Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix. Así como algunos otros pertenecientes a Makifeo Douraji. Los demás que aparezcan son creados por mí…
Traigo una sorpresa, capitulo adelantado sólo por hoy e.e
Bueno, este es realmente el único o uno de varios realmente cortos, pero que a pesar de serlo tienen sus sorpresas, creo que el hecho de que ahora sean mas cortos es porque esté haciendo las narraciones y los capítulos divididos por cada país de ff8, y todavía me sigue encantando el escribir de esta forma con este fic *o* (he de suponer que los mantengo en suspenso)
Iproomise: Si, si, genial que Squall y Rinoa regresen ._. Tampoco eres la única que odia a Odine e.e es inteligente, sí, pero el viejo nunca me agradó xD Y respecto al encuentro de los dos señores taciturnos, tendrás que esperar un poquito más o.o
Jinjuriki del Jubi: No hace ni falta que tenga que saber cuan fuerte fue tu carcajada, me basta con imaginarlo para saber e.e Y si te acabaste el capítulo tan rápido, a pesar de que hablaban de maki, ¿eso significa que comienza a agradarte? e.e
Pues no olviden dejar su review (así como las críticas e.e) se agradecen de verdad y sin más que agregar… Enjoy! =D
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7
TRABIA
Escucharon por tercera vez al hielo resquebrajarse y esa vez fue cuando el suelo se agrietó y sólo sintió su cuerpo caer en el agua helada junto a los gritos de sus compañeros llamarle
Por instinto y sintiendo a su cuerpo quemarse por el frío, se volvió a la superficie para respirar el aire que perdió cuando cayó, no pudo ver nada más que el agua chocarle con los ojos, pataleando sin sentido en un intento desesperado por mantenerse en la superficie
Tampoco sintió los tres pares de manos que la halaron con fuerza hasta sacarla del hielo. Su cerebro la mantenía enfocada en tiritar con violencia y con cada uno de sus músculos en un intento de recuperar el calor perdido
- ¡Necesitamos encontrar un lugar donde acampar! - gritaba Selphie haciéndose oír entre la ventisca
- ¿En dónde demonios se supone que encontraremos uno en mitad del lago? - respondía Dietch en el mismo tono
- Veo un bosque hacia allá - Quistis alzaba la voz para hacerse escuchar mientras señalaba al oeste
Celes y Selphie arrebujaron a Lys con unas mantas que tenían en sus mochilas y cargándola la arrastraron mientras perseguían a Quistis y a Dietch que comenzaban una carrera hacia donde apuntara Quistis
Aceleraban más y más cada que escuchaban de nuevo el sonido del hielo romperse bajo sus pies
- Pronto llegaremos, Lys. Pronto. Resiste - animaba Selphie alzando a la joven, al igual que Celes cada cinco o seis zancadas para que siguiera avanzando
Al tanto que era en su mayoría arrastrada, Lys se sintió en el pasado cuando en un momento determinado se encontrara huyendo de unos matones junto a su padre, Aaron, que les debía dinero. Cuando sus energías no daban para más y sus perseguidores los alcanzaban, escuchó a uno tropezar y caer al igual que otros más que iban atrás como fichas de dominó, otros se detuvieron y soltaron un gruñido
Fue en ese momento cuando escuchó una voz. Ella giró antes que Aaron y fue cuando vio a Selphie por primera vez salvarle la vida. Recordaba que en ese momento tenía una expresión un tanto rebelde que escondía algo más: tristeza
Regresó al presente al sentir su pie enfriarse más cuando se enterró en la nieve, sabiendo que habían llegado a la orilla del lago porque los corazones del grupo dejaron de latir a gran velocidad
A un par de metros de la orilla del lago, refugiados por los altos pinos, pudieron establecer por segunda vez la gran tienda donde los cinco entraban un poco apretados. Cuando pudieron resguardarse del frío, Celes encendió la estufa con rapidez mientras Selphie sacaba de una de las mochilas una olla y una botella de brandy para ponerla a calentar, mientras Dietch y Quistis le quitaban la ropa a Lys para cambiársela por una seca y la volvían a cubrir con las mantas de lana
- Lys, bebe esto - decía Selphie ayudándola a tomar
La chica seguía temblando con fuerza bajo las mantas y el resto sólo podía esperar a que mejorara antes de que la noche terminara por caer sobre ellos y el frío aumentara
- Dietch, comencemos con la primera guardia - dijo Celes llevándose a la joven fuera con él
Adentro de la carpa se observaba la sombra de Celes a la izquierda y Dietch a la derecha
- Sería mejor que durmieran antes del cambio de guardia - añadía Celes. Pareciendo el único capaz de decir algo aun cuando la misión que los llevara a Trabia peligraba - La chica no morirá -
Más tarde llegada la noche, fue el turno de guardia de Selphie y Quistis; la primera salió casi obligada por no querer apartarse de Lys, únicamente accedió a la palabra de que Dietch la cuidaría
- Pero, aún sigue temblando mucho - susurraba la peliverde
- A este paso no podremos movernos mucho mañana. Calienta un poco más de brandy, con cuidado, no es necesario que nos quemes vivos a los tres -
Celes observó un par de minutos más el cúmulo de mantas temblar en las que se escondía la chica y suspirando se levantó, quedando erguido a falta de más altura y procedió a quitarse la chaqueta
- ¿Que estás haciendo? ¿Te has vuelto loco? - exclamaba Dietch observando como el chico terminaba por quitarse el resto de su ropa hasta quedar con las trusas negras
Quistis y Selphie entraron al instante con la misma expresión indignada y de prejuicio al tanto que Celes ya estaba destapando las mantas y se metía junto a Lys
- Se llama transmitir el calor corporal, señoritas - se explicaba terminando de entrar al refugio cálido de Lys, quien soltara un gritillo de espanto y vergüenza a la vez que también le quitaba la ropa y la añadía al montón de mantas
Lys sintió a Celes atraerla hacia su pecho y abrazarla con fuerza, sintiendo el calor que emanaba de su cuerpo, haciendo un contraste del frío de su cuerpo con lo cálido del chico
- Tranquila. - le susurraba - No te separes de mí en ningún momento -
Pronto sintió el rubor en su rostro y el calor recorrerle todo el cuerpo mientras aún estaba fría, Celes era el causante de esa sensación, hacía mucho que no abrazaba a un chico y muchísimo menos estando ambos casi desnudos
Lys no durmió hasta bien alcanzada la noche, cuando sus parpados se cerraron solos sin darse cuenta de ello. Para cuando volviera a abrir los ojos era de día y estaba abrazada cómodamente a un Celes completamente despierto
- Ya despertaste. ¿Cómo te sientes? -
- M-mu-mucho mejor, gracias -
- Bien, deberíamos pensar en seguir avanzando ahora que no hay ventisca. Vístete -
El sonido constante del viento chocando con la tienda hubo cesado al igual que su leve hipotermia. Cuando salió de su madriguera después de un largo día de estar escondida, Quistis preparaba un sencillo desayuno con las reservas de comida para una semana que se llevaran de la aldea de los Shumi
- Tenemos pan frito y tocino -
- Lo mismo de ayer -
- Y será para mañana, pasado y así hasta que lleguemos a la costa de Winter - replicó la rubia ante la queja de la peliverde
Tomaron el desayuno y una hora después estaban listos para partir. En todo ese tiempo y demás, jamás hicieron mención de lo ocurrido aquella noche a pesar de lo agradecidas que estaban
Caminaron por unos días más en dirección al sur, parando únicamente para dormir. Teniendo como obstáculos el ataque de algunas de las criaturas habitantes de los bosques, ataques de los que salían con unas heridas sin importancia; además de soportar las ventiscas que les helaban el rostro, cada copo de nieve se sentía como una aguja clavárseles en el rostro
Al sexto día, luego de sin poder moverse por el clima, pudieron llegar al pequeño pueblo de la costa de la isla Winter. Decidieron pasar la noche en una de las posadas y mañana tomar el ferry hasta Trabia
Pero esa noche contaba con una gran sorpresa para Quistis. El mismo hombre que le advirtiera sobre la misión estaba frente a su puerta, el mismo hombre alto, de piel pálida y de ojos verdes, con una camisa naranja claro y pantalones del color de la paja, igual de descuidados, pero no tan desastrados como su cabello dorado
- Me empezaba a preocupar que algo podría haberles pasado mientras la escoltaban. Veo que Makisotu escogió a las personas adecuadas para el trabajo -
- ¿Qué hace usted aquí, señor Valenti? - preguntó con frialdad
- Ya se lo dije. Estaba preocupado porque algo pudiera haberle pasado a usted, a sus compañeros… o a la chica - sonrió
Quistis lo miró con acusación, intentando atravesar la mirada del hombre, queriendo saber sus verdaderas intenciones
- Tenemos que hablar de nuevo sobre la misión -
Quistis esperó en silencio a que él volviera a hablar
- Makisotu me pidió que los esperara aquí para escoltar a la chica con ustedes hasta Balamb sana y salva. Estaba pensando en su fracaso cuando no supo de ustedes en más de un mes -
- Necesito una orden con su firma y sello del jardín para poder comprobar que lo que dice es cierto, de lo contrario, debo decirle que no alterará nuestras órdenes originales -
- Debe creerme, la chica está en peligro ahora que esta aquí y será mucho peor cuando mañana lleguen a Trabia. Sus probabilidades de cumplir con su misión son de cero sin mí -
- ¿Tiene que ver con lo que hablamos en mi casa? -
- Siempre tuvo que ver con eso - sentenció - Me gustaría hablar con ella a solas -
- Puede hacerlo, pero dos de nosotros le acompañaran. Disculpe que no confíe en usted -
- No hay problema, debe tomar las medidas necesarias para asegurarse de que Lys Oakheart esté protegida en todo momento -
- Sígame -
Ambos salieron de la habitación donde Quistis durmiera sola y llegando a la segunda puerta a la derecha, Quistis llamó un par de veces y una Selphie somnolienta le abrió
- ¿Si? -
- Necesitamos hablar con Lys, a solas -
- ¿Necesitamos? -
- Selphie, él es Oscar Valenti, quien fuera tutor del Comandante Makisotu Douraji - ante la respuesta, Selphie sólo pudo fruncir el ceño con desconfianza - Créeme. Yo misma me encargaré de que nada le pase, llama a Celes, por favor -
- Me quedaré aquí, con ella -
- No. Tú debes salir. Lo que sea que el señor Valenti deba hablar con Lys es asunto de ellos y mío como líder del grupo - dijo - Celes sabe guardar secretos - añadió antes de la siguiente replica de Selphie
La chica dejó la habitación a regañadientes para ir en busca de Celes en la habitación de al lado, cuando el chico de cabello plateado y ojos como esmeraldas llegó, se colocó a la izquierda de Lys, frente a Oscar
- Mi nombre es Oscar Valenti, es un placer conocerte, Lys Oakheart, o debería llamarte mejor por tu nombre verdadero, Jiva -
- Mi nombre siempre ha sido Lys -
- Desde que Aaron te encontró y te diera su apellido, sí, pero desde que naciste fuiste Jiva -
Aquello tomó por sorpresa a Lys y lo suficiente como para llamar también la atención de Celes a excepción de Quistis que parecía ya saberlo con anterioridad
Ambos SeeD's cerca de la joven fijaron su mirada en ella, observando con curiosidad la reacción confusa
- ¿Alguna vez te pasaron cosas inexplicables? Como por ejemplo una sed irrefrenable de arrancarle al cuello a un animal... o ¿inclusive a tu propio padre? -
Lys abrió los ojos de par en par, refugiando su rostro entre sus manos
- Ya veo - añadió ante la obvia confesión de la joven - ¿Llegaste a hacerlo? -
- S-Si... Lo hice - murmuró casi audible - con un Oso de Trabia -
- Comprendo… Como siempre la primera liberación resulta ser más poderosa que las que le suceden. ¿Quién más sabe de eso? -
- Sólo mi padre -
- ¿Recuerdas lo que ocurrió? -
- No... Sólo... Sólo recuerdo la cara aterrada de mi padre. Mis manos hasta la mitad de los antebrazos estaban llenas de sangre y mi boca estaba caliente, con un regusto a metal -
- Esto se pone más interesante todavía - sonreía Oscar. Aunque no podían saber por qué - ¿Aaron te contó alguna vez sobre lo que eras? -
Lys negó con calma, secando las lágrimas que otrora brotaran de sus ojos
- ¿Conoces a la raza de los llamados "Lobos Blancos"? -
- Eran una raza antigua de criaturas de aspecto humano capaces de usar magia elemental, con la capacidad de transformarse en bestias semi humanas. Característicos por su cabello blanco y ojos rojos - explico Celes
- Alguien hizo sus deberes... - Oscar soltó una risilla presuntuosa - Correcto. Los lobos blancos eran o son lo que él dijo, una raza muy antigua y podría ser que esté extinta, no lo sé con certeza -
- ¿A qué viene todo eso? - interrumpió Quistis
- Jiva o Lys, como quieran llamarla, es una hibrida de lobo blanco. Pero desconozco quiénes sean sus padres biológicos aunque tenga mis propias sospechas -
Lys volvió a asombrarse una vez recibida la noticia y lloró de nuevo con mayor intensidad
- No le creo -
- No sé por qué habría de mentirte. Es la verdad, y es precisamente por tu naturaleza y origen que estás en grave peligro y que estás al cuidado de los SeeD's. Aaron sabía que tarde o temprano retomarían la búsqueda y para protección de ambos, lo mejor era separarse. Aunque sinceramente, pienso que lo hacía por protección propia -
- ¿Alguna vez volveremos a vernos? - preguntó después de un silencio - ¿Alguna vez volveré a ver a mi padre? - hizo la pregunta de nuevo, esta vez mirando a los ojos a Oscar
- Niña, si de mí dependiera, no lo verías jamás. No conoces ni sabes quién es verdaderamente Aaron Oakheart -
- ¡Lo conozco lo suficiente como para confiar ciegamente en él! - exclamó
- Espero no te arrepientas de tus palabras, Jiva -
- Mi nombre es Lys Oakheart, señor Oscar -
- Bien, como prefieras entonces… Lys - se corrigió volviendo a hacer aquella sonrisa tan irritante para Quistis - Iré a dormir, el primer ferry sale temprano al alba, asegurémonos de irnos en él, mientras más rápido podamos salir de esta isla, mejor -
Oscar se levantó de su silla despidiéndose con un gesto de mano al tanto que Celes no le apartó la mirada hasta que se marchara, luego dirigió su vista a Lys quien rompiera en un llanto silencioso sin parar, ni dar explicaciones a la persona en la que más confiaba: Selphie
Con cada lágrima una nueva pregunta surgía en su mente, deseaba que cualquier otra persona, cualquiera, aunque fuera aquel hombre, Oscar, que comenzara a odiar le diera las respuestas que tanto anhelaba. Del otro lado de su mente, una vocecilla le suplicaba a gritos que no le creyera, que ella siempre sería Lys Oakheart, hija de Aaron Oakheart, la única familia que tenía y deseaba tener
Su vida siempre estuvo limitada a la sencillez de la vida en la aldea de los Shumi y ahora que caía de lleno en la tierra, a la realidad… No sabía decirse cómo sería su futuro y más importante para ella si volvería a ver a su padre o solo quedaría grabado el recuerdo de una despedida que nunca ocurrió… "¿Y si Oscar tuviera la razón?"
Deseó poder hacer lo imposible para regresar a la aldea y darle un último y fuerte abrazo a su padre y decirle lo mucho que lo amaba
Pero una tercera voz habló
"¿De verdad crees que conoces a Aaron Oakheart? ¿Por qué jamás te contó sobre su vida antes de conocerte? ¿Por qué siempre evadió las preguntas acerca de su pasado?"
Se cubrió los oídos en un intento desesperado de hacer callar a la voz en su cerebro, pero eso no sería posible, la atosigaba con preguntas que le confundían y cambiaban la apariencia del Aaron que ella conocía y que así como tenía otro nombre que desconocía, bien su padre podría ser el mismo caso
Continuará…
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