Cuando todos terminaron con su cena, la extendida familia Winchester o, mejor dicho: Dean, decidió que todos deberían dejar los libros y tener un momento de relajación. Entretenerse con algo tan insignificante y muy humano. Por lo tanto, todos se fueron a la habitación de Sam para mirar lo que fuera en la televisión. Y lo que fuera, mayormente porque Sam y Dean argumentaban sobre que ver. Dean no queriendo hacer que Cas iniciara en medio de una serie y Sam queriendo mirar el último episodio de Game of Thrones.
Finalmente fue Kevin quien decidió preguntarle a Cas si había visto alguna vez Star Wars, a lo que el ángel obviamente respondió que no, causando que los dos Winchester automáticamente acordaron que eso verían, empezando con las películas originales.
Así que Castiel se sentó a ver las 3 películas, disfrutándolas. Aunque las encontró altamente imposibles, mientras se preguntaba porque estaban mirando desde la 4, 5 y 6; disfrutó cómo se encontró a sí mismo involucrándose con lo que les pasaba a los personajes y cuando Han Solo fue capturado y encapsulado en carbonita solo pudo sentir cómo se le cerraba la garganta con preocupación por el hombre.
Las emociones que las películas causaban en él eran nuevas, o al menos algunas de ellas.
El descubrió que la preocupación era un sentimiento familiar que tenía cada vez que Dean se ponía así mismo en peligro, lo que era la mayor parte del tiempo. Pero la mayor diferencia era que aun cuando estaba mirando actores en una pantalla con una historia inventada, sintió mucho más que cuando era un ángel. Le hizo plantearse la forma en cómo respondería ahora, si Dean estuviera en peligro. Después de todo él sabía que antes podría haberlo ayudarlo como fuera, si es que tuviera que hacerlo. Ahora no tendría ese lujo y Dean todavía cazaba. Aún enfrentaba el mal en su día a día.
¿Cómo lo ayudaría ahora? ¿Cómo reaccionarían sus emociones humanas ante eso? ¿Ante la idea de Dean estando en peligro?
Incluso el pensamiento puso a latir su corazón a toda prisa con lo que solo pudo asumir que era miedo. Pero no, él no tenía que preocuparse por eso ahora.
Todos estaban en el búnker a salvo del mal. Estaban bien. Él necesitaba aprender a entender y controlar sus emociones. Solo esperaba que Dean no fuera a más cazas hasta entonces.
Más tarde esa noche, una vez que todos terminaron de ver las tres películas, decidieron que era hora de ir a la cama. Castiel estaba parcialmente cayendo de su asiento, después de todo no estaba acostumbrado a la idea de dormir. Por eso Dean se encontró así mismo teniendo que enseñarle a un muy adormilado Castiel como cepillarse los dientes y encontrarle un pijama para ponerse, otra vez de su ropa.
Realmente tendrían que comprarle ropa a Cas, y pronto, su guardarropa no era tan grande después de todo. Claro que ir a comprar ropa implicaba que tendrían que sacar a Cas…y Dean todavía no estaba listo para moverlo de la protección del búnker. Hmmm, él tendría que lavar ropa más seguido entonces y tal vez podría robarle ropa a Sam, no para Cas sino para él. La ropa de Sam sería demasiado grande para Cas. Y esa era la única razón, que no tenía nada que ver con la incomodidad que sintió ante la idea de ver a Cas usando la ropa de Sam.
Y finalmente, Dean se encontró acomodándose en su cama de espuma de memoria (hmmm, tal vez él tendría que conseguirle uno de esos para Cas también. Es decir, el hombre no estaba acostumbrado a dormir, seguro una cama de espuma de memoria lo ayudaría, ¿cierto?), pensando en que había hecho un buen trabajo ese día.
Había hecho lo pudo para que Cas pensara en el como algo más que un amigo y él sabía que al menos su cuerpo estaba disponible para algo más que una amistad con el ex-ángel. Eso era bueno.
Después de todo, siempre era bueno sentirse sexualmente atraído por la persona con la que pasarías el resto de tu vida. Y con ese placentero pensamiento en su mente se dejó llevar por el sueño, sin soñar en absoluto con el ex-ángel.
Pero más tarde esa noche, Dean fue sacado de su placentero sueño por un llanto estrangulado y él ni siquiera se lo pensó cuando lo escuchó. Saltó fuera de la cama y agarró su arma antes de moverse de su habitación para investigar el ruido que lo había despertado. Cuando lo escuchó otra vez se dio cuenta de que el ruido venía de la habitación de Cas. Por eso, sin pensarlo, entró, esperando que no fuera ser confrontado por otro ángel, porque de ser así, el tenía el arma incorrecta en la mano. Pero una vez que empujó la puerta fue recibido con la imagen de Cas moviéndose bajo las sábanas con aspecto de angustia en la cara.
Por supuesto el ángel no había dormido antes.
Por su puesto él tendría pesadillas.
"Hey, Cas. Despierta" dijo Dean mientras se acercaba para tomar el hombro del ángel y sacudirlo. Aunque parecía que Cas tenía sueño ligero porque se despertó con sosteniendo su espada ángel contra la garganta de Dean.
"Bueno, definitivamente no tendremos que trabajar en tus reflejos" dijo Dean en medio de la oscuridad, esperando poder poner una nota de ánimo en la habitación mientras se aseguraba de no moverse, teniendo una muy afilada espada contra la garganta. No era su lugar favorito para tenerla porque prefería que estuviera en el cuello de los enemigos.
"Lo siento, Dean. Estaba teniendo una pesadilla" respondió Castiel moviendo rápidamente su arma cuando se dio cuenta de que había pasado. Luego bajo la vista hasta tenerla en la manta que tenia en su regazo cuando recordó lo que había soñado. Era extraño, el había visto a Dean teniendo pesadillas y recordaba con claridad las noches en las que lo había visto revivir su tiempo en el infierno en sus sueños, pero nunca había pensado mucho en eso. Y, aun así, él solo había tenido horribles pensamientos de ángeles persiguiendo y matando Dean con tal de atraparlo a él. Hiriendo a las personas por la que el se preocupaba para hacerle pagar por todo el dolor que había causado. Él no podía dejar que eso se volviera realidad y sabía que no dejaría que sucediera. Pero ahora mismo estaba completamente asustado ante esa idea.
"Si, eso supuse. ¿Estas bien?" preguntó amablemente Dean al mismo tiempo que tomaba el mentón de Cas y lo giraba hacia el para ver sus ojos en la oscuridad. Él quería asegurarse de que Cas supiera que él estaba ahí para el y que siempre sería así.
Es decir…que el había tenido una cantidad justa de pesadillas en su tiempo y sabía lo horrible que podía ser.
"Por supuesto, Dean. Estoy bien" replicó Castiel, determinado a no dejar que Dean supiera lo mucho que le asustaba la idea de que por su culpa fuera herido.
"De acuerdo. ¿Eso fue un ¨estoy bien porque no voy a tener más pesadillas¨ o un ¨estoy bien porque puedo lidiar solo con esto¨?" preguntó Dean arqueando una ceja como si ya supiera la respuesta. Es decir, Cas estaba aprendiendo sobre la humanidad de él y siendo honestos, él no era el mejor cuando se trataba de mierda como esta. El siempre lo dejaba de lado y lo ahogaba con alcohol, y no quería que Cas siguiera su ejemplo así. Un alcohólico funcional era suficiente en la familia.
"¿Importa?" pregunta Castiel ladeando su cabeza a Dean, ninguno de ellos conscientes de que Dean tenía que quitar su mano y que por eso cuando Castiel ladeo la cabeza, su mejilla cayó más en la palma de su mano.
"Con un demonio que sí, Cas. Mira…si te hace sentir mejor puedes venir conmigo y compartir la cama, solo no se lo digas a Sam, ¿está bien?" replicó Dean de forma inconsciente pasando su pulgar suavemente a través de la mandíbula de Cas en un intento de consolar.
"¿Por qué?" preguntó Castiel, aunque más sobre porque Dean lo invitaría a su cama que sobre porque no decirle a Sam. Él no entendía porque el humano pensaba que sería mejor si estaba con él, a menos que…no, Dean no estaba interesado en sexo con hombres. ¿Así que…porque ayudaría el compartir la cama?
"Cuando Sam era más joven, siempre se sentía mejor cuando tenía una pesadilla, si compartía mi cama. Y yo sé Cas, que es mejor no estar solo cuando pasas por mierda como esta" Dean respondió con una suave sonrisa. Por supuesto Cas no sabría que era mejor tener a alguien contigo que pudiera consolarte y ayudarte a ver que todo estaría bien. No que él lo hubiera tenido tampoco pero siempre lo había hecho para Sam y lo mismo haría por Cas.
"¿Y no te importaría compartir la cama conmigo?" preguntó Castiel solo para estar seguro.
Él podía entender cuando Sam era joven, pero el era un hombre adulto aun si no tenia idea de como serlo. Seguramente Dean no estaría cómodo compartiendo su cama con un hombre adulto, ¿cierto?
"Demonios, no Cas. Tú eres mi amigo. Lo que sea que pueda hacer para ayudarte y todo eso" dijo Dean con honestidad. De hecho, le gustaba la idea de tener a Cas en su cama, y no por algún motivo sexual, pero más porque quería ayudar al hombre. Quería asegurarle que todo estaría bien.
"Entonces…pienso que me gustaría eso: estar contigo esta noche" respondió Cas ligeramente inseguro de sus palabras. Se sintió extraño ser vulnerable. No estaba acostumbrado a ser vulnerable, había sido un ángel, el más poderoso de todos los seres y ahora era humano. Era más o menos un gran cambio.
"Muy bien, entonces vamos" dijo Dean parándose y ofreciéndole una mano al ex-ángel. Quería regresar a su cama, acomodar a Cas y conseguir que los pudieran dormir por lo que restaba de la noche.
Con eso Castiel se paró también, tomando su mano, permitiendo que Dean lo guiara a su habitación (del otro lado) y hacia la cama. Entonces Dean acomodó las almohadas para que cada uno de ellos pudiera tener una y los dos se acostaron, y Castiel, sintiendo el calor de Dean a su lado…giró automáticamente hacia el hombre, acurrucándose junto a él por protección de los sueños. Y Dean, bueno, se encontró poniendo su brazo alrededor de Cas y acercándolo más a él. Dejándolo acomodarse en el hueco de su hombro. Con eso los dos cayeron en un profundo, pero pacifico sueño.
Y cuando Sam fue a la mañana siguiente por Dean para desayunar, los encontró en la misma posición: Cas acurrucado en un costado de Dean y a su hermano sosteniéndolo fuerte. Así que cerró la puerta en silencio con una sonrisa presumida en la cara. El decidió dejarlos. Dean sabía donde estaba la cocina después de todo y podría preparar su desayuno y el de Cas más tarde, cuando despertaran. Y lo que fuera que ellos hicieran entre ese momento y después, no era de la incumbencia de Sam, aunque definitivamente iba recodarlo como algo que usar contra Dean en un futuro.
Oh, sí. Demonios. Ellos lucían malditamente lindos juntos y, rayos, él en serio tuvo que haber tomado una foto, pero más tarde. No iba a regresar. Tal vez en otra ocasión. Y planeando como conseguir una foto del par durmiente, Sam regresó alegremente a la cocina.
Nota:
Hola.
¿Cómo están? ¿Cómo les va? ¿Qué han hecho últimamente?
Aquí esta otro cap.
Me tardé mucho…lo sé. Y lo único que puedo decir es que todo se lo debo a una futura época de evaluaciones, problemas y estrés. Pero bueno…aquí seguimos.
Y por lo mucho que me he atrasado…me esforzaré este fin de semana para saca capítulos más antes de que me pierda de nuevo.
Ya veremos.
Eso es todo.
Fin.
¿Qué opinan?
Cualquier comentario, duda, sugerencia, petición o queja es siempre bienvenida.
