Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix. Así como algunos otros pertenecientes a Makisotu Douraji. Los demás que aparezcan son creados por mí…
Dos capítulos en un día, ¿cómo así? Simple, me dio la gana e.e
Sin más dilación… Enjoy! =D
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19
GALBADIA
Su sueño fue interrumpido al escuchar tenuemente algunas maldiciones y groserías de una voz conocida, y supo en ese momento que otra vez no podría seguir durmiendo. Terminó por erguirse, quedando sentado en el incómodo catre de condiciones deplorables que tenía en la pequeña habitación o celda que compartía
- Bien, ya es hora del desayuno - dijo Makisotu Douraji bostezando al tanto que se masajeaba el cuello y se estiraba
Pero se equivocaba, en esa ocasión estaban arrastrando a la fuerza a Ciro Trevant de regreso
- ¿Qué querían saber esta vez? - preguntó una vez se fueran sus carceleros
- Nada que no hayan preguntado con anterioridad - respondió palpando los moretones en su rostro
- El motivo por el que aparentemente matamos a sus camaradas - "Malditos Jade y Fubuki" pensó con amargura - y el paradero de Odwall Hammer - dijo pensativo - ¿Seguro que no me ocultas nada más, Ciro? -
- No, inclusive nosotros les hemos estado buscando desde que todo se complicó, sin embargo estando a escondidas del General Calway es casi imposible. Lo único que tenemos son aquellos documentos que dejara Alexander y son muy vagos, usted los vio, Maki -
"Fotos de algunos cadáveres de súper soldados, un par de autopsias; documentos legales redactados por Galeani con la firma de Deling y Hammer del contrato de los clones; y más importante, el diario de Alexander relatando aparte de bobadas, hechos curiosos" recordó el de un ojo además del pequeño incidente en Timber del que no ser por la llegada de una mujer de cabello blanco y ojo entre canela y granate hubiera tomado medidas muy drásticas
- Basta - sentenció en aquel momento - Explicar -
Cada uno bajó y enfundó sus armas, estando Crust y los gemelos Trevant verdaderamente avergonzados sin saber realmente por qué
- Lo lamentamos mucho, Viento - dijo Ciro haciendo una corta reverencia - Terminamos trayéndolo para que nos ayudara, no sabíamos que llegaríamos a este punto -
- Te dije que lo mejor era contarle todo, pareciera que aún no conoces a los SeeD's - refutó Carolyne
A partir de ese momento los hombres de confianza del difunto presidente fueron menos reacios y más flexibles a contarle a medida que Makisotu también lo hacía, comenzando desde que se marchara del jardín y llegara a Trabia, en especial, el peligro que representarían sus hermanos cuando se los toparan
"No estaba errado al pensar que ese par me tendería una trampa. Lo peor es que arrastré a estos conmigo" pensaba al momento que se le cruzara por la mente el resultado de su pelea con aquel tipo llamado Lohengrin, donde Ciro al tratar de salvarlos terminó también capturado y Crust seguía en paradero desconocido, el Trevant rezaba porque se encontrara a salvo
Desde entonces estaban encerrados en un cuarto de lo que parecía ser el décimo o undécimo piso de un viejo edificio abandonado, con la puerta vigilada por súper soldados y atrancada en el exterior, imposibilitando cualquier tipo de huida
- ¿Dónde estará Carolyne? No la hemos visto desde que llegáramos -
- No hay una razón en particular para matarla, así que debe estar en la misma situación que nosotros - respondió tratando de tranquilizarlo
Luego de su encuentro con aquel tipo que seguía pareciéndole familiar, la gemela Trevant quedó gravemente herida, una mitad le decía que quizás estuviera muerta mientras que la otra parte todavía ingenua de él persistía en que seguía con vida. Antes de que les vendaran los ojos lograron ver cómo se la llevaba Lohengrin cargada en sus brazos "Mi hermana es obstinada, así que no morirá tan fácilmente" aseguró al instante que los encerraran en esa habitación sin que Maki se lo preguntara, como queriendo creer y mantenerse fijo en esa idea. Así los días pasaron, todavía sin conocer un motivo en particular por el cual estar encerrados ahí y mucho más para seguir con vida después de todos los asesinatos de los que eran culpados injustamente
El de un solo ojo se dedicó a lo que estaba comenzando a tomarle costumbre, observar desde la ventana el exterior mientras que el otro se dedicaba a yacer recostado de la pared del fondo con expresión perdida "Pensando en su hermana y su novia". No supo cuánto tiempo estuvo observando los edificios y las calles vacías que lograba percibir desde su prisión sin barrotes, pero al escuchar la puerta instintivamente su mirada se posó en sus carceleros
- Lohengrin - gruñó acercándose un par de pasos con los puños apretados
- Pido disculpas por la forma en la que han sido tratados estos días, pero tengo entendido que así se les trata a los prisioneros, no obstante al observar que mi forma de proceder no ha dado frutos, actuaré de otra forma - a continuación de aclaró la garganta y una sonrisa forzada salió de sus labios - Queremos saber más sobre ustedes -
- Si buscas engañarnos has que suene más creíble - provocó Makisotu
- No creo que estés en posición de alterarte, sabes que puedo matarte sin que tú me hagas un solo rasguño - siguió sonriendo mientras a su lado el tipo alto y fornido lucía insondable
- Ya se los hemos dicho antes, al igual que ustedes nosotros fuimos engañados, no tenemos razón alguna para hacerles daño -
- Todos ustedes son iguales, ¿por qué habríamos de creerles? - habló por primera vez el tipo alto, de voz recia y grave pero calmada
- ¿Dónde…? - titubeó Ciro levantándose del suelo - ¿Dónde está mi hermana? -
- ¿La mujer a la que Dietrich casi mata?- cuestionó para sí girándose a Ciro - Se está recuperando gracias a mis cuidados, admiro su resistencia -
- Si no nos creen, si no tienen un motivo en particular para dejarnos con vida, ni una razón para que podamos cooperar, mejor terminen con nosotros - dijo Ciro con una mirada fría
- Las cosas han cambiado - declaró el de nombre Dietrich con unos ojos que denotaban furia, iguales a los de Lohengrin - Hemos encontrado a más de nuestros compañeros, todos muertos -
- ¿Ahora si nos creerán? Para decir que no son como nosotros, actúan iguales -
- Como dicen ustedes: Les daremos el beneficio de la duda - asintió Lohengrin ignorando al Douraji - Todavía sostengo mi teoría de que los otros asesinos están aliados con ustedes -
- Sí, claro, como si eso fuera posible - rió socarronamente al punto de llorar de la risa ante la simple idea de simpatizar con Jade y Fubuki
- Dijiste que sabías quienes eran los culpables, ¿tienes alguna forma de encontrarlos y detenerlos? - cuestionó ignorando la risa súbita
- ¿Encontrarlos? Quizás. ¿Detenerlos? Imposible - rió de nuevo incapaz de mantener su acostumbrada serenidad. Todas las ideas y propuestas de Lohengrin le hacían imaginar un universo alterno demasiado irónico para su gusto - Pero sin más opciones, debemos aceptar su propuesta -
- Acompáñenos entonces, Seth querrá hablar con ustedes -
- Antes quiero, queremos, ver a Carolyne - interrumpió Ciro disimulando lo más que podía su angustia
- Dietrich, llévalos con la mujer - mandó girándose a su acompañante y luego al par - Nos reuniremos con ustedes en breve, si me disculpan - asintió levemente antes de dejar al hombre alto con ambos pelinegros
- Síganme - ordenó, notando por la forma de mirarlos desde arriba que no le complacía mucho la idea, sin embargo eso no era tan importante como la persistencia del Douraji en su idea de que aquél individuo le era conocido
Al salir caminaron por un largo pasillo, por la separación entre puerta y puerta a cada lado supuso que se trataba de un conjunto de habitaciones similares a donde estuvieran encerrados durante días. Al final se encontraron unas escaleras por las que Dietrich comenzara a subir, y siguiéndole tres pisos más arriba a otra vez un pasillo repleto de puertas, siendo en la cuarta puerta de la izquierda en la que entraran
El interior era pequeño, la luz del sol se colaba de lleno por la ventana haciendo que no hubiera un solo rincón oscuro, de paredes blancas con la pintura agrietada y caída. Al fondo en una cama deteriorada y algo oxidada reposaba en un sueño tranquilo y profundo Carolyne Trevant, sus hematomas estaban pasando de morado a una combinación de amarillo y verde, con unas pequeñas suturas en su rostro y probablemente unas aún más graves en su cuerpo, por suerte estaban escondidas bajo la sábana y la ropa que cargara, apaciguando levemente la angustia de su hermano quien se acercara en tres largas zancadas hacia ella para tomarla de la mano
De alguna manera envidiaba la relación de hermanos que esos dos se tenían; en el poco tiempo que llevara de conocerlos realmente a pesar de las constantes bromas, burlas y pequeñas discusiones, se querían el uno al otro, algo totalmente diferente de la relación que tenía con Jade y Fubuki, pensando en las veces que deseó llevarse bien con ellos, y preguntándose en ese mismo momento en el que Ciro derramaba unas lágrimas "¿Jade y Fubuki se llevan tan bien como estos dos? ¿Se apoyan y se preocupan por el otro?" Era algo que quizás no sabría y entendería, pues toda su vida estuvo solo, sin nada más que apoyarse en él mismo
- Deja de llorar, Ciro, es bochornoso verte así - le dijo, disipando las ideas y preguntas que rondaban su cabeza hacía unos minutos
- Lo siento, solamente estoy feliz de volver a verla y saber que está con vida - confesó con una gran sonrisa secándose las lágrimas con su mano libre mientras la otra no soltaba a Carolyne - Inclusive es raro para mí comportarme de esta manera, no puedo evitarlo - rió apenado
Sin hacer demasiado ruido la puerta se abrió, entrando por ella un tipo idéntico al de los súper soldados, con la misma forma ovalada de aspecto frío y sin emociones; tras él le siguieron Lohengrin y Dietrich
- Debe parecerles extraño volver a ver este rostro, pero uno se llega a acostumbrar. Mi nombre es Seth y soy el líder de los Leukos - se presentaba - Para diferenciarme de mis hermanos e iguales, he sido marcado por su gente con este número - añadió alzando el dorso de su mano con el número siete tatuado, enfocando todo su odio y rencor en sus ojos como la sangre donde unos segundos atrás no hubiera nada
- ¿Nuestra gente? ¿Cuántas veces tendremos que decirlo para que lo comprendan? - preguntó Makisotu incrédulo - No tenemos relación alguna con Odwall Hammer - mintió, sabiendo de antemano que si revelaba ese oscuro secreto de Alexander en el que esos tres estaban involucrados, sería totalmente contraproducente para sus planes
- Vayamos a lo que nos atañe, Seth. Aunque me complacería seguir esta conversación, tenemos un asunto más importante que atender en relación a nuestro futuro y nuestros compañeros -
- Tienes toda la razón, Loh - suspiró Seth regresando a su expresión como hielo - Ayer en la tarde se nos avisó de que uno de nuestros escuadrones de búsqueda no regresó para el reemplazo y esta mañana los encontramos en una de las estructuras de… ¿un parque? -
- Según mis registros, si, es un parque - corroboró Lohengrin - y la estructura, se conoce como un mirador -
"¿De qué agujero han salido estos?" se cuestionó Maki, dando una leve idea de que los Leukos, como se hacían llamar, eran una especie de extraterrestres
- Déjame ver si lo adivino, tenían bastantes golpes, cortes de espada y… quemaduras pequeñas, como de cigarros -
- Correcto, similar a la vez anterior en lo que ustedes llaman "El arco del triunfo" -
- Por ahora deberán seguir con su táctica, - aconsejó después de pensarlo unos segundos - el más leve cambio los pondrá en alerta y nos complicará mucho más el encontrarlos; y si verdaderamente quieren detenerlos deben estar dispuestos a sacrificar lo que sea, porque ya han visto que demuestran no ser compasivos -
- No dejaremos morir a más de nuestros compañeros, no seremos señuelos - se adelantó Seth, siendo detenido por Lohengrin antes de que fuera a golpearle
- Jamás dije que alguien debería morir. Pero si llega a ser imposible evitarlo, deben estar preparados para ello -
- De acuerdo - gruñó Seth antes de volver a su impasibilidad - Podrán recorrer el lugar con libertad parcial, tengan entendido que siguen siendo nuestros prisioneros y dudamos de ustedes - añadió para girarse al más alto - Dietrich, te guste o no, es ahora tu responsabilidad vigilarlos; si tratan de huir mátalos -
- No será necesario mientras estemos trabajando por la misma causa -
- No te hagas ilusiones, nuestra causa no es ni será la misma - añadió Seth con un odio que igualmente estaba reflejado en los ojos de Dietrich y Lohengrin
- Daré un paseo entonces. Quiero conocer más sobre ustedes - avisó saliendo luego de Seth y Lohengrin - No te preocupes, su hermana es como un grillete invisible, no se apartará de ahí ahora que sabe de ella - dijo al notar la indecisión de su guardia
El edificio constaba de quince pisos aparte de la azotea con un recibidor medianamente grande con una vieja fuente posiblemente descompuesta; muchos de los llamados Leukos la rondaban, todos con el rostro de Seth
- ¿Realmente no han llegado a confundirse alguna vez? - preguntó Maki
- Seth, es Seth. No lo confundiríamos jamás, no nos hace falta que muestre su número para saber que es él -
El grupo de individuos lucían diferentes unos de otros, no físicamente, pero sí emocionalmente. A diferencia del que afirmaba ser el líder, frío y estricto, aquellos expresaban con total naturalidad una gran gama de expresiones y emociones que, de no ser por la extrañeza que le seguía causando ver los mismos rostros donde quiera que mirara, parecían humanos comunes y corrientes, capaces de sentir alegría, dolor o tristeza
- ¿Quiénes son ustedes realmente? ¿Cuál es su origen? Parecen tan perdidos en este mundo que es una verdadera maravilla el hecho de que hayan podido tomar la capital de Galbadia -
- Ustedes nos usan para sus propios propósitos y ¿no saben quiénes somos? - cuestionó Dietrich con atisbo una de sonrisa irónica
- Si supiéramos quienes son, no estaría preguntando con insistencia. Tengo una teoría, pero por ser prudente, prefiero observar antes de hablar -
Al tanto que conversaban, Makisotu Douraji se reforzaba más y más en su idea. Teniendo todas las piezas esparcidas en una mesa, comenzaba a armar el rompecabezas con gran facilidad, era demasiado obvio, pero faltaban un par de piezas y estaba seguro de que sus hermanos estaban en la misma situación, porque después de todo al igual que él, tenían la sangre Douraji en sus venas
- Dietrich no te dirá lo que realmente quieres saber, yo si - al escuchar la voz, ambos se giraron, encontrándose con Lohengrin - Aparte de eso, Dietrich los odia, te ha tolerado hasta ahora sólo porque Seth le dio órdenes de vigilarlos. Aunque considero una sorpresa el hecho de que estén hablando tan tranquilos, ¿te has ablandado, Dietrich? - cuestionó demasiado altivo, buscándole las cosquillas a su compañero que le miraba irritado
No era el único, desde su derrota en el Arco del Triunfo, el hecho de escuchar su nombre o de verlo provocaba a su estómago revolverse, parecido a lo que ocurre al ver algo desagradable; de modo que su expresión resultaba ser similar a la de Dietrich
- Interesante - mencionó escondiendo su impresión tras su soberbia - Ve a custodiar al otro o haz lo que quieras, lo tomaré prestado un instante; Seth no se molestará con nadie, igualmente estará vigilado. Sígueme - pidió caminando aceleradamente en dirección a las escaleras
Y pensando por un instante que las escaleras no acabarían, llegaron al último piso, diferente del resto, donde únicamente había una puerta doble con tallados de adornos extravagantes. El interior constaba del mismo aspecto que la habitación donde descansara Carolyne Trevant, pero seis o siete veces más amplia con un gran balcón al fondo con su terraza; en el centro estaban un par de mesas pegadas con una gran cantidad de documentos, folios y libros y más al fondo un viejo pero estable sofá y a su lado unas sillas de madera carcomidas
Lohengrin se dirigió al amasijo de papeles sobre la mesa, rebuscando e invitando al Douraji a sentarse en el viejo sofá que de antaño parecía ser de un azul rey, siendo segundos después cuando se le uniera con unos papeles que seguía luchando por ordenar
- Quería saber más sobre ustedes, pero la verdad es que ya sé demasiado sólo por haberlos observado unos días; en cambio tú… Tú muestras una gran curiosidad por nosotros, pero a la vez es como si supieras algo, y no obstante temes a decirlo y equivocarte o ¿me equivoco? - de nuevo estaba aquel tipo leyendo su mente, tenía suficiente con el hecho de que Fubuki se anticipara a sus movimientos como para tener a alguien que pudiera además descifrar lo que pasaba por su cerebro
- ¿Esos documentos…? -
- Son fragmentos que pude obtener de nuestros carceleros antes de venir aquí, antes de que se suicidaran; presumo que tenían órdenes de no soltar palabra alguna. A la mañana siguiente de su segundo día de encierro, los encontramos sin vida - explicó - No obstante, lograron decirnos algunas cosas que ya sabíamos al haber investigado por orden de Seth, mucho antes de nuestra rebelión -
- ¿Qué saben sobre ustedes? - preguntó, siendo la respuesta del otro tenderle los papeles que llevara en mano y de los cuales no podía apartar su vista
- Somos los meros experimentos de los humanos, aparte de nosotros tres, existe otro grupo de clones de tipo servil denominadas Silvosse, y separado de nosotros un único clon llamada Eoph - su rostro se cargó de nostalgia ante la sola mención del nombre
"Desde nuestro "nacimiento" nos marcaban como al ganado con un número en la mano y por el cual se nos llamaba en todo momento, nos enseñaban a hablar y a escribir, una vez aprendido, se nos separaba por áreas en donde cada uno se desenvolvía a la perfección"
"El área de Seth al igual que la de Dietrich es el entrenamiento militar, siendo la de Dietrich más rigurosa pero ubicados en zonas diferentes; mi área consistía en la mano de obra a nivel de laboratorios; otras como Silvosse estaban dedicadas a una mano de obra más simple, sin destacarse en otra área que no fuera el trabajo pesado, eran los únicos rostros diferentes en cada lugar"
"A veces, sin razón alguna, otros de mi tipo desaparecían de sus zonas de trabajo; lo mismo sucedía en las demás. Con el tiempo supimos que se trataba de una purga muy lenta y claramente dolorosa que consistía en usarnos como sujetos de prueba en investigaciones de cualquier rama científica. Ligado a ello, estaba el incidente de hace veinte años que marcara definitivamente a nuestro líder, Seth, e involucrara a aquella mujer llamada Eoph"
- ¿Por qué sólo una Eoph? - preguntó Makisotu sin poder contenerse más
- No lo sabemos con seguridad, pero era una persona amable y gentil, resaltando el hecho de que era la única persona libre en esa prisión sin barrotes. Podía ir de un lado a otro sin que ninguno de los "carceleros" le reprochara algo. En esa época era la única luz entre tanta oscuridad -
- ¿Desarrolló alguna relación en particular con su líder Seth? -
- No sólo con él, con cualquiera; todos la amaban y ella nos amaba a nosotros. Su cabello era hermoso, su sonrisa radiante y sus ojos brillaban con feliz intensidad - por primera vez la sonrisa de Lohengrin era sincera y a la vez cargada de melancolía - Un día cualquiera simplemente desapareció, y así como se esfumó de la nada, volvió a aparecer bastante delgada y maltratada, no parecía ser ella e inclusive no lo creímos por un momento. Fue ese mismo día de nuestro reencuentro que presenciáramos con nuestros propios ojos su ejecución. Por ser el ganado las explicaciones y motivos se nos eran negados, la esperanza se nos fue arrebatada de un segundo a otro -
Maki no encontraba las palabras para expresar dolor o cualquier otro sentimiento parecido, especialmente cuando toda esa historia le caía de lleno sin exigirla. Únicamente podía pensar en que lo que estaban haciendo tenía una razón después de todo; querían justicia y un lugar en el mundo para vivir como los humanos "Esta historia no tendrá un final feliz" quería decirle, pero eso significaba hacerles caer de la nube en la que estaban sólo para aterrizar en un duro concreto llamado realidad
- Por una rara coincidencia yo estaba ahí con Seth, noté sus ganas de romperles el cuello a los responsables, nada diferente de mis sentimientos en ese momento, pero eso sólo significaba la muerte para cualquiera; algunos se rebelaron en ese instante, siendo exterminados al momento sin compasión. En medio de la revuelta le dije que si queríamos hacer algo por Eohp, debíamos ser pacientes. Y veinte años después aquí estamos -
- Los clasificaban como ganado y les ponían nombre como si razas de perros se tratara. Dietrich, Lohengrin, Seth y Silvosse, pero no tienes ningún documento sobre Eoph -
- Según el científico más antiguo de todos, nunca los hubo -
- ¿Todos ustedes se llaman igual? ¿De dónde surgió el nombre Leuko? -
- Muchos se siguen llamando por sus números, otros adoptaron otro nombre, pero sólo los representantes de cada grupo tienen el nombre clave por el que nos llamaban los científicos, y también para no olvidar nuestro origen y pasado - respondió - En cuanto al nombre Leuko, era el nombre del proyecto de clonación, significa "Blanco" en un idioma muy antiguo -
- Temo a hacer una pregunta estúpida, sin embargo, ¿qué sabes sobre la clonación? -
- Es un proceso por el que se consiguen copias idénticas de un organismo, célula o molécula. En organismos como nosotros es a partir de cualquier material que contenga su ADN, algo totalmente imprescindible para ser llevado a cabo - respondió de nuevo haciendo uso de la soberbia que parecía ser nato en él - No me tomes por un ignorante -
- Tenía que preguntar. Y eso sólo me lleva a la siguiente pregunta: ¿Tienes idea de dónde obtuvieron el material genético para clonarlos a ustedes? - preguntó con un nudo creciente en la garganta, temiendo de pies a cabeza la respuesta de la que sospechaba desde que los conociera y que le martilleaba el cerebro constantemente
Lohengrin se levantó del sofá al momento que su cabellera replicaba el movimiento con elegancia como las crines de un caballo a la suave brisa. De nuevo en la mesa revolvió los papeles que tenía, buscando otros más, haciendo creciente la impaciencia del Douraji
- Por un momento pensé que eras un completo salvaje, pero resulta que también eres audaz y astuto, similar a Dietrich - le dijo para segundos después dirigirse con cuatro carpetas azules delgadas que le tendiera, arrebatándole los otros que le diera al principio - Todo lo que te he mostrado pudimos con suerte encontrarlo en unos viejos archivos antes de que la más importante que estaba en los ordenadores se corrompiera, si, a los Lohengrin también les enseñan a hacer uso de ellas, forma parte de nuestra enseñanza - agregó reprimiendo su ira ante el rostro confuso e incrédulo de Makisotu
Haciendo una ojeada en cada folio, cada uno contenía una hoja de perfil, similar a los formularios que se toman en los hospitales, otras cartillas eran resultados exámenes de sangre, pruebas de rendimientos físicos y junto a ellos fotos de un mismo individuo de cabellos níveos y ojos carmesí
Por enésima vez esa parte inocente de él gritaba que no creyera lo que veía, sin embargo su voz se iba apagando levemente al tanto que su otra mitad también aullaba, con el relato de Lohengrin y las pruebas en sus manos; entre tanto sonido estridente, acalló a su lado inocente, optando por escuchar al otro que chillaba
Hacía mucho que no se sentía tan impresionado, tan atemorizado y a la vez tan encolerizado que llegaba al punto de temblar. Sus manos no dejaban de moverse por más que lo intentara, no sabía cómo seguía teniendo fuerzas para sostener aquella foto en sus manos
"Lo sabía. Fui un estúpido. Lo sabía y me seguía engañando a mí mismo" se repetía encolerizado con él mismo, apretando los dientes, aun observando el rostro de aquella foto que al dorso tenía garabateado el nombre de su padre, Geo Douraji
Continuará…
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