Hola! No he podido esperar al viernes para publicar!

Antes de nada decir que los personajes de Glee no me pertenecen. Son obra de los genios que conocemos como Ryan Murphy, Brad Falchuck y Ian Brennan. No gano nada con esta publicación a excepción de dejar suelta un poco de mi loca imaginación.

Aquí hay una nueva actualización de la historia porque quería, porque me apetecía y sobretodo porque os lo mereceis!

Suuw: Adam es maaaaaaaaaloooooo, le odiamos, pero como decía mi abuela "a cada uno le llega su San Martín" lo que se traduce en "el karma es una perra y este hombre ha desequilibrado demasiado su destino". Vamos que queda por venir mucho^^ En cuanto a Beth y Jeff, se van a convertir en algo así como hermanos y ya veréis como ella aparecerá cuando alguien necesite un pequeño empujón. ^^ Gracias por volver a confiar en mi, significa mucho.

Mind06: Gracias por seguirla cielo! Con "Separated Ways" todo se andará, seré lenta, pero lo conseguiré.

Emily.23: Cosas malas... cosas muy malas que tristemente tienen como objetivo a nuestros maravillosos chicos. Pero como he dicho un poco mas arriba, a todo hombre le llega su San Martín, o su Hunter clarington. Ambos son válidos. Ya verás, tu sigue leyendo y ya verás.

Elbereth3: Que hago contigo y con esos Reviews tan bonitos que me dejas? Gracias guapa y espero que te siga gustando la historia como hasta ahora.^^

Koteland: Otra preciosa criaturita del señor. ^^ la historia cada vez se va a poner mas interesante y no todo son miel y rosas (aunque esa parte vaya en el siguiente capítulo, muajajajajja). También hemos de tener esperanza en la amistad. Y gracias por tu apoyo.

Aikanaro Malfoy: Haces bien en temerles, no solo por que son abogados, son los que mas pinta tienen de mafiosos de la historia a pesar de ser Jeff quien está involucrado con las Familias. Los Warblers juntos son... imbencibles? Si, definitivamente esa es la palabra. Siempre me animáis con vuestros comentarios, me ayudáis mas de lo que pensáis, en serio. No dejéis de hacerlo por favor.

Anne: Una fan de Resident Evil! Veeee a Blood Legacy, actualicé el Viernes! Y las cosas allí también están que arden! ^^ gracias por seguir las historias.

Un besazo enorme a todos los que leeís pero no dejáis Review, se que estáis ahí.

Sois grandes y aquí va lo prometido. Warblers attack!


Capítulo 12: Love is in the air.

Jeff salió de la ducha cuando el reloj marcaba las 23:45. Se sobresaltó al darse cuenta que había pasado una hora entera en la ducha. Siempre le gustaba perder tiempo bajo el agua caliente, era un derroche de agua, lo sabía, pero uno de los pocos vicios que se permitía. Solo tenía dos, el agua caliente con espuma y Nick. Al pensar en el moreno su mente voló inevitablemente a la sonrisa que había decorado sus labios toda la semana. Había sido una buena idea traer a Beth hasta ellos. Nick lo había agradecido y Jeff se había sentido en familia junto a ellos dos. Al principio había pensado en desaparecer un rato, argumentar que tenía trabajo y darles un poco de privacidad (1), pero ambos se habían negado a dejarle marchar y de una manera maravillosa le habían integrado en la conversación como si el también fuera un hermano al que Beth hiciera mucho tiempo que no veía.

Ya había, pasado cuatro días desde que se despidieran de la chica, volvía a ser viernes y finalmente el sábado no tenía que ir a trabajar, lo que significaba que tenía una larga noche de relax con Nick a su lado. Una noche que pensaba empezar con una velada llena de arrumacos y mimos. Se sentía como un gatito pequeño necesitado de caricias de su enfermero favorito.

Se colocó bien la toalla que rodeaba su cintura antes de ir en busca del moreno, le había dejado sentado en el sofá con un bote de palomitas y Moulin Rouge en la televisión. Conforme se acercaba al salón, las notas de las conocidas canciones llegaban a sus oídos. No había entrado en el salón cuando una conocida voz le habló.

- ¡Por dios panocha!¡Vístete!

Jeff casí se fue al suelo del susto. Richard estaba a su lado con un paquete de gusanitos en las manos y una lata de cerveza sobresaliendo del bolsillo de su sudadera. Detrás de el estaba Trent, con una sonrisa enorme y las manos llevas de refrescos. Seguido estaba Nico con una bolsa de chucherías atrapadas entre los dientes y varias latas de cerveza. Todos salían de la cocina, donde Jeff podía escuchar como había gente hablando.

Aquello era una invasión al mas puro estilo Gorrión. Aparecer de golpe, en medio de la noche, aun sin ser vacaciones era algo que sus amigos podían y solían hacer.

- ¿Qué hacéis en mi casa? -le preguntó a Rick.

- Nos aburríamos, teníamos hambre, el depósito de gasolina lleno y la serie completa de juego de Tronos en DVD.

- Voy a cambiarme, guardarme sitio.

No hacía falta mas explicación. La frase mágica había sido "juego de tronos", Jeff era un fanático que se había leído los siete libros al menos tres veces. (2) La historia le fascinaba y el solo pensar en el final le ponía la piel de gallina. Entró en su habitación y se puso a abrir cajones buscando un par de pantalones de pijama para estar cómodo. No notó como la puerta se abría, pero si que sintió unas manos frías acariciándole los costados.

Se recreó en el familiar cosquilleo que le producía Nick cada vez que le tocaba. Recién salido de la ducha, sin ropa estaba mas vulnerable y saber que tenía a su novio tan cerca había que sus niveles de testosterona aumentando rápidamente, filtrándose por el torrente sanguino , informándole de los dispuesto y preparado que podía estar en cuestión de segundos para la acción que representaba para el hacer el amor con su Nick. Siempre estaba preparado para cualquier cosa que Nick le pidiera. Si su amante le preguntara por la Luna no estaba seguro de no poder bajársela, solo tenía que pensar en el y flotar en busca del astro celeste. Todo, lo daría todo por el.

Para siempre.

Su boca y su lengua tomaron vida propia, mientras sentía las manos del que siempre había sido su mejor amigo afianzarse entorno a su cintura, ambas hicieron un complot en contra de su cerebro y desvelaron la última de las fantasía de Jeff, el punto álgido de su excitación, lo que mas deseaba hacer en el mundo.

- ¿Te casarías conmigo Nick?

No quería ser brusco y mucho menos decirle algo tan trascendental como aquello cuando tenían la casa llena de okupas. No podía pensar una situación mas bizarra en la que pedirle matrimonio y ahí estaba. Haciendo el paripé de su vida, en toalla y pidiéndole que se casara con el sin un anillo que ponerle en el dedo. Sin embargo algo le decía que era el momento, que no tenían tiempo y que era lo correcto abrir la boca y por un segundo dejar de pensar con lógica.

- Teóricamente estoy casado, pero creo recordar que en algunos estados de Canadá se permite la poligamia.

- ¿Lo harías? -se dio la vuelta para mirarle a los ojos y comprobó que hasta el momento Nick se lo había tomado como una especie de broma.

El rostro del moreno se dulcificó y acercándose un poco mas junto sus frente. Ambos respirando el aliento del otro, sus narices se rozaban y Jeff pudo sentir como una de las manos de Nick se perdía en su nuca, enredando los dedos entre las hebras aún mojadas de su pelo. Le habló muy bajito, cargado de sentimiento.

- En cualquier lugar, en cualquier momento, aunque me condenara al infierno, aunque me jugara la muerte. Siempre Jeffrey Starling, siempre me casaría contigo.

Mucho tiempo atrás, allá por el 2013 Jeff recordaba haber visto una película llamada "memorias de un zombie adolescente". En ese momento le había parecido una estupidez romántica que sinceramente no entendía muy bien ¿Un muerto que volvía a estar vivo por una chica rubia que en un principio quería matarlo? ¿Qué argumento era ese?. Uno demasiado cierto. Con Nick tan cerca, habiendo susurrado aquellas hermosas palabras podía comprender lo que aquel curioso "R" había sentido en el momento en el que el corazón le volvió a latir. Entendió de donde salía la magia que ataba las moléculas de la vida porque, oh dios, ahora comprendía lo que era estar enamorado.

Destrozó los centímetros que les separaban y besó a Nick. Pero no un beso lujurioso o un simple roce. No. Aquello era un beso de verdad, uno de los que hacen que a la persona le tiemblen las rodillas y se pregunte como en un organito tan pequeño y frágil como el corazón caben tantas emociones. Porque se sentía que explotaba, fuegos artificiales volando en todas direcciones alterando sus nervioso, volviendo su cuerpo del revés con la sangre fuera y la piel dentro, ardiendo pero sin quemarse. Perfecto. No había otra palabra.

- Te quiero. -Le dijo bajito, aun sobre sus labios.

- Lo se... -le contestó en un susurro.- ¿Y sabes que?

- No.

- Yo también.

OoOoOoOoOoOoO

- ¿Me estas diciendo que tu personaje favorito es Catelyn? -le preguntó Thad a Nico.- ¿Como se come eso? Vale se que es buena, es una Stark, pero tio, de las decenas de personajes Catelyn... no lo contemplo.

- Si... es una madre entregada a sus hijos.

- Mmm ¿hola? ¿Odia a Jon Nieve?

- Pero es buena con sus hijos...

- ¡Nico! -El joven se giró a mirar a Trent.- ¡Dracarys! (3)

Todos estallaron en carcajadas mientras Richard cambiaba el DVD. Llevaban cuatro horas viendo capítulos sin parar y aún no habían llegado ni a la mitad de la temporada. Habían pactado ver los diez primeros capítulos del tirón, lo que significaba diez horas allí sentados, tumbados o en alguna de las posiciones variantes, mirando como se libraban las batallas en Poniente.

Después de salir de la habitación, con una sonrisa imborrable de sus labios, se habían acercado a la cocina solo para comprobar que los chicos habían traído una montaña de comida. Saludó a Thad, a quien no había visto hasta el momento. El joven moreno les comentó que estaba previsto en un principio que Sebastian y Blaine también acudieran a la cita con Juego de Tronos, pero en último momento habían explicado que no podían ir por problemas de trabajo. Sebastian estaba en medio de un caso de enorme envergadura y no podía casi respirar. Tras comprobar que se habían acordado de su helado favorito pasaron al salón y allí el maratón empezó. (4)

Estaba a mitad del capítulo siguiente cuando el móvil de Richard comenzó a sonar. Al mirar la pantallita el rostro se le iluminó y enseguida se alejó del salón para poder hablar tranquilo.

- Debe ser Tina. -comentó Thad.

- Si, solo se pone colorado cuando es ella. -añadió Trent, quien era un maravilloso observador.

- ¿Tina? -preguntó Nick desubicado.

- ¿Te acuerdas de la chica del McKinley? -asintió a la pregunta de Trent.- Resulta que hace tiempo se encontraron en Lima en un café. Richard estaba de visita en la ciudad, saludando a su abuela y estuvieron algo así como seis horas charlando hasta que la cafetería cerró. Intrigado por el hecho de que ella aún le recordara le preguntó si podían salir de nuevo, a cenar o algo. Siempre aclarando que como amigos. La chica aceptó y llevan casi dos años saliendo formalmente.

- ¡Wow! -estaba impresionado.

El grandullón había crecido y se había enamorado de Tina Cohen Chan. Cuanto mas pesaba en ello mas se acordaba de la menuda chica y de su espectacular canción en las eliminatorias aquel año. Era morena y muy guapa, si ahondaba un poco mas en su memoria incluso podía recordar estar hablando sobre la chica con Aaron, comentando que tenía mucho futuro si seguía en los escenarios. Su presencia era indudable. Dos años... aquello era tiempo, mucho si se tenía en cuenta que ellos realmente nunca se habían conocido de verdad hasta que se encontraron en aquella cafetería. Era hermoso, como un cuento de hadas del que quería saber cada detalle. Era una buena noticia y en aquellos momentos trataba de absorber la máxima energía positiva que tuviera al alcance. Entonces una duda le asaltó.

- ¿Dos años? -Trent asintió.- ¿Y como es que no la llevó a la fiesta de los Gorriones?

- Esta de gira. -le contestó el propio Richard sentándose de nuevo en el sillón que había ocupado segundos antes.- Iba a contártelo cuando ella llegara, queríamos darte la noticia juntos. -le pegó una colleja a sus dos amigos.- Pero para variar estos dos no han sabido tener la boca cerrada.

- ¿De gira?

- Eso mejor te lo puede explicar Jeff.

El moreno se giró en dirección a su novio, quien estaba cómodamente apoyado en su costado. Al parecer Jeff había sido un regalo en la vida de mas personas de las que el creía.

- Señor Starling, ya puede comenzar a hablar.

- La chica tiene un gran talento y solo necesitaba algo de crédito. Hizo la audición y mi jefe se enamoró de su voz. En menos de dos semanas su single estaba en la lista de los diez mas escuchados en Itunes... yo no tuve mucho mas que ver. Ahora está de gira, promocionando su disco.

- ¿15.000 copias vendidas van ya no?

- En realidad... -le sonrió a Richard.- Son mas de 25.000 ya. Felicidades, tu novia ha conseguido su primer disco de platino.

Los chicos estallaron el vítores y Richard se hinchó como un pavo orgulloso. Jeff le explicó cuando los demás se calmaron un poco que ese mismo jueves habían recibido la noticia junto el con el recuento de ventas del disco de Rachel Berry. "Nature" había arrasado en Europa y contaba con mas de 100.000 copias vendidas en menos de cuatro meses. Una verdadera revolución. Nick se le quedó mirando, no podía siquiera pensar en el trabajo que Jeff había estado llevando a cabo todo aquel tiempo, había ayudado a muchos cantantes a presentarse al mundo y muchos de ellos (por no decir que la mayoría) estaban en ese momento en la cima de la fama, le debían todo a un rubio que no aceptaba ninguna felicitación alegando que el trabajo había sido de sus chicos, no de el.

Alguien llamó a la puerta. Nico era quien mas cerca estaba así que se levantó y fue a ver si había algún rezagado a la cita. Quizás Blaine y Sebastian finalmente habrían podido llegar, auqnue era algo tarde para que aparecieran y sobretodo sin avisar. Cuando regresó, dos minutos después llevaba una caja en la mano con el nombre de Jeff escrito a mano en la tapa.

- ¿Tienes un admirador secreto panocha? -le preguntó Richard con un trozo enorme de pizza en la boca.

- Rick, por el amor de dios, mastica. -le gritó Trent tras lanzarle un gusanito.

- Mi único admirador esta sentado tras de mi. -Alzó la cabeza para mirar a los ojos a Nick con cara de enamorado.

- ¿Cagáis corazoncitos?. -Por supuesto, Richard, tenía que cortar el momento con sus insidiosas preguntas.- Porque joder... parecéis los modelos de las tarjetas esas en las que salen personas sonrientes y siempre abrazándose.

- No voy a responder esa soez Richard. -le advirtió Nick un poco colorado.- Pero ahora que tengo información privilegiada, yo que tu guardaría tus comentarios acerca de amor, puedo comenzar a hablar sobre cafeterías y flechazos.

- Que te follen.

- Mas tarde amigo... mas tarde. -Le susurró Jeff al oído.

Quiso parecer enfadado o airado al menos, pero no podía cambiar su buen humor. Allí, rodeado por los gorriones de nuevo se sentía en Dalton, el lugar que había un hogar para el a pesar de los malos momentos. Esa era la vida que el siempre había soñado, quedar algunos viernes con sus amigos en un lugar que pudiera llamar casa, ver películas, divertirse con las bromas del bruto de Richard. La vida que el había soñado tener al salir de la universidad, la vida que siempre había anhelado desde la cárcel de acero en la que Adam le tenía cautivo.

Un escalofrío le recorrió el cuerpo al pensar en el otro rubio, hacía mucho que no sabía de el y era un hombre que no se rendía fácilmente. Tenía un horrible sentido de la propiedad y consideraba a Nick suyo, no tardaría en volver por el. Nick se sentía contrariado mientras acariciaba el pelo de Jeff. Amaba vivir allí, pero en cierto modo estaba ansioso, esperando la aparición de su esposo. Sabía que golpearía y el solo quería pasar el chaparrón de una buena vez. Luchar en aquella guerra y rezar a los dioses en los que su madre le había dicho que debía creer para que pudieran ganar. Solo esperaba que no le pasara nada a Jeff, el se había portado demasiado bien con el y el solo pensar que pudiera salir dañado le partía el corazón en mil pedazos. No, a su Jeff no podía pasarle nada, el no iba a permitirlo.

OoOoOoOoOoOoO

- ¡Volviendo al tema! -Nico redirigió la atención a la caja que tenía en las manos.- Esto es para ti.

Jeff la cogió tras agradecerle el haber ido a por ella y entregársela cerrada. Ninguno de los que allí estaban a excepción de el hubiera sido capaz de aguantar sin abrirla solo para fastidiarle. Ya en la academia tenían tendencia a desordenar su habitación cada vez que alguno conseguía colarse (lo que no era muy a menudo dado que Jeff apreciaba mucho sus cosas). Siempre le desordenaban todo por el mero placer de verle irritarse y colocarlo todo de nuevo. Podía ser un despistado, pero el orden era para el una manía horriblemente difícil de controlar que había aprendido con los años que derivaba de un problema de intimidad en su hogar cuando era pequeño. Un caso digno del psicólogo que Jeff no estaba dispuesto a pagar. El sabía que tenía sus manías, pero ¿quien no?

Cogió el paquete y retiró la tapa. En teoría y con sus antecedentes debería hacer sabido que no era normal que alguien dejara en la puerta un paquete a esas horas de la noche. Que no era una buena señal que no fuera cerrado. Debería haber estado mucho mas centrado, pero simplemente lo abrió.

Una bala. Eso fue lo primero que vio.

Debajo había una nota. Escrita a mano y firmada por Adam.

Si Nick no vuelve en las próximas 12 horas,

esa bala irá a tu cabeza. Estas advertido Starling.

Jeff escuchaba las risas, sus amigos seguían bromeando a su alrededor aun cuando el reloj que la muerte portaba hubiera empezado a sonar. Jeff sabía que Adam podía ponerse violento, pero aquella amenaza era un poco rápida para lo que el había esperado. Si sabía algo de la mafia era que primero mandaban un par de avisos antes de atacar fuertemente. El mundo se detenía a su alrededor y el solo quería que frenara, un poco mas de tiempo con Nick, solo quería un poco mas de tiempo para disfrutar de sus risas, de sus tonterías, de sus manías. El solo quería conocer al hombre que había dejado escapar, a hombre que había estado esperando desde entonces. El quería entregarle todos sus sueños, ser su esperanza, su ancla. Quería que Nick fuera grande y que recuperara la chispa que siempre había visto en su compañero.

El solo quería una última oportunidad de hacer las cosas bien. De tener una oportunidad.

El primero en darse cuenta de la cara de Jeff fue extrañamente Thad.

- ¿Estas bien Jeff?

- No. -Contestó sinceramente, no servía de nada ocultar aquello a sus amigos.- Le pasó la caja con todo su contenido a Nick. El debía ser el primero en verlo.

El rostro pasó de alegría a desesperación en cuestión de segundos. Si Jeff hubiera tenido un poco mas de cabeza le hubiera ocultado aquello, pero su relación se basaba en la confianza y nunca iba a mentirle. No tenía porque visto que ocultar cosas no podía hacer mas que dañar su relación como ya casi les había separado en el pasado. Las parejas realmente mostraban su solidez en situaciones de cirisis y aquella era definitivamente la mas complicada a la que jamás se podrían enfrentar. Si lo superaban juntos el rubio estaba seguro de que nada les dañaría nunca mas.

- Jeff... -le dijo en apenas un hilo de voz.

- Tranquilo Nick.

- ¿Como puedes decirme que me quede tranquilo? ¡Acaba de amenazarte!

Los chicos comenzaron a preguntar de inmediato. La caja fue rodando y los rostros se volvieron serios. Ninguno prestaba atención a la serie que seguía puesta en la televisión, tenían cosas mucho mas importantes a las que prestar atención.

- Has de ir a la policía. -le aconsejó Nico con su bondad única.- Ellos podrán hacer algo.

- Retendrán a Adam 48 horas pero no podrán acusarle. -le explicó Jeff, pasaba demasiadas horas con Sebastian y Blaine como para no saber los pormenores de la ley.- Después tendrán que soltarle al no tener nada sólido con lo que retenerle. ¿Y que pasará si mientras está dentro manda a alguien a por la familia de Nick? No podemos arriesgarnos.

- Lo mejor será que vuelva a casa.

Jeff se quedó pálido. Aquella no era una opción y así se lo hizo saber a Nick, quien seguía mirándole con el rostro roto de dolor. No podía dejarle marchar, no en ese momento cuando habían construido tantos sueños juntos. No cuando acaba de decirle que le seguiría al fin del mundo.

- Jeff. -el rubio alzó la mirada concentrándose en las hermosas orbes de su amante.- Sabía que esto tenía fecha de caducidad.

- No...

- Escuchame, no voy a permitir que te mate. Te quiero demasiado.

- Nick.

- ¡No! No lo comprendes. -las lágrimas comenzaron a caer.- El es fuerte, tiene amigos y he visto la clase de cosas que hacen... Su hermano Yuka es un puto psicópata y tengo miedo de que vaya a por vosotros. No lo portaría, sería como si me arrancaran el corazón mil veces.

- ¿Y nosotros? -contraatacó Jeff.- ¿Como creer que nos sentiremos? ¿Como diablos crees que me sentiré al saber que has vuelto con el?

- Me olvidarás... podrás encontrar alguien mil veces mejor que yo.

- No hay otra persona para mi Nick. -le dijo mientras una lágrima resbalaba por su mejilla.- No hay nada mas para mi si no estás tu. Si te pierdo, contigo se van mis ganas de vivir.

- No puedo quedarme...-comenzaba a ceder, Jeff podía notar como comenzaba a ceder.- Si el nos encuentra..

- No lo hará. -Ambos se fundieron en un abrazo.

- No se como puede no hacerlo.

- Porque mientras estemos juntos no hay nada que no podamos lograr.

Y Jeff sinceramente esperaba que aquello que afirmaba con tenacidad fuera cierto, porque les esperaban momentos difíciles a los que sobrevivir. Tenían un bien lío del que intentar salir, pero tenía el presentimiento de que juntos podrían hacerlo, de que si el protegía a Nick, al final podrían vivir la vida que se habían prometido horas atrás.

- Olvidas algo Nick. -Dijo Richard tras ellos, hasta el momento se habían mantenido en silencio. No queriendo interrumpir la charla llena de sentimientos que estaban compartiendo.- Que no está solo. -Ambos hombres se giraron para observar al grandullón.- Eres nuestro amigo, no has de olvidar lo que solemos decir. No es broma, es para lo buenos momento y para los manos. Uno nace gorrión y muere siendo un gorrión. Puede que parezcamos inofensivos, pero cada uno de nosotros ha vivido una guerra estos años. Nos hemos enfrentado al mal y sabes que Nick, el diablo también puede llorar. -Se levantó y los demás hicieron lo mismo.- Aquí somos cuatro, pero ahí fuera somo muchos mas. No importa donde sea, en que momento y si hemos de ir al mismo infierno, no vamos a dejar que vuelva a tocarte. Es una promesa ese hijo de puta no sabe con quien se está metiendo.


Aclaraciones a pie de página.

(1) n/a: gracias al cielo que no lo has hecho Jeffie, Adam acecha.

(2) n/a: Porque espero, con todo el cariño de mi corazón que en 10 años el señor Martin haya acabado ya la novela que tiene en vilo a medio mundo!

(3) n/a: Cuantas notas estoy dejando este capítulo O_o, Dracarys es el mandato de uno de los personajes a su Dragón cuando quiere que escupa fuego. Aquí lo uso de una manera en plan "arde tío por haber dicho eso". ^^ Para mas explicación vayan al final del capítulo cuatro de la tercera temporada.

(4) Siempre he querido hacer uno de esos maratones de ponerte por ejemplo la saga completa del señor de los anillos y verla de un tirón así que de este modo me desquito un poco. ^^

Y si... no he podido evitarlo, Tina y Richard, me parecen tan monos y tan extrañamente adorables juntos. Nuestro grandullón también necesitaba un poco de amor y Tina es deliciosamente inocente y fuerte a la vez. ¿Que os parece esta relación? Espero vuestra opinión! Me gustaría mucho saberla. Ahora un anuncio.

Le busco pareja a Nico, si deseaís ser los creadores de un romance épico dejad vuestras sugerencias. La mas original se llevará un premio especial. ^^ Enserio, me gustaría que me diérais una idea sobre que hacer con este chico tan mono^^

En cuanto a las personas con las que trabaja Jeff en la discográfica son: Unique, Rachel, Tina, Nick (comin soon...) y... Kurt! xDPor si había dudas.

Adopta un review! No comen ni ocupan espacio y tienen la capacidad de crear sonrisas e ilusión!