Antes de nada decir que los personajes de Glee no me pertenecen. Aleena es invención mia pero todos los demás son obra de los genios que conocemos como Ryan Murphy, Brad Falchuck y Ian Brennan. No gano nada con esta publicación a excepción de dejar suelta un poco de mi loca imaginación.
He vuelto...
Lo primero que voy a decir es mil perdones por la tardanza. Los examenes los acabé en febrero pero mi vida ha entrado en una espiral de desgracias de la que pensaba no iba a salir. He tenido las peores experiencias de toda mi vida estos meses y no he podido levantar cabeza en un tiempo. Realmente me había desvinculado de todo, olvidando que escribir es lo que mas me gusta y que tenía una historia como esta entre manos.
Sabéis que... hace días me descargué para el móvil una aplicación para leer el correo en el móvil. No me había metido en el e-mail en meses y revisando los correos me di cuenta hace cosa de una semana la cantidad de Reviews que habiais enviado sobre la historia. Me metí en la cuenta (no bromeo cuando digo que me costó un montón pues había olvidado la contrseña) y los leí. Me saltarón las lágrimas pues me sentía muy perdida y de golpe regresé. Volví y me di cuenta que yo era mucho mas de lo que esas personas que me habían dañado habían dicho de mi. Que no era inútil y obtusa, una estúpida niña, como me llamaron.
Yo también tuve a un Adam en mi vida hasta hace poco, un hombre que nunca que golpeó, pero que hizo que pensara que no valía nada lo que yo hacía, que escribir era una pérdida de tiempo y que jamás escribiría nada que a la gente le gustara. Graciasa vosotros me di cuenta de que sus palabras se podían ir bien a la mierda (al igual que el) Me di cuenta que no había perdido la voz, que seguía teniendo historias que contar y que no valía nada lo que los demás dijeran de mi.
Me he dado cuenta, releyendo la historia que de una manera extraña en este momento me comparo con el Nick que he tratado de matizar en esta historia y me doy cuenta que se puede salir. Que no hay infierno del que no se pueda escapar una persona.
Os quiero, y gracias, mil veces gracias por recordarme lo que escribir significa para mi. Quizás vaya lenta, pero ya no me voy a ir. No desapareceré como lo he hecho hasta el momento. Cuatro años en una caja he estado atrapada. He despertado de mi letargo y tengo ganas de volar. Porque amo escribir, y no voy a dejar a nadie que me arranque eso. Nunca mas.
Nota 1. Los Reviews... no tengo palabras. Gracias.
Nota 2. El poema que aparece en la historia es original mio. Por si os interesa saberlo. ^^
Ahora si... disfrutad. No es tan largo como los que os he puesto anteriormente, pero es un pequeño apunte para que no olvideís que sigo aquí y que aún estoy luchando por volver a ser quien era.
Capítulo 11. Poema
Subieron de nuevo al despacho de Jeff, no había razón por la que estar abajo mas tiempo del necesario. Se detuvieron en un par de sitios que tenía insteres en mostrarle. También le invitó a un café de las máquinas de la planta baja. Nick se rió ante la simplicidad de ese gesto. Era lógico que un señor importante como el no se rebajara a beber café que no hubiera salido de la mas selecta de las máquinas. Entre risas el moreno le había confesado que esperaba que Jul fuera uno de esos asistentes que se dedican todo el día a cumplir los caprichos de sus jefes. El estereotipo estaba arraigado y de algún modo veía a Jeff de ese modo. No como un Jefe sádico, pero si como un rubio algo mandón. El rubio se había simplemente encogido de hombros diciendole que simplemente se había acostumbrado al café de la máquina. El no siempre había sido el jefe, así que como becario había aprendido a apreciar la textura y el amargo sabor del expreso de aquel cacharro. Muchas veces su asistente se había ofrecido a traerle café de Starbucks o algo así, e simplemente le había bajado al primer piso para presentarle la máquina de café mas amarga de la historia. La mas antigua y a la vez la única que siempre conseguía arrancarle una sonrisa cada vez que pasaba por delante.
Tras el café y la charla no se demoraron mucho. Ese día tenían muchas cosas que hacer y entre ellas la mas importante era conseguir que Nick firmara el contrato. Tiempo a atrás el gran jefe le había dado potestad para buscar nuevos talentos con la única restricción de que el debía de escucharlos primero. La sesión había finalizado mejor de lo que el esperaba, el jefe le había dado el visto bueno y solo necesitaba la firma de su amigo Gorrión para darle al botón de "rec" y comenzar a producir el disco.
Secretamente, Jeff había trabajado el el. No en el primer LP de Nick Duval en si, sino en una idea que su cabeza había ido formando poco a poco. Cuando era joven escribir canciones y componer le relajaba, le ayudaba a concentrarse localizando su hiperactividad en algo productivo. Después de perder a Nick su creatividad en ese sentido había muerto, pero unos meses atrás (unos seis para ser exactos) algo en su interior había conectado. Había sido un día, mientras veía viejas fotos cuando había recordado lo mucho que le gustaba componer. Jul se había marchado, así que entre risas y miradas soñadoras había sacado una de las guitarras del estudio. Encerrado en su estudio se había pasado la noche entera haciendo que sus dedos recordaran como se tocaba aquel instrumento. Podía decir que tocar era como hacer el amor. Al principio duele, te frustra, te extraña y muchas veces, aunque sabes que lo estas haciendo mal, no tienes la capacidad para ver donde está tu error. Siempre has de decirte que con la práctica se hace el maestro aunque en realidad no es práctica, sino tacto. Hay que saber hacerlo. Debía dejar que sus dedos fluyeran, que acariciaran en vez de intentar arrancar una rápida reacción. Candencia y pasión, suave y a la vez firme. Era como hacer el amor sin duda.
Tras esa primera noche su mente había marchado a ciento veinte revoluciones por minuto llenando su cabeza de letras, versos, notas. En menos de cuatro semanas tenía seis canciones completas, seis canciones diferentes que sabía que no estaba adaptando para el. Eran canciones para Nick. Para su querido Nick. Llenas de sentimientos, de perdón, de amor, del porque de una vida separados. Hablaban también de esperanza y de cielos azules que conquistarían juntos.
También sabía que quizás esas canciones nunca saldrían a la luz. Nick no era malo componiendo y cualquier persona tan arraigada a la música como su amigo podría el solo construir sus canciones. El le daría la opción, pero jamás le obligaría a ello, el quería que todo fuera un sueño para la persona que mas amaba y si su sueño era cantar sus propias canciones, así sería.
Jeff se sentó en la cómoda silla mientras que Nick se sentaba justo enfrente. La sonrisa no había abandonado sus labios en ningún momento. Cantar le devolvía la vida y nadie podía negarlo después de ver la manera en que sus ojos brillaban a cada sílaba que salía de sus labios en forma de melodía. La rabia bulló dentro de el como una maldita bomba apunto de explotar. Odiaba a Adam con todas sus malditas fuerzas, pero la simple idea de que Nick hubiera dejado de cantar por su culpa le carcomía las entrañas. ¿Se había dado jodida cuenta de la hermosa voz que el mundo se estaba perdiendo?
OoOoOoOoOoOoO
Nick se sentía flotar aquel día. Todo había comenzado de una manera excitante. Iba a conocer el lugar de trabajo de Jeff. A cada minuto que había pasado allí dentro, el sentimiento de grandeza y orgullo se hacía cada vez mas grande en su pecho. Su chico había salido adelante, había luchado por salir de su casa, por romper cada etiqueta que la gente le había colgado al cuello.
Algunos chicos en Dalton habían sido crueles con el. No soportaban ver el talento innato que mostraba para bailar y aceptar el ritmo. Aunque la política anti-Bulling existiera en Dalton era sabido por todos que algunos se habían convertido de torturados a torturadores y siempre encontraban el momento para atacar, el momento en que nadie podía verles para hacer gala de su estupidez. Nick había presenciado uno de aquellos momento, un antiguo Gorrión cabreado al ser relegado a última fila había ido a por Jeff, el novato que le había echado del puesto por el que tanto había peleado. Estaban en los vestuarios, cambiándose después de una clase de gimnasia cuando le había agarrado del cuello apartándolo a un rincón. El chico se había acercado con la intención de pegarle, de degradarle, pero antes de ello le había dicho unas palabras que él sabía habían dañado el frágil autoestima del muchacho.
- Eres un desecho Sterling, no eras nadie cuando llegaste aquí, no serás nadie al salir. Puede que bailes bien, y hayas conseguido quitarme de en medio, pero no durará. Cuando te enfrentes a lo que hay ahí fuera caerás. -Se había acercado a el, hasta estar a menos de dos centímetros de su rsotro.- Caerás Sterling y yo estaré ahí para verlo y golpear su flaco culo.
Lo único que aquel matón de playa no había previsto es que Wes no era precisamente un hombre tolerante con el acoso. Timothy Sparks había resultado expulsado de la institución dos horas después con una mancha en su expediente y una carta negativa archivada por siempre en su historial por parte de Anthony Lee Montgomery, congresista de los Estados Unidos. Sin embargo las palabras había calado hondo en su chico. Las notas no le iban precisamente bien en aquel momento y sus palabras siempre se quedaron grabadas en la mente del rubio aunque sonriera como siempre.
Realmente le daban ganas de llorar de alegría al ver el hombre en el que se había convertido. Todo el dolor y el sufrimiento habían quedado atrás para dejar paso a la auto determinación y a las ganas de superarse. Era una inspiración y como alumno aventajado que siempre había sido, Nick Duval iba a tomarlo por ejemplo. Sin embargo nada le había afectado mas como los tres minutos de cielo que le había regalado en aquella sala de ensayo.
Para el, cantar estaba casi al mismo nivel que hacer el amor con Jeff. Era la perfección suprema solo comparable con el momento de la culminación máxima en que te fundías con la otra persona. El momento en que la realidad se difuminaba y solo podían sentir siendo absorbido por la blancura que todo lo envolvía. Sensación que solo había sentido al hacer el amor con Jeff. Nunca antes.
- Sabes... -La voz de Jeff rompió su pensamiento.- Hace tiempo escribí algo para ti... -le vio rascarse la nuca ante lo que el alzó una ceja.- Bueno no sabía que era para ti hasta ahora, pero se podría decir que mi subconsciente te lo dedicó antes de que mi mente pudiera reconocerlo.
- ¿Que escribiste? -le preguntó realmente curioso.
- Algo así como un poema.
Nick vio como se inclinaba para coger algo de uno de los cajones de su escritorio. Algunos mechones de su pelo se deslizaron por su frente, desordenandose. A Nick le picaban las manos de ganas de tocarlo, en ese momento, sabiendo como se sentían esas hebras entre sus dedos sentía que se consumía sino hacía algo. Jeff movió la cabeza en un suave gesto para apartarlo de su cara mientras seguía buscando. Nick cerró los ojos y desvió sus pensamientos a terrenos mas seguros. No quería hacer algo inapropiado en medio de la oficina.
- A ver Jeff, cielo, es un poema o no lo es, no puede ser algo así como un poema porque eso no tiene lógica.
- Para mi si. Leelo y cierra el pico Duval.
Hoy no me voy a callar, hoy voy a luchar,
no voy a aguantar que tu quieras gritar
El momento perfecto acaba de llegar se que hoy todo acabará
No me marcharé, es lo que esperas,
no me rendiré, es lo que aseguras
y sobre todo, no huiré.
No puedo parar de luchar. Pero tampoco puedo más
Sin embargo hay que resistir
Hoy no me voy a ir, porque esté es mi hogar
y tu, no me vas a echar
Tengo sentimientos
Armas y momentos perfectos
Tiempo para sentir
Vivir y discutir
Estoy vivo aunque pienses que he muerto.
Respiro y hoy voy a ganar
Porque se que ya lo conseguí al no dejar de pelear
Hoy la energía no se agota, mi mente no se quiebra
De esperanza mi alma rebosa
Porque se que no estoy solo
Has jugado con el tiempo
Y has perdido el momento
Porque al fin tengo ganas de vivir
De reír y no discutir más por ti
Y se sin duda que hay que luchar, para al fin la alegría alcanzar
Pero como ya te dije, no me rendiré.
Le pienso mostrar al viento, el nombre de estos sentimientos.
Le enseñaré como es la paz,
siendo un Gorrión que vuela en libertad
De mi mundo, mis reglas, sin mas rompo tus barreras
Camino por la carretera de la mirada sincera
de unos ojos tristes, que mi mente no olvida
Y por ultimo te digo
Lo que hoy repito
Tengo sentimientos
Armas y momentos en el tiempo
Te lo digo hoy
Y te lo repetiré en el tiempo
Que soy yo
El rey del cielo
Perfecto. Era la única palabra que le venía a la mente tras leerlo. Eran palabras de Jeff unidas a sentimientos que en ese momento, sentado en la silla del despacho de su mejor amigo Nick estaba sintiendo. Eran ganas de luchar, de vivir, de golpear. Era la esperanza de alguien que nunca había dejado de luchar. En ese momento Nick comprendió el poema. Jeff le estaba diciendo sin palabras lo que el había sentido. Hey, lo se, he estado perdido en un mar de pesadillas y deseando volar.
- Hace tiempo hable con una persona, -comenzó a decir el rubio sin mirarle.- un amigo mio. Si hija había sido violada y golpeada. Sus padres estaban destruidos y el solo podía rogar por que su hija no intentara lo que muchas había hecho para buscar escapatoria a todo lo que sufrían. Rezaba por que su hija no se suicidara. -se detuvo un segundo para fijar la vista en las fotos que colgaban de la pared.- Yo sabía que no lo haría, Naia es la persona mas fuerte que he conocido en mi vida. Esa chica es algo único, raro. ¿Y sabes que me dijo, tiempo después, cuando le pregunté porque nunca lo había hecho?
- No. -Le dijo con un hilo de voz. Emocionado por la historia.
- Cuando su madre estaba embarazada, eran gemelas lo que iba a dar a luz pero el parto se complicó y solo ella nació. Adele, la abuela de Naia le solía decir que Chris, su hermana gemela había dado la vida por ella ya que, aún estando en el útero ,el amor que sentía por su hermana era tan fuerte que no podía dejarla marchar. "Y por ella lo hice Jeff" me dijo entre lágrimas "Porque le juré jamás dejarme vencer y nadie puede engañarte, donde mas se muestra valor, para lo que verdaderamente hay que ser fuerte es para mirar al dolor todos los días y aguantar de pie sin perder quién realmente eres" Creí que ese "poema" lo había escrito para ella. Pero hoy me doy cuenta de que hay alguien aún mas valiente,-le miró a los ojos.- y ese eres tu.
- Jeff... - el rubio le cortó, Nick no protestó viendo con asombro como las lágrimas se agolpaban en los ojos de su mejor amigo y amante.
- Y rezo a un dios en el que no creo, le rezo desde que nos volvimos a encontrar por no dejarte caer. Por hacer que el valor flote en cada poro de tu piel. Y por eso voy a hacer todo lo posible por que consigas tus sueños., porque no hay nadie en el mundo que se lo merezca mas. Lo que tienes en tus manos es una canción, no un poema. Y es para ti. Nick Duval. ¿Querrías firmar un contrato de solista en la compañía?
Cortito, lo se, pero ha salido así. Estoy oxidada y me estoy recuperando.
Es la primera parte del capítulo solo, así que tranquis. Trataré de actualizar un cap por semana o algo así. Si estoy muy inspirada, dos, pero de momento solo puedo tratar de cruzar los dedos y intentar subir uno por semana.
Os quiero gente!
Un review! por fiiiiiiiiii Que os necesito como la trucha al trucho!
