Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.

*Advierto este fic contendrá algunas veces lenguaje y escenas un poco fuertes.


CAPITULO 8

CORAZÓN ROTO

(Londres)

Lucy no comprendía porque su hermana había tratado de suicidarse hasta que leyó aquel papel que Susan había escrito aquel día, se sentía la persona más despreciable del mundo y más porque había descubierto una gran verdad sobre Rilian.

Flash back

Lucy caminaba muy desanimada en los alrededores de la escuela ya que tenía que esperar a Edmund porque Peter estaba en el hospital con su madre a causa de que Susan se encontraba muy grave porque había perdido mucha sangre cuando trato de quitarse la vida.

Se sentó bajo la sombra de un árbol, pensaba que si no hubiera hecho caso de ir a la habitación de Susan otra cosa estarían contando, además también ya estaba harta de que ese día todos le preguntaban sobre su hermana porque la noticia llego rápido a la escuela por lo que necesitaba descansar, cerro sus ojos ya que no había dormido en dos noches a causa de estar en el hospital por lo que rápidamente se quedo dormida.

Después de unos minutos sintió que alguien le hablaba pensó que era su hermano pero al abrir los ojos se encontró con Rilian quien la miraba tristemente, se levanto rápidamente tratando de ignorarlo.

-Lucy necesitamos hablar por favor –suplicaba Rilian tapándole el paso

-No tengo tiempo voy al hospital a ver a mi hermana –respondía molesta Lucy desviando la mirada

-Oh! Si, siento mucho lo de tu hermana –dijo Rilian mirando hacia el piso –creo que sé porque lo hizo –expreso cuando Lucy empezaba a caminar

-¿Cómo dices? –pregunto Lucy confundida

-Creo que sé porque Susan trato de suicidarse yo nunca pensé que esto pasaría… logre lo que quería pero sin resultados positivos –Lucy lo miraba extrañada –intente que mi padre olvidara a tu hermana pero lo único que logre fue llevarlo a ser un mentiroso y arrogante dañando a todos… pero lo que más me duele fue que por ser un idiota te estoy perdiendo –decía Rilian mirando suplicante

-Espera… dices que todo lo que sucedió fue por tu culpa –decía Lucy con una mirada asesina

-Se puede decir que si, pero entiéndeme cuando me entere de quienes eran no podía con mi rabia pero creo que llegue demasiado lejos… -Lucy sintió una punzada en su corazón Susan decía la verdad por lo que estaba temblando de coraje, desesperación y sobre todo le había fallado a su hermana –nunca pensé que tu hermana tratara de quitarse la vida –concluyo Rilian

Lucy estaba furiosa camino hacia Rilian y sin advertencia con toda su fuerza le propino una cachetada y le grito –¡MALDITO… POR TU CULPA MI HERMANA ESTA GRAVE, POR TU CULPA SOY UNA IMBÉCIL POR CREERTE! ¡NUNCA TE VUELVAS A ACERCAR A MI!

-¿Qué pasa Lucy? –escucho que su hermano se acercaba por lo que corrió hacia él y se lanzo a sus brazos

-Soy una tonta… por mi culpa Susan hizo eso… soy una estúpida Edmund –decía sollozando Lucy

-¿Qué te hizo Rilian? –dijo Edmund al ver a Rilian

-No… quiero volver ver a ese idiota… aléjalo de mi, Susan tenía razón Rilian es un mentiroso, ella jamás lo beso… todo era un plan para vengarse –decía Lucy quien no paraba de llorar

Edmund al escuchar aquello también se sintió mal porque dudo de su hermana, pero también sentía rabia por lo que se apartó de Lucy y sin más propino un derechazo que noqueo a Rilian, sacándole la sangre de la nariz y la boca.

-¡Tu hermana tampoco es una santa! –exclamo Rilian escupiendo la sangre

-¡CÁLLATE! Solo te digo algo principito aquí no es Narnia y por lo tanto no me interesa que vallas de llorón con tu papi porque Peter te aseguro no lo va a tratar muy bien –decía Edmund advirtiéndolo con otro golpe en el abdomen dejándolo doblado tratando de respirar.

Edmund abrazo a Lucy y se la llevo para contar lo sucedido a su hermano quien también se sentiría un poco mal pero al final del día la más afectada era la mas pequeña porque ella había fallado a Susan cuando siempre confió en ella.

Fin flash back.

Ese día estaban en la habitación en donde estaba Susan llena de tubos, sin poder moverse, sedada a tal grado que solo había despertado una vez en el día, sus manos estaban sujetadas a la cama con unas vendas a causa de que sufría ataques, era una escena muy triste de observar, el dolor y la desesperación habían llegado a tal grado de querer quitarse la vida.

-Se pondrá bien –decía Edmund abrazando a Lucy quien no paraba de llorar desde el encuentro con Rilian ya hace cuatro días.

-Todo fue por mi culpa, siempre estaba discutiendo con ella porque no aceptaba a Narnia… -se acerco lentamente a Susan para tocarle suavemente su mano –nunca me perdonare que le creí mejor a… -su cuerpo se llenaba de ira cada vez que pensaba en Rilian –en el príncipe, como pude enamorarme de él –decía Lucy

-No fue tu culpa, además todos la tendríamos porque juzgamos muy mal a Susan –decía Edmund quien miraba tristemente a su hermana mayor

De repente algo sucedió que Susan empezó a sacudirse violentamente por lo que Edmund salió disparado para hablarle a un médico, Lucy no podía más ver a su hermana así por lo que salió corriendo hasta que se detuvo en seco porque choco con un joven, al verlo sin querer se lanzo a sus brazos sin pedirle perdón tan solo necesitaba un abrazo para no sentirse así.


Susan sentía que caía lentamente en un hoyo negro no quería luchar contra sí misma, estaba tan cansada de estar fingiendo, de repente una voz de una niña, sabía perfectamente que era de su hermana, sin embargo no quería seguirla ya que la había decepcionado al desconfiar en ella.

En un momento tan solo se dejo llevar, el dolor se iba lentamente hasta que vio a una niña como de 11 años, cabello rubio lo llevaba recogido en dos trenzas, delgada, ojos verdes que vestía un vestido blanco, tez blanca, después de un segundo vio aparecer a otra niña con las misma características pero con una cicatriz en el brazo en forma de estrella que al levantar el brazo sintió que la tocaban junto con unos choques eléctricos que le devolvían la vida.

-Reina Susan usted tiene que vivir –dijo una de las niñas antes de que ella regresara a la vida.

Los ojos le pesaban, quería tocar sus ojos pero no podía a causa de que estaba sujetada a la cama, con esfuerzo sobrehumano abrió lentamente sus ojos, la luz le lastimaba eran tantos días que había estado en la obscuridad que era algo muy fuerte lo que estaba sintiendo.

Volteo la cabeza observando el lugar, unos tubos llegaban a su cuerpo transmitiendo un líquido transparente, algo en su cara que aventaba aire, estaba en una habitación pequeña, tenía una ventana a unos cuantos pasos pero su mirada aun era borrosa porque alguien abrió completamente las cortinas dejando entrar la luz del sol directamente a su cara.

-Su majestad por poco la perdemos –dijo una voz dulce como la de su sueño pero no podía enfocar la vista ya que el sol no dejaba ver.

Susan quería responder pero se sentía tan débil que no era posible, aquella persona se acerco lentamente a la cama dejando ver su cara que la dejo sorprendida.

-Reina Susan creo que me reconoce, deje presentarnos –decía aquella simpática niña quien estaba frente a ella pero no entendía el termino ¿presentarnos? A quien se refería.

-Mi nombre es Trin y mi hermana Kyla somos gemelas –de repente salió otra niña igual pero con una cicatriz en el brazo eso la espanto –no se asuste nosotras venimos a protegerla fuimos enviadas desde Narnia, las fuerzas obscuras quieren retener a todos los reyes pero como usted es la más vulnerable… somos responsables de usted majestad, la buscamos por meses hasta que nos enteramos que estaba aquí… -de repente se abrió la puerta de la habitación dejando pasar a un doctor.

Susan volteo a ver a donde estaban las pequeñas pero ya no había más que los doctores y ella en la habitación.

-Vaya pensamos que nunca despertaría –decía el doctor sonriente empezando a revisarla fue donde se dio cuenta que sus muñecas estaban vendadas y que tenía una herida en el abdomen fue cuando recodo lo que había pasado, se había tratado de suicidar.

-¿Do… n… de… -su voz pesaba tanto que no termino la frase y además tan solo se escucho como un susurro por aquella mascarilla que le estaba ayudando a respirar

-No hagas esfuerzo, después de una semana, estuviste inconsciente, te rescatamos de la muerte y además tuvimos que sujetarte las muñecas porque te entraban ataques donde tus manos se hacían daño –Susan no sabía de lo que hablaban no recordaba aquello –pero veo que ya tus signos presentan otro aspecto aunque tus manos no las podemos soltar hasta que hables con el psicólogo ¿recuerdas lo que paso? –preguntaba el doctor mirándola fijamente

Susan tan solo movió positivamente la cabeza, asintiendo aquella situación ¿Cómo no iba a recordar que había tratado de quitarse la vida? Sus ojos se llenaron de lágrimas.

-Bueno creo que ya tendré que dar buenas noticias a tu familia, descansa y bienvenida a la vida –dijo el doctor con una sonrisa en los labios

Al quedar sola de nuevo se aparecieron las dos niñas –su majestad no se asuste tenemos poderes, se nos fueron permitidos utilizarlos en su mundo cuando lo requerimos, mi hermana puede leer los sentimientos y yo… -quedando pensativa –es un poder muy extraño no quiero perturbar su paz y creo que nosotras regresamos después a presentarnos con sus hermanos que ya vienen –decía justo cuando se abría la puerta dejando paso a Peter y Edmund quienes sonrieron felices al verla despierta.


Lucy estaba tan avergonzada con el joven de hace dos días porque al pensar que su hermana se moría se lanzo a los brazos de un desconocido, cuando se dio cuenta de lo que pasaba salió corriendo sin pedirle disculpas y ese día que regresaba a casa volvió a encontrárselo.

-Hola mira quien viene la joven que primero se lanzo a mis brazos y después se desapareció –saludo un joven alto, cabello rubio con unos ojos azueles hermosos, no era tan alto, era delgado y tenía una cicatriz en su brazo derecho en forma de estrella

-Qué casualidad, oye lo del otro día… no sé… que me paso, me sentía frustrada con todo lo que pasaba –decía Lucy sonrojada

-No te preocupes… te entiendo, tu hermana mayor estaba a punto de morir –decía aquel joven dejando extrañada a Lucy por el comentario

-¿Cómo sabes? –preguntaba Lucy

-Disculpa, de hecho he sido un grosero pero el otro día no tuve tiempo de presentarme –haciendo un reverencia –Reina Lucy, soy un escudero con poderes llamado Olaf, el rey Aslan me envió a mí y hermanas al cuidado de su familia –decía cortésmente dejando a Lucy sorprendida

-¿Cómo se que lo que dices es verdad? –preguntaba Lucy asustada ante la situación

-Narnia es un lugar grande pero pequeño a la vez donde alguna vez existieron cuatro reyes que hicieron que la paz regresara, destruyendo a Jadis apodada como la bruja blanca y ayudaron al rey Caspian a derrocar la monarquía de Miraz –dijo tajantemente

-S.. sí ¿pero porque a nosotros? Por eso Aslan nos envió de regreso porque ya éramos mayores -decía aun incrédula Lucy

-Lo entiendo pero el mal está en sus tierras, quiere derrocarlos donde más les duele, por ejemplo su padre… aunque gracias a mis hermanas está vivo y su hermana también –decía sonriente aquel joven que hacía que Lucy se sonrojara ya que su mirada era misteriosa.

-Entonces vienes a salvaguardar nuestra integridad –decía Lucy

-Si su majestad –sonreía mirándola fijamente haciendo que su cuerpo temblara ante aquella mirada –me permite llevarla de nuevo a su casa

Antes de dar el paso para empezar a caminar Lucy se quedo con una duda –Pero mi madre no querrá tener a tres individuos en nuestra casa y menos si son desconocidos

-Eso ya lo tenemos resuelto no se preocupe su majestad –decía ofreciéndole el hueco del brazo –también necesitaremos hablar con el actual rey –guiñándole el ojo.


Mientras tanto en el hospital estaba Susan quien se sentía muy débil a causa de los medicamentos que le daban, sus hermanos habían dejado sola un momento ya que el doctor necesitaba hablar en privado, las misteriosas niñas se habían desaparecido y hasta cierto punto pensaba que solo eran parte de su imaginación o una clase de alucinación por lo que pasaba.

Estaba despierta con los ojos cerrados cuando se escucho que se abrió la puerta de la habitación, pensó que era Peter o Edmund porque su madre estaba trabajando y Lucy estaba en casa descansando por lo que no abrió los ojos, así pensarían que estaba dormida y la dejarían en paz de preguntas que en ese momento no quería responder.

-Todavía no me acostumbro a este mundo… es algo complicado –decía una voz que ella conocía perfectamente por lo que abrió de golpe sus ojos buscando a la persona que acababa de hablar, lo encontró rápidamente situado en la silla a lado derecho de la cama mirando hacia la ventana con la mirada perdida.

-¿Caspian? –pronuncio Susan con su débil voz pero llego a oídos de él que hizo que se sobresaltara un poco.

-¡Susan, estas despierta! –Exclamo sorprendido Caspian –Lo siento si te desperté… te preguntaras que hago aquí… pero necesitaba verte… no le creí a mi hijo cuando me conto lo que paso… -haciendo una larga pausa –… Lo siento

-¿Qué haces aquí? –pregunto Susan al escuchar lo ultimo

Caspian tomo aire y sus ojos se llenaron de lágrimas, tenía un discurso para decirle pero no podía se sentía culpable por todo lo que había sucedido –Te amo Susan y nunca te he olvidado, aunque quiera no puedo olvidarte, perdóname por ser un imbécil –decía tristemente

-¡No quiero verte! –dijo Susan tratando de controlarse porque al escuchar aquello su pecho volvió a sentir aquel dolor que no podía dominar, sintió como sus ojos se llenaron de lágrimas volteando su cara hacia el otro lado para no ver a Caspian

-Yo entiendo que no quieras ni escucharme pero es la verdad nunca debí decirte….

-¡YA CÁLLATE! ¡LÁRGATE POR FAVOR! –grito Susan desesperada sabía perfectamente que le estaba dando un ataque por lo que quería moverse pero estaba sujetada a la cama y eso la estreso demasiado estirando las vendas con todas sus fuerzas sabia que se estaba haciendo daño porque el color blanco se empezó a manchar de sangre.

-Susan tranquila –decía aterrorizado Caspian por lo que estaba viendo

-¡VETE! ¡NO TE QUIERO VER! –gritaba Susan por lo que en ese momento entraron corriendo Peter y Edmund junto con el doctor quien al ver a Caspian se le abalanzaron dejándolo contra la pared.

Mientras Susan era sedada una vez más por lo que Peter tomo a Caspian del cuello de la camisa y lo estampo en la pared fuertemente lleno de furia y coraje le dijo –¡ES LO QUE QUERÍA VER A MI HERMANA MURIÉNDOSE POR DENTRO!

-Nunca he querido eso yo la amo –respondía Caspian

-No digas estupideces si de verdad la amaras no hubieras venido a hacerle daño, solo tú has provocado que Susan tratara de suicidarse –decía Peter quien se tranquilizo un poco al pensar que estaba en el hospital

-Peter déjalo no vale la pena –pronuncio Edmund

-Su hermana estará dormida unas 12 horas pero ya la pudimos estabilizar… solo recomiendo que no haya emociones fuertes porque pueden desencadenar otro ataque en donde ella es el peor enemigo… tan solo tengan en cuenta que está deprimida y lo que quiere es no estar aquí –decía seriamente el doctor

-Ya escuchaste Caspian… no lo repetiré NO quiero que te acerques a este hospital, a nuestra casa y mucho menos a mi hermana –decía Peter con voz fuerte

-Ya entendí no te preocupes –respondía desafiante Caspian cuando fue soltado por Peter se acomodo la camisa, saliendo de la habitación volteo a ver tristemente a Susan ya que sabía que la había perdido para siempre.


No se si esperaban este capitulo así

espero que les guste es una

nos vemos y espero sus reviews

los personajes de las niñas y el joven son clave

para un giro en la historia bye...