Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.

Razones y recomendaciones: Decidí que quería intentar con nuevos personajes de esta saga pero también poniendo un poco de la parejita que anteriormente había escrito, hoy empiezo uno nuevo no sé si guste o no pero lo intentare hoy este fic estará basado en Lucy y Rilian.

P.D La canción se llama Aun te amo de Coda a lo mejor ya la habían escuchado y pienso que le quedo perfecta al fic.


CAPÍTULO 7

UNA SIMPLE FRASE PUEDE DESTRUIR CORAZONES

(Narnia)

Paso una semana desde que Rilian dijo que se casaría con Ingrid para salvar a su pueblo pero la razón más grande era su padre, quería evitarle los problemas y más salvarle la vida porque lo poco que conocía a Máximo, sabía que no era de fiar y podía destruir al rey fácilmente.

No solo tenía ese problema tenía que hablar con Lucy, no sabía cómo, tenía miedo y de solo pensarlo, le rompería el corazón y no podría verla a los ojos cuando se lo dijera.

Ese día había decidido ir al mundo de los reyes para hablar de lo inevitable, se dirigía hacia las caballerizas cuando se topo a Ingrid quien lo beso pero este la rechazo, siguiendo su camino como si no hubiera pasado nada.

-¿A dónde vas? Recuerda soy tu prometida –tomándolo del brazo y enseñándole el anillo

-Te quedo bien, disculpa tengo que salir para desaparecer un momento de tu vista, que me case contigo no quiere decir que te tenga que estar soportándote todo el día –zafándose para subir a su caballo y galopar rápidamente para no verla.

-RILIAN… RILIAN –solo escucho a lo lejos un grito de niña malcriada.

Cuando llego a la grieta, tomo aire, paso y se encontró de nuevo en su mundo, en el mundo donde se encontraba su corazón.


Ingrid se sentía furiosa por lo que también tomo un caballo y fue siguiendo a Rilian fue donde se topo con un muro ya que no la querían dejar pasar ya que solo la familia real podía pasar.

-Pero que no sabe que soy la prometida del príncipe –decía Ingrid con su voz chillona enseñándole el anillo al guardia.

-Lo sabemos pero no puede pasar, lo sentimos, órdenes del príncipe–decía tajantemente el guardia

-Bueno pues me iré –vacilando caminar de regreso –no puede ser ¿qué es eso? –dijo con cara de sorprendida

-¿Qué pasa? ¿Por donde no veo nada? –preguntaba el guardia tratando de enfocar lo que señalaba la joven frente a él.

-Mire por esa parte –señalando una parte de arboles, mientras ella sigilosamente se metía dentro de la grieta aprovechando que el guardia se había distraído.

Cuando estuvo dentro también tropezó por falta de luz llegando a la vieja casa en ruinas de Londres. Se levanto y limpio su vestido tosiendo un poco a causa del polvo.

-Hay no puede ser, Rilian viene aquí, tengo que buscarte mi amor –dijo para sí y camino a la entrada empezando a realizar un plan malvado en su cabeza si los encontraba juntos.


(Londres)

Peter y Lucy estaban tan concentrados en un juego de ajedrez que no se dieron cuenta que Edmund se estaba comiendo todas las golosinas mientras escuchaba su estación de radio preferida, Susan ni siquiera les ponía atención ya que tenía un libro que no había podido soltar, de repente se escucho que llamaban a la puerta fue donde todos los hermanos se sobresaltaron.

-Ya vamos –gritaba Lucy caminando a la puerta para abrirla, cuando llego a ella y vio de quien se trataba su cara se lleno de felicidad.

-Hola –saludo Rilian algo apagado

-Miren chicos es Rilian, pásale –haciéndose a un lado para permitirle el paso

-No solo… es que… necesito hablar contigo y tengo poco tiempo –dijo nervioso Rilian

-Hola Rilian –se escucho la voz de Susan desde a dentro de la casa

-Hola, podemos por favor –implorándole con los ojos

-Sí, solo espérame voy por tus cosas que olvidaste ya sé que tu padre es muy estricto en ese aspecto –caminado dentro de la casa

-No después me las das –tomando aire para no verse tan nervioso

-Está bien, Peter le dices a mamá si no he llegado que estoy con Rilian y que Ed se comió toda la alacena de golosinas. –decía Lucy dando instrucciones a su hermano mientras salía para alcanzar a Rilian que este ni siquiera se despidió de los otros chicos.

Rilian llevo a Lucy a una calle más para no alejarse mucho de la casa, sus manos empezaron a temblar, se tomo la cabeza desesperadamente haciendo que Lucy se espantara.

-¿Qué tienes? ¿Por qué venimos aquí? –preguntaba Lucy algo asustada

-Lucy… ¿Cómo te lo digo? Es tan difícil –desviando la mirada –necesito decirte esto pero no puedo… Te amo, te adoro, maldita estupidez lo que cometí –dijo enojado apretando los puños tan fuerte que se hizo daño

-No te entiendo –decía Lucy confundida, en ese momento ya le estaba dando miedo la actitud de Rilian, no sabía de lo que estaba hablando.

De repente Lucy escucho una voz que nombro a Rilian, cuando vio de quien se trataba su cara se contrajo del coraje que empezaba a sentir.

-¿Qué hace ella aquí? –pregunto tratando de controlar su enojo

-¿Quién? –dijo cuando volteo vio a Ingrid aproximándose hacia ellos, fue donde Rilian supo que todo acabaría mal.

-Rilian por fin te encuentro, no sabes lo que tuve que hacer para pasar, mírame me caí y este vestido ya no sirve –decía Ingrid poniéndose a un lado de él

Rilian estaba paralizado no podía ni respirar, estaba tan nervioso, Lucy sentía estallar de celos mientras Ingrid disfrutaba la escena y más haría ya que iniciaría con su historia.

-Su majestad –haciendo reverencia –ya le dijo Rilian, me imagino que ya trajiste la invitación –Lucy puso cara de sorpresa –no puede ser que ni para tu boda, tienen que ir todos los reyes de antaño –dijo con su voz chillona viendo como Lucy volteaba a ver a Rilian ya no enojada si no asustada.

-¿Cuál boda? De qué habla esta señorita Rilian –pregunto Lucy que le empezaba a temblar las manos.

-Ingrid lárgate de aquí –dijo Rilian enojado

-No puede ser –poniendo cara sorpresa –no le habías dicho, querida si pensaste que este joven te amaba no creo, mira –enseñando la sortija –me propuso matrimonio después de que… bueno tú ya sabes creo que él nunca se olvido de mi, verdad mi vida –decía Ingrid mirándolo con cara romántica.

Lucy no podía creer lo que escuchaba, sentía que la sangre le hervía, su corazón iba a estallar, miraba a Rilian con decepción de verdad se estaba sintiendo mal.

-Dime que no es verdad lo que acaba de decir –dijo Lucy sintiendo que sus ojos se llenaban de lagrimas –por favor dime que no…

-Mi amor –tratando de acercarse –todo paso muy rápido, déjame explicarte por favor –suplicaba Rilian al ver a Lucy que empezaba a llorar.

-No necesito más explicaciones, tu silencio me lo dijo todo –cuando se acerco Rilian se quito y le dio la espalda -¿Cómo pude creerte? Me hiciste amarte, ilusionarme, vivir pero que puedo esperar de ti, de un príncipe rebelde, son la pareja ideal –decía Lucy su cara estaba bañada en lagrimas.

-Lucy escúchame, por favor –decía Rilian desesperado y roto por dentro, se estaba muriendo al verla así, sufriendo por su culpa.

-Creo que esto ya no me pertenece –decía arrancándose la cadena que tenía el dije y tirándolo al suelo.

Lucy solo lo miro a los ojos y salió corriendo en dirección a su casa, Rilian la quiso seguir pero Ingrid lo detuvo.

-No vale la pena, ya se le pasara no te preocupes –dijo Ingrid con voz triunfante

-Lárgate de mi vista –dijo Rilian con la cara desencajada de coraje junto con frustración.

Entonces empezó a correr buscando a Lucy quien rápido localizo porque estaba desesperada frente a la puerta de su casa esperando que le abrieran, fue donde salió Susan y sin más la abrazo para llorar.

Rilian llego a la entrada de la casa y Lucy lo vio mientras Peter, Edmund y Susan están sacados de onda ya que no sabían que pasaba.

-Susan… por favor dile que se valla… por favor –decía Lucy abrazando a su hermana más fuerte, Susan solo la tenia en sus brazos pero estaba muy confundida.

-Lucy por favor necesito aclararte las cosas –suplicaba Rilian desde afuera de la casa.

Fue donde Edmund salió su aspecto se veía que estaba enojado pero a la vez confundido.

-¿Qué le hiciste a mi hermana? –preguntaba Edmund guardando la calma

-No puedo explicártelo… -apretándolo los puños

De repente se apareció Ingrid y Rilian se puso enfadado fue donde la empezó a insultar.

-¿Qué demonio estás haciendo aquí? Vienes a restregarme en la cara cuanto te fascina verme así –gritándole

-Así le hablas a tu prometida –mirando a Peter y Edmund –yo que ustedes daba gracias que este joven ya no esté con su hermana –decía tranquilamente

-¿Te vas a casar? –Poniéndose tenso –engañaste a mi hermana, maldito idiota, tenias que ser igual que tu padre de inmaduro, no sé como gobierna –expreso Edmund con coraje.

-Con mi padre no te metas, no sabes de lo que hablas un rey que es un traidor dando la espalda a Narnia –dándole en el punto débil a Edmund

-Esto me lo pagaras

Fue donde Edmund salto para alcanzar a Rilian pero Peter fue más rápido y se interpuso entre los dos mientras Susan estaba abrazando a Lucy tratando de calmarla pero en eso su pequeña hermana se puso demasiado pesada ya que se había desmayado de la presión.

-Peter, Edmund ayúdenme por favor –decía Susan llamando a sus hermanos, tratando de sostenerla para que no se callera al piso

Al ver la escena Peter soltó a Edmund para ir en ayuda de Susan, mientras Edmund se quedaba de nuevo frente a Rilian quien se preocupo al ver a Lucy tan mal.

-Es mejor que te vayas, espero que seas feliz y no busques más a mi hermana, olvídate de ella –dijo Edmund cerrando la puerta para ir a ver lo que pasaba con su pequeña hermana.

Rilian volteo a ver a Ingrid con odio, la tomo del brazo llevándola casi arrastrando se metió de nuevo al portal para llegar al castillo y derramar unas cuantas lágrimas con la persona que le podía dar un concejo. Su padre.


Peter, Edmund y Susan estaban muy preocupados por Lucy ya que se había desmayado por la presión que sentía, habían llamado al doctor para que la revisara pero dijo que estaba fuera de peligro solo era por el momento que paso.

-Voy a matar al estúpido de Rilian –decía Edmund desde el fondo de la habitación quien estaba sentado cruzado de brazos.

-Créeme yo también quiero hacer lo mismo pero ahorita tenemos que apoyar a Lucy –quitándole un mechón de cabello de la cara –es un ángel cuando duerme ¿Quién diría que es la bebita de papá? Si ya es toda una mujer –decía Peter tiernamente

-Si lo sé, pero aun tiene ese pequeño corazón tierno, bondadoso, cariñoso pero hoy se lo acaban de destruir en mil pedazos –decía Susan sentándose en una de las esquinas de la cama para observarla más de cerca.

En eso se escucho que una puerta se abrió, Peter rápidamente se levanto para ir a ver a su madre y explicarle lo que había pasado, mientras Susan y Edmund se quedaron esperando que su pequeña hermana se despertara.

-Mira ya se está despertando –decía Edmund cuando Lucy empezó a abrir los ojos.

-¿Cómo te sientes pequeña? –decía tiernamente Susan tomando una mano de su hermana.

Lucy solo observaba a sus hermanos como la miraban preocupados, pero en ese momento hubiera preferido no haber despertado ya que era como un dolor en el pecho, como si su corazón se lo hubieran arrancado, se sentía tan mal, que de nuevo empezó a llorar fue donde Susan se acostó a un lado de ella para abrazarla y mostrarle su apoyo. Edmund en cambio se sentía tan impotente que decidió dejarlas solas a lo mejor entre mujeres sabían qué hacer.

-Tranquila, sé que duele pero veras que pasara –reprimiendo las lágrimas –llora lo necesitas –decía Susan triste al ver a su hermana tan mal.

-¿Por qué Susan? Yo lo amo… ¿Por qué… me hizo eso? –decía entre sollozos

-A veces… creo que soy la menos indicada para decirte algo cuando aun me duele el alma, cuando veo a Caspian y lo veo feliz con su esposa y no conmigo –abrazando más a Lucy ya que también empezó a recordar y las lágrimas se hicieron presentes.

Después de tanto llorar las dos hermanas se quedaron dormidas en un abrazo que decía cuando se apoyaban en los momentos más difíciles. De rato llego su madre pero al verlas dormidas juntas se enterneció y les dio un beso de buenas noches a sus dos hijas.

Pasaron dos día y Lucy casi no comía, quería estar dormida todo el día y se la pasaba llorando, Peter y Edmund estaban tan preocupados como enojados que querían ir aquella grieta y descargar todo ese sentimiento en Rilian. Susan solo trataba de animar a su hermana pero le era casi imposible, así que ese día decidió ir a Narnia, no le importaba que Rilian se caso o no quería hablar con él, no sabía cuánto tiempo paso haya, la realidad solo quería hablar y aclarar muchas dudas.

-Susan se razonable déjame ir contigo –suplicaba Edmund

-No, quiero hablar con él y preguntar cosas –decía Susan tomando sus cosas para partir.

-Ten cuidado Su, vete antes de que llegue mamá, fue un poco difícil convencerla de lo de Lucy no quiero más –decía Peter con un tono de protector

-Está bien, chicos me voy y cuiden a Lucy –despidiéndose saliendo de la casa.

Susan llego a la casa, tomo aire y entro a la grieta para poder resolver y entender muchas cosas.

Cuando dos corazones se encuentran es muy difícil dejar de amarse eso le pasaba a Rilian y a Lucy pero en ese momento estaban tan dolidos que sentían muchas cosas. Fue como una conexión entre los dos y empezaron a recordar sus momentos cada uno a su modo y su mundo.


Otra vez
camino sin dirección
acompañado por la inmensidad
de una noche fría y gris.
Y la luna, que llena el crepúsculo
me baña en matices de nostalgia
al reflejar tu rostro
me siento tan triste amor, tan infeliz
tan lleno de ansiedad
no sé qué nos separo,
y como negarle a mi corazón...
...que aún te amo
que aún te extraño
los días sin ti son como morir
aún... te amo

Era de noche, la luna estaba en todo su magnificencia cómplice de los enamorados pero también de los rotos de corazón, ahí estaba Rilian, en su lugar alejado para pensar, cerca de las cuevas, era su lugar favorito, fue donde dio su primer beso lleno de amor, fue donde encontró al amor, ¿Quién dice que un hombre no puede llorar? Tenía en sus manos aquel dije que le regalo, se sentía tan mal, su culpa había sido, lo más horrible del caso es que solo faltaba una semana y media para casarse y cometer el peor de los errores.

Ya no tenía nada que perder había perdido todo cuando Lucy lo miro de aquella manera, con decepción, con amargura, sus pequeños ojos se habían llenado de tristeza, cada día que pasaba eran como estar muerto en vida.

Recordaba cuando fue a decirle que se dieran una oportunidad, la cara de Lucy fue de sorpresa, sus hermanos nunca se esperaban lo que paso, llevo a sus padre hubo reencuentros.

-Te amo y jamás lo dejare de hacerlo, si tan solo me hubieras dado la oportunidad de explicarte –decía para si mismo apretando aquel dije con tan fuerza que se hizo un pequeño corte en la mano pero no le importo ya que dolía menos que el que tenía en el corazón.

¿Donde estás?
no quiero perderte...no, no
no se si piensas en mi como yo en ti
oh me haces tanta falta
que vale el orgullo
si me siento así si eres gran parte de mi
¿dónde supones que debo ocultar el dolor que llevo de ti?...
Si aun te amo
si aun te extraño
los días sin ti
son como morir
aun... te extraño

Lucy se despertó se levanto vio como la noche se aproximaba el crepúsculo era tan hermoso por la pequeña ventana de su habitación, como aquellas veces que estaba junto a Rilian abrazados esperando la noche en Narnia, no podía explicárselo porque su corazón dolía tanto, era como si se estuviera quemando por dentro, su cara estaba demacrada, a lo mejor él ya se había olvidado de ella, a lo mejor nunca la quiso como decía.

Extrañaba todo, sus besos, sus brazos fuertes, su mirada profunda, su piel, su amor, acaso Rilian supuso que ella podría con tanto dolor que sentía por él, no quería perderlo pero era demasiado tarde pensaba ella.

-¿Por qué Rilian? ¿Por qué? No ves que me estoy desasiendo por dentro, estoy agonizando –gritaba rompiendo una de las cartas que le había regalado Rilian.

No se que nos separo
y que puede hacer
este abismo entre los dos
no quiero esta soledad
te quiero a ti
te quiero solo a ti!
Aun te amo
aun te extraño
los días sin ti son como morir
Aun...
...te amo...

Tanto Rilian como Lucy se sentían morir ya que se extrañaban, para ella era su primer amor, el joven que le había robado el corazón para él fue un cambio y fue de quien se enamoro perdidamente.

Rilian volvió al castillo para recordar momento pero lo que quería dormir, mientras Lucy era apapachada por uno de sus hermanos, al ser la más pequeña era la consentida.


(Narnia)

Susan había llegado a Cair Paravel para hablar con Rilian, llego por la puerta principal donde todos hacían reverencia al pasar, a ella no le importaba necesitaba hablar y aclarar muchas cosas. En eso salió Liliandil de la biblioteca y vio a Susan pasar rápidamente sin ni siquiera dirigirle la palabra.

-Susan ¿Qué paso? ¿Por qué vienes así? –preguntaba Liliandil un poco confundida.

-¿Dónde está tu hijo? Necesito verlo –decía Susan con un tono enojado regresándose para ponerse enfrente

-¿para qué lo necesitas? Es por lo de Lucy –preguntaba curiosa

-Eso no te incumbe, ya que tu adorado hijo hizo que mi hermana este deprimida –alzando la voz un poco más –perdón solo que necesito verlo –tratando de tranquilizarse

-Mi hijo no tiene la culpa, no lo hizo porque quisiera, está deprimido igual o peor que tu hermana –decía Liliandil

-Si como no –dijo sarcásticamente

-No entiendes –exaltándose –mi hijo esta sacrificándose por su pueblo y para que no maten a su padre –explico Liliandil tratando de controlarse

Susan al escuchar lo último se paralizo y su mente quedo en blanco, olvidando el porqué había ido a Narnia.

-Pero ¿Cómo? ¿Quién quiere hacer eso? –pregunto asustada.


otro cap creo que voy rapido

jajaja eso de no tener tarea jjijij

espero terminar antes de tener que hacer tarea

disfrutenlo.