Capitulo 6

"La Llamada Que Todo Lo Cambio"

"¿Hola?" Dijo Akane muy contenta

"¿Habla Akane Tendo?" dijo la persona en la otra línea

"Si, soy Akane" contesto algo preocupada por la seriedad en que habían dicho su nombre poco a poco borrándose la sonrisa de su rostro

"Sucedió una tragedia" dijo la otra voz

Solo las sirenas de las patrullas que se retiraban podían ser escuchadas cuando Akane estacionaba su automóvil, la persona que le había llamado no quiso decirle que pasaba solo le dio una dirección a la que debía presentarse.

Akane apurada salió de su auto y se dirigió a la estación de policía

"Cloc cloc, cloc cloc"

El sonido de sus tacones al caminar podían ser escuchados por el estacionamiento, el cual lucia eterno en estos momentos, en cualquier otro momento podría decir que estaba viviendo una típica escena de película, el tiempo parecía correr mas lento de lo normal, las personas con las que se cruzaba ante sus ojos eran simples siluetas negras con rostros borrosos.

Akane abrió la puerta y llego al escritorio donde esperaba le dieran información.

"Disculpe, busco al Coronel Li " dijo Akane al joven detrás del escritorio

"¿Señorita Akane Tendo?" pregunto el joven

"Si" respondió Akane en un ligero susurro

"Pase, por aquí el Coronel Li estará con usted en cualquier minuto" le dijo el policía señalando la puerta que daba a una oficina privada.

Akane entro rápidamente y tomo asiento, con cada minuto que pasaba su desesperación aumentaba.

"Podría apurarse ese Coronel" pensaba Akane cuando la puerta se abrió revelando a un hombre caucásico

"Señorita Tendo" saludo cordialmente el Coronel

"¿Coronel Li?" pregunto Akane

"Si, es una pena conocernos en esta situación" le dijo sinceramente el Coronel Li

"¿Desea que le mande traer un café?" añadió Li

"Por favor dejémonos de formulismos, ¿Qué paso?" le imploro Akane

"Usted es amiga de los Señores Hibiki, ¿cierto?" Pregunto el Coronel Li

"Si" contesto Akane

"Los Señores Hibiki tuvieron un accidente, lo siento mucho" dijo Li

"No, ¡Por favor no!" le dijo Akane rompiendo en llanto

"Lo siento mucho" repitió el hombre

"¿Cómo paso?" pregunto Akane entre sollozos

"Los Señores Hibiki iban por la autopista cuando perdieron el control volcando el automóvil" respondió Li

"El oficial de la autopista en la escena encontró su numero telefónico en una tarjeta de contacto de la aseguradora" le dijo el Coronel Li

"Ahora necesito teléfonos de los parientes mas cercanos" añadió el Coronel

"¿Puede dárnoslos?" Le pregunto Li

"Si, el padre de Ukyo" respondió ella

"¿Dice que el auto se volcó al impactarse?" Akane pregunto tratando de asimilar lo que hace unos momentos le había dicho el Coronel Li

"Esta segura que no desea algo para que le ayude a calmarse un poco" dijo el hombre

"Tenían una bebita" dijo Akane exaltada

"Akari, ¿Estaba en el auto?, ¿Ella estaba con ellos?" pregunto Akane desesperadamente

"No" respondió Li

Akane tomo un respiro al escuchar esto y trato de tranquilizarse un poco

"Estaba con una menor, estaba en casa al momento del accidente" añadió el Coronel

"Y los oficiales la llevaron al SPI por hoy, ella esta bien" le dijo Li tendiéndole unos pañuelos desechables

"¿SPI?" le pregunto Akane mordiéndose una uña

"Servicios de Protección Infantil, se encargan de casos así" le respondió

"¿De casos así?" pregunto Akane sin captar lo que decía

"Niños huérfanos" le dijo Li titubeante

"¡Oh por Dios!" dijo Akane rompiendo en llanto nuevamente

Ranma estacionaba su moto frente a aquella estación de policía, Akane le había llamado cuando estaba en el trabajo pero Ranma no pudo atender la llamada así que le envió un mensaje diciéndole que era urgente que se presentara ahí y que era referente a Ukyo & Ryoga.

Apresurado salió de su trabajo y subió a su moto, sabia que fácilmente había conseguido unas cuantas infracciones que sin duda alguna le llegarían por correo en las próximas semanas.

Ranma entro a aquella estación de policía, estaba apunto de preguntarle al joven del escritorio por Ukyo, Ryoga & Akane

En ese instante Akane se levanto de una de las sillas de esa fría sala de espera y dijo su nombre "Ranma"

Ranma vio a Akane por unos segundos y no hicieron falta palabras entre ellos, su mirada lo dijo todo. Dio unos cuantos pasos hasta Akane y en ese momento la vio quebrarse, eso era nuevo para el, en los pocos años que tenían de conocerse nunca la había visto llorar, instintivamente abrió sus brazos y Akane se aferro al el en un fuerte abrazo.

"Tranquila" le dijo Ranma mientras acariciaba su cabellera azul, dejando rodar las lagrimas libremente por su rostro.

Ninguno de los dos sabría decir con certeza cuanto tiempo estuvieron fundidos en ese abrazo, pero los dos lo necesitaban, Ranma acababa de perder a su mejor amigo de toda la vida a su hermano del alma, y Akane perdió a su mejor amiga, su hermana, quien la quería y aceptaba tal y como era.

Ranma estacionaba el auto de Akane afuera de la que era la casa de Ukyo & Ryoga. Las últimas horas habían sido agotadoras emocionalmente. Y lo que estaba por venir lo sería mucho más.

Entraron a la casa, Akane encendió las luces y los dos se quedaron sin palabras una ola de emociones los invadió.

Se pasearon por la estancia, Akane acaricio un retrato de Ukyo & Ryoga era de la noche en que se habían comprometido, los dos estaban radiantes, portaban unas sonrisas que podían haber iluminado una habitación entera. Ukyo con un vestido negro mostraba su anillo de compromiso y Ryoga con la mano en su cintura acercándola más hacia ella.

Ranma ya se encontraba en la sala sentado en ese sillón que le traía tantos recuerdos, cuantos maratones de película habían disfrutado en esa habitación siempre comenzando con una discusión que parecía interminable, porque el y Akane no querían ver la película que el otro proponía y Ukyo tratando de mediarla amenazándolos con infinidad de cosas, cuantas veces no uso ese atomizador para terminar con alguna de sus discusiones mientras Ryoga los veía entretenido comiendo palomitas como si se tratara del previo de una película.

Ranma salió de su mundo de recuerdos cuando sintió a Akane sentarse a su lado exhalando fuertemente.

"¿Deberíamos llamar al SPI?" Pregunto Ranma

"Eso creo" contesto Akane mecánicamente

Akane se levanto, y tomo el teléfono marcando el número que le había dado el Coronel Li

"SPI buenas noches" respondió una voz de mujer

"Si, buenas noches llamaba para saber si podría ir a ver a Akari Hibiki" pregunto Akane

"Lo siento pero ahora eso no es posible, tal vez mañana" respondió la mujer

"No, no, no, no, como que no podemos verla ahora" dijo Akane muy enojada

"Tenemos un proceso a seguir, hay que cumplir con el protocolo Señorita" dijo la mujer en la línea

"Mire, no me interesa su protocolo es una.." replico Akane

"Lo único que puedo hacer por el momento es decirle que la niña esta bien y si me proporciona un numero el día de mañana a primera hora se comunicaran con usted, nuestro horario es de 8am a 8pm" interrumpió la mujer

"Esta bien, voy a estar en este número" contesto Akane proporcionándole el número al que podrían llamarla y termino la llamada

"No harán nada, hasta las 8 am de mañana" Le dijo Akane a Ranma aventando el teléfono al sillón

"Tranquila, tranquila, apuesto a que esta bien" dijo Ranma poniéndose de pie

"¿Porque no dormimos aquí?" Le pregunto Ranma

"Así estaremos aquí cuando llamen" añadió

Akane solo asintió con la cabeza tratando de calmarse

"Okay, tu quédate en la habitación de huéspedes" le dijo Ranma

"Si, tu quédate en su habitación si quieres" le respondió Akane

"No, gracias, pero dormiré aquí en la sala" respondió el

"Hasta mañana" dijo Ranma acercándose a darle un abrazo a Akane

"Gracias, Ranma" dijo Akane en un susurro mientras se abrazaban

"Te veo mañana" dijo Ranma terminando el abrazo

"Te veo mañana" respondió Akane retirándose de la sala

Esa fue una noche larga para Akane y Ranma, difícilmente lograron conciliar el sueño. Akane no dejaba de pensar en su amiga, ¿habrá sufrido? Se preguntaba una y otra vez y sobre todo en el futuro que le deparaba a la pequeña Akari.

Por su parte Ranma no lograba asimilar la muerte de su hermano del alma pero sobre todo de esa pequeña que no solo había perdido a uno si no a sus dos padres.