Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix. Así como algunos otros pertenecientes a Makisotu Douraji. Los demás que aparezcan son creados por mí…

Otros dos milenios después, ella decidió actualizar (?)

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20

TRABIA

Estando el sol al otro lado del continente, los invitados con sus mejores portes y galas iban llegando en sus pulcras y brillantes limosinas o autos deportivos, ya fuera en parejas o en grupos unos tras otros comenzaban, después de dejar a sus choferes o valet estacionar sus medios de transporte, a subir las cortas escaleras que daban a la puerta doble blanca de madera tallada de la lujosa mansión igual de blanca con un gran número de ventanales por el que se observaban sin mucho esfuerzo las luces que emitían las grandes lámparas ornamentadas de cristal

Lady Ophelia Visso iba tomada del brazo de su esposo, Lord Brandon Rowe, ambos con la distinguida nobleza que se les fuera inculcada a ambos; y siguiéndoles el paso se encontraba su séquito: Mid Valefort e Irvine Kinneas; y más atrás Kurt Valefort y Selphie Tilmitt, ambas parejas tratando de igualar la compostura del matrimonio

- Hubiera preferido que Seifer y Quistis o Squall y Rinoa vinieran en lugar de esos dos - susurraba al oído de su esposo, estando todavía molesta por la separación de los equipos

Una vez se confirmara la presencia de Odwall Hammer en Trabia, ella junto a otros que le fueron asignados por Squall, irían para indagar personalmente en sus asuntos con la finalidad de averiguar más sobre las clonaciones y cualesquiera que sean los objetivos de aquel hombre importante de negocios. Mientras que Squall junto con el resto pondrían rumbo a Timber para encontrar cualquier pista que pudieran encontrar de Makisotu Douraji y regresarlo al jardín "por los medios que sean necesarios" se repetía en su mente las palabras determinadas de Squall, probablemente no solo fuera meramente por indagar sobre los Lobos Blancos y el clan Douraji, sino como algo personal por los daños ocasionados en el alma del Jardín de Balamb

- Squall Leonhart, aunque fuera inconscientemente, tomó la mejor decisión al dejarte esta tarea a ti por el bienestar de nuestro hijo o hija, y conscientemente porque sabía que eres la más adecuada para esta tarea -

- Aun así, enviarme a este par conmigo... - dijo refiriéndose a Selphie e Irvine, de nuevo reteniendo un suspiro de frustración que deseaba salir de sus labios con desespero

No muy diferente a cuando estaban en Balamb, Irvine y Selphie seguían evitándose, pero su renuencia era menor y siempre se forzaba a asignar las tareas en donde ninguno de los dos tuviera que chocar con el otro por simple prevención. Esa era la razón por la cual su séquito estaba separado de esa manera

El salón de baile era tan amplio como el del antiguo pero aún en pie castillo Invernal, hogar ancestral de los Visso; el piso de mármol del color de la crema bien encerado brillaba más con la luz de las lámparas de cristal, reflejando difusamente las decenas de trajes y vestidos, en especial los ribeteados con brillantes encajes que se movían al compás del vals; la pared al fondo y atrás de ellos estaban cubiertas por un papel tapiz melón estampado con florituras color crema, siendo las paredes a sus costados con puertas dobles abiertas de par en par que daban al jardín

Siguiendo lo acordado, cada una de las parejas se dispersaron; Bran llevó a Ophelia al centro de la pista de baile en medio de una pieza, siendo de alguna manera Mid arrastrada a lo mismo porque Irvine se lo pidiera para no levantar sospechas si se quedaban parados en una esquina, lo que a en esos momentos Kurt y Selphie se dirigían, no obstante en el camino una de las camareras con una falda corta negra, camisa blanca y sobre ella una chaquetilla igualmente negra como sus tacones, les ofrecía champaña en copas de cristal de la bandeja que cargara en una mano con habilidad; Kurt le tendió una Selphie y tomó otra para él

- La noche es encantadora, el escenario perfecto. Tengo una chica muy hermosa y elegante a mi lado, pero... - hizo una pausa para rozar sus mejillas - su expresión no va acorde y su mente está completamente fuera de este lugar -

- No trates de coquetear conmigo, por favor -

- Lamento si sonó de esa manera, no era mi intención, después de todo estás enamorada del ex capitán y no es algo propio de mi robarle a otros, probablemente fingir ser novio de ellas para recibir una paliza como castigo - sonrió dando el primer sorbo a su champaña, rememorando su pelea con Seifer - Perdón, suelo tener la mala costumbre de hablar así con cualquier mujer hermosa que tenga al frente -

- Es una mala maña - afirmó observando de soslayo el interior

- Sea lo que haya pasado entre ustedes, y no estás obligada a contármelo, deben resolverlo. No porque pueda afectar a sus amigos, sino por ti, y por él - aconsejó jugueteando con la copa entre las manos, divirtiéndose con el sutil remolino espumoso que se generaba - Lo digo por experiencia propia - añadió mirándola de reojo, ella todavía sin despegar la vista del interior donde en la pista de baile vislumbraba a Irvine y a Mid bailando

Reviviendo una memoria alegre que creía haber enterrado, cuando al poco tiempo de reencontrarse con Irvine después de un largo tiempo, asistieron sin tener conocimiento a un concierto de folk que se haría en el muelle de Balamb en el que terminaran todos, esa misma noche, en lugar del bar al que planeaban ir originalmente. Prácticamente había arrastrado a Irvine a la pista de baile improvisada, quien no se quejaba, al contrario se mostraba encantado por la idea, sin parar de decir lo hermosa que se veía esa noche, también haciendo comentarios de su sonrisa

Ella no lo dijo jamás, pero en esa ocasión Irvine rebosaba de alegría, sólo ahora se percataba mientras él guiaba a una torpe Mid, que esa expresión no se dibujó ni una sola vez. Nada diferente de lo que ella hacía, a diferencia de que por su parte no tenía ánimos para mostrar falsas sonrisas

- Iré a buscarla. Suerte - sonrió el pelinegro de ojos verdes chocando su copa con la de la castaña antes de dirigirse al interior

- Es imposible, pero insistes en que bailemos. Ya te he dicho que no sé bailar - se quejaba Mid sin dejar de ver hacia abajo intercambiando entre sus pies y los de Irvine, tratando de lucir menos torpe en su danzar

- No lo haces tan mal -

- Agradezco el gesto, pero sabes que lo hago pésimo. Hasta las parejas a nuestro alrededor saben que lo hago terrible - decía esta vez mirando a las caras de las parejas, quizás no todos, pero si podía ver a un par de los más presumidos susurrarse entre sí sin dejar de verla sobre lo espantoso que bailaba "Estúpidos engreídos" se dijo ruborizada y enrabietada

- Si me permites, te quitaré la cruz de la espalda y la llevaré por ti - carcajeó una voz a su lado

- Qué amable de tu parte ¿así hablas de mí a mis espaldas? Es realmente notable el afecto que me tienes, Kurt - reprochaba su hermana frunciendo el ceño a punto de resoplar

- Lo sé, hermanita - se limitó a responder de manera burlona y fanfarrona, arrebatando la mano que Irvine tenía - ¡Bien! Espalda recta, las manos van así y… un, dos, tres - explicaba guiando ahora él a su hermana menor, tratando de que ella pudiera seguirle el compás

Irvine quedó con la copa de champaña de Kurt a menos de la mitad y al ver al primer camarero la dejó en la bandeja, declinando los pequeños impulsos que su cerebro le enviaba para que tomara una, "No" cerró sus manos al momento que su mirada iba de soslayo a la castaña de baja estatura cuando casualmente sus miradas se cruzaran sin haberlo planeado, avergonzados cambiaron a otro lado

Esa simpleza no mermaría el valor que estuvo acumulando desde días atrás cuando la salvara del canalla Gregoire Mallory, teniendo la leve intuición de que Xian por primera vez en años se pusiera de su lado para abrirle un angosto camino al corazón de Selphie

- ¿Te encuentras bien? - preguntó al instante que le ordenara al hombre largarse de ahí

Ella con expresión perdida y confundida asintió rápidamente, pero al ver su rostro sus ojos se pusieron como platos a la vez que su rostro se pintaba de carmín, olvidando que segundos atrás se limpiaba la boca con asco por el beso robado. Selphie no pudo hacer otra cosa más que correr, dejando a Irvine plantado a mitad del patio con la mano aún adolorida

Desde ese momento ver a Selphie era motivo de una sonrisa que atajaba antes de que pudiera salir, le seguía pareciendo agridulce el momento por hacerle recordar el gesto más particular de la chica: sus sonrisas, sin embargo esa parte de él siempre estaba ahí de buena fe, obligándole a desprenderse de su odio y dejar atrás al pasado. Y antes de que pudiera seguir dentro de sus pensamientos estuvo frente a ella

Concluyó en un segundo que lo que hizo falta en Balamb fue más coraje, determinación confianza y fuerza, cuatro cosas que en ese momento estaban presentes en él. Coraje para acorralarla, determinación para que no le importara si quería marcharse, confianza para hacer la pregunta que seguía haciéndole el nudo en la garganta y fuerza para aceptar la respuesta que saliera de sus labios

- I-Irvine - tartamudeó repasando todo lo ocurrido con rapidez

A su espalda estaba el balcón que daba a un precipicio rocoso y las montañas, al frente el alto cuerpo le obstaculizaba y a los costados el par de brazos terminaban por atraparla, sin posibilidad de escape

- No importa si todos los invitados se marchan y quedemos sólo nosotros, no me interesa si debo esperar mucho tiempo. ¿No te parece injusto que sólo yo responda a preguntas que ni siquiera te atreves a hacer? únicamente quiero que respondas a mis preguntas, Selphie Tilmitt, por favor - pidió, su mente cediendo, su cuerpo no - ¿Alguna vez llegaste a arrepentirte de la decisión que tomaste? -

- Todos los días, Irvine - confesó en un susurro levemente audible, apretando la copa de cristal casi vacía entre sus manos decidiéndose al fin a verlo, demostrándole con sus ojos húmedos que como en ocasiones anteriores, no mentía

- Entonces… ¿Por qué no regresaste? -

- No quería… - respondió, confesando a su vez todos los temores que la embargaban desde que se enfrentara a Rada, algo que sólo hasta ese momento Quistis conocía

- ¿Por qué no me dijiste algo? - impresionado por saber que él no era el único motivo, sólo podía sentirse de alguna manera abandonado - Selphie… ¿Alguna vez consideraste formal nuestra relación? ¿Aunque fuera un poco? -

- ¿Por qué me preguntas eso? - cuestionaba derramando las primeras lágrimas - ¡Por supuesto que lo nuestro era formal! -

- Entonces, ¿por qué? - preguntó de nuevo - ¡DIMELO! - gritó sin poder soportar el silencio, exigiendo saber, sin poder contener otra vez la ira que se apoderaba de su cuerpo. Otra parte de su mente agradecía que la música y el ruido dentro del salón fueran más fuertes que sus voces

- ¡Sobrellevo tu odio hacia mí, pero no toleraré que me alces la voz! - exclamó acercándose peligrosamente al cobrizo, apuntándole con la copa y su índice - ¿Quieres saber por qué no dije nada sobre mis miedos? Ambos sabíamos que tu destino estaba sellado e irías a prisión, simplemente no quería añadirte una preocupación más, por esa misma razón no dije nada, por esa misma razón huí. No creas que fue fácil alejarme de ti, y creí estar en lo correcto al decirme que lo sobrellevarías pero después de que exigiera a Quistis confesar… No puedo evitar sentirme mucho peor de lo que ya estaba, me obliga a alejarme de ti porque mereces a alguien que no te haga tanto daño como el que yo te hice -

Las lágrimas brotaron haciéndola incapaz de seguir liberando todo lo que debía y no a Irvine, quién regresaba de nuevo a tener la mente fría recapitulando las palabras de la castaña, totalmente inmóvil

- Mereces alguien mejor que yo, una mujer linda, carismática, tierna y que pueda fácilmente contagiarte su alegría, incapaz de lastimarte - aconsejaba limpiándose las lágrimas de las mejillas

- Tienes razón - suspiró Irvine apartando sus manos, bajando la mirada a sus zapatos a la vez que le daba la espalda - Hay muchas mujeres ahí afuera en el mundo capaces de hacerme feliz - las palabras hicieron un corazón paralizarse y al otro latir con desesperación

"No has cambiado nada, Selphie" creyó al ver las lágrimas de Selphie, al girarse, que seguía siendo la misma chica de siempre de la que se había enamorado, maldiciendo lo estúpido que se estuvo comportando todos esos años al pensar que ella no lo amaba y odiaba. Esas mismas lágrimas que brillaban con la luz de la luna señalaban con claridad que no había dejado de amarlo, los sentimientos de ella por él, y viceversa, aún estaban latentes aunque para él fue más fácil ocultarlos

- Pero ninguna de esas será la niña de la que me enamoré - agregó regresando a mirarla, de nuevo a acorralarla - Y de la que todavía sigo enamorado - susurró delicadamente a su oído, sabiendo de antemano que la haría erizarse, uno de sus puntos débiles - No buscaré a otra teniéndote a ti, Selphie. Para mí siempre serás la ideal -

- Irvine… - sus ojos volvieron a empañarse

- No digas nada más - interrumpió siguiendo sus instintos, robándole un beso que ella en ningún momento evitó

Inmersos el uno con el otro, sus mentes conscientes olvidaron por completo el lugar donde estaban y lo que ocurría a su alrededor cuando una ola de aplausos que llevaran sonando unos segundos, demasiado educados y refinados

Odiando el tener que interrumpir su reconciliación, Irvine tomó la mano de Selphie con firmeza y delicadeza para no dejarla escapar, aunque a aquellas alturas sabía que eso no pasaría; así el par regresó al salón de fiestas donde los invitados estaban todos agrupados en el centro, el cobrizo desde su posición difícilmente vislumbraba al hombre con micrófono en mano de pie en la tarima de mármol, esperando pacientemente que los aplausos cesaran

Los hermanos Valefort, Ophelia y su esposo estaban en un rincón apartado, lo suficientemente cerca de la tarima para observar el rostro de soberbia triunfante

- No te atrevas - obligó Ophelia apretando la muñeca de la pelinegra - Estamos aquí de reconocimiento, al igual que tú estoy ligeramente irritada -

- Igualmente si tuviera la oportunidad no podría desfigurarle el rostro. Aunque no esté enyesado no está recuperado del todo, no me arriesgaré aunque cada músculo de mi cuerpo quiera golpearlo hasta que brote su sangre -

Su hermano y su amiga la mantenían en su lugar capturando sus manos, temblaba de rabia por la noticia recibida. Ni siquiera los conocía lo suficiente para considerarlos amigos o compañeros, pero las palabras de aquel hombre arrogante y pretencioso le hervían la sangre

Conocía a la gente de su calaña, después de vivir años junto a sus padres, al igual que su hermano, aprendió a reconocer la mayoría de las mentiras que se escondían en palabras refinadas y elegantes

- Nos comunicaremos con Squall y los demás al salir de aquí, lo prometo - asintió Ophelia clavando sus uñas en su mano izquierda, su rostro disimulaba perfectamente su ira

- ¿Es cierto lo que dijo? - pregunto Irvine tras ellos, con Selphie a su lado

- Si - se encargó de responder Brandon

Otra ola de aplausos inundó el gran salón, para más irritación del grupo; al término, los invitados volvieron a dispersarse y sin desaprovechar la ocasión Ophelia y Bran se acercaron hasta Odwall Hammer, el mismo hombre al que aplaudieran en varias ocasiones por su hazaña

- Lady Ophelia, Lord Brandon - saludó con una reverencia pretenciosa

- Señor Hammer - respondieron ambos casi al unísono

- Es un placer tener a la familia más antigua e importante de Trabia bajo mi techo en esta noche y en este humilde hogar - decía tomando la mano de la noble para besarla - Comencé a creer que había sido un error enviar invitación pensando que no se presentaría, en especial después de enterarme que se había quedado en Deling con esas bestias -

- Se equivoca señor Hammer, consideraría una total falta de cortesía no presentarme, y un insulto a usted, y a esas cosas a las que usted llama bestias puedo enfrentarlas con facilidad - Ophelia sonrió altiva

- Escuché que necesitó la ayuda de amigos de Balamb para rescatarle de ahí -

- En efecto, debe usted tener excelentes contactos - mantuvo esa misma sonrisa que solía usar al tratar con empresarios o similares - Regresando al tema me preguntaba cómo logró tal hazaña. Quizás el resto de sus invitados tenga miedo de preguntárselo directamente pues claramente usted es alguien intimidante, tómelo como un halago - una risilla un tanto zorruna salió, una que hizo helar la sangre a su esposo

- Gracias por el cumplido, Lady Ophelia - rió Hammer igualando la expresión de la rubia - La verdad es que no hubiera sido posible sin la ayuda de aliados importantes y decisivos, que a diferencia de cierto funcionario decidieron actuar inmediatamente, sin mayor pérdida de tiempo -

- ¿Puedo tomar el atrevimiento de preguntarle sus nombres? Me gustaría tener grabado en mi mente el nombre de nuestros salvadores -

- Se llaman Allan y Carl Vuille, tienen impecables historiales, antiguos SeeD's de su jardín y ahora formalmente mercenarios. Si me disculpa, puede notar que hay otros que requieren de mi atención - susurró con otra reverencia y un beso en la mano para atender a un grupo de invitados que esperaba tras él

- ¿Has escuchado de ellos? - le preguntó Bran de regreso

- No - "Si son tan admirables por la forma de mencionarlos, cualquiera en el jardín los conocería" analizó - Al parecer esta y otras operaciones estuvieron planeadas con tiempo de anticipación -

- ¿Estás insinuando que todo lo que ocurre es su culpa? - susurró Irvine

- Se trata de una suposición, antes debemos indagar más, pero si algo está claro es que es culpable del exterminio en el Fuerte Valka -

Continuará…

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