Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a lovelovelove22, yo sólo me adjudico la traducción.


StephMidnight es mi beta :)


BPOV

"Mi mamá me llamó esta mañana", comenté cuando los tres nos sentamos a almorzar. Annabelle no dijo nada y empezó a comer, pero Edward me miró curioso.

"¿Cómo fue eso?", preguntó, hurgando en su comida con el tenedor. Edward sabía de mi relación casi inexistente con mi madre, y también sabía lo mucho que me exasperaba.

Me encogí de hombros, tomando un bocado de mi pasta. "Fue bien, supongo. Estaba un poco enojada porque no le conté que me mudaba a Seattle", Edward alzó las cejas, haciéndome sentir como una niña otra vez. "Lo sé… debería haberla llamado o algo, pero hubiera gastado todo su tiempo y energía intentando convencerme de que me quedara en Forks y me casara", pinché la pasta, enojada. "Ella amaba al estúpido de Mike", agregué en voz baja.

"¿Quién es Mike?", intervino repentinamente Annabelle. Edward suspiró.

"El ex novio de Bella", explicó. "Pero a Bella ya no cae muy bien".

"Intenta con 'a Bella no le cae nada bien'", lo corregí y Annabelle sonrió. "Prefiero mil veces a tu padre".

Edward también sonrió, y Annabelle soltó unas risitas. "¿No has visitado a tu madre desde…?", preguntó Edward. Suspiré pesadamente, no quería quedar como la peor hija del mundo.

"Navidad", murmuré, Edward negó con la cabeza, con desaprobación. "Y eso fue antes de que todo se fuera al diablo, así que no creo que esté muy contenta con el estado actual de mi vida. Estaba muy convencida de que Mike y yo nos casaríamos para la Navidad de este año, y…"

Annabelle me interrumpió. "No puedes esconderte de ella para siempre", me regañó, a lo que le alcé las cejas. "¿Qué? No puedes. Es tu mamá".

"Annabelle… las cosas son un poquito más complicadas", le dijo Edward suavemente; ella se encogió de hombros.

"Como sea, pero es así… ", hizo una pausa. Sus labios se curvaron en una sonrisa. "¿Podemos volver a las compras?"


El resto del día transcurrió bastante tranquilo. Annabelle habló todo el tiempo, mientras la seguíamos con Edward a cada tienda. Edward siguió mirándome de manera misteriosa lo que me mantuvo tanto curiosa, como ansiosa, por el resto del día.

"¿Anna, estás lista para irnos? Porque tenemos que prepararnos para la fiesta y-", comenzó a decir Edward, pero Annabelle lo interrumpió.

"Sí, estoy lista. ¿Me quedaré a dormir en lo de los abuelos, verdad papá?", preguntó; me paralicé.

Annabelle no iba a estar por la noche en la casa. Edward y yo íbamos a estar solos. ¿Era ese el motivo por el cual había estado sonriendo todo el día? ¿Era posible que él me deseara tanto como yo a él?

"Sip, te pasaré a buscar mañana por la mañana", contestó Edward, despreocupadamente; y luego colocó su mano sobre mi rodilla mientras nos dirigíamos a su casa.


Para cuando llegamos a la casa de los padres de Edward, ya se había formado una larga fila de coches en la entrada circular. Si la casa de Edward era grande… la de sus padres era enorme. ¿Cómo era posible que dos personas necesitaran todo este espacio, considerando que sus hijos ya eran grandes?"

Alejé ese pensamiento de mi mente y me concentré en Edward, quien me estaba dirigiendo hacia la casa con su mano apoyada en la parte baja de mi espalda. "Puede ser que Rosalie esté aquí", advirtió, haciendo que me tensara un poco. "Ella y Alice solían ser muy cercanas… y todavía se hablan de vez en cuando".

"Está bien", dije, intentando mantenerme lo más serena posible. Ya no me importaba Rosalie, no era una amenaza. Edward había decidido no estar con ella años atrás. "Lo entiendo", agregué con una pequeña sonrisa, y Edward besó la parte superior de mi cabeza.

"¿Mamá está aquí?", soltó repentinamente Annabelle, pasando su mirada por el gentío que había en la entrada.

Edward se encogió de hombros y pasó su mano libre por su cabello, también mirando alrededor de la habitación. "No lo sé, pequeña. Vamos a saludar a la tía Ali y Jasper, y luego puedes buscarla", sugirió. Annabelle asintió.

Alice y Jasper estaban en el centro de la sala, saludando a los invitados con entusiasmo, junto a Carlisle y Esme Cullen. Alice tenía un vestido blanco corto y una pequeña tiara. Se veía tan chiquita en comparación a Jasper; él era casi treinta centímetros más alto que ella, pero de alguna forma se veían perfectos juntos.

Cuando Alice nos vio, nos abrazó inmediatamente a los tres. "¡Hola chicos! Gracias por venir", exclamó, sonriente.

"No nos lo hubiéramos perdido", contesté alegremente, dándole un abrazo rápido a Jasper. "Estoy tan feliz por ustedes", agregué. Alice rió.

"Gracias, Bella", respondió y luego comenzó a hablar con Annabelle y Edward.

"Bella, es tan bueno volver a verte", escuché una voz familiar. Me giré hacia donde estaban Carlisle y Esme.

"Es bueno volver a verlos a ustedes, también", dije con sinceridad. "Y su casa es hermosa".

Esme sonrió con dulzura y me abrazó. "Gracias, Bella. Eres tan dulce".

Saludé rápidamente a Carlisle, quien había empezado a hablar con Jasper, Alice, Edward y Annabelle. Entonces, Esme me hizo un gesto para que me apartara con ella.

"Bella, quería agradecerte", dijo en voz baja, echando una mirada por sobre mi hombro. "Edward no había sido el mismo desde el divorcio. Le has hecho mucho bien, y eso significa mucho tanto para mi esposo como para mí".

Pestañeé un par de veces, sorprendida ante sus palabras. "Bueno… Edward también es bueno para mí", respondí finalmente. "Obviamente, tú y Carlisle lo han educado muy bien".

Esme volvió a reír, tomando mi mano y dándole un leve apretón. "Eres perfecta para él", dijo simplemente. Y luego nos unimos a la conversación junto a los demás.

La fiesta avanzó con bastante rapidez. Edward se mantuvo a mi lado toda la noche; eso fue hasta que vio a un viejo amigo y se excusó para ir a saludarlo, dejándome sola con un trago en mano.

"Bella", me llamó alguien, por lo que me volteé rápidamente.

Ahí estaba Rosalie, viéndose tan hermosa como siempre. En lugar de tratarme mal, me sonrió.

"Hola Rosalie", saludé, incómoda, pasando la mirada por la sala. Edward todavía estaba hablando, de espaldas a mí.

En ese momento, Annabelle se acercó a mí, con las mejillas coloradas. "Bella, ¿puedes arreglarme el pelo?", preguntó, casi sin mirar a su madre. Vacilé por un momento, observando a Rosalie, pero luego alisé y arreglé el peinado de Annabelle.

"Listo", dije, sonreí y Annabelle hizo lo mismo.

"Gracias, Bella", contestó con una sonrisa sincera, para luego desaparecer entre la multitud de gente.

Rosalie se aclaró la garganta. "Por esto que acaba de pasar es que quería hablar contigo", dijo en voz baja, y me congelé.

"Rosalie, lo siento, pero-"

Rápidamente sacudió su cabeza y suspiró. "No, no es eso", dijo, mordiéndose el labio. "Cuando me enteré que Edward estaba nuevamente en una relación seria, no lo tomé bien", admitió Rosalie, mirándome directamente a los ojos. "Nunca pensé que alguno de nosotros seguiría con su vida… y, al principio, quería arruinar su relación". Abrí los ojos como platos ante esa confesión, pero Rosalie continuó. "Hasta el recital de danza de Annabelle. Cuando creía que Annabelle estaba en contra tuyo, creía que no debías estar con su padre. Pero luego vi cómo se comportó contigo y supe… supe que realmente le gustabas. Y sé que Edward te ama", hizo una pausa, su voz se entrecortó un poco. "Así que, lo siento. Espero que tu relación con Edward funcione. Se ven muy felices juntos", concluyó Rosalie, bajando la mirada a sus pies. "Me tengo que ir", murmuró y comenzó a alejarse rápidamente.

"¡Espera!", grité, tomándola por el codo. Se dio vuelta, con los ojos colorados. "Gracias", murmuré y ella asintió. Solté su brazo y se alejó sin mirar atrás.


Nota de traductora: ¿Rosalie está perdonada o todavía no? Jajaja, no es un personaje muy querido...

En cuanto Steph termine de luchar con mi horror de traducción que le envié recién hoy del capítulo 29, van a tener el tan esperado lemon ;)

Espero que hayan empezado muy bien el 2013 :)