Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.
*Advierto este fic contendrá algunas veces lenguaje y escenas un poco fuertes.
CAPITULO 9
NUEVOS ALIADOS
(Londres)
Edmund estaba a punto de caer dormido en la silla que estaba al lado de la cama donde se encontraba Susan quien estaba sedada a causa de una recaída que había tenido, él se sentía impotente ante aquella situación porque su hermana quien siempre lo había apoyado, quien era la responsable, no se parecía nada a la joven en cama de hospital quien estaba triste, deprimida y sin vida.
De repente sin darse cuenta el sueño lo venció, no supo cuanto tiempo paso pero empezó a escuchar voces pensando que era Lucy que había llegado por la mañana pero cuando abrió los ojos se encontró a dos niñas pequeñas frente a la cama de Susan quienes lo voltearon a ver al principio le dio un poco de miedo al pensar que eran unos fantasmas por lo que se tallo los ojos tratando de despertar lo más posible pero al volver a enfocar la mirada no había nadie más que él y su hermana.
Se levanto para buscar pensando que se habían escondido pero no llego a la ventana para abrirla y se dio cuenta que aun era de noche, no sabía que pasaba pero lo que vio no era una visión pero ¿Quiénes eran ellas?
-¿Edmund, qué sucede? –pregunto Susan sacando de sus pensamientos a Edmund quien se sobresalto al escucharla
-Nada no te preocupes, vuelve a dormir –respondió Edmund pensativo regresando a su lugar.
El silencio se hizo presente, Edmund no sabía que decirle a su hermana quien tenía la mirada perdida en la ventana, lentamente extendió su mano para tocar la mano de Susan quien al sentir aquello apretó el puño.
-Tranquila no pasa nada –decía tiernamente Edmund
-Lo siento… no pude controlarme –empezando a sollozar –pero… sentía que cada vez que salía la sangre el dolor que sentía se desvanecía… lo siento –decía Susan
-No sé qué decirte Su, cuando te encontramos… -recordando aquella escena que le erizaba la piel –cuando Lucy te tenía en sus brazos llena de sangre… sentir que te perdimos era una sensación horrible… por favor no vuelvas a hacerlo… te necesitamos… te necesito –dijo Edmund y por más que trato de controlar su llanto no pudo
Susan al ver aquella escena de su hermano quien era el más fuerte, quien la había apoyado, quien nunca le decía nada ante sus ataques, ante sus cambios, ahora estaba desecho y no quería verlo así se había prometido cuidar a sus hermanos menores de todo aquello que le hiciera mal pero ahora los había dañado al pensar solo en ella y más le importaba que Edmund estuviera así porque sabía que era mucho su dolor.
-Te quiero Edmund… pero… es que no hay justificación con lo que hice –decía sollozando Susan –odio estar así sujeta sin poderme mover
Edmund se quedo mirando a su hermana sin pensarlo soltó las vendas de la cama dejando a Susan completamente anonadada con aquella acción.
-No me gusta verte atada, los doctores dicen que es para que no te hagas daño pero yo pienso que es lo contrario porque te dañas más –decía Edmund tomándole las manos a Susan para sobárselas lentamente
-Gracias, eres un gran hermano –decía sonriente Susan
En ese momento dos niñas observaban desde la obscuridad como dos hermanos se unían y sabían perfectamente que ellos dos era la clave para el plan que tenían diseñado.
A la mañana siguiente…
No era que Lucy se había vuelto rebelde para faltar a la escuela pero quería por un día quedarse a cuidar a su hermana y además necesitaba estar con ella para platicarle muchas cosas.
Cuando llego al hospital se encontró de nuevo con Olaf quien la saludo de una forma coqueta por lo que se sentía un poco incomoda ante aquella situación, en ese momento lo menos que le importaba era volver a tener novio ya que su hermana era su prioridad.
-Su majestad –saludo Olaf con una reverencia
-No me llames así tan solo dime Lucy –dijo sonrojada Lucy
-Muy bien… Lucy vienes a visitar a tu hermana porque tu hermano está a punto de irse –dijo Olaf tocándose la sien con un dedo –me lo acaba de decir mi hermana Kyla acaba de mandarme un mensaje –Lucy lo miro extraño –uno de nuestros dotes es que podemos mandar mensajes a través del pensamiento, pero cada uno tenemos un poder.
-Bueno si tu lo dices voy tarde –decía Lucy sin dejar de sentirse rara ante aquel personaje quien tan solo desapareció pero sabía que la estaba cuidando.
Al llegar a la habitación observo que Susan estaba dormida y además tenía las manos sueltas de la cama eso la alegro ya que sentía que era una mejoría, Edmund le explico cómo debía comportarse si sucedía una recaída y que hiciera lo menos de esfuerzo ya que el doctor había pasado recomendado algunas cosas.
Lucy se puso a leer un libro mientras que su hermana dormía, tenía que entretenerse en algo para dejar de pensar en aquel apuesto caballero que Aslan mando a su mundo para cuidar a ella y a su familia.
-¿Por qué pones esa cara? –pregunto Susan sacando de los pensamientos a Lucy
-Por fin despiertas, quieres que te traiga el desayuno –decía Lucy quien sentía la mirada triste de Susan
-No, solo quiero levantarme un momento estoy cansada de solo estar en cama –Lucy la miro indecisa –por favor –decía suplicando Susan
-Está bien deja retiro todo esto –dijo Lucy sonriente haciendo a un lado las sillas, quería decirle a su hermana que la perdonara pero pensó que no era el momento.
Lucy ayudo a Susan a levantarse todo lo hacían en silencio pero se notaba que había tención en entre ellas, había tantas cosas que hablar pero no era el momento de aclarar dudas.
-Y que dice Rilian, se frustro porque no logre suicidarme –dijo sarcásticamente Susan sujetándose de la pared mirando fijamente a Lucy
-Como te explico… solo te diré que fui una estúpida y que tenias razón –decía nerviosa Lucy a la reacción de Susan
-Espero que estés conforme ya que según tú yo era la culpable de todo y tu novio era una inocente persona que no tiene que ver en nada –dijo Susan molesta soltándose de Lucy para caminar hasta la cama
-Susan… no es para que te pongas así… sé que no tengo palabras para pedirte perdón y mucho menos porque me estoy muriendo ya que por mi culpa casi te perdí –bajando la mirada –no sabes lo que es tener a tu hermana en tus brazos sin vida y que te digan que no podían hacer nada –decía Lucy sollozando
-Ni tú sabes lo que es cuando tu hermana favorita, tu preferida, por la que darías tu vida desconfié de ti y te crea el peor enemigo por un hombre que no vale la pena que solo te usa –decía Susan
-Lo siento no es suficiente… te necesito Susan –decía Lucy sin pensarlo se abalanzo a Susan a los brazos teniendo el cuidado de no lastimarla pero necesitaba un abrazo.
Susan aun le lastimaba el hecho que Lucy hubiera desconfiado de ella pero tenía que abrazar a su hermana regresando aquel gesto, empezó a juguetear con el cabello de Lucy tratando de tranquilizarla a causa del llanto que tenia.
Un momento de hermanas muy bello pero fue interrumpido por la persona menos esperada por Susan.
-Disculpen la molestia sus majestades –saludo cortésmente Liliandil
-¿Qué haces tú aquí? –dijo fríamente Lucy
-Solo pasaba a visitar a la reina Susan después de su intento de suicidio –decía sarcásticamente
Lucy volteo a ver a Susan quien tenía la respiración rápida quería decir que se estaba tensando y posiblemente le diera un ataque en donde que quisiera arrancar los vendajes.
-Le pido amablemente que se retire mi hermana no se encuentra muy bien –decía Lucy
-Lo sé pero vine a visitarla para platicar sobre un tema… muy delicado –dijo Liliandil mirando fijamente a Lucy
-Lucy por favor dile que se retire, no quiero hablar de Caspian –decía Susan tratando de tranquilizarse.
-Caspian es mi esposo y no permitiré que con el jueguito de suicidio se aleje de nuevo de mí –decía Liliandil molesta con una mirada asesina.
-Susan tranquila… -mirando a su hermana quien estaba ya muy tensa –Liliandil quiero que te vayas, que desaparezcas porque mi hermana no quiere verte –decía Lucy tratando de controlarse
-Ya veo que no soy bienvenida –caminando hacia la puerta –por cierto Rilian ya tiene nueva novia –dijo Liliandil con una sonrisa en los labios
Susan al escuchar aquello se trato de levantar pero se le impidió ya que se tropezó, Lucy rápidamente fue a su ayuda pero algo paso ya que antes de que saliera Liliandil dos niñas se aparecieron dejando a todos sorprendidos, sin mover ni un dedo la puerta se cerro de golpe.
-Cuando la obscuridad invade nuestros corazones los poderes concedidos por derecho son innecesarios para vivir –dijeron aquellas niñas en un tono macabro en donde Liliandil las observaba con miedo.
-¡Ustedes no pueden estar aquí! –exclamo nerviosa Liliandil
-Claro que podemos y muy pronto una orden desde las estrellas llegara con la Reina de Narnia, esposa del Rey Caspian X, hija de Ramandu, protectora de la mesa de Aslan tendrá que dar cuentas –Lucy observaba aquella escena sin despegarse de Susan –a los amos que rigen su poder –dijo aquella niña llamada Trin con una sonrisa que daba miedo.
Liliandil llego hasta la puerta temblorosa la abrió, al cerrarla las niñas voltearon a ver a Lucy quien había ayudado a Susan a llegar a la cama y estaba mucho más tranquila al momento que aquellas niñas aparecieron.
-¿Quiénes son ustedes y qué están haciendo aquí? –pregunto Lucy algo asustada
-Somos las protectoras de la reina Susan como nuestro hermano Olaf escogió ser el de los tres faltantes, somos las responsables de que nadie moleste o interfiera con la salud de su hermana por lo tanto la protegeremos de quien se ponga en frente –decía Trin a Lucy amenazadora
-Ya entendí pero yo seria incapaz de hacerle daño a mi hermana –decía Lucy desafiándola
-¿De verdad? ¿Por qué la reina piensa todo lo contrario? –respondía aquella niña mirando a Susan fijamente
Lucy cayó en cuenta de lo que estaban diciendo por lo que su pecho empezó a doler, el arrepentimiento era tan grande que no podía, por lo que la niña más tranquila que siempre estaba detrás de su hermana se acerco lentamente, la tomo de la mano.
-El dolor que sentimos físicamente no es comparado al del alma, primero nos tenemos que perdonar nosotros para ser perdonados –dijo aquella niña llamada Kyla fue donde Lucy empezó a comprender que ella primero debería poner su mente en blanco para poder ayudar a su hermana a recuperarse.
-Lucy yo te perdono pero… necesito tiempo para recuperarme –dijo tristemente Susan
-Lo comprendo –decía Lucy comenzando a llorar por lo tanto salió de la habitación y de nuevo estaba su protector, Olaf, sin pensarlo él abrió los brazos para que ella cayera y pudiera relajarse.
Lucy sentía que los brazos de Olaf eran tan cómodos y fuertes para llorar que no quería desprenderse de él, además tenía un aroma a madera recién cortada, mientras en otro extremo del hospital otro joven narniano observaba aquella escena fue donde comprendió que también podía sentir celos por la reina apodada "la valiente"
Una semana después…
-Tre… s, cu… atrooo yapegdii la cunta –decía Caspian al cantinero del bar donde se encontraba ya que saliendo del trabajo no supo como llego hasta esa parte solo sabía que al empezar a beber alcohol se empezó a sentir mejor y sus problemas se desaparecían.
-Problemas en el amor –exclamo el cantinero quien era un tipo bajito pero fornido, con el cabello corto y un arete en la oreja parecía pirata.
-Mujeres –dijo suspirando al momento que pedía otra copa.
-Creo que ya es suficiente necesita descansar –dijo el cantinero negándose a servir otra ronda.
-¡SOY UN REY Y ORDENO QUE ME SIRVA OTRA! –ordeno Caspian golpeando la mesa con el puño
-Señor pero… -empezaba a decir el cantinero cuando se abrió la puerta
-Déjelo yo me encargo, es mi padre –dijo una voz de un joven a lo cual Caspian volteo reconociendo a su hijo quien lo miraba tristemente.
El cantinero se hizo a un lado para que Rilian pagara la cuenta y después ayudara a su padre a caminar ya que estaba tan borracho que no podía ni con su alma.
Salieron de aquel lugar a paso lento era la tercera vez en una semana que saca a su padre de un bar ahogado de borracho, había muchos problemas su madre Liliandil tuvo que buscar trabajo porque ya no se daban abasto con tanto gasto y más que Caspian había tomado el vicio de llegar tomado a casa.
Al llegar a casa, Liliandil vio a su marido de nuevo en muy malas condiciones esto la estresaba ya que no podía hacer nada.
-De nuevo –decía tristemente Liliandil al ver como Rilian dejaba caer a Caspian a la cama
-Sí pero los dos sabemos que sucede –respondiendo Rilian a su madre mientras desvestía a su padre y lo acomodaba.
-Ella siempre estará en su mente –decía con ira Liliandil
-Desgraciadamente sí pero… todo lo que esta pasando es culpa de todos porque no lo pudimos afrontar –decía Rilian terminando de poner la pijama a su padre
-¿Qué quieres decir? –preguntaba Liliandil algo confundida.
-¡Por favor mamá! No me puedes decir que esto es de unos días… siempre existió, el solo se caso contigo porque no quería quedarse solo, necesitaba un heredero pero… -se quedo cayado
-Pero que –decía impaciente Liliandil
-Pero me enamore igual o peor que él –señalando a Caspian –perdí a la mujer que me enseño a amar por salvar a mis padres y hoy maldigo el día que me entere que mi padre frente a una estatua de la reina le dijo que nunca la había olvidado, que le hubiera encantado que… ¡yo fuera hijo de ella! Entonces comprendí que nunca me quiso –dijo Rilian y antes de que Liliandil llegara para abrazarlo salió corriendo para encerrarse en su habitación.
Liliandil quedo observando a su esposo inconsciente sin saber que hacer, aquellas palabras que su hijo acababa de decir temblaron en su corazón dejándose caer a los pies de la cama sabia que siempre perdió la batalla.
Holassssssssss despues de mucho mucho mucho aqui esta el otro
Lady Shark creeme trate de ser lo mas rapida jajaja la inspiacion estuvo
y pues esperen un nuevo romance ¿quien será? Liliandil vera lo que son concecuencias
Susan saldra de su mundo gris pero sobre todo Rilian pagara cada una
pero le dolera ver a Lucy tan feliz que hara una travesura
siguientes capitulos no sé cuando pero espero que pronto
nos vemos porque necesito escribir otra cosa :S algo mas formal
bye saludos y espero los reviews
