Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a lovelovelove22, yo sólo me adjudico la traducción.
BPOV
"Encantada de conocerte, Bella." Dijo Tanya, abrazándome mientras atravesábamos la puerta principal de la casa. "Edward nos contó sobre ti, y pareces ser justo lo que él necesita." Dijo dulcemente, Edward apretó su agarré en mi cintura y me sonrió. "Si pueden esperar un minuto, Emmett tendría que bajar en un instante. Todavía está vistiéndose." Explicó Tanya, colocándose su abrigo gris encima de su vestido de noche verde.
Tanya era hermosa, tenía ojos color avellana y cabello rubio rojizo. Claramente contaba con mucho dinero, tenía un aire de confianza en sí misma y elegancia, pero también era muy dulce. Podía decir en este momento que ella me iba a caer bien.
"Edward, ¿cómo está Anna?" Preguntó Tanya, metiendo un lápiz labial en su cartera. "No la hemos visto en semanas."
"Está muy bien." Dijo Edward, una gran sonrisa atravesó instantáneamente su rostro. Era obvio que amaba mucho a su hija. "Mamá la está cuidando otra vez por mí."
"Me alegro." Dijo Tanya al mismo tiempo que escuchaba unas fuertes pisadas que venían de la escalera en espiral. "Oh, Emmett, ahí estás." Dijo, estirando su mano hacia el chico increíblemente alto y musculoso de cabello castaño que apareció al pie de las escaleras.
"Lo siento, tenía que ponerme bonito. Supongo que Edward es quién heredó los genes de niño bonito." Se carcajeó, dándole una palmada a Edward en la espalda y deslizando un brazo alrededor de los esbeltos hombros de su esposa.
"Hazme un favor, Emmett, y cierra la maldita boca." Dijo Edward, rodando sus ojos. "Ella es Bella. Bella Swan." Agregó con una sonrisa encantadora, señalándome. El rostro de Emmett se iluminó y aparecieron hoyuelos en sus mejillas; quedando fuera de lugar en su rostro de adulto.
"Hola, Bella Swan. Encantado de conocerte." Dijo, tomando mi mano y estrechándola vigorosamente. "Elegiste una buena, Edward." Dijo en un susurro. "Te lo puedo asegurar."
Edward, Tanya, y yo reímos, pero no pude evitar sentirme esperanzada. Quería que esta relación funcionara.
"Tienes treinta y seis años, Em. Treinta y seis." Lo regañó Edward, pero el brillo en sus ojos lo delataba. Emmett sacó la lengua y Edward sacudió su cabeza. "¿Vamos, o no?" Preguntó, alzándole una ceja a Emmett.
"Chicos, vamos a calmarnos." Intervino Tanya, y me sonrió a modo de disculpa. "Vamos antes de que estos dos se saquen la cabeza." Me dijo, y reí por lo bajo.
Esta iba a ser una larga, interesante, y con suerte maravillosa noche.
A pesar de su forma grande y musculosa, Emmett Cullen definitivamente era una especie de peso ligero. Había tomado dos cervezas con la cena, y ya estaba algo ebrio. Tanya había tomado tres copas de vino, y estaba sorprendentemente sobria. Edward había ingerido una cerveza, pero también permanecía perfectamente sobrio. Yo, sin embargo, había consumido tres copas de vino y definitivamente estaba sintiendo sus efectos.
"¿Estás bien?" Preguntó Edward en mi oído, notando mi extraño comportamiento.
"Estoy un poco achispada." Admití, y Edward rió.
"Vamos, te llevo a casa." Dijo, ofreciéndome su mano. "Chicos, nos vamos." Les dijo a Tanya y Emmett, quienes habían estado absortos en su propia conversación.
"Bueno." Intentó articular Emmett, asintiendo hacia mí. "Adiós, preciosa." Me guiñó un ojo y Edward lo golpeó en la nuca.
"Adiós, chicos." Rió Tanya y nos saludó con la mano mientras nos dirigíamos a la salida del restaurante.
"¿Entonces?" Preguntó Edward, ayudándome a entrar al auto. Me quite los zapatos y me desplomé en el asiento, riendo tontamente.
"Eso fue divertido." Dije, mirando con gran interés cómo Edward se metía en el auto, abrochaba su cinturón, y salía del estacionamiento. "Me gusta tu hermano, es muy gracioso."
Edward me dio una mirada cautelosa y se rió. "Estás tan jodidamente borracha." Dijo sin poder creérselo, y yo me reí por el alcohol.
"No, no lo estoy." Protesté, y Edward se mantuvo en silencio, sus labios rosados retorcidos en una sonrisa.
Todo el camino a casa, no dejé de pensar en Edward. Sus labios, sus músculos, sus manos… mmm. Todo lo que quería hacer era besarlo. Repetidamente. Y tal vez algunas otras cosas de adultos también…
"¿Bella? Ya llegamos." Dijo Edward en voz baja, y no fue hasta ese momento que me di cuenta que él estaba parado ahí, sosteniendo la puerta del auto abierta para mí, y estábamos estacionados en la entrada de mi edificio.
"Oops." Dije, bajando a tropezones del auto y por poco cayéndome. Edward me atrapó con facilidad y soportó mi peso mientras me llevaba dentro del edificio. "Me divertí muchísimo esta noche." Dije arrastrando las palabras en cuanto salimos del ascensor y llegamos a la puerta de mi apartamento. "¿Quieres entrar?" Pregunté, señalando el interior y tambaleando un poco.
Edward dudó por un momento, luego sacudió su cabeza. "Debería irme, Bella." Dijo con delicadeza, y mis hombros se hundieron. Demasiado para mi plan de meterlo en mi departamento y hacer lo que quisiera con él. "Lo siento." Agregó, removiendo suavemente un mechón de cabello de mi rostro y colocándolo detrás de mi oreja.
"Está bien." Susurré, sonrojándome de un rojo aún más embarazoso, lo que no creía posible.
"Buenas noches, Bella." Murmuró Edward. "Hazte algo de café, ¿sí?" Asentí, y levanté mi cabeza, esperando que me diera un beso de las buenas noches.
Cuando lo hizo, mi corazón se disparó. Gracias al alcohol que había consumido, sentía un hormigueo en todo el cuerpo y me sentía fresca y liviana. Besar a Edward sólo intensificaba la maravillosa sensación que recorría mi cuerpo.
Gemí por lo bajo cuando su suave lengua se deslizó por mi labio inferior, y ansiosamente abrí mi boca, estremeciéndome cuando la lengua de Edward comenzó a masajear con delicadeza la mía. Estaba metiéndome de lleno cuando Edward puso sus manos en mis hombros y, con suavidad, me apartó.
"Duerme un poco, Bella. Te llamo mañana, ¿si?" Dijo, y asentí tontamente. "Que descanses, preciosa." Susurró, y entonces se fue.
Nota de traductora: No es sábado, lo sé. La pérdida de costumbre hizo que me olvidara de actualizar.
Comentarios a las apuradas:
(1) Me encanta una Tanya que no es una molestia.
(2) Edward es un maldito provocador. ¡No puede hacerle eso a Bella!
(3) ¡El próximo es un EPOV! Y, además, conocemos a Annabelle n_n
Que tengan una buena semana :)
