Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.
Razones y recomendaciones: Decidí que quería intentar con nuevos personajes de esta saga pero también poniendo un poco de la parejita que anteriormente había escrito, hoy empiezo uno nuevo no sé si guste o no pero lo intentare hoy este fic estará basado en Lucy y Rilian.
P.D. A lo mejor ya se dieron cuenta que no he pasado a Londres es que algunos capítulos se la pasaran en Narnia, se darán unas cuantas situaciones que cambiaran la vida de nuestros personajes.
CAPÍTULO 13
ROGAR ES UN TRABAJO AGOTANTE
(Narnia)
Susan acababa de descubrir a Edmund salir de la habitación donde se encontraba Ingrid, pero también su hermano sospechaba de donde había salido ella.
-Así que dime ¿Dónde estabas, Edmund? –preguntaba Susan interrogando a su hermano
-Creo este no es un sitio para platicar, deja voy por mis cosas y vamos –decía dirigiéndose a de nuevo a la habitación.
-Te espero en mi habitación en cinco minutos –mirándolo severamente
Después de unos cuantos minutos Susan esperaba a Edmund en su habitación para poder saber qué rayos hacia en la habitación de la persona que trato de matarla. En eso se abrió la puerta ya vestido decente su hermano menor.
-Aquí estoy, Susan sabes perfectamente que esto no nos llevara a nada –sentándose en una de las sillas cerca del tocador
-¿Qué hacías en la habitación de esa… señorita? –preguntaba Susan tratando de controlar su furia.
-Hermanita eres o te haces, sabes perfectamente que no fui a tomar té y ahora contéstame ¿Qué hacías en la sala de tesoros? Porque vi a Caspian dirigirse hacia haya –decía en tono sarcástico mirándola fijamente, haciendo que Susan se tensara.
-No sé cómo te puedes fijar en ella –cambiando el tema –tienes en cuenta que por su culpa casi muero y además está casada con Rilian –desviando la mirada.
-No me cambies la conversación Susan, no creo que tampoco fueras a la sala de tesoros a perder el tiempo, no soy estúpido paso algo entre Caspian y tu verdad –decía Edmund sorprendido.
-Sabes que es muy tarde, mejor mañana hablamos –evitando los ojos interrogadores de Edmund –tengo mucho sueño y tú debes estar cansado
-Susan ¿Qué paso en la sala de tesoros? ¿Por qué estas tan nerviosa de lo que pueda descubrir? –preguntaba Edmund ya un poco más calmado al ver a su hermana nerviosa y con los ojos empañados en lagrimas.
-Edmund por favor no me hagas esto… fue algo que no pude evitar… me siento tan culpable pero lo amo, nunca lo he dejado de amar –caminando hacia la cama para sentarse en ella.
-No quiero entrar en detalles pero me imagino que paso, ya sabes tú y él… tú sabes –tratando de explicar haciendo mímica.
-Si… pero porque me deje llevar, no puede ser –tomo una almohada y la apretó fuerte –Edmund tú puedes hacer lo que quieras con Ingrid ya que es muy diferente la situación Rilian no la ama, en cambio Liliandil… ama a Caspian –dijo Susan escapándosele a unas cuantas lágrimas.
-Es verdad lo que dices, pero Susan dime todo esto obsérvalo –situándose frente a ella –es por algo, se supone que no podíamos volver, pero estamos aquí, disfrútalo, hazlo tuyo, lucha por el amor que se te fue arrebatado… piensa nadie se va a enterar –abrazando a su hermana para darle apoyo
Después de unos minutos Edmund espero que Susan se quedara dormida para poder irse a su habitación, al llegar observo que no estaba vacía si no que Ingrid había cambiado unos minutos para estar al lado del rey que aunque no quería admitirlo se había enamorado de él.
La noche dejo el paso al día todos se levantaron con ánimos claro unos más que otros, Lucy y Eustace fueron los primeros en llegar a desayunar, después se incorporo Caspian que venía con una sonrisa que pronto se borro al ver a Susan con cara triste, al final llego Edmund con Rilian los dos traían cara de haber dormido poco, el primero por culpa de una mujer y el otro por simplemente estar pensando en su madre como la estaría pasando.
La hora del desayuno fue en silencio, Susan termino rápido para poder retirarse y evitar las preguntas interrogadoras de Caspian, a lo que dejo perplejo al rey de Narnia, Edmund y Eustace fueron a entrenar por lo que Rilian tomo a Lucy por sorpresa sacándola del castillo y llevándola aquella pradera que les encantaba para platicar y tirarse entre las flores.
Lucy quedo sobre el pecho de Rilian mientras le acariciaba el cabello, en ese momento a la joven reina le paso una idea que considero inapropiada pero necesitaba hablar de eso con su novio ya que era algo que necesitaba decir.
-Mi amor, te puedo decir algo pero no te enojas –dijo divertida Lucy
-Dime, no me asustes –exclamo sorprendido
-¿Tú has hecho el amor? Es solo una pregunta –dijo esto demasiado rápido por lo nerviosa que se había puesto.
-Este… ¿Qué dijiste? –tragando un poco de saliva al escuchar lo que dijo su novia
-Si ya sabes… olvídalo mejor –dijo nerviosa Lucy, Rilian en cambio empezó a tener curiosidad no dejaría terminar un tema así nada más.
-¿Por qué esa pregunta? A caso por Ingrid o cual es el motivo que tengas esa inquietud –expresaba Rilian
-Es solo curiosidad… ya sé que paso con Ingrid pero no es por eso –respondiendo a lo que dijo su novio.
Rilian se levanto para poder ver los ojos a Lucy quien estaba nerviosa y algo ruborizada por lo que había preguntado.
-¿Estas enojado? –dijo Lucy bajando la mirada
-No claro que no, mi amor es lógico que preguntes estas cosas, pero yo jamás escúchame, jamás te forzaría a algo, te amo y cuando estés lista no me importa que pasen diez años pero lo más importante es tu comodidad y cuando decidas, quiero que sea un momento mágico para ti –abrazándola atrapándola para darle un pequeño beso.
-Gracias… te amo –tumbándolo nuevamente al pasto quedando sobre él.
-Sabes este algo pesada –riendo un poco al ver la cara de Lucy de ofendida –no te creas eres perfecta, te voy a decir un secreto, te amo
-Ese no es secreto –mirándolo fijamente
-Ya sé, te amo… lo que te quería decir es… -mirándola tiernamente escapándole una risilla
-Ya dime –decía desesperada Lucy
-Pero que desesperada eres –besándola –es algo de lo que me preguntaste, y te lo respondo nunca he hecho el amor, jamás y me encantaría que fueras tú pero es hasta que tu decidas y quieras.
La mirada de Lucy se enterneció por lo que no resistió para besar a su novio y disfrutar el momento de estar esperando el ocaso cuando el sol callera en aquellas tierras misteriosas, en brazos del hombre que ama.
Susan había estado evitando a Caspian desesperadamente, cada vez que este aparecía se esfumaba o ponía un pretexto para no hablar con él, por su parte Caspian ya se estaba cansando de estarla persiguiendo por lo que la tomo del brazo y la metió a su oficina poniéndose en la puerta para taparle el paso.
-Susan se lo que estás haciendo, me has estado esquivando todo el día y quiero saber cuál es la razón –exclamaba Caspian un poco enojado mirándola fijamente.
-Déjame salir, por favor… -dijo Susan evitando el tema
-No, hasta que me digas ¿Qué paso y cuál fue el motivo que cuando desperté esta mañana no estabas ahí? –pregunto Caspian
-Quieres que te diga cómo me siento después de haber cometido la más grande estupidez –dijo sintiendo que le dolía el corazón
-Eso es lo que piensas, que hacer el amor dos personas que se aman es una estupidez, no puedo creerlo Susan –empezando a perder la paciencia –te amo, no quiero empezar la estúpida pelea de siempre, no quiero escuchar cuanto te sientes culpable, no quiero…
-Caspian ve la realidad, ve lo que tenemos un cuarto, no pienso ser tu amante siempre y si, me siento culpable, tu esposa no se merece que le hagamos esto… aunque me duela ella te ama y no puedo luchar contra eso –mirándolo fijamente con los ojos llenos de lágrimas.
-Susan –respirando hondo -¿Cómo puedo hacer que entiendas que te amo? Sabes que estaría dispuesto a dejar todo por estar contigo, sé cuanto sufriría Liliandil y me importa mucho pero ella lo entendería, Rilian es un joven que sabe y… -fue interrumpido por Susan
-No piensas verdad Caspian yo no podría quitarle el padre al novio de mi hermana y menos el esposo a una persona hermosa y buena como Liliandil –desviando la mirada a Caspian ya que su mirada era de coraje
Caspian al escuchar esto, respiro hondo tratando de regresar su paciencia pero no pudo, sabía que lo diría y haría le dolería pero ya estaba cansado de rogarle, sus fuerzas se habían agotado y no podía jugar más, la amaba pero ya no estaba dispuesto a pelear por algo inútil.
-Está bien, ya entendí, nada más que ahora no se queda en palabras, no sé cómo le voy hacer para sacarte, para arrancarte de mi corazón… -Susan se quedo helada ante lo que escuchaba –ya me canse de luchar por ti, ya me canse de luchar contra tu razón, ya no, si tu no comprendes lo que vivimos ayer, olvídame, haz como si no existiera, tú misma lo dijiste soy un sueño –dijo Caspian mirando con enojo y tristeza a Susan.
-No estás entendiendo, Caspian… -siendo interrumpida por Caspian quien tenía los ojos llenos de lágrimas también.
-¿QUÉ ES LO QUE NO ENTIENDO?, dímelo demonios –alzando la voz –Amarte como lo hago, estaba dispuesto a todo por ti pero ahora aunque me duela, te voy a olvidar… claro que puedes estar aquí, ya sé que tu madre no sabe y no se debe de enterar y sería demasiado misterioso que te regresaras a Londres sola –tomo la mano de Susan y arranco el dije del brazalete –esto dice lo que perdí hace mucho pero nunca me di cuenta, ahora en este momento esto –mostrándole el dije –ya no existe, te voy a olvidar porque estoy peleando contra la pared y ya me canse –caminando hacia su escritorio dejando a Susan anonadada con lo que decía.
-Caspian… por favor… -decía tristemente Susan sin creer lo que escuchaba ya que nunca vio al rey así.
-Decía su majestad –limpiándose las lágrimas –tengo mucho trabajo, disculpe usted entenderá –decía Caspian sin mirarla concentrándose en los papeles que estaba en su escritorio.
-Nada, me retiro –haciendo reverencia para salir de la habitación
Caspian se quedo solo pensando en lo que iba hacer pero se había cansado de la situación. Susan llego a su habitación, nunca en su vida había hecho eso pero necesitaba olvidar un poco, su corazón le dolía era como si no tuviera, en ese momento parecía zombi, pidió que le llevaran el vino más fuerte que tuvieran quería olvidar, quería curar un poco su corazón por lo que comenzó a beber, en cada trago sentía que se quemaba por dentro pero no le importaba necesitaba eso.
Había llegado la noche rápidamente en la cena solo faltaba Susan por lo que se les hizo extraño a sus hermanos y a su primo.
-No has visto a mi hermana, Caspian –preguntaba Edmund haciendo que Caspian se distrajera de lo que estaba platicando con Eustace y Rilian.
-Disculpa… si la vi hace… como dos horas –respondía sin prestar atención y seguir con la plática.
Edmund se volteo con cara de preocupación para ver a su hermana menor quien estaba inmersa en la plática de su novio y primo.
-Lucy, ¿Dónde está Susan? Es muy raro que no haya venido a ver como estamos –decía a su hermana.
-Lo sé, sabes mejor voy a revisar su cuarto –levantándose de la mesa atrayendo la atención de Rilian, Eustace y Caspian
-¿A dónde vas, mi amor? –preguntaba Rilian a su novia a ver que se iba sin despedirse
-Voy a buscar a Susan, en seguida regreso –caminando hacia la puerta
-¡Espérame! –Grito Edmund a Lucy –disculpen, deja te acompaño por si necesitas ayuda.
Cuando salieron los dos hermanos iban preocupados no sabían qué pasaría con su hermana, Lucy en el desayuno la noto extraña pero pensó que solo era porque había pasado mala noche, Edmund tenía miedo de que hubiera hecho algo.
Llegaron a la habitación que estaba ocupada por Susan, llamaron a la puerta varias veces y nadie contesto por lo que Edmund abrió la puerta, al entrar vieron a su hermana en un rincón del cuarto entre el guardarropa y una ventana, tenía dos botellas vacías de vino y una copa a la mitad, Lucy fue rápidamente quitando todo, miro a su hermana quien solo la veía ya que estaba totalmente ebria, su cara estaba bañada en lágrimas.
-Susan ¿Por qué hiciste esto?, dame esto –quitándole la copa –ya no bebas, lo que quieras olvidar no es la forma hacerlo –decía tristemente Lucy al ver a su hermana en ese estado.
-No me… regañes hermanita –dijo Susan quien se trato de parar pero no pudo cayendo de nuevo al suelo.
-Hazte a un lado por favor Lucy, deja la levanto y la acuesto en la cama –decía Edmund acercándose a su hermana para ayudarla a levantarse, Lucy al ver que su hermano estaba teniendo dificultades le ayudo quedando de cada lado de Susan quien casi iba dormida.
Llegaron a la cama cayendo los tres en ella, Susan al estar en la cama se quedo dormida inmediatamente, Edmund y Lucy estaban batallando en acomodarla pero al final lograron su cometido aunque acabaron cansados.
-Yo creo que me quedo hoy con Susan, no puede ser, mira como esta –decía Lucy preocupada.
-Lo sé pero que hacemos, deja que duerma y se le baje un poco, entonces mañana vengo temprano para platicar con ella, creo cual fue el motivo –decía Edmund moviendo la cabeza en forma negativa cada vez que veía a Susan.
-¿Qué paso, Edmund? Dime –exigía Lucy a su hermano –no ves como esta, si sigue la situación así…
-Tranquila Lu, mañana hablamos con ella… otra cosa no te desveles va estar bien, como se quedo no se va a mover, no te preocupes –despidiéndose de su hermana con un beso se buenas noches en la frente.
-Bueno está bien, pero si te necesito voy a ir a tu cuarto a buscarte –amenazando a su hermano quien estaba cerrando la puerta de la habitación.
Lucy fue por sus cosas y regreso vestida con su pijama, espero un rato por si había movimiento de Susan pero como dijo su hermano, no pasó nada así que el sueño le gano quedándose dormida inmediatamente.
A la mañana siguiente Lucy se despertó temprano, observando que su hermana no se había movido nada, entonces se levanto fue a tomar un baño y regreso para abrir todas las cortinas para que la luz entrara a la habitación, haciendo que el sol le pegara directamente en la cara a Susan.
Susan sintió que la luz entraba por sus ojos, fue donde empezó a despertar, abrió los ojos, se sentía mal parecía que la cabeza le estallaría y su estomago lo sentía débil, le ardían los ojos, se sentó en la cama y lo primero que vio fue a Lucy al pie de su cama mirándola molesta fijamente.
-¿Por qué me ves así? ¿Qué paso? Me duele la cabeza horrible –decía Susan tomándose la cabeza entre sus manos.
-Me imagino, después de tomarte un poco más de dos litros de vino no creo que te sientas muy bien –exclamaba sarcásticamente Lucy
-Ya no te enojes… por favor cierra las cortinas, me molesta el sol –tapándose la cara con las manos.
-No… -en eso se abrió la puerta –por fin llegaste Edmund –decía Lucy recibiendo a su hermano quien traía una gran taza llena de café súper cargado.
-Hola Lucy, ¿Cómo está Susan? Veo que no resiste la luz del sol –burlándose de Susan al verla como se tomaba la cabeza con las manos.
-Cállate, no grites me está reventando la cabeza –se quejaba Susan
-Bueno como buen hermano que soy –sentándose a un lado de Susan –te traje esto y te lo tienes que tomar completo para que se te quite la resaca que tienes –entregándole la taza
-¿Qué es? –preguntaba Susan haciendo cara de desapruebo al ver el contenido de la taza.
-No preguntes y tómatelo –ordenaba Edmund quien soltó una carcajada al ver la cara de asco de su hermana cuando dio el primer sorbo
-¡SABE HORRIBLE! –exclamaba Susan quejándose del sabor amargo del café.
-Tómatelo todo, eso no decías cuando te tomaste todo ese vino –mirándola severamente –terminándotelo vas a ir a darte un baño y vas a venir a explicar ¿Por qué te pusiste ebria? –ordenaba Lucy sonando a madre sobreprotectora, su hermana quien al verla enojada se tomo todo el café amargo que le preparo su hermano Edmund.
-Contentos –mostrándoles la taza vacía
-Perfecto, ahora ve a bañarte te sentirás mejor –dijo Lucy un poco más calmada.
Susan al ver las caras de preocupación de sus hermanos, tomo sus cosas y se metió al baño, aun le dolía la cabeza y sentía nauseas pero creo que tenía que aclararles algo, regreso a la habitación para poder hablar.
-¿Ya te sientes mejor? –preguntaba Lucy preocupada
-Un poco –tomando aire para empezar –sé que se preocuparon por mí, lo siento pero me sentía demasiado mal que necesitaba olvidar… algo –su voz se notaba la tristeza
-¿Tiene que ver con Caspian, verdad? –pregunto Edmund llegando al punto de la conversación
-Ya conoces la respuesta para que me preguntas –refunfuño molesta Susan
-No es para que te molestes pero ¿Qué paso entre Caspian y tú? –preguntaba Lucy al no entender de lo que escuchaba.
-Mejor no preguntes… solo quédate con algo que jamás tenía que haber sucedido –respondió Susan a lo que su hermana pregunto
-¿Qué hiciste? A caso te besaste con él –insistía Lucy en la conversación
-Bueno fuera que solo hubiera pasado eso –desviando la mirada –no quiero hablar, solo que entre Caspian y yo paso… algo más que un simple beso –decía tristemente Susan
-No me digas que tu… bueno Caspian y tu… -expreso Lucy sorprendida que abrió los ojos como platos
-Si Lucy, nuestra hermana ya paso de niña a mujer… -decía Edmund en tono de burla haciendo que las dos jóvenes los miraran molestas.
-Pero ¿Cómo fue? ¿Por qué lo hiciste? –preguntaba sorprendida Lucy
-No creo que Susan te quiera contar como fue… sería algo que no quisieras escuchar –dijo Edmund
-Ya cállate Edmund, yo no digo nada de que todas las noches visites a Ingrid –Edmund se quedo sorprendido –si aunque no lo creas se que no vas a tomar té con ella, ahora deja que Susan nos exponga cual fue el motivo
-Solo lo único que tengo que decir es que si pudiera irme en este momento lo hacía pero sería demasiado sospechoso, y pues aunque fue lo más hermoso que viví esa noche, la culpa no me deja por eso fue que Caspian se enojo y no quiere saber nada de mí –las lagrimas empezaron a correr por su rostro –ahora si lo perdí y fue por mi culpa
Edmund y Lucy al ver a su hermana tan triste decidieron que mejor había que apoyarla y por el resto del día cancelaron sus actividades para pasarla en familia y distraer un poco a Susan de lo que pasaba.
Cuando llego la noche se enteraron que Liliandil, Peter y su madre estaban de regreso por lo que Caspian recibió contento a su esposa dándole una sorpresa romántica donde le dijo que no desempacara ya que la llevaría a un lugar durante los próximos cuatro días.
Esa misma noche partieron dejando a cargo a Peter, Rilian estaba feliz por ver a sus padres tan felices y por la sorpresa que le dio su padre a su adorada madre ya que él sentía que se lo merecían una segunda luna de miel. En cambio Susan estaba tan triste que no quería escuchar nada referente a Caspian fue donde se dio cuenta que estaba celosa y que ahora si lo había perdido para siempre.
jajaja creo fue un buen capitulo
sorry si me tarde pero en la escuela
me estan colmando de tareas
y espero que en mis ratos libres pueda
seguir con otro cap
nos vemos y gracias por los reviews
