Disclaimer: Los personajes y todo lo que reconozcáis le pertenece a Rick Riordan.
La historia es mía.
Capítulo 02.
***Dos semanas antes***
Magnus Chase estaba en su habitación dándole vueltas a algo que había visto hacía dos días.
El Einherjar no sabía qué pensar.
Se sentía confundido y eso no le gustaba.
En muchas ocasiones había visto a chicos teniendo sexo entre ellos en uno de los balcones.
Él no tenía ningún problema con eso.
Hasta ahí todo bien.
Pero dos días antes, vio como un chico coqueteaba con TJ y sin saber por qué, eso le cabreó.
Si se ponía a meditarlo, cada vez que un einherjar que no era de la planta diecinueve le tocaba o le abrazaba más tiempo de lo necesario, el hijo de Frey se volvía loco.
No era capaz de comprender qué le ocurría.
Conocía a un chico, James, otro einherjar de la planta catorce, al que le gustaban los chicos.
Alguna vez le había propuesto a Magnus probar… solo por curiosidad, pero el rubio se había negado rotundamente.
-Pero quizá… -Dijo.
Estuvo cabilando bastante rato hasta que amaneció.
Entonces, se levantó de un salto, se duchó rápidamente, se vistió y bajó sin esperar a sus compañeros.
En vez de llegar a la planta baja, se detuvo en la catorce.
Respiró hondo y salió del ascensor.
Con paso inseguro, se dirigió a la habitación de James.
Tocó la puerta con cautela y esperó.
Cuando la puerta se abrió, Chase no pudo evitar ruborizarse.
El chico británico solo llevaba puestos unos boxers negros y tenía el pelo revuelto como si se acabara de despertar.
-Hey Magnus. ¿Qué pasa? ¿Te has planteado mi propuesta?
-Sí y no.
-Entra y explícate.
James se hizo a un lado dejando un hueco para que el hijo de Frei entrara.
Ambos se sentaron en la cama con las piernas cruzadas a lo indio.
-¿Qué es eso de sí y no?
-No estoy seguro, pero creo que me gusta TJ.
-¿En serio? Bueno… la verdad es que no está nada mal. -Dibagó el otro joven. -¿Y por qué me lo cuentas?
-Bueno… Me gustaría… Probar con otros chicos y… de paso comprobar si le soy indiferente a TJ.
-¿Quieres darle celos?
-¿Celos? Pero si ni siquiera sé si yo podría gustarle. ni siquiera sé si le gustan los hombres.
El británico se rió.
-Créeme. A ese tío también le van las espadas.
Magnus volvió a ponerse colorado.
-¿Me ayudarías? -Preguntó.
-Claro. No tengo nada mejor que hacer. Pero antes…
James se lanzó hacia delante tirando a Magnus sobre la cama.
Cuando lo tenía bajo él, tomó sus labios con pasión.
El rubio correspondió tímidamente al beso.
Cuando ambos se separaron, el moreno tenía una sonrisa brillante.
-Esto me demuestra que no te soy indiferente. -Comentó señalando el vulto que tenía el hijo de Frei entre las piernas.
-Pues parece que tienes razón.
-Mejor será que bajemos a desayunar. Tengo ganas de ver la cara de Jefferson cuando vea con quien estás.
los dos chicos salieron abrazados por la cintura y así entraron al comedor.
Cuando TJ les vio, cerró el puño con más fuerza de la debida y rompió el vaso que tenía en la mano.
Magnus sonrió ampliamente.
Acababa de descubrir que TJ era celoso de él.
