Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.
Razones y recomendaciones: Decidí que quería intentar con nuevos personajes de esta saga pero también poniendo un poco de la parejita que anteriormente había escrito, hoy empiezo uno nuevo no sé si guste o no pero lo intentare hoy este fic estará basado en Lucy y Rilian.
CAPÍTULO 8
CAMBIANDO UNA VIDA
(Narnia)
Susan estaba asustada con lo que le contaba Liliandil, como fue que Máximo fue confinado a uno de los lugares más horribles de Carlome, como fue que paso de ser el mejor amigo de Caspian a ser su peor enemigo, también se entero que Rilian propuso casarse con Ingrid para salvar a su padre y al pueblo ya que no quería una guerra a poco tiempo de a ver librado una a causa del padre de Ingrid.
-Por eso es que Rilian tomo esa decisión –concluyo Liliandil derramando unas cuantas lagrimas a causa de la desesperación que sentía por su hijo.
Al ver como estaba la esposa de Caspian, Susan se puso a lado de ella y la abrazo sintiéndose de lo más horrible por haber juzgado a Rilian, eso la hizo recordar que también ella estuvo a punto de casarse con alguien para ayudar a su pueblo cuando fue gobernante de Narnia.
-Entiendo cómo te sientes, porque yo también pase una vez por esto –caminando hacia uno de los balcones –estuve a punto de casarme con un tipo horroroso, te sientes que no puedes hacer nada, como si no existieras, como si fueras otra persona, pero gracias a Edmund y Lucy pude ser libre –decía tristemente Susan
-Lo sé, los libros dicen mucho –dando un gran suspiro –dijiste que necesitabas hablar con Rilian a lo mejor está en su habitación ya que en los últimos días no sale mucho tu comprenderás la situación –dijo seria Liliandil
-Si era lo que quería, pero –poniéndose pensativa –mejor quiero hablar directamente con el rey, creo que se la solución ¿Dónde está Caspian? –dijo Susan emocionada
-En su despacho –decía extrañada Liliandil
Las dos se dirigieron a la oficina de Caspian, Susan no quiso que la anunciaran por lo que entro haciendo que Caspian se asustara un poco saltando de su asiento, viendo aterrorizado a dos chicas mirándolo extraño.
-¿Qué pasa? No me asusten y tú qué haces aquí –preguntaba Caspian asustado
-Yo pues… ¿Por qué no impediste que Rilian siguiera con la idea de casarse? –Se acerco quedando frente a él –tu mejor que nadie sabes lo que duele tener el corazón roto –dijo Susan
-No pude, Rilian es igual… es igual a mí de testarudo, se reusó a dejar esa estúpida idea –golpeando la mesa con el puño –ahora que hago, dime Susan, después de que veo a mi hijo muriéndose todos los días porque no puede estar cerca de su corazón, cerca de Lucy… solo dime ¿Cómo? –decía Caspian desesperado.
-Impide la boda, por algo esta esa grieta, por algo volvimos todos, entre todos podemos ganarle a ese tipo, buscamos a Aslan… tiene que haber una solución, Caspian por favor yo sé cuanto eres un líder, sé ahora y devuélvele la felicidad a tu hijo, si quieres no lo hagas por el pueblo hazlo por él –señalando una pintura de Rilian –por favor –suplicaba Susan
-Susan tiene razón Caspian, pero lamento decirte –mirando a Susan –Rilian es demasiado testarudo, solo hay una persona en el mundo que lo puede cambiar de opinión –decía Liliandil pensativa.
-¿Quién? –dijo desesperada Susan
-Tú hermana, Lucy es la única persona que Rilian escucharía –respondió Caspian
-Entonces que esperamos, traemos a Lucy y se resuelve la situación –exclamo emocionada Liliandil
-No es tan fácil… Lucy no quiere saber nada de Rilian y además de lo que nos tardemos haya… sabemos que el tiempo es diferente podría ser demasiado tarde –dijo Susan con la voz apagada.
-Pero lo podemos intentar… no pongan esas caras –al ver a Caspian y Susan tristes –según lo que he visto y vivido todo un día haya aquí pasa una semana completa me imagino que en este momento es la mitad del día… bueno pues aquí estamos a mitad de semana ósea que nos quedaría un día y medio para completar las dos semanas… -decía emocionada Liliandil
-Sí, pero no va hacer tan fácil convencer a Lucy, podrá ser la más tierna, la más bondadosa, la más valiente de la familia pero tengan en cuenta que en aquel mundo solo han pasado dos día y medio… -explicando Susan
-¿Y si voy contigo? Viéndome a mí y explicándole juntas a lo mejor entendería –insistía Liliandil
-Ok, esperemos que no nos tardemos tanto pero de ser así –señalando a Caspian –tú te quedaras, tendrás que retrasar la boda lo mas que puedas, si Liliandil llegase a venir sola impídela de todos modos, no dejes que Rilian cometa un error del que estaría arrepentido toda su vida –decía Susan mirándolo a los ojos suplicándole a Caspian
-Te lo prometo –tomándole la mano
Liliandil y Susan salieron lo más rápido que pudieron para llegar a la grieta, el tiempo se agotaba ya que en Narnia se estaba acercando la noche pero tenían que tratar de impedir algo que marcaria el fin de un gran amor.
(Londres)
Lucy por fin había salido de su habitación, estaba sentada en la sala en uno de los sillones, leyendo un libro pero aun así evitaba el tema que tanto le dolía, mientras Peter y Edmund la observaban desde el otro extremo simulando que jugaban ajedrez.
-Sí van a jugar ajedrez necesitan poner atención al juego, no estarme viendo –dijo Lucy cuando descubrió a su hermanos volteando
-Es que… ya sabes mamá nos pidió que te cuidáramos –dijo Edmund jugueteando lo cual a Lucy le molesto un poco.
Se abrió la puerta los tres chicos observaron que era su madre pero llevaba a alguien que todos conocían muy bien, un chico que en el verano había compartido su cuarto con Edmund.
-Miren a quien me encontré en la estación de trenes, vino de vista esta semana –anunciaba su madre
-Eustace ¿Qué haces aquí? -exclamo emocionado Edmund
-Visitando a mis primos, ya que desde que se vinieron me he sentido solo –pronuncio también emocionado este.
-Bienvenido, deja te ayudo –decía Peter tomando las maletas de Eustace
-Gracias Pit, hola Lucy ¿Cómo estás? –saludándola pero esta solo levanto la mano y siguió en su lectura por lo que su tía rápido fue con Lucy y se sentó a un lado de ella para abrazarla, haciendo que el invitado se sintiera confundido.
-Deja te mostramos el cuarto –decía Peter
-Ahorita te explicamos –susurro Edmund siguiendo a su primo y a su hermano
Cuando Edmund y Peter estuvieron seguros que su madre no escuchaba la conversación empezaron a mirarse a ver quién sería el valiente en contarle a su primo acabado de instalarse.
-¿pero qué pasa chicos? ¿Por qué Lucy esta así? Ella siempre me recibe con una sonrisa y hoy ni siquiera me miro –preguntaba confundido Eustace.
-Apenas salió de la habitacion hoy, esta… digamos un poco deprimida… -empezando a hablar Peter, Eustace puso cara de confusión ya que no entendía como que su prima más risueña y encantadora estaba triste.
-Es algo largo de explicar… Lucy esta lo que llamamos "decepcionada del amor" por alguien que ni siquiera la merece –exclamo Edmund
-¿Lucy enamorada? –preguntaba Eustace con un poco de burla en su voz causando la molestia de sus primos.
-Se enamoro del idiota hijo de Caspian –Eustace puso los ojos como platos cuando escucho ese nombre –si como lo oyes, el rey de Narnia tiene un hijo llamado Rilian hace un mes se conocieron y pues nuestra pequeña hermana se enamoro y hace dos días le rompió el corazón diciendo que se tenía que casar –explicando Peter.
-¿Pero cómo es que pasaron para este mundo? Y ustedes no pueden volver –pronuncio asustado Eustace
-Eso creíamos nosotros, pero existe una grieta la cual está en una casa en ruinas cerca de aquí donde tanto nosotros como los de haya pueden viajar a los dos mundos, fue donde por cosas del destino desafortunado se conocieron y como es su primer amor… es lógico que le duela, además sabes cómo es Lucy y se ilusiono demasiado llegando a que ahorita este así… por lo que te suplicamos no digas absolutamente nada de Narnia, por obvias razones –decía Edmund mirándolo severamente
-Está bien ya entendí, no se preocupen pero me extraña que no fueran a arreglar las cosas como ustedes saben –decía asiendo un movimiento con las manos simulando golpear a alguien.
-Lo intentamos pero Susan dijo que ella arreglaría las cosas a su manera, créeme Edmund le suplico pero se reusó y pues estamos esperando noticias ya que depende de lo que diga nuestra hermana empezaremos el plan B –decía Peter emocionado simulando golpear.
Después de la plática tan amena los tres caballeros bajaron para sentarse alrededor de Lucy pero esta ni siquiera los tomo en cuenta aunque Edmund y Eustace comenzaron a contar chistes y hacer bromas, fueron pocas veces que le sacaron una pequeña sonrisa, estaban tan entretenidos que al escuchar la puerta principal se asustaron al ver quien se aparecía era Susan con Liliandil.
-¿Qué haces aquí? –preguntaba Lucy enojada el ver a la madre de Rilian
-Tranquila Lucy necesito que la escuches, Rilian no te engaño nunca lo hizo, tenía que hacerlo, no por él por Narnia –dijo Susan
-No puedo creerlo Susan solo fuiste a Narnia para que te lavaran el cerebro, claro que esta señora va a decir que Rilian es inocente es su madre… por favor Susan –exclamo enojado Peter
-No sabes de lo que hablas, déjame hablar esto es de vida o muerte –pronuncio Susan alzando la voz haciendo que su madre saliera de su habitación y bajara a ver el alboroto que estaba en su casa.
Cuando vio a Liliandil se dirigió rápidamente a abrazar a Lucy tratándola de proteger.
-De seguro vienes a entregar la invitación de la boda, ya estas feliz, vez como esta mi hija ya no sonríe por culpa de tu hijo –decía enojada la madre de los Pevensie mirando fijamente a Liliandil
-Yo no acepto esa relación y tu hija –refiriéndose a Susan –ella lo sabe solo dejen que explique la situación, sé perfectamente que a mí no me van a creer pero a Susan si –dijo angustiada Liliandil
-Por favor madre, chicos… Lucy escúchame –suplicaba arrodillándose al lado de ella –se que a lo mejor te duele pero estas hablando con la persona que se la paso llorando por Caspian…
-¿Qué estás diciendo? –preguntaba su madre al escuchar lo ultimo
-Ahorita no madre, por favor déjame continuar… Lucy yo sé cuánto te duele pero entre tu y yo hay una gran diferencia yo no puedo luchar contra alguien que Caspian ama, tú si, Rilian se va a casar porque tiene que salvar a su pueblo, recuerda yo también estuve a punto de casarme pero tú me detuviste…. –de nuevo la interrumpió su madre
-¿Cómo que te ibas a casar? ¿Cuándo? ¿Cómo? ¿Dónde? –pregunto confundida
-Susan estás haciendo que mama se confunda, quieres que se entere… -decía perspicaz Edmund
-Sí, lo más importante es que necesitamos que Lucy impida una boda –la pequeña Pevensie la miraba con lágrimas en la cara –escúchame Rilian te ama, por favor si no vamos en las próximas siete horas será demasiado tarde –suplicaba Susan
-Déjenme en paz… deja de decir ese nombre –dijo Lucy desesperada, levantándose del sillón y corriendo hacia su habitación.
-Ya vez lo que provocas, solo por creerle a tu estúpido amor por Caspian –exclamo furioso Peter
-Tu cállate Peter, sabes perfectamente lo que paso y porque no podíamos volver a Narnia, entiéndelo ya no somos los reyes de Narnia –dijo alzando la voz para su hermano –ahora nuestra madre está confundida explícale, yo tengo que convencer a Lucy de algo si no lo logro ya sabes que hacer Liliandil –decía Susan mientras caminaba hacia la habitación esperando que Lucy estuviera en disposición de escucharla.
-Entonces quien me explicara todo lo que acabo de escuchar –decía la señora Pevensie mirando a sus hijos
Mientras todo pasaba Eustace solo miraba ya que también se había quedado confundido por todo lo que habían dicho.
Susan entro rápidamente a la habitación donde se encontraba Lucy, lo primero que observo fue que su hermana estaba en su cama, boca abajo, llorando abrazando una almohada.
-Lucy sé que a lo mejor no quieras escucharme pero Rilian te ama, lo sé –decía mientras se sentaba en la orilla de la cama.
-Susan tú, ni nadie entenderá como me siento –exclamaba Lucy molesta
-Tú piensas que nadie te entiende porque yo así me sentía, por eso me peleaba con todos, me sentía incomprendida, por favor Lu, piensa Rilian no te haría algo así, ahora no sale, se la pasa igual que tú metido en su habitación lamentando haber dicho eso –se acostó a un lado de Lucy, tratando de abrazarla pero esta rechazo el gesto de comprensión.
-No necesito que me comprendas, no se porque Aslan me apodo "la valiente" si soy una cobarde, me estoy muriendo por dentro y no puedo hacerle frente, tengo miedo –dijo suspirando Lucy
-Crees que yo no me duele cuando veo a Caspian con Liliandil, como la ve, como la abraza, como la besa, ver que ya no le pertenezco, ver que soy un cero a la izquierda, lo amo Lucy y tú lo sabes pero no puedo hacer nada… -empezando a llorar –tú tienes la oportunidad de ir e impedir la boda falsa porque sabes que te estoy diciendo la verdad –limpiándose las lagrimas, levantándose para dirigirse a la puerta –piénsalo, solo que hazlo rápido que tienes poco tiempo –cerrando la puerta esperando que su hermana reflexionara.
Edmund y Peter habían dicho a su madre que no le dirían nada hasta que Susan bajara ya que ella había sido la culpable del descubrimiento. Cuando vieron a Susan aparecerse se le quedaron viendo.
-Y ¿Qué paso? ¿Qué dijo Lucy? –preguntaba Liliandil preocupada
-Que lo pensaría –respondió Susan algo poco esperanzada
-Esperaremos y si no pues ya sabemos que hacer –dijo Liliandil
-Pues hice lo que pude y ustedes ¿Por qué me ven así? –señalando a Peter y Edmund mirándolos extrañada
-Porque tus hermanos dijeron que tu contarías la historia de ¿Cómo es que ustedes fueron reyes y como es que estuviste enamorada de Caspian, esposo de la señora? –decía su madre sentándose
-Perfecto, solo que no se quejen si cuento detalles, pero solo le contare la mitad ya que yo no fui la tercera vez –observando a Edmund –pero bueno intentare –decía Susan dando un suspiro
-Yo cuento la otra parte, no te preocupes tía –dijo Eustace dejando a todos sorprendidos.
-Empecemos pues… fue cuando estuvimos en casa del profesor Kirke, una vez que todos estábamos tan aburridos decidimos jugar a las escondidas a petición de Lucy, precisamente ella encontró un buen escondite que era en un ropero viejo, pero ese objeto tenía un misterio, podías llegar a una tierra encantada llamada Narnia, al principio ni Peter, ni Edmund ni yo le creímos hasta que… sigo –observando a Edmund y Peter seriamente
-Hasta que yo rompí una ventana, contenta –respondía Edmund mirando la cara de satisfacción de Susan.
-¿rompiste una ventana del profesor jovencito? –pregunto su madre mirándolo severamente
-Madre creo que tienes que seguir escuchando la historia –decía Edmund nervioso
-Siempre haciendo travesuras y decías que yo era un mentiroso –dijo Eustace
-Seguía, fue donde todos entramos al ropero para escondernos, fue así como llegamos a Narnia, nos dimos cuenta que nosotros éramos leyenda pero para ser reyes teníamos que derrotar a una bruja, al final de cuenta todos nos convertimos en reyes, cada uno tenía un apodo, Reina Lucy "la valiente", Rey Edmund "el justo", Rey Peter "el magnífico" y yo Reina Susan "la benévola" –su madre los miraba a cada uno con cara de asombro –reinamos mucho tiempo, fuimos adulto, luchamos batallas una de ellas fue impedir que me casara con un ladrón que quería hacer guerra si no lo hacía, pero como todo llego a su fin y regresamos convertidos en los niños que éramos…
-Wow! –solo dijo su madre
-Lo sé tía yo también me quede así cuando lo descubrí –dijo Eustace
-Sigo yo –pidiendo la palabra Edmund la cual fue cedida instantáneamente por Susan –pero cuando creíamos que ya jamás regresaríamos alguien pidió nuestra ayuda, Caspian fue donde lo conocimos aun siendo príncipe, para hacértela más corta la historia necesitábamos derrotar a un rey malvado y falso así que fue donde mi hermanita y él se gustaron, pero fue donde se separaron ya que Aslan el gran rey de las tierras, les dijo a Peter y a Susan que ya no podían regresar pero Lucy y yo si… después paso un tiempo y como saben en el verano nos separamos fue donde volvimos de nuevo… sigues Eustace –decía Edmund
-Claro, yo conocí a Caspian ya convertido en Rey fue una experiencia inolvidable pero también triste porque Aslan dijo a Ed y Lucy que ya no volverían jamás y yo cambie para bien, después nos enteramos que Liliandil se caso con el rey y tuvieron un hijo y así en pocas palabras es la historia de los reyes de antaño –señalando a sus primos –la esposa del rey y la mía.
-Sigo asombrada pero si van me van a tener que llevar necesito conocer esa ciudad o pueblo –decía emocionada la señora Pevensie
-Claro si puedes entrar te llevaremos –respondía Peter.
Se la pasaron contando a su madre historias de Narnia mientras esperaban que Lucy bajara y diera su respuesta a la petición de su hermana.
Ya habían pasado cinco horas por lo que Liliandil dijo que se rendía y volvería para tratar de impedir una boda fue cuando vieron a Lucy bajar aun no muy convencida pero dijo que no tenía nada que perder y lo intentaría una vez más, todos se quedaron paralizados pero lo que rápidamente se movilizaron ya que solo faltaba como quien dice un día.
(Narnia)
Llegaron a Narnia los cuatro reyes de antaño, su madre, Liliandil y Eustace rápidamente preguntaron al guardia que día era este contestándoles que era el día de la boda y solo faltaba una hora se desanimaron al ver que no había caballos para llegar rápido ya que caminando harían aproximadamente una hora.
-Ya sé tenemos que mandarle un mensaje a Caspian –dijo emocionada Susan
-¿Cómo? –pregunto Peter
-Así que esto es Narnia, bonito lugar –decía su madre pero nadie le hizo caso
-Con las palomas mensajera, me imagino que como guardia tiene que tener un medio de comunicación –decía Susan mirando al guardia
-Claro que sí su majestad, mire –mostrándole la jaula con las palomas
-Rápido deme algo con que escribirle al rey –al momento que le entregaba un poco de pergamino para hacer una nota y mandarla a Caspian
Al ver que la paloma volaba en camino a Cair Paravel donde seria la boda emprendieron el camino ya que era largo y tenían que llegar rápido antes de que todo pasara.
Rilian estaba frente al espejo observando cómo se veía con su traje blanco con bordados dorados, tratando de poner su cara feliz pero no podía ya que recordaba a Lucy, tomo la cadena donde tenía el dije que le regalo cuando le dijo que la amaba lo puso debajo de su ropa cerca de su corazón ya que así la podría recordar.
Alguien abrió la puerta pensó que era su madre pero a ella no la había visto la última semana a lo mejor no quería verlo por la locura que cometería y la entendía, cuando vio quien era. Su padre.
-Hijo vengo por ti para aun decirte que estas a tiempo no importa podemos con una guerra –decía Caspian insistiendo por última vez.
-No padre como quedaría si no cumplo mis promesas, a lo mejor mi madre no quiso ver el suicidio que cometeré por lo que mejor decidió alejarse –decía tristemente Rilian
-No creo, fue por ayuda –diciendo Caspian esperanzado a que Lucy llegara a tiempo
-Pues creo que nunca debió de hacerlo de todos modos tengo que cumplir, discúlpame que ya falta pocos minutos para empezar –caminado hacia la puerta y cerrándola
Caspian quedo solo sintiendo culpa ya que había hecho todo por impedirla pero al ver la hora vio que sus esperanzas estaban en ceros ya que su única esperanza no había llegado.
Después de 45 minutos caminando con un sol intenso y un calor que no los dejaba tanto Edmund como Eustace se empezaron a quejar.
-Tenemos que descansar un poco, estoy muerto –exclamaba agotado Eustace
-No creo más que yo –dijo Edmund sentándose en una piedra.
-Caminen rápido, faltan pocos minutos a lo mejor ya empezó la ceremonia pero tenemos que llegar antes de que los declaren marido y mujer –decía Peter desesperado
-Liliandil necesito un caballo, tú tienes poderes mágicos por ser una estrella porque no nos aparecemos –decía Lucy quien era la más desesperada.
-No puedo estoy muy estresada y mis poderes bajan, no creo aparecerme a más de 3 metros, lo siento –mirándola angustiada –pero mira ese señor tiene un caballo vamos, tu eres la que importa si llegas hazlo que tienes que hacer no importa que interrumpas, escucha tu corazón
-Tienes razón Liliandil, en unos momentos te alcanzaremos, suerte –decía su madre
Fueron con el señor del caballo, este al ver quiénes eran cedió rápidamente fue donde Lucy partió camino al castillo, pero se encontró que estaba repleto de todo tipo de criaturas como de humanos abrumados para ver salir al príncipe con su nueva esposa.
Lucy se bajo del caballo y empezó a correr para poder meterse entre la multitud, su corazón estaba latiendo rápidamente a causa de la adrenalina y de todo lo que sentía en ese momento.
Rilian vio como entro Ingrid del brazo de su padre quien se la entrego al pie del altar, fue donde comenzó la ceremonia, se sentía como si no fuera él, que solo era un monigote que estaba a punto de ponerse en el cuello la horca.
Caspian estaba desesperado fue hasta donde le entregaron la nota escrita por Susan diciendo que ya iban para haya, la ceremonia estaba justo cuando le preguntaron a Ingrid Aceptas como esposo al príncipe de Narnia y de las islas solitarias Rilian, fue donde se salió para ver si ya estaba fuera y no los dejaban pasar. Corriendo a la entrada fue donde vio a Lucy forcejeando entrar.
-¡Déjenla entrar! –ordeno severamente Caspian
-Su majestad pero la señorita Ingrid dijo… -decía nervioso uno de los guardias
-Ella no manda aquí, yo soy el rey –mirándolos molesto –Lucy qué bueno que llegas rápido entra, no hay momentos para explicaciones, corre –decía desesperado Caspian
Lucy hizo caso entonces las únicas fuerzas que le quedaban las uso para llegar, al entrar al salón su corazón se paralizo ya que había llegado demasiado tarde.
-Los declaro marido y mujer, puede besar a la novia –escucho que dijo el dirigente de la ceremonia
-¡RILIAN! -aun así grito haciendo que todos los asistentes voltearan pero el más importante su amor quien la miro con ojos de tristeza y amor.
Creo que este cap se puso intenso
espero actualizar pronto
y tambien espero sus comentarios
nos vemos
