Antes de la primera Titanomaquia

En un plano existencial en que únicamente un paisaje espacial que mostraba el universo en toda su plenitud y en el centro había una especie de suelo de plata y oro en el que se encontraban aproximadamente ocho individuos.

-Está muerto. Cronos, está muerto.-Habló un muchacho albino de ojos negros vestido con una túnica azul oscuro que aproximadamente tendría que tener unos dieciséis años de edad. (Aunque en realidad su edad era la misma que la del viento)

-¿Estás seguro, Tifón? ¿De verdad su propio hijo le ha matado?-Preguntó incrédulo otro joven de esta vez pelo marrón claro de túnica naranja.

-No te sorprendas tanto Hyperion. Cronos se comió a todos sus hermanos y también trató de comérselo a él. Tenía que estallar por algún sitio.-Afirmo un chico pelinegro y ojiazul de ojos negros que portaba una vestimenta negra con detalles azules.

Ahora que ya se habían revelado a algunas de esas identidades se tenía que destacar el hecho de que todas estas personas conincidían en cada uno de sus rasgos físicos: Musculatura, piel, edad…Incluso con algunos se mantenía el mismo peinado.

-Es cierto, Océano. Le advertimos a Cronos de que todo esto no traería nada bueno. Se dejó llevar demasiado por esa profecía de que uno de sus hijos le terminaría arrebatando el poder.-El muchacho de pelo castaño y túnica roja que hablaba ahora hizo una pequeña risa durante la pausa de su habla.-Y luego…Fue lo suficientemente arrogante como para creerse de que podría mantener un equilibrio sólido entre el deber y el querer.

-Quería mantener su poder pero no quería matarlos. Creyó que almacenándolos a todos en su estómago conseguiría reinar y su conciencia tranquila.-Terminó otro joven de pelo negro con vestimenta morada que extrañamente se parecía al de túnica roja más que el resto.-Nuestro hermano no era un buen hombre…pero tenía ideales.

-Típico de los hombres…Miran mucho lo que tienen delante sin antes rascar la superficie.-Se oyó una voz femenina desde detrás de los ya mencionados.

En cuanto los oyentes se dieron la vuelta vieron que una joven de pelo castaño y largo con un vestido verde, con unas simetrías que serían capaces de hacer rendir a un ejército entero, se aproximaba lentamente hacia ellos.

-Prometeo…Atlas…Me encanta cuando los dos intentáis usar vuestros cerebros. Pero, por favor, tratar de usarlo correctamente la próxima vez.-La hermosa joven respiro antes de darles su lección a aquellos "niños".-Cronos no está muerto, y no me ha hecho falta usar nuestras conexión titán para saberlo. Imaginadlo, le hace daño a sus hermanos, tortura y abusa de su madre y trata de asesinarlo a él también. No es por nada pero si yo fuera él hubiera pensado en algo más que hacer con él antes que se me pasara la idea de matarlo. Se merece sufrir más.

Gaia. La mujer titán más inteligente y poderosa después de Rea. Su belleza e intelecto eran capaz de encandilar a más de uno de los aquí presentes a pesar de que todos tenía conocimiento de que ella era una joven comprometida con alguien más. Pero eso no era inconveniente para que más de uno la devoraran con sus ojos cuando ella pasaba.

-¿Entonces…Cronos está…?-Trató de preguntar de forma algo débil un joven de pelo negro con ojos grises que vestía unas ropas del mismo color.

-Tranquilo Hepimeteo, está vivo. Todo lo vivo que se puede estar cuando te han quitado el poder y te han encaramado una montaña a la espalda.

Varios de los presentes no pudieron contener una risa ante aquella declaración. Cronos nunca había sido el favorito de la familia. Su sed de poder, la manera en la que trataba sus dominios y por no hablar de la forma en la que trataba a su esposa lo hacían ser un individuo imposible de tolerar…Pero aún era uno al que no se podían enfrentar.

-Y entonces…¿Qué hacemos ahora?-Preguntó Océano una vez que habían acabado todos de reírse.

-¿Cómo que qué hacemos ahora, niño?-Cuestionó en voz alta una chica de pelo negro vestida con ropas negras con detalles rojos y unos ojos marrones muy rojizos.-Debemos seguir como hasta ahora.

-Thera tiene razón. Mi hermana está en lo cierto. No debemos entrar en conflicto con Zeus y sus hermanos. Recordad las reglas que tenemos: Nunca tomamos partido, solo actuamos.-Afirmó un chico con las mismas características y vestimentas que la mujer anterior.

Todos escucharon lo que había dicho Perses y se retiraron a sus respectivos. Cuando se habla de que se retiraron nos referimos a que cada uno de ellos fue desapareciendo. Pero hubo dos individuos de que tardaron en irse. Prometeo y Gaia.

-Supongo que he tenido que verme venir la reprimenda que nos has echado a mi hermano y a mí.-Habló el castaño.-La próxima vez podríamos tener una clase más…exhaustiva.

-Lo siento pero me temo que me reservo las lecciones largas únicamente para mi esposo.-Contestó la joven con una sonrisa burlona en su rostro.-Hablando de él, me debe de estar esperando.

-Sí…Dale recuerdos a Urano de mi parte.

…..

Actualidad

Nos encontramos esta vez en un ambiente rocoso que consistía únicamente en una enorme celda de tres paredes de piedra sin muebles ni otros objetos. Tan solo el aire y la poca luz que entraba en aquella jaula.

-Me equivoqué, ¿verdad?-Preguntó un Perses más cansado y demacrado que el que habíamos visto antes mientras ponía un paño mojado sobre la frente de su hermana Thera que parecía estar muy enfrema.

-No. No lo hiciste tú, lo hicimos todos juntos. Y no nos equivocamos…La jodimos a base de bien.-Afirmó Océano que se encontraba sentado junto con Hyperion al mismo tiempo que trataban de ocuparse de un también enfermo Hepimeteo.

-No. No ha sido nuestra culpa. Nos engañaron, pero eso va a cambiar.-Habló por último Gaia.-Lo vamos a cambiar.

Matas jd: Me alegro de que el capítulo anterior te gustase. Este es más o menos igual ya que estoy explicando aspectos secundarios de la historia que no tardarán en volverse primarios. Si tienes alguna sugerencia que hacerme como lector no dudes en hacerla.

Eikaros: Lo primero que quiero hacer es agradecerte por haberle dado una oportunidad a este fanfic. Y quiero que sepas que el yo también soy fan del Eremika y que estos momentos no tardarán en llegar pero principalmente quiero dejar a Eren como el celoso por dos razones: Aquí Eren ya tiene 18 años por lo que no es raro el que él reaccione de una forma más fogosa que antes y la segunda razón es que Mikasa aquí tiene a alguien de quien debe ser un ejemplo por lo que dejarse llevar por sus emociones no es lo que le quiere enseñar al pequeño Joel. Pero coincido contigo en que sí a Eren Mikasa le importa mucho y de hecho cuando salvó a Armin, Mikasa no se extraño en saber que él se había sacrificado por él. Así es Eren, de vez en cuando es todo ira y pasión pero en cuando llega el momento de tomar una decisión, se convierte en un héroe. Bueno, espero que sigas comentando y una vez más gracias.