Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a lovelovelove22, yo sólo me adjudico la traducción.
BPOV
"Suéltalo, Bella. ¿Cómo estuvo la cita?" Preguntó Alice, revolviendo su armario mientras me dejaba caer en su cama King Size.
A pesar de lo pequeño que era el departamento, el de Alice definitivamente era mucho más grande que el mío. Y su armario ocupaba la mitad del espacio en su habitación.
"Fue agradable." Dije sin inmutarme, aunque estaba sonriendo como una loca. Alice se dio vuelta y colocó sus manos en sus caderas, mirándome fijamente.
"¡No me mientas! Ni siquiera puedes contener tu sonrisa, ¡así que cuéntamelo todo!" Golpeó su pie contra el suelo, mostrando impaciencia, y me reí ante lo infantil que se veía.
"Bien." Suspiré, y Alice volvió a hundirse en su gran armario. "Fue asombroso, Alice. Tu hermano… es sencillamente perfecto." Admití, sonrojándome de un rojo brillante. "Y cuando me besó… tuve la sensación más indescriptible." Dije en la voz más tonta que alguna vez había escuchado.
"Estás enamorada." Alice sonrió abiertamente, girándose otra vez con un vestido azul de seda en sus manos.
"No estoy nada." Dije con tranquilidad, intentando contener mi felicidad. "Fue sólo una cita, y sin importar lo maravillosa que fue, todavía tenemos un largo camino por recorrer."
Alice frunció el ceño, haciendo sobresalir su labio inferior en un puchero infantil. "Eres una aguafiestas, Bella Swan." Entonces bajó la mirada al vestido que estaba sosteniendo y comenzó a sonreír otra vez. "Pero lo bueno es que ¡tengo el vestido perfecto para tu cita número dos!" Canturreó, tendiéndolo hacia mí. "Edward va a amarte en esta preciosura. Lo compré en Paris y no encontré nunca la ocasión para usarlo…"
"Wow." Solté cuando Alice colocó el vestido en la cama y alisó el sedoso material. "Es impresionante, Alice."
El vestido era de un hermoso tono turquesa, con un escote halter y la cintura bordada. Era por lejos el vestido más hermoso que había visto así de cerca. Y lo usaría para la cena del viernes. Con Edward.
"¿Entonces te gusta?" Preguntó Alice ansiosamente, meciéndose sobre sus talones. Bajé la mirada y tuve que contener una risita cuando vi que, una vez más, estaba usando zapatos con un altísimo taco aguja. Asentí, enmudecida. "Desde los hombros hasta el dobladillo son unos 162 cm… es muy probable que te quede a ti mejor de lo que puede llegar a quedarme a mí. Así que, puedes quedártelo." La miré con los ojos abiertos como plato.
"Alice, ¡no puedo aceptarte este vestido! ¡Apenas nos conocemos!" Protesté, y Alice rodó sus ojos.
"Vamos a ser grandes amigas, Bella. Lo sé. Y por supuesto que puedes aceptar el vestido. Además, es posible que no me quede, así que alguien debería darle un poco de uso." Dijo, encogiéndose de hombros.
"¿Estás segura?" Pregunté, vacilante, y Alice rió.
"Estoy segura, Bella. Puedo ver que estás haciendo feliz a Edward, y él se merece un poco de felicidad. El hombre trabaja hasta el cansancio y piensa en todo el mundo menos en él. Tú puedes cambiar eso." Dijo con tranquilidad, sonriéndome.
"Gracias." Dije, acariciando la suave seda del vestido. "Te lo agradezco, realmente."
Alice sonrió y palmeó mi hombro. "No hay problema. Ahora llévate este vestido y cuélgalo en tu armario. Te veo mañana a primera hora y vamos ¡a comprar zapatos!" Empecé a protestar, pero me cortó. "Confía en mí, ¡será divertido!" Dijo emocionada, depositando el vestido en mis manos y prácticamente empujándome por la puerta.
Para cuando llegó el viernes, era un manojo de nervios. El vestido de Alice me quedaba pintado, pero los zapatos que me había obligado a usar eran peligrosamente altos para alguien con mi coordinación. Aún así, estaba entusiasmada.
Se hicieron las siete, y Edward llamó a mi puerta justo a tiempo. Respiré hondo y abrí la puerta, casi sin habla por la apariencia impecable de Edward. Su cabello estaba revuelto, como siempre, y tenía una sonrisa torcida en su rostro. El traje tenía un corte que hacía que su cuerpo se viera… perfecto.
"¿Estás lista?" Preguntó, y asentí, tomando el bolso que Alice me había prestado y cerrando la puerta de mi departamento detrás de mí. "Te ves deslumbrante." Agregó Edward, tomando mi mano delicadamente en la suya. "¿Alice?" Preguntó con una sonrisa cómplice mientras me guiaba hacia el ascensor.
"Sí." Admití. "Y tú también te ves deslumbrante." Rió y soltó mi mano sólo para envolver su brazo alrededor de mi cintura.
"Gracias." Dijo, su voz aterciopelada haciendo que casi me desmaye. De hecho, creo que me desvanecí un poco. "Mi hermano Emmett no dejará de fastidiarme sobre estar, finalmente, 'de vuelta en el juego'." Me informó, sonriendo. "Alice y Jasper no vendrán esta noche. Jasper tiene que trabajar y Alice lo sorprenderá con un picnic en el trabajo."
Asentí mientras salíamos del edificio y caminábamos hacia el auto plateado de Edward. "Alice mencionó algo sobre eso." Dije mientras Edward sostenía la puerta abierta para mí. "Cuéntame un poco sobre tu hermano." Dije, cruzando las piernas por los tobillos y abrochando mi cinturón de seguridad.
Edward sonrió y sacudió la cabeza, encendiendo el coche y sacándolo del estacionamiento. "Emmett es un bicho raro. Parece un físico-culturista pero en realidad es un gran oso de peluche, y actúa como un niño de cinco años la mayor parte del tiempo." Me reí, y Edward me miró por el rabillo del ojo. "Tienes una sonrisa hermosa, Bella." Dijo en voz baja, y me sonrojé. "De todos modos, Emmett juega al fútbol americano para los Chicago Bears, pero planea retirarse después del año que viene."
Asentí, intentando retener tanta información como pudiera. "Y su esposa es… ¿Tanya?" Edward asintió, sin quitar sus ojos de la carretera.
"Sí. Ella y Emmett han estado casados por un poco más de dos años. Tanya es una ama de casa, y ella y Emmett son sorprendentemente parecidos. Tanya ama el fútbol y los autos tanto como Emmett." Explicó, y miré por la ventana.
Estábamos fuera de la cuidad, y parecía como si estuviéramos en una zona residencial cara.
"Como no es temporada de fútbol, Emmett y Tanya han estado alquilando una casa por aquí para estar más cerca de la familia." Agregó.
Me reí. "Wow, 'La Familia'. Los hace parecer como una especie de familia mafiosa o algo así." Edward dejó salir una fuerte y hermosa carcajada.
"Ahora, eso sería interesante." Dijo, estacionando en la entrada de una enorme mansión de ladrillos. "Ya llegamos." Dijo, señalando a la casa.
Inhalé profundamente, mirando hacia el inmenso edificio en frente mío.
"Todo va a salir bien, Bella. Te van a adorar tanto como yo lo hago." Me tranquilizó Edward, y tomé su mano con suavidad, reflexionando sobre sus palabras.
Él me adoraba.
Nota de traductora: Awwwww (L). Me encantó este capítulo, y extrañaba mucho esta historia. Como siempre, mi excusa es la facultad, y ahora también estoy con pasantías, trabajo, faringitis y más. En fin, voy a actualizar una vez por semana (supongo que los sábados). Y con suerte en agosto podré hacerlo un poco más seguido, pero no prometo nada.
Espero que estén bien y, ya que estamos, cuéntenme ¿fueron a ver Eclipse? ¿Qué les pareció? :)
¡Ah! Otra cosa, no me acuerdo si lo comenté o no, pero Mellie (la autora de esta historia) ¡ya tuvo a su bebé! El 18 de mayo de este año, es una nena y se llama Blakely Olivia. Me encanta el segundo nombre. Si quieren enviarle saludos o algo, dejenlo en un review (si no saben inglés) y yo después se los envío.
Que tengan un buen fin de semana, y una buena semana :)
