Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix. Así como algunos otros pertenecientes a Makisotu Douraji. Los demás que aparezcan son creados por mí…
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25
BALAMB
Después de recibir aquellas visitas inesperadas acompañadas de una larga historia, lo único que Kramer pudo hacer fue reclinarse más en su silla, quitarse las viejas gafas y masajearse los cansados ojos. Aunque había escuchado atentamente de principio a fin, su mente aún lo estaba procesando a la vez que se cuestionaba lo que debería hacer a continuación "Estoy muy viejo para estas cosas" pensaba
- Para terminar de cerciorarme, vinieron aquí porque Ciro y Carolyne Trevant les ayudaron a escapar de Deling y les dijeron que vinieran aquí puesto que no tenían ningún lugar al que ir, y que además recibirían la ayuda necesaria -
- Correcto - asintió el segundo más alto - ¿Nos ayudará? O ¿Deberíamos considerar la idea de buscarla en otra parte? -
- Nunca rechazaría a alguien que busca ayuda desesperadamente, en especial si son perseguidos por personas peligrosas. Aquí estarán a salvo más que en cualquier otra parte. No les puedo permitir quedarse en el jardín de buenas a primeras, comprenderán que llamarán de inmediato la atención de los estudiantes y SeeD's, poniendo en peligro el anonimato que aún mantienen -
- Está en lo correcto, Señor Kramer - volvió a responder la misma persona
- Pueden recorrer el jardín a su gusto, tratando de pasar desapercibidos, mientras hago unas llamadas. Les avisaré cuando todo esté preparado -
- Muchas gracias, Señor Kramer -
- No es necesario que me lo agradezcas con tanta amabilidad, Jade - respondió
Los otros dos que le acompañaban balbucearon un escueto agradecimiento, como siempre, tenían razones de sobra para desconfiar de cualquiera mientras no fuera alguno de sus semejantes, un Leuko
- Vámonos, Dietrich, Silv -
El trío de peliblancos dejaron el amplio despacho luego de otra ronda de agradecimiento. Cada uno estaba seguro que los otros aún tenían las mismas dudas. Al subir al ascensor, el silencio pudo con Silv
- Debimos obligarlos a que vinieran con nosotros - seguía insistiendo desde que se separaran de los hermanos Trevant
- Probablemente nos hubiéramos matado entre nosotros en algún punto. Eso fue lo mejor que nos pudo pasar, alejarnos de ellos - respondió Dietrich sin olvidar la escena de días atrás
- El que no le tengamos puesto un ojo encima sólo significa que planean algo contra nosotros -
- De ser eso así, entonces me temo que yo también soy su enemigo - intervino Jade
- ¿Tú? Imposible. Eres uno de los nuestros, Jade -
El peliblanco esperó a que el ascensor llegara a la planta baja del jardín de Balamb y alzando la mirada a ambos descubrió su mirada oculta tras su flequillo plateado, totalmente carente de emociones "Aun así… ¿Por qué me sigue doliendo?" pensaba, completamente decidido
- Ustedes sólo son un producto refinado - "La sombra viviente de personas amadas que ya fallecieron largo tiempo atrás" -. Marionetas destinadas a satisfacer las ambiciones de un hombre sin escrúpulos capaz de acabar con cualquiera que se interponga en sus planes, el hecho de que se hayan topado con ellos es porque cayeron convenientemente como chivos expiatorios. Mi hermano Fubuki y yo fuimos quienes los estuvieron exterminando tiempo después de que tomaran la ciudad, y para despejarlos de dudas, también fuimos los autores del incidente del Fuerte Valka - "Así, ya no hay razones para estar más a su lado"
Su pecho no dejaba de doler, seguía con la misma intensidad, como una herida invisible cada vez que veía a esos dos y dolía más al decir esas palabras "Es como si Fubuki estuviera hablando". También se inclinaba a pensar en el hecho de que al no estar al lado de su hermano gemelo, libre de su sombra y su locura, le proporcionaba esa libertad que lo hacía sentirse como un adolescente rebelde
Al rozar las lozas fuera del ascensor y aprovechando el impacto de sus palabras, hizo uso de su habilidad para controlar el viento por ser un lobo blanco para acelerar su carrera. Alborotando cabelleras, sorprendiendo a la gente y levantando sin intención las faldas de las chicas se alejó rápidamente de ahí, obligándose en más de una oportunidad a no girar hacia atrás. Donde sabía a la perfección estaban las imágenes de sus padres para recordarle las penurias de la orfandad, sin el apoyo de nada más que su hermano con tendencia a una locura que constantemente aumentaba hasta lo que actualmente era
"Tengo que ver a Oscar. Probablemente se encuentre en su casa" Era su destino original, claramente retrasado por los impulsos de su lado bondadoso "Esto de sentir lástima por los demás me matará algún día"
Antes de seguir en su monólogo y pensar de nuevo en Dietrich y Silv para compararlos con sus padres, estuvo frente a la puerta del hogar de Oscar, una especie de iglú de piedra caliza con una puerta de madera de roble tallada a mano. La fachada no había cambiado nada desde la última vez que la visitara, hacía ya muchos años atrás
Llamó a la puerta, con la esperanza de que estuviera en casa y no desaparecido como era algo común en él aún con lo poco que lo conocía. Para su suerte, la puerta se abrió y aquella mata de pelo dorado y desaliñado fue lo primero que vio; sus ojos verdes se abrieron al máximo al encontrarse con tal sorpresa que le generaba tanto felicidad como incertidumbre, en especial, al encontrarlo solo y no acompañado de su gemelo
- Ahórrate las preguntas sobre Fubuki - le hizo cerrar la boca de golpe, apartándolo para entrar a la casa
El interior resultaba ser acogedor, en especial para ser un hogar habitado por el huraño de su hermano menor y su perezoso tutor. Largó un suspiro desplomándose en el sofá mullido de color aguamarina cercano a la cocina, cambiando su expresión a una agotada
Oscar hizo más caso a Jade, y le tomó unos segundos regresar a la sala con un vaso con agua, sentándose en uno de los sillones de al lado del sofá. Esperando pacientemente que él mismo se explicara, porque sabía que tarde o temprano, él solo soltaría la lengua
- ¿Te encuentras bien? - preguntó, tratando de no tocar el tema que le llamaba la atención
- He estado en peores situaciones, lo sabes - respondió dejando el vaso en la mesilla de madera frente a él - Por tu cara es bastante notorio que quieres enterarte de todo -
- Si bien no estoy con ustedes todo el tiempo me preocupo bastante y en igual medida por los tres, Jade -
Jade soltó una risa seca y en medida burlona
- Tu interés se centra más en Makisotu que en Fubuki o en mí. La última vez que lo vi en Galbadia estaba con vida, desconozco dónde se encuentra en estos momentos, pero me gustaría saber de su paradero si aún sigue con vida -
- Tú y Fubuki sólo se preocuparían por él si tuviera algún beneficio que ofrecerles -
Jade asintió, sin intenciones de mostrar la verdadera razón de querer saber sobre Makisotu y para qué le necesitaba. Toda su vida dio un giro completo en el instante que se rebelara contra su hermano "No. Esto viene desde mucho más atrás" se contradijo a sí mismo, pero antes de seguir con la idea dándole vueltas en la cabeza comenzó a contarle con todos los detalles posibles su historia desde que dejaran Trabia
Él escuchó atentamente sin hacer ninguna pregunta, comprendía la situación y no estaba en absoluto sorprendido porque, después de todo, la mayoría de sus predicciones fueron acertadas
- Debes estar muy cansado - suspiró - Ve a darte una ducha y descansa. Es lo mejor que podemos hacer ahora. Pensaba esperar a que Makisotu se apareciera por aquí, tendré que apresurar las cosas -
No le prestó atención hasta que se lo dijeron pero su cuello llevaba doliéndole desde la mañana siguiente que se entregara como rehén a los hermanos Trevant. El dormir atado a un sillón de pies a cabeza todas las noches, a lo que no estaba acostumbrado, le hacía incrementar el dolor
El agua caliente de la ducha del baño del segundo piso aceleró con rapidez sus ansias por una cama mullida. Tardó un poco más al desenredar la maraña que era su larga cabellera plateada
Al salir se dirigió a la habitación que siempre estaría preparada para las escasas oportunidades como aquella en las que acudía a Oscar. Lo que diferenciaba de aquella vez era estar solo "No es como si no me importara, después de todo es mi hermano. La sensación de libertad es algo nuevo y emocionante para mí, aunque se escuche como si fuera una mujer" ante la idea, una sonrisa se dibujó en sus labios
En la primera planta de la casa Oscar analizaba con detenimiento la historia de Jade. Si bien su rostro indicaba que no tenía malas intenciones, insistía en mantener en alto la guardia como era natural en él, no quería desconfiar del más cuerdo de los gemelos, pero era como cuando un niño interactúa con el fuego y sabe que quema, aprende a no acercarse más de lo debido o terminará lastimado. Así es su relación con Jade y Fubuki
Su móvil lo sobresaltó y saliendo a la sala lo cogió de la una mesilla alta contigua a la entrada de la cocina. Al escuchar la voz, sonrió con ironía
- Necesito de su ayuda, Señor Oscar - suplicaban al otro lado con voz forzada. La sonrisa desapareció de sus labios
- Cálmate, Lys - pidió aún desconcertado - ¿Qué ocurre? -
- No puedo… ¡No puedo detener la transformación! - exclamó llorando
Esperó en silencio con el corazón en la mano. Escuchando los gemidos y la respiración acelerada de la muchacha al otro lado que no colaboraban. Él insistió en varias oportunidades en que se tranquilizara
- La desesperación sólo te llevará a acelerar el proceso - advirtió todavía calmado, pero notoriamente preocupado - ¿Dónde están tus guardianes? - preguntó
- A mi lado -
"Bien" pensó a la vez que tomaba las llaves de la casa de la mesilla de café de la sala. Le pidió comunicarse en específico con uno de sus protectores
- Ahórrate las preguntas, chico, luego hablaremos. Lo último que necesita Balamb es alguien como ella transformada en esa bestia. Conversen con ella sobre cualquier tema que la tranquilice, es la única alternativa - ya había pasado por ello mucho antes, cuando le enseñó a Maki sobre cómo auto controlarse - Dile que estaré allí en unos minutos -
Colgó, guardándose el móvil en el bolsillo del pantalón. Empezó a correr a todo lo que sus piernas le daban por las calles de Balamb, sin importarle mucho el calor abrasador que le quemaba la espalda y la planta de los pies a través de las sandalias de cuero
Ella estaba a poco más de quince minutos caminando, esperaba que al correr llegara en menos de cinco minutos. "Si el estúpido de Makisotu estuviera aún en el jardín habría recomendado dejarla a mi cuidado. Maldición, debo correr más rápido" pensaba comenzando a agotarse, y aún le faltaban un par de minutos
Se preocupó aún más cuando se le ocurrió imaginar lo que pasaría si ella no lograba revertirlo y las consecuencias de aquello. La imagen de Lys llorando le rompía el corazón, no quería verla así, así que corrió más rápido, forzándose a sí mismo
Antes de que siguiera llenándose la cabeza de malos pensamientos, llegó al conjunto residencial donde sabía estaba ella. Se saltó al guardia de la entrada, que por suerte tomara dormido y completamente desprevenido
Pasó un camino empedrado de color amarillo claro, donde a los lados los setos de verde radiante estaban podados para no pasar de unos treinta centímetros de alto. Llegó a la otra puerta, que daba al edificio en cuestión. Y estaba cerrada. Maldijo en sus adentros, caminando de un lado para otro, buscando la manera de entrar
Pero la suerte estaba de parte de Oscar Valenti, y como un ángel caído del cielo, una anciana, residente del lugar, salió de lo que supuso era el ascensor. No tuvo que rogar mucho para entrar. Bastó con soltar una historia falsa sobre un familiar que no se podía mover mucho por culpa de un accidente y, que además, estaba enfermo
- Muchas gracias - volvió a agradecer mientras la anciana le marcaba el piso del ascensor con la llave especial que poseía cada habitante del conjunto
"Piso 2. Piso 4. Piso 6..." Oscar contaba mientras miraba el marcador del ascensor. Sin dejar las manos tranquilas con el tic en el pie llegó, por lo que parecieron eternos segundos, al décimo sexto nivel donde estaba el penthouse. Apenas las puertas se abrieron se escabulló sin dejar que abrieran por completo. Corrió al final de todo donde la puerta aguardaba, sabía desde hacía tiempo cuando regresara a Balamb que su refugio era la casa de la actual cabeza de la familia Visso, Lady Ophelia y también sabía de los guardianes o protectores que eran SeeD's de alto rango que se le asignaran: Celes Hyant, uno de los hombres de confianza e informante de Maki; además de Dietch e Izaskun Almeid, un par de hermanos de los que apenas y conocía por hurgar en los expedientes del jardín de Balamb
Llamó al timbre varias veces seguidas y sin esperar a que el sonido agudo dejara de sonar, tocó con los nudillos sólo para cerciorarse de que le escuchaban. El informante abrió la puerta con su incambiable expresión, desde que lo vio era como ver a un hermano de Jade, Fubuki e inclusive Lys, pero el color claro de sus ojos verdes lo delataba
- Llega tarde - sentenció Celes
Continuará…
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