De vuelta con otro capítulo. Lo siento si no he actualizado rápido pero en verdad he estado un poco atareada. Tratare de hacerlo un poco más seguido, siempre y cuando las circunstancias me lo permitan. Me dejaron un comentario que me dejo un poco pensativa. Tal vez un poco más adelante traduciré este fic al inglés, pero no será pronto, me gustaría primero finalizarlo para dedicarme al 100% en la traducción. Mi ingles no es muy bueno, pero me defiendo.
Declaimer: Los personajes de Death Note no me pertenecen. Sin embargo esta historia si es mía, así que por favor no se la pirateen.
-Diálogos
-Flashback
Sin más que agregar los dejo proseguir con la lectura.
CAPITULO 5
Era un viernes por la tarde en la misión Lawliet en donde todos sus habitantes y una ya común visitante rubia se encontraban sumidos cada uno en sus asuntos. Los más jóvenes de la casa se encontraban reunidos en la biblioteca realizando diversas tares que Elle les había encomendado. Aun no sabía si mandarlos a la universidad o imponerles tutores. No quería que crecieran aislados y se hicieran unos antisociales, más de lo que ya eran, pero tampoco quería imponerles nada. El mayor de los Lawliete se encontraba revisando papeles y más papeles junto con Wattari, todos referentes a la compañía. No le gustaba dejarle todo a Wattari, aunque confiaba ciegamente en que él podía hacerlo, tampoco quería parecer un niño mimado al que le hacen todo el trabajo. Además que tampoco quería que Wattari cargara con trabajo demás. Y con todo lo que llevaban ya le había rebajado la carga de un mes, solo quedaban las fastidiosas juntas semanales. Ahí mismo en la pequeña sala se encontraba Misa revisando contratos y más contratos, llevaba un vestido casi igual al día en que conoció a Ryuzaky, pero este era todo en negro junto con las medias debajo de la rodilla y llevaba su pelo en dos chongitos. Estaba sin sus zapatos acostada boca abajo en donde tenía todos sus papeles regados por todo el piso. Se encontraba revisando párrafo por párrafo. Desde que se hicieron novios empezó a rechazar todos los papeles en donde en comerciales, fotografías, videos y demás aparecieran escenas de beso. Hasta el momento solo había aceptado dos trabajos, uno para posar en lencería y otro para un comercial de una prestigiosa marca de perfumes internacional.
Aunque los tres estaban sumidos en su mundo de negocios y para cualquiera que entrara diría que era una escena aburrida, el ambiente se sentía muy tenso. Tanto que Wattari no encontraba la manera de salir de ahí. El motivo. La primera discusión de Misa y Ryuzaky desde que se hicieron novios. Aun no cumplían una semana de noviazgo y ya habían peleado. ¿La razón de la discusión? La visita del día siguiente a la casa Yagami.
Ryuzaky le había pedido no ir y Misa se había negado a obedecer esa petición de su novio, Misa le dijo que ella no quedaría como una mentirosa frente a una niña de 16 años y menos siendo una fan de ella y ahí había empezado todo. Al final y en vista de que Ryuzaky no ganaría la discusión, la ignoro y empezó a trabajar. Ante esto Misa se enfureció y decidió seguirle el juego para ver quien ganaba esta batalla silenciosa. Pero el que estaba en medio del fuego cruzado, Wattari, no aguantaba tanto el silencio, así que opto por hacer plática con Misa.
-Señorita Misa ¿le sucede algo?, veo que no ha dejado de darle vueltas y vueltas a ese contrato en particular.- Le comento Wattari acercándose a ella y rellenando su taza de té.
-¡Ah! Mmmmm, es solo que este contrato es muy bueno, pero, ¿cómo decirlo?, el lugar a filmar es en Inglaterra y no me siento muy a gusto viajando tan lejos, mucho menos a un país que jamás he pisado. Además está el hecho que la cantidad es muy grande y me piden asistir forzosamente a un evento de gala. Creo que hay algo raro, pero no sabría decir exactamente que es.- Le contesto Misa poniéndose de pie y empezando a caminar sin rumbo fijo por la habitación.
Ante lo mencionado por Misa, Ryuzaky no pudo evitar dirigir su mirada hacia su novia la cual tenía el ceño fruncido, pero ahora no era por enojo el hacia él.
-¿Me permites revisarlo Amane?- Le pidió Elle a su novia usando su apellido solo para molestarla más. Era un masoquista, había descubierto que le gustaba hacerla enfurecer y ver las caras graciosas que ella hacía, ya vería cómo hacer para después contentarla.
Misa con una ceja levantada hacia Ryuzaky se preguntaba por qué el cambio en la manera de llamarla y Wattari vio el momento perfecto para hacer una retirada estratégica de donde pronto seria nuevamente un campo de batalla. Misa le entrego el documento a Ryuzaky para que lo revisara, sabía que si había algo raro él lo descubriría, por muy testarudo y terco que fuera, confiaba en él. Ryuzaky lo empezó a leer a velocidad sorprendente, seguido de eso entro a internet y empezó a teclear. Después de unos minutos Ryuzaky le devolvió el contrato a Misa.
-No lo aceptes. La persona que te ofrece el contrato tiene historial de ser un playboy y tener negocios sucios en Londres. La fiesta es solo una pantalla igual que la sesión de fotos. Según investigue en la lista de invitados hay varios artistas mundialmente conocidos, pero según la prensa londinense, dichas fiestas se usan para cubrir el negocio de trata de blancas. El invitar a un modelo que no es muy conocida por allá taparía el movimiento con las chicas y así tener un respaldo de que las chicas o son modelos o apenas inician su carrera en alguna parte del mundo.- Todo lo dijo revisando de nueva cuenta sus papeles y firmando, sin dejar de lado su característico modo de sentarse.
Misa no se esperaba ese tipo de información. Y siendo sincera consigo misma no sabía si creerle o no. Inmediatamente se abofeteo mentalmente, su novio no jugaría con algo como eso y acto seguido se aterro, aprovechando la chimenea de la sala la encendió y acto seguido arrogo los papeles al fuego. Jamás se hubiera imaginado que los empresarios hicieran esas fiestas para algo como eso. ¿A cuántas fiestas asistió en donde se llevaban a cabo ese tipo de movimientos? De solo imaginárselo le daban escalofríos. Meditando todo eso llego a la conclusión de que si en un futuro tenía alguna duda, le pediría ayuda a Ryuzaky.
Elle vio todo el movimiento que ella hizo con los papeles, afortunadamente le pidió revisarlos, si ella lo hubiera aceptado se hubiera metido en problemas. No sabía cómo su representante podía ser tan tonta para no darse cuenta de esas cosas. Ya vería el modo de asesorar a Misa con sus propuestas de trabajo y contratos.
-¿Te diste cuenta de eso con tan solo leerlo y hurgarlo en Internet?- Le pregunto Misa viendo por la enorme ventana de la sala como el día empezaba a nublarse. Aunque él le ayudo aún se encontraba molesta por la discusión de hace un rato y ahora más por el modo en el que Elle la llamo.
-Algo así, al estar a veces días enteros sumidos en papeles aprendes a hallar los huecos y movimientos sucios en ellos. Pero la verdad la mayor información la encontré ingresando en su página y hackeando su computadora.- Le dijo Ryuzaky aun sin despegar los ojos de los papeles.
-A veces me asustan. Todos ustedes. Pareciera con son una especie de detectives que salvan al mundo en la oscuridad de sus habitaciones.- Misa estaba viendo directamente ahora a Ryuzaky, pero este aunque sentía este su mirada sobre él no levantaba la vista.
-Solo somos buenos en esto Amane, no es para exagerar.- Y ahí estaba de nuevo y esta vez Misa no se quedaría callada. Se dirigió hacia el escritorio en donde estaba y lo voltio de manera un poco brusca.
-¿Ahora soy Amane y no Misa? ¿Qué es lo que te pasa?- Misa estaba realmente exaltada y Elle pudo verlo en sus ojos. Sentía que de estos salían chispas debido a la ira de la modelo, pero el aun quería jugar un poco más.
-No sé a qué te refieres Amane.- Elle se llevó su pulgar a la boca y empezó a morderlo. Ante lo dicho por Ryuzaky Misa fingió calma y se alejó de él.
Tomo su bolso y saco de ahí su celular. Ordeno los contratos que estaba en el piso y los coloco sobre el escritorio de Ryuzaky, acto seguido se puso sus zapatos y marco un número telefónico. Espero que contestaran del otro lado mientras cargaba sus papeles y se dirigía a la puerta.
En la biblioteca de mansión se encontraban más que aburridos los jóvenes Lawliet. Mello se encontraba haciendo compras en internet, Matt tratando de pasar de nivel en su consola portátil y Near estaba construyendo la Torre de Taipéi con legos. Cada uno sumido en su mundo, habían terminado ya hace un buen rato sus deberes, pero no querían interrumpir lo que sea que estuviera haciendo el mayor. Hasta que unos gritos en la sala los hizo mirarse entre sí y decidir salir a la sala para ver qué era lo que estaba pasando.
Al salir la imagen era un tanto desconcertante. Misa y Ryuzaky estaban peleando por un celular mientras papeles se encontraban regados a los pies de ella junto a su bolso. Misa tenía una mirada que podría atravesar cualquier cosa mientras Ryuzaky seguí con su cara de nada, pero que en sus ojos se veían de diferente manera, en ellos había diversión y al parecer un poco de culpa. Una mezcla realmente rara, pero bueno, todo en Ryuzaky y en ellos mismos era raro.
-¡Regrésame mi celular! Llamare al taxi para que venga por mí ya que a ti al parecer te da lo mismo si estoy o no aquí.- Misa le gritaba a Ryuzaky mientras que con uno de sus pies azotaba el piso, una mano en su cintura mientras que la otra la tenía extendida hacia Ryuzaky.
-No confió en los taxis. Podría pasarte algo. Además ¿qué te ha dado a entender que me de igual tu presencia aquí?- A pesar que estaba jugando con fuego, Ryuzaky aun quería provocar un poco a Misa. Hasta que a ella se le ocurrió algo, no era el único que podría jugar "haber quien hacia enojar más a quien."
Se acercó lentamente a él con una mirada de inocencia fingida. Los más chicos aunque no tenían mucha experiencia con chicas sabían que en la mirada de Misa había un plan malévolo y Ryuzaky no era la excepción, presentía lo mismo y sabía que lo que Misa hiciera o dijera no le iba a gustar, casi se estaba arrepintiendo de haberla hecho enojar. Solo esperaba que las cosas no se salieran de control.
-¿Podrías devolverme mi celular? Recuerda que mañana tengo una cita importante y no puedo faltar. Promesas son promesas.- Splashhh, balde de agua fría para Ryuzaky. Justamente como todo había empezado Misa lo estaba terminando, aunque los chicos no sabían del pleito que tuvieron anteriormente, sabían que la visita a la casa Yagami no tenía nada contento a su hermano mayor. Así que solo se dedicaron a observar como Misa sonreía a Ryuzaky y como él tenía el ceño fruncido.
-Y bien, ¿me darás mi celular? por favor.- Misa tenía sus manos hacia atrás entrelazadas y disfrutando de su victoria al observar el, ahora rostro enfurecido de Ryuzaky.
Bien, si se arrepentía de pasarse de la raya en hacerla enojar, pero no se lo demostraría. Tenía orgullo después de todo, pero más que nada odiaba perder, no importa que fuera su novia el contrincante. Pero no pensó que lo que fuera a decir empeorara las cosas.
-Tal parece que te urge ir a casa de Yagami Light.- Le dijo entregándole su celular. Hasta los chicos se dieron cuenta que lo que dijo era un error garrafal.
Misa al principio abrió sus ojos por la sorpresa, no pensó que Ryuzaky le dijera algo como eso. Sus ojos empezaron a cristalizarse, tomo su celular y empezó a recoger sus cosas. Cuando termino dio media vuelta y marco un conocido número de taxis. Ryuzaky no se dio cuenta de lo que hizo y tampoco se dio cuenta que Misa estaba derramando unas lágrimas mientras esperaba que contestaran a otro lado de la línea. Pero no espero que su celular fuera nuevamente arrebatado y cuando apenas iba a reclamar vio que en esta ocasión no era Ryuzaky quien se lo quitaba sino el más pequeño de la casa, Near.
-Misa-san no puede irse.- Fue la simple escueta respuesta de Near mientras cerraba su celular. Cuando ella voltio hacia Near, Ryuzaky se dio cuenta de las lágrimas que caían por sus mejillas.
-Tengo que irme Near, después vendré ¿De acuerdo?- Le dijo Misa a Near pidiéndole su celular.
-No es por eso Misa-san, es que se acerca una tormenta.- Le dijo a Misa y volteo para la ventana y ella lo imito- ¿Estas segura que quieres irte ahora? Por lo que parece va a durar toda la noche, te recomiendo que mejor te quedes aquí.- Dicho esto le entrego su celular y se alejaba de nueva cuenta a la biblioteca mientras ella todavía miraba por la enorme ventana.
Ryuzaky aún seguía en su lugar pero observando a Misa, quería disculparse pero no sabía cómo. Además estaba el hecho de la tormenta, después de que se hicieron novios Misa les conto a todos algo muy privado y personal a todos los de la familia. Y ahora ellos sabían por qué Misa temía, no más bien, porque Misa le aterraba las tormentas.
Flashback
Al llegar a la mansión Lawliet fue Matt en recibir a Misa con un fuerte abrazo.
-Yo pensé que el envidioso de mi primo no te traería a casa.- Aunque a Ryuzaky no le gusto el modo de hablar de Matt para con él tampoco dijo nada. No fue hasta que Matt se dio cuenta que venían tomados de la mano.- ¿Porque viene así?- señalo directamente sus manos entrelazadas.
-Porque Ryuzaky me pidió ser su novia y yo acepte.- Misa estaba muy feliz y no tenía por qué ocultarlo.
Matt regreso su mirada hacia su primo el cual le regresaba también la mirada. Y solo se le lanzo a los brazos a Elle haciendo que este se soltara del agarre de Misa.
-Matt vas a provocar una caída de los dos.- Como pudo mantuvo el equilibrio y cuando Matt se retiró vio lágrimas falsas en el rostro de su primo.
-Muchas felicidades a los dos y gracias Ryuzaky. Ahora que ya son novios podre ver a Misa más seguido.- La susodicha solo le sonrió a Matt. Todo le resultaba muy cómico, era inevitable para ella no sentirse a gusto en esa casa. Solo esperaba que los demás reaccionaran bien a la situación.
-Y yo que pensé que decías eso desinteresadamente.- Le dijo Ryuzaky a su primo.
-Bienvenida señorita Amane, ¿gusta algo para tomar?- Wattari se encontraba también muy feliz por su hijo.
-Hola Wattari-san, y si, le tomare la oferta- Se llevó su pulgar a la barbilla meditando su pedido- ¡Te helado!
-En seguida se lo traigo- Y dicho eso salió rumbo a la cocina.
-¿Dónde están los demás Matt?- Le pregunto Ryuzaky a su primo.
-En la biblioteca, te estábamos esperando. En una media hora más la comida va estar lista ¿Te quedaras Misa?
-Todo el día. Estoy de vacaciones y no hay nada mejor, que no hacer nada.- Le dijo a Matt, justo en ese momento salían de la biblioteca Near y Mello. En cuanto vieron a su hermano en compañía de Misa Mello sonrió.
-¿Ya son novios verdad?- Les pregunto Mello a los dos.
-Si- Fue la simple respuesta de Ryuzaky el cual ya se había quitado los tenis y sentado en el sillón, mientras Misa se sentaba en el suelo muy interesada en un rompecabezas que estaba allí a medio armar.
-Es mío- Le contesto Near a Misa a su no echa pregunta, se acercó a ella, y se sentó en un lado de su rompecabezas. Los demás en la sala miraban la escena un poco expectantes.
-Me gustan muchos los rompecabezas ¿Puedo ayudarte? En mi pequeño departamento tengo uno que ocupa toda una pared.- Misa se sentó en el lado opuesto a donde estaba Near.
-No tengo ningún problema con eso.- Le contesto y empezó a buscar las piezas para armar, los demás veían un poco impresionados a Near ya que no dejaba que nadie tocara sus cosas, ni siquiera su adorado hermano mayor.- ¿Por qué tienes un rompecabezas tan grande?- Pregunto Near sin dejar de hacer su trabajo.
Misa puso una mirada un tanto triste y esbozo media sonrisa- No tenía mucho que hacer en el hospital psiquiátrico en el que me internaron.- Se lo dijo sin dejar de armar el rompecabezas.
Todos los presentes se quedaron de piedra ante la confesión o anécdota de Misa, incluso Near dejo de hacer lo que estaba haciendo para dirigir su mirada hacia ella.
-Ryuzaky me ha contado por lo que pasaron, el "accidente" de sus padres y el porqué de sus falsos nombres. Yo también quisiera compartirles algo mío. Es algo que nadie sabe a excepción del policía encargado del caso de mis padres, de ahí en mas no hay nadie que lo sepa.
-Misa eso no es necesario. No por el hecho de yo haberte contado algo nuestro quiere decir que tú tienes que hacer lo mismo.- Le dijo Ryuzaky aun sentado en el sillón y con sus manos sobre sus rodillas.
-Lo hago porque quiero. Tengo muchos años queriéndole contar a alguien esto y por fin encontré personas dignas de mi confianza.- Le contesto Misa con su rostro alegre. No tenía ninguna duda de lo que iba a hacer. Si podía confiar en Ryuzaky, también podría hacerlo con esos chicos.- ¿Quieren escuchar?- Les pregunto a todos en la sala y ellos contestaron de manera afirmativa con un movimiento de cabeza.
-Pues verán, ya saben la tragedia por la que pase, en todos los noticieros se dio a conocer el asesinato de mis padres, fue un caso bastante sonado, pero hubo cierta información que se cambió y otra que se ocultó para no obstruir las investigaciones del caso. Principalmente lo que se cambio fue que dijeron que yo llegaba de la escuela cuando eso paso, pues la verdad no fue así. Salí de la secundaria a las cinco de la tarde y había quedado con unas amigas fuera de mi casa que nos veríamos temprano para irnos juntas a la escuela, cuando entre a la casa mi padre ya se encontraba ahí, estaba un poco raro, papá jamás llegaba temprano, ni siquiera en mi cumpleaños, y mamá estaba en las mismas condiciones. Llegue y los salude, preferí no preguntarles nada y dirigirme a mi habitación para bañarme y hacer los deberes.- Al llegar a ese punto Misa paro un poco el relato y veía sin mirar fijamente las piezas del rompecabezas.- Cuando iba a empezar a alistar mi ropa para el baño escuche que tocaron la puerta y papá abrió, eso se me hizo muy raro, papá era hijo único y mi madre también, no recibíamos visitamos muy a menudo. Después de unos segundos mi madre entro a toda prisa a mi habitación y me dijo que entrara al armario, que por nada del mundo saliera hasta que ella o papá me lo dijeran. Yo entre en pánico y le pregunte qué era lo que pasaba, ella solo me dijo que todo estaba bien, que solo era por precaución. Me dijo "Cállate y no hagas ni un solo ruido, escuches lo que escuches no hagas un solo ruido", me hizo prometérselo por ella. Me beso la frente y salió de mi habitación, cerro el armario por fuera, recuerdo que por el miedo tome mi mochila sin querer, después escuche gritos y que le preguntaban a mi padre por unos papeles, hasta la fecha no sé de qué papeles hablaban. Después de eso escuche el grito de papá, segundos después el de mi mamá, de ahí en adelante solo silencio. Escuche que alguien movía cosas pero yo estaba paralizada y con un a mano tapando mi boca para no hacer ningún ruido, recuerdo que mordí mi labio tan fuerte que cuando sentí humedad en mi mano pensé que eran mis lágrimas, pero era la sangre que brotaba de mis labios, sin querer me mordí tan fuerte que yo misma me lastime. Recuerdo que ese día estaba realmente soleado, necesitaba usar mi mano para tapar un poco el reflejo del sol sobre mis ojos, y cuando ese hombre salió de la casa, o al menos eso recuerdo, un trueno hizo retumbar todas las ventanas de la casa y después una lluvia casi ensordecedora cayó. Cuando pude percibir que no había nadie en la casa di una patada en la puerta del armario y salí de ahí, aun no era consiente que tenía mi maletín en mi mano. Baje lentamente las escaleras y esperaba ver a mi madre o padre regañarme porque no obedecer las órdenes de mama de no salir, aunque muy en el fondo sabía que eso no pasaría. Cuando me dirigí hacia la cocina vi los cuerpos de papá y mamá en un enorme charco de sangre, recuerdo que grite tan fuerte que me dolió demasiado la garganta y después nada salió de ella. Un trueno cayó muy cerca de la casa y ocasiono que la luz se fuera, después a la señora Ayame tomándome de los hombros pero yo no podía dejar de ver la escena en donde mis padres estaban en el suelo. Después de eso solo las ambulancias y las patrullas, preguntas de todos hacia mí, de los socorristas, de mis vecinos, de los policías y la prensa. Lo que si recuerdo bien es que cada que escuchaba un estruendo empezaba a gritar por mis padres, por eso decidieron internarme en un psiquiátrico además para evitar que la o las personas que le hicieron eso a mis padres me hicieran daño a mí. Después de mucho tiempo, o al menos así lo fue para mí salí de ahí. Y también desde entonces le temo a las tormentas.- La mirada de Misa estaba sobre las piezas del rompecabezas y lágrimas resbalaban por su rostro. En cuanto se dio cuenta de esto las limpio delicadamente y paseo su vista por los presentes.
Matt y Mello tenían la vista en el rompecabezas, quizás recordando un poco a su propia tragedia, Near la miraba fijamente igual que Ryuzaky.
-Siento mucho por lo que pasaste Misa. La verdad no entiendo cómo fue todo eso para ti.- Le dedico Ryuzaky un semi sonrisa. Misa sabía que Ryuzaky no era muy efusivo y también sabía que no le sonreía a cualquiera, además no veía correcto que el la abrazara para reconfortarla estando ahí los chicos presentes.
-Les agradezco a todos que me hayan escuchado. Hace tiempo que necesitaba desahogarme.- Un poco más calmada empezó a ayudar a Near a armar el rompecabezas.
-Disculpa que pregunte esto Amane-san, ¿pero después que salió de la clínica no hubo noticias de la persona que le hizo esto a sus padres?- Mello parcia realmente intrigado, se le hacía muy curioso. Quizás el asesino no creyó necesario regresar por ella. Ya que según lo menciono Misa, no sabía que eran lo que buscaban.
-Según lo que me dijo quien llevaba el caso, no hubo rastro de él. Mi padre era contador, pero en la investigación no salió absolutamente nada sospechoso y mi madre no trabajaba en oficinas, a ella le gustaban las flores y trabajaba en una florería. Aun hoy me pregunto que buscaba ese hombre- Le contesto a su pregunta mirándolo, supuso que era normal la curiosidad en una situación como esa. Y no se sentía mal el contestar su pregunta.
-¿No viste nada mientras estabas en el armario? ¿No entro a tu recamara?- Esta vez fue el mismo Ryuzaky quien realizo las preguntas. Mirando al techo y con su pulgar en la boca.
-El entro a mi habitación, pero por más extraño que suene no pude ver nada por las rendijas, ni siquiera hizo ruido, solo vi sombras y nada más.- Misa trataba de nuevo de recordar algo, pero ocurría lo mismo de siempre, solo lagunas mentales y nada más
-¿No has pensado en recurrir a la hipnosis?- Esta vez fue Near quien pregunto.
-Lo intente una vez, pero solo logre el no dormir una semana debido a las constantes pesadillas.- Fue lo que contesto Misa al pequeño Lawliet.
-Bueno, creo que es hora de dejar recuerdos tristes ¿no lo creen?- todos asintieron en silencio por lo dicho por Wattari.
Fin flashback
Misa aun miraba hacia el enorme ventanal de la mansión viendo como la tormenta avanzaba hacia donde estaba ubicada la casa. Y Ryuzaky la observaba a ella, no quería verla más tiempo en ese estado, así que sin que ella se diera cuenta la abrazo por detrás y escondió su rostro en el hueco del cuello de Misa. Ella ante esta reacción por parte de su novio se sobre salto al principio, pero después respondió el abrazo y se volteo hacia él.
-No quería herir de ninguna manera tus sentimientos. Debí darme cuenta que me estaba pasando. Prometo no volver hacerlo, al menos me mediré la próxima vez. Y siendo sincero te vez también muy linda con tu rostro haciendo muecas debido a tu enojo.- Se disculpó-defendió Ryuzaky con Misa. Ella solo le sonrió y después lo beso.
-¿Podrías acompañarme a mi departamento por ropa para dormir? Le dijo pasando sus brazos por detrás de la cabeza de Ryuzaky y él abrazándola por la cintura.
-No tienes por qué pedirlo.- Se dirigieron hacia la entrada y avisaron a Wattari de su salida rumbo al departamento de la modelo. No tardaron nada y regresaron con una pequeña maleta de la idol.
Wattari le anuncio que la cena estaba lista y los chicos en ella esperándolos. Ambos se dirigieron al comedor donde todo se desenvolvió de manera natural y divertida. Elle les anuncio que Misa se quedaría unos días en la mansión, ya que la amenaza de tormentas duraría al menos tres días. Matt estaba encantado con la noticia, Mello y Near intercambiaron miradas de confidencia. Todo iba bien en la cena hasta que un rayo cayó cercas de la mansión y ocasionó un apagón. Misa debido a esto soltó un grito y busco la mano de Ryuzaky en la oscuridad.
-Misa todo está bien, la mansión cuenta con generador y en cualquier momento se encenderá.- Trato de tranquilizarla Ryuzaky quien también buscaba su mano para evitar que se sobresaltara mas.- ¿Chicos, están bien?- Pregunto por sus hermanos.
-Si
-Si
-No- ese fue Matt.
-¿Qué te paso Matt?- Quiso saber Misa.
-Cuando gritaste me asustaste y ahora tengo cereal en la cara y mi camisa.- En cuanto termino la oración las luces se volvieron a encender dejando ver una imagen bastante cómica de Matt embarrado por todas partes de cereal. El primero en reír fue Mello que lo tenía a un lado y por causa de la risa el cereal que estaba comiendo salió disparado a la cara de Matt embarrándolo aún más. Misa y Ryuzaky miraban la escena con ganas de echarse a reír. Misa lo evitaba para no hacer sentir peor a Matt y Ryuzaky, bueno, él no era de reír mucho, pero no por eso no lo encontraba cómico.
-Jajajajajaja jajajajajajaja no te muevas.- Le pidió Mello a su primo y después saco su celular para tomar una foto para la posteridad.
-¿Qué crees que estás haciendo?- Le espetó a su primo el agraviado más que molesto por lo que haría Mello.
-Tu qué crees, algún día si llegas a tener novia se la enseñara para dejarte en ridículo o te chantajeare con ella. Las posibilidades son infinitas.- Le contestaba Mello a su primo.
Sin que nadie se diera cuenta Near intentaba salir del comedor sin ser visto, sin embargo Wattari que iba entrando si lo vio y salió a su encuentro un poco preocupado.
-Joven Near ¿Qué fue lo que le paso?- Con esta pregunta por parte del mayordomo todos voltearon hacia él y el pequeño se encogió un poco de hombros imaginando que ya todo el mundo tenía su mirada puesta sobre el.- ¿Cómo fue que se le cayó el cereal encima. Usted siempre es muy cuidadoso.
-jajajajaja jajajajaja jajajajaja no sé qué he hecho bien en esta vida para que me compense de esta manera.- Y dicho esto Mello también tomo una foto de Near embarrado de cereal.
-Si yo fuera tú me desharía de esa foto Mello. Solo diré estas palabras. Vacaciones, bañador, cangrejo, pellizco y dolor.- Y diciendo esto volteo hacia su hermano que ponía cara de espanto y acto seguido borraba la fotografía un poco hastiado por no poder dejarlo en ridículo. Habían pasado ya cerca de 5 años en donde fueron a vacacionar a la playa y un cangrejo "pesco" sus zonas intimas y para rematar Near había decidido estrenar su nuevo celular tomando una foto en ese preciso momento. Aun no sabía dónde guardaba esa fotografía y tenía que averiguarlo, no podía jugarle una broma a su pequeño hermano sin la amenaza de ventilar esa vergonzosa imagen.
-¿Siempre hacen eso?- Pregunto Misa a su novio.
-Sí, es la manera que tenemos de pasar tiempo de calidad.- Le contesto y le dedico una muy ligera, casi imperceptible sonrisa.
Después de eso y de que los chicos se asearan y todos cambiaran sus ropas por pijamas, se reunieron en la sala de nueva cuenta para tomar una taza de chocolate caliente. La pijama de Mello consistía en unos shorts rojos y camisa negra de algodón. El de Matt era todo en un short azul fuerte y la camisa igual, solo que en las mangas el color pasaba a ser azul cielo, Near su típica pijama blanca pero un poco más holgada. Elle llevaba pantaloncillos negros holgados y una camisa del mismo color un poco menos holgada que su ropa normal y de resaque. Solo esperaban que llegara Misa para tomar todos juntos el chocolate. Costumbre que Elle les inculcaba de esperar siempre a las damas igual que lo hacia su padre. Cuando Mello iba a protestar por la tardanza de Misa escucharon unos pasos en las escaleras. Misa venia bajando con un pijama con pantaloncillos que llegaban debajo de la rodilla color rojo y una camisetilla de tirantes en negro, para tapar un poco de piel traía una bata de color negro echa de un material muy ligero.
-Siento mucho si tarde pero al no estar acostumbrada a un espacio tan grande me volví torpe de repente.- Se excusaba Misa con una mano atrás de su cabeza y otra atrás en su espalda baja.
-Definitivamente te odio Ryuzaky.- Le dijo Matt a su primo debido a los "celos" de que ahora esa hermosa chica en pijama podría pasar la noche con él, aunque lo dudaba, ya que la misma Misa pidió un cuatro aparte.
-Puedo vivir con eso.- Le contesto a su primo y pidiéndole a Misa se sentara a su lado. Tenía que aceptar que ver a Misa con esa pijama lo había descolocado un poco, se veía reamente hermosa y más con su cabello totalmente suelto y esa sonrisa sincera que siempre les regalaba. Cuando todos ya estaban reunidos Wattari junto con el chef de la casa y los demás asistentes de él se despidieron y les desearon buena noches, así que solo quedaron los hermanos y la modelo.
Aunque realmente no había una plática en específico, ya que charlaban de un poco de todo, Misa se dio cuenta que lo que los chicos querían era que no pusiera mucha atención a la tormenta que estaba afuera. Y tenía que aceptar que si se hubiera quedado en su departamento ahora mismo estuviera echa un ovillo en el baño y sin poder dormir. Y esto fue un gesto que siempre se quedaría guardado en su memoria y en su corazón. Esos chicos le estaban robando el corazón sin proponérselo. En medio de la plática dejo de escucharlos y solo veía como reían, se enojaban o solo comentaban, Ryuzaky también estaba aportando en la conversación, voltio hacia él y no pudo evitar detallar todo en su rostro. Sus lindos ojos negros como la noche, ese cabello desordenado y que caía libremente y por donde le daba gana, su piel pálida y varonil, esos labios que no había podido dejar de probarlos una y otra vez desde su primer beso. Y aunque para muchas chicas las ojeras eran antiestéticas, para ella le resultaban encantadoras y no se podía imaginar sin ellas a su novio. Aunque su postura al sentarse aun la incomodaba sabía que no podía cambiarlo, al fin y al cabo así se había enamorado de él. ¡Esperen! Enamorado. ¿Se había enamorado? Y con eso en su cabeza, su corazón le contesto, porque en cuanto esa palabra se formó en su cerebro su corazón empezó a bombear rápidamente sangre. Y sonrió, no podía evitarlo más. Estaba enamorada de Elle Lawliet y eso la hacía enormemente feliz. Se prometió poner de su parte para hacerlo feliz. Y quien sabes y más adelante él podría corresponder a sus sentimientos.
Aun observando a su novio Misa fue cerrando sin poder evitarlo sus ojos, entrando así al maravilloso mundo de los sueños. Cuando Ryuzaky noto un peso extra en su hombro vio como Misa ya se encontraba profundamente dormida. Sus hermanos también se dieron cuenta y vieron esto como una señal de lo tarde que era, aunque podían desvelarse mas no querían mortificar a su hermano. Ryuzaky cargo a Misa estilo nupcial y emprendió el camino rumbo a la habitación temporal de ella seguido de sus hermanos, solo que ellos se dirigieron a sus respectivas habitaciones. Al ingresar a la habitación recostó a su novia en la mullida cama y la cobijo, cuando beso su frente para desearle buenas noches se detuvo observando su rostro y se arrodillo a un lado de la cama.
-Sabes Misa, mamá solía decirme que las almas antes de nacer están juntas y cuando vienen a este mundo se separan y tratan de buscar a su otra mitad en esta vida, para que, cuando se reencuentren no se separen nunca más. Desde que te vi, me di cuenta que tú eras mi mitad perdida, te amé desde antes de nacer y sin saberlo. Te prometo que me esforzare para que correspondas a mis sentimientos Amane Misa. Que tengas dulces sueños.- Después de hablarle en susurros le dio un beso en su mejilla, se puso de pie y encendió la lámpara de la mesita de noche para evitar que se asustara si despertaba en la madrugada. Al salir de la habitación se dirigió a su habitación y se acostó en su cama mirando hacia el techo.
-Ella es mamá. Esta vez no estoy equivocado. Es la indicada.- Cuando dijo esto el cerro sus ojos y también entro en un sueño profundo, solo esperaba no soñar con el día que sus padres murieron. Aun recordaba como Wattari les dijo la noticia. Él era muy apegado a sus padres, pero sobre todo a su madre, ese era el motivo por el cual sufría de esas ojeras, aun no superaba esa perdida.
A la mañana siguiente todos se encontraban desayunando en la mansión, en pijamas, la tormenta estuvo tan fuerte que no los dejo dormir del todo bien. Aun así trataban de animarse unos a otros.
.- ¿Ryuzaky?- Misa se encontraba viendo su almuerzo pero sin comerlo.
-Dime Misa- Elle se encontraba revisando unos papeles y comiendo una tarta de fresa.
-¿Podrías preguntarle a Light a qué horas podría ir a su casa para la reunión con las chicas?- Volteo a verlo disimuladamente. Elle al escuchar la pregunta de su novia dejo de hacer lo que estaba viendo para encontrar su mirada.
-Iré contigo. Light es muy amigo mío, eso quiere decir que lo conozco bien, y por eso puedo decirte que no desaprovechara ninguna oportunidad para intentar algo contigo Misa.- Puso de nueva cuenta su mirar en los papeles que revisaba.
-Por mi está bien Ryuzaky.- Le dijo Misa con una gran sonrisa.
-Lamento decirle joven Elle, que eso no podrá ser. No olvide que tiene una junta urgente en la empresa.- Aunque no quería poner entre la espada y la pared a Ryuzaky, tenía que informarle de esa junta. Necesitaban de su presencia ahí.
-¿No puedes posponerla?- Su día estaba empezando no muy bien para Elle.
-Lamento decirle que no. El consejo de la empresa y los socios lo quieren ver ahí- Wattari sabía que ahora Ryuzaky estaría pensando en todas las probabilidades a mil por hora en su cerebro.
-¿Y nosotros que aremos?- Fue la pregunta echa por Mello. No querían estar todo el día aburridos viéndose las caras.
-Vienen conmigo. Misa te pediré que tengas mucho cuidado cuando estés en la casa de los Yagami, cualquier cosa que veas mal infórmamelo, yo mandare a alguien por ti. Ahora supongo que ustedes tendrán la duda de porque ir conmigo, pues más o menos a su edad empecé a involucrarme en la empresa y creo que es hora que lo hagan ustedes. Ya que aún no toman una decisión con respecto a que hacer o donde estudiar es mejor mantenerlos ocupados para que no se metan en problemas.- Lawliet se mordía como siempre su pulgar viéndola todos los presentes. Más pareciera que estuviera dando órdenes que platicando con ellos.
Todos asintieron, unos a regañadientes, dígase Misa y Mello, ella porque su novio la hacía sentir como una niña pequeña que no sabía cuidarse y Mello más que fastidiado pensando en que pasara sus horas viendo documentos y documentos, él no quería hacerse cargo de la empresa familiar, él ya tenía sus planes, aunque aún no se los comentaba a su hermano, pero sabía que Near podría hacerse en un fututo cargo de su parte, aunque le jodiera admitirlo sabía muy bien de las capacidades de su enano hermano, aunque jamás de los jamases se lo diría.
Después de que Elle hablara con Light y quedara de llevar a Misa a mediodía todos se fueron a asearse, Misa ya tenía planeado su conjunto y sabría que Ryuzaky estaría más que complacido. Una hora después ella ya se encontraba lista y el resto la estaba esperando, cuando la vieron bajar por las escaleras a todos se les formo una sonrisa al ver su "vestuario" para ese día y Elle no podía estar más que feliz. Misa traía puesta una blusa color blanco de manga corta y cuello en V ajustada, unos jeans de mezclilla desgastados con ranuras que dejaban ver un poco sus piernas, sin exagerar mucho, unos tenis tipo convers color blancos, maquillaje ligero y una coleta dejando unos cuantos mechones fuera de manera desordenada que la hacía ver realmente sexy. El conjunto lo había escogido un día antes para esa fecha, la idea era clara, "aunque no estés a mi lado pienso en ti". Ya todos en el auto la primera parada seria la casa de los Yagami, donde un castaño ya los esperaba afuera.
Cuando Light vio llegar el auto de los Lawliet tuvo que fingir una sonrisa, supuso que su amigo no se lo pondría fácil y bajaría con Misa a la fiesta dada por su hermana, pero al abrir la puerta del auto vio a los demás integrantes de la familia. Elle encamino a Misa a la puerta y ahí se despidieron de beso, Misa le dijo que le llamaría cuando todo terminara para que mandara por ella en dado caso que él aun no terminara en la empresa. Con eso Elle se marchó y Light sonrió para sus adentros.
-Las chicas ya están adentro Misa. Les pedí dejar sus celulares en la entrada y ya los escondí, para evitar tener una horda de chicas fuera de la casa. Hasta mi madre está en suspenso, Sayu me hizo prometer que no le diría a nadie que vendrías, ni siquiera nuestros padres. Estaba tan emocionada que le ayudo a limpiar toda la casa. Cosa que jamás hace.- Le platicaba Light caminando a la entrada de su casa, pero disimuladamente veía cómo iba ella vestida, una versión femenina de su querido amigo.
-Yo también estoy emocionada. Nunca he hecho algo como esto y a decir verdad me siento un poco mal, siento que dejo muy fuera de mi alcance a mis fanáticos, tratare de hacer algo como esto más seguido, pero sin cámaras, ya sabes, ellos creen que solo lo hacemos por publicidad.- Misa y Light ya estaba frente a la puerta del jardín en donde se encontraban las chicas.
-Tranquila que no comen.- Le dijo Light a ella viendo cómo se estaba poniendo nerviosa.
-Espera un poco, todavía no abras- Tomo un suspiro y trato de poner su mejor sonrisa. Después pensó que no estaba frente a las cámaras, solo eran unas chicas fanáticas suyas.
Light la observaba meditando, así que decidió hacerle un poco de platica para distraerla y hacer que se relajara.- ¿Dormiste bien anoche? La tormenta estuvo un poco fuerte.
-A decir verdad, dormí mejor que otras veces, supongo que al no estar sola en la mansión ayudo mucho.- Misa aun veía la reja de madera que era la puerta del patio. No pudo ver la cara de Light cuando dijo esa oración y sin más entro al jardín empujando ella misma la puerta.
Light estaba más que sorprendido, sabía que había escuchado bien, Misa no vivía en una mansión, ella tenía su departamento, el sabia donde, su trabajo le consto averiguarlo, eso quería decir que había dormido en la mansión Lawliet ¿los chicos lo sabían? Era obvio que sí, ellos venían en el auto ¿Tanto estaba avanzando su relación con Elle? Soltó una pequeña carcajada y sus ojos se afilaron un poco. Eso no importaba, Misa misma le había dado armas para hacer que ella se desilusionara de Elle. Ella odia las mentiras y Elle le estaba mintiendo ¿Ocultar cosas también es mentir no? Él tenía su oportunidad justo cuando esa dichosa fiesta de su hermana terminara.
Misa se encontraba más que contenta con todas esas niñas alrededor de ella, haciendo todo tipo de preguntas, apenas tenía una hora ahí y sentía que era más agotador que una sesión de fotos. La mamá de Light era en verdad muy amable y Light mismo no la había molestado para nada, estaba muy feliz, es verdad que no le gustaba para novio pero eso no quería decir que no pudieran ser amigos, ella tenía toda la intención de que así fuera. No quería que su novio se distanciara de su único amigo, según el mismo Elle se lo dijo. Así estaba su cerebro, la verdad todo esos sentires en esos momentos la mareaban un poco, una horas más y ella anuncio que solo podría estar otro rato ya que tenía unos pendientes, las chicas se lamentaban con Sayu por no poder hablarle a las demás para que fueran a ver a Misa. Así que sin previo aviso Light bajo con una cámara instantánea y pidió permiso a Misa si podría tomarle fotos con las chicas, así ellas tendría su prueba que estuvieron platicando con Misa Amane, y ella a gradeció mucho el gesto de Light y acepto gustosa. Cada una tuvo su oportunidad y Misa después les autografiaba las fotos, hasta la mama de Sayu y Light se tomó varias fotos con ella ¿Cada cuando un famoso va a tu casa?*
Después de un rato Misa ya se encontraba muy agotada y los Yagami se dieron cuenta, así que le pidieron a las chicas que la dejaran descansar un rato, algunas de ellas se fueron a sus casas un poco tristes porque ya no podrían estar con su idol pero también muy contentas porque la conocieron y se tomaron una foto con ella. El Lunes muchas se morirían de la envidia porque ellas, conocieron y platicaron con Misa-Misa.
-Mama iré a acompañar a unas chicas a su casa junto con Sayu.- Les anuncio Light a su madre.
-Claro hijo no te preocupes. Misa ¿Por qué no descansas un rato en el cuarto de Sayu?-Le dijo amablemente la señora a Misa.
-¡Claro que no! No quiero ser una molestia- Misa se puso un poco roja debido a los nervios.
-No me molesta Misa, mis amigas sí que te agotaron, te lo mereces.
-Además si llamas ahora a Ryuzaky lo más probable es que el aun no termine su junta y te quedaras dormida ahí. Solo descansa un poco y después lo llamas.- Misa sabía que Light tenía razón, los más probable es que se quedara dormida en cualquier silla o sillón y no quería hacerle pasar una vergüenza como esa a su novio y sus cuñados.
-De acuerdo, solo descansare un momento, la verdad si estoy un poco agotada.- Les agradeció por sus atenciones a todos ahí.
-Toma, seguro de tanto platicar has de estar sedienta. Te servirá también para relajarte en lo que descansas. Light le paso una botella de agua a Misa la cual abrió de inmediato y bebió. Después de que Misa se recostara en la cama de Sayu y sin darse cuenta se quedó profundamente dormida.
Mientras tanto Light iba por la calle con su hermana, mientras ella estaba platicando de como ahora sus amigas la querían más por ser amiga de Misa y el solo tenía una sonrisa triunfante en su rostro, seguro ahora en casa estaría una hermosa y bella modelo durmiendo profundamente debido a un ligero sedante que mezclo en su agua con una pequeña jeringa en la rosca de la botella, donde muy pocos se dan cuenta cuando abren las botellas, creen que solo con checar que no este roto el sello de la botella es suficiente, para él que era un genio, había otras maneras.
En cuanto llego a su casa Sayu quería ver a Misa, pero él le pidió la dejara descansar más, que mejor le ayudara a su mama con el desastre que dejaron sus amigas, a regañadientes Sayu acepto. Mientras tanto el subía a su habitación, cuando paso por la recamara de Sayu se detuvo y la abrió ligeramente viendo como Misa se encontraba en un profundo sueño, el solo sonrió y entro a la habitación cerrando tras de sí. Se sentó en la cama y empezó a acariciar con su dedo el rostro de Misa.
-No te are nada querida, solo quería admirarte sin que me rechazaras y esta era la única manera que encontré.- Pasaba su dedo índice por todo su rostro, eran caricias sutiles. Hace mucho que no lo hacía, el solo buscaba que las chicas lo complacieran y no al revés, la única ocasión en el que él se preocupó por complacer a su pareja fue cuando termino de enamorarse de una mujer de ojos color marrón casi rojos y pelo de un ligero tono violeta. Alejo ese imagen y se concentró en la chica acostada en esa cama- Tu nombre y el de ella se parecen pero por dentro son como la luz y la oscuridad, no fue mi intención enamorarme de la mujer de mi amigo Misa, pero ella te hechiza con sus ojos, no me estoy justificando, para nada, pero el único que puede entenderme es Elle, la ame tanto, que no me importaba ser solo su amante, pero me di cuenta que solo la quería para mí y Elle estorbaba, cuando se lo dije solo se rio de mí, me dejo y se consiguió otro amante. Era obvio que para ella Elle solo era dinero, pero aun así estoy seguro de que muy a su manera ella lo amaba, lo veía en su mirada, la misma mirada que tu pones al verlo "MICA".- Cuando Light se dio cuenta que la menciono se apartó de Misa de inmediato y tapo su boca con la mano y con la respiración un poco alterada. Regreso su mirada a Misa y se arrodillo frente a ella.- Los siento Misa, de verdad lo siento. No volverá a pasar lo prometo.- Y dando esa disculpa la beso delicadamente en los labios, un rose muy suave, pero un calor dentro de él empezó a crecer y sin ser consiente sus manos se acercaron su cintura y empezaron a subir por sus pechos masajeándolos delicadamente, mientras su otra mano acariciaban su rostro, subió a la cama para poder sentir mejor el cuerpo de Misa bajo de él, Ella sin ser muy consiente debido al sedante en el agua empezó a responder al beso entre sueños, ya con las rodillas a los costados de Misa empezó a subir su blusa y acariciar su vientre plano, sintió la piel de ella como si fuera de seda.
-Mmmm ahhh Elle.- Fue lo que salió de los labios de la modelo, era obvio que ella estaba imaginado a Elle en sus sueños.
Cuando Light escucho se detuvo y sonrió.- Por el momento pasare este agravio Misa, después será mi nombre el que pronuncies.- Sin decir más bajo de la cama y salió de la habitación viendo como Misa regresaba a su estado normal de sueño.
Mientras tanto en unas oficinas de un gran corporativo cierto azabache miraba de vez en cuando su teléfono esperando una llamada en especial. La junta ya había terminado, había resultado ser más estresante de lo que podía soportar pero el problema quedo resuelto y ahora se dirigían al auto, los chicos traían cara de fastidio igual que él. El teléfono en su bolsillo sonó y Elle sin mirar contesto.
-Me estabas preocupando, pensé que tardarías más, ya vamos para allá.- Contesto entrando al estacionamiento seguido de sus hermanos.
-No pensé que me extrañaras tanto Lawlipop.- Sonó una voz muy melosa detrás del teléfono.
-Mica.- Sus ojos mostraban una gran sorpresa, se detuvo abruptamente sosteniendo fuertemente su celular y no solo él estaba en shock, también los demás detuvieron su andar y voltearon a ver al muchacho con el teléfono. Al parecer el infierno abrió sus puertas y un demonio salió de él. Se avecinaba una tormenta y no precisamente en el cielo.
He aquí mi última actualización, y creo que será en un buen rato que vuelva a publicar. Muchas reparaciones en mi casa me tendrán un poco ocupada. Lo siento.
Espero que les haya gustado, por fin hizo su aparición la chica misteriosa y promete traer bastantes problemas a nuestra protagonista y nuestro panda preferido. Light mostro un poco de sentimientos en este capítulo, les adelanto que el próximo estará bastante movidito, según lo que me atrase será lo que escribiré, quizás lo haga más largo por compensación o sean tres capítulos seguidos. Aun no lo sé.
*Una anécdota que le paso a mi mama. Quizás algunos de ustedes conozcan a Omar Chaparro, conductor y comediante. Bueno verán, mi madre antes tenía una tienda de conveniencia o estanquillo. No sé cómo lo conozcan en sus países. Omar Chaparro estaba entregando un premio que se sacó una vecina de mi mamá en un concurso y decidió ir a comprar algo a la tienda de mi madre que estaba solo a unas casas de donde entrego el premio, mamá lo atendió como si fuera cualquier persona, salió de ahí Omar Chaparro y la gente se empezó a juntar fuera de la tienda, mi madre ni enterada hasta que se fue y pregunto quién era y días después se enteró de todo. Y yo me perdí de un autógrafo. Bueno esto le paso a mi mamá y aun y se lo echo en cara jajajajaja amo a mi madre.
