¡Perdón, perdón, perdón, perdón! ¿Hace cuanto dije que iba a subir la segunda parte? ¡Ni me acuerdo! Mi escusa es que he estado ocupadísima con los estudios y no me he conectado prácticamente nada al ordenador. Pero bueno esta semana la tengo libre para poner todo en orden por lo que aquí tenéis el prólogo de la segunda parte de Las Cenizas del Fénix, espero que lo disfrutéis mucho mucho.
Hoy subo el prólogo. El martes intentaré subir dos capítulos como recomenpensa por haber tardado tanto, y el jueves subiré el tercero.
DENTRO CAP!
Prólogo.
"…Y como si de una leyenda se tratase… Era eso, al final era eso. Las cenizas del Fénix, el renacer a la vida. ¿Mito o realidad? ¿Mentira o verdad? Sabía que desde el principio había tenido razón, pero él se lo había buscado, nadie le escucharía ahora, si no fuese un cabrón a lo mejor alguien le hubiese hecho caso. Pero ahora estaba en ese cuarto. Solo. Como siempre. Y nadie creería sus palabras. Todos morirían… Lo sabía… Pero lo peor, lo que más le dolía, era la impotencia, el echo de sentirse inútil, de aún sabiendo la verdad, no poder hacer nada. La historia le recordaría como un cobarde… Como un asqueroso cobarde… Solo un par de personas lo ayudarían a llegar hasta el final. Pansy y Will. Morirían, y serían olvidados. Pero morir valía la pena en ese momento… El fin había llegado. Todo se reducía a eso… "
"Las cenizas del Fénix. Prólogo."
— ¿Señor? ¿Ha escuchado mi pregunta?— Preguntó la chica de gafas cuadradas y pelo rubio platino recogido en un moño con una inquietud notable.
El hombre levantó su mirada gris. Esta era viva y ardiente, sobre todo con la luz esplendorosa del sol de la tarde. El rubio, de unos cuarenta cinco años parecía sumido en su escritura, parecía emocionarse con cada palabra.
El día era extremadamente claro y dorado, el astro reflejaba sus rayos en el agua de los lagos que cubrían la mansión. Los sauces daban al lugar un toque melancólico, ayudados por los numerosos cisnes que navegaban por las aguas.
—Lo siento… Estaba ocupado escribiendo las primeras palabras del prólogo…—El hombre soltó su boli de tinta negra y lo dejó a un lado mientras recogía los folios en los que había escrito a penas unas palabras. Los guardó y seguidamente se dispuso a continuar con la entrevista con ánimo.
— ¿Cómo se siente después de que su libro haya sido uno de los mayores best-seller en los últimos años?
— ¿Qué como me siento? Pues bien…—Dijo entrelazando las manos—… ¿Cómo quiere que me sienta? Y tengo que recalcar no hace falta que me llame señor. Aún no soy tan viejo.
Esa contestación fastidió a la periodista, que prosiguió con toda la profesionalidad que pudo.
—A los lectores les… Confunde, casi se sienten atraídos por la oscuridad, la… —Intentaba buscar las palabras exactas—…La profundidad con la que escribe sobre el personaje de Draco Malfoy… Bueno… Todos sabemos que él existió de verdad. En realidad todos conocemos la historia. Yo tengo el privilegio de conocer al Señor Zabini, pero aún así no sería capaz de escribir sobre él de esa forma tan personal con la que usted relata a cada uno de sus personajes…
El hombre sonrió vagamente, poco acostumbrado a hacer ese gesto.
—Me llama la atención… ¿Por qué el público está tan interesado en el personaje de Draco Malfoy?
—Los lectores opinan que es un personaje especialmente misterioso. Están convencidos que en medio de toda esa oscuridad, de ese misterio… Existe algo, algo que no sabemos sobre él. Algo que el mundo, a pesar de saber su historia, no sabe, algo que a todos se nos escapa, y que usted conoce sobre él…
— ¿…Y qué me dices de Hermione?— Preguntó el hombre eludiendo la pregunta.
— ¿Qué ocurre con ella?
—Es el mejor personaje de todos, con absoluta diferencia. Ella es insegura, frágil pero peligrosamente oscura…
—Habla de ella como si la conociese…
—Tal vez la conozco mejor de lo que todos se piensan, incluso mejor de lo que ella misma se piensa…
—Pero…—La mujer se quedó algo confusa y pensativa—…Pero la señorita Granger, como la mayoría de las personas de las que habla en su libro… Están en paradero desconocido, nadie sabe donde están, si murieron o si… Continúan vivos… ¿Cómo podría conocerla usted mejor que nadie?
El hombre sonrió de nuevo, y la joven periodista se sintió como si se estuviese riendo de ella.
—Actualmente estoy escribiendo el prólogo de "Las cenizas del Fénix" mi querida entrevistadora… Creo que tendrás que esperar a leer el final para saber… Porque conozco mejor a Hermione que nadie, a pesar que tanto ella, como Draco Malfoy y muchos otros… Hayan desparecido, en las páginas del tiempo…
...
[…HACE 15 AÑOS…]
Los tres amigos unieron sus manos en un último intento de darse apoyo. Se miraron y sonrieron. Ese era el último instante, la última oportunidad: Por los buenos, por los malos, por los que abandonaron, por los que siguieron, por los que murieron y por todos aquellos que seguían vivos.
No hacían falta las palabras, sabían que seguramente no pasarían de esa noche, y esa era su intención… Ya no tenía nada por lo que vivir, lo había perdido todo, más de lo que jamás había imaginado, estaba solo, después de una vida entera viviendo en soledad ahora la sentía más profunda, más honda, atada a su corazón, anclada en aquel mar de su alma… Sabía que hacía bien, Will y Pansy seguramente vivirían, pero él estaba más dispuesto a morir esa noche…
No había nada, nada… Solo vacio. Pero no se sentía inseguro, en realidad sentía que ese era su destino, todo lo que había vivido le había llevado a ese momento, a la muerte, la calma, la seguridad de no volver a sentir miedo, de no volver a sentir todos los males de este mundo, de sentir la calma, la serenidad de la elevación del alma, de la separación de lo carnal y la pura esencia…
De repente la puerta de la habitación se abrió precipitadamente y Will, Draco y Pansy se giraron asustados y algo nerviosos.
— ¿Me he perdido algo? ¿Hay sitio para un fugitivo?— Preguntó Blaise sobre tensado. Los cuatro amigos se miraron entre ellos y al fin Pansy asintió— ¿Cuál es el plan?— Dijo el castaño con entusiasmo.
—No hay ningún plan—Respondió Will secamente.
— ¿Me estáis diciendo que vais a ir a por Tom a lo loco? ¿Qué vais a improvisar?
Los tres asintieron y Zabini se dio al fin por convencido. Con una mirada los tres se decidieron a atravesar la puerta y salir sigilosamente por la sala intentando no alertar a nadie, pero en un momento de distracción Draco tomó a Pansy de la camisa y la obligó a girarse sin que sus dos amigos se diesen cuenta.
—Si algo no saliera bien yo…—Draco sacó dos balas y se las entregó a su fiel amiga quien se las guardó en el bolsillo—…Me gustaría que fueses tú quien lo hiciese, al fin y al cabo, eres de las pocas personas que nunca me ha fallado, has estado aquí hasta el final y me has salvado en varias ocasiones… Hazlo una vez más…
—No me puedo creer que me estés pidiendo esto…
—Es un favor…
—No es un favor Draco ¿Me estás pidiendo que te…—La chica hizo gestos escandalizada.
—No… Te pido que me ayudes a no seguir viviendo. Quiero acabar con esto, esta noche acabaremos con Tom, todos saldaremos nuestras deudas, pero después… Ya no habrá nada, ya no habrá porque seguir… Ya no hay razones para seguir viviendo… Ni para ti, ni para mí…
La chica miró al suelo confusa y luego miró a su amigo.
— ¿Juntos?—Preguntó Draco pidiéndola apoyo.
Ella sonrió y le tomó la mano.
—Hasta el final…
Ya no había nada que perder. Draco miró por última vez la sala antes de salir del Nº 12 Grimmauld Place.
Con porte serio y dejando atrás los sentimientos y a si mismo cerró la puerta de la casa.
Había esperado mucho tiempo, el fin había llegado.
Pansy tomó la mano de Draco y lo miró.
— ¿Estás bien?—Él asintió. La morena respondió a esto con una sonrisa. Seguidamente apretó la mano del rubio en señal de apoyo—…En el fondo Draco yo… Entiendo lo que vas a hacer y…
—Shhh…—Pidió el rubio a la chica—…Mírame…—Pansy levantó la mirada bañada en lágrimas—…Solo quiero que hagas una cosa más por mí…—El chico sacó un sobre y se lo entregó a Pansy—Si alguna vez vuelves a ver a Scorp y a Lu diles... Diles que espero que algún día puedan perdonarme por todo… Y que lo siento... Que lo siento mucho...—Las lágrimas cayeron por el rostro del chico de ojos grises que bajó la mirada avergonzado. Esta los tomó y se lo guardó en el bolsillo del pantalón. Por un momento su corazón le pidió que se diese la vuelta, que lo que iba a hacer era una estupidez, pero su cabeza le decía que valía la pena… El sacrificio valdría la pena… Por todos… Por los que se habían quedado en el camino, por los que aún continuaban luchando, y por los que vendrían detrás. Valía la pena por todos aquellos que lo amaron y por los que le amaban, por sus amigos y enemigos, por todos aquellos a los que en ese momento estaba dejando atrás… Ahora solo quedaba… Continuar el camino solo…
ESPERO QUE OS HAYA GUSTADO NO OS OLVIDÉIS DE DEJAR REVIEW :)
