Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.
*Advierto este fic contendrá algunas veces lenguaje y escenas un poco fuertes.
CAPITULO 7
CORAZÓN ROTO
(Londres)
Pasaron dos semanas desde aquel incidente, Peter, Edmund y Lucy no sabían que pasaba con su hermana ya que algunas veces la cacharon distraída con la mirada perdida frente a la ventana o simplemente se encerraba en su habitación todo el día cuando otras veces era raro verla dentro de la casa, hasta su madre se preguntaba que sucedía con su hija.
Era sábado la señora Pevensie al ver a sus hijos un poco aburridos decidió que en su día libre los llevaría a despejarse y les daría una sorpresa porque hace mucho tiempo no los había llevado a un restaurant que solían ir cuando su marido estuvo con de visita antes de regresar a la guerra, por lo que llamo a todos incluyendo a Susan quien fue a base de amenazas.
Después de unos minutos se encontraban en un restaurant, entraron por la puerta de madera que al abrirla sonaba una campañilla que indicaba nuevos clientes, un mesero rápidamente los atendió llevándolos a una mesa cercana a una gran ventana que daba hacia a la calle, los acomodo en una mesa grande y rectangular.
Mientras esperaban la comida se pusieron a platicar sobre varios temas uno de ellos, el señor Pevensie estaba desaparecido en la guerra después de un atentado sorpresa pero últimos informes les habían mostrado que milagrosamente su padre se encontraba sano y salvo.
-Papá es fuerte y sabia que nunca le pasaría nada –dice alegremente la pequeña de los Pevensie
-Lo sé hija, tu padre no puede faltar a su promesa –responde su madre dulcemente
-Me encantaría que nuestro padre estuviera aquí, extraño estos momentos con él –suspirando Susan
-Si es algo que tu padre hace cuando esta con nosotros –decía la señora Pevensie tristemente
-Esperemos que esta guerra termine y que ya podemos comer tengo mucha hambre –decía Edmund frotándose el estomago haciendo que todos rieran.
Después de varios minutos llego la comida y siguieron platicando muy animados, riendo y recordando bellos momento que habían pasado en aquel restaurant, se escucho que un cliente nuevo entro al sonar la campañilla que estaba en la puerta para advertir a los dueños que había alguien dentro de su propiedad.
Susan por inercia volvió su cabeza para ver quien había entrado pero al ver de quien se trataba se quedo sin aire, sentía que su pecho se contraía y un dolor muy profundo en el pecho llegaba, sus nervios se tensaron fue cuando sus hermanos advirtieron de los nuevos clientes pensando que era un día lleno de sorpresas.
Caspian, Liliandil y su hijo Rilian acababan de llegar al restaurant que alguna vez Lucy había comentado al príncipe era un lugar muy familiar, pero nunca imaginaron que ese día se encontraran en aquel sitio.
Rilian al ver a Lucy sonrió pero esta solo desvió la mirada, mientras Caspian trato de hacerse el fuerte y no voltear a ver hacia la mesa de los reyes pero aun así sus ojos se reusaban a desviar la mirada, Liliandil al ver aquello sabia que todo lo que hacia su esposo para complacerla era una tortura ya que todo le recordaba a la reina Susan.
-Ahora si vas a contarnos que te esta pasando es relacionado con Rilian ¿verdad? –dijo Edmund al ver como su hermana mayor estaba de pronto muy tensa
-No es algo que te incumba –pronuncio Susan casi como una suplica
-Entonces porque has estado comportándote extraño estos últimos días, hija me preocupas –decía la señora Pevensie preocupada.
-La conciencia es muy grande después de que te besaste con él –decía Lucy reprochando aun lo sucedido, Susan tan solo trato de hacer que no escucho aquel comentario
-¡Por favor ya no digan nada! –susurro Susan para ella misma pero sin querer su voz se elevo al máximo y sin resistir más volteo a ver hacia donde estaba Caspian.
En ese momento Liliandil al ver a Susan mirando en aquella dirección tomo a su esposo y lo beso, haciendo que esta última se levantara de la mesa dejando a sus hermanos y madre sorprendidos por la actitud ya que salió corriendo de aquel restaurant.
Edmund quería salir detrás de su hermana pero Peter lo detuvo diciendo que era mejor dejarla sola ya que necesitaba tranquilizarse, todos quedaron callados y decidieron terminar la comida para salir rumbo a casa.
Mientras Rilian sentía que esta vez había ido demasiado lejos y no podía pedir perdón ya que él solito se gano el desprecio y abandono de la que hasta ese momento era la mujer que había amado por primera vez.
Susan después de un rato llego a su casa, abrió la puerta como si alguien la fuera siguiendo y entro a su habitación corriendo, su corazón ya no podía más, su hermana preferida cada oportunidad que tenia le reclamaba algo que no era su culpa y de ser tan cercanas estos últimos días parecían dos personas desconocidas, también estaba su arrogancia llego a tal grado de alejar a la persona que siempre amo.
Estaba tan desesperada que saco su caja donde había muchas cartas, busco una en especial, una que le había hecho a Caspian cuando se entero que se había casado pero por más que vacío el cajón completo no la encontró, la desesperación llego y con ello las lágrimas.
Pasaba de recuerdo en recuerdo cuando se dio cuenta que todo lo que hizo todo este tiempo fue en vano ya que siempre había amado a Caspian, solo que quería mostrarles a sus hermanos pero más a ella misma que el corazón roto tan solo era un mito.
Pensó que era una cosa tan sencilla de olvidar, simplemente con salir con jóvenes apuestos o tratar de hacer que no le interesaba cuando todo le recordaba a su vida en Narnia.
Todo había pasado tan rápido, nunca espero que Caspian la olvidara, su culpa había sido y se sentía que no valía nada, su corazón estaba desecho, por lo que fue directamente a la habitación de sus hermanos, justo detrás del ropero que tenían encontró una navaja que Peter escondía.
La saco y se dirigió de nuevo a su habitación, sentada en una silla frente al espejo veía su rostro bañado en lágrimas junto con alguien que había desaparecido de felicidad.
-Eres un idiota Caspian –se decía a si misma rompiendo cada carta, cada escrito que había hecho para él.
Sonrió cuando recordó como lo había conocido, tan solo una mirada para saber que él era su vida, pero el destino se empeño a separarlos, y en este día se dio cuenta que ella ya no estaba en sus pensamientos, por lo tanto estaba arrepentida y en ese momento llego a un punto de desesperación que tiro todo lo que estaba sobre el tocador, recordando aquello que le dijo a su hermana cuando se entero de que Caspian había encontrado a alguien.
Flashback
Lucy no comprendía como su hermana era tan terca, desde que habían regresado de Narnia estaba muy cambiada, se comportaba fría, arrogante y orgullosa pero ese día le haría frente.
-Susan tenemos que hablar no podemos seguir ignorando el hecho de que has cambiado… desde que Caspian… -decía temerosa pero ya no soportaba –se ha casado –concluyo
-No sé de que hablas –respondió Susan sin poner atención siguiendo maquillándose para una fiesta
-De eso mismo… haces que no te importa pero si Peter o Edmund supieran que en las noches que… -se cayo en seco al ver la mirada asesina de Susan
-Prometiste que no se lo contarías a nadie y espero que ni Peter o Edmund se enteraran porque entonces si estaré muy molesta contigo Lucy… además solo fueron unas noches ya no recuerdo que el tal Caspian exista tan solo fue parte de la imaginación y nada más –concluyo fríamente Susan
-¿Cómo dices? Narnia existe junto con Caspian que tu quieras ser una niña arrogante y orgullosa para aceptar que no has olvidado tu hogar es otra cosa –decía molesta Lucy
Susan se levanto y mirando fijamente a su hermana dijo –Yo no puedo seguir pensando en alguien que me prometió amor y me engaño por lo tanto tengo que olvidarme de Narnia porque me recuerda a él por lo tanto jamás existió algo así… Lo siento Lucy pero es la verdad –salió de la habitación limpiando una lágrima que caía por su cara ya que le dolía todo eso.
Fin flashback
Después de pensarlo sabia que ella fue la culpable de hacer que Caspian prefiriera a su esposa, pero cuando lo vio por primera vez sintió que su vida había regresado pero no podía dejar las cosas así pero todo los días lo pensaba, amándolo como siempre lo hizo.
Tomo una hoja para escribir sus sentimientos dirigidos a las personas que le estaban haciendo daño pero más estaba enojada con su hermana ya que además de Caspian era otra persona que le dolía saber que le dio la espalda.
Lucy, hermanita te amo pero me duele que no creas en mi, que dudes de mis intenciones si lo único que yo haría es protegerte y amarte, nunca me sentí tan decepcionada como en estos días, parecemos unas autenticas extrañas viviendo en una misma casa, pero hoy te diré que tenias razón nunca deje de amar a Caspian y un te lo dije necesito escucharlo de tus labios me estoy muriendo lentamente y sin tu apoyo llega más rápido… te extraño
Cada recuerdo era como un latigazo a su corazón por lo que sentía morirse y recordó que en su mano aun tenia la navaja de su hermano, la miro con miedo pero ya no podía más su tristeza iba más haya de la razón, todo lo guardado hizo efecto ese día, Caspian se había olvidado de ella y su pequeña hermana la odiaba por algo que no había hecho por lo tanto no sentía que debería vivir.
Abrió la navaja extendió su brazo izquierdo, el filo quedo pegado a su piel sin pensarlo presiono más sintiendo como se abría lentamente, un ardor exploro sus sentidos junto con una paz ya que sentía que al salir su sangre toda la tristeza se iba por lo que hizo otro corte, después en su mano derecha.
Susan observaba como salía la sangre de su cuerpo, la debilidad llego a ella, pero aun no se iba aquella tristeza, aquel vacío por lo que de nuevo tomo la navaja, tomándola con las dos manos llenas de sangre, se apuñalo justo en el abdomen, quería sacar su coraje, quería que se fuera.
Sus fuerzas flaquearon y cayo al suelo, sentía que llegaba el frio a su cuerpo, de repente se quedo mirando fijamente al techo de su habitación y con una voz débil dijo –Lo siento –para después se fue obscureciendo hasta perderse.
Después de la huida del restaurant de Susan, la señora Pevensie decidió regresar a casa ya que tenia que hablar seriamente con su hija por la actitud que había tomado, Edmund y Peter llegaron corriendo como dos niños pequeños mientras Lucy venia tomada de un brazo de su madre.
Entraron a la casa, Peter rápidamente llego a recostarse al sillón mientras que Edmund encendía la radio.
-¡Susan! –llamo la señora Pevensie a su hija que no hubo ninguna respuesta –Lucy por favor puedes hablarle a tu hermana –ordeno
Lucy subió a regañadientes ya que su madre no sabia nada sobre el distanciamiento que tenia con su hermana, al llegar a la habitación observo que la puerta esta un poco abierta, sin llamar a ella decidió abrirla encontrando un desastre, sintió que algo malo sucedía por lo que llego hasta el tocador de su hermana que en lo único que estaba era una pluma y un pedazo de papel, pero antes de tomarlo una escena terrorífica salió.
La escena donde su hermana tenía una navaja en la mano ensangrentada y tirada en un charco de sangre que salía de sus muñecas y del abdomen, su respiración aumento al ver que no había vida, rápidamente se situó al lado de ella.
-Susan responde –decía Lucy sintiendo que sus ojos se llenaban de lágrimas -¿Qué hiciste?
Lucy no creía que su hermana no respondiera, el frio en su piel llego no podía creer que Susan se hubiera suicidado y ella no había podido hacer absolutamente nada.
Después de mucho mucho mucho tiempo
de nuevo subi otro cap
espero no se decepcionen pero no tenia inspiracion
pero tenia mucha tarea y cosas por el estilo
asi que espero que estos dias subir el siguiente
apareceran personajes nuevos que cambiaran un poco la historia
nos vemos y pues seguimos en contacto
