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Hace cuatro años

En el inmenso almacén el silencio era tan grande que se podía creer que no había ser en este mundo que pudiera interrumpir la paz de aquel sitio. O al menos se podría por no ser por los pasos de un muchacho azabache que surcaba los pasillos de manera alegre mirando todo lo que había. El niño no dudó en coger de una bandeja de repostería dos panes que tenían mantequilla por dentro. El chico se llevó uno a la boca mientras el otro era agarrado contra su hombro. Más tarde, el joven cogió una bandolera llena de leche que tragó para que le ayudara a tragar el pan. Lo último que el niño quiso poseer fue una chaqueta de cuero marrón que se puso encima a pesar de que le quedara grande.

El joven se limitó a verse en un espejo mientras seguía tragando. Era tal la concentración del infante que no se dio cuenta de que un soldado de la guarnición que tenía las manos sobre las caderas y miraba al azabache algo molesto.

-¿Hola?-Le llamó el soldado a lo que el niño se dio la vuelta y terminó de tragar lo que tenía en la boca pero sus mofletes se desprendieron tanto que un poco de leche terminó resbalando por su mejilla.-¿Sabes que eso se paga, no?-Preguntó el soldado pero gracias a que luego pudo reaccionar rápido fue capaz de ponerse delante del chico cuando intentó escapar con las cosas por el pasillo de la derecha.-¡Eh! Venga niño, ya te has divertido bastante. Dámelas.

El soldado le quitó al joven el pan y la leche muy fácilmente pero fue en el momento en el que le puso la mano encima para quitarle la chaqueta, el niño le dio un tirón y dejó al hombre en el suelo mientras gruñía y levantaba su puño con intención de golpearle. El golpe se hubiera llevado a cabo si uno hubiera sido detenido por otra mano. En cuanto el azabache se dio la vuelta se encontró con el rostro enojado de una chica de pelo negro de sus mismas facciones y ojos.

-¡Eso no está bien! ¡No puedes hacer eso, Joel!-Mikasa levantó a Joel del suelo y le agarró de la mano con la chaqueta aún puesta mientras agarraba el saco de comida que había comprado. Antes de irse se limitó a pillar otros dos panes y mirar al soldado que aún seguía aterrorizado en el suelo.-Lo lamento mucho. Es mi primo pequeño, ha…pasado poco tiempo en estos muros.

….

Lamento muchísimo el no haber podido escribir más y la brevedad de este capítulo pero viendo el trailer de Logan se me ha ocurrido esta idea para el relato, pronto subiré el capítulo extenso y os contaré algo.

Planeó hacer Eremika pero no poseo en estos momentos no me encuentro con mucha inspiración para relatos amorosos, pero confío en que mis lectores son gente con talento y iniciativa por lo que estaría bien que si podéis me podrías dar algunas ideas.