Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix. Así como algunos otros pertenecientes a Makisotu Douraji. Los demás que aparezcan son creados por mí…
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TRABIA
- Como hice anteriormente, le seguiré proporcionando todos los métodos posibles para que le encuentre, Allan. Si está completamente seguro de que está vivo, lo encontraremos -
Frente a él sentado en una de las sillas de la mesa redonda cerca del ventanal, por el que se observaba el jardín en la amplia habitación de decoraciones puramente ostentosas y refinadas, estaba el hombre llamado Allan. Resultaba ser una persona común, de carácter firme, cerca de los treinta. Con ojos grises, un rebelde cabello castaño corto y unas gafas de montura pequeña ovalada. Portaba un traje marrón, con una camisa blanca y corbata del color de la crema
- Debe estar escondido en alguna parte, Señor Hammer. Le perdí de vista durante el asedio, puede llamarlo intuición, pero sé que Carl está vivo -
- No se preocupe. Estoy seguro de que le encontrará - sonrió con hipocresía Odwall Hammer - Vayamos al otro asunto que nos atañe. ¿Cómo está la situación en Deling? -
- La cantidad de fugados de Valka que siguen apareciendo ha disminuido considerablemente, desde hace un par de días no ha habido capturas, lo que nos confirma el hecho de que deben quedar muy pocos de ellos escondidos. Además de eso, la cifra de heridos por los súper soldados durante su corta rebelión ya es oficial, y la cantidad registrada es la presentada en el informe -
- Tan blandos como siempre - rió Hammer - ¿Cuál es el paradero de nuestro líder rebelde? -
- Seguimos sin alguna pista para localizarlo. Tarde o temprano, sólo será cuestión de tiempo para que lo encontremos -
- Bien. ¿Y qué hay de la presión? -
- El general Calway sigue prestándonos su apoyo militar para mantener vigiladas las calles y alertas a la aparición de cualquiera que se quiera escapar. Los que quedan del gabinete de Alexander Deling poco a poco ceden, dicen que sin importar el incidente le agradecen que tomara las riendas y se hiciera cargo de ello -
- Aunque planearan ir en mi contra saben que no pueden hacer nada contra mí, tengo a Galbadia en la palma de mi mano - Hammer rió, sintiéndose como un Dios, olvidándose por unos segundos de la conversación
- Lo más importante es que una vez las rutas sean reabiertas para el público y sean normalizadas las actividades en Deling, se realizará una convocatoria a la población para las elecciones presidenciales. La primera en mucho tiempo desde que Vinzer Deling asumiera el mandato -
- Es una pena que el chico haya muerto tan joven, sin haberse casado o dejado un hijo siquiera. Aunque tenía tendencia a ser todo un irreverente, le tenía un poco de aprecio a pesar de que nunca le agradara - un poco de lástima se dibujó en Hammer, guardando silencio - Aparte de eso, ¿aún no hay pistas del paradero de la élite de Alexander? -
- No, señor, de ninguno de ellos. Las órdenes de los soldados de Galbadia son también dar con ellos aparte de los súper soldados, Calway tiene cosas que preguntarles a ellos, sigue resentido porque hayan entrado ilegalmente a su hogar en medio de la noche -
- No necesito a ninguno de la élite de Alexander, pero tengo curiosidad en la razón de tal intromisión. Habla con mi grupo de informadores, que averigüen todas las posibles conexiones que tengan y lugares donde puedan esconderse - dada la orden, Hammer se levantó de la silla, ajustó su traje y se aclaró la garganta - Tengo un asunto que atender, así que asegúrate de que todo marche a la perfección y mantenme informado de cualquier novedad, Allan -
- Sí, señor -
Al fondo de la misma habitación, de pie al lado de la puerta, estaba su otro interesante peón, Thomas Galeani. Un hombre llegado a los cuarenta con estatura promedio, de cabello castaño oscuro ondulado y ojos ambarinos. Como si fuera un uniforme lucía un traje gris plomo oscuro con una corbata del mismo color con finas rayas diagonales de color vinotinto y gris claro
- El auto está esperando por usted -
- Después de tanto tiempo sigues usando las formalidades aunque te pida que no lo hagas, Tom. Vamos, no hay que hacer esperar a Lady Ophelia y a Lord Brandon quienes amablemente nos han invitado a su hogar -
Ese día, como era muy frecuente en Trabia, una ligera ventisca empezaba a azotar y todo indicaba que al caer la noche empeoraría. A la salida, después del corto camino de piedra al que se notaba le habían apartado la nieve para que Odwall Hammer, el señor de la casa, pasara sin ensuciarse los zapatos de cuero negro. Les tomó cuestión de casi una hora llegar a la morada de la distinguida familia Visso
Durante unos cinco minutos, una gran muralla de piedra con barrotes de acero negro antigua pero todavía bastante resistente, se extendía hasta rodear los límites del gran terreno. En el portón un par de guardias con traje negro y chaquetas para el frío les recibieron, y después de una charla corta en la que el chofer le explicara quién iba en la parte de atrás junto a la revisión a unos documentos, les dejaron pasar
Una vez que el chofer se estacionara frente a la gran puerta blanca y dorada de cuatro metros de alto donde un hombre ya mayor con un frac negro les esperaba, Odwall Hammer y su acompañante, Thomas Galeani bajaron de la limosina en la que venían
- Buenas tardes, Señor Hammer, Señor Galeani, soy el mayordomo de la casa, Will Gunspiere. Lady Ophelia y su esposo, Lord Brandon no tardarán en recibirlos, les guiaré hasta la sala de estar -
El recibidor constaba de un largo pasillo de paredes con un revestimiento de madera y tapiz de color salmón claro, adornada con retratos de hombres y mujeres de características similares: cabello dorado y ojos azul zafiro; lámparas de cristal guindaban del techo cada siete u ocho pasos; al final del corredor en alto sobre el marco que daba a la sala principal se encontraba un escudo dorado y sobre él, esculpida una rosa azul con dos sables atravesándolo desde abajo y en la parte inferior moldeado en acero dorado con elegantes letras doradas: "Elevar la espada tan alta como el honor"
Una vez el mayordomo les dejara ahí, no sin antes ofrecerles algo de comer o tomar, tarea que una mucama realizaría, el hombre mayor subió la amplia escalera que daba al segundo piso de la gran casa a la habitación de su señora, Lady Ophelia. El anciano llamó a la puerta con suavidad, asomando la mitad de su cuerpo y usando un tono similar para informarle de la llegada de las visitas
Ophelia sonriente permanecía sentada al borde de la cama y recostado en sus piernas con una mano en su vientre ocultando una sonrisa similar a la de la rubia estaba Bran
- Bien. Diles a mis amigos que están aquí y son libres de presentarse siempre y cuando se comporten. Te encargo después que atiendas al Señor Hammer y les vigiles mientras tanto - ordenó borrando de su cara la sonrisa por unos instantes
- Como ordene - respondió antes de salir
- Cariño, ¿estás segura de que se trata de sólo una visita? Siempre estás planeando locuras sin decirme nada, no sé hasta cuándo seguirás arriesgándote y no sé cuántas veces decirte que realmente me preocupa - suspiraba Bran como siempre angustiado, en especial desde el intento de asesinato de su esposa y de la noticia de que sería padre
- Si escucharas la mitad de las cosas que hice cuando era SeeD antes de casarme contigo, créeme que no me dejarías salir de casa. Esto es sólo una niñería - rió ella confianzuda acariciando el cabello castaño ondulado
Entre esas historias, estaba la que no había sido capaz de contar, guardándosela para sí misma desde ese día, nueve años atrás, al igual que sus compañeros de la misión; siendo el momento en el que temiera a Makisotu Douraji. A cada paso que avanzaban y se adentraban en la oscuridad que rodeaba a Hammer no podía evitar temblar, en especial, si sus corazonadas eran acertadas, las probabilidades de que un escenario igual o similar se repitiera eran altas. Llegado ese momento, no sabría responderse a sí misma si cumpliría el lema de la familia o la prioridad que cada día se gestaba en ella se antepondría, ambos eran igual de importantes como para abandonar a uno por el otro
- Ahora… Sólo puedo pensar en: Alfred y Leonilde - dijo de pronto, regresando a la realidad
- De ser así, bien podrías ponerle Rosendo y Ramona, para que nos terminen odiando de por vida -
- Sólo bromeaba. Realmente espero que estés jugando, sería capaz de divorciarme de ti en este instante si piensas que les pondremos esos nombres -
- ¿En verdad me crees capaz de hacerles una tortura de tal naturaleza a nuestros hijos? - le preguntó sin soportar más la risa por semejantes nombres - Repito que no quiero que terminen odiándonos de por vida, si he de pensar con sinceridad en un nombre, que sea Daniel y Claire -
- Entraran a la lista con los otros - afirmó ahora jugueteando con el cabello de la coleta de Bran - Deberíamos ir ya a ver a ese hombre, si eres astuto y adivinas mis intenciones, antepondré mis opciones a las tuyas -
- Haré entonces mi mejor esfuerzo -
Brandon se levantó del regazo de la rubia, volviendo a peinar su cabello y al igual que Ophelia, a dar los últimos arreglos a su vestimenta para lucir perfectamente presentables. Le tendió su brazo, y tomados, descendieron las escaleras donde a los lejos estaban sentados en los amplios sofás que rodeaban una mesa de café, no sólo Odwall Hammer y su seguidor Thomas Galeani
Mid Valefort estaba sentada en otro de los sofás y a su lado su hermano, Kurt Valefort, en representación de sus padres que seguían recuperándose de sus heridas. Aunque la pelinegra conociera tan poco de las relaciones y los negocios que se llevaban a cabo en su familia, sabía muy bien que tenían una alianza con Hammer y su grupo de inversionistas y asociados. De alguna manera un sentimiento que no podía describir con claridad le hacía estar ahí por su hermano, el sucesor de la compañía farmacéutica de la familia Valefort
- Espero que sus padres se recuperen pronto y puedan regresar a tomar las riendas. No dudo de que tú, como su hijo y sucesor puedas estar a su altura -
- Muchas gracias, le agradezco su preocupación - asintió Kurt
- Si me permite el atrevimiento, también he escuchado historias sobre su hermana, quien está a su lado. La gente dice que aunque tenga la capacidad de su padre para los negocios, prefiere llevar una espada en la mano -
- No se han equivocado, señor Hammer. Jamás sentí interés alguno en los negocios de mi familia, y para aclarar el asunto de mí presencia, si estoy aquí es meramente por apoyar a mi hermano - aunque sus palabras tuvieran un arranque de ira, lo disimulaba lo más que podía. Seguía odiando a las personas como Hammer, arrogantes y sólo interesadas en el dinero
Hammer y Galeani se levantaron del sofá al ver a Ophelia y a Bran a unos cuantos pasos de ellos. Kurt y Mid los imitaron con las palabras del día anterior rezumbando en su cabeza "Es necesario mantener las apariencias, así no le da oportunidad a tratarme con insolencia y le obligará a cubrirse más de lo que ya está con esa máscara" les había dicho Ophelia a todos
- He de suponer que Selphie e Irvine no nos acompañarán - susurró a Mid en cuanto se le acercó
- Después de esa fiesta han estado recuperando el tiempo perdido - Mid se ocultaba la boca de manera refinada, algo torpe, como si estuviera desempolvando o redescubriendo habilidades - Es como si estuviéramos estorbando a un par de recién casados en su luna de miel - siguió riendo al tanto que Ophelia dibujaba una sonrisa incrédula
Entretanto la reunión con Hammer se realizaba, en una de las habitaciones de la segunda planta, el ex capitán del ejercito de Galbadia, Irvine Kinneas abrazaba a su amada castaña de baja estatura, Selphie, sin deseo alguno de separarse y viceversa
La castaña escuchaba los latidos del corazón de Irvine que a su vez le relajaban al punto de casi llevarla a un estado de trance. Su mano libre jugueteaba con uno de los largos mechones del cabello ondulado cobrizo y la otra estaba aferrada a la de Irvine
Ambos estaban sanando sus heridas con más rapidez de la esperada, sabían de antemano que durante años, tanto consciente como subconscientemente, existía esa necesidad de estar con el otro y no había forma alguna de eliminarla. Irvine más que nadie lo sabía, él, quien había sufrido al punto de llegar a querer morir pero no tener el valor suficiente como para hacerlo, terminando al final por refugiarse en el alcohol. Con aquellas memorias fugaces se aferró más a la castaña, impregnando su nariz con el olor frutal de su cabello
- ¿Estás bien? - preguntó mirándolo fijamente a los ojos azules
- ¿Cómo no podría estarlo si te tengo a mi lado? - respondió sonriéndole
Aunque su camino con ella de nuevo a su lado prometiera estar de nuevo iluminado, no era capaz de evitar mirar hacia atrás, al camino que transitara en perpetua oscuridad, muchas cosas las podía perdonar pero simplemente no olvidar. Un apretón de manos lo trajo de regreso a la habitación, y al verla, volvió a dibujarse una sonrisa que no supo cuando borró
- Lo sabía, algo te pasa. De nuevo estás pensando en el pasado -
- Se ha vuelto una costumbre. Perdón -
Todavía estando tan cerca de él, Selphie no podía dejar de culparse por haberle abandonado, y más después de saber, por una exigencia a Quistis, cuánto daño y destrucción le había hecho a la persona que amaba. Sentía profundamente que no se merecía que la amara, pero de nuevo escuchaba a la voz de su corazón que le instaba no apartarse de él, y ella, sumisa, le escuchaba
- No me apartaré de tu lado otra vez. Lo sabes, ¿no es así? - frunció el ceño, apretando más el agarre de sus manos - Pase lo que pase, no me alejaré de tu lado, no de nuevo - repetía ella
- Lo has dicho muchas veces desde que llegáramos de la fiesta de Hammer -
- Lo sé. No me cansaré de decirlo hasta que estés realmente seguro de que así es. Sé que en lo profundo de tu corazón, sigues dudando de mí. Mi mente se turba cuando pienso en ello, hace que mi pecho duela - "Me alegra saber que aún eres un libro abierto" pensaba Selphie al mirarlo en ese instante
"Despues de todo este tiempo sigue teniendo la habilidad para detectar mis dudas e inquietudes" se decía Irvine a la vez, marcando más la sonrisa de su rostro, regresando a acariciar el sedoso cabello castaño despuntado "Aunque posea sus miedos después de lo que pasó con Rada… De todos, es la única que no ha cambiado, sigue siendo la misma Selphie de siempre"
Continuará…
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