Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, NO escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.

*Advierto este fic contendrá algunas veces lenguaje y escenas un poco fuertes.

entiendo su desesperación pero entre en un dilema ya que este capitulo era mucho mas largo pero lo acorte, les advierto entraran nuevos personajes y muchas cosas podrán cambiar nos veremos en el siguiente que sera como la continuación de este nos vemos y disfrútenlo espero sus reviews no me molesto por su comentarios a menos que suceda otra cosas jajja nos vemos


CAPITULO 18

SOLO UN MINUTO.

(Narnia)

Una hora después de lo sucedido, Susan se puso de pie, camino hacia la puerta que aunque era de roble solido Lucy parecía que la rompería en mil pedazos, aunque ya era menos los golpes, abrió la puerta.

-¿Qué sucede? ¿Por qué tanto escándalo? –preguntaba molesta Susan tratando de parecer normal.

-Todavía preguntas cuando te encierras en tu habitación por más de una hora y… –decía Lucy preocupada y molesta por la actitud de su hermana

-Pero nos da gusto que ya hayas abierto la puerta –decía Edmund tranquilizando la situación poniéndose al lado de su hermana menor.

Lucy suspiro y comprendió que era mejor apoyar a su hermana por lo que mejor fue para abrazarla, Susan al sentir aquello de nueva cuenta se soltó llorando.

-Tranquila todo estará bien –decía Lucy pasando sus manos por el cabello –vamos a mi habitación para que estés más cómoda –al ver como termino la habitación.

Llegaron a la habitación de Lucy que estaba frente a la de Susan, Edmund pidió que llevaran cosas para curación y algo frio para ponerle a su hermana en la cara ya que la tenia inflamada a causa del golpe que recibió por parte de Peter además tenía rasguños y moretones por la pelea con Liliandil.

-Creo que con un baño te sentirás mejor –sugería Lucy a su hermana quien no puso objeciones.

Después de unos minutos Susan salió del baño, poniéndose cómoda con la pijama dejo que sus hermanos curaran las heridas que tenía en las manos, en la cara y los hematomas del resto del cuerpo, pero había unas que nadie podría sanar, las de su corazón.

-Tienes que dejarlo un momento en la cara para que se te baje la hinchazón –decía preocupado Edmund entregándole un pedazo de hielo que era de las montañas de Narnia.

Susan no ponía objeciones a nada de lo que decían sus hermanos, se acostó en la cama y las lágrimas comenzaron a salir, era imposible detenerlas, fue justo en el momento que alguien entro en la habitación.

-¡Peter! –exclamo Lucy al ver a su hermano cabizbajo

-A que vienes a golpearnos a todos a caso –dijo sarcástico Edmund poniéndose frente a él

-Edmund, Lucy nos pueden dejar solos necesitamos hablar Peter y yo a solas –dijo Susan sentándose en la cama

Sus hermanos menores vacilaron a la orden un momento pero al final salieron.

-Si necesitas algo nos llamas –decía Edmund pasando al lado de Peter de manera retadora.

-No tengo palabras… me… yo… perdóname Susan fui un estúpido –bajando la mirada –creo que los dos nos dijimos e hicimos cosas que no queríamos… me comporte como un verdadero patán –Susan tan solo lo miraba aunque su hermano estaba devastado ella sentía mucha furia –te pido perdón, no puedo ni verte a los ojos… te agredí, perdóname por favor –llegando hasta la cama para hincarse –por favor –suplicaba Peter

-Crees que esto es fácil para mí… levántate Peter… eres mi hermano pero lo que hiciste me dolió mucho –decía Susan secando una lágrima que surcaba su rostro –no me importa con quien tengas relaciones o quien sea tu amante, pero me dolió que la justificaras, que no creyeras en mi, que no fueras mi hermano cuando necesitaba tu apoyo… te necesito Peter, necesito a mi hermano me abrace, que me diga que todo estará bien -sin pensarlo se lanzo a los brazos de Peter –te necesito, te necesito –decía mientras su hermano la acunaba en su pecho.

-Yo también te necesito mi pequeña hermana –besando la coronilla –te prometo apoyarte y no ser el estúpido que he sido estos últimos años –decía Peter abrazando a su hermana fuertemente

Lucy y Edmund escuchaban sonriendo ante lo que sucedía ya que sus hermanos mayores siempre estaban discutiendo haciendo que se alejaran, sin limitaciones abrieron la puerta entrando para unirse al abrazo familiar aunque Susan aun sentía que su corazón estaba roto tenía que salir adelante por su familia, no podía dejar que ese dolor se apoderara de nuevo.

-Lo siento creo que no es suficiente –decía Peter a Edmund y Lucy

-Estas perdonado pero la siguiente yo seré quien te haga ver los errores –decía Edmund enseñando el puño

-Creo que ahora me lo merezco –aun cabizbajo Peter


Cuatro días después…

Los ánimos en el castillo seguían a flor de piel, Liliandil y Peter se habían distanciado claramente aunque al tercer día la pasión volvió pero esta vez tuvieron cuidado de que nadie pudiera entrar, ella no podía creer todo lo que un rey de antaño le hacía sentir, se sentía deseada de nuevo. Susan de nuevo volvió a entrenar con el arco, después de lo que sucedió necesitaba algo que distrajera su mente.

Edmund se la pasaba con Caspian quien siempre le hacía preguntas sobre la época dorada de Narnia pero sabía perfectamente que lo que quería saber era sobre su hermana porque cada vez que hablaba de ella, el rey sonreía.

Ese era uno de eso días preguntas por lo que Edmund tenía que sacar una duda.

-¿Cuánto amas a mi hermana? –preguntaba Edmund a Caspian quien sonrió al escuchar eso.

-¿Por qué la pregunta? –decía Caspian tratando de parecer curioso por aquello

-Es solo una pregunta pero mejor olvídala –respondía Edmund regresando a los planos frente a él

Caspian movió la cabeza negativamente y sin esperar Edmund el respondió –la amo más que a mi vida pero parece que el destino se niega a que los dos estemos juntos –suspirando tristemente –mejor continuamos trabajando.

Edmund observo la tristeza de Caspian por lo que en un momento sintió pena por él, con ganas de ir por su hermana y tratar de convencerla que el hombre que tenía frente a él era honesto pero al final desistió ya que no quería ver sufrir más a Susan.


Era un día caluroso por lo que Lucy pidiendo permiso a Olaf de salir al rio cerca del castillo, quien estaba ocupado mandándola con uno de sus mejores hombres, ella iba feliz porque ya sentía que estaba como encarcelada fue por una de las razones que su novio accedió aquello.

Sentía el aire fresco como entraba en sus pulmones, bajo del caballo necesitaba caminar por lo amarro, fue justo en ese momento que escucho que alguien nadaba en aquel rio, se quito los zapatos y caminado de puntitas se escondió entre dos árboles y un gran arbusto por lo que cuando vio de quien se trataba, no solo se le subieron los colores al rostro, Rilian solo en ropa interior, un cuerpo fornido digno de un príncipe, lo repasaba con la mirada de arriba abajo pasando por sus ojos, su nariz, su boca que veía como caía gotitas de agua que en sus pensamientos se imagino besándolo por lo que sacudió fuertemente la cabeza, provocando un mareo haciendo que caminase y cayera exponiéndose al príncipe.

-Mira nada más a quien tenemos aquí –parándose justo al lado de Lucy –a la valiente reina Lucy –decía divertido Rilian

-Cállate Rilian –sacudiéndose el vestido –ya me voy no quiero discutir –decía Lucy tratando de no ponerse nerviosa ante aquel cuerpo tan escultural

-Perfecto majestad y yo que pensaba que me estaba espiando –tomando sus cosas del piso para empezar a vestirse –disculpe no recordaba que tiene novio –dijo justo cuando Lucy estaba mirándolo fijamente por lo que se acerco a ella y la sujeto fuertemente de la cintura, provocando que a ella se le subieran los colores al rostro.

-¡Déjame Rilian, suéltame! –imploraba Lucy forcejeando para soltarse de Rilian

-Creo que su majestad tiene que refrescarse un poco para que el calor que hace que se sonroje se baje un poco –dijo Rilian tomando en los brazos a Lucy para llevarla hasta el rio y lanzarse quedando empapados los dos.

-¡ERES UN IMBÉCIL! –exclamaba furiosa Lucy mientras Rilian se partía de la risa al ver la cara de la reina, fue justo en ese momento que no resistió la tentación y nado hacía ella para tomarla de nuevo en sus brazos para besarla.

Lucy al sentir los labios de Rilian se paralizo, no sabía qué hacer aunque lo que estaba sucediendo sabía que estaba mal en ese momento no le importo, las sensaciones eran totalmente diferentes a las que alguna vez había sentido, sus manos exploraban puntos del príncipe que nunca había tocado como sus bíceps, su espalda desnuda, era una explosión entre los dos que un día caluroso los hizo llegar al éxtasis.

Rilian se aventuro a quitar el vestido para dejar paso al bello cuerpo de la reina, sonrió al verla sonrojada pero quería probar su cuerpo por lo que beso su cuello, llevándola hasta sacarle algunos sonidos que escaparon involuntariamente.

Estaban llegando demasiado lejos en aquel rio de Narnia, fue justo en el momento que se escucho un ruido, Rilian y Lucy se pusieron en guardia.

-Sus majestades solo vengo a ver si necesitan algo –decía el soldado mirándolos sorprendido ante aquella situación.

-No yo ya me voy –dijo Lucy tomando su vestido para salir del rio –gracias por refrescarme –dirigiéndose a Rilian sarcásticamente

-No fue ningún problema –respondió Rilian sonriendo mientras la reina se alejaba, suspiro porque aun tenía el aroma, de no haber sido interrumpidos por aquel soldado habían hecho el amor, pero tenía claro otra cosa, Lucy aun estaba enamorada de él pero nunca lo aceptaría ahora tendría una esperanza y solo necesitaba esperar.

Lucy llego al castillo empapada, lo que había pasado en el rio nadie se tendría que enterar por lo tanto fue directamente a su habitación, llegando directo a darse una ducha, lleno la bañera para disfrutar de aquella agua tibia fue donde paso uno de sus dedos justo donde Rilian poso sus labios.

Amaba a Olaf pero aquello que Rilian le hizo sentir era totalmente diferente porque algo en su interior cambio pero necesitaba saber con el tiempo que sucedía, pero su razonamiento volvió dejando en claro que fue solo un momento de debilidad y nada más, aunque un suspiro salió de sus labios cuando recordó aquellas caricias.


Una semana después…

El tiempo había caminado demasiado rápido por lo que llego a ser de carreras en el castillo y se había olvidado un momento el peligro ya que se celebraría veinte años de matrimonio del rey Caspian, aunque a este no le hiciera mucha gracia un momento de distracción era necesario, además Liliandil aun seguía siendo su esposa.

Pasaban vestidos, flores, trajes de diferentes colores, todo para que el salón real recibiera a los más altos cargos, lores, narnianos y los anfitriones. Se llego rápido la tarde tanto Lucy, Susan y Liliandil tardaron más de lo que prometieron en arreglarse y maquillarse pero al final dejaron a todos los hombres sin palabras por lo bellas que estaban.

Se llego el tiempo del baile real donde Caspian y Liliandil abrieron, el rey miraba de vez en cuando a Susan quien se unió a la pieza con su hermano Peter al igual que Lucy y Edmund mientras que Olaf esperaba sonriente al ver a su novia. Rilian invito a una vieja "amiga" quien lo acompaño durante aquella canción.

Después de momentos Olaf remplazo a Edmund para bailar con su novia, mientras sus hermanas cuidaban su puesto de protector.

-Siempre que había un baile yo me la pasaba vigilando no sabía que te divertías demasiado –dijo Olaf mientras besaba a Lucy

-Yo nunca me divertí tanto como hoy –decía Lucy sonriendo

La canción pasaba lentamente cuando Olaf sintió que alguien le tocaba el hombro, cuando se dio cuenta de que era el príncipe.

-Su majestad me permite esta pieza –haciendo reverencia –claro si su novio permite que me la robe un momento –mirando fijamente a Olaf

-Lo que quiera Lucy yo lo acepto, yo confió en ella –decía Olaf un tanto seco

-Su majestad que opina –decía Rilian mirando a Lucy

-Solo una pieza –respondió fríamente Lucy, Olaf entrego a su novia al príncipe quien sonrió ante una mirada extraña y cómplice que los dos se dirigieron.

La música comenzó a sonar de nuevo, era una melodía romántica y lenta, Lucy trataba de desviar la mirada de Rilian pero le era imposible ya que pensaba en aquel día en el rio cuando su debilidad por él volvió, sin decir nada solo ellos dos comprendía que ese baile decidiría muchas cosas y más aun a Olaf que observaba a su novia como sonreía, una sonrisa que nunca había visto.

Mientras tanto en otro lado del salón Susan estaba platicando con un fauno y su esposa, fue cuando el rey llego para pedirle que bailara aquella pieza con él, no podía negarse frente a todos. Al llegar a la pista, Caspian observa que su compañera se siente un poco incomoda más porque su esposa los miraba fijamente pero a él no le importo.

-Solo una pieza y te dejo libre –dijo Caspian finalmente

-Gracias –respondió Susan evitando la mirada del rey

-Susan… -comenzaba a decir el rey cuando se escucho que anunciaban a una persona que se quedo paralizado cuando escucho su nombre –¡Nira!

Todos observaron cómo se abría paso aquella señora, alta, tez blanca, ojos color verde, delgada que no aparentaba la edad, portaba un vestido azul cielo con un escote descomunal que todos quedaron asombrados ante aquel atrevimiento, al lado llevaba a un joven muy parecido a Caspian pero su cabello era rubio al igual que su madre, pero los ojos negros azabache.

Llego frente al rey haciendo reverencia, miro a Susan de los pies a la cabeza y solo sonrió sarcásticamente fue entonces cuando hablo –Rey Caspian X veo que sigue igual que los años no pasaron para ti.

-Nira ¿Dónde estabas? ¿Por qué te fuiste? –dijo Caspian algo tenso

-Creo que no es el momento que te responda estas preguntas frente a tu esposa –señalando a Liliandil –y a tus invitados sería algo que solo tú y yo debemos discutir… disculpa la tardanza pero mi hijo Kaleb se dilato, la casualidad es que salió idéntico a usted su majestad –Caspian palideció ante aquel comentario

-E… estás diciendo que es mi hijo –soltó de pronto Caspian dejando atónitos a todos los presentes más aun a su esposa.

Liliandil estaba en shock con lo que escuchaba, Peter disimuladamente le tomo una mano pero esta la rechazo para ir con su esposo y enfrentarlo.

-Dime Caspian que lo que acabas de decir es mentira –dijo Liliandil algo tensa

-Liliandil… disculpe su majestad, la reina Susan no fue el primer amor del rey fui yo… -Susan al escuchar aquello mejor se retiro por lo que Lucy al ver fue con ella –yo no quería que fuera publico que el rey tiene otro hijo que también reclama el trono de Narnia –Rilian quedo paralizado ya que si su padre aceptaba aquel joven el quedaría en segundo lugar para llegar a ser el rey.

-De ninguna manera Rilian será el rey de Narnia –dijo Liliandil a la defensiva

-Creo que ya no más querida Liliandil –dijo sarcásticamente Nira –mi hijo es el primogénito por lo tanto tiene más derecho que el tuyo, además sé que cuando le cuente porque regrese se impactara –mirando fijamente a Caspian que no tenía palabras que decir.

-Creo que debemos hablar en privado –dijo Caspian al ver que la reacción de la audiencia, tomando a Nira se la llevo al despacho que tenía, dejando a su esposa y espectadores atónitos ante aquella situación.

Caspian no sabía que decir o que hacer, respiraba con dificultad y sobre todo recordaba todo lo que había pasado desde que Nira se desapareció de su vida.

Flashback

Caspian estaba en el establo dando de comer a su caballo ya que eso lo relajaba, porque desde que su tía estaba embarazada, su tío Miraz no lo dejaba en paz, mucho menos con su novia Nira una joven que conoció en un baile, era feliz mucho más porque su profesor le enseñaba cosas antiguas de su tierra. Narnia.

De repente escucho unos pasos por lo que se puso en guardia y si esperarlo alguien le lo cegó con sus manos que eran tiernas y suaves, volteo y miro a Nira quien sonreía traviesa y feliz.

-¿Cómo esta mi príncipe? –dijo Nira plantándole un beso

-Excelente porque estoy con la persona que amo –decía Caspian mientras Nira hábilmente enredaba sus piernas en la cintura del joven.

-Quiero estar contigo de nuevo –besándole el cuello al príncipe –te amo Caspian X

-Yo también te amo –uniendo de nuevo sus labios para después entre la paja y los caballos terminaron sus ropas para caer en un sueño profundo abrazados uno del otro.

Un rayo de agua fría cayó en su cuerpo desnudo del príncipe, cuando abrió los ojos se encontró solo con su tío Miraz y sin su novia.

-Querido sobrino tan fácil caes con un mujerzuela –dijo sarcásticamente Miraz –lo que deberías hacer es tratar de gobernar y no jugar a los amantes –lanzándole el pantalón

-¡Déjame en paz! –contesto Caspian molesto mientras buscaba el resto de su ropa.

-Como quieras –caminando hacia la salida –solo te informo que tu Nira adorada que tanto defiendes, desapareció junto con un oro del pueblo

Caspian hizo caso omiso a todo aquello pero la realidad llego cuando sus mejores amigos y profesor dijeron que su novia había desaparecido, los demás días se dedico a buscarla por todas las tierras de Narnia pero jamás la encontró, llego a odiarla y jurar nunca enamorarse de tal forma hasta que conoció a una reina que brillaba como el mismísimo sol del sur.

Fin flashback

-¿Por qué te fuiste? –pregunto una vez más Caspian

-Nunca me fui Caspian, tu tío fue quien me desterró a las islas solitarias junto con los Lores que después perdí de vista… -evitando la mirada acusadora del rey –trate de buscarte de nuevo cuando me entere… de que estaba embarazada pero… -apretó los puños que se hacía daño –escuche que Caspian X volvió al trono liberando de la tiranía de Miraz pero te encontré besando a la reina Susan frente a todos ¿Cómo crees que me sentí? –dijo acusadoramente Nira

El ambiente estaba aun más tenso, aquellas palabras cayeron en Caspian como agua fría porque siempre creyó que ella lo había abandonado llevándose cosas valiosas del castillo, un sentimiento oprimió su pecho en ese momento reflexiono cual era lo que sentía por su actual esposa y por la reina Susan, quería sustituir aquel dolor que le llevo el primer amor.

Nira al verlo sonrió y dijo algo que en su vida había jurado no hacer -¿Por qué no darnos otra oportunidad? ¿Por qué no vivir una vez más lo que teníamos?

-Porque ya no puedo hacerlo… estoy casado –dijo tristemente Caspian –no puedo dejar todo lo que tengo… -mirándola fijamente

-Ya entendí creo que deberíamos ir a disfrutar del baile, es tu aniversario de bodas –dijo soltando un suspiro caminando hacia la salida pero Caspian llego antes y se interpuso entre la puerta y ella.

-Debo decirte que me enamore de nuevo… pero siempre fallaba en mis intentos de amar, éramos unos niños cuando te conocí… -Nira solo observaba con detenimiento aquella escena –me case con Liliandil porque era necesario, tenía que dejar un heredero y… Susan es otra historia, le he dañado demasiado y creo que aunque tuviera una oportunidad más creo que no podría verla a los ojos… creo que esa llama que pensé estaba oculta despertó hoy, creo que solo esperaba la oportunidad –dijo Caspian y sin pensarlo llego a ella para besarla, quería probar de nuevo sus labios, no perdería nada simplemente tenía que calmar aquel viejo sentimiento.


-Liliandil solo déjalo no puedes hacer nada –decía Peter tratando de detenerla cuando se disponía a abrir la puerta del despacho de Caspian

-No Peter, ya no puedo soportar más que Caspian solo me trate como a su estúpida, no más –dijo Liliandil haciendo caso omiso de todo para abrir la puerta y una vez más descubrir a su esposo en brazos de otra pero esta vez algo en sus ojos había cambiado –Veo que nunca fuiste mío –espeto tristemente.

Caspian se tenso pero sabía que tenía que poner un fin aquella situación, desde hacía años su relación con Liliandil no funcionaba pero eso no fue lo que desgarro su corazón si no ver que detrás de una de las columnas unos tristes ojos azules que derramaban lágrimas y lo observaban con rabia y dolor.


Lady Shark me tarde mas de lo que prometi pero

espero que te guste el cap... saludos