Capitulo 9

Caminamos casi hasta estar en la orilla, yo estaba tan feliz, luego del mal momento que había pasado por Kagura, me sentía feliz, la pequeña ventisca me hacia cosquillas en todo mi cuerpo.

Sesshōmaru me abrazo de atrás, me sobresalte un poco, pero me quede relajada.

—Kagome…

— ¿Si?

—Me vuelves loco—No era la clase de declaración que quería escuchar, pero me daba cuenta que no podía pretender algo tan rápido.

El me corrió el pelo a un costado y empezó a respirar por mi cuello. Yo me empecé a sonrojar, el depósito un beso y luego dio ligero toque con su lengua donde había besado. Sentí escalofríos recorrerme.

—S-Sesho…

— ¿Umm? —Me contesto él mientras volvía a succionar de nuevo en la misma zona, mi cuerpo inconscientemente se arqueo en respuesta, el me apretó contra él.

—N-Nos… pueden ver.

— ¿Y? —Me dijo y luego salió una especie de gruñido de su garganta. El me atrajo más aun a su cuerpo, sentí algo duro chocar contra mi trasero. Me sonroje aun mas, sabiendo que era eso.

El volvió a gruñir y me abrazo. Nuestras respiraciones eran entrecortadas. El agarro mi cara e hizo que ladeara la cabeza a un costado, dándome un beso.

—Kagome… ¿Te molesta lo que te hago?

Yo me sonroje al máximo, agache la cabeza, escondiendo mi vergüenza.

—No… todo lo contrario… me gusta.

El me sonrió de lado, como si le hubiera gustado la respuesta que le había dado.

Pasamos la tarde genial, sin ningún inconveniente. Sesshōmaru me conto que trabajaba con su padre en una empresa de productos cosméticos y tenían varias sucursales de marca de indumentaria femenina.

Yo le conté que aun seguía estudiando y estaba por comenzar mi último año en el secundario.

— ¿Cómo conociste a Kikyo?

—Es una kohai de mi colegio.

—Entonces sos más grande.

—Si, tengo 23.

—Por eso nunca te vi en las reuniones que hacia Kikyo con sus compañeros de colegio.

—Yo si te vi a vos, antes de que nos conociéramos en el boliche.

Abrí los ojos enormemente, mi corazón empezó a latir fuertemente. Me puse realmente feliz de que fuera Sesshōmaru al que había besado esa noche.

Me acerque a él y le di un beso. El se sorprendió de mi acto. Quería besarlo, desde el momento que lo vi, sentía una conexión muy grande con él. Me sentía bien de haberle dado mi primer beso a él. Ya no sentía dudas de nada. Cuando termine el beso, aun lo seguí abrazando.

— ¿Y eso? —Me pregunto sonriendo.

—Te lo merecías por tonto.

—Umm… que te parece si vamos yendo. Empezó a refrescar y lo mejor será irnos, no quiero que te enfermes.

— ¡Si!

Nos subimos al auto de él y empezamos el viaje. Suena mi celular nuevamente, era otro mensaje de Inuyasha. "Es importante Kagome"

Yo le conteste "Luego hablamos", recibí al instante su contestación "Ok".

— ¿Te llevo a tu casa?

—Si… Kikyo me dijo que iba a tardar en volver a casa. Te invito a tomar un té o un café. ¿Te parece?

—No me parece correcto que vaya si no está tu hermana.

Me sorprendió un poco su respuesta.

—Etto…—Me sentía un poco cabizbaja. El me miro y suspiro.

—Si es solo por un momento, no creo que se enfade.

— ¡Si!

Seguimos realizando el viaje hasta mi casa. Bajamos del auto y nos dirigimos hacia la entrada de la casa.

—Adelante—Le digo, un poco de timidez me agarro. A pesar de que durante toda la tarde me sentí cómoda, de repente me sentía bastante inquieta, casi nerviosa.

Nos sentamos en las sillas del comedor.

—V-Voy a poner el agua para preparar algo ¿Queres café o té?

—Café.

—Oka.

Me dirigí a la cocina y puse la pava a calentar.

—Bien Kag… nada de fallas, debes tranquilizarte—Me dije en un susurro para mí misma.

Una vez calentada el agua prepare el café y me prepare un té para mí. Lleve azúcar y las dos tasas al comedor.

—Aquí tienes—Le entregue la tasa de café— ¿Azúcar?

—No… me gusta amargo.

Nos quedamos en silencio nuevamente.

— ¿Cuándo estas libre?

—Emm… La semana que viene. Tengo que preparar algunas cosas con mis compañeros de curso para la entrada de fin de curso.

—Bueno…—Cerro los ojos y dio un sorbo a su café—Entonces el ¿Lunes o miércoles?

—Lunes…

—Vamos a donde quieras, Kagome.

— ¿Y por qué no a un lugar donde te guste a vos? —Le pregunte inocente.

—Porque si fuéramos a donde quiero ir, no te escucharía solamente hablando.

Me sonroje al máximo, y más con la sonrisa ladina que me dio. Los ojos de el eran oro fundido. Un hermoso color que me hipnotizaba.

—Veni…—El me extendió la mano hacia mí y yo me levante de mi asiento. Agarre su mano y él me dio un ligero tirón, caí sentada en sus piernas. Cuando sali del transe me sobresalte.

—Así es mucho mas cómodo—Me agarro la cara con una de sus manos y dirigió sus labios a los míos. Me beso de una manera ruda… demandante. Yo tenía una necesidad para con él, sentía que lo conocía pero algo me decía que era bastante peligroso. Sentía que debía alejarme, mi corazón no quería. El me presiono contra sí. Gemí y suspire. La mano de él se dirigió a uno de mis pechos, apretó fuerte. Gemí de vuelta, me estaba excitando. Quería que me siguiera tocando. Aprovecho el momento que gemí y me arquee, y me mordí el cuello. Sentí dolor por la pequeña mordida, pero luego sentí un placer intenso, cuando sentí que volvió a apretar mi pecho.

— ¡Kagome! Ya llegue… ¿Dónde estás? —Toda la pasión que había sentido se esfumo, en un instante.

—¡En la cocina! —Le dije mientras me acomode lo suficiente para quedarme presentable y me senté en mi silla. Agarre el té que había dejado, y lo pose en mis labios. Estaba temblando y aun respiraba entre cortado. Mire a Sesshōmaru el estaba como si nada. Me sonrió y me sonroje.

—Kago… hola Sesshōmaru ¿Qué haces acá?

—Estábamos tomando algo mientras charlábamos—Le digo yo contestándole.

—Umm… bueno, Naraku viene en un rato vamos a hacer una picada ¿queres acompañarnos Sesshōmaru? —Le pregunto Kikyo.

—Me retiro… tengo algunas cosas que hacer y no quiero molestarlos.

—No nos molestas… la próxima avisa cuando venís y nos organizamos mejor.

—Dale.

—Kagome… acompaña a Sesshōmaru a la salida—Me dice Kikyo guiñándome un ojo. Yo me sonrojo y asiento con la cabeza.

Nos dirigimos a la puerta con Sesshōmaru y lo mire fijo a los ojos.

—Se que estuvo mal lo que hicimos en la cocina. Pero no me arrepiento, me estoy conteniendo para no ir tan rápido con vos Kagome… hay ciertas cosas que no sabes de mi—El suspiro—Pero va a ser un poco más adelante cuando te cuente.

—Si—El me acaricio lentamente el cuello y todos los bellos de mi cuerpo se erizaron. Yo cerré los ojos y sentí luego como el poso sus labios sobre los míos.

—Nos vemos—Me dijo y se fue.

Yo cerré lentamente la puerta y suspire.

—Bueno… hay varias cosas que tenemos que hablar—Me dijo Kikyo con una sonrisa, saliendo de su escondite, me sonroje porque sabía que había visto todo, y había escuchado todo.

Continuara…

Chicos lo siento por no haber actualizado, les prometo que el sábado actualizo. Gracias por sus comentarios que me dan el aliento para escribir. Aclaro que Sesshōmaru no es un vampiro, por que cuando leí tiene esa impresión. La existencia de los youkais en la época de Kagome, es como si hubieran sido un mito. Bueno me despido.