03 - LEGADO

Prólogo

Si estás leyendo ésto, no esperes que te dé la enhorabuena. Pues pronto, según avances en el contenido, irás descubriendo que tus sentimientos estarán cada vez más alejados de la dicha y del bienestar.

¿Y por qué eres capaz de observar este tratado, en vez de las palabras del libro sobre el que está sobreescrito? Básicamente, por dos razones:

Primero: Porque así lo he querido yo.

Segundo: Porque tienes una afinidad innata a favor de las artes oscuras.

Pero no te alarmes por la segunda razón. Sé que no has caído en las garras de esta fe, sino que simplemente te ves altamente afectado en el sentir cuando este tipo de magia opera a tu alrededor. Por lo tanto, eres el candidato ideal para lo que explicaré más adelante. Sin embargo, debes ser valedero para el conocimiento de la magia oscura, así como de sus seguidores.

Pero lo mejor es empezar, de forma escueta, con lo más básico (más adelante, en los diferentes capítulos, ahondaré extensamente en los temas en cuestión, así como otros que considero pertinente ser interiorizados por ti):

La mejor forma de reconocer la magia oscura no es por sus actos, pues éstos pueden ser fácilmente confundidos por acciones cotidianas (de hecho, cuánto más poderoso y cuidadoso sea el autor, más difícil será diferenciar la escena transcurrida tras un episodio de magia oscura con respecto a un suceso lógico y completamente natural); el verdadero rastro que te dará la certeza es un característico olor pétreo, mezclado con acero y sal. Es un hedor que, si bien varía tanto por el nivel de poder de un hechizo oscuro, así como del propio hechicero, está comprendido dentro de un margen más o menos estrecho en el espectro de apestosa fragancia que, afortunadamente, pueden sentir todos los seres vivos.

Desgraciadamente, esta miasma tiene una limitada duración ambiental, siendo ésta directamente relacionada tanto con el nivel del hechizo como del radio de acción, partiendo desde meros minutos a días, o incluso semanas. En definitiva, es imperativo que, ante cualquier suceso mínimamente extraño en los alrededores, accedas a sus inmediaciones y aprendas por ti mismo la pestilencia semioculta en el entorno; pues cuando lo conviertas en algo intrínseco a tu propio ser, serás capaz de detectar a un hechicero oscuro cuando pase a tu lado, o incluso ponerte a cubierto cuando se teletransporte a tu posición (siempre esta esencia es predecesora antes incluso de la formación misma del brujo).

¿Pero qué es la magia oscura? Seguramente pienses que no es sino la antítesis de la magia luminosa; un estilo de hechicería que se usa exclusivamente para hacer el mal. Y estarías en lo cierto, pero a la vez completamente equivocado. La magia oscura es más que eso, mucho más: es la elaboración de la magia luminosa que existe en este mundo (así como en los Demonios del Tártaro), y que incide en el cuerpo de todas y cada una de las criaturas. Esta incidencia es utilizada por los hechiceros oscuros para absorberla y variarla de forma grotesca (cuando el acólito o criatura es primerizo o de bajo poder), o de forma sibilina y prácticamente imperceptible (como ocurre en el caso de los hechiceros de alto estatus y de los altos Demonios).

La transformación, en todo caso, conlleva una serie de pasos, como el enervamiento de los músculos, el calentamiento de la sangre, y la excitación de los puntos de energía mágicos (en caso de que los hubiese), entre otros efectos; dando como consecuencia la expulsión de la magia luminosa alterada hacia fuera del cuerpo, permanecer concentrada en un punto (hacia una extremidad para convertirla en un hacha de fuego, por ejemplo), o bien incluso desviada al punto de energía mágico más desarrollado del organismo (para efectuar un hechizo de un nivel tan exageradamente alto que sería imposible siquiera intentarlo de otra forma).

Y sí, espero que te hayas fijado en ese "en caso de que los hubiese", porque es algo extremadamente importante. Las criaturas sin aparente capacidad mágica también son susceptibles de usar la magia oscura… una vaca, una oveja, o incluso un gato de aspecto inocente pueden utilizar, para sus proósitos, versiones más primitivas de hechicería, tales como cánticos, salmos, o runas, las cuales, a pesar de ser menos provechosas por no hacer uso de los puntos de energía mágicos, son suficientes para acceder a una caterva amplia de hechizos a cada cuál más destructivo. Por supuesto, estas formas de activar el intercambio de magia luminosa a magia oscura que he mencionado también son usadas por hechiceros de nivel intermedio o incluso de alto nivel, pues si bien son demasiado vistosos a ojos y oídos externos, también son de gran efectividad para infundir un terror sin igual en las víctimas.

Ahora bien, he hablado del olor que dejan los hechiceros oscuros, pero es hora de dejar en claro los distintos tipos que existen, así como su organigrama, pues, aunque es ampliamente explicado en el segundo tema, es preferible exponer un resumen aquí, para su rápida búsqueda posterior.

En primer lugar, y representado de menos a más poderoso, podemos encontrarnos con:

-Acólitos y Demonios Menores: Son portadores de escaso poder, aunque también los más numerosos, por los que los hace un elemento a tener en cuenta. Según vayas cogiendo experiencia en tu cometido, descubrirás que la mayor probabilidad de muerte proviene del peligro de escasa intensidad cuya procedencia, por volumen, es extremadamente difícil de detectar. Aún así, no revisten gran riesgo si son eliminados en masa.

-Hechiceros y Demonios: Son, evidentemente, mucho más amenazantes que los anteriores, pues poseen un control sobre la magia oscura mucho mayor. Afortunadamente, son numéricamente mucho menores. Estos son, o deberían ser, tus verdaderos enemigos.

-Meta-Hechiceros y Demonios Mayores: La cúspide del poder. Temidos por todo y por todos, y orígenes de las leyendas más aterradoras de la antigüedad. Siento decirlo, pero directamente están fuera de tu alcance. Aunque los primeros sí poseen una debilidad, que consiste en su preferencia estúpida de situar parte de su poder en objetos de toda índole. Ésta peculiaridad puede ser utilizado por el propio Hechicero como foco de poder en un hechizo futuro, para enmarcar a un enemigo al que le relacione dicho objeto, o para tener un hechizo de alto nivel constantemente activo. Y esos objetos vinculados con Magia Oscura son demasiado apetitosos para todo Hechicero o Demonio (independientemente del nivel que posea) que se precie… Y también debería serlo para ti; no para poseerlos, sino para destruirlos.

Con respecto a este último grupo, aún tengo serias dudas sobre quiénes son más poderosos, si los Líderes de las Huestes del Tártaro, o sus contrapartes en este mundo, pues los niveles de poder de ambos literalmente sobrepasan todas las escalas que se podrían usar.

Sobre los Demonios Mayores, podría hablar de los pocos que conozco, como Kraajtar, Baraz, Snoorgul "El Infame", o incluso de El Señor de las Sombras… pero creo que mejor me centraré en los Meta-Hechiceros, pues los Demonios Mayores precisan de una invocación suprema para poder acceder a este plano, y eso es algo que solo está disponible, al menos actualmente, para los Meta-Hechiceros, así como para un grupo numeroso de Hechiceros (dependiendo de su aprendizaje, capacidad y poder, calculo que dicho grupo debería ser de mínimo doscientos integrantes). Aún así, en el capítulo correspondiente ahondaré en este tema.

Hablaré entonces de los Meta-Hechiceros. Si bien el número de Demonios Mayores es escaso (he nombrado a prácticamente la totalidad de ellos en el párrafo anterior), el de los Meta-Hechiceros es aún menor… Pero de un poder tan vasto que no hay absolutamente nada inigualable.

Un Meta-Hechicero no es sino una criatura de este mundo con tal poder y sabiduría, que son maestros de maestros en mínimo dos de las tres Artes (o Vertientes) de los que consta la Magia Oscura de forma primordial. No temen a nadie ni a nada, ni siquiera a la Muerte, con quien han llegado a un trato, o bien incluso les rehuye.

-El Poni de las Sombras: Maestro de Maestros en Magia Negra y Diabolismo. Es, con diferencia, el más débil de los tres, pues es altamente probable que dicho Meta-Hechicero no sea sino el producto de una asociación entre un unicornio altamente dotado, con un Demonio Mayor cuyo nombre desconozco. Y es precisamente esa unión lo que lo hace débil, pues si bien cada parte es de un poder incomensurable, el resultado no es la suma de poni más Demonio, sino una pequeña aportación a la que de por sí debería tener el elemento más destacado.

-Kolnarg: El Azote, El Cruel, El Destructor, El Asolador… éstas son sólo algunas de las acepciones por las que es conocido este Meta-Hechicero. Maestro de Maestros en Magia Negra, Nigromacia, y Diabolismo. Probablemente el más poderoso de los tres, aunque a escasa distancia del que nombraré a continuación. Es un Gran Liche, capaz de absolutamente cualquier cosa. De hecho, el "evento" que tuvo lugar en Egiptrot hace unos años, en el que desaparecieron una gran cantidad de campamentos, e incluso se vio afectada la orografía de este país, no fue una acumulación de desastres naturales, como os hicieron creer a vosotros, los habitantes de la magia luminosa. Fue Kolnarg, irritado y hastiado por ser obligado a retirarse quien provocó esa serie de catástrofes.

-Beel-Zebub: Maestro de Maestros en Magia Negra, Nigromancia, y Diabolismo. Prácticamente igual de poderoso que Kolnarg, pero mucho más sádico y monstruoso… así como el más inteligente y ágil a la hora de permanecer en las sombras, oculto a plena vista. Al menos hasta que decide desplegar por completo su infinito poder.

Si bien he declarado qué Artes posee cada Meta-Hechicero, es momento de describir en qué consiste cada una de dicha Artes, cosa que haré a continuación de forma escueta, pues en menor medida también es utilizado por Hechiceros de menor rango:

-Magia Negra: Dominación y Manipulación, tanto de forma individual como colectiva (ésta última depende directamente del poder que es capaz de canalizar el Hechicero en cuestión, variando desde un pequeño grupo de cuatro o cinco, hasta ejércitos enteros). Usado de manera magistral es posible conseguir que toda una cohorte de soldados magníficamente pertrechados destrocen la ciudad o el castillo que en teoría deberían proteger. Asimismo, sólo unos pocos elegidos pueden añadir a esta Arte pequeñas variaciones, tales como "Visión Objetiva", que es un hechizo cuya utilidad es meramente ociosa, pues permite ver, a través de los ojos del elemento (o elementos) dominado y manipulado, cómo el enemigo es asesinado.

-Nigromancia: Es el Arte que trata sobre la Muerte y el Terror. Aquí debo hacer una aclaración, pues si bien la primera acepción es lógica, la segunda puede dar lugar a error. Te estarás preguntando el porqué del incluir "Terror" aquí, cuando lo normal sería establecerlo en la anterior Arte. La explicación es muy sencilla: alguien afectado por el terror más absoluto mata toda posibilidad de cualquier acto de valentía, e incluso de instinto de conservación. O lo que es lo mismo, alguien aterrado es equivalente a alguien muerto. Con respecto al resto de ámbitos, las mismas leyendas ya lo mencionan… levantamiento de cadáveres, inmortalidad, o absorción de almas son algunos de los ejemplos más claros. Y sí, son todas ciertas, o al menos lo son las más horripilantes que puedas leer o escuchar.

-Diabolismo: Pactos con Demonios, así como la utilización de éstos en la elevación de nivel de Magia Oscura, siendo el límite de poder inicial a la hora de controlar el Demonio invocado el del propio hechicero (o suma de hechiceros si es un pacto múltiple). En el caso de los Hechiceros más poderosos, y por supuesto de los Meta-Hechiceros, el límite establecido se traslada al del poder propio del Demonio invocado. Por lo general, en los pactos múltiples se utiliza, como nexo de unión, o bien como simple llamada de atención, el sacrificio de criaturas vivas (que van desde animales de poco rango hasta ponis, grifos, hipogrifos, e incluso dragones jóvenes). Aunque también se puede dar el caso (y de hecho se ha dado varias veces) de que el Demonio que ha atendido la llamada es demasiado poderoso (probablemente porque acaba de destruir al Demonio que pretendía ser invocado, algo que ocurre en demasía en el Tártaro), por lo que es necesario aumentar el número de almas o elementos vitales necesarios para fijar un nexo de unión y de atadura más férreo… y la mejor y normalmente única opción es el sacrificio de los Hechiceros de menor rango que han participado en el acto de invocación.

Con respecto a los Demonios, se requiere especial atención hacia ellos, pues tienen su propia jerarquía, así como un estilo diferente de Artes, llamado comúnmente "Artes Demoníacas". Únicamente los nombraré, porque son bastante explicativos de por sí:

-De Fuego y Destrucción.

-De Terror y Tortura.

-De Oscuridad y Dominación.

Creo que es el momento de hablar de las "Afinidades" que, aunque se encuentra en la actualidad en completo desuso, no está de más explicarlo, pues ignoro cuán alejado en el futuro estarás leyendo este Compendio, y es muy posible que, dependiendo de las circunstancias, su uso y abuso estén nuevamente en completo vigor. Aunque he de reconocer que, en vista del poco uso que se le da a la hora de escribir este prólogo, esta parte no está ampliada en los sucesivos capítulos, por lo que procuraré extenderme aquí y ahora, pues aunque es un añadido de última hora, su conocimiento bien podría salvarte la vida, o por lo menos estar atento a los trucos que tu enemigo pueda estar ejecutando en sus últimos momentos. Estas Afinidades, como su propio nombre indica, es una aproximación natural hacia uno de los seis "Elementos Primarios", los cuáles existen de forma inherente en todas las criaturas de este mundo (mis dudas sobre este hecho son severas si hablamos de Demonios del Tártaro).

Las Afinidades son utilizados, por los Hechiceros Oscuros que lo posean, como un elemento de último recurso, pues varias son las razones para mantenerlos en secreto. De todos ellos, el más importante es la vergüenza. La Afinidad no es sino un remanente adquirido por nosotros a través de nuestra progenitora mientras permanecíamos en su interior, la cuál se ve aumentado en intensidad a medida que crecemos, hasta llegar al punto del cambio en el que nos convertimos en Hechiceros Oscuros. Es por ello que esta Afinidad proviene de la Magia Luminosa, y cualquier Hechicero Oscuro, independientemente de su rango, reniega de todo lo que provenga de este tipo de magia.

Otra de las razones por la que las Afinidades están en desuso, la cuál es también bastante explicativa, es para evitar otra guerra interna: hace décadas, cuando Discord gobernaba Equestria, el aburrimiento de dicho Monarca propició un enfrentamiento entre todos los grandes Hechiceros Oscuros, por el simple hecho de tener Afinidades distintas, o en caso de ser idénticas, por la supremacía de poseer la mayor Afinidad con el Elemento correspondiente. Estas batallas supusieron un cambio brutal en los habitantes e incluso en la orografía de los diferentes países que por aquel entonces existían; sin hablar, por supuesto, de que el número de Hechiceros Oscuros fue diezmado (por no decir casi extinto). Y, como última consecuencia, se deshizo la invisible protección que dichos Hechiceros Oscuros ejercían para que las Fuerzas Luminosas desbancasen a Discord del trono… algo que terminó ocurriendo cuando las Princesas Hermanas, Celestia y Luna, encerraron al caótico monarca en el interior de una estatua con su misma forma, gracias a los llamados Elementos de la Armonía.

A pesar de todo, y volviendo al tema de las Afinidades, los Hechiceros Oscuros también pueden canalizarla de forma innata (dependiendo dicho poder y unión de Afinidad tanto del tamaño como de la potencia del Sistema de Magia que posea dicho Hechicero Oscuro), y llegando a un nivel tal que bien pueden igualar, o incluso superar, su nivel de poder en las Artes Oscuras. Sin embargo, la mejor solución contra la Afinidad de un Hechicero Oscuro enemigo es a la vez fácil y exasperadamente difícil: No debes dejar que puedan siquiera intentar usarlo, acabando con la existencia de su portador lo más rápidamente posible.

Las Afinidades se dividen en seis, y permite al Hechicero Oscuro ejercitar conjuros rápidos, efectivos y poderosos con respecto a los Elementos que se detallan a continuación:

-Agua.

-Aire.

-Fuego.

-Luz.

-Oscuridad.

-Tierra.

Por supuesto, y como seguramente habrás adivinado, los Meta-Hechiceros son capaces de utilizar varias de estas Afinidades, a niveles, genialidad, y destrucción sin igual (una cosa es recibir una pequeña oleada de agua, y otra muy distinta es que sea un maremoto de agua hirviendo, por ejemplo). Y sólo ellos pueden llegar a conjurar, mediante sus múltiples Afinidades, elementos secundarios tales como Rayos; e incluso conjurar ausencias de Elementos Primarios, o sustitución de un Elemento Primario por otro, e incluso por mezcla de otros (cambiar el aire de tus pulmones por lava (conjunción de Tierra más Fuego)). Afortunadamente, los Meta-Hechiceros son tan sumamente poderosos de por sí, que no ven necesario el uso por su parte de este tipo de Arte secundario.

Las Afinidades antes expuestas se dividen en dos grupos bien diferenciados, teniendo el primero de dichos grupos un "Fuerte", un "Débil", y un "Inocuo". Un "Fuerte" significa que la Afinidad X es muy efectiva y supera ampliamente a la Afinidad Y; un "Débil" es lo contrario; y un "Inocuo" que no tiene ventaja ni desventaja (por lo que ganará el Hechicero Oscuro con mayor Afinidad, o que realice con mayor presteza el hechizo correspondiente). Por cierto, se considera que las Afinidades iguales son inocuas entre sí. Expondré a continuación el primer grupo y las relaciones pertinentes:

-Agua: Fuerte contra Fuego. Débil contra Aire. Inocuo contra Tierra.

-Aire: Fuerte contra Agua. Débil contra Tierra. Inocuo contra Fuego.

-Fuego: Fuerte contra Tierra. Débil contra Agua. Inocuo contra Aire.

-Tierra: Fuerte contra Aire. Débil contra Fuego. Inocuo contra Agua.

Asimismo, el otro grupo tiene una consideración diferente, pues son "Fuerte" y "Débil" a la vez contra su contrario, e Inocuo contra los Elementos del primer grupo. Por eso mismo, un Hechicero Oscuro que posea una Afinidad de este segundo grupo debería aprender a obtener mínimo una Afinidad del primer grupo:

-Luz: Enemigo mortal de Oscuridad.

-Oscuridad: Enemigo mortal de Luz.

Es propicio exponer un inciso en este momento, y es que es un anatema que un Hechicero Oscuro tenga una Afinidad de Luz, motivo por el que dichos Hechiceros fueron (y aún lo son) perseguidos y destruidos.

Por último, debo relatar que en los pactos demoníacos esta Afinidad puede verse aumentado, disminuido, o bien erradicado del Hechicero, dependiendo del tipo de Afinidad, del tipo de Demonio, o bien de las reglas del pacto en sí mismas. Desgraciadamente, ignoro qué Demonios Mayores y Menores realizan estos cambios, y en qué sentido lo hacen de ser así.

Por el momento creo que esta es toda la información que tengo con respecto a las Afinidades, por lo que te conmino a extremar toda precaución a la hora de enfrentarte a los distintos Hechiceros Oscuros, sobre todo con los de mayor rango (sin llegar a los Meta-Hechiceros), pues si bien es posible que cuando leas ésto las Afinidades hayan sido erradicadas, hay Hechiceros Oscuros de edades imposibles para cualquier mortal (me refiero a siglos o incluso milenios de edad), a los que no les importaría nada reactivar su Afinidad para terminar con tu existencia.

Por último, debo advertirte que este Compendio estará extremadamente fortalecido con una selecta cantidad de hechizos mágicos, tanto de ámbito oscuro como luminosos, de tal forma que nadie más que los que tenéis una gran sensibilidad a la Magia Oscura, pero a la vez sois seres que usan la Magia Luminosa, podáis acceder al verdadero contenido de este libro.

Me he preocupado mucho de que toda esta información permanezca en secreto para todos, por lo que incluyo sortilegios capaces de bloquear el acceso de forma tajante e irrompible cuando detecte Magia Oscura a veinte metros a su alrededor (esto podrías utilizarlo para detectar si hay un Hechicero Oscuro en tu grupo). Otro de los sortilegios que usaré tiene como objetivo el no llamar la atención; es decir, que para cualquier experto en magia, sea la que sea, no note absolutamente nada especial en este libro… Y debo confesar que dicho sortilegio, el cuál ha sido creación propia, es tan perfecto y poderoso en sí mismo, que ni siquiera Kolnarg o Beel-Zebub podrían siquiera sospechar que el libro que tienes frente a ti contiene tal secreto (como mucho percibirían un resto mágico que bien podrían atribuir a la cercanía en algún momento con un objeto mágico de poder medio o alto).

Este Compendio contiene hechizos para su aprendizaje, entre los cuales hay algunos de defensa, de ataque, o de compenetración, siendo todos una mezcla entre Magia Oscura y Magia Luminosa. De ellos, el que primero deberías aprender, y que a la vez es mi predilecto, es el de "Mensaje en una vasija". Pero estos hechizos surgirán una vez hayas terminado de aprender y memorizarlo todo.

Por contraste, los hechizos que rodearán al Compendio permitirán que accedas a su verdadero interior con seguridad, así como evitar que puedas hablar de lo que en realidad hay en él; pues tus recuerdos serán bloqueados de manera inmediata si eres capturado, o lo harán de forma progresivamente hasta que aprendas todos los hechizos contenidos, quedando entonces una necesidad por encontrar otra criatura con la misma sensibilidad mágica que tú y te pueda enseñar otro conjuro de los aquí expuestos.

Por supuesto, dicha necesidad debe hacerse realidad con la mayor brevedad posible, pues en el momento en que aprendas un hechizo de los aquí plasmados, el Compendio te considerará como impuro, activando las protecciones contra Hechiceros Oscuros. La única opción posible queda, por tanto, explicado al principio de este párrafo. Y sólo cuando el segundo lector termine el Compendio inicial, podrás recordar de nuevo lo aprendido.

Una vez dicho ésto, te conmino a efectuar el verdadero objetivo de este Tratado: Descubrir y eliminar a tantos Hechiceros Oscuros como te sea posible, así como robar y destruir los objetos imbuidos con este tipo de magia, utilizando los ritos que se explican en el capítulo correspondiente. Si bien la Magia Oscura es en teoría inocua (igual que la Magia Luminosa), los Hechiceros Oscuros lo usamos para acciones malvadas, sin importar lo que pueda ocurrir. Sólo buscamos poder y notoriedad (incluso ante nuestros semejantes), y la forma fácil y rápida de ser reconocido, respetado e incluso temido es mediante la destrucción… Y si ya somos reconocidos, respetados e incluso temidos, formamos pactos con los Demonios para aumentar la capacidad de destrucción, para ser mucho más reconocidos, mucho más respetados, e incluso mucho más temidos.

Por supuesto, para ello deberías operar bajo el más estricto secreto. Es cierto que bajo el amparo de los adalides de la luz con más poder (véase las Princesas de Equestria, por ejemplo) obtendrás más protección y recursos; pero tus movimientos, e incluso tu propia existencia, sería algo demasiado notorio, e incluso formando parte de un estamento oculto a plena vista con esos parámetros, el número de seres conocedores de tus objetivos serían demasiados. Y alguno de esos seres podría ser fácilmente manipulable… hasta el punto de vender información, o atacar desde dentro de la organización.

Lo ideal debería ser actuar bajo una fachada lógica que permita a su vez establecer contacto con lugares donde momentos antes ha tenido lugar un rito de Magia Oscura, y a la vez evitar preguntas incómodas, o ser bloqueado antes de tiempo tanto por las autoridades como por los integrantes de bajos fondos. Un ejemplo práctico para tal fin podría ser la simulación de ser arqueólogo, lo cuál nos lleva a una coartada perfecta si te descubren con algún objeto contenedor del alma de un demonio.

Por último, no te engañes, no hay Hechicero Oscuro bueno, ni lo habrá. Todos tenemos el mismo objetivo: tener la mayor cantidad de poder… y también sortear a la muerte, pero esto último es algo que con gran cantidad de lo primero debería ser factible conseguir. Y si crees que este Compendio es una forma de redimirme, no puedes estar más equivocado. Digamos que por casualidad tu objetivo y el mío bien podrían ser el mismo, y por conveniencia prefiero prepararte para hacer más rápido el cumplimiento de nuestra mutua meta.

Y te prevengo… Es muy posible que nos lleguemos a encontrar en algún momento cara a cara como enemigos… Y tengo muy presente esa posibilidad, por lo que estaré perfectamente preparada y no tendré ninguna contemplación en acabar contigo y con aquellos que te rodean.

Por cierto, antes de terminar este prólogo, he de disculparme por la paupérrima calidad de los grabados que acompañarán a las descripciones de Demonios, así como otras criaturas extrañas, seres mitológicos, y representaciones de partes diseccionadas de ponis, dragones, grifos y otras criaturas que pueblan nuestro mundo. Digamos que, como bien he escrito hace un par de párrafos, el ansia por conseguir el máximo de poder impide que se ahonden en elementos de la vida que nos puedan parecer superfluos.

Olvida el bien. Conviértete en el mal. Sé el mal. Porque solo el mal vence al mal.

B.D.


Blinding Darkness observó nuevamente el último párrafo, completamente satisfecha de su trabajo. Si bien el tiempo del que había dispuesto era escaso, cada palabra, cada coma y cada punto le había convencido.

Miró de nuevo a su alrededor para asegurarse de que seguía estando sola… o más bien para cerciorarse de que el hechizo de "Congelación temporal" seguía estando activo. A su lado un joven acólito, quieto como una estatua, aún buscaba alcanzar ese libro de cuero negro, tan petrificado en el tiempo como él, que se le había escurrido de entre sus patas hacía ya un par de horas. O más bien lo que se mantenía en el aire a escasos centímetros del poni no era sino la sombra del tomo que ella misma estaba utilizando para plasmar su Compendio.

Por fortuna, no le preocupaba nada ser descubierta por su "querido" Maestro, pues éste estaba, como siempre, gozando de los placeres que un buen grupo de féminas podía proporcionarle. Y ella, la Gran y Pérfida Blinding Darkness, estaba donde se suponía que tenía que estar: en la Biblioteca de Canterlot… aunque no estaba haciendo lo que se suponía debería estar haciendo, robar unos libros específicos que contenían ocultos Grimorios de grandes Hechiceros Oscuros… Pero tal como estaban las cosas, era algo que podía permitirse hacer antes de que se deshiciera el sortilegio activo en dicho edificio.

Era hora de activar los hechizos con los que finalizaría su gran obra. Porque ese libro era toda su esperanza, toda su fe, todo su plan para destruir a su maestro Beel-Zebub. Ese tomo era su objetivo perfecto para llevarlo a cabo… o, al menos, así sería hasta que hiciera efectiva su otra opción: Destruir completamente los cimientos de Equestria.

FIN


Y así este fic se posiciona dentro del mismo universo que existe en el fic "La guerra en las sombras" y "La maldición del batpony", del gran escritor Volgrand; así como con la trilogía formada por "Hermanas de la tormenta", de Volgrand, y "Los peligros de la civilización" y "La maldición de Mountain Peak" de Unade... siendo todos estos fics, así como el resto de sus autores, completamente recomendables.

Muchas gracias a Volgrand por esta oportunidad, y por haberme dado el ok tras la lectura de este capítulo inclusivo.