Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix. Así como algunos otros pertenecientes a Makisotu Douraji. Los demás que aparezcan son creados por mí…
Si bueno… Cómo explicar que tardara BASTANTE en actualizar, tengo una lista de motivos, siendo principalmente la flojera que cargo encima todos los días y la falta de inspiración y ganas para escribir, y cuando por fin tengo ánimos para escribir viene a dañarse la pc (mientras tanto estoy resolviendo con mi pc para casos de emergencia)
Aunque básicamente se debe a la falta de tiempo para escribir por estar en las últimas para graduarme (Escribía y sigo escribiendo de camino a la oficina y de regreso a mi casa, mi único tiempo reservado para escribir e.e)
Sin más dilación… Enjoy! =D
###############################################
18
BALAMB
- ¿Seguro te encuentras bien? - le preguntó, dejándolo con la mano a pocos centímetros del pomo de la puerta
- Tranquila, no va a pasarme nada. La próxima vez estaré más atento - aseguraba Squall removiéndole los cabellos a la pelinegra - Si sigues reteniéndome, llegaré tarde -
- Lo siento - respondió esta vez mostrando su rostro cargado de preocupación
Squall le entregó un corto pero delicado beso a Rinoa antes de que se marchara al jardín, pues sabía que aunque la dejara preocupada por su salud no debía transmitirles lo mismo a sus amigos que seguían sin saber nada, por eso aunque estuviera todavía algo débil debía aparentar normalidad
Además de eso, debía cumplirle a Ophelia y rebuscar entre los archivos los datos de la misión y mientras, pensó en la posibilidad de que Quistis probablemente supiera algo que Selphie le hubiera contado sobre Lys Oakheart. Marcó el número de la casa de los Almasy anotado en un pequeño trozo de papel guardado en una de las gavetas de su escritorio y esperó unos segundos antes de ser atendido por la misma Quistis
- ¿Podríamos hablar con más detalle sobre tu última misión? -
- Por supuesto, puedo pasar al jardín en cuanto deje a Vero en el colegio -
- Gracias -
Colgó el teléfono y no tardó un par de minutos más para encontrar los folios que estaba buscando, el archivo con los datos de la última misión asignada por Maki, su reemplazo, y el informe de la misión de Quistis redactado por Dietch Almeid en su ausencia que dejaría a un lado hasta que lograra deshacerse del papeleo que tenía en su escritorio y las decenas de memos que debía redactar.
Las horas transcurrieron lentas dentro de su despacho, obstinado y maldiciendo el cargo por enésima vez. Observó el reloj de su móvil y resultaba estar cerca de la hora de su encuentro con Quistis por lo que rápidamente dejó a un lado sus actuales responsabilidades para enfocarse en la lectura rápida de la primera carpeta donde estaba la lista de los integrantes, el presupuesto para el grupo, el tiempo aproximado para la realización, una copia y el original del contrato de la misión firmada por el cliente, el comandante y el director "Hasta ahora, nada fuera de lo usual" se decía una y otra vez hasta que terminara de revisar cada documento, maldiciendo la poca información que tuvieran en sus manos
Se reclinó en su sillón, cerrando los ojos, suspirando y reconociendo por segunda vez en el día que su estado no era el más adecuado "Espero que el día transcurra con rapidez" con el deseo en su mente escuchó un suave tocar de la puerta y dando paso a quien fuera se reacomodó como si nada
- Espero no haber tardado - saludaba Quistis sentándose en una de las sillas frente a su escritorio
- No te preocupes, no tardaste para nada -
"Tarde o temprano, esto pasaría" pensaba Quistis sin mostrar cambio absoluto en su expresión, recordando la promesa que había hecho a Oscar Valenti "Pase lo que pase, Quistis, no debe contar nada de lo que le he dicho" desde antes de ir a su misión, cumplía su promesa y más aún al comprobar de labios de la chica que aquel tipo extraño y misterioso decía la razón, mas sin embargo, seguía desconfiando de él
- ¿Que querías saber? ¿Acaso Dietch redactó un pésimo informe? -
- No, todo lo dicho concuerda con lo escrito - respondía - Solamente me preguntaba qué sabes de Lys Oakheart -
- Fue criada por su padre adoptivo, un señor llamado Aaron Oakheart desde que era un simple bebé. Vivió gran parte de su vida en Trabia, y los últimos, estuvo en la aldea de los Shumi junto a Selphie y su padre adoptivo - comentaba - Eso fue lo que Selphie me dijo cuándo conversáramos en la aldea -
- ¿Selphie no te dijo nada más? -
- No - respondió, haciéndole creer en sus palabras; porque sabía que él confiaba en ella, al mismo tiempo lamentándose el tener que mentirle - Estoy segura de que quieres saber también qué fue lo que estuve haciendo en Trabia cuando dejé al resto de mi grupo para atender otro asunto -
"Tiene razón, no hemos discutido ese asunto desde que llegara a Balamb, han habido tantas distracciones que se me pasó por alto" pensó un sorprendido Squall dispuesto a oír la otra historia que tenía para contarle
Estuvo atento a cada una de las palabras dichas por la rubia, escuchando desde que se apartara de su grupo hasta que llegara a Balamb junto a Celes Hyant
- ¿Por qué no dijiste desde un principio que te encontraste a Maki? - preguntó perdiendo ligeramente la compostura
- Mi plan inicial era traerlo al jardín, pero leyeron mis intenciones. Oscar Valenti suplicó mi ayuda y la de Celes, jurando que Makisotu Douraji estaría en esa mansión; de no ser por nosotros estaría muerto, jamás llegué a saber con certeza por qué lo torturaron pero todo indica que no soltó palabra alguna - dijo recordando la escena en la que encontraran al Douraji, con las quemaduras y magulladuras - Estuvimos ahí hasta que recobrara la conciencia y luego que llegáramos a la costa de Trabia simplemente se nos escaparon, dejándonos a mí y a Celes una nota diciendo que se marchaban sin decir a dónde. Por eso no tenía caso comentarte, eso sólo hizo retrasar mi llegada a Balamb -
Esa vez dijo toda la verdad, sin mentirle al castaño, obviando la vergüenza que le seguía causando el momento de la cena de su último día en aquella mansión en la que perdiera los estribos y se ensañara con el pelinegro de un ojo, un comportamiento que jamás esperó tener
"Seguimos sin avanzar" pensó con amargura soltando un suspiro, deseando no tener que recurrir como última opción a eso "De esa forma podremos avanzar un poco, o al menos eso creo"
- Te preguntarás por qué insisto en saber sobre Lys tratándose de una misión que es sólo de escolta y protección - comentó leyendo la duda en Quistis - Ophelia está muy segura de que existe algún parentesco entre los súper soldados de Hammer, tienen el mismo color de cabello y el mismo color de ojos -
- ¿No puede tratarse acaso de una simple coincidencia? -
- Se desconoce quiénes son sus padres biológicos y ha sido cuidada por Aaron Oakheart, es un punto a nuestro favor -
- Pero la chica no sabe de más padre y madre que Aaron Oakheart -
- No me importa lo que Selphie piense, me obligan a hablar personalmente con ella -
- Adelante, no seré yo quien te detenga, pero insisto que no tiene nada que ver con los súper soldados - dijo por última vez levantándose de su asiento
- Haré el intento, nada pierdo con preguntarle - bufó
- Antes de marcharme, Squall. Tengo una pregunta que hacerte - por alguna razón desconocer la pregunta le hizo asustarse - ¿Por qué pusiste a Makisotu Douraji para ser el comandante interino? -
- Supongo que es porque veía algo de mí en él - respondió con una sonrisa cansada - Pero después de todo de lo que hizo… Comienzo a dudar de mi decisión -
- Si llegara a regresar al jardín… -
- En ese caso tomaré la decisión que crea apropiada - respondió sabiendo a dónde llevarían sus palabras
- Espero así sea, no negaré que ha hecho un buen trabajo, pero a la vez ha hecho un gran daño en el corazón del jardín -
- Yo me encargaré de reparar el daño - prometió
- No es necesario que lo digas porque sé que lo harás - añadió sonriéndole antes de marcharse
Otra vez se reclinó en su sillón sin poder disfrutar tal comodidad por mucho tiempo por la insistencia del teléfono sonando, descolgó el teléfono siendo Ophelia quien hablara primero
- Quistis no sabe nada especial sobre Lys, ¿Qué hay de Selphie? -
- Encerrada en su habitación como siempre - susurró
- Estos dos nos van a volver locos a todos - resopló Squall masajeándose el puente de la nariz
- Por los momentos carece de importancia - objetó - Ayer recordé un libro interesante que había leído cuando era niña sobre la historia de Trabia. Está cargado de relatos fantásticos, una en particular titulada: "Los Lobos de Trabia" una historia que siempre ha llamado mi atención -
"En tiempos muy antiguos existía una raza capaz de controlar los elementos, una forma de magia parecida a la de las brujas, se establecían en todo lo que abarcaba las llanuras de Hawkind y los campos de nieve de Bika. Solían convivir con los humanos hasta que fueron traicionados, viéndose reducidos a desaparecer de la historia y vivir en el anonimato para evitar volver a cometer el mismo error de confiar en los humanos"
- No entiendo por qué me cuentas todo esto -
- Se paciente. Una de las cosas que relataban era el aspecto de los individuos de esta raza, "Sus cabellos eran tan blancos como la nieve que les rodeaba y sus ojos tan rojos como la sangre" - citaba al libro que leyera hace tanto tiempo - Estuve hasta casi el amanecer investigando sobre qué tan cierto es el relato y resulta que hay leves indicios de su existencia en Bika, en un reportaje de la revista Timber sobre extraños incidentes en la región donde los lugareños afirmaban haber visto a individuos con las mismas características; eso es de hace unos 30 años -
- Interesante, ¿algo más? -
- Deja que termine de hablar, Squall - se quejó con un ligero gruñir al hablar - Para hacer mucho más encantador todo el asunto, busqué en los registros de la historia de los Visso desde su fundación por Gallen el Intrépido y sólo hasta unos siglos se hace la mención de una raza humanoide conocida como "Lobos Blancos" una familia que no creerías tuviera una historia tan o más larga que la mía, esa familia… - dejó en el aire sus palabras, disfrutando el momento, regocijándose con su descubrimiento - Son los Douraji - soltó al fin con un regusto amargo ante la sola mención
El castaño se reacomodó en su silla creyendo no haber escuchado correctamente "¿Douraji?"
- ¿Douraji? - preguntó reconociendo que su mente no le daría la respuesta
- Increíble, ¿no? Y pensar que la bestia Douraji tiene una familia tan antigua como la mía. Según los registros, en algún punto de la historia, los Visso estuvieron de cacería, si me comprendes -
- ¿Los asesinaban? - preguntó más para sí sin llegar a creerlo
- Así es, como una petición por los Gobernantes de Trabia para aquel entonces. Un año después la cacería de lobos termina con los Douraji desapareciendo por completo, pero si mezclas el relato del libro que te comenté tienes el resto de la historia -
- Si tomamos en cuenta el artículo de la revista Timber, todavía existen algunos de ellos, pero ¿dónde están? Y si Maki es un Douraji, ¿por qué no tiene cabello blanco y ojos rojos? -
- Eso deberías preguntárselo a esa cosa personalmente si llegamos a encontrarlo - respondió con la usual repulsión cuando se trataba del Douraji - Pero una cosa es segura, aquellos que conocimos en Deling, son clones de "Lobos Blancos" -
- Lo que haré no está en mi completa jurisdicción como Comandante del Jardín, intentaré revisar el expediente de Maki. Te llamaré si encuentro algo interesante -
- Entendido - respondió por reflejo en el mismo tono que solía usar cuando aún era SeeD
Al colgar el teléfono sin dejar perder más tiempo se levantó de su sillón para dirigirse al despacho del director del jardín, Cid Kramer, que estaba conjunto al suyo; para su sorpresa, el hombre no estaba solo, Edea Kramer, su esposa, le acompañaba. Estaban desayunando sentados en el sofá tras su escritorio que daba a la vista del gran ventanal por el que se podía observar el exterior del jardín
- ¡Squall! - exclamó la mujer levantándose para abrazarlo y darle un beso en la mejilla
- Mamá Ede, no te esperaba ver por aquí -
- Cid me contó que habías regresado con Rinoa de Esthar hace ya más de un mes, lamento no haber estado para recibirte, estaba de visita a mis otros niños - "Los SeeD's blancos" - Llegué ayer en la noche. ¿Has comido algo? Estás pálido -
- Es el trabajo, debo volver a acostumbrarme al ajetreo del jardín - se excusó liberando un poco la preocupación de la mujer
- Dime Squall, ¿qué te trae por aquí? - preguntó Kramer cuando se acercaran al sofá
- Venía a solicitar su autorización para revisar el expediente de Makisotu Douraji. Puede ser la única pista que tengamos si queremos encontrarlo y traerlo de regreso al jardín, como bien sabe dejó su cargo de la noche a la mañana sin dejar un reemplazo y tengo muchas preguntas que hacerle -
Kramer se lo meditó unos instantes disfrutando de su taza de té negro caliente, sin saber la incomodidad y la presión que causaba el que no dijera absolutamente nada "Sólo hace tiempo para buscar unas palabras amables para decirlo, termina de tomar el té y di: 'No, Squall'" se repetía irritado mientras que su exterior lucía inmutable
- Al igual que con el chico Makisotu, siempre he confiado en ti y no pongo en duda tus decisiones como Comandante del jardín de Balamb. Aunque una pequeña parte de mí se niegue a proporcionarte algo tan personal como su expediente, cederé porque sé que quieres traerlo de regreso al jardín, tienes mi permiso -
- Gracias, Director -
Cid le entregó una llave que sacara de uno de los cajones de su escritorio de roble macizo, volvió a agradecer y tomó el ascensor hasta la primera planta del jardín, dirigiéndose a la biblioteca. El lugar como siempre impecable tenía una zona restringida solamente para el uso autorizado del director, para eso tenía la llave
Estando frente a la puerta era inevitable que la encargada de la biblioteca del jardín, una chica de unos veinte años de edad, le preguntara con poco respeto qué hacía ahí "Al parecer tampoco sabe quién soy" sabía que el paso a esa habitación era restringido, pero de ahí a hablarle tan descortés era otra cosa
- Soy el Comandante y tengo plena autorización del Director para entrar en esta habitación, ¿quedó entendido? - asimismo mostró la llave que le entregara Cid
Sin esperar otra pregunta, una respuesta o una disculpa, entró. Estaba completamente oscuro pero pudo ver gracias al rayo de luz que se colaba el interruptor, cerró la puerta tras de sí con llave y encendió las luces. El cuarto era mediano, completamente blanco y bien iluminado; "Estoy comenzando a arrepentirme" había más de dos docenas de archivadores de cuatro cajones pintados de blanco pegados a la pared dejando un camino en el que al final estaba un escritorio con una vieja computadora y una silla
Resoplando abrió una de las gavetas la azar, con varias carpetas en su interior que tenían anotados los apellidos y nombres de estudiantes que ni él conocía, además de estar muy alejado de la letra que buscaba. Fue más hacia la puerta y abriendo otra estuvo más cerca "Letra E", retrocedió un poco más dando por fin con el archivador que posiblemente tendría el expediente de Maki
Pasó cada una de las carpetas rápidamente de las gavetas que tuvieran expedientes de estudiantes del jardín, fallando en encontrar el del Douraji, ni siquiera el de Zell estaba ahí "¿Serán los de los estudiantes de los últimos años?" se cuestionó con la pequeña posibilidad de que quizás existiera guardado en algún archivo de aquella maquina
Al momento de encenderla, la pantalla mostraba el escudo del jardín de Balamb junto a una barra de carga "En Centra las primeras semillas se plantaron en el..." leyó al momento que un cuadro apareciera, fijándose de que la inscripción en la ficha del llavero con la llave de la habitación tenía después de todo algo de sentido "Horti verna veritatis" escribió completando la frase con la que estaba en el llavero
Con eso había podido acceder al sistema y usando el buscador, tipió: Douraji, tomando solo unos segundos para que mostrara el único resultado. El archivo contenía una foto de Makisotu del año pasado junto a otras que eran tomadas anualmente desde que entrara al jardín, además de sus datos personales, récords académicos, misiones como SeeD y datos sobre su personalidad bajo la firma de Lisa Wells "De tendencia taciturna y huraña debido a un momento oscuro de su vida del que es reacio a contar" decía una de las líneas
Entre tanta información logró dar con un numero de contacto en caso de emergencias "Oscar Valenti" era el nombre de esa persona, el mismo que Quistis mencionara y la única que aparecía en el expediente. Registró los números telefónicos en la agenda de su móvil y cerciorándose de no pasar por alto otro detalle apagó el viejo computador y salió de ahí para ir de regreso a su oficina, pasando antes a devolverle la llave a Kramer y darle las gracias. Llegando a su despacho, apenas y caía en cuenta de la hora que era "¿Tanto tiempo pasé en ese cuarto?" se preguntó al ver la posición del sol, comprobando la hora con el reloj de agujas en la pared. Ya dentro de poco sería la hora del almuerzo y su estómago comenzaba a rugir, acordándose de que tampoco había desayunado
Al tanto que en el apartamento de Ophelia en la playa, después de otra corta siesta y con hambre, Selphie salía de la habitación de la que había hecho su madriguera, lo cual no era distinto de lo que fuera en el apartamento de Zell. Seguía pensando que no tenía valor suficiente para ver a sus amigos y que si pudiera viviría sola con Lys, pero esa no era una opción debido a su escaso y lamentable presupuesto. De la misma forma se preguntaba por qué todos eran tan comprensivos a pesar de su huida "No todos" pensó "Irvine es el único que hace lo que debería hacer una persona normal"
- Buenas tardes - saludó Brandon Rowe cuando la viera pasar hacia la cocina
La castaña sólo se limitó a asentir por mera educación antes que ignorarlo por completo y seguir a su destino. En la cocina se encontró con Lys quien la saludara
- ¿Sigues deprimida? - preguntó la chica sintiendo que estaba inmiscuyéndose demasiado
- Si - respondió Selphie evitando la mirada
- Eso se debe a que tú eres la única que sigue pensando en el pasado, no sigas torturándote porque tus amigos no lo hacen - aconsejó Lys con una media sonrisa - Eso diría papá -
- Si, como a algo que él diría - rió Selphie por primera vez en semanas - No sin antes hacer alguna broma para romper el hielo -
Rieron con nostalgia por unos segundos y luego el silencio se presentó de nuevo, dando poco tiempo a Selphie para pensar en el consejo de Lys
- En un principio decidí huir del futuro porque tenía miedo de él, ahora huyo de mi pasado. Siempre creí estar haciendo lo correcto, pero no, la verdad es que debo aprender a aceptar cada etapa de mi vida sea bueno o malo - dijo para sí misma, enfundándose valor
De un momento a otro se levantó y abrazó fuertemente a la chica de cabello blanco, tomándola de improviso, para unos segundos después responder al abrazo
- Salgamos hoy, no tiene sentido perder el tiempo aquí - dijo liberándola de su abrazo al tanto que daba un giro completo a su estado de ánimo -. Te prometí antes de salir de la aldea que sería tu guía en Balamb, ya pasado mañana cumplimos un mes aquí y no has visto nada. ¿Qué lugar quieres visitar primero? - preguntó
- Me gustaría conocer el lugar donde estudiaste -
- Técnicamente yo estudié en Trabia y sólo he vivido en Balamb desde que hice el examen para el título de SeeD, pero eso no importa, te enseñaré el jardín -
Salieron de su refugio, cuidando de no llamar demasiado la atención por la apariencia de Lys que ahora sólo emite miedo y terror a causa de los Leukos a diferencia de la acostumbrada aura de tranquilidad y nobleza. Apenas vislumbraron la entrada del jardín, los ojos de ambas se iluminaron, en especial los de Selphie "Han pasado cinco años desde que pisara este lugar"
- No puedes distraerte con la entrada, Lys. Lo mejor está más adentro en el hall - dijo arrastrando a la chica que estaba hipnotizada por las distintas florituras talladas y pintadas en las paredes, bancos de piedra, muros. Muy similares a los tallados de los hogares Shumi
Y después de sorprenderse al punto de atraer las miradas de los estudiantes y SeeD's del jardín, Selphie pudo arrastrarla al comedor del jardín donde, si tenían suerte, podrían comer algo antes de seguir. Desde la entrada, pudieron escuchar los gritos de una voz muy familiar para Selphie sermoneando sin sentido alguno
- Tú ya no vives aquí, ¿por qué demonios siempre buscas comida aquí? - señalaba al rubio tatuado - Igualmente tú - giró hacia Irvine con mirada acusadora
- Cálmate, Mid - añadía Ophelia como de costumbre con un libro entre las manos
- De hecho, ninguno de ustedes debería estar aquí almorzando teniendo cada uno sus propios hogares -
Pasó su vista desde la distancia a todos los que estaban en la mesa aparte de la pelinegra de ojos verdes: Zell, Irvine, Ophelia, Seifer, Quistis, Vero, Rinoa y Squall, sin embargo parecían hacer caso omiso al alboroto que estaba formando
- Hacía mucho que no estábamos todos juntos, justo como en los viejos tiempos - susurró Zell con nostalgia
- Tienes razón, es agradable - admitió Rinoa habiendo escuchado levemente
- Todos extrañábamos estos momentos - agregó Irvine
- No es de noche y nadie aún tiene encima una gota de alcohol, así que dejen de estar hablando como unos ancianos sobre el pasado - se quejó Seifer estando a mitad de su almuerzo a lo que Quistis rió ocultándose la boca como era peculiar en ella
- Déjalos en paz, Seifer - dijo Selphie atrayendo la atención al llegar junto a Lys - Hace más de cinco años que no nos reuníamos todos en el comedor aunque fuera por unos minutos -
Ocultando su sorpresa, el rubio de cicatriz simplemente rodó los ojos acompañado de un gruñido, admitiendo de alguna forma que tenía razón. En ese momento Zell se levantó de un salto para ayudar a ambas chicas a buscar un par de sillas vacías para añadir, al mismo instante que el resto no le quitaba los ojos de encima a la chica de cabello blanco y ojos rojos "Son amables en no montar una escena aquí, pero podrían dejar de mirarla un segundo. Basta con las miradas de los estudiantes" pensaba Selphie
- Tampoco nos reunimos aquí mucho tiempo, sólo cuando estuvimos aquí de refugiados en nuestra época de la resistencia - añadió antes de llevarse a la boca otra porción, una vez estuvieran todos sentados
- Ahora que lo mencionas, no he sabido nada de ellos desde que llegamos a Balamb - dijo Rinoa - Qué egoísta de mi parte - agregó apenada
- Viento, Trueno y ese par de idiotas están perfectamente adaptados en Timber - comentó el rubio de cicatriz luego de tragar - Tienen mucho trabajo y poco tiempo para charlar, pero se encuentran bien, cuando tengan un tiempo libre llamarán, siempre es así - agregó sonriendo con su típica arrogancia
- Con permiso - dijo Mid levantándose de la mesa con su bandeja - Debo ir a ver a la doctora Kadowaki, si todo sale bien, me quitarán el yeso. No saben lo ansiosa que estoy por ir a la zona de entrenamiento - canturreó como un infante al que le prometieran un caramelo
- Yo también me retiro - dijo Irvine retirándose ágilmente sin que se le ocurriera una excusa
- Te acompañaría, pero aún me queda una hora de clases y tengo una montaña de exámenes y trabajos que corregir, así que quiero aprovechar mi tiempo libre - agregó Seifer - Vamos a caminar un rato -
- Más que una sugerencia parece una orden - replicó Quistis
- No esperes que sea tan amable todo el tiempo -
- Lo dice el que juega con su hija, Señor Cocodrilo - respondió altiva y burlona
- Vamos, Vero - dijo tomando de la mano a su hija, saliendo del lugar
Más atrás le seguía Quistis que no paraba de reír imaginando la cara ruborizada de su esposo al perder la dignidad y personalidad de chico rudo y violento
- Sigo sin acostumbrarme a la idea de esos dos casados y con una hija - admitió Squall una vez se marcharan
- Bienvenido al club - rió Zell - Cuando me contaron que iban a casarse o tener una hija, quedé sorprendido. Quistis dice que la cara de Irvine y la mía no tenían precio, lo mismo pasó cuando Rinoa, Selphie y tú se enteraron -
- ¡Selphie! - susurró Lys halando del vestido amarillo a la castaña de baja estatura
- Ahora que lo pienso, no me has presentado a tus amigos -
- ¡Tienes razón! ¡Lo siento! - exclamó alzando la voz verdaderamente avergonzada - No estoy segura de que ya la conozcan, pero ella es Lys, Lys Oakheart - presentó procediendo a señalar a cada uno de los restantes de la mesa
- Mucho gusto, de nuevo - dijo Ophelia, siendo la última en ser presentada, cerrando su libro de tapa morada, de nuevo con esa mirada extremadamente curiosa y extraña en ella, la misma que cargara ahora Squall encima al ver a la chica con sus propios ojos - Tanto Selphie como tú han sido huéspedes en mi casa, es inusual que dos personas que ya se conozcan deban presentarse de nuevo, pero ahora que lo menciono sé muy poco sobre ti, quizás podríamos reunirnos un día de estos para charlar y conocernos más, ¿qué te parece? - propuso con el tono y la expresión adecuada para ella como hija de una familia noble "Totalmente fingido" pensó
- Si - asintió con timidez a lo que Ophelia sonrió
- Como no tuvimos oportunidad alguna para el almuerzo, ¡sigamos nuestro recorrido! - exclamó Selphie - Nos vemos luego - dijo con un ademán
La llevó hasta el patio del jardín que seguía exactamente como lo tenía impreso en su mente "Nada ha cambiado" pensó viendo la fuente al descender las escaleras, el piso de gravilla azul, rojo y blanco; las mesas de piedra y los bancos tallados en los muros, y sobre ellos, las áreas verdes donde estaban los arboles de gran tamaño que sin importar la hora que fuera daban sombra a los estudiantes y SeeD's que se cobijaban en ellos para protegerse del inclemente sol en sus ratos libres, algunos estaban reunidos en grupo o en solitario, ya sea con libros esparcidos en el pasto, platicando o simplemente tomando una pequeña siesta antes de entrar a la última hora de clases del día
- Selphie, hace tanto tiempo que no nos veíamos - dijo una voz que le hizo erizarse completamente
- Gregoire Mallory - respondió rencorosa
- ¿Así me saludas después de tanto tiempo? Qué pena y yo que pensaba hacer algo especial para darte la bienvenida - su tono de dolor era claramente fingido, incrementando más la repulsión que sentía hacia aquel chico de cabello del color de la paja y ojos como la miel
- Lys, espérame en el comedor, regresaré en unos minutos, lo prometo - dijo girándose hacia la aludida con una sonrisa
- Sinceramente esperaba verte con aquel guardaespaldas tuyo o ¿ya te desechó? Si es así vuelvo a tener el camino libre hacia ti-
- Jamás tuviste ningún camino hacia mí, ya lo repetí y lo vuelvo a decir porque parece que se te ha olvidado -
- Como siempre tan cruel y haciendo el papel de la difícil - dijo acercando peligrosamente una mano para acariciar las puntas de su largo cabello despuntado, sin conocer las verdaderas intenciones de él
Siguió acercándose más, reduciendo el espacio entre ellos y antes de que Selphie reaccionara para retroceder se vio atrapada en sus brazos, siendo el forcejeo completamente inútil, no obstante no cedería
Notó sus labios tocando los suyos, probando unos labios que jamás fueron suyos, robando un beso que no le pertenecía, sin lograr tampoco exclamar un grito de auxilio a quien fuera entre el forcejeo y el beso que seguía prolongando, pero ninguno de los que estaban a su alrededor se fijaban o pretendían no hacerlo sólo para observar el espectáculo
- Esa no es la manera de tratar a una dama, idiota - la voz sonaba rotunda y furiosa
Lo que ocurrió a continuación fue demasiado rápido como para recordarlo, pero al ver a Gregoire en el piso retorciéndose de dolor lo explicaba todo con claridad. Se limpió los labios una y otra vez para quitarse el mal sabor y fue en ese momento que viera el rostro de su salvador
Continuará…
###############################################
