Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer y la historia a lovelovelove22, yo sólo me adjudico la traducción.


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BPOV

Annabelle me miraba fijamente, mordiendo su labio inferior y entrecerrando los ojos. Estábamos todos sentados alrededor de la mesa del comedor, Rosalie y Annabelle de un lado y Edward y yo del otro. Lo único que me mantenía tranquila era sentir la mano de Edward alrededor de la mía.

"Annabelle, sé que no quieres reconocer esto, pero, tu padre y yo hemos seguido con nuestras vidas", le dijo Rosalie, apoyando su mano en el hombro de Annabelle. "Pensé que te caía bien Bella, ¿qué pasó?", Annabelle se quedó callada, continuó mordiéndose el labio y siguió mirándome.

"No quiero que se vaya", contestó Annabelle con rigidez. Se me abrieron los ojos como plato.

Edward también estaba sorprendido. "Annabelle, eso no tiene sentido. Si no quieres que Bella se vaya, ¡deja de faltarle el respeto y asume cómo son las cosas!"

"Mamá se fue", respondió Annabelle. Tanto Rosalie como Edward tomaron una respiración profunda.

"Eso es diferente", refutó Edward. "El hecho de que tu mamá se fuera, no tuvo nada que ver contigo. Pero, en este caso, tú eres la que está alejando a Bella. Ella no se quiere ir, ¡pero estás haciendo extremadamente difícil que Bella y yo podamos estar juntos!"

Asentí, cerrando mi mano en un puño. "¡No lo entiendes!", dijo Annabelle enojada. "¡Estoy cansada de esto! No quiero que estés enojado o molesto o triste, deja de involucrarme en tu vida amorosa. Verte en la cama con Bella fue horrible porque ella empieza a caerme bien, y si se va, será como si mamá se fuera otra vez".

Edward entrecerró los ojos mientras Annabelle parloteaba sin cesar. "Espera un momento, Anna. ¿No quieres que tenga una relación porque tienes miedo de que se termine? Eso es… es una locura. Lo que tenemos Bella y yo funciona. La única razón por la que tuvimos problemas es porque tu pareces no poder aceptar que me haya enamorado de otra mujer que no sea tu madre".

"Bien, trataré de ser más amable", espetó Annabelle. "Pero aún quiero irme con mamá".

Rosalie vaciló, apretando el hombro de Annabelle. "Anna, el acuerdo que hicimos con tu padre-"

"No", Edward la interrumpió, negando con la cabeza. "Llévatela por lo que queda del mes, y durante todo el mes que viene. Veremos si mejora su actitud para entonces. De lo contrario, habrá consecuencias".

"Edward, no tienes que hacer esto-", comencé a decir, pero Edward me calló, mirándome de manera cortante.

"Anna, si quieres irte con tu madre, ve a buscar tus cosas", dijo. Ella salió corriendo de la habitación, sin mirar atrás.

Rosalie la observó mientras se iba y luego miró a Edward con la mandíbula apretada. "Te veré entonces", fue todo lo que dijo antes de salir del salón. Edward y yo nos quedamos en silencio, escuchando los sonidos de Annabelle mientras bajaba las escaleras y sus pisadas cuando volvió a la habitación.

"Adiós", se dispidió, un poco malhumorada. Annabelle le dio un abrazo poco entusiasta a Edward, y levantó la barbilla en mi dirección.

"Te quiero, Anna", dijo Edward. "Sin importar lo que digas o hagas, lo hago". Ella asintió y vi que agarraba más fuerte su bolso.

"Lo sé. Yo también te quiero", dijo, tensamente, para después salir de la habitación.


El resto del mes pasó rápidamente. No fue hasta que Edward mencionó algo de enviar mi coche al taller, que recordé lo que Jacob me había dicho cuando vino de visita. Necesitaba llamar a Charlie, pero tenía mis dudas.

"¿Edward?", pregunté repentinamente, rozando la superficie del agua de la bañera con mi mano.

"¿Mmm?", contestó, bajando su mirada mientras corría un mechón de mi cabello mojado.

"Voy a llamar a mi padre, y le diré que venga a visitarme", dije, apoyando mi cabeza contra su pecho y dejando que el agua cálida cubriera más mi cuerpo.

Sentí que los brazos de Edward se tensaban a mí alrededor. El único sonido que se escuchaba era el del agua en la bañera cuando alguno de nosotros se movía. Finalmente, Edward habló. "Eso es bueno, Bella. Sé que debe estar queriendo saber de ti. ¿Has hablado con él recientemente?", negué con la cabeza, suspirando.

"No, y me siento terrible por ello".

"No te sientas mal, amor. Estoy seguro de que estará feliz de volver a verte", me aseguró Edward. Le respondí con un simple "hum", y le hice la pregunta que estaba temiendo hacer.

"La cosa es que… él no puede quedarse en mi casa, porque hay solo una cama. Y odia los hoteles. Por ende, lo que quería consultarte es si Charlie y yo nos podíamos quedar aquí, contigo, el fin de semana que venga de visita".

Edward dudó, sentí el movimiento de sus músculos mientras cambiaba de posición en la bañera, haciendo que el agua salpicara un poco. "Supongo que sí. Sabes que no tengo problema en que te quedes, pero, ¿querrá quedarse tu padre también? Ni siquiera sabe que tú y yo estamos juntos".

"Tengo el presentimiento de que Jacob se lo contó", admití. "Y me gustaría hacer esto cuando Anna no esté aquí, así que estaba pensando en que podría ser este fin de semana".

"¿¡Este fin de semana!? Como en, ¿cuatro días a partir de ahora?", exclamó Edward con incredulidad. Asentí.

"Charlie no trabaja los fines de semana, y quiero terminar con esto. El fin de semana siguiente cenaremos con tus padres; el que le sigue a ese, Alice quiere que la ayude a elegir un lugar para su boda; el otro tú tienes que trabajar y… después de ese vuelve Annabelle. Este fin de semana es nuestra última oportunidad", dije rápidamente, intentando que Edward estuviera de acuerdo conmigo.

A pesar de cómo había dejado las cosas, extrañaba a mi padre.