Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.
Razones y recomendaciones: Decidí que quería intentar con nuevos personajes de esta saga pero también poniendo un poco de la parejita que anteriormente había escrito, hoy empiezo uno nuevo no sé si guste o no pero lo intentare hoy este fic estará basado en Lucy y Rilian.
CAPÍTULO 19
NUEVA CIUDAD, NUEVA VIDA
(Londres)
Los jóvenes Pevensie junto con su madre estaban en shock con los anfitriones, quienes sin esperar fueron a saludarlos rápidamente.
-Hola –saludo cortésmente Caspian sin dejar de mirar a Susan
-¿Qué… q… hacen aquí? –preguntaba Edmund tartamudeando
-Nuestro padre –dándole paso al señor misterioso –Aslan –dejando a todos más sorprendidos de lo que estaban.
-Pequeña mi forma humana es más compleja –respondió Aslan –pero claro aquí me llamo Leopold
-Wow! Me dejaron impresionados –decía Edmund con ojos de platos
-Es una larga historia que en este momento no queremos contar es muy larga, ahora nos toca vivir en su mundo a nosotros –explicaba Liliandil
-Perfecto, entonces disfruten la fiesta –dijo Aslan emocionado
-Correcto y ya que me rejuvenecí un poco, señorita –tomándole la mano a Susan cortésmente -¿quisiera tener el gusto de bailar conmigo? –dijo Caspian implorando con los ojos.
-Por… po… por supuesto –respondió Susan con inseguridad
Caspian se llevo a Susan donde se estaba empezando a bailar donde todas las chicas solteras y que eran de alta sociedad la miraban celosamente.
Peter, su madre Helen y Liliandil se separaron un poco para platicar aunque esta última deseaba estar sola con el rey apodado el magnífico. Mientras Edmund se reencontraba con Ingrid quien tenía a una pequeña sorpresa llamada Francesco.
-¿Por qué no me lo dijiste? –preguntaba serio Edmund mirando a su pequeño hijo.
-Porque sabía que si lo hacía no te irías y estabas en riesgo y no pensaba perderte para siempre… me enseñaste lo mejor de mi vida y él –tomando al pequeño en sus brazos –es lo más importante que tengo –respondiendo la pregunta de Edmund
-Te extrañe –dijo mirándola tiernamente
-Yo también, mi hijo todos los días pregunta por su padre y todos los días le respondo él siempre está pensando en ti –decía al tiempo que Edmund tomaba a su pequeño en brazos.
-Ahora seré más responsable y todo es por ustedes dos aunque veo que nos les hace falta nada –decía Ingrid abrazándolo dejando que los presentes se quedaran perplejos.
Lucy observaba de lejos a sus hermanos quienes se la estaban pasando mejor, mientras Rilian la tomo de la mano y la dirigía hacía una puerta alejados de la multitud, saco una llave para abrirla, le tapo los ojos con un pañuelo llevándola por un pequeño pasillo para llegar a una habitación que estaba sola, tan solo tenía una chimenea ya que estaba en construcción.
-Abre los ojos –decía Rilian mientras quitaba el pañuelo de los ojos de Lucy
-No puedo creerlo que estén aquí –mirándolo a los ojos tiernamente –pero me agrada de que tu estés a mi lado, te extrañe mucho –mientras lo abrazaba
-Lo sé, yo te pensaba todos los días, te amo y nunca te dejare, te lo prometí –mientras la tomaba lentamente de la cara y le daba un beso lento para saborear su aroma, su calidez, Lucy pasaba sus manos a los cabellos de Rilian para jugar un poco mientras disfrutaba el momento.
-Te amo –decía Lucy mientras tomaba aire
En ese momento se escucho la primera canción que bailaron juntos cuando se besaron a la luz de la luna, Lucy abrazo a Rilian mientras danzaban lentamente en aquella habitación vacía que en ese momento solo les pertenecía a ellos.
Regresando a la fiesta Caspian y Susan caminaron hacia dentro de la casa platicando sobre muchas cosas sin llegar al punto esencial de porque se estaban pasando por hermanos cuando Liliandil y él tenían un hijo llamado Rilian.
-Odio esta vestimenta –decía Caspian desesperado tratando de quitarse la corbata
-Permíteme –decía Susan sin mirarlo a los ojos mientras le acomodaba la corbata –te sentirás mejor.
-¿Por qué me desvías la mirada? –preguntaba Caspian
-No quiero que alguien sospeche –mirando hacia otro lado –me refiero a Liliandil
-Ya no es mi esposa –Susan volteo a verlo extrañada –Liliandil se enamoro de tu hermano Peter y decidimos que por el bienestar de los dos y nuestro hijo nos teníamos que separar y se nos presento la oportunidad, como los dos queríamos conquistar a dos reyes antiguos pues dispusimos que era una buena idea pasarnos a ser hermanos –explicaba sin dejar de verla.
-Eres un idiota, primero te haces pasar por muerto y después te apareces aquí en mi mundo –decía enojada
-¿Por qué? Estoy dispuesto a reconquistarte y ahora no me importa que tú culpa diga lo contrario –expresándose con autoridad
-Ni yo a dejarte ir, casi muero cuando me entere de tu supuesta muerte –decía mientras Caspian le besaba el cuello –no hagas eso, me dan cosquillas.
-Te deseo Susan, quiero hacerte mía de nuevo pero ahora para siempre –sin dejarla de besar con pasión llegando a hasta una habitación.
Estando dentro Caspian aprisiono a Susan entre la cama y sus brazos no quería dejarla ir, su olor lo extrañaba, sus besos, su piel suave, quería de nuevo hacerle el amor, quería tenerla cerca de él, quería que le mintiera, sus ropas quedaron en el suelo en segundos, la temperatura del ambiente subió pero también el amor nadaba.
-¡TE AMO! –susurro Susan mientras Caspian la llevaba a probar la gloria.
-¡TE AMO! –contestaba Caspian atrapando su boca para besarla.
Finalmente los dos terminaron cansados, cayendo a la cama, Susan se acomodo a un lado de Caspian mientras este le acariciaba su espalda haciendo caminos con los dedos, mirándola tiernamente.
-Te vez preciosa, nunca más te dejare ir –dijo sonriente Caspian, quitando un pequeño mechón de cabello que caía a la cara de Susan
-Ni yo a ti –dijo Susan en un gran bostezo a causa del cansancio, mientras Caspian la veía como caía en los brazos de Morfeo.
La fiesta casi llegaba a su fin, Helen buscaba a todos sus hijos ya que se habían desaparecido, el señor Leopold había dado las palabras de agradecimiento de la fiesta y los invitados se estaban retirando. Fue donde vio a Peter quien venía tomando de la mano de Liliandil pero al ver a su madre la soltó por el nerviosismo.
-Qué bueno que te veo ¿Dónde están tus hermanos? Nos tenemos que ir mañana van a la escuela –ordenaba su madre a Peter.
-No lo sé, mira Lucy viene con Edmund y mi pequeño sobrino –respondía Peter al ver a sus hermanos acercándose
-Mira mi pequeñito bebe –exclamaba Helen al ver a su nieto quitándoselo a su hija quien la miro un poco molesta porque le quitaban a su sobrino.
-No se vale, es mi hijo y casi no lo he tenido en mis brazos –decía Edmund ofendido porque no lo había podido cargar ya que siempre se lo llevaba o su madre o su hermana o su "suegra" Liliandil.
-Tú lo puedes tener todo el día y nosotras no –dijo Lucy mientras le hacía cariños al bebe -por cierto ¿Dónde está Susan? –preguntaba al ver la ausencia de su hermana
-Creo que creando otro sobrino para que dejes en paz a mi hijo –dijo burlándose Edmund
-No soy como tú hermanito –respondía Susan quien lo escucho cuando venia caminando arreglándose el vestido y el peinado a causa del encuentro con Caspian.
-¿Dónde te metiste casi toda la fiesta? Ni a Caspian ni a ti los vimos –dijo Ingrid haciendo que Susan se sonrojara un poco, al ver esto Helen lanzo una mirada interrogante a su hija.
-Me mostraba la casa, es muy grande –tratando de cambiar el tema.
-Si como no –dijo Peter sarcásticamente por lo que Susan al escuchar a su hermano le lanzo una mirada fulminante haciendo que Edmund soltara una risilla burlesca.
-Vamos porque mañana van a la escuela –ordenaba su madre
-Tiene razón señora mañana los visitaremos en la tarde para explicarle la situación –anunciaba Leopold
-Perfecto, con permiso –decía Helen jalando a sus hijos menores quien se despedían de sus respectivas parejas.
Cuando llegaron a la casa todo fue normalidad, todos pasaron a descansar a sus habitaciones pensando en lo que habían vivido que era lo que les alegro el día.
Susan y Lucy se disponían a ponerse sus pijamas mientras platicaban de sus experiencias con Caspian y Rilian.
-Entonces Rilian te llevo a la casa donde se conocieron y ¿Qué hicieron? –preguntaba curiosa Susan mientras se acostaba en su cama.
-Platicamos, nos besamos, después regresamos a la fiesta bailar –explicaba tranquilamente -¿y tú donde te metiste? –preguntaba Lucy tratando de sacarle información a su hermana.
-¿Yo?... creo que ya es tarde para seguir platicando –cambiando rápidamente de tema
-No Susan, no se vale yo te dije lo que hice con Rilian ¿Qué hiciste que no quieres que me entere? –dijo un poco molesta Lucy
-No paso… nada –decía mordiéndose el labio inferior recordando los besos de Caspian.
-Ese nada sonó muy inseguro –insistiendo en el tema
-Ya te dije que te durmieras –Lucy se levanto de su cama y se acostó junto a Susan –no te voy a decir que paso –exclamo Susan dando la vuelta para darle la espalda entonces su pequeña hermana se subió arriba de ella y empezó a saltar.
-Si no me dices no voy a parar –decía carcajeándose mientras Susan se tapaba hasta la cabeza
-¡Lucy ya cálmate, estoy cansada! –ordenaba Susan molesta a su hermana
-Ya con eso me dijiste todo, espero tener otro sobrino una pequeña Susan o un pequeño Caspian te lo imaginas –decía Lucy bajándose de la cama haciendo que su hermana se levantara y la mirara asustada.
-Yo no dije nada… además… no p… -balbuceando –no te interesa lo que paso
-No claro que no, que duermas con los angelitos –decía Lucy con una risita burlona
Después de ese suceso tan gracioso para Lucy y bochornoso para Susan las dos quedaron dormidas, soñando con sus respectivos ángeles al igual que sus hermanos Peter y Edmund.
Pasaron varias semanas en donde todos estaban felices, la familia quedo a cargo del "hijo mayor" de el señor Leopold, Liliandil se la pasaba con la señora Pevensie cuidando a su nieto mientras sus hijos se iban a la escuela. Edmund se había convertido mucho más responsable ya que tenía un trabajo que en otras circunstancias había rechazado, Peter se entusiasmaba más por Liliandil ya llevaban muchas citas pero aun le daba miedo dar ese paso, mientras que Caspian tenía menos tiempo ya que trabajaba en una compañía de militares pero aún así se daba el tiempo para ver a su familia y a Susan, mientras Lucy y Rilian pasaban todos los días juntos.
Ese día Rilian le daría una sorpresa a Lucy, había puesto tantas ganas de aprender que ese día se puso de acuerdo con Peter para ir a recoger a su amada a la escuela.
Lucy salió de la escuela esperando a sus hermanos llegaran para irse con ellos pero al salir se encontró con un carro de lujo de aquellos tiempos, con un joven vestido formalmente con una rosa, esperándola recargado en el auto, sin esperar fue con él residiéndolo con un beso lleno de amor, sin importarle las miradas de envidia de sus compañeras.
-Hola –dijo Rilian sin dejarla de mirar entregándole la rosa.
-Gracias, mi amor –sonriéndole dulcemente
-Mira –señalando el auto –hoy yo te voy a llevar a tu casa, Peter me dio permiso no te preocupes –mientras se adelantaba para abrirle la puerta del coche.
-Confiare en ti, mi príncipe
Antes de que se subiera una chica rubia, alta, cabello rizado, esbelta, de tez blanca, junto con otras amigas llegaron al auto.
-Lucy, amiga entonces los rumores son ciertos - mirando a Rilian coquetamente –el millonario nuevo es tu novio, quien lo diría –sin dejar de mirarlo poniendo al príncipe nervioso.
-Amanda que milagro que me saludas y no es un rumor, Rilian es mi novio y nos amamos –decía Lucy desafiando abrazando a Rilian.
-Rilian mucho gusto –tendiéndole la mano para saludarlo mientras se mordía el labio inferior coquetamente – Amanda.
-Mucho gusto Amanda –sin dejarla de mirar algo tenía ella que sus instintos de hombre salían a flote
-Y ¿estudias? –dijo coqueteándole mientras Lucy moría de celos.
-… Si… estudio junto con Edmund hermano de Lucy –dijo rápidamente al ver que Lucy se subió al auto cerrando enojada la puerta –ya me voy nos vemos
-Claro nos vemos –dijo Amanda cuando ya sabía quién sería su siguiente víctima.
Mientras Lucy todo el camino se fue seria lo cual Rilian estaciono el auto cerca de la casa para hablar con su novia.
-¿Por qué estas molesta? –preguntaba Rilian extrañado
-Porque no se lo preguntas a tu nueva amiga –decía celosa Lucy
-No me digas que tienes celos porque salude a tu compañera –dijo Rilian con una sonrisa le encantaba Lucy cuando se ponía celosa o enojada.
-Si te digo y conociendo a Amanda ahora no va dejar de insistir hasta que sedas a ella –mirándolo preocupada –no quiero perderte
-No lo harás, solo tengo ojos para ti, mi reina –dijo mientras la besaba –bueno ahora te entregare sana y salva en tu casa –encendiendo de nuevo el automóvil.
Lucy aunque ya había quedado claro lo del tema algo en su corazón sentía miedo, su mundo era más tentador para Rilian pero aun así no permitiría que lo alejaran de ella.
aqui esta el siguiente
no se cuando termine mi fic
pero espero que pronto antes de
empezar mi tesis
