MANHUMAN.

Nota: este es un Criminal!AU. Por favor absténganse de dejar comentarios negativos por Enji o la pareja. Los drabbles no tienen secuencia, pero son del mismo espacio/tiempo.


iv. i'm in love (with a killer).


Sus ojos se pasean entre los estantes varias veces. Sus manos tomaron cada una de las cosas que quería de ese lugar, una prenda fue escondida dentro de la otra y así sucesivamente hasta cambiarse de ropa dentro de los vestidores y salir como si nada hubiera pasado allí, cuando tuvo todos los productos en sus manos, continuó caminando, pasando desapercibido en la plaza como un transeúnte más, hasta que entró de nuevo en la tienda, plantándose en el mostrador con una amable sonrisa.

—Buenas tardes, quisiera devolver estos productos, mi esposa acaba de salir de la tienda, la de cabello rubio, no fueron de su agrado.

—Sentimos mucho escuchar eso, señor, si me permite su factura, en este momento le regreso su dinero.

El rubio la observó, sonriendo.

—Por supuesto. —sacó su cartera del bolsillo trasero de su pantalón, mientras buscaba la nota, recordándolo al instante—. Oh, creo… sí, la tiene mi esposa ¿puedo devolverlos sin la nota? Estamos teniendo un mal día y…

—Lo siento señor, no hacemos devoluciones sin la nota…

Hawks la miró, alzando sus dos manos en una seña despreocupada. —Señorita, mi esposa acaba de salir, la acaba de ver y le acaba de dar la nota, no le estoy robando, está furiosa en el automóvil, no quiere ni verme y tampoco quiere las cosas. —Hawks tomó aire, cerrando los ojos mientras intentaba calmarse—. ¿Puedo hablar con el supervi- sabe qué, olvídelo ¿puede sólo darme una bolsa para guardarlas?

La chica, esperando no tener qué encarar a su supervisor, simplemente se la dio con una sonrisa discreta, musitando un que tenga buen día.

Al salir del establecimiento, se encontró a sí mismo guardando todo en la bolsa que le habían dado, caminando al auto discreto que había dejado en la otra esquina. No era nada ostentoso, dentro le esperaba el pelirrojo, con los brazos cruzados, mirándolo reprobatoriamente.

—No entiendo por qué lo haces.

Hawks no contestaría.

—Tienes una casa en East Hampton, si necesitas algo puedo comprártelo ¿por qué sigues robando?

Hawks se gira, furioso y lo observa con toda la ira mal contenida de su cuerpo, Enji no puede recordar cuándo lo vio así, actúa rudo, presa de sus impulsos, robándole un beso que le quita el aliento, importándole poco que los transeúntes los vean. Sin importa si la saliva cae de sus labios.

—¿Y por qué no puedo tenerte a ti?