Capitulo 6

Me había quedado muda, no sabía cómo tomármelo ¿Como una declaración? estaba confundida, el estaba tan cerca mío, que podía sentir su respiración. Lo mire a los ojos directamente. El me estaba mirando como esperando una respuesta.

—Y-Yo… etto…—Me mordí los labios inconscientemente y sentí como Sesshōmaru me agarraba con su mano derecha el costado de mi cadera, acercándome a él.

— ¿Sesshōmaru? —Le dije roja por que sentía como sus labios rozaban mi oreja.

— ¿Mmm?

— ¿Q-Que estás haciendo?

— ¿Qué estoy haciendo Ka-go-me? —Me dio un leve mordisco en la oreja. Yo gemí y me sonroje por la reacción de mi cuerpo, me sentía una pervertida. Sentía que me estaba por derretir, cada toque que me daba, la manera en que me apretó contra su cuerpo, y como estaba acariciando mi nuca con su mano.

Quería que me siguiera tocando, me sentía bien, otro gemido salió de mi cuando beso mi cuello que estaba ladeado.

—Shhh… tranquila— me dijo colocando un dedo en mi boca, me dio un beso en la mejilla y luego otro, bajando par mi cuello. Sentí su lengua en mi cuello, mis piernas empezaban a fallar, la sensación que estaba sintiendo era demasiado, todos los bellos de mi cuerpo se erizaron, estaba temblando. El empezó a chupar mi cuello en una sola zona, me acerco aun más a él.

El escalofrió que sentía no paraba, me sentí mojada, era una pervertida, mi cuerpo reaccionaba de manera pervertida. Me sentía avergonzada pero no quería que parara la sensación que sentía en esos momentos, era una sensación nueva para mí, pero muy reconfortante, tan excitante.

Trate de normalizar mi respiración, trate de hablar con él.

—S-Sesho…

El dirigió su vista a mí, yo aun tenia la respiración entre cortada, mis mejillas ardían, sentía mucho calor dentro mío, el se volvió a parar, aun estaba sostenida por las manos de él en mis caderas, era realmente alto, me llevaba más de dos cabezas de altura.

El se fue acercando nuevamente a mí. Yo deseaba que me besara, había cerrado los ojos inconscientemente.

— ¡Que lindo escenario hermanito!

Abrí los ojos y mire a la persona que había hablado, Sesshōmaru me cubrió con sus brazos, en un abrazo ¿protector?

— ¿Qué quieres Inuyasha? —Dijo Sesshōmaru casi gruñendo.

—Te aseguro que nada que tenga que ver contigo Sesshōmaru, Kikyo está buscando a su hermana. Y yo vi cuando te llevaste a Kagome.

—Ya íbamos.

—Claro como tu digas— Inuyasha paso por al lado de Sesshōmaru y le susurro algo. Escuche como este le gruñía y le daba una mirada asesina. Cuando volvimos a quedar solos Sesshōmaru suspiro y paso una de sus manos acomodando su pelo.

— ¿S-Sesshōmaru?

—Vamos… después hablamos de esto— Me dijo mientras me iba soltando despacio. Yo me sentí vacía, quería seguir entre sus brazos. Sesshōmaru que no había perdido vista ningún gesto mío, se dio cuenta mi cambio de estado.

Se volvió a aproximar a mí y levanto con una de sus manos mi mentón. Y me dio un ligero beso en los labios. Me sorprendí pero cerré los ojos, eran suaves sus labios, me trataban con mucha ligereza. Cuando el beso termino el me acomodo un mechón de pelo que tenia en la cara.

—Vamos.

—Si —Dije sonrojada, y lo seguí.

Volvimos a bajar las escaleras lentamente. Mis pensamientos estaban hechos un lio. Me sentía bien, no sabía que pensar, no podía mirar a Sesshōmaru a la cara, aunque él estuviera caminando delante mío. Su espalda era ancha y con la camisa blanca que llevaba puesta se le marcaban ligeramente los músculos.

Me sonroje, realmente me estaba dando cuenta que era una pervertida.

Una vez llegamos al patio vi al grupo de nosotros, que estaba aun bailando. Kikyo se acerco a nosotros apenas nos vio, miro a Sesshōmaru y luego me miro a mí.

—Kagome… tenemos que volver a casa.

—P-Pero no es

—Si sé que es temprano hermanita, pero tenemos que volver, mañana tengo que trabajar y Naraku también—Se acerco a mi oreja para susurrarme—Así que despídete de tu galán— Me dijo mientras me guiñaba un ojo y se volvía a buscar aparentemente a Naraku.

—Y-Yo…

—Te paso mi numero y luego hablamos ¿Te parece? —Me dijo Sesshōmaru.

— ¡Si!

Pasamos nuestros números y luego lo despedí con mucha vergüenza, me hubiera encantado darle un beso en los labios, pero no iba a formar una escena, así que simplemente me despedí con un beso en el cachete. El me susurro un "Nos Vemos". Y me dirigí a la entrada donde tendría que estar esperándome Kikyo. Cuando estaba abriendo la puerta siento una mano que la cierra. Mire para arriba y era Inuyasha que había apoyado su mano ahí. Lo que más vergüenza me dio es que justamente estaba atrás mío y que después de cerrar la puerta, me había agarrado de los hombros.

— ¿Inuyasha?

—Kagome… no te confíes tanto. Por favor, no te enamores de mi hermano—Me dijo apoyando su cabeza en mi espalda, aun con sus manos apoyadas en mis hombro.

—Y-Yo… me tengo que ir— Le dije y abrí nuevamente la puerta y Salí. Casi corriendo de la casa de Shippo. Por suerte Kikyo estaba dentro del auto conversando con Naraku. Abrí la puerta de atrás y me senté.

— ¿Estas bien, Kag? —Me pregunto Kikyo.

—S-Si… vamos a casa.

—Como tú digas…—Me miro por el espejo retrovisor y le pidió a Naraku que nos llevara a casa.

Todavía no podía digerir todo lo que había ocurrido. Vi a Inuyasha todavía parado en la puerta de la entrada de la casa de Shippo. No entendía porque había dicho eso.

Mi mente era un maremoto. Apoye mi cara contra el vidrio de la ventana del auto y cerré los ojos.

Continuara…

Bueno chicas y chicos, actualice dos capítulos enteros, como había prometido, espero que les hay gustado el capitulo. Todavía hay cosas que va inventando mi mente a medida que escribo. Me encantaron sus comentarios espero que les haya gustado.