lo que pasa en Galbadia, no tengo oportunidad alguna de averiguar por mí mismo lo que ocurre, sólo me queda oír de Irvine o Mid lo que ocurre. Pero seguro ya se enteraron de la muerte de Alexander y las cosas están que echan humo, y los políticos solo se preocupan por quién va a ser el nuevo presidente -

- Los asesinatos, los problemas con los funcionarios de la policía y los súper soldados rebeldes, además de la carta de Alexander que ha sido alterada -

- ¿Carta? ¿Qué carta? -

Squall y Rinoa le explicaron acerca de la nota que se encontró en el despacho de Alexander luego de su muerte y de lo poco que sabían sobre el destino de Crust y los gemelos Trevant

- Esos son los que menos importan, si no han aparecido deben estar escondiéndose. Si idolatraban a Alexander deben estar sin ánimos para trabajar por una temporada, en especial su asistente -

- Cambiando de tema, ¿qué es lo que escondes sobre Quistis? - preguntó Rinoa

- No se te escapa nada -

- Por supuesto, llevo años conociéndote. Puedo leer tu expresión con facilidad -

Con dificultad, volvió a obligarse a explicar la situación de Quistis con todos los detalles que le eran posibles

- ¿Un mes entero sin saber nada de ella? Es un milagro que no hayas salido corriendo a buscarla -

- Me he visto en más de una ocasión tentado a hacerlo. Pero sin mucha información acerca de a que parte de Trabia debería ir, es difícil -

- ¿Y por qué no le dices a Maki que te dé más detalles? - preguntó Squall

- Porque ese imbécil no quiere decirme nada y no puedo entrar a hurtadillas en su despacho porque siempre está bien vigilado por los tres malditos perros de Noah -

- ¿Tres? -

- Si, tiene un refugio de mascotas, por así decirlo. Tu querido pupilo te fue hurtado, aunque fue decisión propia el que quisiera ir corriendo a los pies de Douraji. Te sigue extrañando y admirando. Lo demuestra aun usando el sable pistola -

- ¿Puedes explicarme el odio insano que tienen hacia Maki? -

- Aunque se nos haya explicado desde que éramos niños que un SeeD nunca sabrá que enemigos puedan tocarle en un principio y que jamás debe cuestionar sus órdenes… - Seifer respiró hondamente masajeando su cuello, preparándose para contarlo - Hubo y todavía existe una guerra interna en el jardín, SeeD's contra SeeD's -

- ¿Qué? Eso es imposible -

- Ya verás con tus propios ojos el ambiente que tiene el jardín. El problema estalló un par de años después de que estuvo al cargo. Todo comenzó cuando las misiones aceptadas llegaban a chocar entre sí; resultando que los enemigos eran nada más y nada menos que SeeD's que podías conocerlos o que sean familiares de sangre -

"Con el tiempo los compañeros, amigos de toda la vida y los hermanos… Dejaron de hablarse. A consecuencia de ello, cada uno comenzó a preocuparse de sus propios asuntos y son pocos contados los que no han cambiado" continuó Seifer con un deje de amargura

- ¿Entonces? ¿Tienes más decisión de volver a Balamb y arreglar el problema que dejaste sentar en tu silla? -

Continuará…

###############################################