Capitulo 3
Me apoye contra la puerta de mi cuarto, trate de tranquilizar mi respiración. Mi corazón estaba alterado por el momento que había pasado. Sentía aun mis mejillas caliente, me tape la cara con las manos tratando de mitigar la vergüenza que había pasado.
Escucho dos veces un golpeteo en la puerta.
—Kagome… ¿Puedo pasar? — Me dice desde el otro lado de la puerta. Yo me separe lentamente de la puerta y le abrí a Kikyo.
Pasó ella despacio dentro del cuarto y cerró la puerta detrás de ella, casi sin hacer ruido.
—Lo siento Kag, me olvide de dejarte una nota, de que iba a traer a unos amigos a casa— Me dijo apenada Kikyo.
—No importa Kikyo, no fue tu culpa, además sabes que tu pequeña hermana es una exhibicionista— Le digo tratando de subirle el ánimo bromeando.
Lográndolo al ver la sonrisa que se le había formado.
—Con que esas eran tus intenciones pillína—Me dice siguiéndome el juego, causando carcajadas de parte de las dos.
—Por cierto Kikyo ¿Quiénes eran ellos? —Le pregunto con mucho interés.
—Umm… te contestaría pero acá hay gato encerrado Kag… ¿Por qué tanta curiosidad de repente? Nunca te habían interesado mis amigos antes, pero vi que te le quedaste viendo mucho a uno en particular —Me puse roja al darme cuenta que había sido muy obvia. Kikyo me conocía demasiado para que se le escapara algo.
—No sé de qué me hablas—Trate de negarlo.
—Conmigo no van esos juegos Kag… te conozco demasiado… lárgalo de una—me dice mirándome con una sonrisa de diversión en su cara— A menos que quieras que lo traiga a él y le pregunte de donde se conocen—Me dice con mirada diabólica.
—Está bien… Pero no es nada de otro mundo— Ayer lo conocí en el boliche que fui, solo me lo cruce unas par de veces… solo eso— Le digo tratando de sonar lo más segura posible.
— ¿Solo eso? ¿No me estarás ocultando nada, no? —Me dice mirándome fijamente.
—Nada de nada.
—Umm… bueno por ahora te creo… pero me resulta raro que Sesshōmaru se quede tan sorprendido.
— ¿No serán imaginaciones tuyas Kikyo? — Le digo.
—Umm…quizás pero bueno, no creas que no me di cuenta que te pareció atractivo, casi se te cae la baba y a él también. Por algo estas aun roja.
— ¡Kikyo! — Le grito.
—Bueno está bien, la corto…Por ahora—Me dice riéndose—Te tienes que cambiar Kag, me dijo Shippo que te haga recordar que hoy se juntaban todos en su casa por la fiesta sorpresa que iban a hacer por el cumpleaños de Rin.
— ¡Cierto! ¿Cómo me pude olvidar?—Miro la hora del reloj que estaba sobre mi mesita de luz, eran las cuatro de la tarde— ¡Se me hizo súper tarde! — Le digo alterada—Necesito ir a comprar al Shopping el regalo de Rin y de ahí ir a ayudar a los chicos con los preprativos.
—Si queres te podemos alcanzar, total nosotros vamos para el lado del Shopping.
—Si no es una carga para ustedes.
—Nunca vas a ser una carga para nosotros Kag… bueno exhibicionista anda a cambiarte que le aviso a los chicos y mientras ordeno un poco el comedor—Me dice Kikyo saliendo ya de mi cuarto.
Una vez que se fue Kikyo, respire y me apresure a vestirme.
Me saque la remera holgada que tenía y saque del cajón del armario el corpiño color negro con encaje que hacia juego con la parte de abajo que ya tenía puesta. Abrí las puertas de mi armario y opte por ponerme una remera larga negra con un poco de escote en U que se ajustaba, no tanto a mi cuerpo pero lo bastante para que se me marquen las curvas. M e coloque la cadenita de oro que me había regalado Kikyo con un pequeña perla. Me puse un poco de perfume en el cuello y detrás de mi oreja. Busque en varias cajas, hasta que encontré unas sandalias beige con un poco de taco y me acomode un poco el pelo aun húmedo, con todo el alboroto que había pasado se me había olvidado preguntarle a Kikyo sobre mi secadora. Puse en mi pequeña mochila mi billetera, agarre mi identificación por las dudas y un pequeño saquito blanco que me serviría de abrigo para más tarde.
Por último me puse un poco de sombra en los ojos y brillo. Quería ponerme linda porque tenía que ir a la fiesta y dos porque estaba el. Sentía un cosquilleo en mi estomago que me ponía bastante nerviosa.
—Cálmate Kagome… sino vas a hacer el ridículo—Me dije a mi misma tratándome de tranquilizarme.
—¡KAGOME! —Me grito Kikyo, desde abajo.
—¡YA VOY! —Le conteste, me volví a mirar al espejo y fijarme si no me faltaba nada más y salí de mi habitación. Baje las escaleras lentamente no queriendo llegar al comedor donde todos me esperaban, mis pies eran gelatina. Sentía que en cualquier momento me iban a fallar las piernas e iba a tropezar haciendo el ridículo.
—Tranquila Kagome, solamente vas a saludar a todos como corresponde y luego te subes al auto de Kikyo, y fin de la historia—Me dije en un susurro para mí misma tranquilizándome.
Termine de bajar las escaleras y me dirigí al comedor, todos me quedaron mirando, sentí la mirada de él, puesta en mí, no quise voltear a mirarlo, vi como todos me miraban y me sentí muy nerviosa, me sentí por un instante desnuda y vergonzosa, me acorde como estaba vistiendo y sentí un poco calientes mis mejillas.
—Bueno chicos como les estaba diciendo, ella es mi hermanita—Les dice Kikyo presentándome.
—Un gusto… Bankotsu— Me dice uno de los chicos acercándose a saludarme con una sonrisa cálida y a la vez divertida, era alto de ojos celestes y con el pelo largo atado en una trenza larga que le llegaba a la cadera.
—El gusto es mío, mi nombre es Kagome—Digo sonriéndole y sin darme cuenta provocándole un sonrojo
—Emm… si, igualmente Kagome.
Ya no me sentía nerviosa, empecé a saludar a todos con un beso en la mejilla. En total eran seis amigos, Bankotsu que me llevaba dos cabezas, me había caído bastante bien porque se notaba que era simpatico, Jakotsu era alto de pelo largo color castaño oscuro hasta la cintura y recogido la mitad de su pelo con un broche extraño, tenía una manera bastante singular de vestir y no sabía si era mujer o hombre, Hakudoshi era uno de los mas bajitos de pelo blanco que le llegaba a los hombros, era bastante serio por lo que se veía, Houjo era alto con ojos color café y el cabello castaño, Byakuya solamente me llevaba una cabeza y tenia atado su pelo negro en una cola alta luego de saludar a todos ellos me toco saludar a Sesshōmaru. En el mismo instante que cruce la mirada con él me puse nerviosa.
—Hola… emm… un gusto Kagome—Le dije casi tartamudeando.
—El gusto es mío—Se acerco y me saludo con un beso en la mejilla. Me ruborice al instante y vi como me quedo mirando después de saludarme.
—Bueno, es hora de irnos chicos—Dijo interrumpiendo Kikyo. Yo mire a mi hermana y a los amigos que iban saliendo por la entrada del comedor y empecé a caminar. Sentía la mirada de Sesshōmaru puesta en mí.
Salimos todos de la casa y cerramos la puerta.
—Kagome… lo siento pero tengo que ir a buscar a Naraku… se le quedo el auto a medio camino Houjo y Byakuya me van a acompañar para ayudarlo.
—No te hagas drama voy caminando.
—No…emm… Sesshōmaru ¿No me harías el favor de alcanzarla a mi hermana al Shopping porque voy a tardar mucho y ella ya esta llegando tarde? Por favor— Le pregunto poniendo sus manos suplicantes.
Yo me puse roja al ver que lo había hecho a propósito. Sesshōmaru me miro de reojo y luego miro a Kikyo
—Está bien.
— ¡Gracias!... Kagome avísame cuando llegues—me da un beso y se acerca a abrazarme—Aprovecha—Me dice susurrándome al oído.
—¡Kikyo! —Le digo roja por lo que me había dicho.
— ¿Vamos? —Me dice Sesshōmaru.
—Sí.
Me abrió la puerta del auto y me subí al asiento del copiloto. Cuando el se subí me puse nerviosa. No sabía que decir, me había quedado muda, quería preguntarle por lo de la noche anterior.
Mire para mi ventana porque no quería mirarlo, además así me tranquilizaba un poco.
Arranco el auto y emprendimos viaje al shopping. No me había dado cuenta de que su mirada estaba puesta en mí, cada vez que paramos en un semáforo. Pero cuando lo mire por el reflejo de la ventana me di cuenta, me quede sorprendida, él también se sorprendió de que lo pillara mirándome. Desvió su mirada y miro para delante de vuelta. Me volví a sonrojar por enésima vez en el día. Luego de un rato de ese incomodo ambiente que se había generado. Escuche que me dijo.
—Llegamos—Me dijo y voltee a mirarlo.
—Etto… gracias por traerme… Sesshōmaru— Le digo nerviosa.
—De nada.
Me acerque para despedirme de él con un beso en la mejilla. Le termine dando por accidente un beso en la comisura de sus labios por que él había movido la cara un poco para despedirse de mi.
Me sonroje aun más de lo que ya estaba, me quise morir cuando me miro sorprendido por lo que había pasado.
Reaccione rápido y abrí la puerta del auto y me baje.
Solo le dije casi atropelladamente.
—Adiós—no mire para atrás porque estaba roja de la vergüenza entre a l shopping y respire hondo.
Continuara…
Bueno gracias por todos los comentarios y no saquen conclusiones aun. Todavía falta el comodín de esta historia, que va a dar un giro muy radical. Espero que les haya gustado el capitulo. Principalmente le mando un saludo a SakuraLi-Taisho que sus comentarios me dan fuerza para escribir. Espero actualizar pronto.
