6:11 pm (Hora de EUA)
4:41 am (Hora de Ahwaz, Irán)
Lincoln, Álvaro y Ángel ya se encontraban en Irán, por supuesto que aún no estaban en el tiroteo que se estaba librando, en Europa y Asia, en todos los países que están entre estos dos hay tiroteos, países contra el Opmeit, gobernado por Clock, pero volviendo al tema, estas tres personas ya estaban en Irán listos para recibir las órdenes de los militares mayores que se encontraban ahí.
Los tres soldados de la D.S.S.E habían sido escoltados hasta la Sala Mayor, donde se encontraba el capitán general del ejército de Irán, aunque este ya casi no exista, el punto es que él los recibió de buena manera y a sala era muy... Sorprendente, lo que más le gusto a Lincoln fue el ventanal en forma ovalada que había atrás del escritorio de Lawopsky (el capitán general), pero todo lo bueno acaba, pues mientras hablaban él les dio una hoja, donde mostraba toda la planta nuclear, entradas, salidas, cuartos, etc. Después les dijo que ellos no tenían muchos recursos, pero que mandarían todo un convoy grande para dar un golpe eficaz, ya que según los espías iraníes habían soldados del Opmeit allí, por lo que la misión se complicaría un poco.
Minutos después el convoy ya estaba conformado, tenía un camión blindado adelante y otro atrás, entre estos había dos camionetas normales, de color negro, y entre estas dos camionetas había dos carros con el parachoques blindado y en medio de estos dos autos, estaba el carro de la D.S.S.E completamente blindado, aprueba de explosiones "ligeras", y de balas perforadoras y anti-blindaje, la misma que traían los camiones, ese si era un convoy de ataque, además, arriba de cada camión había una torreta/ametralladora donde alguien se podía poner a disparar por si se presentaba algún inconveniente o un contratiempo.
Ese convoy, obviamente, se dirigía a la planta nuclear, que estaba siendo tomada por el enemigo, y si el Opmeit se hacía de energía nuclear, la guerra acabaría y ganarían ellos, eso no lo convenía a nadie (excepto a Clock).
Por el camino Lincoln vio a algunas personas escondiéndose antes de que el convoy se acercaran a ellos, como si pareciera que ellos eran los malos. Lincoln pensó que ellos pensaban que eran los desgraciados del Opmeit.
El convoy paró algunos kilómetros antes de llegar a la planta, debido a que los informantes dijeron que tenían bazookas, como RPG o lanzagranadas, los camiones y el carro de la D.S.S.E lo podrían resistir, pero los demás vehículos no, por ello eligieron un punto algo lejano para poder revisar el perímetro y así realizar un ataque exitoso.
Lincoln, el hombre con un plan, fue el primero en tomar unos binoculares y revisar la zona, si había muchos hombres del Opmeit, por lo que idearon un plan para poder acabar con todos, los blindados, es decir, los camiones y el auto de Lincoln, Álvaro y Ángel entrarían primero, a toda velocidad, después de haber matado a la mayoría, entrarán las camionetas y los dos autos, para así poder acabar con la amenaza, además de recuperar la planta nuclear y usarla para beneficios propios.
Entonces así lo hicieron, Lincoln iba manejando el auto y sus dos compañeros de trabajo iban disparando por un orificio donde solo cabía el cañón del arma, por lo que ningún disparo les dañaría a ellos, y atrás del carro venían los dos camiones, con un soldado en las torretas.
Como era de esperarse, los soldados (malos) empezaron a lanzar cohetes hacía los autos atacantes, pero no funcionaba de casi nada, lo que sí es que mataron a los de las ametralladoras, pero otros dos los reemplazaron, unos pocos minutos después entraron los cuatro automóviles y desde las ventanas de estos, los soldados iraníes empezaron a disparar a los del Opmeit, pero una de las camionetas explotó, debido a una RPG, después la otra se estrelló, acribillaron a los de adentro.
-Sí que son muchos Lincoln —Dijo Álvaro aun disparando—, además se nos están acabando las balas
-Atrás hay más, en la cajuela, solo que no las podemos sacar porque nos acribillan —Lincoln vio una entrada a la planta—, tengo una idea —Lincoln aceleró aún más, pero la "entrada" estaba algo estrecha, lo que quería el pecoso era hacerla más grande—. ¡Sujétense! —Gritó Lincoln antes de estrellarse contra aquel hoyo y atravesarlo—
Todos pasaron a salvo, excepto el auto, el motor quedo destrozado.
Los Ghosts bajaron del auto y abrieron la cajuela, así equipándose lo más que pudieron, después se adentraron en la planta, se encontraron algunos soldados (del Opmeit) por el camino, aunque, con las balas perforadoras era fácil matarlos, pronto se abrieron paso hasta el núcleo, que aún estaba prendido.
Estos se encontraban detrás de una puerta con una ventanilla para ver hacía dentro, aunque esta puerta contenía la radiación, al igual que todo ese cuarto
-No podemos entrar ahí sin trajes de contención, moriremos —Dijo Ángel—
-Si, creo que ahí es donde está toda la radiación, si no estuviera esta puerta todo en un diámetro de unos treinta a cincuenta kilómetros que no tenga protección, morirá —Contestó Lincoln—
-Eso quiere decir que lo tenemos que hacer rápido si no queremos que gente inocente muera ¿No? —Comentó Ángel—
-Así es, por ello, en cuanto abra esta puerta, ciérrenla, pero antes debemos conseguir los trajes —Respondió el antiguo dientes de conejo, que "con el tiempo" se le habían quitado—
Los soldados se fueron de ahí y empezaron a buscar los trajes anti-radiación, todavía se escuchaba el tiroteo de afuera, por lo que tenían que darse prisa.
Buscaron cuarto por cuarto, hasta que encontraron los trajes, pero solo encontraron dos, los otros estaban rotos o incompletos, así que decidieron que Ángel se alejara mucho para que no se exponga a la radiación.
Después de ponerse los trajes y quitarse los chalecos antibalas, ya que estorbaban e incomodaban mucho, fueron hasta aquella sala en donde se encontraba el núcleo que había que apagar, tal como lo acordaron, Ángel se fue lo suficientemente lejos para así poder abrir aquella puerta por unos segundos, luego de que se fuera Álvaro abrió la puerta con poca dificultad y Lincoln entró rápidamente, después Álvaro cerró la puerta.
Los tres soldados se comunicaban por medio de walkie talkies...
-Ya entré, no es un núcleo, solo era una luz, ahora, ¿Alguien sabe cómo apagar esto? —Dijo Lincoln—
-Si, yo sé —Contestó Álvaro por el walkie talkie—, vas a ver unos monitores, de seguro estarán apagados, pero busca alrededor de ellos, debe haber un control, ese control va a servir para controlar una garra como de esas de las máquinas de peluches —Lincoln la vio—, esa garra va servir para que te sostengas de ella, lo vas a tener que hacer manual, abajo de la garra debe haber un pozo de donde sale la luz que dices, fíjate en ese pozo y ve cuantos orificios tiene y cuántos de ellos están ocupadas
-Ahora veo —Lincoln vio ocho orificios y siete de ellos estaban ocupadas por unas barras azules—, hay ocho orificios y uno está vacío
-En los orificios ocupados hay unas barras ¿Verdad?
-Así es
-Pues ahora busca un tubo de ese tipo, debe estar cerca de ahí, cuando lo encuentres, baja la garra y atórala en tu cinturón táctico, atóralo muy pero muy bien si no quieres morir por radiación
-Está bien —Lincoln empezó a buscar la barra, entonces abrió un armario mediano y metálico y ahí estaban la barra—, ¡La encontré!
-Ahora haz lo que te dije
Lincoln bajó la garra con aquel control, después, atoro su cinturón en las tres piezas que conformaban la garra metálica, antes de bajar tomo la barra con unas pinzas en una mano y en la otra el control, luego fue descendiendo hasta estar lo suficientemente cerca para poder colocar la barra.
-Vamos, tu puedes Lincoln —Se dijo a sí mismo—
Entonces la pudo colocar
-¡Listo!
-¡Bien!, Ahora sal de ahí
Lincoln subió y después, con ayuda de Álvaro, abrió la puerta que contenía la radiación, y salieron de ahí con los trajes puestos, por si acaso, pero después de que se toparan con Ángel, se los quitaron, por supuesto que en privacidad.
Ahora se encontraban en un pasillo algo grande, Lincoln y Álvaro se ponían sus camisas para después ponerse el chaleco.
-¿Y ahora qué? —Preguntó Ángel—
-Pues ya terminamos la misión, ahora a regresar a "casa —Contestó Lincoln—
-Ustedes no irán a ningún lado —Un hombre de un poco más de dos metros, musculoso y de tez oscura apareció atrás de ellos, él traía un chaleco antibalas pero no traía armas—
El hombre saco una navaja y atacó primero, los tres soldados respondieron el ataque pero, el hombre golpeaba muy fuerte.
Lincoln intentó dispararle con una pistola, la cual era la única arma que tenían, pero le podía dar a sus dos compañeros, quienes estaban peleando con él, entonces el peliblanco decidió tirar el arma y unirse a la pelea, la cual estaban perdiendo.
Ángel intentaba tirarlo golpeando en las rodillas y en toda la pierna pero no brindaba frutos, Álvaro trataba de hacer lo mismo, pero golpeándolo en la cara, pero tampoco funcionaba, por lo contrario, los golpes que daba el grandote los tumbaban al piso, y les iban a dejar marcas.
Cuando Lincoln se unió a la pelea, no sirvió de mucho, el musculoso seguía ganando, éste le propinó un golpe a Álvaro y lo tumbó al piso, Álvaro se encontraba viendo todo muy borroso pero vio una pistola y la tomó, después se levantó y corrió hacía el grandote y le puso la pistola en el estómago y disparó dos veces, pero no hizo mucho daño, por el chaleco antibalas, entonces el musculoso tomó la mano de Álvaro y la empezó a doblar, junto con la pistola, hasta que esta se dirigiera hacia Álvaro, éste no le pudo ganar a la fuerza del grandote, aún con las dos manos y él usando una, la otra la usaba para golpear a los otros dos, ya que la navaja se le había caído.
La pistola ahora apuntaba a Álvaro y el musculoso disparó, disparó, disparó y volvió a disparar y después soltó el arma, pero como Álvaro no traía el chaleco, de inmediato cayó al suelo agonizante.
Todo paso lento a los ojos de Álvaro mientras caía al suelo, vio cómo su hermano menor se le quedo viendo, estaba en shock, pero todos estaban en shock, Lincoln ahora golpeaba con más destreza a aquel maldito que disparó a su amigo, pero aún no servía de nada, hasta que aquel hombre fuerte tiró a Lincoln al suelo.
Cuando Lincoln cayó, en el suelo vio la pistola y la navaja de aquel hombre, pero solo podía agarrar una debido a que no tenía el tiempo para poder tomar ambas, así que optó por la navaja.
Después de haberla tomado, se levantó rápidamente y siguió luchando.
-El jefe me mencionó que iba a ser un poco difícil derrotar a un Loud —El grandulón río—, creo que se equivocó —Seguía defendiendose de los ataques de Lincoln—
-¿A sí?, ¿Y quién es tu jefe? —Dijo Lincoln mientras seguía golpeando—
-Si supiera no te lo diría, además, nadie sabe quién es, pero se hace llamar Clock, pero eso ustedes ya lo sabían
Lincoln tuvo la navaja escondida todo el tiempo, y en el momento que vio una oportunidad apuntó a la garganta de aquel hombre de tez oscura, pero este la bloqueo con sus dos manos e intentaba alejar a Lincoln, pero el peliblanco utilizó su otra mano para empujar más fuerte, había sacado fuerza de quien sabe dónde, pero eso era bueno.
Siguió empujando la navaja al cuello del hombre, pero se le estaba haciendo difícil, pero el musculoso utilizó la rodilla para golpear a Lincoln en las costillas, pero éste la bloqueó con el codo, pero dejó la presión del cuchillo en una sola mano, el grandulón utilizó esta oportunidad y le quebró la mano al peliblanco, éste hizo un quejido de dolor pero lo que hizo fue cambiar rápidamente la navaja de mano y con la otra mano le enterró tres veces la navaja en el costado izquierdo, ya que en esa zona el chaleco no protegía, antes de poder sacar la navaja y enterrársela por cuarta vez el hombre enviado por Clock lo levantó lo más que pudo y luego lo estampó contra el suelo con la mayor fuerza que tenía, fue tanta que hasta agrieto el suelo.
Lo que el señor esteroides no se esperaba fue que el hermano del soldado que había matado ahora sostenía la arma.
Ángel no lo dudo y apretó el gatillo varias veces, pero solo la primera vez salió una bala, la pistola se había quedado sin munición, pero solo una bala bastó, aquel proyectil le había rozado el cuello en la parte derecha, pero hizo un corte profundo, ahora el malnacido se estaba desangrando y estaba intentando cubrir la hemorragia con sus manos, que estúpido.
-Muere hijo de perra —Fueron las últimas que escuchó aquel hombre—
Lincoln se levantó del suelo, muy lastimado, mucho más que Ángel físicamente, pero sentimentalmente Ángel estaba muy dolido.
-Lo siento Ángel, no pude proteger a tu hermano, perdóname —Dijo Lincoln con sinceridad y mucha tristeza—
-No fue tu culpa Lincoln —Dijo Álvaro débilmente, aún en el suelo—
-Sigues vivo desgraciado —Dijo Lincoln con una sonrisa pero con algunas lágrimas en su rostro—
-¡Hermano! —Ángel abrazó a Álvaro en el suelo y este lo correspondió lo mejor que pudo—
-No me queda mucho Ángel, pero antes de morir, quiero disculparme si alguna vez fui un estúpido contigo, quiero disculparme por to... —Álvaro fue interrumpido—
-No tienes nada por lo que disculparte, eres mi hermano y nunca lo dejarás de ser, te quiero Álvaro —Ángel abrazó aún más fuerte a Álvaro mientras muchas lágrimas salían de los ojos de ambos hermanos—
-Yo también te quiero Ángel —El abrazo de Álvaro se volvió débil y segundos después los brazos cayeron a los costados del cuerpo—
-¡No Álvaro, por favor, no me dejes! —Gritó Ángel con desesperación—
-Ángel, déjalo, ya está...
-¡No!, ¡No está muerto!, solo está dormido y hay que despertarlo, ¿Verdad Álvaro?, solo despierta y nos podremos ir
-Ángel...
-Vamos hermano, despierta para que podamos volver al D.S.S.E a entrenar juntos
-¡Ángel, ya está muerto! —Gritó Lincoln mientras seguía llorando levemente—
Ángel se levantó y volteó a ver a Lincoln, para después darle un puñetazo que lo tiraría al suelo, después se subió arriba suyo y lo agarró del cuello de la camisa.
-¡NO ESTÁ MUERTO! —Le dio otro puñetazo a Lincoln en el pecho—, ¡No está muerto! —Le da otro pero ahora menos fuerte—, ¡No está muerto! —Le da otro pero muy débil—, No está muerto —En lugar de darle otro golpe, Ángel lloró descontroladamente, ahora su hermano estaba muerto—
-Lo siento Ángel
Ángel se puso de pie y se quitó de encima de Lincoln, lo que permitió a éste pararse.
-Vámonos de aquí Ángel
-Pero él necesita un funeral, un lugar donde pueda descansar en paz
-¿Puedes con él? —Preguntó Lincoln al ver como lo cargaba—
-Sí, está un poco pesado por toda la chatarra que comía —Ambos rieron por el comentario—
-Está bien, si tú dices —Lincoln recogió la pistola del suelo y sacó un cargador de su cinturón táctico y cargó la pistola, después de sacarle el cargador vacío—, sigamos
Caminaron por los pasillos hasta llegar por donde entraron, ya no se escuchaban disparos, así que tuvieron precaución por si acaso los soldados iraníes habían perdido el tiroteo, salieron con cuidado solo para encontrarse con los soldados iraníes fuera de los dos camiones, al parecer los de los autos y las camionetas habían fallecido, pero los soldados iraníes al ver a los dos soldados de la D.S.S.E comenzaron a disparar, estos dos se cubrieron rápido, pero una de las balas le dio en la pierna a Lincoln.
-¡Somos nosotros! —Gritó Lincoln—
-¡Lo sabemos! —Gritó el capitán general iraní—, ¡Ahora, entréguenos a el que sabe de química y esas estupideces!
-¡Esta muerto! —Respondió Ángel—
-¡Entonces los tendremos que matar! —El capitán general volteó a ver a sus soldados—, tráiganme sus cuerpos
Los soldados asintieron y fueron a la planta nuclear, mientras que Lincoln y Ángel escapaban como podían.
-Escondámonos ahí —Lincoln señalo un tipo armario—
Ambos se adentraron ahí, pero Ángel entró primero ya que éste cargaba al cuerpo fallecido de Álvaro.
Los soldados pasaron por esa puerta, y uno se asomó por la ventanilla que había en ésta, entonces Lincoln asomó su arma por ahí y disparo, haciéndole un agujero en la cabeza a aquel tipo, luego Lincoln abrió la puerta de una patada.
Habían seis soldados en aquel pasillo, pero Lincoln los tomó por sorpresa, le disparó a la mitad de ellos en la cabeza, luego tomó a un hombre de escudo humano, ya que los otros dos vaciaron sus cargadores en aquel escudo y ninguna bala le había dado a Lincoln, éste aprovechó la oportunidad y mató a aquellos dos de una bala en la cabeza.
Llegaron tres soldados más pero ahora Ángel los tomó por sorpresa con una de las metralletas que portaba uno de los soldados ya fallecidos, y con esa arma los acribillo, después llegaron más soldados por ambos lados, pero no traían armas, excepto una navaja táctica.
El dúo del D.S.S.E los pudo vencer fácilmente, aunque Lincoln batallo un poco más debido al disparo de su pierna.
Después de que mataran a los soldados iraníes, Ángel tomó una pistola y al cuerpo sin vida de su hermano, mientras que Lincoln tomó una metralleta y algunos cargadores, incluyendo algunos pocos de la pistola de Ángel.
Ahora se dirigían al lugar por donde entraron, donde chocaron aquel auto.
Cuando llegaron al auto superblindado, pero ahora descompuesto gracias al choque, Lincoln abrió la cajuela y sacó la preciada arma que había elegido en el arsenal de la D.S.S.E, el fusil de francotirador/rifle de precisión, era hora de acabar con esos malditos soldados estafadores.
El peliblanco se encontraba algo lejos de donde se encontraban los dos camiones blindados, ahí estaban todos los soldados que quedaban del ejército iraní, exceptuando los de la base, al lado suyo estaba Álvaro (muerto), mientras que Ángel estaba listo para hacer el ataque principal, el plan había comenzado.
Lincoln disparó a la cabeza de los soldados que estaban en las torretas de los camiones, todos los soldados voltearon a ver hacía donde había salido el disparo, mientras se cubrían claro está, luego comenzaron a disparar, pero eso no evitó que Lincoln siguiera dando tiros a la cabeza, ahora era la hora de actuar de Ángel, apareció detrás de los soldados y comenzó a dispararles con la metralleta que antes había tomado Lincoln.
Cuando Loud veía que le iban a disparar a su compañero, disparaba al cráneo del soldado antes de que él disparara.
Pero ahora Lincoln tenía que recargar, las balas se le habían acabado en ese cargador, pero tomó otro.
Ya habían matado alrededor del 70% de los soldados que había en un principio, el capitán general Lawopsky estaba altamente enfurecido, ¿Cómo es posible que dos soldados puedan contra cuarenta? Eso es lo que él se preguntaba.
Los soldados iraníes estaban siendo masacrados por soldados norteamericanos por ser tan egoístas e hipócritas.
Ya solo quedaban alrededor de diez soldados incluyendo a Lawopsky, nadie sabía a donde disparar, si le intentaban dar al francotirador el de la metralleta te mataba, pero si intentabas matar al de la metralleta, el francotirador te mataba, es decir, cualquier opción que eligieran iban a morir.
-Señor, estamos rodeados ¿Qué hacemos? —Preguntó desesperadamente uno de los soldados—
-Mátenlos —Contestó calmadamente—
-Pero señor... —El soldado recibió una bala en la cabeza, pero no por parte del francotirador sino por Lawopsky (el capitán general)—
-Acaben con ellos
-¡Señor, si señor! —Gritaron los doce soldados que quedaban—
Lawopsky, en la primera oportunidad que tuvo, se subió a uno de los camiones y dejó abandonados a sus soldados, no se podía esperar menos de ese malnacido.
-Ángel, el "rey" está escapando, acaba rápido con los "peones" —Dijo Lincoln por medio del walkie talkie—
-Si me ayudaras acabaríamos más rápido
-Estoy en eso —Lincoln apuntó con su rifle y mató a otros dos soldados, después volvió a tomar aquel aparato— ¿Así está bien?
-Sí, yo acabo con los demás
Ángel salió detrás de los costales de arena, en donde se estaba cubriendo, y mató a los últimos diez hombres del ejército iraní.
A los pocos minutos llegó Lincoln con el fusil de francotirador en la espalda y Álvaro en sus brazos.
Ambos se subieron al otro camión blindado y se dirigieron a la base, para matar a aquellos soldados corrompidos.
-¿Seguro que puedes manejar esto? —Preguntó Lincoln algo nervioso—
-Claro, ¿Acaso crees que todo el entrenamiento de la D.S.S.E fue en vano? —Lincoln no contestó— Como sea, sube a la torreta y mata a cualquier soldado que veas, que nos dispare
-Si jefe —Y Lincoln subió a la torreta—
5 minutos más tarde...
-¡Esto si es una verdadera locura! —Dijo Ángel emocionado—
Hace unos pocos segundos Ángel había entrado a toda velocidad a la base, todos le empezaron a disparar pero Lincoln se encargaba de que jamás volvieran a disparar de nuevo, había explosiones por doquier.
-¡Baja la maldita velocidad! —Gritó Lincoln a muy alto volumen—
-¡Así es más emocionante!
-Maldito demente —Dijo Lincoln para si mismo, pero refiriéndose a su compañero—
Algunos minutos después, todos los soldados habían caído, ahora solo quedaba entrar a la base y matar a los que se encontraran ahí.
-Ten esto —Ángel le lanzó una metralleta a Lincoln, la cual éste atrapó—, la necesitarás
Ángel tomó una metralleta del suelo, la recargo con un cargador nuevo y ambos se adentraron a la base del ejército iraní.
Mientras avanzaban no se encontraron a muchos soldados, al parecer la mayoría se encontraba afuera intentando matar a los intrusos, es decir, a Lincoln y Ángel.
Caminaron hasta llegar a la Sala Mayor, la sala donde se tendría que encontrar Lawopsky, pero sabían que habrían soldados esperándolos dentro de la sala para acribillarlos, así que Lincoln se acordó de algo que había en la sala, pero primero tendrían que ir a la armería, y para ello primero tendrían que saber dónde está.
Mientras tanto en la Sala Mayor, unos pocos minutos después de la idea de Lincoln...
-¡¿Cuánto falta para que el helicóptero llegué y me saque de aquí?! —Gritó desesperado Lawopsky—
-Unos minutos señor, por favor sea paciente —Contestó uno de los seis soldados que se encontraban ahí—
-¡¿Paciente?!, ¡¿Cómo carajo quieren que sea paciente si dos putos soldados acabaron con lo que me quedaba de ejército?!
-No se preocupe señor, nosotros estamos aquí para prote...
El soldado fue interrumpido al ser llenado de balas, que provenían del ventanal que había en la sala, Lincoln estaba en ese ventanal disparando a los que se encontraban en la sala, y logró acabar con todos antes de que siquiera una bala lo tocara.
Después de haber matado a todos, excepto a Lawopsky, quien si había recibido un disparo, solo que no fue en una zona vital, sino en el brazo, volviendo al tema, después de la balacera Ángel entró por la puerta y Lincoln por el ventanal.
-Estas acabado —Dijo Ángel antes de tirar a Lawopsky al suelo, desmayarlo (con un golpe de pistola en la cabeza) y atarle las manos con una cuerda y triple nudo—
Momentos después, el dúo se dirigía al camión, pero escucharon un helicóptero acercándose hacía ellos...
-¿Me subo a la torreta y lo derrumbó? —Preguntó Lincoln con ansias—
-No, de seguro vienen a por el capitán, pero, ¿Y si les decimos que nosotros somos su escolta?
-Podría funcionar, vamos a probar
Entonces Lincoln puso el brazo derecho de Lawopsky en su hombro derecho y puso su propia mano en el hombro izquierdo de Lawopsky, para que pareciera como si lo estuviera sosteniendo.
Segundos después el helicóptero bajó, Ángel pudo ver cinco hombres, dos en las torretas, uno en la izquierda y el otro en la derecha, el piloto, el copiloto y un auxiliar, o eso parecía
-¡Vamos!, ¡Suban rápido! —Dijo el auxiliar revisando que no viniera nadie hostil—
Lincoln se acercó junto con Ángel y el desmayado al helicóptero pero cuando estaba cerca rápidamente le dio a Ángel al capitán y sacó una navaja y se la enterró en el estómago al auxiliar, luego sacó la pistola y le disparó en la cabeza a los dos hombres de las ametralladoras y luego al auxiliar, Ángel vio que el copiloto se estaba parando con un arma pero antes de que pudiera hacer algún daño, Ángel le disparó.
Lincoln bajaba los cuerpos del helicóptero mientras Ángel le daba instrucciones al piloto apuntándole con una pistola en la cabeza; cuando Lincoln terminó fue por Álvaro al camión y lo subió al helicóptero, después le puso doble cinturón por si el helicóptero presentaba fallos y se estrellaban (Es decir, para que no salga volando) pero a Lawopsky le puso uno, solo para evitar que escapara.
-El piloto me dice que no vamos a llegar hasta Estados Unidos, son entre once mil y doce mil kilómetros, el helicóptero solo puede recorrer dos mil kilómetros, necesitaríamos seis tanques de gasolina llenos para llegar hasta allá
-Eso si es un problema —A Lincoln se e ocurrió una idea—, como no nos podemos comunicar con los nuestros, entonces vayamos a Irak, si nos apresuramos tal vez podamos llegar a ayudar, o si no, llegar para que nos recojan los de la Resistencia
-Es muy buena idea, le diré al piloto
Algunos segundos después el helicóptero se fue de la base y ahora su destino era Basora, Irak.
Tal vez llegarían en una hora, a más tardar una hora y media, ya que las ciudades donde se hicieron ambas misiones (la de Lincoln y la de Lucy, Lynn y Lily) estaban cerca.
—C—L—O—C—K—
6:32 pm (EUA)
2:32 am (Düsseldorf, Alemania)
Lori, Luna y Luan ya se encontraban en Düsseldorf, Alemania, de hecho ya se estaban preparando para atacar, ya que era una oportunidad casi única, atacar por la madrugada, mientras aún esta oscuro, ya que, si atacan de día, será más fácil evadir el ataque, es menos complicado en la oscuridad.
-¿Listas chicas? —Preguntó Lori mientras cargaba sus dos subfusilles—
-Claro que sí —Dijeron las dos casi al unísono—
-Entonces vámonos
Luego las tres se guardaron sus armas, Luna en la espalda y Luan y Lori a los costados de las piernas.
Caminaron hasta llegar a una puerta donde un soldado sacó una tarjeta de su pantalón y la puso en un cuadro azul que estaba al lado de la puerta, de esta salió una luz verde identificando la tarjeta, después la luz acabó y el cuadro cambió a color amarrillo, luego el soldado volvió a guardar la tarjeta y abrió la puerta, por donde pasaron las tres Loud.
Ahí dentro las esperaba una camioneta negra, cromada y blindada, pero también las estaba esperando el almirante general Vladímir, el segundo al mando, un señor de entre cuarenta o cincuenta años, calvo pero con mucha barba de color café y era jorobado.
-Las estaba esperando para darles las instrucciones de la misión —Vladimir hablaba con acento ruso—, pero primero que todo, soy el almirante general Vladimir Weber —Les extiende la mano—
-Mucho gusto, soy Lori Loud —Le da el apretón y segundos después lo suelta amable y respetuosamente—
-¿Y usted? —Le pregunta Weber a Luan y también le extiende la mano—
-Luan Loud, un gusto conocerlo señor Weber —Hace lo mismo que Lori—
-Déjeme adivinar, usted también es una Loud ¿No?
-Luna Loud señor Vladimir —Ahora Luna extiende la mano primero y Vladimir le responde—
-Qué extraño, ¿Ustedes son hermanas? —Preguntó el almirante general mientras se rascaba la barbilla—
-Asi es señor, parte de la familia Loud —Contesta Luan seriamente—
-Bueno —Vladimir pone sus manos en su espalda y se voltea—, en este hermoso vehículo irán a rescatar a mis hombres —Le da unos palmaditas suaves al vehículo—, cuando la misión esté completada, es decir, cuando hayan acabado con los del Opmeit y liberen a los soldados, dirán por este aparato "L-V", ¿Entendido?
-¡Señor, si señor! —Respondieron las tres al unísono—
-Y aquí está un mapa, con indicaciones y el punto al cual tienen que ir —Les entrega un mapa rectangular pero doblado—
Lori tomó el mapa y después subieron al automóvil, el cual ya estaba abierto y con las llaves puestas, solo falto que Luna arrancará el auto y que abrieron la compuerta de metal, la cual se levantaba algo lento, pero al final salieron de la base con destino a la base tomada por el enemigo.
Una media hora después, las chicas Loud habían llegado a la base, claro que caminando ya que la camioneta a habían dejado unos kilómetros atrás; vestían trajes completamente negros, para camuflarse en la oscuridad de la madrugada, también les habían dado unos silenciadores para sus armas, las cuales tenían una linterna incluida, por lo que la misión tenía que ser de completo sigilo.
Decidieron separarse para así poder atacar por todos los francos, Lori fue por "la entrada trasera", Luan por arriba y Luna por uno de los lados.
Luan lanzó un arnés al techo y lo atoró, después lo jaló un poco para ver si estaba bien colocado (si lo estaba), luego subió por él, y cuando subió vio la ventilación entonces se le ocurrió una idea.
Por otro lado, Lori entró por donde había un guardia cubriendo una puerta que parecía abierta, sacó uno de sus subfusiles y le apuntó a la cabeza al guardia y después jaló del gatillo, haciéndole dos agujeros en la sien izquierda. Segundos después movió el cuerpo a una zona muy oscura y siguiendo el plan, entró a la base por aquella puerta.
Mientras tanto Luna peleaba con dos hombres de un metro noventa (1.90 m) de altura, al mismo tiempo, pero se las ingenió para ganarles, de hecho no estaban muy fuertes, solamente eran altos, aparte la tierra en los ojos siempre funciona, y la tuvo fácil de encontrarla ya que todavía seguía afuera. Cuando tuvo la oportunidad, sacó su arma (la metralleta) y les dio tiros en la cabeza y después suspiró de alivio y cansancio, una combinación extraña.
Catorce minutos más tarde los soldados del Opmeit ya estaban muertos, excepto los que estaban dentro de una sala, donde se encontraban los rehenes alemanes.
Ahora solo faltaba poner las cargas explosivas, Luna lo tenía que poner en una pared de la sala (por fuera) y Lori en la puerta, no sabían nada de Luan, la señal de ella se había caído, no se podían comunicar por los walkie talkies con Luan pero si entre ellas (Luna y Lori).
-¿Estas lista Luna? —Susurró Lori por el walkie talkie—
-No, nos falta Luan
-Ella estará bien, sabe cuidarse por sí sola
-Está bien, carga explosiva lista, detonación en 3...2...1...¡Ahora!
Ambas cargas explosivas detonaron y Luna entró disparando con su metralleta a los soldados del Opmeit, mientras que Lori disparaba con sus dos subfusiles; en cuestión de segundos acabaron con los soldados y liberaron a los alemanes.
Luna tomó el aparato que les había dado Vladimir, tocó el único botón que había y dijo...
-L-V
-Código aceptado, helicópteros en camino—Dijo una voz del otro lado—
-Listo hermana, ya vienen por nosotros —Dijo Luna a Lori—
-Aún nos falta encontrar a Luan —Contestó mientras cortaba la atadura de un sujeto—
-Vamos a buscarla entonces —Lori y Luna dejaron dos cuchillos para que los soldados se liberarán entre ellos—
Luna salió afuera a buscar a Luan, y Lori la buscaba dentro de la base. Luna se acordó de que Luan subió y... Ya, solo supo eso.
Entonces Luna subió por el arnés que aún colgaba; cuando estaba arriba vio el conducto de ventilación con la tapa caída y otro arnés atorado al principio del ducto, Luna dedujo que Luan había bajado por ahí y se había perdido o algo así.
Luna bajó lo más rápido que pudo, pero cuando llegó vio algo que la sorprendió, el ducto desembocaba en un tipo de almacén, aunque tenía otros caminos, pero el almacén estaba lleno de sangre y estaba todo oscuro, excepto por la parte donde desembocaba la ventilación, tuvo que prender la linterna de la metralleta y rezo porque esa sangre no fuera de su hermana.
Luna intentó llamar a Luan y a Lori por el walkie talkie, pero al parecer allá abajo no servían los aparatos, así que solo llamó a Luan por medio de gritos.
Los próximos doce minutos a Luna se le hicieron una eternidad, sobre todo porque entre más avanzaba más sangre había, aparte ya se había encontrado dos cadáveres con muchos rasguños muy profundos, y parecían ser soldados alemanes. Tenía miedo de lo que estuviera allá abajo fuera un oso al que tenían enjaulado y se había escapado.
Luna escuchaba pasos, gruñidos y algo rascando metal, algo le decía que era parte de su imaginación, pero los ruidos se sentían muy reales.
Luna seguía caminando hasta que vio una luz y corrió hacía ella, pero se tuvo que cubrir en un muro porque de donde venía la luz también vinieron unos disparos, lo bueno que ninguno le dio.
-¡¿Quién eres?! —Gritó la persona que había disparado, pero la voz era de...—
-¡¿Luan?! —Preguntó Luna confundida y feliz—
-¡¿Luna?! —Luna salió del muro donde estaba y fue a abrazar a Luan—
-Estaba muy preocupada por ti hermanita —Luan responde el abrazo—
-Me perdí por los ductos de ventilación y elegí mal la sala —Ambas rieron—
Luna deshace el abrazo y agarra del brazo a Luan
-Tenemos que salir de aquí —Luan solo se soltó del agarre y siguió a Luna—
Ambas escucharon un gruñido no muy lejos atrás de ellas, con ambas lámparas alumbraron hacía el lugar proveniente del ruido, entonces lo vieron, una criatura humanoide, pero sin ojos ni vello facial ni algo de un rostro humano, solo una boca con unos dientes muy filosos, sus brazos terminaban en un gran pico, no tenían manos, sus pies tenía tres garras muy filosas. Pero esta cosa solo se les quedo mirando.
Luan reaccionó y sacó su otra magnum, y con ambas armas ahora en mano disparó hasta acabarse sus doce balas. Por otro lado Luna reaccionó hasta que vio como las balas anti-blindaje de Luan solo hacían retroceder al monstruo, entonces ella también se gastó su cargador pero fue el mismo resultado, el monstruo apenas tenía rasguños.
-Corre —Fue lo único que le pudo decir Luan a Luna antes de salir disparadas hacía otro lugar para evadir a la monstruosidad—
Cuando esa cosa vio que ambas chicas corrían, gruño aún más fuerte que la anterior vez, y después corrió atrás de ellas. El monstruo no corría igual de rápido que ellas, Luna y Luan le sacaban ventaja.
Después de estar escapando de un monstruo por unos pocos minutos, vieron su salvación, la ventilación iluminada por donde habían entrado.
-Aleluya —Dijo Luan y después dio un suspiro de alivio—
-Opino lo mismo —Comentó Luna mientras recargaba su metralleta—, ahora tú sube, yo cuidaré que esa cosa no venga
Luan no dijo nada y subió por el arnés, poco a poco, mientras tanto Luna tenía al máximo todos sus sentidos, especialmente la vista y la audición, por si aquella abominación se quería acercar.
Luna escuchó unos pasos para nada leves, entonces se cubrió atrás de una estantería con algunos productos, así que eso era suficiente para que el monstruo no la atrapara. Escuchó como el monstruo se acercaba y como con sus dos brazos puntiagudos raspaba la pared, Luna se estaba empezando a asustar, y más cuando Luan gritó desde arriba...
-¡Luna, ya puedes subir! —Gritó Luan desde el techo del edificio—
El monstruo escuchó el grito de Luan, obviamente, y se fue acercando a la ventilación, pero antes de llegar rompió la única fuente de luz que había en ese almacén, aquel foco viejo que apenas alumbraba, después de romperlo salió humo del pico de aquella cosa, Luna guardó ese detalle en su memoria.
Luna sabía que tenía que hacer algo antes de que aquel monstruo suba y mate a su hermana, entonces hizo lo primero que se le vino a la mente...
-¡Luan, consigue ayuda! —Luna se echó a correr, eso llamó la atención del monstruo y la comenzó a perseguir—
Mientras tanto Luan...
-Diablos, debo traer un equipo de rescate —Tomó su walkie talkie desesperada y llamó a Lori— ¡Lori, trae refuerzos, hay un problema aquí en el techo!, ¡apresúrate por favor!
-Luan, que bueno que estás bien, voy para allá
Luan estaba nerviosa, ahora lo único que podía hacer era esperar al equipo que traería Lori y recargar sus dos magnum
Por otro lado Luna se había escondido en un casillero abierto que había en ese almacén, pero había funcionado, el monstruo había pasado sin detectarla, pero aun así Luna podía seguir escuchándolo muy cerca de la zona donde ella estaba, no se podía arriesgar a salir de ese casillero, solo tenía que esperar a que llegaran los refuerzos y tal vez puedan contener o matar a esa cosa.
Unos dos o tres minutos después, Lori había llegado con ocho soldados alemanes equipados al techo, luego todos bajaron al almacén, y empezaron con la búsqueda de Luna, pero no le creyeron a Luan sobre el monstruo que había ahí.
-Lori, hablo enserio, hay una cosa aquí que no le hacen efecto las balas —Susurró Luan—
-Los monstruos no existen Luan, tal vez, por la oscuridad confundiste a un soldado con un monstruo y fallaste todas las balas
Luan se enojó porque no le creían, entonces gastó una bala, la disparo al techo, esto asustó a las nueve personas que estaban con ella, instantáneamente le apuntaron, pero no le hicieron caso, bajaron las armas, y siguieron buscando a Luna, pero además de asustar a los soldados llamó la atención del monstruo.
Luna escuchó el disparo y después como el monstruo se iba de la zona donde ella se encontraba, entonces salió de su escondite y se fue por donde se encontraba la ventilación.
Luan y Lori iban hasta atrás de todo el equipo de diez, pero todos escucharon algunos pasos, lo peor del caso era que se encontraban en una intersección de cuatro pasillos, era como si estuvieran en el centro de una cruz.
Los soldados alumbraban por los cuatro lados pero dos soldados de enfrente estaban asustados y empezaron a alumbrar por todas partes, y que el sonido se estuviera haciendo más fuerte no ayudaba.
-¡Debemos irnos de...! —Antes de que el soldado de hasta enfrente pudiera acabar, su cabeza fue atravesada por un pico y salpicó de sangre a los otros soldados—
Todos alumbraron en la dirección donde el soldado había sido atravesado con un pico, y lo que se encontraron no fue bonito, era aquel monstruo que había visto Luan y Luna anteriormente; todos le comenzaron a disparar al monstruo, pero las balas solo hacían que retrocediera, el monstruo volvió a gruñir y corrió hacía los soldados, con sus dos brazos atravesó el estómago de dos soldados que empezaron a soltar sangre por la boca (pero no tanta como la que salía de sus estómagos), la cosa los soltó solo para que sus brazos estuvieran libres, y ahora, con sus picos desocupados, decapito a otro soldado.
-¡Retrocedan!, ¡Aborten misión de rescate! —Gritó una soldado—
El monstruo se fijó en ella y corrió hacía su posición, solo para enterrarle uno de sus brazos en la espalda y después meter todo su cuerpo (el de la soldado) en su boca, así soltando mucha sangre por todos lados; ahora solo quedaban tres soldados, Luan y Lori.
Todos empezaron a correr para intentar escapar de lo que fuera esa cosa, pero uno de los soldados se tropezó y cayó, el monstruo lo alcanzó, lo único que pudieron escuchar los demás (que siguieron corriendo) fue gritos desgarradores y huesos quebrándose, ya no podían hacer nada por él.
-Les dije que había un monstruo aquí, pero nadie me creyó —Dijo Luan aun corriendo—
-En su momento sonaba estúpido —Contestó Lori—
-Oigan, deténganse, creo que ya lo perdimos —Dijo uno de los soldados y se puso en una pared para poder descansar—
-Sí, es lento —Comentó Luan, agitada—
-¿De dónde habrá salido esa...? —Antes de que el soldado que estaba en la pared pudiera terminar, su pecho fue atravesado por el brazo de la criatura, el cual pudo atravesar la pared—
La criatura desenterró su brazo y dejó desangrándose al soldado, pero eso no fue todo, la cosa que originalmente los estaba persiguiendo, se estaba acercando por el pasillo de donde ellos venían.
-Ahora sabemos que son más de uno —Dijo Luan, después, los tres que quedaban volvieron a correr—
Corrieron hasta llegar de nuevo a la ventilación por donde habían entrado, y ahí se encontraron a Luna, también muy agitada
-¡Luna! —Gritaron Luan y Lori al mismo tiempo—
-¡Chicas! —Gritó Luna y fue a abrazarlas—
-Oigan, no es por arruinar el momento, pero nos tenemos que largar de aquí antes de que esas cosas nos atraviesen con sus brazos —Dijo el soldado—
-Tienes razón —Lori se separó del abrazo—, nosotras te cubriremos ve tú primero
-Muchas gracias señorita Loud
El soldado fue a la ventilación y conectó su cinturón con el arnés, después empezó a subir mientras que las tres Loud lo cubrían.
-Luna, descubrimos que hay más de uno —Dijo Luan muy seria—
-Si supiéramos su debilidad no tendríamos que preocuparnos por cuantos son —Contestó Lori—
-Creo que yo si la sé, no estoy muy segura pero creo que no les gusta el calor —Dijo Luna—
-Hay que comprobar esa teoría —Comentó Lori—
-¿Pero cómo? —Preguntó Luan—
-Pues... Digamos que tengo una granada incendiaria —Dijo Lori—
Se escucharon pisotones cerca de su posición, así que la siguiente en subir fue Luan, quien subió muy rápido, después subió Luna, pero los pisotones se hacían cada vez más fuertes, así que Lori tendría que darse prisa al subir si no quería ser una brocheta humana.
-¡Ya subí, sigues Lori! —Gritó Luna desde el extremo superior—
Lori estaba conectándose al arnés, pero pudo ver la silueta de uno de esos monstruos, así que conectó su cinturón de modo que ella estuviera boca-abajo.
-¡Jalen del arnés! —Gritó Lori e instantáneamente empezaron a jalar de ella pero también llamó la atención de las criaturas—
Una de esas cosas se asomó por la ventilación y con un gruñido le habló a los demás monstruos, el que los llamó se metió en la ventilación y empezó a escalar, Lori le empezó a disparar con sus dos subfusiles, lo que ocasionó que la cosa se cayera.
-¡Jalen más rápido! —Ordenó Lori—
-¡Pues deja de comer tanto! —Contestó Luan—
Ahora eran tres monstruos los que estaban escalando, Lori le disparó al de hasta arriba y ocasionó que se cayera y tumbara a los otros dos.
-Ahora sí —Lori guardó sus dos subfusiles y sacó su granada incendiaria—, van a arder malditas monstruosidades —Jaló del anillo y la lanzó—
La granada topó con lo más bajo de la ventilación, segundos después explotó y antes de que la explosión le llegara a Lori. Luna, Luan y el otro soldado la sacaron de los ductos, allá arriba solo les llegó un poco de calor de la granada.
-Eso estuvo cerca —Lori respiraba muy aceleradamente—, me alegro de que me pudieran sacar
-No hay de que, lo bueno es que ahora esas cosas están muertas —Contestó Luan—
Apenas se alcanzaban a escuchar gruñidos de dolor de aquellas cosas pero segundos después se comenzaron a escuchar golpes en la ventilación, como si algo estuviera escalando...
-Estas cosas nunca se rinden —Dijo Luna antes de empezar a recargar su arma—, alisten armas
-Pero no les causan daño —Contestó el soldado—
-Solo los vamos hacerlos caer o ralentizarlos por lo menos —Respondió Luna—
Todos cargaron sus armas y apuntaron hacía el ducto, apenas uno de esos monstruos asomara la cabeza todos comenzarían a dispararle, pero escucharon algo que no se esperaron, disparos desde dentro de la base, los monstruos se habían ido por otros caminos.
A lo lejos se escucharon helicópteros acercándose.
-Diablos, si esos helicópteros aterrizan nos vamos a quedar sin vehículos para irnos —Dijo Luan—
-Entonces hagámosles una señal, o algo —Propuso el soldado—
-Es una gran idea, pero aún falta saber que señal haremos —Contestó Lori—
-¡Ya sé! —Dijo Luan con entusiasmo—, podemos disparar hacía arriba
-Podría funcionar —Comentó Luna—
-Entonces intentémoslo —Lori levantó su arma hacía el cielo y los demás la imitaron—
Comenzaron a disparar y pudieron conseguir la atención de uno de los helicópteros.
El helicóptero llegó hasta su posición y el piloto dio una seña para que subieran y estos obedecieron.
-Señor —Lori se acercó dónde estaba el piloto—, dígale a los demás pilotos que no bajen, es muy peligroso —Ordenó desesperadamente—
-No podemos dar esa orden señorita, hay soldados allá abajo
Lori sacó uno de sus subfusiles y le apuntó en la cabeza— ¿Ahora si se puede?
El piloto tomó el radio y dio el aviso a los otros seis helicópteros sobre que no aterrizaran.
Los pilotos obedecieron y no tocaron el suelo, segundos después de la orden que dio Lori, se dejaron de escuchar los disparos.
-¿Me podrían decir por qué no quieren que rescatamos a los otros soldados? —Preguntó el piloto que llevaba a las Loud—
-Ya no hay a quien rescatar —Contestó Luna—
Los helicópteros empezaron a descender, todos, es decir que el que llevaba a las tres Loud también
-¡¿Por qué descendemos?! —Gritó Luan—
-Me acaban de informar que hay personas saliendo por la puerta principal
Cuando Luna se asomó para verificar lo que decía el piloto, se dio cuenta de algo...
-No son personas —Luna vio a los monstruos saliendo de la base—, ¡Asciende rápido! —Gritó al soldado y luego tomó la ametralladora y empezó a disparar—
El piloto ascendió y después vio la entrada principal por si mismo, lo que vio lo asustó, en efecto, eran aquellas cosas que habían visto las chicas (y el soldado) en el sótano.
-¡Tenemos que irnos de aquí, AHORA! —Ordenó Lori al piloto—
-¡Primero acaben con esas cosas!
-No les afectan las balas —Contestó Lori—
-¡¿Y no tienen una maldita debilidad?!
-El fuego, pero es una teoría, no lo comprobamos —Lori se estaba poniendo tensa—
El piloto picó un botón morado y después tomó una radio— Aquí águila 43 —Se le oía nervioso—, necesitamos que manden un misil en las siguientes coordenadas —Dijo las coordenadas—
-Aquí Comando, no podemos realizar esa acción, hay aliados en las coordenas que menciona, además no tenemos misiles águila 43
-¡Solo hay enemigos en esa ubicación!, ¡Por favor!, ¡Moriremos todos si no lanzan el maldito misil! —Luan le había arrebatado el radio al piloto—
-Ya se los dijimos, no disponemos de misiles, todos quedaron inutilizados el"Día C"
-Esperen, las gemelas no iban a una misión en la capital de Afganistán... Karun... Kasum... —Lori trataba de recordar el nombre—
-Kabul —Respondió el piloto—
-¡Eso!, ellas iban a recuperar un puesto de lanzamisiles, ¡ellas nos pueden ayudar!
-Trataré de contactar con ellas, esperen un momento
-¡Oigan! —Dijo Luna aun disparando—, ¡No es por apurarlos, pero se están acercando!
-Listo, en unos breves momentos tendrán una especie de llamada con las soldados de la D.S.S.E
-Gracias Comando, se lo agradecemos mucho —Dijo el piloto—
-Estamos para ayudar—La señal se cortó—
Segundos después escucharon la voz de Lana, y Lori tomó la radio
-Aquí Lana Loud, agente de la D…—Fue interrumpida por Lori—
-Qué bueno volver a escuchar tu voz Lana —Lori sonrió—, necesitamos un gran favor, ya estás en el puesto de lanzamisiles ¿Cierto?
-Así es hermana —Se escuchan disparos al fondo—, ¿Qué necesitan?
-¿Puedes lanzar un misil a las coordenadas que te diremos?
-Claro que sí, solo dilo rápido, tenemos unos problemas aquí
Lori le dijo a Lana las coordenas, el misil se tardaría uno o dos minutos según Lana.
-Gracias Lana, nos veremos pronto —Dijo Lori feliz—
-Te quiero Lori, manda saludos a... —La señal se cortó de repente—
-Bien, es hora de escapar de aquí antes de que muramos de una explosión —Dijo el piloto y seguido alejo el helicóptero de esa zona—
Acerca de los demás helicópteros, los que no habían escapado, habían sido "capturados" (destruidos) por los monstruos.
El helicóptero de las Loud había podido presenciar la gran explosión, eran como fuegos artificiales gigantescos, solo que los fuegos artificiales no habrían podido matar a decenas de monstruos anti-balas.
-Sabes Luna, me gustaría volver a aquellos momentos en los que todos los Loud estábamos en el sofá viendo televisión, o cuando teníamos algún problema y Lincoln lo resolvía —Dijo Lori melancólica—
El soldado que había sobrevivido con ellas estaba de copiloto y hablaba con el piloto, mientras que Lori, Luna y Luan platicaban atrás.
-Aquellos momentos eran bellos, pero aunque queramos, no podemos vivir en el pasado —Contestó la antigua comediante—
-Lo bueno es que aún seguimos todos aquí, aunque nos hayan distanciado un poco de Leni y de nuestros padres —Siguió la ex-guitarrista—
Las Loud se dieron un fuerte abrazo cálido, que no duró poco, todas se hundieron en ese abrazo.
—C—L—O—C—K—
-¿Están seguros de hacer esto? —Dijo Lisa—
-Por algo estamos aquí Lisa —Contestó Bobby—
-Está bien, sentirán un poco de dolor y al final se desmayaran —Comentó Lisa—
Ronnie Anne, Clyde y Bobbie solo asintieron, entonces Lisa presionó un botón y de las sillas metálicas donde estos tres estaban sentados salieron unas esposas que sostuvieron las muñecas y los tobillos de todos en las sillas.
Algunos minutos antes, estas tres personas (McBride y los Santiago) habían acudido a Lisa, ya que los Loud se veían diferentes, algo mayores, por lo que Lisa les tuvo que explicar todo, después de la explicación ellos decidieron también inyectarse el suero.
Cuando el suero empezó a recorrer sus cuerpos, éstos, al igual que los Loud en su momento, se empezaron a retorcer y a gritar de dolor, Lisa solo observaba inexpresiva.
-Bueno, tres soldados más para la D.S.S.E —Dijo Lisa para sí misma—
—C—L—O—C—K—
Sin comentarios, hasta la próxima :)
En caso de una falta ortográfica, discúlpenme.
