La noche aún estaba latente, el oficial Nick Wilde había dejado a su compañera en aquel pequeño departamento, él mismo había insistido que se fuera con el, que sería peligro si ella se quedara sola, pero una coneja le había negado la invitación, le había dicho que no se preocupara y que se fuera tranquilo a descansar, al final los ojos convencidos de Judy pudieron más que el sentido protector de Nick, echo un bufido y "derrotado" salió del apartamento.

Echo una última mirada al portón y a la chica, y con su mano hizo una seña de despedida, ella le indicó un cálido "buenas noches" y cerró la puerta, Judy dejó que su cuerpo poco a poco se deslizara hasta quedar con sus brazos apoyados a sus rodillas, había respirado hondo y no podía sacarse todo lo que le había pasado, su vida pudo correr peligro y la de Nick también, se puso a pensar en que hubiera pasado si sus padres se enteraran de esto, seguramente vendrían hasta zootopia para llevarla a casa a la fuerza, se recordó jamás contárselos, sería como un secretos entre amigos con Nick.

Entre amigos...

Nick...

"Amigos" se repitió una vez más, ahora que estaba sumisa en sus pensamientos, hasta ahora había recordado su amistad con Nick, ya había pasado mucho desde la primera vez, sin quererlo se encariñó bastante con el, en poco tiempo estar con él la hizo muy feliz y por lo que los demás le decían ella a él igual; hoy la había ayudado mucho, y se sentía muy agradecida con el pero algo más le decía que sus palabras de hoy no fueron precisamente para una amistad, Judy había sentido algo al momento en que Nick dijo: déjenla ir a ella, a mí pueden matarme pero no permitiré que a ella le hagan daño, yo no tengo un hogar a donde ir, por eso pienso que mi muerte será poco significativa

Su mente aún fresca le había recordado ese momento, sentía que su corazón se hacía pequeño, no sentía ganas de llorar pero sí de verlo cara a cara y darle un gran abrazo, pero, ¿qué clase de abrazo debía darle?, no estaba segura, ellos dos eran amigos y... ¡No, Judy no te metas en cosas que aún no comprendes, y no olvides la posición de Nick!

Pero... ¿¡Qué posición era esa?!

Judy comprendió, que todo este tema era algo ridiculo, en momentos como este ella debería estar preocupada por el caso no por sus sentimientos, debería estar dormida y rezar por qué ningún delincuente que trabajará ahí la encontrara o a él.

¿Qué significa para mí Nick?

Y casi sin responderlo se dejó caer a la cama, ya llevaba puesta la pijama y aún no se había percatado que tanto tiempo que llevaba pensando en ello, se repetía que en esta situación no era momento de "filosofar" respecto a sus sentimientos, pero la otra parte le decía que hasta ahorita se había dado cuenta de su relación con el, y tal vez, algún sentimiento.

Cerró sus ojos y al instante miles de imágenes se le vinieron a la cabeza, eran de ellos dos juntos, saliendo a algún lugar, comiendo helado, trabajando hasta altas horas de la noche, patrullando en las mañanas, y miles de situaciones más, con sus manos desesperadamente y casi con tono molesto se dijo a sí misma que ya fuera a dormir, pataleo como niña pequeña las cobijas y sin poder captar el sueño se levanto de golpe, aún seguía en la cama y sus manos seguían tapando su cara, su corazón latía, el tiempo pasaba y ello por fin se dio cuenta.

¿Siento atracción por Nicolás P. Wilde?

¿Por un gran amigo?

Por favor Judy, es ridiculo tú y él son grandes compañeros, y jamás puede pasar algo así, además debo concentrarme en mi trabajo...

Se odiaba sí misma por sacar siempre conclusiones desesperadas, de equivocarse y decirse que eso era una simple suposición tonta e inexperta, no era muy reconocida en el ámbito del conocimiento del amor, pues la mayor parte del tiempo siempre estuvo ocupada dando su mayor esfuerzo... Pero ahora eso la hacía sentirse... Incomoda.

Era tonto admitirlo siendo ya tarde, pero el tendría que verlo mañana, se acostó de nuevo y ahora pudo quedarse dormida

Nick Wilde ya estaba en su pequeña casa, pequeña pero muy acogedora, según lo que pensó al momento de comprarla, estaba en el sillón de su sala, leía cómodamente una revista y no podía concentrarse por qué una Judy Hopps ocupaba su mente.

Nunca había sentido tanto miedo, pero su instinto le decía que no sería la última vez que ellos correrían peligro, estaba seguro que algún trabajador de esa fábrica los estaría vigilando, debía estar aún más preparado y con energía para poder salvar sus vidas.

Sus recuerdos lo estarían torturando por una semana más, esta noche no podría dormir por estar pensando en la seguridad de ella, no quería perderla y tampoco se iría sin la oportunidad de decirle lo que siente, aún era muy temprano, dejaría que el tiempo pase y así ver los resultados. Era un poco loco, desde joven nunca estuvo interesado en alguna chica de su escuela, no es que significara otra cosa, pero no sentía la necesidad en ese momento de encontrar el amor, y así pasó hasta que su "enemigo natural" hizo que la amara.

Ridiculo... Muy ridiculo, estar enamorado de tu presa es algo tonto

Recuerda Wilde: jamás mezcles sentimientos con tu deber en el trabajo o será fatal

Y nunca lo dudo, enamorarse así de rápido y ser policía al mismo tiempo no era fácil, era complicado estar leyendo expedientes y no ver a Judy a cada rato, pero era un alivio ya que ella nunca se daba cuenta... Eso esperaba.

Recordó entonces, mañana tendrían el día libre y será su oportunidad de invitarla a salir, solo que aún no sabía a dónde ir, o ¿debería llevar alguna película e invitarla ala casa?, sonaba buena idea pero el cansancio acumulado no le daba buenas ideas para flirtear.

Debía dormir y pronto, ya en la mañana ordenaría sus ideas con cuidado, y eso hizo, subió a su cuarto y cambio sus ropas, y a los Díez minutos ya estaba tendido en su cama, y sin decir o pensar nada se quedo dormido.

Su celular vibro haciendo algunos ecos en la estantería donde estaba, una pequeña mano blanco toco el mueble para encontrar el aparato, siempre eran así todas las mañanas, solo que hoy se había despertado dos horas después, unos ojos violetas observaron la pantalla y Judy vio aquel mensaje:

Hey zanahorias, tú, yo, unas películas, comida chatarra, ¿qué dices?

¿A qué hora pasaría por ti, Hopps?

Sin que supiera, una gran sonrisa se dibujó y rápidamente tecleo las letras de la pantalla, estaba emocionada y ese guequito dentro de ella parecía vibrar, algo está pasando con ella.

Me agrada la idea, ¿qué tal si pasa por mi dentro de una hora y vamos a desayunar?, podríamos también dar una vuelta y después...¡tarde de películas!

Bueno zanahorias, estate lista, tocaré tu puerta y así nos iremos, ¿está bien?

¡Súper bien!, aquí te espero

Ok ;)

Fin de la conversación.

Judy dejó a un lado el celular y abrió su pequeño ropero, lo había comprado el año pasado or lo que aún no tenía mucha ropa que ponerse, aun así, busco entre sus blusas algo cómodo y lindo...¿desde cuándo se ponía a pensar que ropas usar?, ¿había cambiado algo?, tal vez ya estaba exagerando las cosas y las malinterpretada, era una chica después de todo, siempre tenía que pensar en que ponerse... El problema era para quien.

¿¡De nuevo pensando cosas raras Judy Hopps?!, sacudió su cabeza como si quisiera olvidar ese pensamiento, y sin dudarlo tomo un pantalón de mezclilla y una blusa de manga larga color negra, se vio al espejo, algo faltaba... Volteo hacia un cajón, había olvidado que hace unos días había comprado una mascada con patrón monocromático, la tomo y de nuevo fue hasta el espejo, se acomodó la mascada y sonrío, como si ella misma se estuviera evaluando.

Se percató que no llevaba alguna bolsa así que tomo una del ropero, era una bolsa de mano pequeña, ahí metió sus llaves, dinero, y su celular; este mismo vibro casi al mismo tiempo que lo metía a la mochila, era el mensaje de Nick, le había dicho que ya se encontraba subiendo al edificio, ella le contesto de inmediato, al igual que sus dedos tecleando, su corazón se aceleraba, casi se salió de su pecho.

Por fin escucho unos golpes en la puerta.

Era él sin duda

-¡Nick!- decía mientras abría la puerta

-¿por qué tan alegre zanahorias?

-que va, siempre he sido así-

-pues nunca cambies, así eres perfecta-

Ambos se quedaron en silencio, Judy sentido un cosquilleo en su cuerpo al escucharlo, sus ojos parecían estar más abiertos, y sus pupilas delataban felicidad, casi en automático sonrío y se dirigió hacia el zorro; Nick parecía recapacitar de lo que había dicho, ¿dije eso sin darme cuenta?, mi boca traiciona mis pensamientos

-Nick...

-Judy, yo no fue lo que dije, yo...

-por favor no te disculpes, tú también eres perfecto- y sin despegar sus ojos de el, echo una risita burlona, Nick había volteado hacia otro lado para no dejar ver su rubor, después sintió la mano de Judy dirigiéndolo a la salida hasta llegar al carro.

Ahí fue cuando Nick pudo recobrar pronto su cordura y empezar a andar el carro.

Unos minutos después Nick hablo...

-bien Hopps, ¿qué se te antoja para comer?, ¿ya pensaste en alguna película también?-

-ninguna de las dos preguntas, sabes, he estado algo diatriba así que creo que tú debes de tomar una decisión-

-¿distraída?, no me digas que es en eso del caso-

-no, no es eso, algo sin sentido, solo...solo olvida lo que dije-

-vale, pero en algún momento me tendrás que decir, eh!-

-si, ya, lo que digas-

-siempre eres así-

-¿eso está mal?-

-no, pero le agrega misterio a tu persona, Hopps-

-entonces está bien, ¡mira, ahí en la esquina, una pizzería!, ¿por qué no compramos una?-

-¿una pizza para ti Hopps?, pensé que querías algunas zanahorias-

-ja,ja,ja, mira cómo me río, ¿entonces vamos?-

-lo que sea para la señorita Hopps-

Nick aparcó en una esquina no muy lejos del establecimiento, pero entre las sombras una figura negra se escondía, vigilante y misteriosa observaba a los oficiales entrar al lugar, sus ojos color azul podían registrar cada movimiento, casi como una cámara fotográfica, así que esos dos son muy unidos, eh?, veamos si después de meterme lo siguen siendo...

Entre sus manos tenía un volante, era de hace dos semanas, era de la estación de policía y sobre grandes letras se mencionaba las fechas para nuevos reclutas, también mencionaba algunos días de examen y ciertas cosas para poder presentarse a pruebas, la figura con su mano arrugo el papel y lo tiro, "esa entrada" a la admisión de policías ya la tendría resuelta, después sería la venganza.

Nick y Judy estaban tranquilamente caminando por la calle, aquella sonrisa y sus grandes orejas indicaban que estaba aún más que feliz, con esa compañía a su lado seguramente la haría olvidar todo el estrés de la semana, dejando a un lado su bebida Judy se dirigió a Nick quien gustosamente disfrutaba de una botana... Fue solo un segundo donde vio aquella figura negra a lo lejos viéndolos de manera amenasante, Judy se congeló un momento y su cuerpo paro en seco, sus orejas habían bajado y su felicidad se desvaneció, no sabia como actuar, estaba algo asustada.

-Nick...

-Judy, ¿qué pasa?-

-yo... Vi a alguien, allá-

Su pequeña apuntaba hacia el lugar donde ya no había nadie, otra vez esta sensación... ¿Desde cuando me sentí observada?

-Judy, deja a un lado el sensor policiaco un momento, apágalo, de seguro fue algo sin sentido-

-Nick, lo vi perfectamente, como, como si fuera película de terror...

Nick la tomo de su pata.

-Hopps, cálmate, solo fue algo de lo que no estás segura, así que mientras estés conmigo nada pasara, ¿ok?, ahora ven vamos a disfrutar de nuestro día libre que ya casi acaba-

Sin soltar de su pata Nick tiro de ella con delicadeza dando a entender que siguiera caminando, por otro lado Judy seguía viendo aquel lugar donde se encontraba esa "sombra", intrigada y asustada siguió a Nick. Pasando unos minutos ambos compañeros ya se encontraban instalados en el apartamento de Wilde, ya estaba casi todo listo solo faltaba traer la gran pizza; la pequeña coneja se encontraba en la cocina, estaba tomando algunos platos y vasos para ambos, pero su concentración hacía parecer que ella estaba en trance, como si de repente todo lo que esperaba de ese día aquella "sombra" se lo había arrebatado de golpe, ya no sentía miedo y poco a poco sintió unas ganas de descubrir quién era ese y el porque de sus acciones.

Del otro lado Nick wilde veían detalladamente la actitud de la coneja, sentía un poco de rabia saber que cuando Judy se le mete una idea nada la saca de eso, se suponía que este día iba a ser para ellos dos, lo de aquella sombra no debió de haber pasado y mucho menos hoy, maldecía a sus adentros la aparición de esa cosa, debía de hacer algo ya para que Judy se sintiera más cómoda y sobretodo estando con el, de pronto una idea cruzó su mente... Eso la haría salir de sus pensamientos.

Judy no se había dado cuenta que que todos los platos y vasos ya estaban listos, se quedó ahí a parada dando espaldas a Nick, pero de pronto unas patas la tomaron por su cintura y la levantaron del suelo, Nick la había tomado entre un brazo casi como si de una bolsa se tratase.

-¡Nick suéltame, bájame ahora mismo!-

-no, hasta que dejes de pensar en eso-

El cuerpo de la coneja se estremecía, su cabeza estaba colgando y su cintura estaba recargada en el hombro de Nick, unos pequeños destellos rojos aparecieron en su cara, estaba apenada y algo gruñona pero al parecer a Nick no le importaba, parecía agradarle la escena.

-linda vista la que tengo por el hombro, bromeó un poco el zorro lo que provocó que Judy gritara aún más, sin dejarla en el suelo y recibiendo amenazas de ella la llevó hasta la sala

, había echo de la sala un "espacio acogedor", unas sábanas gruesas estaban en el suelo, grandes y esponjosas almohadas estaban alrededor y demás cobijas se encontraban para poder estar cómodo, en el centro se encontraba la gran pizza ( como es un mundo donde los animales viven juntos, imaginemos que la pizza con carne no existe, ridiculo, lo sé, pero puede servir)

-¡Nick por última vez, sino me bajas le diré al jefe bogo todas las veces que has llegado tarde, o peor, le diré lo mucho que odias las canciones de Gacelle!-

-vale, vale, y ya que me empezaba a la "vista"- y bajó a la pequeña gruñona quien su cara estaba hecha fuego y chispas, Nick solo le dirigió una risa burlona y le dio un pedazo de pizza, ignorando lo muy adorable que se veía así le preguntó:

-¿ya decidiste qué película veremos?

-pervertido-

-vamos, sólo lo hice para que te despejaras un momento, fue gracioso verte de esa manera, eres muy adorable-

-ya sabes que no me tienes que decir así, y ya decidí cual-

-bueno y ¿me lo dirás?-

Judy sin decir nada le entregó el cartucho de la película a Nick

-¡¿qué!?, dime que es una broma-

-no, esa será, y además me la debes por lo de hace rato- dijo en tono juguetón-

-¿tres metros de morder?, esto es de niñas, no veré eso Hopps, yo esperaba algo como: rápidos y feroces, las ventajas de ser furry, gatos en el ático, maze furry: correr o morir, entre otras...

-ni modo, me toca- y sin bacilar puso la película a reproducir, Nick derrotado se fue a sentar en el sillón, y deseando que la película no fuera tan mala y aburrida, mientras Judy se animaba un poco más al estar ahí.

Y así transcurrió las casi dos horas de película, Nick parecía escéptico al género romance, odia admitirlo pero poco a poco su atención a la pantalla lo mantuvo al borde de la historia, de pronto se imaginó su vida de aquella pareja como si fueran ellos dos, vio de reojo a Judy... Admiraba como sus expresiones resaltaban en sus ojos, se le veía calmada y feliz, se veía hermosa y eso lo volvía loco, debía admitir que la quería más de lo que esperaba..

Un gemido resonó en su oreja, rápidamente volteó hacia la pantalla, una escena de sexo se hacía presente en ese momento; Judy se sintió algo incomoda ya que Nick estaba a su lado, había visto la película como tres veces y esa escena nunca la había incomodado hasta ese momento, se hizo más "chiquita" y sus po bulos se tornaron rojos, veía a todas partes y trataba de no verlo.

Nick igualmente se sentía algo incómodo, pero su imaginación no se detuvo hasta entonces, de modo que sin "Querer" en la pantalla se veía a él mismo y a Judy como los protagonistas, amándose y sintiendo la intimidad del otro, su corazón latía y se estremeció un poco, ¡Nick, despierta!, apaga esa maldita tele sino quieres que ocurra algo más incomodo y eso hizo, sin avisar la pantalla se puso negra, volteo a ver a Judy, esta se encontraba colorada de su cara y le pareció divertido, ya que él también tenía un pequeño rubor.

Un ambiente incomodo se mantuvo por unos minutos, el corazón de Nick no dejaba de estar tranquilo y sus manos sudaban, debía hacerlo algo si no quería que esa película arruinara sus ánimos así que decidió levantarse

-vaya Hopps, no pensé que tus "peliculas d niña" fueran tan intensas-

-... Solo porque tú estás aquí, esto se puso tenso

-bueno, creo que recogeré los platos-

-si... Supongo que está bien-

Nick tomó cada plato y lo llevó a la cocina, pudo relajarse un poco ya que se encontraba solo, ¿en qué rayos pensaba?, se decía a cada rato, lo último que pensaría sería eso y mucho menos con Judy, podía saber qué tiempos atrás hubiera tenido algunas aventuras pero cuando estaba con ella todo lo malo se iba y esa pasión que guardaba no podía expresarla con Judy, no que no quería sino que la respetaba tanto que no se imagina que ellos dos llegaran a algo más. No podía.

Muy bien Judy, ya pasó, Nick está en la cocina, deja de imaginar cosas y concéntrate en recoger las cosas

Y así fue, Judy estaba recogiendo todo lo que habían acomodado, y como si se tratara de un martirio su mente no la dejaba en paz, y sin darse cuenta su subconsciente le había dicho que no se negaría a al como eso, y menos si se tratara de Nick.

Debo de estar loca, somos amigos y compañeros, no somos pareja y no estoy enamorada, no de el, no quiero...

-Judy-

Su voz la sobresalto.

-Nick- lo volteó a ver, tenía una pata extendida indicándoles que le entregara el cojín a su lado, pero algo la detuvo, y esos fueron sus ojos, ¿desde cuándo había notado ese color marrón de sus ojos? Y ¿por qué ahora?, por qué hacían de Nick algo especial?

Sus miradas se encontraron, Judy lo observaba atentamente, y el a ella, Judy se acercó un poco más hacia Nick y este no retrocedió, el espacio entre ellos era corto, pero ambos sentían esa tensión y atracción, pero Nick decidió parar.

-Judy... Yo... Pásame ese cojín, por favor- retro cedió lo bastante como para romper el pequeño espacio, Judy tardó en reaccionar y sin decir nada le dio el cojín, Nick lo tomo y lo puso en el sillón de atrás, no lo hagas Nick, aún no es momento de confesarte

-vaya... Ya es muy tarde Nick, debería irme ya, gracias por todo- sonrío tímidamente

-si, y maña y es tiempo de trabajar...

-si, de nuevo al mundo real, supongo-

-la magia siempre se va, ¿no crees?-

-pasa volando- sonrío ya más confiada, y tomando sus cosas se despido de Nick y se dirigió a la puerta-

-¿Segura que no quieres que te acompañe?-

-estaré bien Nick, aún hay luz afuera y te enviaré un mensaje cuando llegue, ¿está bien?-

-si, está bien-

-bueno, me voy, fue lindo pasarla contigo, nos vemos mañana-

-adiós Judy, descansa-

Y cerró la puerta. Hizo una respiración profunda y cerró sus ojos, aún estaba inquieta y su corazón le gritaba: dejaste ir una oportunidad, hazle saber que lo quieres, pero no podía, no si otra parte le repetía que arruinaría todo, decidió caminar y llegar pronto a casa mañana las cosas se calmarían un poco.

Veinte minutos después ya estaba subiendo las escaleras del apartamento, sus pasos inseguros y rápidos delataban su estado de ánimo, pero no le importo y sacó sus llaves; antes de que estas tocaran el agujero donde entrarán, una sensación extra se sintió debajo de sus pies, bajo la vista, era solo un papel, lo tomo y jamás hubiera pensado que se toparía con aquel mensaje...

Había letras recortadas de revistas, y todas ellas formaban lo siguiente:

Cuidado...

No se meta en territorio ajeno o sufrirá consecuencias...

La vigilaré por determinado momento todos los días a todas horas,

Tenga mucho cuidado Judy Hopps

Y bienvenida al mundo de sus pesadillas...

Espero le sea de su agrado...

Hasta aquí el capítulo de hoy, perdón si tarde en actualizar pero he estado en exámenes y digamos que no he tenido tanta suerte para estar libre así que decidí hacer este capítulo más largo, espero les guste y me disculpen, gracias por sus comentarios y deseos :) siempre me hace feliz para seguir escribiendo y sobre todo por tomarse tiempo a leer esta tonta historia, los quiero

Yulia al habla