Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. Todos los derechos están reservados por Disney.
Nota: La imagen que uso para la historia fue tomada de Tumblr, desconozco al autor pero todos los créditos son de él (ella), no me pertenece.
La Sirenita: Viñetas
Punto de vista del Rey Tritón.
Capítulo 3: Sólo queda un problema.
Observaba atento a mi hija, a lo lejos incluso se le notaba la preocupación. Ariel, miraba a aquel muchacho como si su vida dependiera de ello. Estoy seguro que moría por acercarse, por comprobar que ese chico siguiera vivo, sin embargo mi presencia se lo impedía. Creo que sentía que si lo hacía me causaría mas disgustos de los que ya había hecho, por eso se limitaba a reposar en la roca.
Estuvimos un rato esperando hasta que ese joven se movió, no se puso de pie porque parecía que seguía inconsciente pero dio señales de vida, lo cual era un alivio. El rostro de mi pequeña Ariel se iluminó como nunca antes había visto; lo amaba, profundamente. Era algo que yo ya sabía pero que acababa de reconfirmar seriamente.
Entonces supe que era momento de tomar una decisión. Dudé por un momento pero, en mi interior sabía que después de lo vivido, si Ariel regresaba a casa nunca volvería a serla misma de antes, por mucho que quisiera tenerla junto a mi ella sería infeliz bajo el mar. Era muy pronto, era muy pequeña… pero todo había sucedido sin que yo pudiera hacer algo al respecto.
El príncipe Eric no me parecía una mala persona, a pesar del concepto en que yo tenía a los humanos, él no encajaba en esa descripción. Aquel muchacho había pasado 3 días con mi hija, y la había cuidado. Quería creer que él la amaba tanto como ella lo amaba, quería creerlo porque conoció a mi Ariel sin voz y aun así ella despertó algo en él… a ese chico no le importó que ella no pudiera hablar, y esta tarde la había defendido enfrentándose a Úrsula valerosamente. Así que no me quedaba más que eso, creer.
—Realmente lo ama ¿verdad, Sebastián? —le dije al compositor de mi corte que yacía junto a mi viendo la escena.
—Bueno como yo siempre lo he dicho, su Majestad, los hijos deben tener libertad para hacer su propia vida —asintió él.
—¿Tú siempre has dicho eso? —su comentario me pareció bastante ocurrente, pues estaba abogando por mi niña—. Creo que sólo queda un problema… —suspiré.
— ¿Y cuál es Su Majestad?
—El de lo mucho que la voy a extrañar.
Cuando Ariel corrió hacia Eric siendo una humana nuevamente, vi el rostro de ese joven: sus ojos brillaban cuando fue a su encuentro. Supe inmediatamente que no me había equivocado, él también la amaba profundamente… lo supe porque yo solía mirar así a Athena, la madre de mis hijas.
Se me acaba de ocurrir. Siempre es buenos abre que piensa el papi Tritón XD Aunque como Ariel era su adoración era de imaginarse que le iba a cumplir el sueño de ser humana. Espero les guste, me retiro muero de sueño.
:3
