Hola de nuevo!
lo primero decir que...
Antes de nada decir que los personajes de Glee no me pertenecen. Son obra de los genios que conocemos como Ryan Murphy, Brad Falchuck y Ian Brennan. No gano nada con esta publicación a excepción de dejar suelta un poco de mi loca imaginación.
Después de ello, quiero dedicar unas palabras a todas esas personas que me han escrito mostrandome su apoyo. No tengo palabras capaces para describir lo que en este momento me habéis hecho sentir. Tanto aprecio me ha llegado al corazón y no s miento cuando digo que lloré con cada uno de vuestros mensajes, con los reviews llenos de ánimos. Sois especiales y gente como vosotros no se encuentra todos los días.
Estoy orgullosa, y lo digo bien fuerte, de que personas expecionales lean esta historia. Y aunque quizás vaya un poco lenta, aunque tarde, no voy a dejarla. Vosotros me inspirais y me habéis hecho creer en que da igual de donde seas, que no conozcas a la otra personas. Puedo sentirme conectada a cada uno de vosotros y vosotras. Os quiero gente, os quiero mucho y os pido que sigaís ahí, porque es para vosotros.
Elbereth3, Aikanaro Malfoy, AliceBerryCrissColfer, Emily23, Koteland, Anne, caroarez. Es vuestro este capítulo.
Y ahora si, todo vuestro ^^
Jeff de nuevo metió la mano en el cajón de su escritorio. Le pasó un papel que tenía el nombre del destinatario en blanco. En letras grandes se podía leer "contrato de trabajo".
- Es la base estándar que utilizamos con los nuevos talentos. Es un nivel básico en el que se te ofrece la posibilidad de crear una maqueta de no mas de cinco canciones. Todas originales, no nos gusta que en las maquetas de nuestras estrellas se hallen covers, no es nuestro estilo. -pasó un par de páginas indicándole la clausula 5.2- Por su puesto la empresa se ocupa de (ya que vives en otra ciudad) conseguirte un alojamiento en la ciudad el tiempo que dure la grabación, que según... -volvió a buscar entre las páginas.- el punto 12.3 se comprenderá entre un mes o siete dependiendo de lo rápido que seas componiendo. En el último punto también se contempla que traigas a tus propios músicos para la grabación, aunque tranquilo si no se te ocurre nadie, en ese caso la empresa se ocupará de proporcionártelos.
Nick no podía asimilar lo que sus ojos estaban viendo. Las palabras de Jeff flotaban a su alrededor como una nebulosa. ¿Un contrato discográfico? ¿Para el? No sabía en que jodido mundo paralelo se había metido, pero no quería despertar nunca. Era su sueño y lo tenía frente a el, a una mísera firma.
- El salario creo que es bastante generoso, suficiente como para que vivas el tiempo que estés aquí sin necesidad de trabajar en otro lugar. Si la maqueta fluye y triunfa hablaremos del disco y entonces las condiciones monetarias cambiarán.
Nada cuadraba en su cabeza, el simplemente estaba allí de visita, no para...
Frenó sus pensamientos en seco. La sala de grabación. Aquel capullo lo tenía todo planeado. Cuando estaban abajo había escuchado el móvil del rubio vibrar un par de veces pero por nada del mundo pensaba que tendría algo que ver con el o con la audición que estaba llevando a cabo, porque si, aquello tenía toda la pinta de audición.
Se levantó de la silla, cerró la distancia que los separaba y se colgó del cuello de Jeff. Aquel maldito bastardo se la había jugado. Pero por una vez Nick estaba completamente complacido de que así fuera. El... no podía pensar de la emoción que embargaba su cuerpo.
- Oh mierda... ¡claro que acepto!
- Eso es lo que esperaba oír.
Después de esa afirmación ambos se fundieron en un beso, se habían estado esperando desde aquella mañana. Nick se había contenido para no saltar encima del rubio a pesar de que estaba tremendamente sexy enfundado en aquel traje. Mientras cantaba para el fantaseaba como se sentiría tumbarlo encima del piano y hacer que esas virtuosas manos le tocaran a el en vez de las teclas del piano. Jeff era un sexy hijo de puta y Nick no se cansaba de adorarle. Sin embargo en ese momento la emoción era demasiada, no podía contenerse y por todos los diablos, ¡no quería hacerlo!. Notó las manos de su rubio ciñéndole la cintura. Tristemente, la puerta del despacho se abrió y Jul asomó la cabeza.
- Tu invitada ha llegado. -le dijo a Jeff. Al alzar la cabeza se quedó mudo, a pesar de que se le formó instantáneamente una sonrisa en los labios.
- Esta bien Jul.
- Puedo esperar...
- No, no es necesario.- El chico asintió, después se apartó para dejar paso a una preciosa morena que se parecía demasiado a Nick.
- Beth. -Gritó el moreno acercándose a su hermana. La chica se lanzó a por el en cuanto le vio. Jeff se mantuvo en un educado segundo plano. El moreno comenzó a mover las manos con frenesí frente a Beth.- ¿Que haces aquí? ¿Como has llegado? -le preguntó.
- Papa me ha traído. -le contestó ella en lenguaje de signos.- Jeff me dijo que podía ver la discográfica. Ya sabes he estado escuchando algo de música con los implantes.
Beth estaba tan emocionada que no podía evitar que las manos le temblaran. Nick se giró, aun sin creerse que fuera su hermana la mujer que había frente a el, y observó a Jeff. Estaba a unos pasos de ellos, con la mirada de un perrito que ha hecho algo y no sabe si a sus amos va a gustarle o no. Nick no sabía como reaccionar en ese momento, no sabía si gritarle, abrazarle, besarle o arrodillarse a sus pies. Realmente era un ángel.
Sabía que aquella felicidad no podía durar. Nunca había ocurrido algo similar en su vida, siempre había una acción y una reacción. Cuando la vida le daba algo positivo le hacía pagarlo con sangre y dolor. Tener a su hermana allí con el, la misma niña a la que no había visto en los últimos cuatro años, sería el equivalente a morir, pero no le importaba, no si conseguía tener un mínimo de felicidad con ella.
- No se que decir Jeff. -El rubio le sonrió.
- Di que te gusta. Que no he hecho mal, que no me he precipitado. Di que no te ha molestado que me tomara la libertad de traer a tu preciosa hermana a visitarnos.
- Te quiero.
Le salió del alma, sincero y perfecto. Sin mas lo había dicho y no se arrepentía, a partir de ese momento las cosas iban a cambiar. No solo iba a cuidar de si mismo, sino que iba a cuidar de su ángel, del joven de ojos sinceros y pelo rubio que le miraba como si realmente fuera valioso, como si el mero hecho de tenerlo allí con el fuera un regalo de algún díos bondadoso. El destino le había devuelto a Jeff, se lo había entregado con una nota en la que ponía :cuidalo bien. No iba a fallar en ese encargo, siempre le cuidaría, aunque perdiera su vida en ello.
OoOoOoOoOoOoO
- Y allí estaba yo, sentada en clase de filosofía, con el libro de platón en las manos y sin nada que decir. No es que no lo hubiera leído, pero no sabía como explicar lo que había significado para mi "el mito de la caverna" así que me levanté, apagué la luz y les mostré lo que los hombres de la cueva veían.
Las manos de Beth viajaban frenéticas y Jeff, a pesar de comprender el lenguaje de signos en ocasiones podía perderse. La chica era muy rápida gesticulando y tenía muchísimas cosas que contarle a su hermano, no por nada habían sido cuatro años los que habían estado separados. Según lo que le había contado Nick mientras la chica iba al lavabo, Adam no le había permitido ver a su familia desde la navidad de aquel año.
Era tarde cuando Adam y Nick llegaron a casa de los padres del moreno. Adam se había mostrado enfadado durante todo el viaje, no tenía ganas de pasar tiempo en compañía de los padres de su esposo pues estos sabían la relación extraña en la que Nick estaba metido. Nunca habían aceptado al rubio, siempre esperando que si tenían que prepararse para una boda sería entre Jeff y su hijo, no entre aquel sádico y su primogénito. El sabía a lo que se exponía cada vez que juntaba a sus padres y su esposo. Pero necesitaba verlos, necesitaba abrazar a su hermana aunque fuera una vez al año. Lo único era que aquella última vez no había sido como las demás, en ese momento Nick se dio cuenta de la clase de hombre que tenía por marido y también de que era demasiado tarde para huir pues, inocente de el, le había pedido el dinero para acabar de pagar la casa en la que vivían. La cena había transcurrido mas o menos normal. Podía notar la tensión en el ambiente pero se mantenía bajo control, sus padre le preguntaban acerca del trabajo en el hospital y cuando alguien quería saber algo de Adam (por pura cortesía) el rubio contestaba con monosílabos y una sonrisa forzada.
Todo había funcionado hasta la hora de marcharse. Los padre de Nick habían ofrecido a los dos chicos la habitación de invitados como tantas otras veces, pero Adam aquel día tenía una "cita" con un "compañero de trabajo" y por nada del mundo quería tener que volver a la casa de sus suegros después de la reunión. Nick, que por aquel entonces no conocía los Affairs que su esposo tenía se había enfadado. Aquella había sido la primera vez que Adam había golpeado a Nick frente a sus padres. También la última vez que el moreno había visto a su familia.
- Eres increíble hermanita.
- Me gané un sobresaliente. -anunció orgullosa.
- Porque no me extraña.
Nick la abrazó y les informó que necesitaba ir al baño un segundo, que no se marcharan sin el. Jeff le sonrió y Beth, quien se había sentado frente a el le hizo un pequeño gesto llamando su atención. Después buscó algo en la mochila, segundos después sacó un papel escrito que le entrego. Al rubio se le detuvo el corazón al ver el encabezado, alzó la mirada confundido y observó como Beth asentía pidiéndole que siguiera leyendo.
Gracias,
Es lo que tengo que decirte querido Jeff. Una y mil veces gracias por salvar a mi hermano. Por cuidar de el, por liberarlo del malvado dragón que había robado todas sus sonrisas. Gracias gracias gracias gracias gracias.
No puedo cansarme de decirlo, una y mil veces pues es la mas pura verdad. Gracias por salvar a mi hermano, por devolverme alguien tan importante como es el en mi vida. ¿Sabes que fue quien peleó con los médicos para que probaran en mi los implantes? ¿Sabes que fue el quien, a pesar de no estar allí me llamó por teléfono al segundo de que me los hubieran puesto para que fuera su voz la primera que escuchara? Nick siempre ha sido mi luz y tu me la has devuelto. Por eso mil y un gracias Jeff.
Hace mucho tiempo yo tenía un sueño, me imaginaba por las noches que mi hermano algún día sería feliz. Que encontraría ese príncipe que le hiciera encontrarse. Esperaba que encontrara alguien capaz de hacer que se olvidara de colocarle los dos calcetines de un par. Que le hiciera brillar como tu lo haces. Esta carta la estoy escribiendo de camino, no os he visto aún, pero no es necesario. Nos has llamado, tu nos has buscado, has pensado en el antes que en ti, o en nadie. Tu le amas y no necesito mirarte a la cara para saberlo.
Sabes, cuando mi hermano fue a Dalton yo era muy pequeñita, pero crecí con las historias de Jeff y Nick, los incombustibles. Y algo me decía que tenías que ser tu, que solo tu podrías hacerlo. Que solo tu podrías darle el valor que necesita para que se levante y le diga al mundo: Sigo aquí y esta vez no me rendiré. Y por eso te digo gracias. Por Nick, por mis padres, por el amor y sobretodo, porque tu también eres mi hermano y verte sonreír como se que estas haciendo al leer esta carta hace que yo sea feliz y que de nuevo desee dar las gracias.
Jeff no se había dado cuenta, pero Beth se había movido, apareciendo a su lado con una kilométrica sonrisa y una palabra en los labios.
- Gracias.
El rubio no se contuvo, se acercó a la chica y la abrazó con fuerza. Aquella niña era un tesoro y lo único que le molestaba era que en unas horas el padre de Nick volvería a por ella para llevarla a casa. Era un verdadero amor y la manera en la que estaba aceptándolo sin conocerlo realmente le llegaba. Le hacía sentirse especial de que una persona como ella le apreciara.
De ese modo, sentados juntos y abrazados los encontró Nick. Se acercó y se sentó enfrente, con los ojos brillantes de felicidad.
- ¿Interrumpo algo? -preguntó.
- Le estaba dando la bienvenida a la familia Nick. -le explicó ella.- Jeff ahora también es mi hermano así que ten mucho cuidado en hacerle daño.
- Jamás... nunca le haría daño. -Negó con la cabeza.- pegar a la persona que amas, decirle cosas con maldad, infravalorarle, hacerte sufrir, son cosas que alguien que te ama no hace. Alguien que te ama es aquel que sufre contigo, que mientras lloras te abraza y te acaricia la espalda, quien te escribe cartas solo por el gusto de ver como sonríes al leerlas. Alguien que te ama piensa en como arrancarte el sufrimiento, no en provocarlo. Y Jeff me ama y yo le amo... así que la única manera de hacernos daño sería morir. Y yo no pienso irme de aquí por propia voluntad hermanita, y aunque Jeff lo pensara, que no es así, tendría que pelear antes conmigo. Porque es lo que ocurre cuando cuidas a un gorrión, que te acompaña por siempre.
Jeff podía leer el significado de aquellas palabras, podía leer lo que no estaba diciendo por encima de la hermosa prosa que salía de sus labios. Estaba articulando un para siempre y Jeff no podía estar mas de acuerdo con el.
Para siempre.
OoOoOoOoOoOoO
Adam ardía, no soportaba que ese escuálido rubio estuviera con su hombre. Nicholas era suyo y no iba a permitir que lo arrancaran de su lado. Si Starling quería guerra el se encargaría de que la tuviera, pero que luego no fuera a el llorando por las bajas. Los Kornovsky no se caracterizaban por tomar prisioneros y recordaba que a su hermano Yuka le gustaban las niñas que no gritaban. Pasaría un bien tiempo con la hermanita de Nick.
¿Qué había hecho el para merecerse un fiasco de marido como Nick? Lo había ciudado, le había colmado de regalos esperando simplemente sumisión por su parte. Había esperado que con el tiempo aceptara la maravillosa vida que le había regalado. El había hecho muchos sacrificios, sus padres no estaban para nada conformes con la vida que estaba llevando, ellos querían que volviera a Rusia para ser la mano derecha de su tío Waldo y el seguía allí solo por Nick, por el amor que le tenía. ¿Había sacrificado mucho por el y el insensato del moreno se lo pagaba de aquel modo? No era justo.
Se levantó de la mesa de la cafetería tratando de no llamar la atención. Ya había pagado y necesitaba estar en el coche cuando salieran, debía seguirlos con discreción si quería conseguir la dirección de la casa de aquel capullo. Encontrar la oficina en la que trabajaba no había sido difícil, solo necesitaba teclear su nombre en el buscador de Internet y enseguida saltaban a su pantalla miles de páginas relacionadas, la primera de ellas, la oficial de la discográfica. Dar con su casa era harina de otro costal, en recepción nadie había querido entregarle la información a pesar de que había sacado sus mayores dotes para seducir a aquella rubia despampanante.
Sonrió ante el pensamiento, la mujer se hubiera ido con el a cualquier sitio que el hombre pidiera, siempre pasaba lo mismo, un par de sonrisas y caían rendidos a sus pies, de ambos géneros, no tenía problemas con nadie a la hora de ligar. Por eso le era tan sencillo encontrar compañeros nocturnos que le ayudaran a descansar del irritante de su marido. Por si, Nick sería un sumiso perfecto, pero en ocasiones podía ponerse algo impertinente.
Como había odiado ceder el día de la fiesta. El sabía que estaba tramando algo, que preparaba alguna de sus patéticas huidas con sus amiguitos pero jamás imaginó que sería tan hábil como para marcharse delante de sus ojos. Y se había marchado con el rubio, con Jeff Starling. El único hombre al que Nick le había confesado que había amado antes que el. Aquello había sido la madre de las traiciones y no podía perdonarlo. Si había otra cualidad que rebosaba en su familia era la de que no olvidaban fácilmente. Nick le había traicionado y el lo encontraría. Y cuando lo hiciera no le valdrían las escusas y los lamentos, lo iba a pagar y los golpes que se había llevado por desobedecer le parecerían caricias comparadas con lo que le esperaba. Además no estaría solo, el mismo había buscado la ruina del rubio al juntarse con el. Iba a disfrutar de lo lindo con ellos dos, se llevaría a casa de Yuka, donde nadie pudiera molestarlos.
Iba a enseñarle porque debía ir en busca de sumisos de vez en cuando. Iba a demostrarle el verdadero significado del dolor.
Adam ha vuelto... siiiii si si si. Se que no le echabais de menos, lo se, yo tampoco. Pero es necesario. Ha vuelto, así sin mas y las cosas están apunto de dar un giro que ninguno de vosotros vais a esperar. Pero que creo que os gustará. Nunca olvidéis que me encanta dar sorpresas, es como una ilusión esperar a ver quien aparecer.
En fin, en el próximo episodio... los Gorriones! No podía dejarlos fuera de esto mucho tiempo. Les echaba de menos y si Adam vuelve ellos también tienen derecho!
A todos los que seguís el fic y mis otras creaciones, acabo de empezar con una historia llamada Blood Legacy que alomejor (si os gusta Resident Evil) os interesa. También la actualizaré los viernes como We Change. Y a los que no sepais nada de los juegos ni las películas también os recomendaría que la leyerais. Esta entretenida.
En fin cariños mios. Os quiero.
Espero leer vuestros Reviews. Y de nuevo...
Gracias, sinceras y desde el corazón.
