Disclaimer: Aplicado
Mi Delito
Capítulo II
Tu nueva vida
She's a silver lining lone ranger riding
Through an open space
In my mind when she's not right there beside me
And I go crazy cause here isn't where I wanna be
Artic Monkeys: R U Mine?
1.
− Bienvenida a Konoha School, Sakura. Mi nombre es Tsunade Senjo y soy la directora de este lugar. – la pelirosa estaba con los pies estirados y mal sentada. Su pose favorita para evidenciar desinterés. Por su parte, Mebuki casi chillaba de emoción. Encontrar un cupo en esa prestigiosa escuela, era casi imposible. Tenías que matar a una alumna para poder entrar ahí. Cruzaba los dedos para que Sakura valorara la oportunidad que se le estaba dando y aprovechara lo que le podía brindar esa maravillosa escuela. – Señorita Haruno ¿tiene alguna consulta?
− Si. – respondió con insolencia. − ¿Podré salir antes de clases o faltar algunos días para poder grabar? Digo, no es fea esta escuela, pero parece más una cárcel con tanta valla y reja ¿Son delincuentes las chicas? – Tsunade cerró los ojos con fuerza. Entendió de inmediato que Sakura no sería una chica fácil y lo mejor era llevarla por el camino del bien o si no, sería conocedora directa de lo loca que podía llegar a ser la rubia directora.
− Ya hablamos de eso con Jiraya y tu madre. – murmuro con tranquilidad. Se estaba conteniendo de no gritarle 8 verdades. – Podrás salir cuando se pida expresamente por parte de la productora. Además aquí tenemos un horario mucho más corto. Entras a las 7:30 y sales a las 12 del día. –Sakura abrió los ojos desmedidamente y se acomodo furiosa en la silla.
− ¿7:30? Eso es un abuso. – la mirada gélida que le envió su madre, le indico que parara o sino hasta ahí llegaba su sueño de ser "mega estrella". – Ok, lo entiendo y acepto. Ojala nos llevemos bien.
− Nos llevaremos bien, señorita Haruno. – respondió la directora sonriendo irónicamente. − Mañana partes tus clases. En la sala de al lado, está la costurera. Tienes que pedirle un uniforme.
− Gracias directora Tsunade por esta oportunidad. Le aseguro que Sakura se comportará a la altura de las circunstancias y la hará sentir orgullosa ¿verdad, cariño? – hizo un sonido extraño y ambas se pusieron de pie. – Hasta mañana. – Mebuki y la rubia se dieron la mano, mientras Sakura caminaba rápido hacia la puerta. – Sakura, despídete. – el tono tierno que uso su madre, era claramente una advertencia. Se giro y dijo:
− Chao señora. – Cuando ambas salieron, escucharon un vaso reventarse contra la puerta. Sería una odisea estar en ese lugar. − ¿Cuándo volverás a casa?
− Creo que hoy, pero antes te dejaré instalada en el departamento que te paso la productora. – Asentí. – Konohamaru debe extrañarme. Lo dejamos solo y hace 3 días que no lo veo.
− Eres una mala madre. – Mebuki la miró con odio contenido. – Es broma, bonita. – le dijo sonriendo con burla. – En fin, vamos a ver ese súper departamento, full equipado y posicionado en el mejor barrio de todo Tokio.
− ¿Podrías dejar de ser irreverente? Recuerda que aquí la que tiene la última palabra soy yo. Jiraya me dijo que tengo que darles un poder notarial donde te permito participar de esta película. – Sakura se detuvo y se giro estupefacta. – Si, señorita. ¿Te creías dueña de tu vida? Pues ya ves que no, bo-ni-ta.— silabeó — Por ser menor de edad tengo que aceptar yo, frente a un notario, que puedas "laburar" – Mebuki sonrió y comenzó a caminar dejando a Sakura atrás. – Hija mía, ¿iras o no? – Sakura pateo el suelo con rabia y soltó un par de improperios al estado Japonés por no permitir a los menores de edad trabajar. Quiso escupir la cara del idiota que creo esa ley. Habían abolido la esclavitud, pero al parecer esas noticias no habían llegado a su madre, ya que le encantaba fastidiar haciéndole ver que todavía seguía siendo su dueña.
− Si. Vamos. – respondió hoscamente y camino tras su madre. – Mebuki, por esta vez ganaste, pero no te des por vencedora. Cuando me veas en todos los carteles de Tokio, posando y sonriendo al lado de Sasuke-kun, te sentirás abrumada y orgullosa de mí.
− La mitad de tu dinero pasara a mí. – Mebuki quería reírse en su cara, pero simplemente le sonrió con ternura. A veces, no parecían madre e hija, sino que hermanas que luchaban todo el día por demostrar quién era mejor y quien dominaba a la otra.
− Son batallas, Mebuki. No la guerra. – susurro Sakura y camino frente a su mamá. Ya sabía que pronto la dueña de su vida sería ella y no tendría que rendirle cuentas a nadie. Uff, que sería feliz ese día.
2.
Sasuke se encontraba paseándose por toda la sala de ensayo sin poder para de pensar. Luego de salir de la súper reunión con Jiraya se había sentido ciertamente sucio. Esa chica, de maravillosos ojos verdes y pelo rosa le hacía sentir cosas extrañas. Sólo tenía 16 años. Era una niña recién floreciendo, y no sabía por qué, pero desde que la había visto, un sentido de la protección se activo en su cuerpo. Quizás era por la edad que tenía. Le recordaba al chico de 13 años que entro a esa industria lleno de sueños y con el tiempo se había dado cuenta que era una maquina destroza vidas, aunque gracias a la ayuda de sus cercanos, sobretodo su hermano, él había podido librar bien de esa batalla.
− Teme, tanto tiempo. – La voz de su mejor amigo lo saco de sus cavilaciones y lo hizo volver al lugar donde estaba. La sala de ensayos. Su lugar favorito. – Wow, sí que te ves distinto.
− Solo me recorte el cabello. – Naruto sonrió zorrunamente y se acerco a su amigo para darle un abrazo. Sasuke lo detuvo con una mano en el pecho. – No me toques.
− Eres como un gato arisco. Solo quiero abrazarte, porque hace mucho que no te veo. – el pelinegro levanto una ceja y se caminó hacía la batería.
− Estuve fuera un mes, no exageres.− le respondió hastiado. − ¿les diste aviso a los demás?
− Por supuesto. Shikamaru viene en camino, Neji está cerca de acá, pero llegara un poco más tarde. Tiene compromisos importantes. Kiba dijo que llegaba en unos minutos y yo ya estoy acá. – Sasuke levanto una ceja.
− ¿No me digas? Pensé que eras un holograma. – le respondió con sarcasmo. − ¿Qué tal todo?
− Emm, ya sabes, enfocado escribiendo letras, que tú desecharas, aunque sabes que lo seguiré intentado. – si había algo que caracterizaba a Naruto, era esa fuerza interior y perseverancia. Un chico desastroso y en extremo desordenado, pero leal y constante. − Estuve saliendo con una chica, pero no resulto muy bien y ahora estoy acá. – Naruto se sobo la cabeza.
− Con un"bien" me bastaba. – murmuro Sasuke, tomando las baquetas entre sus manos y haciéndolas girar.
− En fin ¿sigues con Fuka? – pregunto Naruto. Sasuke asintió. – Wow, llevas harto con ella ¿van para dos años?
− ¿Qué te importa mi vida amorosa? Ni que fueras de esos programas de farándula, dobe. – El rubio lo miro feo y se acerco al bajo. Su bajo.
− Preciosura, cuanto te extrañe. Nunca más una mujer nos volverá a separar. – Sasuke entorno los ojos. Naruto si que era idiota.
− ¡Hola! – Kiba entro al lugar y fue hacía Naruto para chocar sus manos. − ¿Cómo estas, hermano? – se giro y vio al pelinegro. – Hasta que te dignas a deleitarnos con tu presencia. – dijo abriendo las manos y agachándose en forma de alabanza. Sasuke chasqueo la lengua y los miro con cansancio. A pesar de todo, sin ellos su vida sería bastante aburrida. − ¿Cómo les va?
− Bien, escribiendo letras, y ahora abrazando a mi chica perfecta. – dijo Naruto, mientras apretaba entre sus brazos el bonito bajo conchevino. Kiba miro a Sasuke.
− Bien. – los deleito con su "elocuente" respuesta.
− ¿Alguna peli nueva? – Sasuke se sentó en el asiento de la batería y luego de hacer sonar los platillos, miro a Kiba.
− Sip, tengo un proyecto nuevo. – Piso el pedal con fuerza. – Trabajo con una chica muy joven.
− Wow, ¿de verdad? ¿Y es guapa? – La glotonería de Naruto le pareció desagradable.
− Tiene dieciséis años, dobe. Es delito aquí y en el resto del mundo. – Kiba los miro divertido.
− En países asiáticos los chicas se casan a los 7 años. Para mi eso es un delito. – Kiba y Sasuke lo miraron asqueados. − Oye pero yo tengo veinticuatro. Son solo ocho añitos. – se excuso.
− Ni siquiera la conoces y ya te quieres encamar con ella. Es una niña. Déjate de idioteces. – lo reprendió Sasuke.
− ¿Es linda? – pregunto esta vez Kiba.
− Mmm, no es fea, pero no es de mi gusto. – respondió escuetamente. − ¿A qué hora llega Shikamaru?
− Sabes que es un flojo. Quizás se deje caer por estos lados cuando todos nos hayamos ido. – dijo Kiba, acercándose a su mesa de sonido. – Wow, también extrañe a mi maquina.
− ¿Tienen en mente algún nuevo disco? – pregunto Sasuke. –Podríamos lanzar algo un poco más original. Nos estamos pareciendo mucho a Faith No More y a pesar de que es una gran banda, creo que podríamos acercarnos más a lo que es Radiohead o Incubus.
− Son estilos muy diferentes, pero podríamos mezclar un poco de todo. – propuso Kiba.
− Yo creo que no sería mala idea agregar algún tema sobre amor. Hablar sobre el destino, el futuro incierto y la realidad desoladora, los está convirtiendo en una banda emo y la verdad, creo que deberían desligarse de ese tipo de letras. Leí en una revista que provoca suicidios. – la voz de Sai, que venía recién llegando, los hizo girar a todos. − ¿Cómo están, chicos?
− ¿Y tú? Escuche que andabas en Sudamérica. – El pálido chico asintió, y siguió su camino para golpear las manos de sus amigos.
− Estuve viajando por todos esos lugares. El magister de Arqueología me tiene muy agotado, pero en la radio proclamaron como locos que estaban nuevamente todos los integrantes de Living in peace,
En Tokio, así que vine a saludarlos. Puede que ya no pertenezca a la banda por cosas de estudio, pero siguen siendo mis amigos. – Era raro escuchar a Sai hablar sobre sentimientos y proponer algo de ese estilo.
− Bueno, sabes que eres bienvenido. – sentencio Sasuke, para ponerse de pie y caminar hacia el micrófono. − ¿Se escucha? – Todos asintieron. – Okey, tengo que vocalizar un momento. Hace harto que no canto.
Empezó a hacer sonidos y a gesticular con su boca, mientras Naruto seguía mirando su bajo y escuchaba algunas indicaciones de Sai, y Kiba miraba su máquina, para sacar presuroso su notebook y conectarse de inmediato con los sonidos. Cada uno trabajaba en su puesto y se sentía muy bien la química que había entre todos.
A pesar de tener personalidades muy distintas, los seis se llevaban bastante bien y con la ayuda de Itachi, que hacía de manager, las cosas le habían resultado bastante bien. Encima de sus cuerpos ya tenían 4 giras a nivel mundial y un sinnúmero a nivel nacional. Eran una banda conocida en todo el mundo y destacada como una de las mejores. No por nada, en su repisa brillaban galardones de todo tipo, pero el que más cuidaban eran los 5 Grammy's que habían ganado el año anterior, como álbum del año, canción del año, mejor álbum de rock, a la mejor actuación de rock y por Mejor Interpretación Rock de un Dúo o Grupo con vocalista, todo en la misma ceremonia.
Llenaron portadas en todo el mundo y sus caras recorrieron lo largo y ancho del planeta. Eran famosos hasta en Tombuctú y sus carreras todavía eran promisorias. Faltaba mucho para consolidarse. Las grandes revistas de música, alucinaban con el día en que Living in peace sacase todo su potencial a flote.
Sasuke era destacado en todos lados por su calidad vocal. Se creía que era una de las grandes voces luego de Lennon y su genialidad era casi comparable con la de él. En cada entrevista que daba, el pelinegro dejaba en claro que sentía una admiración gigantesca por The Beatles, y que le encantaría que su banda llegase tan lejos como ellos.
Además de eso, la belleza que exudaban provocaba que las chicas se lanzasen a sus brazos sin medir consecuencia. Sasuke no se hacía el idiota, sabía que solo con su presencia, conseguía chicas, pero gracias a su carrera musical y cinematográfica, conseguía muchas más.
Se había acostado con demasiadas, pero ahora se encontraba en pareja, tranquilo y disfrutando de una relación estable, un poco aburrida, pero estable y eso era lo que importaba. Cuando pensaba en Fuka, su cabeza se sentía cómoda. Ella estaba dentro de su área de confort y a pesar de que se encontraba un poco hastiado con todo eso, recordaba de inmediato que tenía que estabilizar su vida y mostrar una imagen más madura, decente y de menos libertinaje, más que por tratar de conseguir papeles, lo hacía por su familia. Ya bastante habían sufrido por sus escándalos de faldas. Con Fuka, estaba enmendando los errores y seguiría con ella por mucho tiempo más.
O al menos lo intentaría.
3.
Primer día de mi nueva vida.
Sakura estaba sentada en una silla que le había proporcionado la producción. Miraba hacía todos lados. Cada una de esas personas corría con desesperación arreglando cables, enfocando cámaras, posicionando cada una de las locaciones y arreglando hasta los mínimos detalles. Una chica bastante guapa de pelo largo y rubio se acercó a ella.
− Buenos días, Sakura. Soy Ino Yamanaka, tu asistente personal. – la pelirosa miro a la chica y sintió una vibra especial con ella. Se notaba desde lejos que era casi de su misma edad y que estaba muy nerviosa.
− ¿Es tu primer día? – la rubia se sorprendió por la pregunta y asintió con vergüenza. –También es el mío. Acabo de llegar de la escuela y estoy muerta. ¿Todo el tiempo será así? – le pregunto metiendo conversa y esperando que la rubia se tranquilizara.
− Espero que no. En el último rato, Kabuto me ha retado cuatro veces y por puras idioteces. – se tapo la boca avergonzada. – No debería decir eso. Es mi jefe.
− ¿Kabuto es el tipo de mi porte que usa lentes y tiene una sonrisa idiota? – La rubia asintió. – Destrúyelo, también me pareció perverso y desagradable. – la pelirosa estiro su mano. – Sakura Haruno.
−Ino Yamanaka. – respondió la rubia de inmediato.
− Esa si es una presentación, bonita. – Le hizo un gesto para que se acercara a ella y tomara asiento a su lado. – No estés tan nerviosa conmigo. No te pediré nada extraño, a lo más, que me retires antes de la escuela… a todo esto ¿eres mayor de edad? – La rubia sonrió de oreja a oreja.
− Tengo 18 años, los cumplí el mes pasado. – la pelirosa le devolvió la sonrisa.
− Entonces si puedes retirarme. Odio las escuelas de chicas. – Ino asintió dándole la razón. − ¿También estudiaste en una?
− Konoha School. – La pelirosa se largo a reír.
− Voy en esa. – ambas se rieron sin parar.
− Es horrible ¿todavía Tsunade toma sake en los recreos? – Sakura la miro confundida. – Lo siento, se me olvidaba que llevas solo un día ahí.
− Oye, pero que genialidad me acabas de decir. Así puedo extorsionar a la vieja y mandarme a cambiar cuando me dé la gana. – Sakura abrazo a Ino, sorprendiéndola, pero la rubia no se alejo. – me caíste del cielo, bonita.
− Espero que nos llevemos bien. – Sakura daba por hecho que sí. – Mira ahí viene Sasuke, con algunos miembros de su banda. – la rubia se sonrojo fuertemente.
− Son guapos, ¿verdad? – Ino asintió. − ¿A cuál le vas?
− ¿Qué? – la rubia nuevamente se sorprendió, pero río. – Me gusta el baterista.
− ¿El que lleva una coleta? – Ino asintió. – Sip, es guapo.
− ¿Cuál te gusta a ti? – Sakura taso a cada uno de los que venían llegando. Había un rubio que no paraba de moverse. Estaba el de la coleta, aunque ya estaba ocupado por Ino, al lado iba un castaño con marcas en la cara bastante guapo y otro de pelo largo, amarrado con desprolijo y ojos blancos, pero a Sakura ninguno de ellos le pareció tan guapo como Sasuke. Él destacaba en todo sentido. Su porte, su frialdad, su cara esculpida a mano y ese cuerpo que a través de la ropa, hacía ver que era perfecto. Un Dios griego en todo su apogeo. – Si quieres no me digas.
− Sasuke-kun. Él es el más guapo a mi juicio. – Ino asintió dándome razón.
− Pero está ocupado por la modelo Fuka. – Chasquee la lengua restándole importancia. Como si fuese a suceder que ese guapo hombre se fijara en ella. – Bueno, habrá que aplaudirla de pie. Consiguió tranquilizar a la bestia come-mujeres que era Sasuke.
− Me hubiese gustado conocerlo en esa faceta. Quizás tendría más posibilidades con él. – La rubia movió con su cabeza negando. − ¿Qué pasa?
− Es que si hay una cosa por la cual es conocido Sasuke, es por no meterse con chicas menores que él. – La miro confusa. – Fuka tiene 30 años y las últimas mujeres con las que estuvo, fluctúan en ese rango de edad. – se sobo las manos con nerviosismo. – No quiero romperte las ilusiones, pero él no nos miraría ni aunque anduviéramos con un gran cartel de neón gritando: "Disponible". – se rieron, porque no quedaba de otra.
− Bueno, tendré la suerte de besarlo, dado que soy su coprotagonista. – Ino asintió con complacencia. – Algo es algo ¿no?
− Serás la envidia de muchas. – la pelirosa se sintió poderosa por eso. Ahora podría mirar con altura a todas sus compañeras de su antigua escuela que la miraron como poca cosa y se burlaron de su frente gigantesca. – Kabuto nos llama.
− Que es hinchapelotas el cuatrojos. – ambas volvieron a reír, mientras caminaban hacía el peliblanco.
− Srta. Sakura, necesitamos que vaya a tomar ese libreto que está allá, en la mesa larga y lo lea. Queremos practicar un par de escenas de usted con el Sr. Sasuke y nos gustaría que fueran hoy, aprovechando la tarde. – se levanto de hombros y camino hacía donde él le había indicado. Cuando llego a la mesa, escucho como le gritaba a Ino y le decía que era una tonta. Quiso meterse, pero una mano la detuvo.
− Yo voy. – susurro con voz ronca y sensual. Sakura lo vio acercarse al par y decirle un par de palabras a Kabuto, a pesar de no gritarle, su cara daba terror y al peliblanco no le quedo otra que asentir y pedir una disculpa con insolencia. Ino se las aceptó y camino hacía ella, pero antes, le agradeció la intervención a Sasuke.
− Es un idiota. – le dijo la pelirosa, mirándolo con odio mientras avanzaba a lo largo del set. – Merece ser golpeado hasta el hartazgo.
− No todo se soluciona con golpes, niñita. – La voz de Sasuke le recordó que el pelinegro estaba ahí, cerca de ellas. Al mirar detrás de él, se dio cuenta de que todos sus amigos los miraban. El rubio sonreía zorrunamente. El pelicastaño le guiño un ojo, el de coleta enrolo los ojos y apoyo sus manos en la nuca. El ojiblanco la miró con severidad, pero no hizo ninguna mueca. Sus ojos volvieron al pelinegro que estaba frente a ella, mirándola con cansancio.
− Perdón, sr perfecto. En mi mundo si alguien te molesta, no zafa de un buen puñetazo. – Sasuke la miro consternado. Era un animalito no domesticado. – Si te contienes de no hacerlo, es porque eres un idiota. La rabia se acumula en tu cuerpo y cuando busca salida, se vuelve peligrosa, por eso es mejor liberarse en el momento adecuado y créeme, éste era un momento adecuado. – respondió la pelirosa, girándose a tomar su libreto y sacando un canapé. – Si me disculpas, debo ir a aprenderme esto.
− Eres una molestia. – Sakura se sintió ofendida, pero no se lo dejo ver. Simplemente se levanto de hombros, se metió todo el canapé a la boca y camino tomando a Ino de la mano y volviendo a sentarse en el lugar que estaban ocupando anteriormente. Sintió la mirada de Sasuke tras ella todo el trayecto que tuvo desde que estaba con él a sentarse en la silla. Desde lejos lo saludo, fingiendo una sonrisa, para luego mirar a Ino que se encontraba por completo sorprendida.
− ¿Qué sucede? – le pregunto Sakura, asustándose igual que ella.
− Acabas de dejar a Sasuke con una cara de furia impresionante. – Ino sonrió incrédula. – eres un ejemplo a seguir. Tu personalidad es arrolladora.
− No se llama personalidad, se llama actitud y a lo largo de este proyecto, yo me preocuparé de enseñarte, bonita. Además, sabes que lo encuentro guapísimo, pero el hecho que dijera "niñita", me colmó la paciencia. – La rubia le encontró la razón y también pensó en las palabras que había dicho anteriormente. Con Sakura se sentía completamente acogida. La pelirosa era de armas tomar, pero por alguna extraña razón y a pesar de encontrarla un poco agresiva, sentía que llegarían a ser grandes amigas.
Y no se equivocaba.
4.
− Lo viste ¿verdad? – Kiba y Naruto se agarraban el estomago riendo, mientras Shikamaru intentaba contener la sonrisa que se quería esbozar en su boca y Neji miraba hacia otro lado fingiendo desinterés. – Sasuke, es tremenda chica. ¿En serio tiene dieciséis años? – Shikamaru y Neji lo miraron sorprendido. Por primera vez en mucho tiempo, ese par mostraba una emoción, aparte de hastió y frialdad.
− ¿Tiene dieciséis años? – pregunto Neji incrédulo. Naruto asintió sin parar de reír. – Vaya, que será de ella cuando tenga veinticinco.
− Tendrá un novio sometido. Eso te lo aseguro. Que problemático. – murmuro Shikamaru, mirando a su amigo furioso apretando los puños.
− Es como un animal. Me estresa y eso que nos hemos visto solo dos veces. – Sasuke se sobo el puente de la nariz con sus dedos.
− Es compleja tu situación, hermano. Yo creo que deberías venir con chaleco antibalas a grabar. – sugirió Kiba, ganándose un choque de manos con Naruto por su genial broma y una mirada asesina de Sasuke.
− Le metería una zurra feliz de la vida. – murmuro Sasuke, girándose para verla reír junto a la rubia. – Es tan molesta.
− Creo que a alguien se enfermará de los nervios. – dijo Naruto, largándose a reír nuevamente y chocando otra vez los cinco con Kiba. – Amigo, creo que será toda una odisea trabajar con ella ¿te imaginas tienes que hacer algo que no le gusta? Te hará la vida imposible.
− Se hubiesen quedado con Mei. – Neji lo miró interesado. – Si Neji, la mujer que te trae loco desde los quince años.
− Te tendrías que haber besado con ella. Eso no hacen los amigos. – murmuro Kiba, mirando a Neji y a Sasuke.
− Es trabajo y Neji lo entendería ¿verdad? – el ojiblanco chasqueo la lengua y miro hacia otro lado. − ¿Qué hacen acá? ¿Por qué me acompañaron?
− Kiba y yo vinimos a conocer a tu coprotagonista y déjame decirte que eres un suertudo de puta madre, 'ttebayo. – Naruto fue abrazado por el castaño y ambos mostraron sus dientes. – Los otros dos vinieron por la comida gratis.
− No vengo a mendigar comida. Me trajeron engañado. – respondió Neji, dando una vuelta y yéndose por donde mismo había llegado. – Este no es mi lugar.
− Neji, ¿cuándo habrá ensayo? – el pelinegro con coleta suelta, era el que organizaba los temas de ensayo y presentaciones. Se ponía de acuerdo con Itachi para dejar todo esquematizado.
− La próxima semana y espero lleguen con ideas nuevas. Hasta luego. – y se retiro. Cuando iba llegando a la salida del lugar, mirando su celular en caso de que Mei se hubiese dignado a llamarlo o dejarle un mensaje, chocó de frente con una chica que venía bastante complicada con telas de todos los tamaños. – Disculpa. – murmuro Neji, mientras se agachaba a ayudarla.
− No hay problema, yo también soy la idiota por ir mirando hacia otro lado. – dijo ella, levantando la cabeza para mirarlo. Cuando se encontró con los ojos blancos y cara armoniosa, la chica dio un respingo. – Neji Hyuga.
− El mismo ¿te hiciste daño? – pregunto, aunque no muy interesado. Solo estaba siendo cortés. La chica negó con la cabeza. – Bueno, permiso…
− Tenten. Me llamo Tenten. – susurro ella, sin salir de su ensoñación ¡Había chocado con una súper estrella!
− Adiós Tenten. – y se fue sin mirar atrás, concentrado solamente en su celular y en la nula respuesta que había tenido por parte de Mei. – Maldita sea. – ¿Cómo se le ocurría enamorarse de una mujer con tan largo recorrido y poco compromiso? La fidelidad no era un punto destacable de Mei y a pesar de que le pidió en variadas ocasiones que dejara sus tonterías de amores pasajeros para estar por entero con él, esta se río en su cara y le dijo sin tapujos: "Sirves para el sexo. No quiero amor"
Era un completo imbécil.
5.
Jiraya caminaba por todo el set buscando a los protagonistas. A Sasuke lo encontró conversando con Shikamaru y espantando a Naruto con Kiba, ya que estos se estaban comiendo todo el coctel. Más allá estaba Sakura conversando con Ino y riendo mientras tomaban jugo de frutas. El peliblanco se acercó primero al pelinegro para decirle que lo necesitaba con las líneas aprendidas y listas para hacer el primer ensayo.
− ¿Todo listo? – Sasuke asintió, levantando el pulgar. – Hay mucha gente dentro, el aire esta sofocado. Hoy practicaremos el cómo se conocen, pero antes, se darán un beso para ver como es la química.
− Jiraya, tiene dieciséis años. Es una colegiala. – El peliblanco levanto una ceja y golpeo su hombro.
− Estas cumpliendo el sueño del pibe, Uchiha. Aprovéchalo. – Sasuke bufo completamente molesto. – Y no te preocupes por temas legales. Todo está conversado con Mebuki, su madre y no habrá problemas si hay un poco de acercamiento, aunque dejo en claro que las escenas sexuales las hacías con una doble.
− ¡Aleluya!, por fin dices algo sensato. – El pelinegro busco con la mirada a Sakura y se la encontró riendo con Ino. Al parecer, ya habían hecho buenas migas. – Todavía me pregunto porque acepté.
− La chica tiene algo y toda la producción, directorio, camarógrafos, maquilladoras, vestuaristas, etc., están fascinados con ella. Su forma de tratar a los demás, de ser respetuosa y no creerse la gran diva, hace que el equipo la quiera. Algo que no suele suceder, tomando en cuenta que tiene un papel codiciado por muchas.
− Ojala no se le suban los humos a la cabeza. – Jiraya asintió. También esperaba lo mismo. – Shika, llévate a estos idiotas. Nos vemos la otra semana. – El Nara tomo a sus amigos del brazo y con un gesto de cabeza, se despidió de Sasuke.
− Vamos donde Sakura. Tengo que hablar con ella y decirle lo que haremos. – Sasuke lo siguió. Mientras caminaban conversaban sobre algunos detalles que había que dejar saldados. –Pequeña.
−Sr Jiraya. – la pelirosa se encamino hacía él y lo abrazo. – No lo había visto.
− Soy sigiloso. – las chicas rieron. – Ino ¿verdad? – la rubia asintió. – Es bueno tener en el equipo a alguien tan joven para que Sakura no se sienta sola. Eres su asistente, por ende, es grande tu responsabilidad, pero confió en ti.
− Ino es lo mejor que he tenido desde que llegue acá. – Jiraya soltó una carcajada, mientras Sasuke la fulminaba refunfuñando. – Kabuto es lo peor que me he pillado, así que Sasuke, deja de hacer el papel de enojado. No estás en mi lista de las "peores personas del universo rosa" – Sip, aparte de malcriada, loca, violenta, maleducada e impertinente, era inmadura e infantil. Oh vaya, como crecía la lista de cosas malas que poseía Sakura.
− Sakura, necesito que se besen. – dijo Jiraya, esperando escuchar el griterío por parte de esa pequeña, pero le sorprendió al verla levantarse de hombros y asentir con su cabeza. − ¿De verdad?
− Quiero ser actriz y si debo besarme con un cerdo, lo haré. – Sasuke le iba a contestar, pero ella se adelanto. – No me refiero a que tú seas un cerdo. Es un decir, nada más.
− Espero que sea eso, Sakura. – advirtió Sasuke. – ¿quieres que nos besemos ahora? – Jiraya asintió. Quería ser el primero en disfrutar el espectáculo que ambos le iban a dar. Ojala esa química abrasante y rabiosa que había entre ellos, le sirviera para darse un beso fogoso, apasionado y listo para ser mostrado a través de la pantalla.
−Bueno. – la pelirosa se acerco a Sasuke y tomándolo del cuello, lo beso. Sasuke se sorprendió en un principio, pero luego de un segundo de vacilación, reacciono y le devolvió el beso.
Eran besitos pequeños, pero con caricia de sus labios. Levemente abrían la boca y solo alcanzaban a sobar la parte más externas de su boca. Sakura, aprovechando la oportunidad que le brindaba la vida, lo acercó más a ella y su boca se abrió mucho más. Sasuke, que ya no aguanta ese ritmo tan pausado, se lanzo de lleno a saborear la boca de la pequeña chica. Era dulce, suave, caliente y satinada. Era perfecta. Por inercia, sus manos se posaron en su cintura y apretó el agarre de esta, cuando Sakura le había dado un delicioso lamentón a su labio inferior. Estaba siendo besado como nunca antes lo habían hecho. Eso era una entrega completa y se sentía verdaderamente bien.
− Wow, creo que no nos equivocamos. – la voz risueña del peliblanco, los hizo separarse de inmediato. – Están hechos el uno para el otro. Yamato se pondrá feliz cuando le cuente lo que acaba de pasar y Kakashi perderá la apuesta.
− ¿Qué apuesta? – pregunto el pelinegro, soltando a Sakura y mirando confuso a Jiraya.
− Aposto a que no aguantarías y pasarías a llevar todo lo políticamente correcto. –camino danzarín hacía donde se encontraban todos, muchos perplejos luego de lo que habían visto. Sasuke camino rápido hasta Jiraya para entender a que se refería.
− Sigo sin comprender. – le expuso a Jiraya.
− Que romperás las reglas, tanto las tuyas como las que nos rigen a todos, para estar con ella. – le respondió el con solemnidad.
− Pero si es una niña. – dijo Sasuke, hartado de toda la situación.
− Por eso mismo. Esa niña te hará romper todo a tu paso. – Le golpeteo el hombro. – Creo que decidiste bien al quedarte acá. Conocerás más de lo que esperas.
Sasuke se quedo varado ahí, al centro de todo, mirando la espalda ancha del peliblanco alejarse para ir al encuentro de Yamato y Kakashi.
No quería cometer un error y desear a Sakura, lo llevaba directamente a eso.
A la perdición.
Sip, no me demoré en volver y la verdad es porque considero estúpido tener los capítulos listos y no traérselos para disfrutarlos con ustedes. Agradezco los 3 reviews que llegaron, ya se los contesté por interno. No se imaginan, lo feliz que me hacen, chicas.
Ateniéndonos al capítulo, encuentro re divertido la entrada de los demás chicos. Como les dije anteriormente, el fic tendrá muchas parejas. La trama "secundaria" será bien movida, e importante, por eso, estoy trabajando mucho para que cada uno de los personajes, tenga una personalidad destacada o algo que los haga diferir de los demás.
Un abrazo para todos los que se pasan y disfrutan leyendo mis tonteras xD. Saben que son bienvenidas y un review me hace feliz a mi y les sirve a ustedes, porque me motivan a seguir escribiendo.
Cuídense montones, nos leemos, yo creo, antes de Navidad y quizás deje un one shoot de regalo, un poco de Sarada y Bolt o SasuSaku, ahí estoy viendo. En fin, si nada más que agregar, me despido :)
Besos !
Pd: Los capítulos que vienen, serán más largos. Espero eso no les moleste.
Pd2: Algún error, hagánmelo saber. Lo corregiré apenas pueda :)
LilyLoop
