Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, NO escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.
*Advierto este fic contendrá algunas veces lenguaje y escenas un poco fuertes.
Ya tengo facebook para que puedan me puedan comentar o hacer sugerencias o simplemente platiquen conmigo de lo que quieran se llama fan . cyra (sin espacios)
CAPITULO 24
EJÉRCITOS BLANCOS
(Narnia)
Llegaba la brisa del mar, escuchaba como las olas se rompían en el viento, Rilian despertó y se encontró frente a una isla desierta, se sentía desorientado, ¿Dónde estaba? Y ¿Por qué estaba vestido de blanco? Lo único que recordaba era que estaba en el refugio y todos estaban frente a él.
-Se que te sientes desorientado pero es normal –dijo una voz a espaldas de él que conocía perfectamente, dio la vuelta y su sonrisa se dibujo.
-¡Olaf! –Exclamo sonriente Rilian al ver al antiguo protector, pero al instante algo estrujo su corazón, a caso estaba muerto –dime que no estoy…
-Muerto –terminado la frase y sonriendo –no sé tú como te sientes –decía Olaf
-Es que no sé cómo me siento, estoy confundido –observo caminar a Olaf hacia él pero se quedo sorprendido por cómo estaba vestido, de blanco pero lo que llamo es unas grandes alas que salían de su espalda -¿eres un ángel? Ahora si no se qué pensar… -decía Rilian tallándose los ojos para enfocar mejor la mirada.
-Sigo siendo un protector, solo que esta vez dirijo los ejércitos blancos… pero de eso no estamos hablando –Rilian lo miraba confundido –su majestad sabe ¿Dónde está? –el príncipe respondía negativamente –está en la tierra de Aslan, el fin de Narnia…
-Pero mi padre me conto que había una ola gigante… -decía Rilian interrumpiendo a Olaf
-Depende si la quieres ver… deje una gran responsabilidad en sus manos pero se termino el tiempo, el gran león Aslan me envió a decirle que su decisión cambiara muchas cosas, es tiempo de decir adiós –Rilian se le corto la respiración al escuchar aquello –pero gracias por hacer el intento.
-Pero… pero, mis padres, Narnia… dime que existe una solución por favor –decía Rilian suplicante con lágrimas en los ojos
-Lo siento pero no la hay solo nos queda escuchar la despedida de tus seres queridos… para seguir evolucionando –decía Olaf tristemente –tus padres te extrañaran, el pueblo tendrá un nuevo heredero, quizás… pero dejaste a una persona que te ama y siempre lo hizo.
-¡Lucy! –exclamo Rilian
-Exacto ella tiene un gran corazón y un gran poder de cambiar a las personas… una de ella fue usted majestad… y sabe porque lo hizo –Rilian solo lo miraba fijamente –por amor… cuando estuvo conmigo fue especial pero jamás pude remplazar a usted majestad, jamás… claro que yo la amo y la amare siempre pero nunca obtuve el corazón de ella –decía Olaf limpiando una lágrima que escapaba.
-¿Cómo dices? –preguntaba Rilian confundido
-Solo mira estas escenas –dijo Olaf justo en ese momento una gran ola se posiciono frente a ellos y como un espejo que mostraba la habitación donde yacía su cuerpo, Rilian vio como su padre estaba frente a él con la cara empapada de lágrimas.
-Hijo… te amo, no me hagas esto… perdóname si fui un mal padre por prestar más atención a mis miedos e inseguridades pero… -Rilian observaba tristemente aquellas palabras –recuerdas esto –Caspian sacaba de su chaqueta una hoja arrugada con un barco mal dibujado junto con un monito con corona y al lado decía papá eres mi héroe –me lo regalaste cuando tenias cinco años… justo cuando acababa de llegar de un viaje de casi un mes en Carlomen… recuerdo que estaba en una junta cuando interrumpiste para entrar corriendo con tu espada que te regale para tu cumpleaños y llegaste para brincar a mis brazos y decirme "papi te extrañe… mira te tengo un regalo de bienvenida", cuando lo abrí me hiciste el hombre más feliz.
Rilian no podía creer todo lo que su padre decía, desde que creció lo había juzgado y tratado muy mal pero ese hombre siempre estuvo preocupado por él, así que continuo escuchando –Rilian, perdóname… intente amar a tu madre pero nunca pude… nunca pero a ti nunca te deje de amar, sobre todo te amo eres mi hijo pero ya no te tengo junto a mi…
El espejo se volvió humo cambiando de escena rápidamente poniendo frente a Lucy quien solo observaba con sus ojos llenos de lágrimas, Rilian sentía que su corazón se rompía al ver a todos los que quería pero lo que lo dejo destrozado fue cuando aquella reina comenzó a hablar.
-Rilian… te amo… creo que nunca deje de hacerlo, a Olaf lo ame pero no como a ti… aunque intente olvidarte por el daño que hiciste no pude… te fuiste dejándome sola –Rilian observo como Lucy se acerco y dio un beso para después desaparecer bajando la ola.
-Ves lo que piensan de ti, eres muy amado, tu madre también te ama, hoy solo te queda estar aquí pero puedes decir algunas palabras si tu quieres –dijo Olaf mirándolo fijamente a Rilian quien estaba hincado con las manos en la cara –una vida decimos que no es suficiente pero tenemos que aprender a valorarla, yo sacrifique mi vida humana de más de cien años pero evolucione como guerrero de los ejércitos blancos, una legión de ángeles que tienen el poder de vencer el mal que en este momento nos aqueja, pero desgraciadamente solo soy líder de una parte mínima las demás tiene que convérselos los reyes que quedan.
Rilian se levanto después hizo reverencia, limpiando sus lágrimas dijo tristemente –Te admiro Olaf, hoy me doy cuenta que de los errores se aprende aunque sea demasiado tarde, mi padre siempre me educo con lo mejor que tenía yo lo juzgue de la peor manera pero siempre estuvo cuando lo necesite, mi madre es alguien que me apoyo en cada una de las barbaridades y ridiculeces pero la amo, fue quien nunca juzgo los errores solo me daba consejos para mejorar mi vida y… Lucy nunca la deje de amar –mirando hacia el horizonte para perderse en ella.
-Excelente su majestad… creo que está listo –tomándolo de los hombros y mirándolo fijamente –como le dije una vez… será un gran rey pero sobre todo tiene mente y corazón de guerrero, eso lo saco de su abuelo al igual que su padre… el valor de su madre pero mi señor la vida es más hermosa cuando la ve desde otro punto, nos vemos en la guerra –guiño el ojo para sacar su espada alzarla, desprendió una luz segadora para después solo alcanzo a ver a Aslan sonriendo y justo en ese momento sintió su cuerpo más pesado.
-Ya casi llegamos –decía Liliandil a Peter quien caminaba colina arriba y el aire se le terminaba.
-Llevas diciendo esto más de media hora… -haciendo alto para recobrar el aliento –tenemos que llegar hoy a los ejer… -no termino de decir nada porque Liliandil lo empujo hacia unos matorrales
-Shhhhhh! –susurro Liliandil cuando Peter trataba de hablar –el ejercito de Nira…
Peter esperaba ver a los caballos y soldados pero no pasaba nada hasta que un enano los descubrió amenazándolos con un arco y flecha para después un grupo de faunos los levanto, todos apuntando sus armas.
-¿Quiénes son? ¿Son de los ejércitos de Nira? –decía con autoridad un fauno corpulento con grandes cuernos
-Nos enviaron Trin y Kyla protectoras de Cair Paravel, necesitamos hablar con el fauno Karl, tenemos que ir con los ejércitos blancos, soy el rey Peter y ella es la ex esposa del rey Caspian, Liliandil –respondió Peter un poco nervioso ante las miradas molestas.
-Así que necesitan hablar conmigo –dijo una voz de un anciano que salió detrás del fauno musculoso.
Era un fauno anciano, usaba un bastón, las arrugas se hacían notar, Liliandil saco una cadena de oro con un símbolo extraño en forma de triangulo para mostrársela, aquel extraño personaje la tomo y haciendo una seña todos bajaron las armas.
-Sus majestades –haciendo reverencia al mismo tiempo todos lo imitaron –creo que no es un buen lugar para platicar, síganme –señalando una entrada a una cueva, el fauno saco una cadena similar a la de Liliandil y la puso cerca de una roca fue así que vieron la entrada a una mansión escondida dentro de una cueva, pasaron rápidamente a una sala donde había una gran mesa con una estrella azul en el centro, era un tipo sala de juntas.
-Siéntense por favor –dijo un enano quien traía una charola con una jarra de té y tazas, Liliandil y Peter hicieron caso a la orden.
-Rey Peter aun se ve muy joven desde que mi tátara tátara abuelo el señor Tumnus contaba las grandes hazañas de los reyes antiguos a mi bisabuelo y usted ex protectora de la mesa de Aslan hija de Ramandu –tomando un poco de té –Olaf esta muerto –Liliandil y Peter asintieron –él me dijo que vendrían y pedirían mi ayuda… a que se debe su visita –decía el fauna Karl mirándolos misteriosamente.
-Necesitamos la ayuda del ejército blanco –respondía Liliandil
-Ejército blanco… cuenta la leyenda que son guerreros muertos que dieron su vida por amor y fueron convertidos en ángeles para combatir en algún momento alguna tragedia del mal en Narnia, pero solo puede ser despertado por un rey autentico y el poder de una estrella –Peter se sorprendió ante aquella aclaración –Trin ni Kyla contaron eso verdad, son muy listas esas niñas… -decía sonriente el fauno
-Ya entiendo porque nos mandaron a los dos –decía sorprendido Peter
-Nada de lo que hacen esas niñas es casualidad… lo interesante de esta historia es rey Peter hasta donde llegaría para hablar con esos grandes guerreros –mirándolo fijamente –sabe que para hablar con ellos tiene que estar muerto –decía el fauno muy serio dejando a Peter sin habla.
-Pero… pero… si muero ¿Cómo podre ayudar? –decía nervioso Peter
-Ayudaría mucho más… hablaría con los ejércitos blancos y así podrían derrotar a "Nira" quien es alguien malvado, nada que ver con la bruma verde si no que ella hizo la bruma, se derroto pero no se quito desde las raíces… si quieres acabar algo tienes que ir desde lo más escondido –explicaba Karl
-¿Qué tengo que hacer? –pregunto de pronto Peter
-La medalla que me enseño Liliandil se la pondrá en el pecho y de repente solo sentirá un pinchazo en el corazón, después se encontraría frente a los siete líderes guerreros, tienes que convencerlos a todos si no nadie ayudara –explicaba Karl, Peter asintió tomando la medalla que le ofreció Liliandil –solo que rey si no logra convencerlos morirá para siempre –fue lo que escucho Peter antes de sentir el pinchazo en el corazón.
Peter se encontró de pronto en una sala similar a la del fauno solo que completamente blanco, era una gran mesa larga con una estrella dorada en el centro, él se encontraba en una silla de madera decorada con figuras antiguas en la parte del centro y a los lados se encontraban siete personajes, estaba un enano llamado Terrance que había muerto en la batalla cuando los Telmarinos atacaron Narnia salvando a toda su familia y parte de la raza, enseguida un mino tauro con un parche en el ojo derecho que es mencionado como JT, un centauro conocido como Arion, un guerrero telmarino parecido al rey que al presentarse se llama Caspian IX quien fuera asesinado por su propio hermano pero el si tenía la creencia de la mágica tierra que habitaba, un fauno llamado Eryx, al final dos guerreros uno llamado Zeth y con una sonrisa que se caracterizaba estaba Olaf caído recientemente por la ira de Kried.
Todos tomaron asientos y Eryx comenzó la asamblea con una actitud seria –Rey Peter gusto en saludarlo de nuevo, a que se debe la visita –mirándolo fijamente
-Gracias por concederme la visita, vengo a… pedir la ayuda de su ejército para poder derrotar a Nira y sus aliados –dijo Peter firmemente, todos quedaron sorprendidos ante aquel comentario
-Nira su majestad es el nombre que utiliza para la sociedad pero en realidad su nombre es Egbert, es un ser muy poderoso comparado con el poder que tiene Aslan es similar pero usándolo con el mal –explicaba Olaf
-Entonces el único que puede derrotarlo es Aslan –decía Arion
-No exactamente, ya que si se enfrentaran seria una lucha de mil años o llamada la lucha eterna, es por lo que el rey Aslan no puede pelear, tiene que ser alguien con menos poder pero ayudado de todo su intelecto –decía Olaf levantándose de la silla –creo que tenemos que ayudar es nuestro deber salvar al pueblo que alguna vez nos dio su apoyo, fue por eso que el gran león creo este ejército –todos asentían positivamente, Peter sintió que eso fue demasiado fácil –pero existe un problema… para despertar al ejército blanco
-Pero si acabo de morir para hablar –decía incrédulo Peter
-No murió majestad esta en un estado hipnótico solo que Karl necesita ver si de verdad están dispuestos a ayudar sin importar que se necesite dar –explicaba el ex rey Caspian IX
-Majestad si está dispuesto a despertar el ejército blanco se necesita la gota de sangre de todos los reyes coronados por en Narnia –explicaba el enano –comenzando por el primer rey hasta el que está en trono.
-Pero de donde voy a sacar la sangre de todos si yo estuve solo gobernando la época dorada, el primero murió hace mucho y todos los reyes Telmarinos que estuvieron –decía desesperado Peter
-Lo sabemos… donde está la mesa de piedra existe una entrada que nadie ha descubierto, se abre con una llave especial, que está en Cair Paravel en la sala de tronos, cuando la tengan en sus manos sigan su marcha hasta donde esta esa puerta saquen un cofre que contiene todas las marcas de cada rey consumidas en medallas de oro, al tenerlas cada uno de los reyes vivos tomara la medalla correspondiente y pondrán una gota en el centro cuando terminen vuelvan a meter el cofre y apareceremos –explicaba Olaf
-Suena sencillo pero en realidad está muy difícil –decía Peter
-Creo que sí pero solo así se puede despertar al ejército blanco… lo siento majestad –decía tristemente Zeth
-Lo intentaremos… se que lo lograremos –dijo de pronto Peter suspirando
-Entonces no se diga más majestad es tiempo de regresar –decía el enano sacando su espada azul, los demás lo imitaron creando un gran rayo que pego a Peter en el pecho.
Después de unos minutos abrió los ojos, se sentía cansado, se dio cuenta que se encontraba en una cama, la habitación tenía muchos libros en los estantes, figuras de guerreros, giro su cabeza y observo que no estaba solo si no con Liliandil que lo miraba con una sonrisa.
-Por fin despierta su majestad –decía Liliandil
-Tenemos que ir por los demás –exclamo Peter tratando de levantarse
-No majestad, mañana partimos hoy tiene que descansar –ordeno Liliandil para detenerlo –yo le prometo que mañana salimos a primera hora –dando un pequeño beso
-Está bien pero solo si te quedas conmigo –dijo pícaramente Peter haciendo espacio en la cama para que Liliandil se acomodara, abrazándola para quedarse dormido.
Rilian sentía los parparos de sus ojos muy pesados pero aun así los abrió y lo primero que observo fue a Lucy sentada en una silla al lado de la cama dormida, sonrió ante aquello, no sabía que había pasado pero recordaba aquel encuentro extraño con Olaf, trato de levantarse pero su cuerpo se lo impidió, un dolor agudo sintió en su pecho por lo que ya no hizo intentos. Haciendo que su compañera despertara.
-Rilian ¿Qué haces? Te puedes lastimar –dijo Lucy preocupada al ver como se retorcía del dolor.
-Te amo –dijo Rilian dejando sorprendida a Lucy
-No digas nada… descansa -limpiándose disimuladamente una lágrima que caía.
-No… llores estoy vivo –decía Rilian mirándola tiernamente
-Trin y Kyla dijeron que estabas muerto… aun no se explican como sobreviviste al veneno mortal de Kried –explicaba Lucy desviando la mirada
-Me imagino –susurraba Rilian para el mismo
-Fue muy duro para… tu padre –caminando hacia la puerta –voy decir que ya despertaste –decía Lucy
-Lucy… no te vayas… escuche lo que dijiste –dijo Rilian con lágrimas en los ojos –te puede decir que yo también te amo, perdóname por todo lo que hice, regrese por ti –Lucy lo observo un minuto para después caminar hacia él subirse a la cama y unir sus labios en un beso.
-No lo vuelvas a hacer… no sabes cómo me sentía –decía Lucy mientras abrasaba a Rilian
-Si lo sé –respondió Rilian sonriendo sin poder detener las lágrimas que caían.
Así quedaron abrazados y Rilian descubrió que la mejor medicina era estar con Lucy quien ya no sentía confusión porque siempre lo amo.
Otro capitulo siento que se alargara mas de lo que pensé
jajaja nos vemos saludos
