Ejem… Los personajes de FFVIII son de Square-enix. Así como algunos otros pertenecientes a Makisotu Douraji. Los demás que aparezcan son creados por mí…

###############################################

28

BALAMB

- ¿Y te enviaron de regreso por esa razón? - preguntó con el semblante indescifrable

- No, señor. Cuando nos enteramos de la estadía de los Leukos en el jardín decidí regresar. Pienso que un SeeD más aquí no hace daño - respondió Mid Valefort en posición firme de los SeeD's

- Sé que mientes - afirmó suspirando, volviéndose a la expresión de padre comprensible, bastante amable y afectuoso -. Conozco a cada uno de los SeeD's que han pasado por el jardín y sé lo suficiente como para saber cuándo dicen la verdad y cuándo no. ¿Regresaste porque tus padres estaban allá y no pudiste soportar más tiempo? -

- No pude estar mucho tiempo en casa. La verdad es que vine de Galbadia - reconoció ella deshaciéndose sin notarlo de la postura formal en la que estaba - Ya tuve suficiente de todos ellos y sus recuerdos por un tiempo -

Después de una bastante y molesta persistencia de Kurt en el castillo ancestral de la familia Visso la pelinegra decidió obedecer y volver a Deling por un día. Tratar con sus padres siempre ha sido incómodo, pero lucharía con ello sólo porque era petición de su hermano

Lo supo desde el momento que empezaron las insistencias, su madre sólo deseaba y casi ordenaba que dejara los juegos en Balamb para dedicarse a una profesión de renombre e importancia, de nuevo sabía con claridad que se trataba del negocio de la familia

Además de eso, a cada rincón que mirara, la hostigaban los recuerdos de su infancia en los que la mayoría era el desprecio de sus padres por hacer lo que ella realmente deseaba y los otros buenos, que eran pocos, donde estaba siempre rodeada de Kurt y los hermanos Almeid: Izaskun y Dietch, sin olvidar tampoco a la versión más joven de su niñez de Siegfried Almeid

- Cambiando de tema, tengo un pequeño encargo para ti - carraspeó regresándola al presente - Todos saben que confío en cada uno de los estudiantes y SeeD's, pero no he recibido información nueva de los guardaespaldas de Lys Oakheart y los Leukos que están en el apartamento de Ophelia Visso -

- Y quiere que yo vaya a vigilarlos por usted. Entendido - asintió, esperando a que Kramer le ordenara descansar de la postura firme

-Y algo más: No sigas cerrando la boca, ni posponiendo el momento adecuado - aconsejó Kramer - Eso sólo te hundirá más y más en un pozo de amargura y tristeza. Pero tu madre tiene razón en algo, y es que debes dejar de jugar a la ciega en Balamb y enfrentar tu propia guerra en Deling, tu hogar -

- Lo dice como si realmente fuera tan fácil - refunfuñó

Con la rabia innecesaria todavía corriendo por sus venas se deshizo de las formalidades como SeeD, giró y con largas zancadas abrió de par en par que el sonido al chocar contra la pared se escuchó en los despachos aledaños; lo último que se vio fue su ceño fruncido desaparecer en el ascensor

- Señora de la ira personificada - saludó Seifer cuando las puertas del elevador se abrieron en el segundo piso, salía de sus clases

- Cállate, Seifer - gruñó

- No hace mucho estabas de buen humor, algo te dijo el viejo Kramer - rió - Como siempre involucrándose en lo que no le concierne -

Apenas el ascensor llegó al hall del jardín, la pelinegra avanzó con los mismos largos y presurosos en dirección a la salida

- Amargada, ¿necesitas que te lleve a Balamb? -

- Si, por favor -

- Hasta educada eres cuando te enojas - volvió a reír, sabiendo que eso la provocaba e irritaba más

Quizás haya sido el sentir la funda de Yuurei y Shinrei en sus manos o la sensación de viajar en automóvil lo que la tranquilizaba, después de su rabieta injustificada lo único que quedaba era vergüenza por levantarle la voz al viejo Cid Kramer. Seifer no decía nada, pero estaba claro que deseaba más el bromear con la situación en lugar de animarla

- ¿Está bien que te deje ir sola así como estas? - preguntó al fin

- Si, ya estoy más calmada -

- No lo decía por ti, sino por los pobres a los que terminaras degollando apenas digan una sola palabra - contradijo apartando por un instante su vista de la calle, con su sonrisa fanfarrona

- Te estas ofreciendo como el primer voluntario, no me tientes - amenazó la pelinegra con un bosquejo de risa - Lo más bochornoso será disculparse con Kramer - agregó cambiando el tema

- De todas las estupideces que yo he hecho, el anciano ya debería estar calvo y bastante enojado conmigo, aun así, el sigue tratándome con la simpatía de siempre -

- No me coloques al mismo nivel de tu estupidez - dijo sintiéndose ofendida

Seifer frenaba cada vez que se acercaban más al grande y lujoso conjunto residencial donde ocasionalmente, y ahora era común, se alojaba Ophelia Visso. El guardia estaba en la entrada como supuso la pelinegra, sin despegar la mirada del vehículo que se estacionaba. Mid afirmó más el agarre de sus armas y salió

- Nos vemos luego, saluda a Quistis y a la pequeña Vero de mi parte – se despidió dando la espalda al rubio

Antes de siquiera caer en cuenta de lo que ocurría, súbitamente una explosión la hizo sacudirse. Con los tímpanos chillando con aquel pitido ensordecedor, tratando en medio de su confusión recuperar el equilibrio encontró la fuente

El pent-house del primer edificio estaba cubierto en llamas que brotaban humo; las paredes del piso de abajo estaban comenzando a quemarse y los vidrios habían estallado. La gente comenzaba a salir frenética del edificio y los transeúntes a aglutinarse a las afueras

- ¡Reacciona, idiota! - gritó Seifer tomándola por el brazo - Vamos a subir, rápido -

- ¿No es muy peligroso para ti, papá? - le preguntó entrecerrando los ojos, tomando apoyo del hombro del rubio - Se suponía que renunciaste a todo esto cuando te enteraste de que ibas a ser padre. Quédate aquí - agregó apartando a Seifer y emprendiendo una carrera como una centella, pasando de largo al vigilante todavía arrodillado en el suelo, tratando de salir de la cabina

A medida que iba subiendo el humo negro comenzaba a amontonarse y condensarse, dificultándole respirar y subir cuando los residentes no dejaban de empujarse unos contra otros tratando de salir en medio del miedo y desespero

Con la puerta de entrada inexistente, siguió avanzando con Yuurei y Shinrei en sus manos; Agradecía que el techo de la sala no existiera y todas las ventanas estallaran casi de un todo porque el humo no era tan molesto. Casi ciega y viendo todo tonalidades negras, naranja y rojo, se tropezó con un cuerpo

"Es increíble que aún en esta situación sea capaz de reconocerle al instante" pensó con ironía la pelinegra. Más sin embargo, siguió avanzando sin preocuparse por el sujeto de cabellera pelirroja.

- Cuidado - le dijo entre carraspeos

- Cállate - agregó deseando tener tiempo para patearlo en las costillas

Al llegar al pasillo que probablemente conducía a las habitaciones escuchó una voz que tenía pinta de ser peor de arrogante y burlona que la de Seifer además de inspirar un terror indescriptible

- Sí, eres un espécimen útil, más no perfecto. Es una verdadera lástima que el cerdo de tu padre sea un humano y tu madre no sea más que su simple consuelo nacida en un tubo de ensayo - escuchó a la voz que contagiaba terror - Vendrás conmigo -

Las últimas palabras alertaron a la Valefort, quien de una patada, terminó de tumbar la puerta que la explosión había ayudado a la tarea

- Aparta tus manos de ella - amenazó apuntando con Yuurei

- Esto sí que es una sorpresa - rió el secuestrador

Casi indivisible por el humo, posiblemente su cabello era completamente níveo con una mirada lunática, tan sedienta de sangre como el color de sus ojos

- Así que el híbrido sobrevivió, pero es tan cobarde que envía a uno de sus perros falderos - agregó - Pero por tu rostro puedo ver que se trata de una simple coincidencia. ¿Tanto miedo te causo? - sonrió, dejando a un lado su presa

Muda, estaba obligándose a no retroceder, un sólo paso significaba la muerte. Aquellos ojos eran más atemorizantes que los de los súpersoldados

- Si… Puedo ver el miedo por todo tu rostro. Tu cuerpo entero está por colapsar del terror - dijo con una risilla demencial e irritante

- ¡Cállate! - gritó

- No hace falta hacer comparaciones sobre nuestras habilidades para saber que no estás en posición de darme órdenes, insolente - dijo a continuación alzándola del cuello con facilidad, sin dejarla respirar

Mid trató de herir a su enemigo pero él ni se inmutaba aunque de las cortadas no dejara de brotar sangre. Eso sólo la asustó más, aun así no era suficiente para hacerla ceder

De su otra mano desocupada brotaron unas llamas oscuras de las puntas de cada dedo y rasgando el aire introdujo el miembro en el agujero aparecido, extrayendo de él su espada con el filo como si fuera cubierta por el manto de la noche

- No sería divertido si acabo con esta presa tan rápido como las otras - se dijo con decepción

Arrojó a la pelinegra a la izquierda como si se tratara de una muñeca de papel, estrellándose contra la pared y cayendo al suelo del que con dificultad lograra levantarse

- No me subestimes - replicó una vez recuperó el aliento, limpiándose un hilo de sangre de su boca

- Tú eres quien no debe subestimarme - corrigió, terminando de romper la camisa ya rasgada mostrando las cortadas que le hicieran sanar a una velocidad asombrosa

- Si te degollo, ¿Ya no podrás presumir de tu regeneración? - preguntó confiada de sus habilidades

Su enemigo en respuesta rió con locura y frenesí

- Me agradas de cierto modo - comentó - Mi nombre es Fubuki Douraji -

- Mid Valefort. Mentiría si dijera que es un gusto conocerte - dio su nombre, restando importancia al apellido - ¿Cuáles son tus asuntos con ella? -

- Nada importante. Es una pequeña chispa entre la pólvora -

Mid suspiró, optando por enfundar a Yuurei y empuñando con ambas manos a Shinrei, la benevolente, dejó toda la responsabilidad de cercenar a su enemigo. "Soy mejor con la fuerza bruta, pero para un lunático como éste será mejor que me apueste todo" meditó con otra exhalación "Espero no lastimar a la chica y mucho menos morir aquí"

Con esas palabras en su mente, las lenguas de fuego que los rodeaban en aquella habitación e inclusive las que se encontraban aun vivas y serpenteantes en el resto del pent-house comenzaron a disminuir su tamaño poco a poco al mismo tiempo que Shinrei adquiría un brillante naranja, como el metal fundido en una forja o fundición; las puntas de su cabello adquirieron una tonalidad naranja, casi rojiza; y sus ojos verdes casi destellaban fuego

- Esto será divertido - rió el otro

Y antes de poder seguir saboreando su locura, en sólo una fracción de segundo la ondulante cabellera negra y las esmeraldas asesinas estaban a sólo escasos centímetros de él junto a unas chispas naranjas que detonaron con gran intensidad

Poco a poco el humo se fue dispersando y al final, batió de nuevo a Shinrei que desprendía las mismas chispas que le quemaran las manos y rostro que empezaban a regenerarse. Volvió a reír y Mid volvió a atacar; Izquierda, derecha, diagonal, frente, frente y atrás con velocidades increíbles que podrían envidiar a un guepardo y que el otro podía esquivar con facilidad

- Te sobreestimé - dijo una vez Mid se detuvo - Mírate, estas sudando y respirando aceleradamente. Morirás en unos segundos -

- ¿Por qué mejor no te preocupas por ti? - preguntó triunfante - ¿Crees que sólo las chispas que nacen de Shinrei son las únicas que puedo hacer estallar? No me subestimes - sonrió y las chispas se transformaron y estallaron agresivas en un baile sincronizado, volviendo a incendiar el hogar de la aristócrata

El pent-house ya chamuscado, volvía a estar como si la pelinegra nunca hubiera tomado prestado el poder indómito del fuego, e inclusive, el incendio se había tornado con más fiereza

- Eres una maldita Kamikaze y por eso mereces un mínimo de respeto - elogió con el cuerpo completamente quemado -. Aunque es una pena que vayas a morir aquí, pero personas como tú o yo, sobrevivimos gracias a nuestra demencia - añadió acercándosele con el rostro medianamente recuperado

- Jamás... Me compares contigo... Somos... Bastantes diferentes el uno del otro -

- ¿Dudas de mi razonamiento? - preguntó con desprecio - Sé que disfrutaste el sabor de la locura cuando casi asesinas al pelirrojo que tanto amas. Su sangre tintando de un precioso carmesí tu rostro y cabello - reía en alto regocijándose de la frustración y casi saboreando las lágrimas de Mid Valefort

- ¡Maldito, muérete! - gritaba una y otra vez, desgarrando sus cuerdas vocales, abriendo más sus heridas

Dejó a la otra gritando sus frustraciones para volver con su objetivo inicial que yacía inconsciente con un vestido que fue blanco y ahora estaba quemado y manchado de varios tonos grisáceos. Fubuki sonrió satisfecho al ver que su presa estaba intacta, sin rastros de quemaduras o las cortadas que le propiciara antes de su encuentro llameante con la pelinegra. Se la colgó del brazo como si se tratara de un abrigo y saltó por la ventana

Pocos segundos pasaron luego que Mid perdiera la conciencia, no sin antes caer en la visión borrosa de otras dos sombras blancas ir en la misma dirección. Lentos minutos transcurrieron para que el grupo de los bomberos entrara en acción y llegara hasta lo más alto del edificio, Seifer se encontraba entre ellos a la fuerza con un uniforme prestado, estaba furioso consigo y con la idiota que tenía a sus pies por ser tan imprudente y ansiosa. Frunció el ceño dándole un toque en la cabeza con la punta del zapato, vislumbrando con dificultad las heridas y quemaduras que tenía

- ¿Encontró a alguien? - preguntó uno de los del grupo de rescate

- Si, encontré a una idiota - señaló al suelo

- ¡Han, tenemos a otro más! - gritó - ¡Pero al igual que los otros está bastante herida! -

- No te preocupes, la idiota sobrevivirá - aseguró - Llévenselos a todos ahora o los otros morirán - indicó

Ya finalizado el incidente y sus vidas a salvo hasta donde sus manos alcanzaban, sólo quedaba esperar que tuvieran la voluntad suficiente para permanecer en el mundo de los vivos para explicar lo sucedido. Un par de horas después de que entraran al quirófano, Quistis apareció en la terraza del hospital donde el rubio se encontraba disfrutando un vicio que había dejado años atrás

- Avisé al director Kramer y a los grupos Timber, Trabia, Galbadia y Dollet - el desconcierto en su esposo no tardó en aparecer - Luego te contaré, aunque no sepa mucho - agregó

- Squall hizo alguna estupidez. Lo temía - afirmó

- Si - reafirmó

- ¿Y Selphie? -

- Ophelia dijo que la dejaría disfrutar un tiempo más de su felicidad con Irvine -

Seifer exhaló todo el humo de sus pulmones, recordando por tercera vez el sabor a tabaco y la sensación placentera

- Desde que te dije que serías padre, ¿cierto? - le preguntó cambiando el tema

- Han pasado muchas cosas desde entonces -

- ¿Estas bastante preocupado? -

- No por los idiotas, sino por todo lo que está ocurriendo. Pienso que sabemos mucho pero nada a la vez -

- Pienso igual. La diferencia radica en que como siempre, las respuestas llegaran a su tiempo -

- El problema es que no tenemos tiempo que... -

- Debemos confiar en lo que el Señor Oscar me dijo - interrumpió enfrentándolo cara a cara - "Si es él, tiene planes para ella y por ende no la matará" -

- ¿Crees en sus palabras? -

- Es en lo único que podemos creer -

Continuará…

###############################################