Capítulo 1
Y si solo podría pensar que es una historia más. Sería tan sencilla mi vida. No hubiera tomado las decisiones equivocadas. No me arrepiento de corazón pero si de mente. Tanta gente a mi alrededor me abruma, me dicen que hacer y que no. Y no entienden en si mis decisiones. Yo no soy amiga de nadie, no hago daño a nadie, solo a mi misma inconscientemente.
Todas las historias que leía de chica, cuando solo era una niña, inocente, sin la mínima gota de maldad. No hay cambio de eso estoy seguro, estar en el círculo vicioso de la gente común.
Rencor ... esa es la palabra adecuada para describir lo que debería haber sentido. Pero yo prefiero perdonar. Si dirán lo que quieran de mí, pero es mejor que lo que sienten es tan horrible, que hace tan mal que se puede convertir en esos seres envidiosos que no tienen sentido a la vida, que solo miran y comentan de la gente sin fijarse en su propia vida. No me gustaría llegar a ese extremo.
Pero ... todo tiene un pero eso es obvio, solo se perdona una vez. NO a la gente que mata o tiene la maldad reflejada en sus acciones, SI se perdona a la gente que lo hace por un despiste.
Así empecé mi historia, con algunas malas decisiones pero con un porque, por una esperanza mínima en creer en algo que solo puedo, si el destino no es cruel me daría.
No me acuerdo bien la fecha, ni el clima, ni la hora del día en que mi vida comenzó a dar un giro radical. Donde salí de esa esfera invisible, pero tan rápido que te desconectas del mundo, que no te dejara ver como es. Ese día fue inolvidable donde solo pasa en las películas.
Mi mente dejo de divagar y volví a mi realidad.
Era la ceremonia de graduación de mi hermana mayor. Estaba realmente hermosa, mi hermana como siempre, el vestido blanco que le ayudaba a elegir en una boutique del centro comercial, era con bordados de color perla, espalda descubierta, el escote recatado recto, ceñido hasta debajo del busto y suelto hasta los talones.
Veo a mi hermana cuando recibe su diploma, el fotógrafo nos llama para que nos saquemos la foto conmemorativa.
- ¡Felicidades! Su hija es realmente un ejemplo en esta escuela, me alegro haberla tenido en mi tutoría - dice una profesora de estatura promedio, pelo casi blanco y atado en una media cola.
Mi madre sonrió, inflando el pecho y levantando la cabeza en alto.
- si, ella es mi orgullo.
-Espero que algún día vuelva y nos cuente un poco de cómo le va- Dice la profesora mirando a mi hermana fijamente -Espere que usted señorita siga los pasos de su hermana ... espere lo mejor de usted -me quedo mudo y un poco sorprendida por que no esperaba que yo dijera algo. Abro la boca pero la vuelvo a cerrar.
-Profe ... sabe qué volveré, encantada de volver a hablar y hablar con usted de mis logros- Dice mi hermana para romper el hielo, ya se había dado cuenta de que yo tenía un puesto nervioso.
-Claro querida ... bueno voy a despedirme de tus compañeros-La despedimos con un beso en la mejilla.
Apenas se dio vuelta a la profesora, respiró hondo y expulsó todo el aire que tenia guardado.
-Ma ... nosotras vamos a ir al baño- Dijo mi hermana agarrándome del brazo.
-Vayan tranquilas, yo mientras voy a hablar con las otras madres y algunos profesores.
- ¡Si! -Respondemos las dos al unsono mientras nos dirigimos al baño.
Cuando vemos que nos encontramos en el baño nos empezamos a reir.
-Espero que usted señorita sea un ejemplo ... bla bla bla-Empiezo a imitar a la profesora - No puedo creer que sea tan amable, debe ser el fin del mundo - Digo haciéndome la dramática mientras me agarro los dos cachetes y abro la boca, imitando a la tan acaudalada pintura de "El Grito".
-Tonta ... Jajajaja- Me dice mi hermana riendose- Cada vez que está cerca de un padre se hace la culta esa profesora, pero cada vez que nos enseñaba nos trata de ignorantes.
-Pasa que esta frustrada sexualmente y se las agarra con ustedes porque son adolecentes.
-Cierto ... pero no te hagas la pequeña que ya eres una pre-adolecente - Me mira y se acerca - Hasta te crecieron las chichis - Me dice sonriendo y aguantando la risa.
-Nunca voy a crecer y voy a ser como Peter Pan- Dije cargándola, mientras me reía y me secaba las pequeñas lágrimas de los ojos.
- ¿Qué vas a hacer ahora? ¿Para qué modalidad te vas a inscribir? - Me pregunto cambiando de tema mientras se retocaba el maquillaje en el espejo.
-Realmente no se ... La mayoría de mis compañeros se han quedado para la modalidad de sociales pero yo realmente quiero hacer algo que tenga que ver con las matemáticas, pero sí puedo ayudar mucho más en la modalidad de ciencias naturales.
-A veces me sorprenden porque tengo cosas que aprendes solo con que me expliquen una sola vez - Me dice que halagandome - Eteniendo tu pasión por los naturales porque podes el animalito de los diseños, la localidad de Jajajaja.
-Puede que un día de estos me chifle el moño y te diseque a vos - El dije bromeando - Realmente me llama más la atención por qué tiene las partes del cuerpo y esas cosas las cosas las estudian más a fondo. Y no me perderia ningun detalle, me sirvie para mi futuro en mi carrera.
- ¿Todavía sigues con la meta de hacerte asesina serial? - Me dice bromeando, yo la pellizco en el brazo- ¡Auch! ¡Mala!
-Te lo mereces por decir pavadas, realmente quiero hacer la carrera de forense. No es un pasatiempo sino la culpa de las lágrimas y la muerte por dejarme mirar esos programas de doctores disecados.
-No me gusta la culpa de tu locura.
-bueno, se dice que la locura es genética, así que tú loca también estas, es mas toda la gente tiene locura encima.
-Bueno hablando de locura ¿cómo esta tu vida romántica?
- ¿Te digo la verdad o la mentira?
-La mentira, obviamente.
-Tengo un amor que esta floreciendo como las flores en plena primavera ¡Auch! ¿Por qué lo hiciste? -Le pregunto a mi hermana sobándome el brazo por el pellizco.
-Por tonta ... ¿me hablas en serio? ¿Ni un solo pretendiente?
-Nada de nada, quédate tranquilamente tengo mis libros para matar a la gente, me voy a amar a algún día, como soy y con mis defectos, pero mientras voy a crear un chip para que los libros me amen jajá.
-Ni defectos tenes Kagome, solo no se dan cuenta los chicos-dijo mi hermana mirandome con cariño.
-No preciso tener novio Kikyo, por ahora no. No te preocupes por mi yo de ahora, vas a ver qué voy a ser la tía rica y solo voy a tener a mis sobrinos contentos.
-Ay Kagome no digas así, ya has llegado el momento en el que te encuentras con alguien que realmente te quiere y te valore.
-Creo que es hora que volvamos porque mamá tiene que estar preguntando por qué tardamos tanto ... tonta - Le digo cambiando de tema rápidamente.
-Si
Pasamos la velada muy bien, me puse un pensar en las cosas que me dijeron mi hermana en el baño. No era nada fuera de lo común que no me hubiera dicho que ella y mamá, pero siempre me había disparado que era solo cuestión de resolución. No entiendo que tiene mal estar vestida con ropa grande. Además, me siento más cómodo con la ropa holgada o ropa deportiva.
No me maquillo ... es verdad, y el pelo lo tengo siempre satisfecho, no puedo decir que me salga más, no me llevo muy bien con mis compañeras femeninas del colegio, solo con unas cuantas. La mayoría son falsas, era obvio que tenía un ambiente hostil entre nosotras, no decia mi opinión en clase solo respondía cuando me pedía el profesor contestar algo, prefería estar jugando a las peleas con todos mis amigos varones. Si, era aceptada como uno más en el grupo de varones. Había formado un grupo inseparable con los chicos. Uno en particular. Era mi mejor amigo, era realmente un hermano para mi
Suena mi celular y miro la pantalla. Sonrió y me digo a mi misma.
-Hablando de Roma.
El mensaje era de Kouga, estaba invitando a jugar a los videojuegos en su casa como siempre. Mire la hora de mi celular. Por suerte, la ceremonia estaba por terminar y podía pedirle a mi madre permiso para ir.
-Ma ... ¿Puedo ir a la casa de Kouga? Se van a juntar los chicos a jugar como siempre -Le mire con carita de perrito mojado- ¡PORFIS!
-Ay Kag-dice mi madre suspirando-Esta bien pero que luego Kouga te alcance a casa.
-Si ... sabe que lo va a hacer él mismo, le diga o no.
-Eso es por qué le gustas hermana, un hombre nunca hace tanto por alguien solo porque si-dice mi hermana sonriendo. Yo me pongo roja por lo que esta dice.
- ¡KIKYO! El no tiene sentimientos románticos hacia mí - Digo con seguridad y frunciendo el ceño porque me molestaba que me carguen con Kouga.
- ¿Segura? -Dice ella levantando las cejas sugerentemente y aguantándose la risa.
-Basta Kikyo deja a Kagome en paz, no tiene la culpa, me da más pena que el joven Kouga sufría por la ciega que es tu hermana -Abro los ojos, no creyendo lo que escuchaba mi mamá, mi madre también me estaba cargando y siguiendo el juego a Kikyo.
- ¡MA! -Le gritó poniéndome colorada por el bochorno que me está haciendo pasar.
- ¿What? Es la verdad Kag, Kikyo nos vamos, Kagome va a tener una cita con su "mejor amigo" - dice mi madre agarrando el codo a Kikyo y me sonríe - Quiere que vengas antes de que me vaya a trabajar Kagome.
-Si, cualquier cosa podes contactarte conmigo por celular o con la madre de Kouga.
-Bueno cuídate y avísame cuando estés en la casa de Kouga-me dice mi madre abrazándome y dándome un beso en la mejilla, volviendo a mirarme fijamente.
-Si Ma le doy un beso mi hermana- y yo doy vuelta dirigiendome para la salida del colegio.
Por suerte la casa de Kouga queda cerca y no tardamos mucho en llegar. Empiezo a caminar un poco más rápido porque Kouga me avisó que ya estaba por armar la primera ronda con los chicos. Empecé a caminar más rápido, casi corriendo.
Llegue a la puerta de una casa enorme y toque timbre. Al momento escuche un sonido que me indica que la puerta estaba abierta, empuja la puerta y entre la casa.
- ¡Hola Kagome! -me gritan desde la escalera, dirijo la mirada y me encuentro con Kouga sonriéndome de oreja a oreja.
-Hola ojitos- él se ruboriza y mira para el costado molesto.
-Apúrate enana que los chicos se impacientan.
-Si - Le contesto y dejo mi pequeña mochila en el perchero del lado de la puerta y subo las escaleras corriendo.
-Hola ojitos de bebe- le doy un beso en la mejilla y sigo de largo, dirigiéndome para la pieza.
-Kagome, tardaste mucho- me dice Shippo ya con un joystick en la mano.
-Es verdad Enana te tardaste mucho- me dicen al mismo tiempo Ginta y Hakkaku.
-Bueno señoritas es hora de jugar, Kagome ya está con nosotros- dice Miroku en modo calmado.
Empezamos a jugar y gritar, nos insultabamos, nos reíamos cuando perdíamos. La madre de Kouga nos trajo unos bocadillos de jamón y queso, y nos avisó que ella se iba a esa noche con su esposo a una cena.
Nos dejo una carga a mí ya Miroku para que cuidáramos a los demás.
-Si - decimos al mismo tiempo que las despedidas con un beso a la madre de Kouga.
Cerramos la puerta solo se fue y yo bufo. Miroku me mira y le digo.
-Que feo ... perdimos en la primera ronda de tiros Miroku.
-Es tu culpa señorita Kagome, sos muy lenta para moverte y la misma vez es muy ruidosa. Hace mucho ruido cuando tiene el micrófono.
-Clallate Miroku, vos respiraste en el micrófono y tocaste para disparar y obviamente el otro grupo nos descubrió en nuestro escondite.
-Bueno pero yo dejaste morir- dice en tono dramático.
-Ay Miroku invéntate otra escusa, perdimos por tu culpa y listo.
Miro el reloj y tú nos fuimos dirigiendo a otra vez a donde estaban los chicos. Llego justo cuando matan a Ginta y Kouga le pega.
-Te dije que debíamos esperar- le dice Kouga.
-Pero si me dijiste que atacáramos
-Kouga admítelo- empiezo a decir en modo de burla- eres malísimo como líder.
-Jum- mira para otro costado molesto.
-señores es hora de que nos retiremos, que no seamos demasiado tarde y que no creamos que le agrade a la madre de Kouga que varios chicos con olor a pata y sudor se queden en su casa.
Se comenzó a ir a todos a poco a sus casas, hasta que quedamos solos Kouga y yo.
-Kouga ... emm- empiezo a decir.
-Si Kag, sabes que te voy a acompañar, solo espera un momento para buscar una casa que esta refrescando- Se quedo mirandome fijamente y abrió la boca pero las cosas que me preguntaron, le digo.
-No te preocupes por mi, tengo una campera en mi mochila - Él asiente, sube corriendo a la habitación para buscar el abrigo y mientras aprovecho para ponerme mi campera.
-Listo vamos Kag.
Empezar a caminar en completo silencio. Cuando estamos a media cuadra de mi casa siento que Kouga me mira fijamente, volteo mi cara y lo miro.
- ¿Pasa algo?
-No ... digo si ... pero te va a sonar raro ... - Dice nervioso.
-Entonces lárgalo de una y listo. Ni que te fueras a declarar.
-Es justamente eso tonta. Nunca te diste cuenta -me agarra del codo, haciendo que me quede frente a él.
Yo realmente no sabía qué hacer, el era mi mejor amigo y no sabía que decirle en ese instante.
-Yo…
-No tienes que contestar ahora en este momento-se queda pensando un momento-El sábado ... que nos reunimos con los chicos para salir me contestas - ¿Si? -Me ve con un brillo especial en los ojos.
-Emm ... esta bien, nos vemos el sábado, lo salude y no sé cómo pude abrir la puerta de mi casa porque me temblaba la mano. Cuando entro tiro mi mochila a la silla más cercana y me voy a mi pieza.
No lo puedo creer justamente mi hermana y mi madre me habían cargado. No comprendía nada Kouga era lindo lo admito, más bien llamativo seria la palabra con la tez oscura que hacia resaltar sus ojos celeste y además llamaba más la atención, el pelo largo atado en una cola alta de caballo.
Pensé que no seria malo estar en pareja con él, sabía que era atento pero realmente no lo podía ver de otra manera, era mi hermano, lo conocía desde chica. Prácticamente desde que me comía los mocos delante de él.
Pasaron los días para ser más exactos pasaron los dos días más infernales de mi vida, le habia contado a mi hermana todo lo que había pasado y ella con una sonrisa burlesca me decía "Te lo dije".
El día había llegado, era la primera vez que salía con los chicos a bailar. Siempre habia dicho que no, pero esta vez para no quedarme solo el fin de semana en mi casa, ya que mi madre tenía una doble jornada en su trabajo de policía y mi hermana iba a pasar el fin con su novio. Había optado por salir con los chicos.
Me había vestido mi hermana para esa noche, en realidad me obligo un vestirme de vuelta, me iba a ir con una remera negra larga hasta las rodillas y unas botas negras con tachas. Mi atuendo obviamente lo cambio por un blanco blanco de tiritas , con escote en V que me llega a la mitad de mi panza, mostrando mi ombligo y una pollera-pantalón de color negro, que solo me cubría los glúteos. Me sientia desnuda. El pelo lo tenía recogido en una coleta alta, tenia un poco delineado los ojos y un poco de sombra negra.
-Dale Kag, tienes que lucirte. Aunque decidas aceptarlo o rechazarlo, tenes que estar linda.
-No lo se Kikyo ... me siento rara, no estoy acostumbrada a vestir así.
-No importa en solo una vez Kag, total son solo casi seis horas que tienes que aguantar vestir así.
-Igual sé que no me vas a dejar salir si no voy vestida como vos queres-digo suspirando-Busco mi documento y me alcanzas a lo de Miroku.
-Ya arregle por mensaje con Miroku para que nos encontremos allá y te dejára directamente cuando ellos esten la puerta del boliche. Más para que no te aburras y no tengan tiempo para babear, además Naraku se va a retrasar un poco más.
Kikyo había empezado a salir con Naraku desde hace dos años y su relación iba muy bien.
-Se nota que se aman mucho... Y pensar que al principio lo detestabas.
-Tenes que entender una sola cosa Kag, del amor al odio hay un solo paso y viceversa, eso solamente lo aprendí estando con Naraku.
-Si si, ahora ayúdame con el maquillaje que me voy a poner a llorar por tu dulce historia.
-Jaja muy graciosa Kag.
Después de un tiempo largo para más exactas una hora y media, escuchamos la bocina del auto de Naraku. Cerramos la puerta y nos subimos, yo en la parte de atrás y Kikyo en la parte de adelante con Naraku.
-Hola mi amor- dijo melosamente Kikyo y le dio un beso en los labios a Naraku.
Naraku solo asintió, mientras que correspondía al beso de Kikyo.
-Hola Kagome- me saludo, no sé porque pero era muy agradable Naraku, me caia bien.A pesar de que era muy serio. Se notaba que no era mala persona, por lo menos no con Kikyo ,se veía a leguas que la quería.
-Naraku ... ¿tus padres están en tu casa todavía de visita? -pregunto Kikyo haciendo un puchero de nena chiquita, vi como un Naraku por el espejo se formaba una pequeña y casi imperceptible sonrisa de lado.
- ¿Por qué quieres saber?
-Yo amo a tus padres amor, pero hace como dos semanas están de visita y ya me siento nerviosa y ansiosa.
-No creo que debamos hablar de esto delante de tu hermana-dice Naraku
-pero ... pero, está bien, pero esta noche no te me vas a escapar-le dice robándole un beso de la mejilla.
Pude ver que Naraku se ponía incomodo. Me daba cuenta que las muestras de afectos en público no le gustaban. Pero bueno, eran dos polos opuestos mi hermana y el, se atrajeron mutuamente aunque al principio les costo admitir sus sentimientos.
Me había sumergido bastante en mis pensamientos que pegue un salto cuando Kikyo me hablo.
-Kagome ¿en que estas pensando pervertida? -me dijo Kikyo sacándome de mis pensamientos.
- ¿Eh?
-Ya llegamos tontita-me dice Kikyo- espero que vayas a cazar un buen partido, no se... quizas un chico rubio de ojos celestes y que te lleve al país de nunca jamás, obviamente quítale su número -yo me puse roja.
-Jajaja, sabes que no me gustan los rubios tonta-me reí. Kikyo me iba a decir algo hasta que Naraku la interrumpió.
-Kikyo- le dijo Naraku retándola.
-Si ya se, bueno hermanita, pórtate bien y avísame para asi te vengo a buscar-me dice mi hermana dándome un abrazo.
-Si te aviso.
Le di un beso en la mejilla y salude a Naraku de la misma manera.
No me sentia nerviosa hasta que se fueron y me di cuenta que tenia varias miradas de los chicos que estaban en la fila, me sentia desnuda, trate de buscar rapido a mis amigos y por suerte visualice el pelo colorado de Shippo y la cabeza calva de Shinta. Me reí interiormente por ese pensamiento. Me pare de tras de Shippo y lo abrace como siempre escondiendo mi cara en su espalda. Sentí como se tensaba Shippo pero se volvía a relajar sabiendo que era yo, los demás miraban para la espalda de este, aún sin reconocerme.
-Vaya Shippo eres todo un Don Juan, una dama te está abrazando.
-Idiotas no reconocen quien me esta abrazando-dice Shippo rojo por el enojo.
Todos vuelven a mirarme, salgo de mi escondite roja como un tomate.
- ¿KAGOME? -dicen todos menos Shippo.
-Hola-digo apenada.
-Estas súper linda Kagome-me dicen Shinta y Hakkaku.
-La señorita Kagome siempre fue linda-dice Miroku guiñándome el ojo.
-Estúpidos Kagome siempre fue linda pero ustedes nunca lo notaron, feos-dice Shippo pegándoles un golpe en la cabeza a Shinta y Hakkaku.
Me pongo mucho más roja cuando sentía la mirada penetrante de Kouga, no me había dado cuenta de su presencia.
-Estas más linda que de costumbre Kagome-me dice Kouga.
-Gracias-digo roja.
-Bueno chicos basta de coqueteo y saquen sus documentos que el de seguridad está perdiendo la paciencia de tanto esperar.
Todos le mostramos nuestros documentos de identidad y pasamos sin ningún inconveniente. Nos acercamos a la barra de tragos y pedimos una botella de champagne. Yo estaba nerviosa aun, primero porque era la primera vez que entraba a una discoteca y segundo Kouga no me sacaba la vista de encima.
-Vamos a bailar Kagome -Me dice Shippo arrastrándome a la pista del baile, en la pista empieza a bailar, y también a moverse tranquilamente, no era mala, bailando, me movía por suerte al ritmo de la musica, había aprendido a bailar gracias a Kikyo que todo el teimpo me arrastraba a su pieza para pasar el tiempo, pasaban por suerte por ahora musica electrónica, asique todavía no venía lo atrevido, Shippo me paso un vaso y empecé a tomar rápidamente.
Me sentí un poco más relajada, empece a mover mis caderas y todo mi cuerpo, total por hoy le iba a echar la culpa al alcohol de cómo me movía, cambio la música derrepente empezando a sonar una música más movida.
Empecé a mover mis caderas. Sentía que alguien me estaba mirando y no era Kouga, el estaba haciendo una ronda de tequila con Shinta y Hakkaku, me hacía erizar todos los bellos de mi cuerpo esta mirada. Giro mi cabeza para todos los lados sin poder encontrar la mirada.
En un momento empezo a sonar una canción mas movida, empece a mover mis caderas sugerentemente, cerré los ojos y baile al compas de la musica, hasta que sentí unas manos grandes pero bastantes suaves, agarrándome de mis caderas y yo me di vuelta para decir algo al atrevido que me habia tocado sin mi permiso , pero me queda con la boca media abierta. Cuando me encontré con unos ojos dorados muy profundos y con una pequeña sonrisa de costado casi imperceptible en sus labios.
Agarro mis caderas guiándome al ritmo de la canción, me gusta guiar como una muñeca por él, siento vergüenza así que me escondí en su pecho. No sé si fue el alcohol el que me hizo ser tan sumisa.
Me sentía cansada y mareada. Volví a sentir el agarre un poco más fuerte en mis caderas y con mucho esfuerzo en un vistazo directamente a la persona con la que estoy bailando.
- ¿Qué pasa? -me dice sonriendo de lado, yo miro sus labios y luego sus ojos, tenía el pelo corto y un singular arito en la oreja que lo hacía parecer rebelde.
Yo le paso la mano por el cuello para acariciar el pelo, era muy suave, senti como sus manos, bajan a lo largo de mi espalda, torturandome, causandome escalofríos, erizando cada bello de mi cuerpo y otras sensaciones que no lograba describir, cerre los ojos y yo me aprete inconsientemente contra su cuerpo.
Abro los ojos si habia cerrado por la leve caricia en mi espalda y lo vuelvo a mirar directo a los ojos. Él se acerca lentamente a mí. Yo me ruborizo pero cierro los ojos. Siento que me da un pequeño beso en los labios y luego se dirige a mi oreja para susurrar algo que no logro escuchar.
Se vuelve a acercar a mi boca, me siento aliento fresco, me humedezco los labios inconscientemente y me besa lentamente, obligando a abrir mi boca con su lengua. Era tan exigente su beso que me faltaba el aire.
Cuando termine el beso me da un beso en la mejilla y me dice al oido
-Espero encontrarte algún día- mientras me muerde el lóbulo de la oreja, para luego soltarme llentamente y se va. Dejandome con un remolino de emociones.
Siento un tirón y veo un mensaje con una sonrisa, en ese momento me doy cuenta de lo que acababa de hacer y me pongo roja.
-yo ... emm-empiezo a decirle.
-jajaja por mí no te hagas drama amiga, el problema es Kouga que se ha ido echo una furia ... igual nunca me gusto Kouga para vos, era muy poco kag y ese chico con el que estabas recién pegaba más con vos Kagome.
Yo solo asentí y me deje guiar por Shippo a la salida.
Continuará ...
Espero que les haya gustado :) Espero que los comentarios me incentiven y corrijan para escribir mejor. tratare de subir el capitulo siguiente lo mas rapido que puedas
