Hola, he vuelto.
Antes de nada decir que los personajes de Glee no me pertenecen. Aleena es invención mia pero todos los demás son obra de los genios que conocemos como Ryan Murphy, Brad Falchuck y Ian Brennan. No gano nada con esta publicación a excepción de dejar suelta un poco de mi loca imaginación.
En respuesta a los Review:
Emiily.23: Poco a poco va descubriendo que el mundo no es tan lejano como el quería. La parte del Lemmon me quedó algo Light, pero no iba a darlo todo al principio. Debemos reservar algo para la noche de bodas, o en su defecto para la reunión de los Gorriones. Que por cierto será en en el próximo capítulo. XDDD
Suuw: Ya verás ya. La revelión Warbler está apunto de comenzar. Y en cuanto a lo que Jeff mate a Nick... jejej... lee el Cap. Te gustará. Rick es genial, es adorable y tiene una historia reservada por aquí. Por si alguien no lo sabía (seguramente si, pero como me gusta ser pesada lo digo) cuando hablo de el me refieron al personaje que hace Jon Hall. Aquí hay una imagen de el con nuestros dos chicos. (Se que no se pueden poner links, lo hago un tanto camuflada, eliminad paréntesis! (http):(/)(/) .com)/(2hwmttt).(jpg)
Siento haber tardado tanto pero estuve muy liada en la universidad y no pude actualizar antes, pero aquí estoy con un nuevo capítulo que creo que merece la pena. Es un capituo importante, una declaración de intenciones en toda regla. Nick esta con los gorriones, tiene a Jeff al teléfono y está apunto de ver como su mundo cambia completamente. ¿Porqué? Os invito a leerlo.
Por cierto, quien lo avisa no es traidor. NO se verán hasta la reunión, quedáis advertidos... muajajajaja.
Muchas gracias y ahora si. disfrutad!
Capítulo 5. Llamada entrante. Visita sin carta de presentación.
- Estoy cansado de zer un buen chico Jeffy. -Oh no... Jeff se estremeció con su mano aún alrededor de su miembro.
- Nick, mañana te odiarás por haber tenido esta conversación conmigo. Dale el teléfono a Rick y vete a la cama.
- No quiero y además, ya estoy en la cama.
Fue entonces cuando lo recordó, no solo era cariñoso y ceceaba cuando se emborrachaba, también tendía a ponerse extremadamente cachondo. El alcohol tenía el efecto de inhibir la vergüenza que siempre le acompañaba a la hora de tratar temas sexuales. Lo que hacía que la situación se complicara mucho, mas de lo que Jeff posiblemente era capaz de manejar.
- Nick, odio decirte esto pero creo que deberías dormir.
- No. -Tajante y Jeff rezó para que no se complicara todo mas.
- ¿Por favor?
- No.
- Mierda.
- ¿No quierez hablar conmigo? Jeffy... ¿Me odiaz?
Notó la voz quebrarse y supo que no podía permitirlo. Espero que el alcohol y la resaca no le dejaran recordar la conversación al día siguiente, lo que estaba apunto de decir necesitaba de una explicación adjunta y de rodillas a poder ser. Se incorporó en la cama y buscó sus pantalones con la mirada.
- No te odio Nick, yo te quiero.
- Yo también te quiero Jeffy.
Jeff cesó en su búsqueda, Nick le acaba de decir que le quería. Sabía que estaba bajo el efecto del alcohol, pero también que había un dicho según el cual ni los niños ni los borrachos solían mentir. Se tumbó y dejó que una ilusionada sonrisa se extendiera en sus labios. Nick le quería y lo demás, en ese momento, le importaba una mierda. Se obligó a volver a la realidad, quizás le había dicho que le quería, pero habían miles de maneras de interpretar esas palabras.
- Nick, a la cama, ya.
- Ya eztoy en ella. ¿Cuantas veces tengo que dezzirlo? -Jeff suspiró, le esperaba una conversación muy larga.- ¿Donde estas tu jeff? -Y de nuevo volvía a la carga esa voz llena de lujuria.
- En la cama.
- ¿Que hacías antes de que te llamara? -Contestó sin darse cuenta, su sinceridad e incontinencia verbal haciéndole meterse en el peor lío en el que había estado envuelto hasta el momento.
- Masturbarme.
- Interezante. -Jeff se golpeó la frente con una mano.
- Nick, yo... lo siento...
- ¿Y como lo estabas haciendo?
Su polla dio un tirón que le obligó a cerrar los ojos. Nick de joven era bastante caliente borracho, tenía tendencia a bailar sin pudor y acercarse demasiado a la gente. Incluso hablaba de una forma muy sucia cuando quería. En una ocasión, un día que le había invitado a dormir en su casa después de una fiesta, había escuchado a Nick masturbarse en la cama de al lado. Se había mantenido lejos de el durante una semana, incapaz de mirarle a la cara, aunque después se había reído y Jeff le había confesado que el se la había hecho después. Mierdas de adolescentes. Pero Nick no era un jovencito hormonado, era un hombre y sabía perfectamente hacer las cosas concordes a su edad.
- Te odiarás mañana por la mañana.
- Entonces no sirve de nada parar ahora cuando el mal ya está hecho. ¿Como lo eztabas haciendo Jeff? -No podía resistir aquello. Se dejo llevar.
- Mañana querrás matarme.
- Simplemente me zentiré avergonzado. Pero tengo tiempo para que se me paze, no te veré hazta el viernes. -Una pausa.- Háblame Jeff.
Nick era un bastardo hijo de puta, Háblame Jeff, aquello no había sonado para nada inocente. Era mas bien una declaración de intenciones. La mente de Jeff le gastó una mala pasada cambiando las letras de lugar y poniendo otras que no estaban. Su cabeza había cambiado la frase convirtiéndola en el jodido Fóllame Jeff, mas claro que hubiera escuchado nunca.
- Simple Nick, tenía la mano en mi polla y estaba apunto de comenzar a moverla.
- Pues hazlo.
- ¿¡Que!? -la voz le salió una octava mas aguda de lo normal.
- Me tienez al teléfono, ambos estamos cachondos y nunca te he escuchado teniendo un orgasmo. -Aquello era simplemente demasiado para Jeff.
- Vas a escucharlo vergonzosamente rápido.
- No me importa. -Jeff se lanzó de cabeza a la piscina, si iba a hacer aquello quería hacerlo bien.
- Esta bien, pero quiero algo a cambio Nick.
- Sorprendeme.
- Quiero que cojas tu polla y hagas exactamente lo mismo que me haga yo.
- Mmm Chico malo...
- ¿No eras tu quien minutos atrás decía que estaba cansado de ser bueno?
- Toucé. -Fue demasiado tentador corregirle.
- Se dice Touché Nicki. Sigues siendo horrible hablando francés.
- Pero haciéndolo soy un maeztro.
- Vergonzosamente rápido ¿recuerdas? No lo empeores.
- Ez verdad... erez tu quien debería eztar hablando. Cuéntame Jeffy.
Fue ese último Jeffy el que hizo que cayera en el abismo. Jeff no tenía remilgos a la hora de hablar de temas sexuales, había apagado mas de una hoguera y tenía un buen repertorio para desarticular a Nick. Se acomodó mejor y la cama y se destapó. Si iba a hacerse una paja con su mejor ¿amigo? Al teléfono iba a hacer que fuera memorable. Al menos hasta que Nick recuperara la cabeza y le golpeara por haberle dejado seguir con eso.
- Bien, tu lo has pedido. Estoy sujetándome la polla, con la derecha, como ya sabes. -Un gemido se escuchó al otro lado de la línea.- Si, ya veo que lo estas imaginando.
- Es fácil si eres tan específico.
- Muy bien, pues la mecánica realmente no tiene misterio, arriba y abajo. Con un buen ritmo, cadencioso y delicioso.
- ¿Estas duro Jeffy?
- ¿Recuerdas la barra de metal acolchada que usábamos en Dalton para hacer flexiones? Mas o menos esa textura. -Escuchó una risa al otro lado de la línea.
- Me gusta.
- Se que te gusta Nick, creo que era el único en Dalton que sabía lo que secretamente disfrutabas en los vestuarios de la escuela.
- Me haz pillado.
- Eso parece. -Comenzó a aumentar el ritmo. Estaba claro que con Nick no iba a poder aguantar mucho.- Nick, hazlo mas rápido. Yo lo estoy haciendo.
- Mmm -gimió.- Jeffy ¿Porque se siente tan bien?
- Debe de sentirse bien Nicki, esa es la finalidad.
- Con Adam no lo ziento azí.
A Jeff se le partió el corazón. Aquello no estaba bien, detuvo su mano y colgó el teléfono. Nick estaba casado, con un hijo de puta, pero estaba casado. Debía de haber estado en su momento muy enamorado de el para escogerlo. Escogerlo sobre él si no recordaba mal. No podía hacerle algo como eso mientras estuviera borracho. Conocía a a su amigo y sabía a ciencia cierta que le acabaría contando lo que esa noche pasara entre los dos, que aunque estuviera borracho lo haría y Adam actuaría en consecuencia. Quería dejar las cosas cuando aún fueran inocentes, quería que todo quedara como una anécdota para que Nick no se sintiera en la obligación de contarle a su marido lo que había pasado. Se cubrió con las sábanas, sintiéndose repentinamente muy mal. Debería haber cortado la conversación mucho antes, pensar que podía haber puesto en peligro a su Nick le rompía el corazón.
Trató de dormir, cerró los ojos y realmente lo intentó. Sin embargo no podía hacerlo. Salió de la cama y se dio una ducha, quería despejar la cabeza de todo lo que estaba pasando. Cuando volvió a su habitación se le ocurrió una estúpida y descabellada idea. Cogió el teléfono y buscó en la agenda, cuando consiguió encontrar el número que quería presionó la tecla de llamada.
- ¿Jeff?
- Blaine, lo siento. -Se tragó el nudo que tenía en la garganta.- He hecho una estupidez y estoy apunto de hacer otra.
- Espera ¿que ha pasado Jeff? Me estas asustando.
Le contó a groso modo lo que había pasado esa noche, las dos llamadas que había recibido y su reacción al escuchar a Nick hablar de Adam. Blaine le escuchó atentamente antes de tratar de darle una respuesta, un consejo o cualquier cosa que pudiera sacarle del embrollo en el que se había metido.
- Jeff no deberías haberle colgado. -Saltó de la cama, eso si que no se lo esperaba.
- ¿Que? ¿Hubieras preferido que siguiera con ese malsano juego? Se lo hubiera acabado contando a ese bastardo y no podría soportar que le hiciera daño. -Escuchó un suspiro al otro lado de la linea.
- Le has vuelto a rechazar Jeff. -Se escuchó un murmullo y la voz cambió.
- A ver, panocha, si un tío te llama en mitad de la noche, cachondo, borracho y suplicando un poco de amor lo menos que puedes hacer es dárselo. Y mas si es Nick.
- ¿La he cagado verdad?
- Si, así que ves pensando una manera de arreglarlo. Contarselo, lo va a hacer igual, así de noble es y lo sabes.
- Solo se me ocurre la estupidez de ir a verle.
- ¿Estupidez? Creo que son las palabras mas acertadas que has dicho en toda la noche. Acuérdate de darle el informe a Nico, era su destinatario original, tu simplemente un intermediario. Buenas noches Starling.
Sebastian colgó y Jeff se quedó mirando el teléfono durante los siguientes diez minutos. ¿Sebastian Smythe le acaba de decir que corriera tras Nick? ¿Le había animado a conducir hasta Westerville para encontrarse con quien sabe que?
¿En que mundo paralelo había caído? No lo sabía, pero le gustaba. Se vistió lo mas rápido que pudo con sus vaqueros favoritos y una antigua camiseta de los Rolling Stones. Metió algo de ropa en una mochila y buscó las llaves del coche, si iba a hacer un viaje de dos horas lo haría en su Peugeot, con la comodidad de su música. Hizo un repaso mental de las cosas que necesitaría y tras asegurarse de que lo llevaba todo (incluida la cartera y las propias llaves del coche) abrió la puerta de su casa y salió. Dispuesto a encontrarse con su destino.
OoOoOoOoOoOoO
Nick despertó con un horrible dolor de cabeza. Se sentó en la cama y pensó que los rayos del sol eran un cruel invento hecho exclusivamente para amargarle las mañanas a las personas que habían tenido una noche movida. Iba a salir de la cama cuando se dio cuenta de que estaba desnudo, levantó varias veces la sábana para asegurarse de que lo que sus ojos veían no era una alucinación. Trató de pensar en lo que había ocurrido la noche anterior, simplemente frases sueltas volando en su cabeza. Es fácil si eres tan específico. Me tienez al teléfono, ambos estamos cachondos y nunca te he escuchado teniendo un orgasmo. O cosas similares a Hecho de menoz tu culito respingón.
¿Qué mierda había hecho el día anterior?
Se levantó de la cama improvisada en medio del salón y decidió que una ducha quizás ahuyentara a los hombrecillos que tenía taladrándole el cráneo. EL agua caliente mejoró la situación, pero no fue hasta que Rick le preparó el desayuno que se sintió mas o menos bien. Poco a poco los chicos fueron bajando, todos comportándose de la misma manera, con una extraña sonrisa en los labios y una ojeras de campeonato.
- ¿He de preocuparme por vuestras caras? -les preguntó cuando la situación se volvió extraña. Todos ellos solían hablar hasta por los codos y en ese momento estaba extrañamente callados, mirando la puerta cada poco tiempo. Como si esperaran algo.
- No demasiado. -le informó Trent conciliador.- ¿qué tal la resaca?
- Horriblemente mal cuando he despertado, ahora algo mejor.
Omitió el detalle de su desnudo despertar, no hacía falta que compartiera ese tipo de información con los demás gorriones, ellos ya tendrían suficientes razones para burlarse de el. Nick sabía a la perfección en la clase de persona en la que se convertía cuando llevaba alguna copa de mas. Algunas personas se ponían eufóricas, otras se deprimían llorando y lamentandose. El no era de ninguno de esos tipos, el se excitaba con la bebida, lo sabía y no podía evitarlo. Con los años sus amigos habían aprendido a pararle cuando estaba apunto de hacer una gilipollez, pero seguían habiendo días en los que nadie estaba para sujetarse y acaba poniéndose a si mismo en evidencia. Un extraño sentimiento le invadió, las palabras malditas seguían dando vueltas por su cabeza, bailando al son del martilleo que producía la resaca. Estaba apunto de preguntar sobre lo que había ocurrido la noche anterior cuando el timbre sonó.
- Yo voy.- Anunció Rick.
La charla intrascendente continuó. Nico se disculpó y subió las escaleras en busca de su teléfono móvil. Una conocido voz descontroló la respiración de Nick, que rompió a sudar. Se apartó de la mesa y llevado por un resorte se acercó a la entrada. En cuanto sus ojos se conectaron con los de Adam supo que estaba en problemas.
- Ahí estas. Hola cielo. -le dijo con una enorme sonrisa.- He venido a por ti.
- ¿Co...?
- ¿Como he llegado tan rápido? No quería estar separado de ti mas tiempo. -Se acercó y le cogió las manos con algo de fuerza, pero siendo cuidadoso de no hacerle daño.- Lo siento Nick, sabes que hay veces en que me comporto como un gilipollas.
Al moreno se le ablandó el corazón. Quizás estaba siendo algo brusco, pero aquellas palabras le permitieron ilusionarse. Realmente parecía arrepentido a pesar de estar tan tenso. No quería construir castillo en el cielo, era complicado y muy doloroso cuando se derrumbaban, pero siempre había tenido la pequeña esperanza de que Adam algún día cambiaría y las cosas entre ellos serían diferentes. Quizás el que el se hubiera marchado a casa de sus amigos era el toque de atención que necesitaba para que finalmente se diera cuenta de que Nick necesitaba algo mas que sus constantes gritos y desprecios.
Richard seguía allí, renuente de dejarlos solos. Mucho menos después de lo que Nick les había contado el día anterior cuando había llegado con el corazón roto y muchas ganas de llorar.
- Podríamos ir a tomar un café y hablar. -Le propuso amable. Nick sonrió.
- Es una maravillosa idea.
- Entonces coge tu chaqueta. -la acarició la mejilla.- He oído hablar de un café cerca de aquí que es muy romántico.
Nick subió las escaleras. Bajo con el teléfono móvil, la chaqueta y la cartera. Antes de marcharse se asomó de nuevo a la cocina para explicarles la situación a sus amigos.
- Chicos, estaré de vuelta en un rato. -Trent y Thad le miraron preocupados.
- ¿Esta todo bien Nick? -Adam entró en la cocina y se colocó tras el.
Nick comprendía sus reacciones, les había hablado de las peleas y la sensación de que las cosas no estaban bien. De los malos momentos y la sensación de angustia que le había llevado a huir de su propia casa. No había querido tirar mas leña al fuego sabiendo que lo suyo con Adam estaba sellado diciendo que el hombre, en ocasiones, le golpeaba. No era necesario que los Gorriones se enteraran de ese pequeño detalle, era suyo y podía manejarlo. La única vez que había cometido el error de contar la verdad, David había estado apunto de ir a su casa y matar al bastardo de Adam. Nick le había convencido de que no lo hiciera y le había prometido que no dejaría que le golpeara de nuevo. Nick no había podido evitarlo y David se había resignado a recoger sus trozos cuando el otro acababa. Les había mentido atribuyendo su ojo morado al atraco.
- Os esperaremos para comer. ¿Te gustan los Raviolli Adam? -Nick agradeció el gesto a Nico. Aquel muchacho era un ángel.
- Me encantan.
Se despidieron de ellos una vez Nick le presentó a los Gorriones. A cada muchacho que conocía Adam hacía un suave y amable comentario, no sabía mucho de aquellos muchachos pero lo suficiente como para poder ubicarlos en la escuela con Nick. Salieron diez minutos mas tarde. Nick, confiado se subió al coche y se extrañó de que Adam pusiera los seguros. Cuando arrancó tuvo la extraña sensación de que estaba olvidándose algo.
- Adam puedes volver un segundo, creo que me he dejado la cartera en la entrada. -Se giró a mirarle y notó como aumentaba la velocidad.- ¿Adam?
- No Nick. No vamos a volver. -Puso tercera con demasiada fuerza.- Ni ahora, ni mas tarde.
OoOoOoOoOoOoO
Jeff salió de la habitación cuando se hubo duchado y arreglado. Quería tener el mejor aspecto posible para encontrarse con Nick. No es que llevara puestas sus mejores galas, puesto que seguía con sus vaqueros y su camiseta de los Rolling, pero había un brillo de determinación en su mirada que le hacía parecer mucho mas de lo que a simple vista se podía ver. Cerró la puerta con cuidado, Thad había sido muy amable de dejarle dormir en su cama.
Sonrió al recordar la manera en la que había llegado el día anterior. Había conducido desde Cincinnati hasta Lima en un tiempo récord de hora y medie, saltándose algunos límites de velocidad que Jeff podía jurar no estaban allí la semana anterior. Había aparcado en la puerta y una vez estuvo delante del timbre dudo. Necesitaba que Nick durmiera unas cuantas horas antes de enfrentarse a el. Pensó una forma de entrar alternativa y se encontró a si mismo tirando piedrecitas a la ventana del que supuso sería Rick. Su sorpresa vino cuando el mas bajito de todos ellos, conocido como Thad 'El invencible' se había asomado con un bate de béisbol en las manos. Al verle su rostro había cambiado y de inmediato le había hecho pasar.
Se situó al principio de las escaleras y respiró hondo. Si Nick seguía manteniendo sus viejas costumbres no tardaría mucho en levantarse y el quería recibirlo en la cocina, como un desayuno con sorpresa. Entró a la estancia y por un segundo se paró confundido.
- ¿Qué pasa? -preguntó al ver que ninguno daba señales de haberle visto. Rick alzó la cabeza.
- Nick se ha ido hace dos horas y aún no ha vuelto.
Jeff miró su reloj, solo eran las once de la mañana. Tras una noche de fiesta, levantarse a las nueve era demasiado madrugar incluso para Nick. Sin embargo era una estupidez, no comprendía porque sus amigos estaban así de preocupados.
- Ya volverá. Sabemos perfectamente lo que puede encandilarse en una librería.- trató de bromear, pero el horno no estaba para bollos. Y mucho menos para bromas.
- Se ha ido con su marido, han dicho que iban a tomar un café y aún no han vuelto. -le explicó Trent.- Se que es absurdo que estemos así, es su marido y no...
Jeff se apoyó en la mesa. Una ira ciega le recorrió. Aquello no podía ser verdad. El rubio había cogido el coche con la clara intención de además de hablar con Nick sobre la noche anterior, convencerle de que se alejara de aquel hombre. Quería enseñarle las fotos y hacer que se enfrentara a su realidad. Que afrontara el problema y dejara de negar lo que había pasado. No le estaba haciendo bien huir de la situación y al final estaría tan metido que no habría manera humana de sacarle de la depresión a la que aquel bastardo le empujaría. Lo había madurado durante todo el viaje y ya no era cuestión de los dos, lo mas importante era la salud física y mental del moreno y Jeff iba a hacer todo lo que estuviera en sus manos para que (como Rick le había dicho el día anterior) abriera sus preciosos ojos verdes y se alejara de él. Por eso no comprendía como sus amigos había dejado que se marchara solo con Adam.
- ¡Sois idiotas! ¿Como diablos habéis permitido que se vaya con el? -Rick endureció el rostro.
- Mira Jeff, te queremos pero es su marido y puede que no sea el mas genial del mundo, pero se nota que le quiere. Aqyer quizás estuve poco acertado en lo que te dije.
- Si hermano, le ha pedido disculpas delante nuestro. Quizás hayan ido a comprar algo y por eso se retrasen.
- O a reconciliarse de otra manera. -añadió Trent ganándose una furibunda mirada de Rick y Thad. El que acababa de hablar
- Como sea, parece que las cosas van mejor.- Jeff se fijó Nico se mantenía apoyado en la encimera, atento pero sin intervenir en la conversación.- Estas exagerando un poco.
- Mejor no es suficiente esta vez. -les dijo enigmáticamente Jeff.
- ¿Que sabes que nosotros no?
Jeff conectó su mirada con la de Nico. Ambos sabían y el moreno asintió con la cabeza. Jeff salió de la cocina haciendo caso omiso a los gritos, subió las escaleras y rebuscó el informe en la bolsa de viaje que llevaba. Bajó de nuevo a la cocina con la carpeta en las manos. Buscó las dos primeras fotos que encontró y las dejó caer en la mesa de la cocina.
- Mira las fotos y dime que sigo siendo un exagerado. -Los chicos se quedaron blancos. Nico se acercó pero no fijo la vista en las fotos.
- ¿Sebastian las consiguió?
- Si, me dijo que te las entregara.
- ¿Que mierda es esto? -preguntó Rick sujetando una de ellas con manos temblorosas.
- La manera en la que Adam le demuestra a Nick su amor. Hay doce entradas a urgencias. Mas todas aquellas que no han requerido hospitalización por ser leves.
Los tres muchachos se quedaron en silencio. Nico lo había supuesto pero ellos al parecer no creían que las cosas estuvieran en ese nivel de seriedad. Jeff se sentó en la banqueta y abrió la carpeta sacando todos los informes. Rick se puso a su lado y observó las palabras y las fotos con los puños apretados. Hubo algo que le hizo saltar, se alejó de Jeff con un grito y le dio un puñetazo a la puerta, la madera se astillo.
- ¡Rick! -Gritaron alarmados.
- ¡Ese día estaba en Lima! -señaló la foto que Jeff tenía en ese momento en las manos. Había una fecha escrita a ordenador en uno de los bordes.- Estaba allí, había ido por trabajo, yo estaba allí. -Una lágrima comenzó a caer por su mejilla.- ¿Porque mierda no le ha denunciado? -Jeff se acercó a el.- ¿Porque no nos ha contado la verdad?
- No lo se Rick. Yo también pude haber ayudado miles de veces, se lo que sientes. -El hombre se calmó un poco.- No lo sabíamos.
- No podíamos hacer nada. -Completó la frase Nico.
- Pero ahora las cosas han cambiado. -Jeff los miró a todos a los ojos.- Nick vendrá a la reunión de los gorriones y no volverá a su casa. No le dejaremos. -Thad sonrió sin pizca de alegría.
- "Los asuntos de los gorriones los resuelven los gorriones".-les recordó.- Siempre fue así y siempre será así.
- ¿Estáis conmigo? -Jeff esperó su respuesta, era el momento de la verdad.
- Ahora y siempre.- contestó Rick, pero todos ellos pensaban lo mismo.
OoOoOoOoOoOoO
A Jeff no le entusiasmaban los jueves. Le parecían los días mas absurdos de la semana, no tan en medio como el miércoles pero colocados en una extraño no-viernes que le hacía preguntarse si para el aquel no sería el peor día de todos. Ese jueves, justo antes de la fiesta de los gorriones no iba a ser la excepción.
Estaba concentrado escuchando la maqueta que había grabado de una nueva cantante cuando un estruendo en el exterior le llamó la atención. Se levantó de la silla, estaba dispuesto a ver que andaba mal cuando la puerta se abrió de golpe, siendo atravesada sin ninguna delicadeza por Jul que cayó al suelo sin poder evitarlo. Jeff corrió hacía el y le ayudó a levantarse. Cuando le tuvo incorporado y se aseguro de que no habían lesiones se giró a la puerta para observar que el genuino Adam Wornington en su puerta con la mayor cara de furia de la historia.
- Esta bien, Jul. Ve a tu puesto. -El muchacho le miró con algo de miedo.- El señor me esta buscando a mi, no te preocupes.
El muchacho dudó unos segundos antes de alejarse, cuando paso por el lado de Adam el hombre le miró con desprecio, como si Jul no fuera mas que una pequeña cucaracha en su camino. Jeff se molestó bastante, aquel gilipollas no le llegaba ni a la suela del zapato a su ayudante.
- ¿Que te trae por aquí Adam?
- Señor Wornington para ti muchacho. -Jeff suspiró, aquello sería divertido.
- Esta bien Adam. ¿Que quieres?
- Que te alejes de Nicholas. -Aquello se lo esperaba, así que estaba mas que preparado.
- ¿Porque debería alejarme de un amigo? -El hombre se enervó en la silla.- Además, no le he visto desde el día que fui a visitarlo.
- Mientes, hablaste con el hace unos días, cuando estaba en casa de esos estúpidos.
Jeff dudó en que contestar. No sabía si Nick se lo había dicho o si el se había enterado por otros medios. Ante la duda decidió probar con una mentira. Lo cabrearía si sabía la verdad, pero si no era así obtendría un bien mayor.
- Me preguntaba si iba a ir a la reunión.
- ¿A las tantas de la mañana?
- No es fácil localizarme. Como ves tengo un trabajo bastante absorbente.
- ¿Crees que no noté como le mirabas aquel día? No soy estúpido.
Jeff tuvo ganas de contestarle. Si que era estúpido, el hombre mas idiota que había conocido si tenía que ser justo. Nadie en su sano juicio sería capaz de despreciar el regalo que Nick suponía. El moreno no solo era cariñoso y espectacularmente amable, sino también un amor de persona. Siempre dándose a los demás sin esperar nada a cambio. Quería decirle que era un gilipollas, pero se contuvo. Era lo mejor para todos.
- Es mi amigo.
- Me da igual. No voy a consentir que vayas a verle. Si es necesario le encerraré en casa. Estoy harto de todos vosotros, zorras con pinta de tíos. Nick es mio y así será por siempre, prefiero verlo muerto que en tus manos. ¿Lo entiendes?
Adam esperó a que Jeff le contestara. le había dejado las cosas muy claras con esa última amenaza. Aquel hijo de puta no quería a Nick, simplemente quería una puta en la cama que le limpiara la casa. Sepultó la rabia bajo una máscara de frialdad, siempre le pasaba lo mismo cuando se enfadaba de verdad. Habían personas que cuando llegaban al límite no podían controlarse, a el le ocurría todo lo contrario. Era en esos momentos, cuando los sentimientos estaban a flor de piel, cuando sentía las entrañas ardiendo y el corazón congelándose por la ira, cuando Jeff Starling se convertía en su verdadero yo. En el hombre en que se había visto obligado a crear tras todas las patadas que la vida se había encargado de darle.
Sacó una fotografía del cajón y se la pasó boca abajo a Adam. Cuando el hombre le dio la vuelta se quedó blanco.
- ¿De donde has sacado esto? -Jeff sonrió.
- Quizás puedas sobornar a la adorable Clara, la mujer que archiva los historiales en Lima para que almacene y trate de esconder lo que le haces a Nick. Pero la verdad siempre se sabe. Las cosas van a comenzar a cambiar amigo.
- No se de que estás hablando. -Sacó otra fotografía y la colocó al lado de la que aguardaba en la mesa.
- ¿De verdad? Esos golpes tienen tu firma.
- No puedes demostrarlo.
- No me subestimes.
- Estas muerto chaval. -Le advirtió levantándose. - Nadie se mete conmigo, conzco a gente y si quiero puedo destrozarte con una simple llamada. -Jeff no cabía en si de gozo. Esa frase era lo que había estado esperando.
- ¿Me amenazas en mi casa? ¿en mi ciudad? Estas en Cincinnati Adam, no lo olvides. Esto no es Lima
- Se donde estoy Hijo de Puta y donde tengo que venir a buscarte, espero que te haya quedado suficientemente claro, si te acer..-Le lanzó una tarjeta.
- Aquí tienes el número de mi abogado, la próxima vez que vengas a hacerme una cordial visita llámalo a el primero, estará encantado de hablar contigo. Sebastian Smythe, pregunta por el, todos allí saben quien es.
- Me la suda tu abogado. Se puede ir tan a la mierda como tu.
- No dirás lo mismo cuando te demande por allanamiento. Esta es una propiedad privada con derecho de admisión y mi secretario es testigo que has entrado por la fuerza.- Apoyó los codos en la mes y enlazó los dedos de sus manos.
- Eso es mentira. -le recriminó, sin embargo Jeff pudo ver que temblaba.- No puedes amenazarme yo no conozco el miedo.
- Quizás tu no lo conozcas pero lo veo en tus ojos. Estas advertido.
- La has cagado. -Jeff sonrió.
- Quizás si, quizás no. Solo espero ver a mi amigo en la fiesta del viernes.
- No irá.
- Te conviene que si.
Jeff se levantó de la silla y Adam se marchó no sin antes escupirle. Jeff se sorprendió de la ordinariez de aquel hombre. Cuando lo conocido, en la puerta del domicilio que compartía con su amigo creyó firmemente que era un hombre con clase, culto y seguramente educado. Su buen ojo había fallado por primera vez en su vida.
Sacó un pañuelo del bolsillo de su chaqueta y se limpió la cara. Jul entró con la mirada fija en su jefe.
- ¿Está todo grabado?
- Tal como pediste.
- Bien.
Crueldad es mi segundo nombre. Siiii Jeff versión mafia. No ha sido una idiotez mia, es básicamente como será en el futuro. El mundo de la música es oscuro y apesar de que todo es legal no quiere decir que no tenga ciertos contactos. Tiene muchos amigos y cuando le dice a Adam que esa es "su ciudad" no bromea. Jeff es... muajajaj, ya lo veréis pero os advierto que Jeff no va a pasar por alto la amenaza. Eso si, Adam tampoco es quien dice y también tiene amigos. Es una mierda pero es así. Cuando amenaza lo hace de verdad.
El próximo, al fin, la reunión. Ya llegó. ¿Irá Nick? ¿Jeff se contendrá de romperle la cara a Adam? Un avance:
Jeff esperó que cruzara las puertas para acercarse. Ya no estaba en calzoncillos, no tenía frío pero si mucho que perder. Sin poder evitarlo desvió los ojos hacía la pequeña porción de piel que aún continuaba morada alrededor de su párpado. Los Gorriones no mentían, aquello había sido un golpe y tenía la marca de Adam por todas partes. Su intención de llevarselo de allí se hizo mas fuerte. Había tenido sus dudas, pero todas ellas habían quedado olvidadas al ver su triste sonrisa...
Y hasta aquí puedo contar. XD
Hasta pronto. Vuestros Reviews me dan la vida. Gracias por esperar y hasta pronto!
