Se que tarde algo en subir el otro pero, bueno aquí está otro capítulo, espero lo disfruten (:
Capítulo 2: Rescate
Mucho, mucho tiempo después…
Ahí estaba yo, observando al mundo, protegiéndolo. Haciendo mi trabajo, verificar que todos y cada uno de los destinos sean cumplidos en tiempo y forma. A veces es un poco agotador, apenas puedo descansar, pero después de tanto tiempo uno se acostumbra.
Y pensar que al principio estaba molesta con el hombre en la luna, por separarme de mi familia, de mi vida. Pero al menos pude cuidar de Noah mientras crecía y se volvía un gran hombre.
Suspiré y me deje caer, agotada, en una nube esponjosa a la que llamo cama. Verán, mi hogar está hecho de nubes, está localizado en el cielo. Así puedo vigilar mejor a las personas, pues las nubes siempre se mueven. O en caso de ser necesario, puedo teletransportarme con ayuda de mi esfera mágica, con ella también puedo vigilar a alguna persona en específico.
Además tengo un cuarto secreto, en el cual están guardadas las esferas con los destinos de todo el mundo. Es muy importante que la localización de este cuarto se mantenga en secreto, de lo contrario, las esferas podrían caer en las manos equivocadas.
Decidí darme un pequeño descanso y dormir un poco, tanto trabajo me tiene agobiada: -Espero que sandman me dé un buen sueño –susurré antes de cerrar los ojos y caer en un profundo sueño.
Me encontraba en un hermoso prado, lleno de flores de diferentes formas y colores, inspiraba un sentimiento de paz y armonía. Comencé a recorrerlo, dejándome atrapar por el exquisito aroma de las flores y el pasto, que daban cosquillas a mis pies descalzos. Llegué a un riachuelo y me acerqué a él, en mi reflejo me veía como solía ser antes de convertirme en guardiana, mi antigua yo.
Un sentimiento de nostalgia llegó a mí, pero se fue rápidamente al notar que una mariposa se había posado en mi hombro. Traté de tomarla con mi dedo, pero salió volando, así que comencé a seguirla, estuve a punto de atraparla cuando me tropecé con algo, que me hizo caer al suelo. Me senté en el pasto en busca del objeto con el cual había tropezado y para mi sorpresa, no había tropezado con algo sino con alguien. Frente a mí se encontraba un pequeño conejo, con unos enormes ojos verdes, que me miraban con curiosidad.
Tomé a la pequeña criatura entre mis manos y acaricié su suave pelaje, después me recosté a admirar las formas de las nubes. El pequeño se recostó en mi estómago para ver las nubes conmigo. Algunas tenían formas extrañas, una espada, un copo de nieve, un diente, un huevo y al último un corazón. Nunca había visto nubes como esas.
¡Haven! –me llamaron. En seguida me levanté, la voz que me llamaba era muy parecida a la de… -¡Haven!
Me di la vuelta y a lo lejos pude verlo. Era Noah, me estaba llamando. Puse al pequeño en el pasto y empecé a correr hacia Noah, él estaba esperándome con los brazos abiertos. Me sentía tan feliz en ese momento, al ver a mi hermanito después de todo este tiempo, pero algo cambió. Cada paso que daba parecía alejarme más de él, no podía alcanzarlo.
-¡Haven! ¡Haven! ¡No me dejes! –gritó él.
-No te preocupes, ya voy
¡Tengo miedo! ¡Ayúdame!
-Espera, ya casi llego –estaba a punto de llegar con Noah cuando todo se volvió negro.
Desperté. No me encontraba en mi casa, todo estaba oscuro, lúgubre, como si no hubiera rastro de vida. Estaba encadenada a la pared, sin la menor idea de lo que pasaba. Hasta que apareció él.
-Es bueno ver que estás despierta, aunque después de la pesadilla que te provoqué no podía esperar menos.
-Déjame ir, Pitchiner. Te lo advierto –lo amenacé
-¿Quién dijo que no te iba a dejar ir? Claro que te dejaré ir, a cambio de un pequeño favor –dijo tenebrosamente.
-Sí, como si yo fuera a hacerte algún favor a ti. Además esta no es la forma de tratar a alguien a quien le vas a pedir un favor.
-Aahh… ¿Eso? – Dijo señalando las cadenas que me sujetaban –Son en caso de que te pusieras agresiva y rehusaras ayudarme
-¿Qué es lo que quieres?
-No mucho… Sólo quiero… que cambies mi destino –susurró en mi oído.
-¡Imposible! Ya conoces las reglas, el destino no debe ser alterado.
-Sabía que dirías eso, así que supongo que tendré que persuadirte –sonrió maliciosamente.
Mientras tanto, en el pueblo de Burgess, dos amigos disfrutaban la compañía del otro, en un pacífico día de invierno.
De repente bunnymund abrió un agujero en el suelo y salió de él, con un aviso importante para Jack.
-¿Qué pasa bunny?
-No lo sé aún, Norte me envió a buscarte.
-Entonces te irás? -preguntó Jamie
-Si -contestó Jack triste -pero te prometo que después vendré a jugar contigo
-Está bien. Adiós
-Nos vemos
-Andando Frostbite, nos esperan en el polo -dijo abriendo un agujero debajo de Jack, el cual no tuvo tiempo para alejarse y cayó directo a él, seguido de Bunnymund.
-Muy bien, alguien puede decirme porque tanto alboroto? -pregunto Jack totalmente irritado y tratando de sacudirse la ropa
-¿Pero qué paso contigo? ¿Por qué estas todo sucio? –preguntó Tooth
-Es culpa del canguro -dijo señalando a Bunny -abrió un agujero debajo de mí, sin ni siquiera avisarme
-No es mi culpa que lo primero que haya caído al suelo fuera tu cara. Además, creo que te ves un poco mejor
-¿Por qué no te vas a pintar unos huevos, cola de algodón?
-No te metas con mis huevos o si no...-Sandy flotó entre ellos haciendo aparecer en su cabeza un mazo de juez golpeando un sound block.
-Caballeros, Sandy tiene razón. Compórtense, esto es importante- dijo Norte
-Y ahora qué? Dijo bunnymund cruzándose de brazos y con una mirada escéptica
-Es el hombre en la luna, nos dijo que Pitch tiene capturada a Rhan. Debemos ir a rescatarla, corre peligro. Dijo Norte
-Esperen... ¿Quién es Rhan? Pregunto Jack confundido
-Rhan es la guardiana del destino, se encarga de cuidar y proteger los destinos de todo el mundo, incluso el tuyo Jack -dijo tooth
-¿Y por qué nunca la he visto?
-Porque siempre suele estar ocupada, su trabajo nunca para. Así que es muy raro verla. Nadie de aquí la ha visto –Sandy apareció una flecha señalándose a sí mismo –Oh, parece que al menos uno de nosotros la ha visto.
-Jaja ya veo, y ¿hace cuanto tiempo lleva siendo guardiana?
-No lo sé con certeza, solo sé que lleva bastante tiempo siéndolo. Casi el mismo que Pitch o el hombre en la luna.
-¿Y cómo vamos a encontrarla? La entrada a la guarida de Pitch desapareció junto con él.
-No lo sé, pero vamos averiguarlo.
-¿Lista para cooperar? ¿O necesitas ayuda? –dijo Pitch soltando una carcajada maliciosa. Le había inducido tantas pesadillas a Rhan, que ya no sabía que más hacer. Cada pesadilla era peor que la anterior, pero todas tenían algo en común… aparecía Noah.
Sólo son pesadillas Rhan, nada de eso es cierto. No te dejes vencer, el no puede contigo –me dije a mi misma intentando conservar la calma.
-Quieres decirme de una buena vez donde están las esferas, mi paciencia se está agotando
-No sé a qué te refieres –dije haciéndome la desentendida
-¡No trates de jugar conmigo! ¡Tú sabes a qué me refiero! Las esferas, ¡Dime dónde están! –me sujeto del cuello, acercándome a él.
-Nunca en la vida, prefiero morir. –dije con la voz entrecortada.
-Excelente, no quería llegar a esto pero no me dejas otra opción. Tendré que hacerlo por las malas –dijo tronándose los nudillos.
-¡¿Y qué vas a hacer ahora?! ¿Golpearme? ¿Darme otra pesadilla? No te tengo miedo.
-Jajajaja, eres tan ingenua. ¿Creíste que lo único que puedo hacer son pesadillas? No tienes ni idea de lo que soy capaz, pero no te preocupes. Pronto lo sabrás. Debes saber que existen cosas mucho peores que las pesadillas, así que, si aún conservas algo de fuerza en ti…te sugiero que la guardes. Dulces sueños, Rhan.
-Norte, ¿Tienes alguna idea de a dónde vamos? –preguntó Jack intrigado. Llevaban ya varias horas volando en el trineo y no habían encontrado nada. Estaba empezando a preocuparse.
-Confía en mí, yo se que deben estar por aquí. Lo presiento, en mi panza.
-¡Por favor! No empieces de nuevo con lo de tu panza, amigo. –dijo Bunny irritado
- Tranquilícense, por favor. No hay que perder la calma –dijo Tooth. –Seguro que la vamos a hallar pronto.
-¡¿Pronto?! ¡¿Pronto?! Llevamos horas volando y no hemos encontrado rastro de nada.
-Es cierto, aunque me duela admitirlo, cola de algodón tiene razón.
Sandy se asomó, en busca de alguna señal de Rhan o Pitch, cuando vio en suelo un gran agujero. Pero eso no era todo, además del agujero salía una especie de bruma negra. Ahí debía de estar escondido Pitch.
Sandy se empezó a mover, haciendo figuras sobre su cabeza para llamar la atención de los otros guardianes que seguían peleando, principalmente Bunny. Entonces decidió que lo mejor era acabar con la discusión y le lanzó una bola de arena, haciendo que cayera en un profundo sueño.
-Sandy, ¿Por qué hiciste eso? –preguntó Tooth. El hizo la imagen de Pitch y señaló hacia abajo.
-¿Lo encontraste? –preguntó Jack. El sólo asintió.
-Entonces que esperamos, HIYAA –dijo Norte, cambiando de dirección el trineo hacia donde Sandy decía –Alguien por favor despierte a Bunny.
-Con mucho gusto –dijo Jack lanzándole un rayo con su bastón.
-Crikey! ¿Qué rayos pasa? ¿Y mi pastel de zanahorias?
-Estabas soñando. Andando, ya encontramos la guarida de Pitch.
-Al fin, creí que moriría buscándola
Se bajaron del trineo y se introdujeron a la cueva con Jack guiándolos, pues él había estado en la anterior guarida de Pitch y su bastón alumbraba el camino. Todos estaban preparados para atacar en cualquier momento, Pitch podría haberlos estado vigilando todo este tiempo e intentar tomarlos por sorpresa.
Pero no fue así.
Al parecer, Pitch se encontraba observando algo en la pared, ninguno sabía con exactitud de que se trataba debido a la falta de luz en el lugar. Pero al irse acercando se dieron cuenta de que no era algo, sino alguien.
-Ella debe ser Rhan -Tooth exclamó –Tenemos que ayudarla. Y rápido.
-Shh, guarda silencio. Nos va a escuchar…-dijo Norte
-¿Quién? ¿El coco? Su inútil intento de entrar a hurtadillas nunca funcionó, ya sabía que estaban aquí. –su voz se escuchó por todos los rincones del lugar, pero el no se veía por ningún lado
-¿Por qué no sales de tu escondite? Ahh, lo había olvidado, ¡Es porque eres un cobarde! –dijo Bunny
-Cuida tus palabras, conejo –apareció por detrás de él y le aplicó una llave –Ya no soy el mismo de antes, mis poderes se han incrementado, y no quiero desperdiciarlos en un sucio conejo mutante.
En ese momento los demás se lanzaron hacia él, tratando de atacarlo, pero sus intentos fueron en vano. Pitch se movía demasiado rápido entre las sombras, era difícil deducir donde se encontraba.
-Nosotros nos encargaremos de ella –dijo señalándose a ella misma y a Bunny –ustedes encárguense de Pitch.
-Entendido –dijo Jack. Sandy asintió en señal de aprobación.
Bunny y Tooth llegaron lo más rápido que pudieron a dónde se encontraba Rhan, ella estaba inconsciente. Trataron de romper las esposas que la aprisionaban, pero no podían. Entonces Tooth comenzó a examinarla, era más hermosa que como había imaginado, pero parecía tener marcas de garras por todo el cuerpo, ese malvado debió haberla torturado. Pero se sorprendió más cuando examinó sus pupilas y se dio cuenta de que estaban totalmente negras. Bunny también se percató de eso y exclamó: ¡¿Pero qué le hiciste, infeliz?!
-No quería cooperar y mis pesadillas no eran suficiente para ella, así que…le enseñé lo que es un verdadero mundo de sombras y miedo.
-Eres de lo peor –dijo Jack.
-¿Y tú qué? Crees que por ser parte de ellos eres más importante, pues no lo eres. Siempre seguirás siendo un Don Nadie. –Con eso fue suficiente para hacer enojar a Jack, que lanzó un rayo contra él, el cual esquivo muy fácilmente.
Pero eso no detuvo a Jack y en un descuido, lo golpeo con su bastón haciendo que perdiera el equilibrio, permitiendo que sus compañeros guardianes lo atacaran. Bunny le lanzó un huevo bomba, haciendo que volara del suelo, pero Sandy lo atrapo con un látigo de arena y lo azotó en el piso, noqueándolo.
Con Pitch noqueado pudieron liberar a Rhan, Jack congeló las esposas y después las rompió, haciendo que la guardiana inconsciente se desplomara. Pero Bunny la atrapó justo antes de que cayera al suelo. Se quedó observándola un momento, admirando su belleza, en toda su vida como guardián nunca la había visto, pero los rumores decían que era muy hermosa. Tal parece que los rumores eran ciertos, a pesar de los rasguños que le había causado Pitch y las marcas de lágrimas de haber llorado demasiado. Y su cabello lucía demasiado brillante y…
-¿Y bien? ¿Ya terminaste de observar o nos podemos quedar aquí toda la vida? –preguntó Jack.
-¿De qué hablas?
- Que si ya terminaste de observarla como si fuera un pastel de zanahoria, además, no creo que ella sea tu tipo –dijo guiñándole un ojo, causando que los demás guardianes soltaran una risita.
-Oh, cállate copo de nieve. Ya larguémonos de aquí.
-Como digas, capitán zanahoria.
-Si tuviera mis dos patas libres, te estrangularía ahora mismo.
-Ya cállense los dos –dijo Norte –son peor que una pareja casada. Andando, tenemos que llevarla una enfermería.
-¿De dónde vamos a sacar una enfermería? –preguntó Tooth. Sandy hizo aparecer un foco sobre su cabeza y luego una figura del taller de Norte.
-Muy bien pensado, Sandy. Haremos una enfermería en Polo –Dijo Norte. –Todos al trineo.
Y sin más emprendieron el vuelo de regreso al taller, todos tomaron asiento y Bunny, con Rhan aún en sus brazos, se puso a observarla una vez más. "No te preocupes, te pondrás bien, Sheila. Lo prometo"–pensó.
Mientras tanto, Pitch volvía a recobrar el conocimiento y descubrió que, para su desgracia, los guardianes se habían llevado a Rhan.
Pero no se dejo intimidar por eso.
"Tal vez hayan ganado esta batalla, guardianes. Pero la guerra, apenas comienza." –dijo, antes de desaparecer entre la penumbra de la noche.
Eso es todo por hoy -w- espero que dejen muchos reviews... Los NECESITO! jajaja (bueno no tanto así, pero ustedes entienden)
Hasta la vista, babys ;)
