Capitulo 4

Me dirigí al baño del shopping, de camino a este abre chocado como mínimo diez personas, y más de una me abra insultado. Pero a mí no me importo, me sentía nerviosa y necesitaba tranquilizarme. Sentía cada célula alterada por lo sucedido.

Entre al baño rápidamente y me moje un poco las mejillas. Las sentía que ardían por la vergüenza y el papelón que había generado con ese beso.

Solo recordar la cara de Sesshōmaru me hacía poner nerviosa de vuelta.

Lo peor de todo es que me sentía feliz por lo que había pasado, cada vez que volvía a recordar el rose de labios que tuvimos.

Me mire al espejo y vi mis cachetes rojos. Me agarre las mejillas con mis dos manos, que estaban un poco frías por el agua de la canilla, tratando de tranquilizar un poco mi alocado corazón que seguía aun agitado cada vez que recordaba la escena.

Cuando logre tranquilizarme salí del baño y me dirigí a las tiendas de ropas. Necesitaba comprarle algo a Rin por su cumple, además necesitaba apurarme para poder ayudar a los chicos con la decoración de la casa.

Entre medio de todas las tiendas que vi algo que me llamo más la atención y que seguramente le iba a encantar a Rin.

Era un hermoso vestido tipo solero naranja pálido con flores blancas y detalles en blanco en los bordes del vestido, era bastante aniñado, pero era el estilo de Rin. También le compre un pequeño broche de color plateado con unas pequeñas piedras trasparentes brillante como detalle.

Termino de salir de la tienda muy conforme con lo que había comprado.

Mi celular empezó a sonar y atiendo la llamada.

— ¿Hola?

—Kagome… soy Shippo te hablo del celular de Soten ¿Vos ya estas viniendo para acá?

—Si Shippo. Me tomo un taxi hasta tu casa, recién estoy por salir del shopping.

—Ah bueno dale perfecto, entonces te esperamos—hizo una pausa y me dijo — Nosotros ya estamos por empezar la decoración.

—Dale Shippo no te preocupes, en cinco minutos llego a tu casa.

—Bueno dale, nos vemos después.

Se cortó la llamada y seguí caminando para el lado de las paradas de taxis. Por suerte me tome rápido el taxi y le di las indicaciones apropiadas al conductor para ir a la casa de Shippo.

Cuando llegue saque de mi billetera y le pague al taxista. Había tardado muy poco y solo eran una par de cuadras desde el shopping.

Camine hasta llegar a la entrada de la casa de Shippo y toque el timbre. Escuche un "Ya va" pero no reconocí la voz que me había contestado. No le di importancia a ese pequeño detalle.

Agarre mi celular y vi muchos mensajes de Kikyo preguntándome que había ocurrido con Sesshōmaru, porque estaba bastante distraído cuando volvió con ellos. Yo me sonroje y le mentí diciéndole que no había pasado nada entre nosotros y que eran seguramente imaginaciones de ella.

Me abrieron la puerta y yo le estaba avisando a Kikyo que ya estaba en la casa de Shippo.

Cuando dirijo mi vista a la persona que me había abrió la puerta, abro los ojos y me quedo bastante sorprendida.

Me sentía realmente confundida era idéntico a Sesshōmaru la misma altura. El singular color de cabello, los ojos dorados.

Mi mente era un caos estaba realmente en shock, ahora no sabía que pensar y la duda me empezó a embargar.

Note en ese momento que él me miraba sorprendido, y me sonroje porque me le había quedado mirando embobada.

—Etto… —No me salían las palabras.

— ¡Kagome! —Me gritan y se asoma una cabeza detrás del individuo que estaba mirando hacia unos momentos. Yo miro a la persona que me estaba saludando y sonrió— Ven, entra.

La chica que me estaba sonriendo de oreja a oreja era Soten, era de la misma estatura que yo, llevaba una remera larga blanca ceñida a su cuerpo, remarcándole los pequeños pechos y la cintura. Tenía una chaqueta encima como queriéndola cubrir, había reconocido la campera donde sea. Me hice una nota mental para cargar a alguien. Soten tenía el pelo recogido en dos rodetitos que le quedaban adorables.

—Emm… si — miro al oji dorado —Kagome Higurashi —Me presento. El se me queda mirando un momento y vuelve a reaccionar. Y me contesta atropelladamente.

—Ah sí… mi nombre es Inuyasha —Y me sonríe.

Me volví a sonrojar. Soten por suerte nos interrumpió agarrándome del brazo y empujando mientras a Inuyasha con su cuerpo para meterme dentro de la casa.

La decoración era muy buena. Habían instalado todo el sistema de luces, había guirnaldas por las paredes, las escaleras y el techo.

—Inu nos ayudo desde temprano —Me comento Soten.

—Quedo muy lindo… emm… ¿en que los puedo ayudar chicos?

—Lo único que tenes que ayudar es en preparar la mesa dulce y con Inu preparar todo lo que serian los tragos.

— ¡Okey! —Digo entusiasmada.

Me puse manos a la obra tratando de terminar todo y evitar pensar en la persona que estaba conmigo.

La duda que estaba en mi, era es que si yo el día anterior había estado con Sesshōmaru o Inuyasha. Ellos parecían conocerme apenas los había vuelto a ver. Y eso me confundía bastante. Los dos eran como dos gotas de agua. Eran iguales y el chico que me había besado tenía todos los rasgos de ellos. En un principio no dude de que fuera Sesshōmaru, pero ahora que aparecía Inuyasha me sentía confundida. Y no me animaba a preguntarles eso. Por suerte no intercambie muchas palabras con Inuyasha y el tiempo se paso volando.

Eran ya las diez de la noche cuando terminamos por fin todo.

Habíamos salido corriendo con Soten por que se nos había olvidado los panes para los fiambres para la mesa salada.

La decoración era digna de una fiesta de soltería. Empezaron a venir los chicos de a poco.

Ya casi estábamos todos, llenábamos casi el comedor de Shippo.

Escuche el timbre y cuando abrí me encontré con Kouga.

—Hola —Le dije tímidamente.

—Enana… ¿Qué te pasa? ¿Te comió la lengua el ratón? —Me dijo sonriendo.

—Tonto—Le sonreí y lo abrace.

Me sentía aun terrible por lo que le había hecho y conocía bastante Kouga como para darme cuenta que el estaba bromeando para no generar ningún ambiente malo entre nosotros.

—Kouga… yo

—Shhh… no digas nada pitufina, lo hecho está hecho. Y yo no te voy a decir nada. ¿Okey?

—Si— Le conteste y lo volví a abrazar.

—Demasiado amor para mi ojos—Dice Shippo al pasar.

—Creo que alguien esta celoso—Le dije Shippo me queda mirando—Para eso esta Soten, envidioso —Vi como Shippo se sonrojaba de golpe y sonreí pícaramente y le dije — Y no te hagas el tonto que vi como la veías, además… me acuerdo que lleva una campera roja con el escudo de uno de tus video juegos favoritos… no te conocía tan celoso.

—Cállate— Me dijo todo rojo como un tomate.

—Bueno niños, es hora de entrar, que Rin está por llegar—Dice Kouga.

Nosotros asentimos con la cabeza y entramos. Vi que Inuyasha estaba hablando por teléfono y cuando corto, nuestras miradas se encontraron, yo automáticamente mire para otro lado.

Apagamos las luces y esperamos unos segundos, cuando vemos que tocan el timbre Shippo va y le abre a Rin.

— ¿Shippo se te fue la luz? —Yo me reí internamente. Nos tocamos las manos entre todos los que estábamos escondidos y todos a la misma vez gritamos.

—¡Sorpresa!

Rin se sobresalto un poco por el susto y todos fuimos a abrazarla y estirarle la oreja. Todos le entregaron sus regalos incluyéndome a mí.

El regalo le había encantado tanto que se fue a cambiar al baño. Cortamos la torta y comimos. Después de eso empezó a llegar más gente a la casa, porque se armaba fiesta.

Sentía la mirada de Inuyasha encima de mí, a veces lo miraba y él me sonreía y yo le devolvía la sonrisa.

Salí a la terraza de Shippo que no había tanta gente y me alejaba de Inuyasha, ya que me empezaba a poner nerviosa. El viento frio me golpeaba en la cara casi como una caricia, suspire y me empecé a tranquilizar. Había tenido demasiadas emociones en un día. Y las dudas de quien de los dos me había besado hacia mella en mí.

Mi celular empezó a sonar y conteste la llamada.

— ¿Si?

—Kagome… abrime, estoy afuera con los chicos— Me dijo Kikyo.

Aproveche a mirara con quien había venido Kikyo y me di cuenta que estaba entre ellos Sesshōmaru.

—Dios, si esto es una broma por favor no lo sigas haciendo—Me dije a mi misma, volviéndome a poner nerviosa.

Continuara…

Espero que les haya gustado, mañana voy a actualizar un capitulo mas. Gracias por todos los comentarios que me dejan. Me siguen dando más ánimo a continuar la historia. Es un enredo pero ya se para que rumbo va la historia.