El otro día me puse a pensar en algo quizá muy importante que no había tomado en cuenta hasta ahora:

1. Estoy escribiendo una historia en inglés

2. Inglés no es mi idioma nativo, por lo tanto primero lo escribo en español y luego lo traduzco

3. Si estoy publicando la versión en inglés ¡¿POR QUÉ RAYOS NO HABÍA PUBLICADO LO QUE ESCRIBÍ EN ESPAÑOL?!

4. Fue cuando me di cuenta de que... SOY UNA COMPLETA #"%$%&$%$%!

Entonces aquí me ven escribiendo esto en lugar de hacer tarea xP, espero que les guste mi historia y dejen muchos muchos MUCHOS reviews. Eso me haría muy feliz.

Bueno ahora sin más preámbulos...Tan tan tan tan...la historiaaaa!


Capítulo 1: El comienzo

Corría lo más rápido que podía, pero mis fuerzas se estaban agotando. Debía encontrar una manera de escapar, tenía que poner a Noah a salvo. Noah es mi hermano menor, de tan solo 11 años, con ningún conocimiento de cómo sobrevivir solo en el bosque.

Pero ese era mi trabajo.

Protegerlo mientras aprendía para que cuando fuera mayor supiera hacerlo por su cuenta.

Al parecer, no estaba haciendo un buen trabajo, se supone que iríamos a cazar rápido, para evitar a los depredadores, pero ahí estábamos, huyendo por nuestras vidas sin un rumbo aparente.

¿Qué pensaría mi madre de esto?

Ni siquiera quería pensarlo. Tal vez tenía razón. Tal vez no debí haber traído a Noah, pero la convencí de que era lo suficientemente capaz de acompañarme a su primera caza. Me equivoqué, si hubiera sabido que un gigantesco oso grizzli saldría de la nada, sin más motivo que cazarnos y devorarnos, de la misma manera que nosotros hacemos con los animales pequeños e indefensos. A veces la vida es muy contradictoria, un día cazas y al otro eres cazado. Pero no me iba a dar por vencida, saldríamos de aquí sanos y salvos, o por lo menos me encargaría de que Noah saliera sano y salvo.

Seguía corriendo con Noah de la mano mientras pensaba que podía hacer, cuando me di cuenta de que la densidad del bosque llegaba a su fin y nos acercábamos a las montañas. A lo lejos pude ver un largo túnel formado de rocas, podíamos escapar por ahí.

Giré mi cabeza hacia atrás en busca de nuestro perseguidor, corría velozmente a unos 10 metros de nosotros, no muy cerca, pero tampoco lo suficientemente lejos para considerarse a salvo.

-¿Qué vamos a hacer Haven? Tengo miedo –dijo Noah con lágrimas en los ojos

-Vamos a entrar al túnel de allá y perderemos al oso. Todo va a estar bien, yo te protejo. No te va a pasar nada, lo prometo –lo calmé esbozando una leve sonrisa.

Lo agarré con más fuerza y apresuré el paso, nos adentramos al túnel y perdí el rastro del oso, ya no lo veía, tal vez ya lo habíamos perdido. Aproveché para detenernos a recobrar el aliento y tranquilizar a Noah.

-¿Viste? Te dije que todo iba a estar bien –lo abracé muy fuerte, acariciando suavemente su cabeza. Su respiración aún se escuchaba agitada, al igual que la mía, pero el llanto ya había cesado.

-Sabía que podía contar contigo, Haven.

-Te lo dije –le sacudí un poco el cabello- Andando, hay que irnos antes de que aparezca ese tonto oso otra vez.

Rayos, hablé demasiado pronto.

Un feroz rugido y ruidosos pasos que acercaban a cada segundo se escucharon, me levanté, tome mi lanza y a Noah, y comencé a correr de nuevo, tratando de llegar a la salida. Avanzamos unos metros y pude verla, pero para mi desgracia no era la salida que yo esperaba. Al final del túnel había una cascada, y solo había dos formas de escapar: Brincar a la cascada o caminar por la estrecha orilla hasta llegar abajo, lo único malo es que se necesita tiempo y paciencia, el cual no tenemos ahora.

No sabía qué hacer y el tiempo se me estaba acabando, así que, sin pensarlo, dije: Vete caminando por la orilla.

-¿Estás loca?

-¿Y tu sordo? Te dije que te fueras por la orilla, y por ningún motivo regreses aquí –lo empuje del brazo en dirección de la orilla.

-¿De qué hablas? ¿No vienes conmigo? –preguntó aterrado y con lágrimas en los ojos.

-Voy a distraer al oso lo suficiente para que puedas escapar –dije con seriedad

-¿Y qué hay de ti?

-Estaré bien, lo prometo. Ahora vete, por favor. Se está acercando

-Ten cuidado, Haven. Te quiero

-Yo más –susurré. Muy bien, Haven, tu puedes hacerlo. Por Noah.

Me adentré de nuevo al túnel, cerré los ojos y tomé aire, preparándome para lo que venía. Sostuve con firmeza mi lanza frente a la criatura que estaba delante de mí, mi siguiente objetivo, mi siguiente presa.

La bestia se quedo agazapada, como si estuviera analizándome, buscando un punto débil para atacar. Yo no me quedé atrás e hice lo mismo, esperando que hiciera el primer movimiento.

-¡Qué esperas! ¡Hazlo ya! –le grité al animal, estaba agotando mi paciencia.

El animal era muy astuto, se lanzó hacia mí como si hubiera esperado que yo se lo dijera. Al momento que alzó su zarpa logré esquivarla, me lancé detrás de él y le enterré mi lanza, la cual al hacer contacto con su piel se quebró en dos. La bestia soltó un rugido y se dio la vuelta para tenerme de frente. No había escapatoria, iba a asesinarme y después a Noah, tenía que hacer algo. Y rápido. Por nada del mundo me iba a permitir que esa bestia fuera tras Noah, antes muerta que dejarlo escapar. Era ahora o nunca.

Observé mi alrededor en busca de algo que pudiera ayudarme, fue entonces que la vi. En una de las paredes, había unas rocas que se veían frágiles. Tome lo que quedaba de la lanza y la estrellé con todas mis fuerzas sobre las rocas. De repente las paredes se empezaron a desmoronar. Perfecto, si yo no salía de ahí, ese animal tampoco lo haría.

-Noah, espero que me perdones –fue lo último que dije antes de que todo se volviera negro.


Oscuridad.

No había nada más que oscuridad, abrí los ojos, más oscuridad, no entendía lo que estaba ocurriendo. ¿Acaso estaba muerta? ¿Dónde estoy? ¿Dónde está el oso? ¿Dónde está Noah? ¡Noah! ¡Noah! ¡Alguien ayúdeme! ¡Por favor! –comencé a llorar cuando, de repente sentí una luz iluminando mi rostro.

Abrí los ojos para buscar la fuente de esa luz, provenía de una grieta entre el montón de rocas que bloqueaban la salida. Entonces la luz se fue haciendo más brillante al punto en que no pude ver que sucedía. Cuando pude ver otra vez me di cuenta de que me encontraba fuera de la cueva. En realidad, estaba sobre ella.

Observé mi alrededor y vi que ya había anochecido y que la luz que me iluminaba era de la Luna, se veía más brillante que de costumbre.

-¿Qué ocurre? ¿Cómo llegué aquí? Solo quiero regresar con mi familia. Alguien dígame algo.

-Rhan, Rhan –llamó una voz

-¿Quién en Rhan? ¿Quién está hablando?

-Rhan será tu nuevo nombre

-¿Y por qué habría de cambiar mi nombre? ¿Quién crees que eres? ¡Regrésame con mi familia ahora! –grité sin saber con quién estaba "hablando".

-No es posible, a partir de ahora, serás un guardian.

-¿De qué estás hablando? ¿Qué es eso?

-Un guardian es un ser que se encarga de proteger algo importante, algo valioso, que debe atesorarse, los niños del mundo. Sólo aquellos que tengan lo necesario para cumplir esta misión serán escogidos. Tú fuiste una.

-¿Y por qué yo? –la voz me ignoró.

-Deberás hacerte cargo de una de las cosas más importantes que existen. El Destino, de los niños, de los adultos, animales, plantas, todo ser vivo en este planeta.

-¿Destino? Pe-pe-pero… ¿Qué tengo que hacer? ¿Cómo funciona todo esto? –mi cabeza daba vueltas, todo esto era muy confuso.

-Tú deber es proteger el destino de cada ser, ver que se cumpla de acuerdo a lo establecido. El destino de las personas no debe ser alterado, por eso debes protegerlo.

-Entonces… no volveré a ver a mi familia –fue más una afirmación que una pregunta.

-No. Ahora deberás transformarte

-¿Transfor…Espera, ¡¿Qué ocurre?! –dije al sentir que me elevaba del piso y la luz me cubría. Todo en mí empezó a cambiar. Mi cabello, antes negro, se volvió pelirrojo y mis ojos, azules, en unos color amarillo.

Mi ropa también cambió, mi vestido de piel de lobo, por un largo vestido de seda blanco, con mangas que se sujetan de la muñeca, cruzado al frente, plumas en los hombros y con una cinta a la cintura, todo dorado, al igual que las sandalias, aretes y diadema. En mis brazos y piernas parecían haberme salido una especie de marcas. Luego, en mi mente aparecieron muchas personas, algunas nacían, otras morían, otras dormían, estaba viendo el destino de todos ellos. Algunos eran trágicos, otros felices, eso me hizo pensar en las cosas que tendría que ver, los destinos y personas que debía proteger.

Yo no quería eso. Esa no era yo. Apenas podía reconocerme, quería mi vida de vuelta, yo no pedí nada de esto. Mis pensamientos fueron interrumpidos por aquella extraña voz: La transformación esta completa. A partir de ahora serás Rhan, la guardiana del Destino.

-¡No! ¡Espera! ¡No te vayas! –grité entre sollozos mientras la luz de la luna se hacía cada vez más tenue. –No me dejes aquí –susurré antes de tirarme al piso y comenzar a llorar.


Bueeno, eso fue todo por el día de hoy, ojalá les haya agradado lo escribí y si no pues...LOS GOLPEO(:

Jaja, es broma, si no les gusta pues no hay nada que pueda hacer, solo resignarme -.-'

Para que tengan una mejor idea del vestido de Rhan les dejo el enlace de Deviantart: art/rhan-s-dress-design-344601888?ga_submit=10%3A1356395989

Que pasen una linda semana ;D