Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.
Razones y recomendaciones: Decidí que quería intentar con nuevos personajes de esta saga pero también poniendo un poco de la parejita que anteriormente había escrito, hoy empiezo uno nuevo no sé si guste o no pero lo intentare hoy este fic estará basado en Lucy y Rilian.
CAPÍTULO 2
UNA GRIETA DESCONOCIDA
(Narnia)
Después de casi no dormir durante dos noches Rilian estaba decidido a volver a ver a la reina Lucy, algo había pasado ese día que no podía dejar de pensar en ella, estaba en la biblioteca del castillo leyendo sobre los reyes antiguos pero más sobre una persona en especial.
-Valla ya entiendo porque le decían "la valiente" –dijo a si mismo concentrado en las leyendas de Narnia.
-¿A quién le decían así? –dijo una voz curiosa de una dama la cual conocía, su madre, al principio se sobresalto Rilian pero al ver quien era solo se tranquilizo.
-A la reina Lucy es… -pensando en ella –dijo fue alguien que cambio a Narnia mientras gobernó con sus hermanos –concluyo dando un suspiro esperanzador
-Si yo la conocí… hace un tiempo –sentándose a un lado de su hijo –junto con el rey Edmund, fueron grandes líderes pero Aslan tenía planes para ellos y pues tuvieron que regresar a su mundo, él que si conoció a todos fue tu padre –cuando dijo esto sus ojos se entristecieron
Liliandil era una mujer hermosa aun con la edad que tenia parecía una joven de 25 años aunque no fuera más que una ilusión., Rilian siempre cuido a su madre la amaba al igual que a su padre pero hacia un tiempo que entre el Rey y él las cosas no funcionaban bien.
-Ya sé que conoció a todos –haciendo un gesto de sarcasmo –sobre todo a…
-La reina Susan, hijo no puedes hacer que tu padre me quiera como lo ha hecho a ella, es algo que ni yo he podido pero sé que me ama, él es una de las pocas personas que tiene la capacidad de poder amar a dos personas a la vez y… -tratando de justificar a su esposo
-Por favor mamá –cerrando el libro –te duele que no te ame como lo ha hecho a ella, sabes mejor cambiemos de tema además tengo que salir –poniendo en una bolsa sus cosas
-Estas castigado Rilian, el otro día nos tenias a tu padre y a mi muy preocupados pensamos que te había pasado algo –decía Liliandil ordenando a su hijo
-Pues dile al rey que hoy no se preocupe, llegare tarde –solo dijo eso y salió directo a las caballerizas para tomar su caballo e ir de nuevo a visitar a la reina.
Cuando pudo escapar de nuevo de sus guardias, se dirigió a la grieta, pero antes de entrar pensó que no podía ir como si fuera una fiesta de disfraces, tenía que buscar un atuendo adecuado, pero en eso recordó que en la casa que había llegado aquella vez vio un poco de ropa.
Paso sin ningún inconveniente la grieta toco de nuevo la pared y empezó la diversión llego a la casa en ruinas y empezó a buscar el ropero, afortunadamente aun se encontraba ahí, se cambio y guardo su ropa en la bolsa que llevaba al hombro, la vestimenta de este mundo no le agradaba mucho unos pantalones y una camisa algo raída y salió de la casa para si de casualidad podía toparse de nuevo a la reina.
Ya llevaba casi media hora cuando se dio por vencido y recordó que el tiempo de este mundo no era igual al de Narnia así que de nuevo entro en remolino y al caer en la cueva, salió y vio que ya era de noche y su caballo estaba dormido, por lo que decidió volver a entrar y esperar un poco más a ver se encontraba a la reina.
Pasaron casi dos horas y él ya se estaba desesperando no sabía que había ocurrido por lo que decidió caminar un poco si alejarse tanto, cuando vio a una joven vestida con una falda tipo escocesa y una blusa que remarcaba toda su hermosura pero también venia con alguien familiar para él, por lo que decidió ir para saludarla.
Lucy y Susan salieron temprano de casa para hacer unas compras mientras sus hermanos ayudaban a su madre en unas reparaciones de la casa.
-No puedo creerlo… Edmund me las pagara –se quejaba Susan después de que su hermano le había dado un susto de muerte al esconderse bajo el lavaplatos.
-Ya sabes que no fue su intención –conteniéndose la risa –solo quería alegrarte el día pero no puedes negarlo que fue un momento agradable
-Tienes razón, mejor nos damos prisa antes de que algo suceda –mirando el reloj
Las dos jóvenes estaban tan atentas en su plática que no se habían dado cuenta que un apuesto galán, vestido con pantalones y blusa un poco desgastadas a causa de no parecer de otro mundo y que lo descubrieran.
-Hola –saludo a las dos jóvenes haciendo que se sobresaltaran un poco –las asuste, disculpen.
-Eres… Rilian el joven del disfraz –decía Lucy divertida
-Si fue algo interesante, creo que hoy vengo decente -dando un recorrido rápido a su atuendo
-No te preocupes te ves bien –sonrojándose un poco –pero mira ayer no tuve la oportunidad, te presento a mi hermana –dirigiéndose a Susan para disimular un poco lo que le pasaba cuando estaba cerca de ese joven.
-Mucho gusto Rilian –saludaba cortésmente
-Susan… si me acuerdo de ti pero no me acuerdo de tu disfraz –dijo Susan siguiendo la broma de su hermana
Rilian empezó a ponerse nervioso al momento de escuchar aquel nombre.
-Fue un día difícil de olvidar –decía Lucy siguiendo con la broma
-Esta bien, lo admito era un poco ridículo pero ya lo supere –decía empezando a coquetear
-¿Te he visto en otra parte? –Preguntaba Susan –me pareces conocido
-No creo es la primera vez que te veo –respondió, empezando a sentir nervios a que lo descubrieran
-Y cuéntame que andas haciendo por estos rumbos de Londres, es extraño o vienes a otra fiesta en estos tiempos de guerra –cambiando de tema Lucy
-Mmmmm… te digo la verdad o te invento algo –dijo delicadamente
-Prefiero la verdad –sonrojándose más de lo que estaba.
-Bueno pues… creo… quería verte de nuevo –pero en eso que empezaba a coquetear paso un tipo corriendo chocando con él en el hombro tirando las cosas que traía en la bolsa.
Rilian se puso tan nervioso que no supo qué hacer, pero era demasiado tarde Lucy y Susan lo primero que les llamo la atención fue el cuerno blanco con grabados de Narnia por lo que rápidamente se voltearon a ver teniendo muchas preguntas.
-¿De dónde sacaste eso? Tú no eres de aquí –pregunto Susan algo asustada por lo que veía
-… -Rilian se puso nervioso y empezó a correr para poder llegar a la casa e irse sin que lo descubrieran.
A las dos jóvenes no se les ocurrió otra cosa para conseguir respuestas que seguirlo, entraron a la casa pero ya no estaba aquel joven misterioso.
-No puede ser Lucy, ese era mi cuerno, lo podría reconocer en cualquier lado –decía asustada Susan
-Si lo sé y está muy claro que tuvo que pasar por algún portal o algo así y… -estaba nerviosa dando vueltas en la misma línea –tiene que ser de Narnia.
-Busquemos algo y si no… –empezando a revisar aquella casa en ruinas
Empezaron a buscar pistas, indicios o algo que pudiera dar aspecto de un portal, pero solo lo que veían era polvo, partes de vigas, ruinas de estatuas, etc., de repente algo brillante cerca de la chimenea le llamo la atención a Lucy, cuando lo vio se quedo impresionada con lo que leyó.
Era un dije en forma de escudo que tenía un corazón dentro y al reverso decía una inscripción Amando a una persona se tiene dos opciones: Ganar o perder. Yo gane algo. TU AMOR. Caspian & Susan.
-Creo que esto es tuyo –entregándoselo a su hermana
-¿Qué es? –tomándolo con temor
-Algo que a lo mejor Caspian hizo para ti, antes… bueno tu sabes –dijo Lucy temerosa que su hermana se derrumbara.
Susan al leer lo que decía, quería parecer fuerte pero por más que quiso no pudo, sintió que su mundo se caía a pedazos, pero esto no solo le dolió en el alma sino que paso a su físico, sintiéndose mal para no caerse se recargo cerca de la chimenea y en ese momento fue como succionada por un vórtice.
Lucy trato de detenerla pero al momento de tocarlo también sintió que la jalaban, cuando estuvo del otro lado no mantuvo la estabilidad y cayó cerca de unas piedras filosas haciéndose un corte en la pierna.
-¡SUSAN! ¿Dónde estás? –gritaba Lucy ya que no veía nada a causa de la obscuridad
-¡Lucy! –se escucho la voz de su hermana pero parecía que estaba fuera de esa obscuridad
Entonces empezó a caminar y se encontró con una estrecha abertura y fue donde se encontró a su hermana mayor, se dio cuenta que no se podía ver dentro de la cueva porque era de noche y la luz no entraba, pero en las afueras una luna gigantesca les daba luz para observarse.
-Susan, no me digas que estamos en… -diciendo anonadada Lucy
-En Narnia, no es posible ya nadie podía volver –dijo un poco impresionada -¿pero que te paso en la pierna? –preguntaba Susan asustada por la cortada de su hermana
-Caí en una roca y creo que se me abrió –sacando un pañuelo para contener la sangre.
-Tenemos que irnos, mira como estas, espero y podamos cruzar porque si el tal Rilian pudo nosotras también –ayudando a Lucy para caminar
Las dos hermanas se dirigieron de nuevo a la cueva y empezaron a tocar las paredes hasta que una de ellas las absorbió llegando de nuevo a la vieja casa en ruinas.
-Lucy necesitamos llevarte a un doctor tienes esa herida muy fea –asustándose por que la sangre no paraba y su hermana se estaba poniendo pálida.
-No es nada, pero vámonos a casa para poder curarme esto –tratando de caminar lo más normal posible.
-Antes de salir, no vamos a decir nada a los chicos primero tenemos que averiguar ¿Quién es ese sujeto? Y ¿Qué quiere de nosotros? También tenemos que decir que tú herida fue que te caíste en una botella –decía Susan nerviosa por lo que pudiera pasar.
Lucy movió la cabeza dando una respuesta positiva, salieron de la casa en ruinas y se dirigieron a su casa, al llegar la mirada de los tres miembros de la familia se concentraba en la pequeña de la casa, rápidamente marcaron al doctor, cuando llego solo limpio y vendo la herida diciendo que en unos días se encontraría bien.
La historia que dijeron su madre se las creyó pero sus hermanos no estaban convencidos del todo.
Susan y Lucy subieron a su habitación a reflexionar lo que había pasado y sobre todo una de ella a guardar un dije que era suyo pero la pregunta era ¿Por qué Rilian traía algo que era de Caspian?
Mientras Rilian había regresado a Cair Paravel pensando que solo habían pasado unas cuantas horas pero se equivoco cuando encontró una revolución en el palacio porque el príncipe se había perdido durante dos días.
Al verlo Caspian el rey de Narnia en la sala principal, no solo estaba enojado sino preocupado pero no podía permitir que su hijo hiciera lo que quisiera, así que pondría un alto a esto.
-RILIAN ¿Dónde demonios estabas? Te perdiste por dos días y vienes como si no pasara nada –dijo Caspian enojado al ver a su hijo entrando con ropa de vago.
-Papá te lo puedo explicar, no me lo vas a creer –trataba de excusarse Rilian al ver la mirada perdida de su padre.
-Que me vas a explicar, que eres un irresponsable y esta no es la primera que haces jovencito, pronto tendrás que tomar el trono de Narnia pero veo que te importa poco –Caspian estaba demasiado enojado que en sus ojos si fueran una espada su hijo no estaría frente a él.
-Eso crees, ni a tu propio hijo le tienes confianza, si no te gusta como soy me largo de aquí, ya que tanto te incomoda mi presencia –dijo Rilian ofendido tomando sus cosas y dirigiéndose a la puerta.
-Rilian no le hagas caso a tu padre por favor hijo no te vayas –suplicaba Liliandil a su hijo pero el solo la miro pidiendo perdón.
-Rilian no me dejes hablando… ¡RILIAN! –fue lo último que escucho de su padre
Salió y tomo de nuevo su caballo, no solo se iría del Cair Paravel sino también de Narnia y así olvidaría todo, en ese momento lo único que quería era huir.
Llego de nuevo a la grieta y de nuevo estaba donde se sentía vivo, un lugar donde se encontraba una reina.
Hoy porfin entre a la escuela
espero que me valla muy bien y pues
a ver que pasa con el fic...
