Hola!

Antes de nada decir que los personajes de Glee no me pertenecen. Aleena es invención mia pero todos los demás son obra de los genios que conocemos como Ryan Murphy, Brad Falchuck y Ian Brennan. No gano nada con esta publicación a excepción de dejar suelta un poco de mi loca imaginación.

Lo siguiente, este capítulo es bastante mas fuerte que los demás. Contiene algo de violencia (Todos conocemos a Adam) y un intento de suicidio (no adelanto nada porque Nick ya lo ha dicho en el capítulo anterior). Avisaré cuando sea el segundo, por si alguien no quiere leer esa parte. Simplement ha de fiarse de los avisos que pondré en negrita.

También os digo que si queréis a Nick, tras este capítulo vais a amar al comando "Gorriones al rescate", yo ya lo hago y simplemente acaban de comenzar. Son impresionantes y os van a sorprender algunos de ellos. ^^

En fin. Sin mas que decir.

Disfrutad y al final... no me matéis.


Capítulo 7. La reunión de los Gorriones. Parte 2.

Wes no bajó inmediatamente de la tarima. Se giró y tapando el micro habló con uno de los colaboradores que tenía a su alrededor. Cameron rápidamente se acercó al equipo de sonido y asintió. Estaba preparado para poner cualquier cosa que la alocada mente de Wes estuviera pensando en hacer. Según lo que recordaba Nick, en ese momento debían de poner unos videos sobre sus actuaciones pasadas. Solo esperaba que no fuera la desastrosa actuación del geriatríco del último año. Caerse de un escenario que solo levantaba un palmo del suelo había sido demasiado triste.

- Bien, ahora cedo la palabra a los co-capitanes de la promoción de 2013. Sebastian Smythe y Hunter Clarington.

Estallaron en aplausos y los dos hombres subieron al escenario. Nick realmente les admiraba, tan diferentes y a la vez tan compenetrados. El último año habían sido el pilar que había mantenido a los Gorriones en pie. Habían tratado lo imposible llegando incluso al nivel de robar el trofeo del McKinley para que Blaine volviera. Retorciendo las reglas hasta lo imposible, manipulando y consiguiendo instaurar el temor en los contrincantes solo con la pose de "victoria" que Hunter les había hecho ensayar toda una semana. Hicieron un maravilloso trabajo con las canciones del nacional y consiguieron que todos pasaran el año con una matrícula de tarea titánica digna de una mención de honor.

Sebastian subió el primero y dejó que fuera el otro quien hablara. A el siempre le había gustado mantenerse en la sombra, la gran cabeza pensante detrás de los maquiavélicos planes.

- Bienvenidos Gorriones. -Hunter se aclaró la garganta.- Me alegra ver que prácticamente todos los nuestros están aquí esta noche. -Miró por encima de su hombro a Sebastian.- Aunque Blaine ha vuelto a huir.

Las risas no tardaron en llegar. Los muchachos habían querido ver al moreno, todos le echaban mucho de menos, pero las cosas siempre acaban por complicarse. El McKinley celebrara esa noche la reunión anual por lo que le había dicho Thad. Nick se dio cuenta que le hubiera gustado mucho tener a Blaine aunque fuera unos segundos frente a el, tenía mucho que decirle y quería despedirse. Sobretodo decirle adiós.

- Bromas aparte. Estoy muy orgulloso de estar en esta sala con todos vosotros. Guardo grandes recuerdos de aquel último año en que fui raptado de Colorado Spring para llevaros a vosotros, panda de vagos al Nacional. -De nuevo la gente comenzó a reír. Incluido, por extraño que pareciera dado su estado de ánimo, Nick.- Aquellos nueve meses, de mi último curso fueron maravillosos. Jamás los olvidaría aunque quisiera. Como ha dicho Wes, mas que amigos os convertisteis en mis hermanos. Y uno nunca puede olvidar la sangre. Esta dentro de nosotros por siempre, en donde quiera que estemos, recordándonos que nunca hemos estado ni estaremos solos.

Nick bajó la mirada. Aquellas palabras de nuevo parecían dirigidas a el. Adam afianzó su agarre en la cintura del moreno. Recordándole, de ese sutil modo, que seguía allí. Acompañándole. Cercándole. Sebastian caminó unos pasos hacía delante, colocándose esa vez frente al micrófono.

- En el programa figuraba que ahora veríamos una serie de videos de nuestras actuaciones. Pero ha habido un fallo en los audiovisuales y me temo que nuestras familias se quedarán sin ver de lo que hemos sido siempre capaces... -Wes le gritó algo que Nick no pudo escuchar.- Bueno, o como Wes me acaba de recordar, también podemos hacerlo en directo.

- Así que, por favor. ¡Gorriones al escenario!- finalizó Hunter.

Nick no estaba seguro de haber oído bien. Aquello no podía ser cierto. ¿Realmente quería volver a cantar? ¿allí? Miró a Adam quien lo observaba con una media sonrisa. Le dio un pequeño empujoncito hacía el escenario. Nick quiso golpearle. Su marido sonreía porque creía que iban a hacer el ridículo mas absoluto. El nunca había creído en sus dotes de músico., en su capacidad vocal que otros muchos en la escuela habían admirado. Pensaba que Nick no era bueno en lo que hacía, en realidad, en nada a lo que se pudiera dedicar. Sus palabras exactas habían sido "si eras tan magnífico, ¿porque nunca te dieron un solo?" Nick había tratado de convencerlo de que habían voces mucho mejores, que si no se lo daban era porque la competencia era excepcional. Adam simplemente había sonreído dándole la razón como si fuera tonto. Devaluando su capacidad, matando un poco sus sueños.

Nick sintió el hombro de Rick chocar contra el suyo cuando se dirigía al escenario. Le miraba con una disculpa y una promesa escrita en los ojos. Nick sabía lo que trataba de decirle, estaban claras las palabras. No habían hablado desde el momento en había sido secuestrado de su casa. Habían disculpas y ideas, pero lamentablemente llegaba tarde.

Lo curioso es que Nick, cuando había llegado a la conclusión que desaparecer era lo mejor que podía hacer, se había dado cuenta que habrían dos cosas que echaría terriblemente de menos. Que se arrepentiría de no lograr. legados a ese punto. Una de ellas era cantar con los Gorriones de nuevo, la otra era decirle a Jeff que continuaba queríendole. Al menos podría morir con la tranquilidad de haber cumplido una de sus últimas voluntades. Subió hasta el pequeño escenario y se colocó en el círculo, junto a sus antiguos compañeros. Rick y Thad se colocaron junto a el, justo en frente, Sebastian y Jeff.

- Creo que deberíamos empezar con "Glad you came".- propuso Wes. Sebastian le interrumpió.

- Yo creo que deberíamos cantar primero "Whistle", Seguidamente "Glad you came" y cerrar con la maravillosa y espectacular "Uptown Girl". -El corazón de Nick se detuvo.

- ¿"Uptown girl"? -preguntó Hunter.- ¿Quien canta? -Jeff le sonrió.

- Thad, Sebastian y Nick como voz principal.

- Me parece una gran idea.

Los chicos se dispersaron y el moreno no pudo siquiera moverse. Cantar Uptown Girl significaba ponerse frente a toda la audiencia y cantar el solo. Sin las privadas paredes de la biblioteca para resguardarse, finalmente en el escenario de los gorriones. "Puedes hacerlo" Le susurró Jeff al pasar por su lado, haciendo que sus hombros se chocaran a propósito, no como una agresión sino como un apoyo siempre esperado. Todos se colocaron en la primera formación. No podían aunque quisieran olvidar aquel día, el momento en que habían ganado las Regionales. Había sido una de las mejores actuaciones que podían recordar, perfectamente sincronizada y armonizada. Creado bajo las prácticas instrucciones militares de Hunter. Con Sebastian y el, en ese momento, de nuevo Capitán habían sido imbatibles.

Las primeras notas sonaron y la melodía fue sola. Los chicos fueron transportados diez años en el pasado, frente a toda la audiencia, con los muchachos de Nuevas Iniciativas en el público, observando boquiabiertos a sus contrincantes. Viendo como sus fuerzas flaqueaban ante el maravilloso espectáculo que representaban. La primera canción acabó demasiado pronto. Los nervios de Nick fueron en aumento, pero "Glad you came" era una de sus favoritas y no pudo evitar darlo todo. Se encontró con Jeff en varias partes del baile, sonriéndose como aquel mismo día, once años atrás. No había sido un buen día para Nick, estaba enfermo, con treinta y nueve de fiebre y una laringitis odiosa. Los Gorriones le habían dicho que esperara en casa, pero el se cargó de corticoides y fue a los Estatales, peleando por la victoria que no pudieron obtener por la complejidad de las circunstancias. No dieron el cien por ciento, pero Sebastian realmente trató de hacerlo perfectamente.

Los aplausos los dejaron respirar un par de minutos. Esa vez si que había sido la buena, con un público selecto, dando mas de lo que tenían dentro. De nuevo se colocaron en formación, un poco diferente a las veces anteriores. Con el al frente, flanqueado por David y Jeff. Como había sido siempre. David aprovechó el minuto que les había dado para acercarse.

- Estaba prepcupado. ¿Estas bien? -le susurró, tratando de evitar que Jeff les escuchara.

- Si, no te proecupes.

- Se reconocer un golpe. -Nick le miro por encima del hombro.

- No es el momento, ni el lugar.

- Luego hablaremos, y no pienso dejar que vuelvas con el. Esta vez no hay discursión.

Nick asintió para que dejara el tema. Como había dicho no era ni el momento ni el lugar para esa conversación. Nick había tratado de evitar a David desde que lo había visto llegar. El era el único que sabía toda la verdad y que posiblemente leería en sus ojos lo que estaba apunto de hacer. Nick palpó en su bolsillo. El bote de pastillas y lo demás seguía allí, oculto. Las primeras notas de la canción sonaron. Las luces se centraron en el y respiró hondo como aquella vez en la que Blaine los había encontrado. Recordaba la genial coreografía que el propio David había creado para acompañar su canción.

Oooh, Oooh, uptown girl,

She's been living in her white bred world
As long as anyone with hot blood can
And now she's looking for a downtown man
That's what I am

Trent y Rick ocuparon el puesto de Jeff y David sustituyéndolos a los lados de Nick. Cubriéndole mientras el seguía cantando aquella canción que le traía tantos recuerdos.

And when she knows what
She wants from her time
And when she wakes up
And makes up her mind

Dos gorriones mas se unieron a los bailarines. Nick se permitió la licencía de pasar al frente para cantarle al público hasta qye Sebastian se adelantó, con las manos en los bolsillos y su mejor pinta de chico malo patentada.

She'll see I'm not so tough
Just because
I'm in love with an uptown girl

Nick rió y se acercó a el recogiendo el testigo para continuar con la canción. Sebastian se colocó a su lado para continuar con los coros. El estribillo era la parte mas divertida, bailando todos al mismo tiempo. Hasta salir disparados, con Nick a la cabeza, imitando aquel improvisado asalto a la profesora de francés.

You know I've seen her in her uptown world
She's getting tired of her high class toys
And all her presents from her uptown boys
She's got a choice

Uptown girl
You know I can't afford to buy her pearls
But maybe someday when my ship comes in
She'll understand what kind of guy I've been
And then I'll win

Se movieron por el escenario para parar en seco. Thad, Sebastian y Nick se colocaron al frente, como si estuvieran teniendo un diálogo.

- And when she's walking. She's looking so fine- dijo Nick mirándo al público. Sebastian le puso la mano en el hombro.

- And when she's talking . She'll say that she's mine. -Thad se adelantó alzando las manos.

- She'll say I'm not so tough. Just because...

El resto de la canción fue perfecto. Recordando la coreografía sin siquiera pensarlo. Cuando los aplausos comenzaron Nick sintió de nuevo que aquel era su lugar. Le fascinaba cantar, y estar allí, en un escenario, con el calor de los focos en la cara se lo recordó. Los chicos le golpearon amistosamente el hombro. La actuación había sido buena, estaba mal que el mismo lo dijera, pero era la simple verdad. Eran insuperables como grupo.

Nick dudo. Por primera vez en toda la noche dudo. ¿Y si...?

- Ha sido patético.- No había prácticamente bajado del escenario cuando escuchó su voz a su derecha. Adam se acercó a ellos.- Realmente espero que lo hicierais mejor en el pasado. -Sebastian , que estaba detrás de el, se aproximó a la pareja.

- Ha sido genial, como siempre, disculpo tu falta de oído debido a ese estúpido pelo pasado de moda.

- ¿Perdón?

- Lo siento, el sarcasmo viene con la actuación. -Adam se giró dispuesto a encararlo hasta que, de la nada aparecieron Rick y Hunter.

- Y si no te gusta, no has de preocuparte, -Wes le puso la mano en el hombro.- los Gorriones son ahora un grupo de veinte chicos de entre quince y diecisiete años. No nosotros. Viejos seniles.

- Viejo serás tu Wes. -le recriminó Rick.- Yo me conservo maravillosamente.

- ¡¿De quien es un Toyota con matrícula X453T?! -Gritó Trent entrando a toda velocidad.

Nick y Adam giraron la cabeza, aquel vehículo era suyo. El rubio salió corriendo en dirección a el, si había algo que amara mas que a si mismo era a su estúpido coche. Nick se quedó rodeado de Gorriones, esperando que volviera cuando se dio cuenta de dos cosas a las vez. David estaba acercándose y no habría un mejor momento para que hiciera lo que estaba preparando.

Se disculpó con los chicos, argumentando que iba al baño. Se encerró en su favorito, el de la segunda planta. No se preocupó en cerrar la puerta, no estaba acostumbrado y cuando notarán su ausencia ya no habría vuelta atrás. Se colocó frente al espejo y dejó en la mesa de mármol del lava manos las cosas que había traído cuidadosamente de casa. Primero la botellita con las pastillas, los anti-coagulantes eran especialmente importantes en su cometido. Lo segundo que depositó fue la cuchilla. Probó su filo contra el espejo, una pequeña señal en uno de los laterales sería lo único que quedaría después de que limpiaran todo aunque nunca nadie sabría de ello.

Abrió el bote y sacó cuatro pastillas, eran el número adecuado para una persona de su tamaño. Se las tragó con un poco de agua de los lavabos. Se quitó la chaqueta dejándola púlcramente doblada a uno de los lados, que fuera a morir no significaba que no lo hiciera con estilo. Respiró hondo y sujetó la cuchilla con los dedos índice y pulgar de su mano derecha. Solo tenía una oportunidad para hacerlo bien. Un solo intento que podría acabar bastante mal en el caso de fallar.

Se miró en el espejo comprobando que no había vuelto el brillo a sus ojos. Durante un segundo había pensado que quizás había una salida, que el podría ser mas de lo que el estúpido de Adam se empeñaba en hacerle creer. Seguía teniendo ese pequeño talento que sus compañeros insistían era muy grande. Amaba el escenario casi tanto como ayudar a sus pacientes. Pero Adam había llegado en el momento oportuno como siempre, destruyendo sus castillos de naipes, soplando fuerte para eliminar de un solo vendaval la coraza casa que había formado en esa actuación con los Gorriones. Le había recordado porque había escogido la muerte antes que seguir con el. Las palabras habían sido claras.

Nick estaba en el suelo con los brazos alrededor de su abdomen, podía sentir la fractura de una de sus costillas. Adam se erguía ante el, con el cinturón con el que le había golpeado aún en la mano. Nick recogió su dignidad y con ella se alzó del suelo. Temblando se puso en pie tanto como sus magulladas costillas le dejaron.

- Me he cansado patético niño. Estoy harto de tus flirteos, de tus trasgresiones y tus intentos de oponerte a mi voluntad. Al parecer los golpes no son suficientes para ti. -se acercó a el y le sujetó el mentón para tener su completa atención, como si no hacerlo fuera realmente una opción para Nick.- Si vuelves vuelves a hacer algo que me disguste, que siquiera me moleste no iré de nuevo a por ti. Iré a por ellos Nick, uno a uno. Les haré sangrar y suplicar por mas. -Tiró de el hacía delante sin detenerse a mirar el pánico en los ojos del moreno.- Sabes que puedo hacerlo, sabes quien es mi familia y lo mas importante. Sabes que no es la primera vez.

Beware! Suicide Scene!

Recordar aquel momento le dio el impulso necesario. Sin dudar o temblar apretó la cuchilla contra la piel de su antebrazo y arrastró hacía el codo. El dolor le golpeó como un latigazo, pero la sensación de estar haciendo algo bueno por sus amigos fue mas fuerte. (N.A: ¡Dios nos salve de los sacrificados! Nick el cementerio está lleno de héroes y yo quiero que estés vivo joe! No se puede trabajar contigo... ¡arg!) Los estaba salvando y no había mejor razón que aquella para acabar con su vida. La puerta del baño se abrió sobresaltándole. Giro la cara asustando ya que definitivamente no había esperado eso. Jeff observó la brillante y líquida sangre que corría de su brazo al suelo.

Danger off.

- Nick, ¡que mierda estas haciendo! -Se lanzó hacía adelante. La debilidad de la pérdida de sangre evitó que Nick se alejara.

El moreno observó a su pesadilla. Jeff estaba frente a el mientras trataba de taponar su herida. ¡No podía permitirlo! Trató de quitarlo, pero ya estaba débil. Las manos del rubio se cubrieron de inmediato de sangre, que no dejaba de correr. Nick sonrió, los medicamentos estaban haciendo su efecto correctamente. No había pensado en pasar sus últimos momentos con Jeff, pero la situación quizás podía serle propicia para cumplir la última voluntad que le quedaba. Con la mano que tenía sana, la que había mutilado a su gemela, sujetó el pelo de Jeff para atraerlo hacía su rostro.

- Os estoy salvando. -le explicó a pesar de saber que el rubio no comprendería nada. Las lágrimas en los ojos de Jeff fueron un puñal directo a su corazón.

No esperó respuesta a sus palabras, no las había llegados a esa situación. Se armó de valor e hizo aquello que estaba esperando desde hacía ya diez años. Le beso con la poca cordura que le quedaba. Con lo poco que le había dejado Adam. Con lo único que no había ardido en aquel infierno en que vivía cada día.

- Te quiero. -le dijo con un hilo de voz cuando se separaron.

- Nick, no me dejes, no ahora.-Las lágrimas no cesaban.

El moreno cerró los ojos. Sabía que Jeff continuaba hablándole, anclando su ser a la consciencia pero el ya no podía escucharle. Se perdía en un túnel negro en el que simplemente escuchaba de lejos el sonido de un gorrión cantando.

OoOoOoOoOoOoO

Jeff vio con pánico como los ojos de Nick se cerraban. Aquello NO podía pasar, Nick no podía morir en sus brazos. No tan cerca de la salvación, a solo unos minutos de la fuga que tan cautelosamente habían planeado los Gorriones y el. Gritó con toda la capacidad que le daban sus pulmones, no paró hasta que David entró en aquel aterrador baño. Se lanzó contra ellos y ayudó a taponar con su propia chaqueta la herida de Nick. Una vez la hubieron sujetado el brazo lo mejor que pudieron David se giró a el.

- Busca a Wes, dile que te abra la enfermería y vuelve aquí con Richard, el es el que mayor fuerza tiene. -Jeff iba a protestar, ni por todo el oro del mundo dejaría solo a Nick, sin embargo la determinación de David le dijo que no estaba para discursiones.- Jeff, necesito que seas rápido, tengo la presión exacta en este momento, pero no puedo aguantar mucho tiempo. Necesito que por una puta vez en tu vida hagas caso a los demás. Corre y no te detengas por nada ni por nadie hasta llegar a Wes y a Richard. Confiamos en ti.

Fue el confiamos lo que le impulsó a salir de allí corriendo. Las piernas se activaron solas y la adrenalina le entregó la velocidad de la que jamás había sido portador. Bajó las escaleras a saltos y se dirigió al salón. Agradeció al cielo haber tenido la corazonada de seguir a Nick. Todo había estado bien hasta que lo había visto esquivar el primer lavabo que encontró supo que algo andaba mal. Cameron le había distraído por el camino y había estado punto de no llegar, pero su instinto le había gritado que siguiera andando, que una charla no era lo que debía estar haciendo en ese momento. Como casi siempre, había acertado.

Entró en el salón y el primer grito le sorprendió. En la carrera había olvidado que estaba completamente cubierto de sangre. Se movió entre la gente, asustando a la mayoría, cuando llegó hasta Wes se detuvo.

- Wes, debes abrir la puerta de la enfermería, es una emergencia. -Alzó la mirada buscando a su amigo entre la multitud. Rick ya se estaba acercando a el. Cerró la distancia que los separaba.- Rick, baño del segundo piso. Nick...

- ¿Que le ha pasado a Nick?

Las palabras se atoraron en su garganta, no podía decirlo, no era capaz de pronunciar la condenada palabra de cuatro sílabas y ocho letras. Le quemaba cerrándole la garganta.

- Esta herido. -pudo articular.- David necesita cosas de la enfermería y que Rick le ayude a retener la sangre.

No necesitó mas explicaciones, sus amigos no eran estúpidos y las pocas pistas les habían indicado lo que estaba ocurriendo. Salió de nuevo al pasillo y sus piernas volvieron a sorprenderle yendo aun mas rápido, manteniendo el apretado paso de Wes, que se separó de ellos antes de las escaleras y las enormes zancadas de Rick, que amenazaban con dejarles atrás. Cuando llegaron a la puerta del baño, Jeff se dio cuenta que no estaban solos. Sebastian, Thad y Hunter habían subido con ellos. Los cinco entraron en el baño sin perder tiempo, no era momento de explicaciones.

- ¿Donde me necesitas? -Rick le grito al tiempo que el Shock le golpeaba.

Nick estaba peor, había perdido completamente el color de su rostro, estaba tan blanco como los inmaculados azulejos de las paredes de aquel baño. El gigante se arrodilló con miedo, esa situación escapaba de sus manos, era demasiado para ellos.

- Rick, necesito ir a la enfermería a por unas cosas. -Se inclinó descubriendo el estropicio en el que se había convertido su chaqueta.- Tienes que presionar con fuerza la herida para cortar la hemorragia, manten el brazo por encima del corazón, eso también ayudará.¡Hunter! -el aludido se acercó.- Necesito que despiertes a Nick. Me la suda lo que hagas, pero tiene que estar consciente. Eres militar así que tendrás experiencia en despertar a los tuyos de las maneras poco ortodoxas. -Alzó los ojos hacía Jeff pero no fue a el a quien llamó.- Sebastian, debes controlar a Jeff.

- ¿Perdón? -El rubio se quedó igual de extrañado.

- Cuando Hunter despierte a Nick, porque lo va a hacer, el será el único que lo mantenga anclado a la tierra. Thad, tu vendrás conmigo. -El moreno asintió.

Los chicos asintieron y mientras Rick y el intercambiaban posiciones el enfermero siguió hablando.

- Necesito saber que lo habéis comprendido antes de irme de aquí. El hijo de puta se ha tomado anti-coagulantes para mejorar el sangrado. No ha hecho las cosas a medias. -Los ojos de los chicos viraron hacía el botecito en la mesilla. David se levantó.- Volveré lo mas rápido que pueda. No perdáis a Nick en mi ausencia.

Salió de allí a la misma velocidad que ellos habían llegado. En cuanto la puerta se cerró Hunter se arrodilló ante Nick, le sujetó la cara y trato de despertarle con sutiles toques. Al ver que no funcionaba se giró a Sebastian.

- Sujeta a Jeff.- El rubio sintió los brazos del otro alrededor de su pecho como barrotes de hierro.

Hunter golpeó el rostro de Nick con fuerza. No relativamente fuerte, no. Lo suficientemente fuerte para romperle el labio. Jeff saltó hacía el, no iba a permitir que se agrediera a aquel hombre en su presencia. Había sufrido demasiado. Trató por segunda vez de soltarse con el mismo resultado. Para ser tan delgado, Sebastian tenía mas fuerza que un demonio.

- ¡¿Qué mierda te crees que estas haciendo Hunter?! -le gritó sin poder hacer otra cosa.

- Despertarle.

Iba a replicar, tenía el insulto preparado en la punta de la lengua, pero ver de nuevo los preciosos ojos verdes de Nick abriéndose le robó la capacidad de hablar. Lo había despertado. No podía creerlo. Había conseguido lo que el no había logrado gritando. Hunter examinó el rostro de Nick y trató de que centrara sus ojos en el.

- ¡Hey! Buenos días muchacho. -le sonrió con tristeza.- ¿Has vuelto con nosotros Nick? -La visión del moreno se desenfocó.- Hey no... no no no. No te vas a ir. Jamás he perdido un soldado y no te voy a perder a ti. -Lanzó una mano tras el.- Mira quien está aquí. Jeff esta con nosotros. -Las presas alrededor de su pecho desaparecieron y el rubio se arrodillo a su lado.- Estamos todos contigo. -Bajó el tono de voz.- Háblale, dile cosas agradables, mantenlo despierto.

Jeff asintió y sorbió las lágrimas. La visión de Nick le estaba matando. Las mano de Rick estaban prácticamente cubiertas de sangre, mantenía una buena presión en la herida pero Jeff no era tonto, sabía perfectamente que le quedaba poco tiempo. Necesitaba que David llegara. Necesitaba algo sólido como sus conocimientos a los que aferrarse para no dejarse caer definitivamente en la realidad que significaba dejar a Nick marcharse de su lado.

- Hola Nicki.- Le acarició la cara y el muchacho pareció reaccionar.- Sabes, has cantado espectacularmente. Creía que el talento que tenías en la escuela no podía mejorar, pero sabes que. -hizo una mueca parecida a una sonrisa. Lo máximo que podía hacer en esa situación.- eres incluso mas maravilloso que hace diez años -sujetó su mano sana.- Mi jefe dice que tengo un don para captar el talento y se que en ti hay mucho. Cuando salgamos de aquí. -miró a los demás antes de seguir.- Porque vamos a salir de aquí Nicki, cuando lo hagamos te pienso llevar a Cincinnati y juntos grabaremos una maqueta. No puedo prometerte nada, los críticos musicales son cada vez mas... -Nick trató de sonreír. Apretó la mano de Jeff.

- Esta funcionando. -Susurró Hunter.- Muy bien Jeff. Lo estás haciendo jodidamente bien.

- Son muy exigentes, pero confío en ti.

- Siempre has... has... tenido demasiada fe...en mi... Jeffy.

Decir que la voz de Nick les sobresaltó, era quedarse corto. El corazón saltó de su pecho al ver que sus ojos tenían el mismo extraño brillo de siempre. Era como si una estrella se hubiera quedado incrustada allí. permanentemente atrapada en la mirada triste de aquel hombre. Le apretó la mano con mas fuerza, fijándose en que la sangre en las manos de Rick estaba seca ya. La hemorragia había parado aparentemente.

- Demasiada no. La que te mereces. -Siguió acariciándole la mejilla sin darse cuenta que quien mantenía la cara erguida era Hunter.- Mas de la que hasta ahora te he dado. He sido tan estúpido Nicki.

- No te lamentes, mantenlo despierto. -Jeff agradeció las indicaciones de su amigo militar. Sin el no sabría que hacer en esa situación.

- ¿Sabes que vamos a hacer cuando salgamos de aquí? -negó débilmente con la cabeza.- Te voy a llevar a pescar. -Sebastian rió detrás suyo.- El suricato se ríe porque sabe que le puedo, pero ya verás, es divertidisimo. Normalmente acabamos siempre por lanzar a Blaine al agua y olvidarnos de pescar, pero Aleena tiene tendencia a cazar un pez o dos por nosotros lo que salva la cena.

- Te encantará ver a Jeff haciendo el ridículo. -contribuyó Smythe.

- Te aseguro que no hago el ridículo, simplemente soy patoso. Pero que te voy a contar a ti Nicki, tu sabes lo patoso que puedo llegar a ser. Estabas conmigo cuando casi destruyo los vestuarios después de una práctica de...

La puerta se abrió como azotaba por un vendaval. Wes, Thad y David entraron por ella. Hunter se alejó tirando de Jeff para colocarlo en un ángulo que pudiera seguir sujetando la mano de Nick sin interferir en el trabajo de David. El enfermero se puso a trabajar de inmediato. De nuevo la voz de Nick les sobresaltó.

- No... por favor David, no.

Todos se quedaron mirándole. Sabían que se había intentado suicidar pero escucharle decir que no quería que le ayudaran acabo de retorcer el puñal que todos tenían en el pecho. David plasmó una mueca extraña en su cara mientras cargaba una jeringuilla con anestesia.

- Sabes el problema Nick. -Le levantó la manga y le pinchó en ángulo del codo sin ninguna ceremonia.- Que me la suda lo que quieras. No voy a dejarte morir. Ni ahora ni nunca. -Los ojos del moreno comenzaron a cerrarse.- No te perderé. No te perderemos. No podemos perderte. Sin ti, no hay gorriones.


Y ahora es cuando quereis mi muerte por cortar aquí. Lo siento. Pero estaba quedando ya muy largo. Queda una tercera parte muy bonita. ¿Os ha gustado la manera de Jeff de mantenerle despierto? Son todos tan monos. Ains. Por cierto si alguien se pregunta porque puse Whistle, es porque en el próximo cap de la serie es la que van a cantar en el Regional los gorriones (me he documentado!). Esa junto a otra.

Ains, pobre Nicki. Sacrificándose por los demás. Si esque... sabéis este trozo del cap se ha escrito solo. El ha comenzado y yo no podía detenerle. Os juro que veía poco a poco la escena formándose, creándose sin que pudiera intervenir. Aunque ahora comienza a llegar lo bueno.

En fin. un pequeño adelanto. Este mucho mas agradable que los demás. Jejej.

Nick se sentó en la cama y aceptó la botella de agua que le estaba dando Jeff. No quería mirar sus ojos y ver la decepción pintada en ellos. Había tratado de hacer lo mejor para todos y aquellos cabezotas se lo habían impedido.

- ¿Como estás? -le preguntó Jeff.

- Mareado y cabreado. -Alzó los ojos para enfrentarse a el. Todo estaba perdido ya.- ¿Sabes en la mierda en la que acabas de meterte? Debiste haberme dejado morir.

- Mala suerte Nicki. -Le sujetó la barbilla dulcemente con un dedo, se la alzó con delicadeza. Toque completamente diferente al tipo al que estaba acostumbrado.- No te vas a librar de mi tan fácilmente y si tienes miedo de esa perra que tienes como marido es hora de que te des cuenta de que es él quien tendría que tener miedo de nosotros.

¿Y ahora? ¿como se os queda el cuerpo? La trama se empieza a poner interesante. Jeff-mafia a vuelto! y esta vez para quedarse.

Espero que os haya gustado y no haberme pasado con las escenas oscuras. He tratado de hacerlo lo mas realista posible sin caer en el gore. Espero vuestros comentarios!

Gracias!

Review!