Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix. Así como algunos otros pertenecientes a Makisotu Douraji. Los demás que aparezcan son creados por mí…
Regresé de mis vagaciones nawideñas y aun así no publiqué nada, ahora que pude volver a escribir, es hora de volver a actualizar. Sinceramente este largo tiempo (desde septiembre) me hizo olvidar casi por completo mi fic, aparte de eso ya es suficiente de tanto vaguear, así que traigo capitulo nuevo :v
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15
BALAMB
Estaba ahí obligada, forzándose a salir de su habitación, estando solamente con la compañía de un aura densa que alejaba a todos a su alrededor. En momentos como esos, Mid Valefort solía pensar en cosas que no deseaba, como cuán grande era su odio hacia las personas
La guerra entre SeeD's le había arrebatado algunas cosas, una en especial más importante que las otras. Frunció el ceño arrugando la nariz, apretando la taza de café con leche entre sus manos
Ahí estaba en una mesa más alejada riendo con sus amigos y cada segundo pasado sólo ayudaba a incrementar sus ganas de terminar lo que en el pasado debió hacer sin dudar, sin titubear
- Hasta que se te ve la cara. Creí que llegaríamos a encontrar tu cadáver en la zona de entrenamiento -
Las palabras le hicieron disipar todo el ruido en su mente, encontrándose a Squall con una botella de agua entre sus manos, creyendo que su mal genio seguiría espantando a la gente
- No tengo tanta suerte - respondió con una sonrisa forzada - Pero es solo que no tengo ganas de ir, además aún tengo el brazo fracturado -
- El que antepongas tus heridas antes que la zona de entrenamiento es preocupante y más si dices que no quieres ir - dijo - ¿Ocurre algo? -
- No pasa nada. Estoy bien - respondió sin mirarlo
- Vi lo que paso en la fiesta de graduación. Claro que no estás bien -
- ¿Así que me viste llorar? - preguntó con voz queda, secando las lágrimas que casi se le escapaban de los ojos
- Un poco. No te preocupes, nadie más lo sabe -
- Pero tú lo sabes y ya eso es bastante vergonzoso - suspiró - Disculpa, debo retirarme -
- Antes de que te marches, una vez… Una persona me dijo que no estuviera siempre solo porque terminaba pensando mucho y me hacía un lio. Tal vez el mismo consejo te venga bien -
- Ridículo - "¿Cómo pretendes que no esté sola cuando a mi alrededor no hay nadie?"
Lo miró por última vez arrojándole una expresión cansina, sin ánimos de escuchar palabras de ánimo o aliento de las que ya estaba fastidiada de escuchar
Pudo notar de soslayo a Ophelia caminar hacia ella y sólo pudo acelerar el paso, tratando de perderla
- No te me escaparás. Ven aquí - escuchó
Para cuando pudiera reaccionar, Ophelia la estaba arrastrando de regreso al comedor, a la misma mesa en la que estuviera sentada hace unos segundos y donde aún estaba Squall
- Mira que huir así - suspiró dejando el libro de tapa verde en la mesa - Esta no es la persona a la que yo conozco -
- No sé a qué te refieres - respondió evitando la mirada
Sólo veía los labios de Ophelia moverse, sin prestar atención de la reprimenda que le tuviera preparada, no le importaba. "Últimamente… Ya nada me importa. Déjenme en paz. No molesten" Pero sus palabras sonaban como un grito desesperado de auxilio que nadie podía escuchar
- No sé exactamente cómo te sientes, pero… Nunca llores por alguien que no merece tus lágrimas - le dijo sin sonreírle, sin molestarse - A no ser que lo mates y debas llorar en su funeral para no levantar sospechas - agregó con una media sonrisa
- ¿Qué clase de consejos son esos? - preguntó dándose cuenta de una emoción que no cargara consigo desde hacía días: felicidad
- Ya límpiate las lágrimas, Mid Valefort. Verte llorar es tan raro y a la vez tan incómodo como ver a Squall sonriendo -
- Bien. Quedas en buenas manos, no hay nada que agregar. Nos vemos - se levantó despidiéndose de ambas
De regreso en su despacho volvió a enfrascarse en los documentos que tenía en su escritorio, "he perdido la costumbre" comenzó a masajear su cuello, ese dolor sólo se presentaba en la última hora de su jornada laboral, no al comienzo de un largo día de trabajo
Desde que regresara de Galbadia de su doble propósito y después de la fiesta de graduación de los SeeD's tenía el horario apretado, al punto del caos, encerrado en su oficina hasta llegada la tarde, intentando ponerse al corriente luego de su larga ausencia
Ocasionalmente Noah pasaba a visitarle; el chico había ganado aplomo con el transcurso de los años y seguramente también le debía dar algo de crédito a su sustituto, Maki. Le pidió hacía un par de días volver a entrenar con él, seguramente para mostrarle cuánto había progresado durante su ausencia, demostrándole así que se volvió más fuerte y no era el mismo niño, sólo había que verlo para darse cuenta de ello
"Mírense ambos, parecen un par de renegados" recordaba a Lisa cuando viera a ambos con las largas melenas de cabello castaño
"Debo cortarme el cabello" - pensó acomodándose los largos mechones de cabello - "Y ya que estamos en esas, Noah también"
- Adelante - respondió ante los toques de la puerta
De nuevo era Irvine, volviéndose a rehusar a permanecer más tiempo del debido en casa de Zell, dónde Selphie estaba siempre. Últimamente parecía que todos pasaban por rupturas, quiebres emocionales y problemas de parejas, incluido el propio Squall
- ¡Hola! - saludó con la misma falsa alegría que cargara desde que regresara a Balamb
- Hola - respondió con desánimo volviendo a la pantalla de la computadora de su escritorio, redactando un largo y detallado informe sobre el examen de SeeD - ¿A qué viniste ahora? -
- Nada en particular - suspiró dejándose caer en uno de los sofás de la oficina - Todos están ocupados en estos momentos y el aburrimiento me consume -
- Por si no lo notaste, yo también ando ocupado - le dijo sin despegar su vista de la pantalla
- Sólo buscaba un lugar donde estar - volvió a suspirar, captando de reojo la atención de Squall
- No soy experto en dar consejos, pero podrías probar el "consejo" de Seifer -
- Sé un hombre - citó pensativo - La verdad es que sí hablé con ella la mañana del día siguiente -
- Por tu cara se nota que sólo fue de mal en peor - respondió dejando de lado el informe que luego retomaría
- Diríamos que hablaríamos en la noche y no sabría decir cuál de los dos evadió más el tema, pero no hablamos. Al día siguiente fue lo mismo y hoy también -
- Sólo se me ocurre pensar que quizás necesites un momento de valentía que sólo el alcohol puede ofrecer -
- Suena tentador, pero no - rechazaba la oferta, con tentación. "Ni una sola gota más de alcohol, Irvine Kinneas"
- Usualmente tu jamás te niegas, pero me quede sin cartas, no tengo nada más que decirte. Habla con Quistis -
- ¿Con Quistis? -
- Sí. Ambas estuvieron en Trabia durante un par de meses, es la que ahora sabe más de Selphie que cualquiera de nosotros -
- La chica de cabello blanco también la conoce, aunque me sería incómodo hablar de nuevo acerca de Selphie con Quistis -
- Corres un riesgo de que ella le comente a Selphie, me refiero a Lys Oakheart; estoy seguro de que no quieres eso -
- Me marcho - bufó levantándose del sofá
- Decídete antes de que pierdas toda oportunidad, Irvine - le dijo regresando a la pantalla, al informe
Surgió otra interrupción a los minutos cuando su teléfono sonó; era un mensaje de Rinoa
¡No te olvides de nuestro entrenamiento!
¡No tienes excusas para posponerlo de nuevo!
Maldijo por haberlo olvidado y comenzó a teclear más rápido, sólo tenía media hora para terminar el informe y prepararse "Maldición. Mi sable pistola" Bufó con frustración y rápidamente le respondió pidiéndole un par de cosas antes de llegar al jardín para su entrenamiento
"La confianza entre SeeD's que se deteriorara está siendo restaurada; la prueba de aspirantes a SeeD's ha sido solo el comienzo" terminaba por teclear sus últimas palabras
Teniendo aún unos minutos antes de la hora de entrenamiento, tomó uno de los folios que tuviera apartados unos días atrás y que llevaba leyendo con detenimiento. Deseaba saber en qué clase de peligros se habían metido sus amigos, pero más importante, cómo se generó el ambiente para una disputa interna en el jardín
5 de Mayo
Informe de misión de Centra
Líder de equipo: SeeD Zell Dincht (Rango S)
Integrantes de grupo: SeeD Izaskun Almeid (Rango 14), SeeD Akane Hawkins (Rango 9)
Objetivo de la misión: Capturar o Ejecutar a los miembros de la organización Cactuar
Tiempo de ejecución: 1 Semana (Inicio: 29 de Abril - Fin: 4 de Mayo)
Llegamos a Centra el 28 de Abril. Al día siguiente se procedió a la recolección de información y búsqueda de la guarida del objetivo según relatos y suposiciones de la gente del Pueblo de Drio ubicado en la Cordillera de Yohh en el continente Centra
Al tercer día fue posible encontrar la posición del objetivo y trazar los planes para proceder al día siguiente (ver planos anexados para más detalle) estando los miembros SeeD's enterados y de acuerdo con el plan del líder SeeD, Zell Dincht
La misión comenzó a presentar problemas cuando llevábamos un tiempo aproximado de dos horas infiltrados. Cuando notaran las bajas en sus integrantes, hicieron sonar la alarma y procedimos a dejarlos inconscientes yendo todavía de acuerdo al objetivo de captura inicial
El grupo de SeeD's presentó otro imprevisto que no fue informado por parte del comandante; otro grupo de SeeD's del jardín estaban trabajando para los miembros de la organización Cactuar. Presumimos que el líder les había contratado para preservar su bienestar y como era de esperar, nos vimos involucrados en una lucha entre SeeD's
Después de una larga batalla y más inconvenientes logramos cumplir la misión, priorizando el exterminio del líder de la organización Cactuar por ser la opción más viable
No hubo bajas que lamentar. Sólo heridos
"Preguntaré después a Zell sobre esa misión" meditó dejando a un lado el informe sólo para fijarse que tenía el tiempo justo y debía ir corriendo hasta la zona de entrenamiento
Al llegar, notó que Rinoa iba de paso por el otro pasillo que daba a las escaleras que a su vez conducían a la zona en cuestión. La chica se volteó al escuchar los pasos que venían hacia ella
- Pensaba que iba tarde -
- Yo igual. Me distraje revisando unos informes -
- ¿Ya encontraste la razón? -
- No. Pero pronto lo haré, no falta mucho -
- ¡Bien! Dejemos a un lado la plática del trabajo, maestro - dijo guiñándole un ojo
- ¿Estuviste practicando? -
- No creí que volvería a usar a Ifrit, pero sí. Es simple, pero sin un Guardián se me dificulta muchísimo, casi no puedo hacer magia -
- Tendremos que presionarte entonces - decidió frunciendo el ceño
- Cuando se trata de entrenar o luchar en serio jamás te andas con rodeos -
Una vez en el par de puertas con cercas de metal que servían de protección y cercado para los monstruos, Squall tomó una pequeña mochila que Rinoa cargara con ella desde que llegaran junto a la funda con su sable pistola y sacó unos pantalones deportivos negros con una franela blanca con la insignia del jardín de Balamb en el lado izquierdo de su pecho
- Date la vuelta, pervertida - le dijo haciendo círculos con su dedo índice a la pelinegra
No es que le importara realmente que lo viera en las bermudas que ella no sabía que cargara, sólo se le hacía divertido molestarla, en especial las veces en las que le observaba mientras dormía sus últimos cinco minutos y más cuando veía el color rojo en sus mejillas, además de la sonrisa que se le dibujaba al verla darle la espalda malhumorada
Sustituyó los jeans negros y la camisa blanca con rayas rojas y grises por la ropa deportiva además de cambiar los zapatos casuales por unos deportivos completamente negros
- Tu turno - le dijo girándose en esta ocasión
Al cambiarse de ropa, volvió a recordar el otro gesto que Squall le demostrara. Era un uniforme deportivo de estudiante femenino de su talla, con los mismos colores y el distintivo del jardín de Squall "Se siente raro. Eso es obvio, Rinoa, no eres estudiante de este jardín". Terminando por colocarse las deportivas blancas que Quistis le prestara y por si no fuera suficientemente extraño, los guantes de repuesto de Squall para protegerse las manos
Squall hizo de guía hasta un pequeño claro de la zona, cerca de la pequeña cascada del lugar. El castaño tomó su arma, esgrimiéndola un par de veces para entrar en calor, pensando en todo el tiempo que no la usó, preguntándose si estaría lo suficientemente en forma y en condiciones para practicar con ella
- Comencemos - dijo Rinoa tomando la iniciativa
Se abalanzó en una carrera hasta él, comenzando a dar puñetazos que eran aguantados por el acero del modelo revólver de Squall
Al quinto golpe el castaño se apartó sin mucho esfuerzo y le dio un golpe en la cabeza con el extremo del mango de su arma antes de que la pelinegra cayera a la tierra
- Se supone que debes tratar de hacer magia mientras luchamos, no imitar el estilo de Zell. No me molestaría que volvieras a dejarme moribundo con unas estacas de hielo si con eso vuelves a hacer magia -
- No será necesario, ya lo verás -
Volvió a arremeter contra Squall, esta vez alternando en un combo de golpes y patadas, sin tratar de hacer uso de la magia "Sigue cohibiéndose" pensaba Squall aguantando de nuevo con su acero otro puñetazo
Se hizo a un lado, dejando que su patada fuera al aire, contraatacando con una patada en su espalda que la hiciera caer y rodar en el suelo. Squall frunció el ceño tomando una postura inicial, esperando que ella terminara por levantarse
- Eso dolió, se supone que es un entrenamiento -
No respondió y corrió de imprevisto hacia ella blandiendo su sable pistola, haciendo lo máximo para que su práctica de combate se asemejara a la realidad, presionándola más y más. Rinoa solo retrocedía, esquivando con dificultad los sablazos que Squall propinaba
- ¡Usa magia, Rinoa! - exclamó tomando un pequeño respiro antes de continuar
Esta vez con una furia de ataques tan rápidos de los que Rinoa no salió ilesa, llevándose pequeños cortes en brazos y piernas; si se tratase de algo real, las heridas serían de mayor profundidad. Si su teoría estaba en lo cierto, ella podría recuperarse en unos segundos sólo haciendo uso de sus poderes de bruja, pero en sus ojos podía leer su miedo a usar magia de cualquier tipo después de todo lo ocurrido
- ¡Deja el miedo! - presionaba más "Nada malo pasará, para eso fuiste a Esthar, para recuperarte; y el caballero de la bruja está aquí para que no vuelva a ocurrir" - Si no usarás magia, entonces yo lo haré - sentenció tumbándola al suelo con una patada en el estómago para hacer uso de magia de hielo
Clavó firmemente su sable pistola en la tierra, comenzando con una niebla densa y fría, generando de la nada unas espinas hechas de hielo que dirigió hacia Rinoa sólo para rasguñarla
Después de eso sólo estaba molesta. Quería hacer magia, pero le daba miedo que se le escaparan de control las cosas dos veces en un día como pasara tres semanas atrás. Pero Squall tenía razón, la única manera era hacer uso de ella; no se lo había dicho, pero había podido hacer una rosa de hielo de la nada el primer día después de que practicara con Ifrit, sin estar enlazado a él; trató de deshacerla pero no pudo, inclusive minutos antes de salir de casa hizo el intento, fallando de nuevo
Recordó esa sensación de las llamas que envolvían sus manos al luchar y que también iban añadidas a cada patada que daba, el hielo que le servía como fortaleza y los rayos como capa protectora
Se levantó recobrando la compostura, quitando un minúsculo hilo rojo de su mejilla "Basta ya, Rinoa Heartilly. Encuentra a aquella que era la líder de los Búhos del Bosque y rompe el candado de las cadenas que la atan. Domínala y úsala"
Squall notó esa mirada. No la de Rinoa la chica carismática y que hacía las cosas sin pensarlo, tampoco la de Rinoa, la líder de los Búhos del Bosque que estaba cargada de odio y rencor. Quizás se tratara de una nueva Rinoa "Tal vez…"
Esta vez presionaría más e iría más en serio. Su mirada indicaba el comienzo del verdadero entrenamiento. Tendría que volver a empuñar su arma y ofrecer más resistencia
Una vez estando en sus posturas iniciales, Rinoa no esperó más y saltó al ataque; con cada golpe y patada comenzaba a sentir el mismo calor que no pudiera controlar cuando invocara a la figura de fuego de Angelo. En cada impacto de cada golpe y cada patada, estaba consciente de estar controlándolo
El calor fue más y más en aumento, notando por un instante una pequeña chispa salir de su tobillo en una patada descendente. Estaba segura de que Squall también lo había notado, porque de un momento a otro se separaron, encontrándose el uno al otro con la respiración acelerada, sus miradas agotadas, sonriéndose con una pequeña sensación de desafío hacia el otro
Por segunda vez Squall inició el ataque, sin esperar a descansar un poco más, deslizando el acero de su sable pistola en la tierra para ir con un corte diagonal ascendente que se detuvo al impactar con un escudo de cristal
Cuando Rinoa abrió los ojos y retiró los brazos que instintivamente alzara para cubrirse, se percató del muro de cristal que le cubría y tras él, la mirada atónita del castaño al ver cómo falló su ataque
- S-sólo pensé en protegerme - dijo al tanto que el escudo desaparecía
- Has progresado - respondió con una media sonrisa "Es hora del siguiente paso" - Si puedes hacer eso, me atreveré a aumentar el nivel de dificultad. Mañana pasarás tres días enteros sin salir de aquí, sobreviviendo únicamente de los recursos del lugar. La carne de los Grendel es una de las mejores delicias que puedes conseguir aquí a no ser que te sientas intrépida como para probar la carne de los Arqueosaurios -
- ¿Estás loco? - le gritó
- No estoy bromeando, voy en serio. Si las cosas siguen complicándose, y estoy seguro que de nuevo tendremos que luchar, debes estar lista cuanto antes -
Así concluyó su entrenamiento, siendo Rinoa incapaz de curarse las pequeñas heridas que Squall pensó haría, teniendo que detenerse un instante en la enfermería para revisarla, siendo ella la única herida. El castaño se excusó dejando la enfermería para ir a su despacho para recoger su chaqueta y llevarse de paso otro par de informes de misiones que leer junto con el que leyera antes de su entrenamiento. "Falta poco" se decía al ver el lote que seguía disminuyendo lentamente
Al llegar a casa, ambos exhaustos, ella se adelantó al baño sabiendo que su ducha tendría que esperar un poco más. Cogió el teléfono de la mesilla de café conjunta a la puerta de salida y tumbándose al suelo completamente lleno de tierra, pegajoso del sudor; incapaz de sentarse en el sofá beige de la sala. Marcó un número telefónico y mientras esperaba, la cachorra gris se le acercó moviendo peculiarmente su cola en un movimiento circular a la que acarició las orejas y dejó recostarse entre sus piernas
- Zell - llamó
- ¡Ah! ¡Hola, Squall! - respondió Irvine - ¡Zell, teléfono! - escuchó gritar al cobrizo
- No es necesario gritar, secretaria - escuchó a Zell regañarle, con poca paciencia esperando que le atendieran
- ¿Si? Diga -
- Zell, soy yo, Squall -
- ¿Qué ocurre? -
- Estuve revisando en los archivos de misiones anteriores y leí el de una misión tuya en particular -
- Creo que sé de cuál me hablas; misión en el pueblo Drio, ¿cómo olvidarlo? -
- ¿Puedes contarme con exactitud lo que pasó en esa misión? He estado encontrándome con misiones en las que los SeeD's se enfrentan unos a otros - "Todos en una misma época, en un solo año. Aunque sólo el de tu misión es el que menos detalles proporciona"
- Desconozco el motivo del otro grupo para estar trabajando bajo contrato con criminales. Makisotu Douraji siempre se negaba a ofrecer detalles que no te concernían poniendo como excusa que eso generaba confusión en la mente del SeeD -
- Necesito saber de ello -
- El líder del otro grupo era un tipo llamado Ko Gillant. Será mejor que lo busques en los expedientes de misiones porque los muertos no hablan y los integrantes de su grupo tampoco lo harán -
- ¿Quiénes eran? - preguntó, esperando que Zell le respondiera sin tanto misterio
- Rosen Valgrave y Mid Valefort - respondió
- Gracias, Zell. Hasta luego -
- De nada. Hasta luego - se despidió
Podía hacerse una idea de lo que había ocurrido tanto en esa como en otras ocasiones, amigos o familia negándose a atacarse entre ellos, siendo puestos a una muy dura prueba. Siempre terminaba preguntándose el motivo que había impulsado a Maki para poner a los SeeD's en contra de ellos mismos. "¿Una prueba de fortaleza? Lo creo capaz de ello"
La mañana siguiente, unos minutos después de llegar al jardín para comenzar a trabajar Mid se presentó. Era la primera vez que la viera con tanta formalidad en su cara cuando usualmente estuviera con una sonrisa y propensa a las bromas
- No acostumbro a levantarme tan temprano, pero te ahorraré el trabajo de buscar el informe de esa misión - dijo
No lo comprendía del todo, pero sospechaba que Zell tenía que ver algo con la razón de que ella estuviera ahí en ese momento, como una de los SeeD's que estaba del otro bando
- Zell me dijo que ayer preguntaste por ese incidente. Realmente tuve que llenarme de valor para poder contar algo tan doloroso y personal para mí - dijo sentándose en una de las sillas frente al escritorio de Squall - Porque si lees el informe de mi grupo encontrarás más huecos que en el de Zell -
En un instante su expresión se tornó más diferente. Casi le pareció ver a una Viento de cabello negro y ojos verdes sentada en esa silla; diferente de a como la viera el día anterior, toda llorosa y deprimida "Pero todavía quedan algunos vestigios" sus ojos la delataban
- Vayamos primero al principio, porque todo lo ocurrido el año antepasado fue una prueba de Maki para todos los SeeD's. Ese día cuando nos encontramos cara a cara, supimos que los rumores que empezaron a correr de enfrentamientos reales entre SeeD's, no eran simples cuentos… Era la verdad - sentenció la pelinegra con la mirada fija en el castaño que se decía "Lo sabía" - Mi grupo fue contratado como guardaespaldas; a pesar de ser una organización temida en Centra, el líder era un cobarde, y presintiendo que su vida estaba en peligro solicitó el envío de guardaespaldas por una temporada -
No esperaba que su mente hiciera revivir esos momentos. Como si estuviera otra vez en aquella guarida subterránea que apestaba a humedad y a moho, con las manos en las empuñaduras de sus katanas y el terror en su rostro, deseando despertar de aquella pesadilla que se sentía tan real
"Ya lo verás. Llegará el momento en el que te darás cuenta de que tu mundo… No es el mundo en el que siempre creíste haber vivido, Mid Valefort" Era un mal momento para recordar las palabras que aquel sustituto le dijera, pero realmente estaba ocurriendo, jamás se tomó en verdad sus palabras hasta que estuvo ahí y lo vio
- ¡Mátenlos! - escuchó exclamar a lo lejos al hombre gordo y robusto lleno de cicatrices en el rostro, dándole una orden totalmente imposible
Sus piernas comenzaban a temblar, sintiendo que su cuerpo no le pertenecía; escuchando la misma palabra una y otra vez de aquel hombre que era el que los había contratado. "No puedo. No puedo"
- Valgrave ataca al otro restante, Valefort y yo nos encargaremos del alto -
No sólo ella sino Rosen se giraron a escuchar al líder del grupo darles ordenes imposibles
- ¡Háganlo! - exclamó Ko lanzándose sobre el tipo alto
"… No es el mundo en el que siempre creíste haber vivido" ¿Podría acaso él tener la razón y ella estaba vendada? No lo sabía, ni quería. No se atrevería a hacerle daño a la persona que más amaba, pero, ¿y él?
Inmersa en sus pensamientos sintió algo caliente salpicar su rostro, y regresando a la realidad, encontró al líder de su grupo, Ko, en el suelo con el cráneo aplastado por un arma que ella perfectamente conocía. Su visión fue tapada por un individuo alto que se le interpusiera demasiado cerca
- Lo siento - escuchó su voz tan cerca y al siguiente instante su cuerpo fue estampado contra la pared de roca
- Imposible - susurró con el poco aire que le quedaba
Al subir su mirada, aquel pelirrojo de ojos ámbares que ella conocía era otro completamente diferente, no le sonreía; sentía que su mirada aterradora la paralizaba y que su odio la quemaría
Siguió recibiendo los ataques despiadados aunque cada parte de su cuerpo le doliera, gritándole para que reaccionara y se defendiera, ella seguía negándose. Quizás se estuviera cobrando las veces en las que le había hecho sufrir "No, ese no es el Izaskun que yo conozco"
Con un movimiento suyo, sintió clavarse en sus costillas el arma que de antaño usara para protegerla, rasgándole el abdomen. Gritó acompañada de lágrimas en sus ojos y el dolor intenso de su carne al ser desgarrada
Sintió su mundo derrumbarse en un instante, lo sabía, sabía que su vida acabaría en ese instante, no tenía una razón para seguir en ese mundo. Pero no creyó al siguiente momento que aunque todo estaba destruido… Los cimientos aún estaban ahí y tenían nombre: Yuurei y Shinrei, sus katanas gemelas
Deshaciéndose de su piedad y compasión se levantó dando un cabezazo en la quijada al pelirrojo. Por su corazón sólo corrían la rabia y las ganas asesinas junto al instinto de supervivencia
Todo lo demás fue un momento de frenesí, como si poseyeran su cuerpo, susurrándole "Mátalo. Mátalo ya". Llegó a perder la cuenta de las veces que le hirió, cortó y atravesó. Sólo veía el fluido carmesí escapársele, salpicándole la ropa, el rostro y el cabello negro, dejándoselo pegajoso
Otro golpe terminó por hacerlo caer y estando en el piso sólo pudo brindarle una pequeña sonrisa mezclada con su sangre y sus lágrimas. Levantó a Yuurei en su mano izquierda, apuntando a su corazón, tomándose unos instantes para preservar el dolor y el terror en el rostro del pelirrojo
- Detente - susurró alguien bajando su mano
Era un Zell lleno de magulladuras por todo su cuerpo, percatándose de que también lo había tenido difícil, pero a diferencia de ella, él había tenido un final agridulce
Una vez terminó de contar lo sucedido, su vista fue a parar al gran ventanal del despacho del castaño, con una sonrisa triste y completamente avergonzada. Nadie decía nada, pero ella tenía algo más para decir y suspirando, lo soltó
- Todo cambió en un instante después de esa misión. Fue mi prueba y la de Zell. Ya ves a tu alrededor que en la mayoría de los casos, así como en los nuestros, los lazos eran tan frágiles como una copa de cristal - recalcó más su sonrisa triste - "Tu mundo… No es el mundo en el que siempre creíste haber vivido" eso fue lo que me dijo Maki y hasta el día de hoy, aunque la tristeza y la soledad me invadan, agradezco lo ocurrido -
- ¿Qué ocurrió después de aquello?
- Todos estábamos de alguna forma confundidos, y aparte de ello heridos, no sólo físicamente. Recuerdo que aquella chica llamada Akane me ayudó a caminar mientras que Rosen y Zell levantaban a Izaskun para llevarlo a curarle sus heridas. Poco después de eso caí inconsciente y recuerdo despertar en el jardín cuatro días después -
"Le pedí a Akane que hiciera un informe sencillo, tratando de dar las menores explicaciones, en especial por mi comportamiento, realmente ella no quería hablarme después de lo ocurrido. Zell por su parte se limitó a hacer lo mismo, dijo que no describió con detalles el enfrentamiento"
"Después de eso, Maki me visitó un par de veces, aunque más que una visita era un interrogatorio, se veía soberbio, con una expresión de victoria; realmente me contuve las ganas de borrarle esa expresión de la cara"
"Por lo que supe después, Zell y Rosen rompieron al poco tiempo, ella se marchó del jardín para no volver. Yo por mi parte me olvidé de mi orgullo e intenté en más de una ocasión solucionar las cosas, pero Izaskun no quería saber más de mí, eso resultó muy doloroso"
- Perdona que lo pregunte, ¿pero lo que pasó en la fiesta de graduación está relacionado? -
- No metas las narices donde nadie te llama - respondió frunciendo el ceño - Pero si - agregó - Ahora que sabes todo, me marcho, no tengo más nada que decir. Y no te preocupes por mí, estaré bien, la reprimenda de Ophelia funciona -
- De todas formas, ¿recuerdas el consejo que te di ayer? -
- Claro. Lo tengo en cuenta aunque nunca resulte -
Continuará…
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