Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a lovelovelove22, yo sólo me adjudico la traducción.


StephMidnight es quien le da sentido a los capítulos.


BPOV

Fue un error. Un gran, gran error; pero fue la decisión correcta, de alguna forma. No quería que las cosas con Edward terminaran, pero tenía que hacerlo. Él tenía que ver lo mucho que me había herido y tenía que hacer algo al respecto, porque yo no iba a buscarle. Ya había tenido malas experiencias con situaciones como esas, y no quería odiar a Edward como había llegado a odiar a Mike o, incluso, a Jacob, que había llegado a ser mi mejor amigo.

Una semana y dos días sin él, era como una década sin agua. Lo deseaba como nunca había deseado nada antes. Quería estar con él, estar nuevamente en su vida.

Pero eso no era posible aún; no hasta que se aclarara todo.

"Bella, ¿puedo entrar? Prometo no molestarte." La voz de Alice venía del otro lado de la puerta, y la fulminé con la mirada a través de la gruesa madera. De todas formas, no es como si ella pudiera verme. "¿Por favor? ¡Tengo algo para ti!"

Curiosa, me levanté del sillón y dejé mi laptop -abandonando el borrador en el que estaba trabajando- para abrir la puerta.

Sin decir una palabra, abrí la puerta y Alice se metió corriendo a mi departamento. "Gracias, Bella. Sé que te estuve molestando mucho últimamente. Jazz y Tanya y Emmett, todos me dijeron que te dejara en paz, pero quería asegurarme de que estuvieras bien. Esto," me entregó un sobre, "estuvo pegado en la puerta de tu departamento desde esta mañana a primera hora, cuando salí a correr."

"Gracias," mascullé, tomando el sobre y rompiéndolo para abrirlo. Alice se puso en puntitas de pie, intentando leer lo que decía, pero aparté el contenido de su vista.

Bella,

Sé que quieres tiempo para pensar, pero hay algunas cosas que igualmente necesito decirte. Y ya que no atiendes el teléfono cuando te llamo o la puerta cuando golpeo, te diré todo en esta carta.

Cometí un gran error. Pero sin ti, no puedo concentrarme en nada. Es todo una neblina, y no creo que se aclare hasta que te tenga nuevamente en mis brazos. Te voy a esperar todo el tiempo que quieras, pero por favor recuerda que te amo.

Hablé con Annabelle y ella está arrepentida de lo que hizo. Ha estado culpándose, y odio eso. En cuanto a Rosalie… no hemos llegado a un acuerdo, y no sé qué hacer. Me gustaría poder hablarte de estas cosas; siempre fuiste una gran ayuda cuando las cosas en mi vida me sobrepasaban.

Tendría que haberte dejado entrar plenamente en mi vida; ese fue mi mayor error: intentar mantenerte afuera. Contarle a Rosalie y a Anna, es algo que tendría que haber hecho de inmediato… y realmente jodí todo dejando pasar el tiempo. Quizás, si te hubiera dejado entrar, todavía estarías aquí. No tienes idea lo mucho que te extraño, Bella. No quiero presionarte… pero, por favor, recuerda que estoy enamorado de ti y haré todo lo que sea posible para hacerte feliz.

Edward.

Respiré hondo y volví a doblar la carta, metiéndola en el sobre y colocándola suavemente sobre la mesada de la cocina.

"¿Y bien?" Preguntó Alice, en el momento en que se escuchaba otro golpe proveniente de la puerta principal.

Confundida, fui a abrir la puerta, encontrándome cara a cara nada más ni nada menos que con Annabelle Cullen. Tenía puesto el uniforme de la escuela: una pollera escocesa gris pálido y un blazer azul. Su cabello rizado caía sobre sus hombros. Una mochila violeta colgaba de su hombro.

"¿Annabelle?" Pregunté desconcertada. "¿Tu papá sabe que estás aquí?"

Negó con la cabeza y pasó su peso de una pierna a la otra, mostrándose incómoda. "No, me dejó aquí porque tiene que trabajar esta noche. Se supone que debo quedarme con mi tía Alice."

"Oh… ¿la estás buscando? Porque ella está aquí-", empecé a señalar hacia adentro, pero Annabelle volvió a negar con la cabeza.

"No… quería hablar contigo," murmuró. "¿Puedes salir al pasillo, por favor?" Preguntó. Asentí, saliendo y cerrando la puerta de mi departamento sin decirle nada a Alice; de todos modos, era probable que ya tuviera la carta en sus manos. "Mi papá está realmente triste sin ti," dijo abruptamente. "Dice que va a arreglar las cosas… pero quería pedirte disculpas. No tendría que haber hecho todo eso la noche del sábado pasado. Actué como un bebé, y no debería haberlo hecho. Sé que mi papá te quiere, y que lo haces feliz, y yo quiero que él sea feliz."

"Gracias, Annabelle," respondí simplemente, inclinándome y dándole un delicado abrazo. "Eso significa mucho para mí. Creo… creo que tal vez llame a tu padre esta noche," agregué, repentinamente emocionada. Si iba a hablar con Edward, darle la oportunidad que él necesitaba para arreglar las cosas, todo podía resolverse.

"Bueno." Annabelle suspiró profundamente y luego sonrió de lado, de esa forma que la hacía parecerse tanto a su padre. "Voy a ser más amable, lo prometo," me aseguró. Le sonreí antes de abrir nuevamente la puerta de mi departamento.

"¡Alice, Annabelle te está buscando!"Grité. Alice apareció de inmediato en el pasillo.

Apoyó su brazo en los hombros de su sobrina y me miró con curiosidad. Me limité a encogerme de hombros y le guiñé un ojo a Annabelle. "Bien, Anna… vamos a mi casa," dijo Alice, alzando sus cejas en mi dirección antes de atravesar el pasillo con Annabelle.

Rápidamente me di la vuelta, corriendo de un lado a otro en mi departamento, agarrando mi sudadera con capucha y cepillándome el cabello. Luego, agarré las llaves y salí corriendo hacia el estacionamiento, sin preocuparme por cómo me veía.

Esta noche podría ser lo que necesitábamos para retomar nuestra relación.

Cuando finalmente me metí en el auto, lo encendí y salí bruscamente del estacionamiento. De repente, sentí como si alguien hubiese dejado caer veinte kilogramos encima de mí. Podía oír el chirrido del metal y el quejido de los frenos. Luché para mantener los ojos abiertos, dándome cuenta de que acababa de tener un accidente.

Pero entonces, empecé a entrar en estado de shock…

Y todo se volvió negro.


Nota de traductora: Capítulo muy cortito, pero tiene de todo lo que querían: pseudo-disculpa de Edward; disculpa de Annabelle; intento de reconciliación, interrumpido por drama... jajaja. Si les soy sincera, no me gustó mucho que la autora le provocara este accidente a Bella. Lo bueno es que, Edward está de guardia *guiño*, así que se imaginan a qué hospital va a ir a parar *guiño guiño*.

Por otro lado, les aseguro que pasa rápido... muy rápido, tal vez.

En fin, nos leemos!